‘Arrocería Duna’ y una tarde de domingo en El Saler (Valencia)

Arroz negro de sepionet y chipirones en ‘Duna’ Valencia

A tan solo media hora del centro de Valencia, y sin necesidad de coger coche, podemos disfrutar de una de las playas más bellas y cuidadas del Mediterráneo. Dicho arenal es el del Saler, y entre sus joyas esconde un restaurante de ensueño, Arrocería Duna.

Ubicada en pleno Parque de la Albufera, El Saler -que en valenciano quiere decir ‘la salina’- hace referencia a la que fuera principal actividad económica de la zona hasta el siglo XX. La extracción de sal forma parte de su historia, más concretamente, las barracas donde actualmente se encuentra el pueblo y en las que ésta se almacenaba.

Olvida el coche y desplázate en autobús

El autobús número 190, o en su defecto cualquiera de color amarillo que pare en la Plaza Cánovas del Castillo, un poco después de la marquesina (está bastante mal señalizado), te dejará en el centro de El Saler. Llegarás cerca del embarcadero, desde el que puede cogerse algún barquito para hacer una pequeña excursión por el canal.

Embarcadero de El Saler Valencia
Embarcadero de El Saler

Tras un agradable paseo de cerca de 20 minutos, se llega a la zona de playa. El día de nuestra visita, un domingo de mediados de abril y Semana Santa, con un esplendoroso sol, estaba repleto de lugareños que habían decidido pasar allí la jornada bien provistos de víveres, mesas y sillas de camping. El sitio es perfecto para alejarse del mundanal ruido, relajarse y disfrutar de la naturaleza. A nosotros nos pareció ideal si, además, viajas con niños o eres aficionado a la bicicleta, ya que apenas hay presencia de coches.

Merenderos de El Saler Valencia
Merenderos

En medio de este maravilloso y motivador paisaje se encuentra Arrocería Duna, uno de los restaurantes con mejores vistas en los que hemos estado. Casi a pie de playa, como podéis comprobar en la foto de abajo, y con ambiente chill out, el marco resulta incomparable para degustar un buen arroz.

Más de 50 variedades de arroz

Ofrece más de 50 variedades en su carta- o pescados frescos, así como un buen puñado de ‘platos de mercado’. Nosotros nos decantamos por un impresionante arroz negro meloso de sepionet y chipirones, junto a un delicado tartar de mero de playa con encurtidos. Lo regamos con una botella de Mestizaje, elaborado con uva autóctona Bobal, además de tempranillo, cabernet sauvignon, merlot y shiraz.

Vistas desde el restaurante ‘Duna’ Valencia
Vistas desde el restaurante ‘Duna’
Tartar de mero de playa con encurtidos en ‘Duna’ Valencia
Tartar de mero de playa con encurtidos en ‘Duna’
Arroz negro de sepionet y chipirones en ‘Duna’ Valencia
Arroz negro de sepionet y chipirones en ‘Duna’
Mestizaje
Mestizaje en ‘Duna’ (Valencia)
Restaurante ‘Duna’ en El Saler (Valencia)
Restaurante ‘Duna’ en El Saler (Valencia)

Aunque hay que tener en cuenta que era domingo, el local estaba lleno y conviene reservar mesa. Sería una pena desplazarse hasta allí y no poder disfrutar de una encantadora comida rodeados de dunas y con vistas al Mediterráneo. Nos han dicho que de noche, bajo las estrellas y a la luz de las velas, es todavía más espectacular y romántico. Estamos deseando volver a Arrocería Duna.

Si buscas otros restaurantes para comer en Valencia, puedes leer nuestras sugerencias. Y, para alojarte, nada mejor que el lujo de The Westin Valencia.

Comiendo en un kaiten zushi, una opción muy económica en Japón

Kaiten zushi

Una de las sorpresas que nuestra amiga Mariko tenía preparadas durante el Lovers in Japan era conocer un kaiten zushi. Cuando me comentó que iríamos a un sitio donde la comida se cogía de una cinta giratoria, pensé que se trataría de uno de los restaurantes similares que hemos conocido en España. Donde ves pasar una y otra vez los mismos platos delante de ti y no pudo darme más pereza. Pero no, este kaiten zushi no tiene nada que ver con esa idea. ¿Cuál es la gran diferencia? Tú eliges qué quieres comer y en unos minutos lo verás recién preparado camino de tu mesa.

'Sushiro' (Fujisawa)

Sushiro, en la bella ciudad de Fujisawa, muy cerca de Tokio, es un amplio local que encontramos casi vacío a la tardía hora que elegimos para comer -hacia las cinco de la tarde-. De hecho, ya vimos algunos lugareños que se disponían a cenar.

El sistema no puede ser más sencillo: en una pantalla táctil van apareciendo fotos, precios y hasta calorías para que no haya ninguna duda de qué pedir y cuánto gastar. Tan fácil que un niño de cuatro años puede hacerlo sin el menor problema. El menú puede elegirse en japonés o inglés.

Kaiten zushi
Fotos y precios de los diferentes platos
Kaiten zushi
Ryuichi, a los mandos de la mesa
Kaiten zushi

A los pocos minutos, previo aviso con una aparatosa música de la que tanto gusta a los nipones, van apareciendo los platos solicitados. Reconocerás los tuyos porque van colocados sobre fuentes diferenciadas con un color concreto que se indica al terminar de hacer el pedido.

De vez en cuando, también verás pasar algún plato suelto, es decir, que no se ha colocado sobre una fuente diferenciada con una pegatina de color. Se trata de alguna especialidad concreta que puede cogerse sin previo aviso. Ni se te ocurra pensar que llevará horas dando vueltas y vueltas. Los platos tienen etiquetas con RFID (Identificador por Radiofrecuencia) que avisa a la cocina para retirar el sushi que lleva en la cinta demasiado tiempo.

Kaiten zushi

Nigiris, makis, sashimi, tempura, noodles y hasta ramen. Todas las delicias japonesas que uno pueda imaginar, además de postres, fruta y helados, pueden pedirse también para llevar.

Pulpo rebozado
Marchando una de pulpo rebozado
Nigiri de gamba con mayonesa de wasabi
Nigiri de gamba con mayonesa de wasabi
Nigiri de salmón con puerro caramelizado
Nigiri de salmón con puerro caramelizado

En este tipo de local todo está pensado para que no haya necesidad de servicio, reduciendo así los costes de una manera considerable. En tu mesa encontrarás gari (jengibre encurtido), palillos, salsa de soja y wasabi. Además de servilletas y, cómo no, bolsas por si quieres llevarte a casa la comida sobrante. En los kaiten zushi, el agua es gratuita y también puedes prepararte tu propio té verde, ya que cada mesa dispone de un grifo dispensador de agua caliente. Tan solo tienes que hacer la mezcla.

Nosotros, únicamente, vimos a nuestra camarera a la hora de pagar, cuando se acercó para comprobar el número de platos y entregarnos la cuenta.

Kaiten zushi
Todo lo necesario, a mano de los comensales
Preparado para té verde
¿Un té verde?
Kaiten zushi
Todos estos platos para tres personas (y media)

Los kaiten zushi -o kaiten sushi– son una de las opciones más baratas para comer en Japón, ya que la factura no subirá de 10 euros por persona y te aseguramos que la comida te saldrá por la orejas. ¿Por qué hay platos de dos colores? Aunque en otros locales parece ser que es para diferenciar los precios, en el nuestro era mucho más sencillo: los blancos no llevaban wasabi, y los amarillos, sí.

Kaiten zushi
Ryuichi, Mariko y Jota ^-^

¿Has comido alguna vez en un kaiten sushi? ¿Te gustó la experiencia?

Un paseo por Kobe, ciudad famosa por la mejor carne de Japón

Skyline Kobe Japón

Fundada en 1889 y localizada en la isla de Honshu, al sudoeste de Osaka, es la capital de la prefectura de Hyōgo. Y una de las ciudades que recorrimos durante el inolvidable Lovers in Japan, el pasado año. ¿Quieres descubrir qué ver en Kobe? Entonces, sigue leyendo.

Adolescentes japonesas en Kobe Japon
Adolescentes japonesas en Kobe

Cosmopolita y moderna donde las haya, ha sabido resurgir de sus cenizas tras el terremoto de 6,9 grados en la escala de Richter que la asoló en 1995. Y en el que fallecieron más de 5.000 personas, dejando a otras 300.000 sin hogar. Otro ejemplo más de la enorme capacidad de superación que tiene el pueblo nipón. Y del que ya solo asoma un pequeño recuerdo en el Parque Meriken, conservado tal y como quedó tras la catástrofe y junto al que se ha erigido un monumento en memoria de las víctimas.

¿Qué ver en Kobe?

Kitano

Es una de las principales atracciones turísticas que ver en Kobe. Accedimos a pie bajo un sol de justicia y tras subir varias y muy empinadas cuestas. Su privilegiada situación, en unas colinas frente al mar, hizo que fuera el lugar elegido por muchos extranjeros para instalar sus residencias a finales del siglo XIX y principios del XX. La mayoría de ellas en construcciones de tipo occidental que recuerdan mucho a las europeas. Muchas pueden visitarse actualmente y están clasificadas como Bien Cultural.

Desde el templo sintoísta de Kitano, al que se llega a través de las escaleras que veis debajo, pueden contemplarse unas bellísimas vistas del skyline que ver en Kobe.

Escaleras de acceso al templo sintoísta de Kitano, en Kobe
Skyline Kobe Japón
Skyline de Kobe (Japón)
Vivienda en el barrio de Kitano
Vivienda en el barrio de Kitano

Sannomiya

El corazón de la ciudad, paraíso de las compras y de la marcha nocturna. Este barrio que ver en Kobe está repleto de tiendas de 100 y 300 yenes, boutiques, centros comerciales y restaurantes. Además de los típicos locales japoneses donde divertirse con señoritas disfrazadas de enfermeras, colegialas o policías…

Sannomiya Kobe
Sannomiya

Nankin-machi

Otro de los distritos más animados que ver en Kobe. También perfecto para los amantes de las compras. Y donde se encuentra el Chinatown de Kobe, con restaurantes y puestos de auténtica comida china para disfrutar en la propia calle.

Chinatown Kobe
Entrada al Chinatown de Kobe
Nankin-machi Kobe
Nankin-machi
Puesto de comida en Chinatown Kobe
Puesto de comida en el Chinatown de Kobe

Puerto

El segundo puerto comercial más grande de Japón es también un paseo marítimo muy transitado. Desde él se puede realizar un crucero por la bahía o subir a la torre Port Tower, que con sus 108 metros de altura ofrece las mejores vistas que ver en Kobe en 360 grados. Nosotros lo encontramos de lo más animado. Ese fin de semana se celebraba el Oktoberfest y cientos de japoneses -cerveza en mano-, disfrutaban de lo lindo. Si no lo creéis, mirad este vídeo que grabamos en medio del jolgorio.

Puerto de Kobe Japon
Puerto de Kobe

Suma Beach

A tan solo 15 minutos de Kobe, podéis tumbaros tranquilamente en la arena blanca de Suma Beach. Se trata de una de las playas más populares de Japón. A finales de septiembre, había poco animación. Aunque el calor todavía apretaba y daban ganas de darse un buen baño. Parece ser que, en verano, los japoneses se pegan buenas fiestas frente al mar. Pero cuando nosotros la visitamos estaba de lo más tranquila. Es el sitio perfecto para contemplar desde la distancia el majestuoso puente de Akashi Kaikyo, puente en suspensión más alto, largo y costoso del mundo.

Suma Beach Japon
El puente Akashi Kaikyo desde Suma Beach

¿Dónde comer en Kobe?

Mundialmente famosa por la carne de Kobe, visitar esta ciudad y no degustarla es imperdonable, a no ser que seas vegetariano. Merece la pena rascarse el bolsillo y disfrutar del placentero espectáculo que ofrecen los chefs de algunos restaurantes cocinándola con exquisito mimo. Nosotros elegimos Kobe Plaisir, con un estupendo menú degustación por unos 150 euros/persona. Y una variada carta de vinos extranjeros para acompañar la mejor carne del mundo.

Kobe Plaisir Japon
Nuestro cocinero, en acción
Carne de Kobe
Carne de Kobe y cía

Pero hay muchas más delicias japonesas. E infinidad de restaurantes en Kobe. Algunos de ellos con muchísimo encanto, como el que encontramos de camino a nuestro hotel y que regentaban dos simpáticas ancianas. En una pequeña barra con capacidad para no más de seis personas, cenamos las que estamos seguros que son las mejores gyozas de Kobe. Única opción de su inexistente carta, acompañadas de una Asahi de litro.

Gyozas Kobe Japon
Las gyozas más caseras de Kobe
Cocina Kobe Japon
La minúscula ‘cocina’

En Kitano también encontramos otro pequeño establecimiento cuya especialidad eran las crepes saladas. Por unos 10 euros, comimos una de ternera y otra de atún, además de un par de cervezas nacionales.

Crepes japoneses
Crepe de ternera
Crepes Kobe
Preparando nuestra crepe de atún

Y en Suma, en la misma estación de tren, encontramos un pequeño puesto donde preparaban al momento diferentes delicias empanadas: ternera, pollo, pescado o verduras por 100 o 150 yenes.

Empanadas japonesas
Recién sacado de la freidora
Delicias japonesas para freir
Apetece todo…

¿Dónde dormir en Kobe?

A tan solo una parada de metro de la estación de Shin Kobe, en pleno centro de la ciudad, se encuentra el hotel B Kobe. Su nombre representa el balance entre las bes de breakfast (desayuno) y de bed (cama), que deben ser bueno y confortable, respectivamente. ¿El precio? Desde 90 euros la noche en habitación doble superior en régimen de solo alojamiento. Fue una de las más amplias que reservamos a lo largo de nuestro viaje.

Camas The B Kobe Hotel
Camas de The B Kobe Hotel
Cuarto de baño The B Kobe Hotel
Cuarto de baño de The B Kobe Hotel

¿Te ha gustado este paseo? ¿Hay más lugares que ver en Kobe que nos recomiendes?

‘230 Fifth’, un ‘brunch’ en Nueva York con las mejores vistas

A estas alturas de la película no queda casi nadie sin saber qué es un brunch. Ese híbrido entre desayuno y almuerzo que suele hacerse los domingos en muchas ciudades de Estados Unidos. Y que los españoles hemos acabado adoptando como costumbre propia. Recuerdo cuando tomé mi primer brunch en Nueva York. Entonces era una fan total de ‘Sex and the city’ y elegí uno de los locales a los que iban las chicas de moda para poner a caldo a los hombres mientras comían huevos Benedict y bebían Bellinis.

Esta vez quise que fuera algo realmente especial y elegí la azotea del 230 Fifth, ya que había leído en una revista que las vistas desde su terraza eran las mejores de la Gran Manzana. Y vaya si lo son…

Vistas desde la azotea del 230 Fifth en Nueva York

Brunch en Nueva York con bufet libre

La oferta gastronómica que ofrece por 29 dólares/persona (15 en el caso de los niños) es un bufet libre de platos fríos y calientes. Además de una isleta donde se preparan tortillas al instante con los ingredientes que uno elija.

Huevos, beicon, pollo, sándwiches, hamburguesas, hot dogs, pasta, ensaladas, bagelsfrench toasts, tortitas, gofres, fruta fresca… Todo lo que uno pueda imaginar y más para degustar ininterrumpidamente desde las 10 de la mañana a las 4 de la tarde, como si de una tarifa plana se tratara. Está claro que si eres de los que les gusta comer, este lugar te resultará uno de los más económicos en Manhattan.

Brunch en Nueva York

En el precio de este brunch en Nueva York está incluida una copa de champán o una Mimosa. Además de café ilimitado -zumos y refrescos en el caso de los más pequeños-. También disponen de una carta adicional de bebidas y cócteles que van desde los 10 dólares de un Bloody Mary a los 2.200 de una botella de Perrier-Jouet Gran Brut.

Brunch 230 Fifth Nueva York
Tortilla recién hecha, ensalada de mozzarella, beicon, patatas,… ¡y champán!
Fruta fresca y fresas al vodka
Fruta fresca y fresas al vodka
Tortitas con nata y cookie
Tortitas con nata y cookie

Aunque está más que claro que no te vas a quedar con hambre después de este brunch en Nueva York, en este local la comida es lo de menos. Ya que difícilmente posarás los ojos en tu plato debido a las impresionantes vistas del skyline neoyorquino frente a ti. Presididas por el Empire State Building y el edificio Chrysler, mi favorito de la ciudad de los rascacielos.

Como su propio nombre indica, encontrarás este brunch en el 230 de la Quinta Avenida, esquina con la calle 27, muy cerca del Flatiron. Está disponible sábados y domingos y no es necesario hacer reserva. A la entrada, te darán una pulsera a modo de ‘todo incluido’ y te pedirán una tarjeta de crédito en la que cargarán después tu factura.

Revísala para que no te pase como a nosotros y añadan un 20% de propina. A pesar de que en el propio tíquet indican que no está incluida y que solo es obligatoria para grupos de 6 o más personas. Y no te preocupes por la temperatura. Si llueve, te trasladarán a una de las mesas de la planta de abajo, donde podrás seguir disfrutando de las vistas a través de sus grandes ventanales. Asimismo, en invierno aclimatan una zona concreta con estufas para soportar las frías temperaturas neoyorquinas.

Entrada 230 Fifth

Actualización 2020 COVID-19

Debido a la situación actual por la COVID-19, el bufet libre de este brunch en Nueva York ha dejado de estar disponible. En su lugar, ofrecen un menú a la carta con cuatro platos principales.

Carta 230 Fifth Nueva York

Bazar de las Especias de Estambul, paraíso de los olores en Turquía

Especias Bazar Egipcio Estambul

Guardo muchos y buenos recuerdos de mi viaje por Turquía. Pero, si hay un lugar que me resulta más especial que el resto, quizás porque me escapé del grupo con el que viajaba, es el Bazar de las Especias de Estambul. Sus olores y mágicos colores todavía perduran en mi memoria siete años después de haberlo pisado.

Bazar de las Especias de Estambul
El segundo bazar más grande de Estambul

También llamado Bazar Egipcio (Mısır Çarşısı), el Bazar de las Especias es uno de los mercados más antiguos de la ciudad. Y el segundo más grande tras el archifamoso Gran Bazar de Estambul. Ubicado en Eminönü, a escasos pasos del Puente de Gálata, es el sitio perfecto para comprar. Tú decides si especias, dulces, frutos secos o recuerdos como lámparas o artesanía.

Una placa en una de sus seis puertas de entrada cuenta que se comenzó a construir en 1597 por orden de la mujer del sultán Murat III .Y que se tardaron 67 años en completar una obra que, en la actualidad, acoge casi 90 tiendas.

Bazar de las Especias de Estambul
Especializado también en frutos secos
Especias Bazar Egipcio Estambul
¿Azafrán o caviar?

Dos de las delicias que puedes adquirir en el aromático Bazar de las Especias de Estambul son caviar y azafrán, aunque es probable que ambas te dejen el bolsillo tiritando. Si eres de gustos más sencillos, una buena bolsa de orégano te transportará de nuevo a los pies del Bósforo cada vez que la abras. O de curri, nuez moscada, pimienta negra, canela…

Un bazar con mucho más que especias

Pero no solo de especias y frutos secos vive el turco. También encontrarás jabones de aceite de oliva, barros curativos, remedios naturales y todos los tipos de té que puedas imaginar. En la mayoría de las tiendas ofrecen envasado al vacío, por lo que no hay que preocuparse de que se derrame por la maleta o pierda su olor y propiedades por el camino. No te olvides de regatear, charlar y bromear con los amables tenderos. Además de oler, tocar y sentirte protagonista de las Mil y Una Noches.

Uno de los detalles que más llaman la atención de muchos de los puestos del Bazar de las Especias de Estambul son los carteles con frases que los vendedores han aprendido de los turistas españoles durante años. Da la sensación de que se las saben todas. Desde refranes populares a eslóganes comerciales, pasando por expresiones puntuales de programas de televisión. Su manera de anunciar Viagra es, cuando menos, peculiar…

La gastronomía es otra de las muchas razones por las que merece la pena visitar Estambul. Así que, si los olores del mercado han abierto tu apetito, aprovecha para entrar en alguno de los restaurantes colindantes y saborear delicias otomanas.

Pollo con pita
Pollo con pita
Cordero con verduras a la parrilla, arroz y patatas Bazar de las Especias de Estambul
Cordero con verduras a la parrilla, arroz y patatas
Pan turco
Pan turco

El horario del Bazar de las Especias es de 9 de la mañana a 7 de la tarde de lunes a sábado. Los domingos permanece cerrado y la parada de tranvía más cercana es Eminönü.

Balneario Palacio de las Salinas, un hotel anclado en el tiempo

Vistas Balneario Palacio de las Salinas

Ubicado en un antiguo y bellísimo edificio de 1912, el Hotel Balneario Palacio de las Salinas parece sacado de una novela de Gustave Flaubert en la que sus protagonistas acuden a la tradicional cita veraniega para ‘tomar las aguas’ y relajarse tras un largo invierno de cenas, fiestas y cacerías.

La imponente fachada de ladrillo rojo recuerda a la residencia de verano de los protagonistas de Downton Abbey o la burguesía inglesa más acaudalada. Y uno puede llegar a imaginar que las vaporosas cortinas que adornan sus largos pasillos han sido testigos de infinitas historias de amor en tiempo pasados…

Balneario Palacio de las Salinas

Todo resulta fascinante hasta que traspasas la puerta de tu habitación… Bien visto, es cierto que te trasladas a otra época, ya sea por los años que tienen muebles, ventanas o televisión, creo recordar que con 3 o 4 canales y de unas 14 pulgadas. Sobre la incómoda cama, con una única almohada y no dos individuales (algo difícil de ver en un hotel), yacen dos desgastados albornoces. Destacable también la ausencia de minibar y lámparas en las mesillas.

Habitacion Balneario Palacio de las Salinas

El baño, de color rosa, no se queda atrás: luz tenue, cortina mohosa, alcachofa del año de la inauguración, toallas deshilachadas y un par de sobres de gel, a mayores.

Baño Balneario Palacio de las Salinas

¡Venga! Que no todo es malo. Las vistas desde la habitación (al menos, la nuestra) son espectaculares y dan ganas de salir corriendo de ella para disfrutar del verde césped y el sol vallisoletano.

Vistas Balneario Palacio de las Salinas

Lo mismo sucede con la piscina y sus aledaños, ideales para tumbarse tras un refrescante chapuzón en la tranquilidad más absoluta.

Piscina Balneario Palacio de las Salinas

Un desayuno para olvidar…

Pero volvamos a la realidad con el desayuno: pan de molde, cereales presentados en soperas, algo de fiambre y embutido, y lo peor, ¡bollería industrial! Ausencia absoluta de platos calientes, zumos naturales, yogures, leche desnatada, pan integral…

Embutidos Balneario Palacio de las Salinas
Bolleria

Vayamos a la joya de la corona, el balneario. Inaugurado en 1891, dispone de una piscina termal cubierta. En ella puedes realizar un circuito programado de noventa minutos con camas de burbujas, río contra corriente, cuellos de cisne, pediluvios y zona de relajación, además de sauna. Si no dispones de gorro de baño, como era nuestro caso, prepárate para comprarlo por 2 euros.

Imagen de Balneario Palacio de las Salinas
© Balneario Palacio de las Salinas

Menú del restaurante Balneario Palacio de las Salinas

A pesar de todo lo anterior, decidimos probar el menú del mediodía en el restaurante. Por 25 euros/persona -vino aparte- hay cuatro primeros y cuatro segundos a elegir. Los platos no estuvieron mal, pero por ese precio pudimos comprobar que en Medina del Campo puedes comer realmente bien.

Espárragos rellenos de salmón con salsa roquefort
Espárragos rellenos de salmón con salsa roquefort
Ensalada de ventresca
Ensalada de ventresca
Filet mignon
Filet mignon
Palometa al horno
Palometa al horno
Pastel de queso
Pastel de queso
Pastel canario
Pastel canario
Oliegos Rueda

Así que, y mira que no nos gusta ser duros, este es el resumen de nuestra estancia en el Hotel Balneario Palacio de las Salinas:

Nos gustó

– El edificio, el jardín y la piscina.

No nos gustó

– Todo lo demás.

Balneario de Salinas

Teniendo en cuenta que íbamos con un cofre regalo (de unos amigos) y, aunque «a caballo regalado no le mires el diente», hemos de ser sinceros y confesar que la experiencia no pudo ser más decepcionante. Es una pena que, con unas instalaciones tan espectaculares, no se cuide ningún detalle y no den ganas ni de volver o recomendarlo.

Se encuentra a 4 kilómetros de Medina del Campo y a 160 de Madrid. Valladolid está a unos 40 minutos en coche.

Hotel Sofitel Hamburg Alter Wall, delicioso descanso en Hamburgo

Spa Hotel Sofitel Hamburg

Tras nuestra primera experiencia con la cadena Sofitel, en la localidad marroquí de Essaouira, no lo pensamos dos veces a la hora de reservar alojamiento para las últimas noches del año en Hamburgo. Ubicado en pleno centro de la ciudad, y con un modernas instalaciones, el Hotel Sofitel Hamburg es un cinco estrellas que invita a no salir de la habitación. A menos que uno busque relajación en su maravilloso spa.

Habitaciones con espectacular diseño

La nuestra, una doble de lujo, tenía un ventanal con vistas al canal de Alsterkanal. Desde él pudimos contemplar el espectáculo de fuegos artificiales minutos después de empezar 2014.

A la mullida y enorme cama exclusiva de los Sofitel, MyBed -que puede adquirirse en su web por 4.300 euros- se suma un cómodo sofá con reposapiés en forma de huevo diseñado por Herman Miller. Lugar ideal para mirar la televisión en una pantalla plana de 42 pulgadas o escuchar la música de nuestro iPhone en el sistema de audio Bose Wave.

En el cuarto de baño, con una gran bañera y ducha de efecto lluvia, aguardan dos suaves albornoces y aromáticos amenities de Lanvin.

Cama Hotel Sofitel Hamburg
Baño Hotel Sofitel Hamburg
Amenities Hotel Sofitel Hamburg

Una de las mayores cualidades de esta cadena hotelera es el cuidado que ponen en los detalles. Desde cafetera Nespresso a botella de agua de cortesía o unas esponjosas berlinesas para recibir al año nuevo. La exquisita decoración hace que el minibar esté oculto a modo de armario en la pared. O que un ejemplar de buen vino francés se esconda en un pequeño cajón.

Nespresso en la habitacion
Detalle vino
Berlinesas de cortesia

Otro de los puntos fuertes del Hotel Sofitel Hamburg es el desayuno. Siempre dispone de un cocinero para preparar platos calientes al momento: huevos, tortillas, tortitas… Puede decirse que no falta de nada. Gran variedad de zumos y panes, fruta preparada, fiambres, quesos, embutidos, bollería para todos los gustos… Y algunas delicatessen como salmón o yogures artesanales. Nos llamó la atención el buen número de productos biológicos y bajos en calorías con los que cuenta el bufé. ¡Los alemanes saben cuidarse!

Bolleria Hotel Sofitel Hamburg
Zumos naturales Hotel Sofitel Hamburg
Fruta fresca desayuno
Yogures Hotel Sofitel Hamburg
Salmon ahumado Hamburgo
Desayuno con champan

Pero si hay algo que enamora del Hotel Sofitel Hamburg es su encantador spa. Con piscina climatizada, sauna, baño turco, baño de contraste para los pies, tumbonas, masajes…

Spa Hotel Sofitel Hamburg

Nos gustó del Hotel Sofitel Hamburg

– El tamaño de la habitación y del baño, 33 metros cuadrados en total.

– Los amenities de Lanvin.

– La conexión wifi gratuita.

– Los platos preparados al momento en el desayuno.

– La fuente con manzanas frescas en recepción, a disposición de los clientes.

– La terraza de verano a orillas del canal y con embarcadero privado.

– La infinita tranquilidad del spa, casi siempre…

No nos gustó

– Que me perdonen los padres y madres, pero enseñar a nadar a una niña chillona en la piscina de un spa no es, definitivamente, buena idea.

El precio de la habitación doble de lujo de este hotel en Hamburgo, desde 240 euros por noche con desayuno y acceso al spa incluidos.

‘Kobe Plaisir’, probando la mejor carne del mundo en Japón

Carne de Kobe

Situado en el mismo hotel que elegimos para pernoctar, The B Hotel, el restaurante Kobe Plaisir es, como su nombre indica, un placer donde disfrutar la carne más famosa y deliciosa del mundo, la carne de Kobe. Los bueyes de esta prefectura japonesa, además de por su sabor, son conocidos por su cuidada alimentación. La base de esta son los mejores granos, así como masajes con sake templado.

Carne de granjas de Hyogo

Los ingredientes con los que elaboran los menús de Kobe Plaisir son locales, pertenecientes a granjas de Hyogo. Es conocida como «la miniatura japonesa», ya que se sitúa frente al mar de Japón, el mar interior de Seto y el Pacífico. Este accidente geográfico propicia una tierra fértil con un clima abundante en sol.

Tres maneras de cocinar la carne de Kobe

En Kobe Plaisir existen tres formas de preparar la carne de Kobe: teppan-yaki (a la plancha), shabu-shabu (cocida en caldo dashi) o seiro-mushi, al vapor en cestas de bambú. Elegimos la primera porque era la más apetecible. Y porque la sala ofrecía la posibilidad de presenciar el espectáculo desde una barra en forma de ele para 10 comensales.

Aperitivos y umeshu Kobe Plaisir
Aperitivos y umeshu
Consomé
Consomé

Una de las ventajas de elegir el teppan-yaki es contemplar de primera mano el espectáculo que supone ver al chef cocinar la carne de Kobe y las verduras, con tanto mimo y cuidado que resulta hipnotizador, como se puede ver más abajo en el vídeo que grabamos.

Carne de Kobe

Para acompañar la carne de Kobe y los vegetales (calabaza, batata, seta, cebolla y berenjena) se sirven salsa ponzu y de tomate, sal negra del Himalaya y un dip de miso. Aunque ninguno son necesarios para resaltar el sabor de la carne.

Carne de Kobe en Kobe Plaisir
El delicioso cuadro
Ensalada crujiente Japon
La crujiente ensalada
Chupito de vegetales
Chupito de vegetales

Hay que decidir cómo se prefiere el arroz: hervido o la plancha con los trozos menos ‘bonitos’ de la carne. No nos hizo falta más de un segundo para decidirnos por la segunda opción, que resulta deliciosa.

Arroz tepanyaki
Arroz ‘a la plancha’
Japanese pickels
Sopa miso, arroz frito, té verde y japanese pickles

El postre se sirve en una sala contigua al comedor, decorada en madera y muy acogedora. El nuestro consistió en una mousse de yuzu acompañado de fruta y helado de coco.

Postre Kobe Plaisir Japon
El postre

La carta de vinos incluye variedades europeas, sudamericanas, sudafricanas y australianas, además de sake, nuestra bebida favorita durante el Lovers in Japan. Nos llamó la atención este chileno de uva Syrah que no superaba los 30 euros.

Vino chileno Japon
Vino chileno

El local suele llenarse, por lo que conviene reservar con antelación. Al mediodía ofrece un menú más corto, pero mucho más económico, por 23 euros, y ternera de Tajima. ¡Confiesa que te están entrando ganas de escaparte a Japón para probar la carne de Kobe!

Kobe Plaisir
‘Kobe Plaisir’ (Kobe)

El menú, por alrededor de 150 euros/persona, es bastante completo e incluye tres aperitivos, sopa o consomé, ensalada, 150 gramos de carne de Kobe y postre.

‘Dos Palillos’, la barra de tapas asiáticas en Barcelona

Hamburguesa japonesa Dos Palillos

Nos habían hablado maravillas de Dos Palillos, uno de los restaurantes de moda en Barcelona. Bajo la batuta de Albert Raurich, discípulo de Ferrán Adrià durante once años en El Bulli, situado en pleno barrio del Raval. Los encontrarás en Elisabets, 9.

Restaurante con estrella Michelin

Hace unos años obtuvo su primera estrella Michelin, algo insólito para un establecimiento que no dispone de un comedor como tal. Si no de dos espacios bien diferenciados: una barra donde degustar menús, desde la que se contempla el tremendo espectáculo de la cocina. Y la barra asiática, donde solo se come a la carta y que, de no ser por el toque kitsch de su decoración, podría parecerse a cualquier otra de un bar de los de toda la vida que existen en la zona.

Comedor de Dos Palillos Barcelona

Ofrece dos menús degustación, emplatados y servidos por los propios camareros: Dos Palillos, por 90 euros, y Dos Palillos Festival, por 110 euros.

Abrimos boca con un cóctel de cava con umeshu, un tipo de ciruela japonesa, toda una declaración de intenciones por la fusión patria y nipona.

Coctel de cava con umeshu Dos Palillos

Comenzamos con un delicado tsukudani casero de shiitakes e hígado de rape. El tsukudani es un tipo de cocina que consiste en cortar los ingredientes en pequeños trozos y freírlos en salsa de soja y mirin (vino de arroz similar al sake). Tiene su origen en Tsukuda, una isla de la bahía de Tokio.

Tsukudani casero de shiitakes e hígado de rape

Jurel, cortado en sashimi, curado en sal y vinagre de arroz con tororo kombu, la ‘piel’ del alga kombu, que crece en las profundidades del mar de la isla de Hokkaido, al norte de Japón. Se obtiene afeitando con un cuchillo la cara plana del alga y es de sabor salado.

Jurel, cortado en sashimi, curado en sal y vinagre de arroz con tororo kombu

Textura, frescura y sabor en las gambas rojas crudas -las colas- y calientes -las cabezas-. Que recomiendan comer en ese orden por el fuerte sabor del yodo que contienen estas últimas.

Gambas rojas crudas

Sorprendente presentación para la ostra a la parrilla con sake, atemperada con este licor nipón que se bebe después en la propio concha.

Ostra a la parrilla con sake Dos Palillos

Como no me gustan las ostras, me ofrecieron una puntas de espárragos frescos con kimizu y soja liofilizada. El kimizu es una sabrosa salsa de vinagre de yema de huevo. Aquí podéis ver cómo lo explican nuestros amigos de Gastronomía y Cía.

Puntas de espárragos frescos con kimizu y soja liofilizada

El tofu frito con huevas de salmón y caldo dashi fue el único plato que nos dejó indiferentes, ya que la insipidez del tofu no da lugar a grandes florituras.

Tofu frito con huevas de salmón y caldo dashi

Por el contrario, un bocado que resulta delicioso y muy fresco es la tempura de tomates cherry, que se corona con una pizca de wasabi para potenciar el sabor.

Tomates cherry Dos Palillos Barcelona

En todo menú asiático que se precie no podían faltar unos dumplings, empanadillas chinas de fécula de patata. En este caso, rellenos de espinacas frescas y shiitakes, presentados en su típica cesta de cocción al vapor.

Dumplings Dos Palillos Barcelona

Te maki (o haz tu propio maki) es la propuesta más divertida. Se trata de elaborar tu propio sushi y para ello te ofrecen todo lo necesario. Arroz, pescado ya cortado -una espectacular ventresca de atún-, trozos de alga nori, wasabi y salsa de soja.

Te maki Dos Palillos

La ‘hamburguesa japo’ es una delicia compuesta por un bollo de pan casero al vapor, carne de vaca, jengibre, pepino y shisho (albahaca nipona).

Hamburguesa japonesa Dos Palillos

Wok de verduritas, a base de mini zanahorias, pack choi (de sabor parecido a la col), choi sum (similar a la acelga), tirabeques y jengibre, crujientes y en su punto perfecto.

Wok de verduritas

Antes del postre degustamos unas pequeñas brochetas de pollo de corral a la brasa, que no sorprenden por su presentación pero sí por su sabor.

Brochetas de pollo de corral a la brasa

Dos postres completaron el menú: flan de mango y coco y ningyo yaki de chocolate, del que no hay foto (y no recuerdo por qué…).

Flan de mango y coco

Nos dejamos querer por un blanco de Bordeaux, difícil elección en la más que excelente y completa carta de vinos de Dos Palillos.

Vino de Burdeos

Y unos tragos de sake caliente para terminar. Esta comida fue antes del Lovers in Japan y áun no sabíamos que lo habitual en Japón es beberlo durante y no después.

Sake Dos Palillos

Delicado tratamiento del mejor producto

El menú no se hace para nada pesado y resulta agradable escuchar la preparación de los platos. En Dos Palillos se da especial importancia al tratamiento del producto. Pero sin ningún tipo de alarde y con una sencilla técnica que puede contemplarse como si de un puesto de comida callejera se tratara. Todos ‘hacen de todo’ en una coreografía casi perfecta que convierte a este lugar en un imprescindible de la Ciudad Condal.

Cocina Dos Palillos Barcelona
Cocinero Dos Palillos Barcelona
Yakitori Dos Palillos Barcelona

‘Restaurante Orgi’, parada gastronómica con encanto en Lizaso (Navarra)

Postre Bosque de Orgi

La última parada gastronómica del Rural Trip tuvo lugar en el restaurante Orgi, en Lizaso. Este pequeño pueblo está situado en pleno valle navarro de Ultzama, a tan solo 24 kilómetros del norte de Pamplona. Tras un paseo por el bosque de Orgi, nos esperaba un menú de lo más sorprendente en un local que ofrece una materia prima preparada con mucha creatividad y buen gusto.

Al frente del negocio está la pareja integrada por Mikel Odriozola -en la cocina- y Oihana Larraia -al frente de la sala-. Formados bajo la batuta de Arzak, Adrià o Arbelaitz, abrieron su negocio en 2006. Rezuman vitalidad y diversión en sus platos. Nuestro menú fue de lo más variado y apetitoso.

Anchoas del Cantábrico con vinagreta de guindilla y aceituna rellena Restaurante Orgi
Anchoas del Cantábrico con vinagreta de guindilla y aceituna rellena
Cuajada de espárrago con láminas de perretxico, yema de huevo y jamón Restaurante Orgi
Cuajada de espárrago con láminas de perretxico, yema de huevo y jamón
Ensalada de cigala crujiente, vinagreta de raf y mayonesa de marisco Lizaso Navarra
Ensalada de cigala crujiente, vinagreta de raf y mayonesa de marisco
Pulpo a la parrilla con patata y vinagreta de tomate Orgi Lizaso
Pulpo a la parrilla con patata y vinagreta de tomate
Jarrete de ternera lechal glaseada Navarra
Jarrete de ternera lechal glaseada
Flan de leche de oveja quemada, gelatina de Moscatel y avellanas caramelizadas
Flan de leche de oveja quemada, gelatina de Moscatel y avellanas caramelizadas

Bosque de Orgi, un original postre cuya base es ‘tierra’ de cacao, helado de avellana y bizcocho de pistacho. Y unas divertidas setas elaboradas con merengue de frambuesa liofilizada, flor de romero y brotes de menta.

Postre Bosque de Orgi
Bosque de Orgi

Regamos la comida con dos excelentes vinos navarros, un chardonnay-sauvignon blanc de Javier Asensio, y Alzania 2007, de uvas shyrah, merlot y garnacha.

Blanco de Navarra
Tinto de Navarra

Turismo micológico

En Orgi, en colaboración con el Parque Micológico Ultzama, es posible realizar una salida guiada al monte en compañía de un experto para recoger setas. Y terminar la jornada con un menú a base de ellas e, incluso, cocinar los ejemplares que se hayan recogido. Acaban de recibir uno de los premios de Turismo Reyno de Navarra 2013.

¿Os ha gustado este menú tan original? Nosotros estamos deseando regresar a Orgi.

‘Rick’s Café’, restaurante para cinéfilos en Casablanca

¿Quién no ha visto ‘Casablanca’? ¿Quién no ha deseado vivir una historia de amor como la de Ingrid Bergman y Humphrey Bogart en esta mítica película? Eso mismo pensó Kathy Kriger, una diplomática norteamericana que durante su andadura profesional en Marruecos decidió reconvertir un antiguo riad en Rick’s Café, restaurante donde transcurre la película.

Rick's Café Casablanca

‘Casablanca’ se rodó en Los Ángeles

En realidad, fue rodada en Los Ángeles y ninguno de los protagonistas pisó la ciudad africana. Pero ha conseguido que su negocio se convierta en reclamo para turistas y extranjeros desplazados en Casablanca por motivos de trabajo.

Su barra, en la que también es posible cenar, invita a tomar un cóctel: Vodka Martini para mí y Tequila Sunrise para Jota. Como aperitivo sirven aceitunas aliñadas y frutos secos.

Cócteles Rick's Café Casablanca

La carta de Rick’s Café es bastante escueta, con 5 o 6 opciones de entrantes, carnes y pescados a unos 15 euros cada plato. Son raciones generosas y muy bien presentadas.

Winter salad with pear, roquefort and walnuts, deliciosa y fresca ensalada de espinacas con fresas, cerezas, pera, queso Roquefort y nueces.

Winter salad with pear, roquefort and walnuts Rick's Café

Jonh Dorit filet ‘Casablanca’ with black rice and curry, pez de San Pedro con arroz negro -que nunca había probado y tiene una textura sorprendente- y un ligero toque de curri.

Jonh Dorit filet ‘Casablanca’ with black rice and curry Rick's Café

Lamb with caramelized prunes, cordero con ciruelas pasas, que acompañan con varias guarniciones en pequeños cuencos: verduras, arroz, puré de patatas…

Lamb with caramelized prunes

La carta de vinos es muy interesante, con referencias francesas, italianas, chilenas, sudamericanas y, cómo no, españolas. Al tratarse de nuestra primera noche en Marruecos fue allí donde descubrimos los de la zona, ya que no habíamos oído hablar de ellos. Pedimos un Volubilia 2007 que apuntaba buena maneras.

Volubilia 2007 Marruecos

En el Café de Rick de Casablanca todo está cuidado hasta el mínimo elemento, desde manteles a la vajilla, pasando por una elegante decoración. Dos detalles llamaron nuestra atención de forma negativa: que el vino lo trajeran abierto (¿cómo?) y que una de las limpiadoras se pasease por el comedor de arriba con un par de rollos de papel higiénico de la mano…

Rick's Café Casablanca

No pudimos evitar sonreír cuando el pianista entonó el famoso ‘As time goes by’. No se llamaba Sam, ni era negro, pero en nuestra mente sonó la dulce voz de Bergman tarareando… ‘Play it, Sam’.

‘Sidrería Martitxonea’, disfrutando del ‘txoxt’ en Aldatz (Navarra)

Tortilla de bacalao Sidrería Martitxonea

Una de las paradas del Rural Trip tuvo lugar en Aldatz, una población navarra de apenas 100 habitantes. Su mayor reclamo, además del entorno paradisíaco en el que se ubica, es la Sidrería Martitxonea. Esta casa tradicional del siglo XVII elabora sidra artesanal con las manzanas que ellos mismo cultivan. Desde mediados de enero y hasta mayo abren sus bodegas para degustar toda la sidra que uno desee y el menú típico de sidrería.

martitxonea sagardotegia aldatz

¿En qué consiste un menú de sidrería?

Estos menús, típicos de Navarra y el País Vasco, suelen componerse de tortilla de bacalao, poco cuajada y, a menudo, con cebolla.

Tortilla de bacalao Sidrería Martitxonea

La joya de cualquier menú de sidrería suele ser la carne a la parrilla. En este caso, era de buey y con el corte que apreciáis. Lo pedimos muy hecho. Y los amantes de las carnes sangrantes nos odian por ello.

Chuleta Sidrería Martitxonea

Queso, membrillo y nueces es el postre que acompaña al menú de Sidrería Martitxonea.

Postres Sidrería Martitxonea
Nueces

Aunque el dueño de Sidrería Martitxonea te dará la opción de probar todas sus kupelas en un tour vaso en mano por toda la sidrería, resulta más que divertido servírtela tú mismo. ¡¡Txotx!!

Su origen está en las catas que antiguamente se llevaban a cabo con los compradores, que probaban la bebida directamente de la kupela y escogían la que más les gustaba.

Txoxt Sidrería Martitxonea

Lauren, de Spanish Sabores, y Diego, de Momentos Rurales, perfectamente coordinados para que no se pierda ni una gota.

Txotx Navarra

Tras un día disfrutando del encanto de los pueblos y parajes naturales que ofrece el Consorcio Turístico Plazaola, este fue el remate más perfecto.