Una boda en Carvoeiro, zona idílica de El Algarve (Portugal)

Dos vuelos con TAP (Madrid-Lisboa, Lisboa-Faro) y un trayecto en coche de una hora con chófer privado fueron necesarios para llegar hasta el lugar elegido por nuestros amigos Cheryl y Manuel para sellar su amor, el hotel Tivoli Carvoeiro.

Especializados en bodas y banquetes, cuentan con servicio de wedding planner para hacer más sencillos todos los preparativos de ese inolvidable día. La ceremonia se oficia en un mirador con las impresionantes vistas que veis debajo. Tras la cual, se sirve un pequeño cóctel mientras el sol comienza a caer y los novios e invitados se hacen las fotos de rigor.

Vistas desde el Tivoli Carvoeiro
Si hay que casarse, mejor que sea con estas vistas
Detalles de una bella ceremonia

El menú elegido para la cena consistió en…. Bueno, ya está bien de bodas y vamos a lo que nos interesa: el turismo gastronómico. Ya que no queda más remedio que realizar un viaje tan largo, lo mejor es aprovechar el tiempo al máximo posible. Y descubrir los encantos de una de las zonas más bonitas de Portugal, sin duda, la más turística.

¿Dónde y qué comer en El Algarve?

Nosotros elegimos el restaurante O Barco, a pie de una de las principales playas de Carvoeiro. Nos habían comentado que preparaban muy bien el plato más típico del Algarve, la cataplana. Se trata de un guiso marinero, de mariscos, pescados o mixto -al que añaden carne de cerdo- que recibe el nombre del recipiente en el que se cocina. Una especie de fiambrera de acero inoxidable con asas laterales que se entrecierran para guardar todo el calor de la cocción. Al estar cerrada herméticamente, todos lo sabores y jugos se mezclan por lo que resulta una verdadera delicia.

La acompañamos de una ensalada de pulpo y un vino blanco de la zona mientras disfrutábamos de la excelente vista.

Ensalada de pulpo en Carvoeiro
Ensalada de pulpo
Cataplana
Cataplana
Cataplana en Carvoeiro
Cataplana de pescados
Blanco portugués

Las playas de Carvoeiro

La mañana antes de la boda, nos acercamos a una de las más espectaculares playas de Carvoeiro, la de Vale Centeanes. Como somos más de secano, preferimos quedarnos en el chiringuito O Stop. Eso sí, acompañados de una botella de vinho verde a la que se unieron un par de bocadillos, algo más tarde. Aunque no es un restaurante al uso -no esperes grandes lujos- en su carta también ofrecen pescados frescos y cataplanas, además de snacks y sándwiches. ¿Lo mejor además de las vistas? ¡Tienen wifi!

Playa de Carvoeiro
Playa de Carvoeiro
Praia de Vale Centeanes
Praia de Vale Centeanes
Refrigerio en Carvoeiro

El hotel Tivoli Carvoeiro

El Tivoli Carvoeiro es un cuatro estrellas donde el mayor protagonismo se lo lleva el entorno en el que se encuentra ubicado. Las anticuadas habitaciones y las instalaciones están necesitadas de una reforma urgente. El desayuno es escaso y poco variado y la conexión wifi es de pago y mala. Pero si no te queda más remedio que alojarte allí, elige una ‘habitación con vistas al mar’ para disfrutar de este bello espectáculo desde el balcón…

*Al revisar este post, en 2020, hemos visto que las habitaciones han sido reformadas por completo.

Las vistas desde nuestra habitación
Servicio gratuito de bicicletas eléctricas: punto positivo

A la mañana siguiente de la boda, los recién casados nos sorprendieron con una barbacoa de despedida en la terraza. No faltaron una cataplana gigante y otras delicias de la gastronomía portuguesa. De sobra sabéis que en Portugal es muy difícil quedarse con hambre…

Cataplana gigante
Cataplana gigante
Salmón a la parrilla
Salmón a la parrilla

En resumen, tres días fantásticos. Estamos deseando volver a esta zona de Portugal para disfrutar de la gran oferta de ocio y gastronomía que ofrece. Obrigada!

Qué ver en Évora, bella ciudad del Alentejo portugués

Situada a 120 kilómetros de Lisboa, es una de las ciudades más bonitas de Portugal y la más popular de la zona del Alentejo. Desde antes de entrar en ella, a una considerable distancia, puede contemplarse el símbolo de la villa, su acueducto romano. El Acueducto da agua da Prata es uno de los mejores conservados junto al de Segovi. Y, también, la primera parada de nuestras recomendaciones sobre qué ver en Évora.

En este caso, su construcción en ladrillo recubierto con una capa de yeso le proporciona una gran finura. Además, se adentra durante varios centenares de metros en Évora, que hoy os mostramos. Algunas de las casas de la zona están construidas bajo los arcos del mismo, lo que ofrece una imagen única y pintoresca.

Callejuelas con encanto en Évora
Restos del acueducto de Évora

La siguiente parada la realizamos en el templo romano de la villa, conocido como el de Diana, y uno de sus símbolos más fotografiados que ver en Évora. A pesar de que actualmente solo lo sostienen trece columnas que han sobrevivivo a los años y la erosión, merece la pena contemplarlo. Mi compañero de viaje, Jesús, da muchos más datos en su blog.

Évora

Otro de los monumentos más importantes que ver en Évora es su catedral, o Basílica Sé Catedral de Nossa Senhora da Assunção. Está emplazada en el centro histórico y a medio camino entre el gótico y el románico. Su fachada principal, cubierta con granito rosa, recuerda levemente a la de Salamanca, aunque sus dimensiones son menores. La entrada conjunta para verla junto al claustro cuesta 2.50 euros, 1.50 si se quiere visitar sola.

Basílica Sé Catedral de Nossa Senhora da Assunção

Recorrer las empinadas calles de Évora es una delicia para el paseante. Paredes blancas y suelos empedrados en un ambiente silencioso que en cierto modo consigue trasladarte a otra época.

Calles encantadoras

La industria del corcho en Évora

Otro de los encantos añadidos que ver en Évora son las tiendas de recuerdos, de las que cabe destacar todo tipo de objetos realizados con corcho. Desde zapatos, bolsos, paraguas o sombreros hasta vinagreras o figuras para el belén navideño. De hecho, la producción de este material es uno de los motores económicos de la zona.

Bolsos de corcho
Gorros elaborados con corcho
Aceiteras de corcho

Capilla de los Huesos, no apta para todos

Uno de los puntos que ver en Évora que más llamó nuestra atención fue la Capilla de los Huesos, situada junto a la iglesia de San Francisco. Su característica principal es que sus paredes están construidas con huesos y cráneos humanos. Tal y como nos explicó nuestra guía, se debe a que en la última reconstrucción que se hizo en el templo tras el terremoto de Lisboa y su posterior incendio, se encontró un cementerio y al no saber qué hacer con los restos, se les ocurrió utilizarlos para revestir su interior.

A la entrada de la misma puede leerse esta inscripción: Nós ossos que aqui estamos pelos vossos esperamos (Nosotros huesos que aquí estamos por los vuestros esperamos). Escalofriante.

Capilla de los Huesos

Terminamos nuestra ruta sobre lugares de interés que ver en Évora en la Plaza de Giraldo. En ella destaca su enorme fuente de mármol blanco, del siglo XVI y que durante muchos años aprovisionó de agua a los evorenses. En ella se encuentra la Oficina de Turismo y el Café Arcada, uno de los más antiguos de la ciudad y perfecto para comer un sándwich o comprar dulces típicos.

Plaza de Giraldo
Pasteis portugueses

‘Adega Velha’ (Mourão-Portugal)

Cada vez resulta más complicado encontrar sitios auténticos de los que sales con una gran sonrisa. Y la sensación de que no lo olvidarás por mucho tiempo que pase. Ya sea por la comida, la compañía o personajes peculiares donde los haya, que no conocen Twitter o Facebook ni la imperiosa necesidad de vivir pegados al teléfono móvil. Uno de ellos fue Adega Velha. Y lo descubrimos durante nuestro periplo por tierras lusas en el Amieira trip.

Adega Velha

Adega Velha, o Bodega Vieja, se encuentra en la bella localidad de Mourão, en pleno Alentejo portugués. Allí tuvimos oportunidad de cenar y conocer a los más típicos lugareños, que hasta nos dedicaron unas cuantas canciones populares con un entusiasmo digno de admiración.

El local está decorado con las tinajas de las que extraen el vino tinto que sirven en jarras. Y decenas de antiguos aparatos de radio y fotos de las celebraciones que se llevan a cabo en el establecimiento. Resulta un lugar tan acogedor que te sentirás como en casa.

Adega Velha

La carta de Adega Velha, escueta, pero contundente

Su carta se compone de sopa de pescado, sopa de olla, cocido, lomo de cerdo al horno, alubias con chorizo, bacalao, perdiz y liebre guisada. Además, tres variedades de postres y vino de la casa, suficiente para aplacar el hambre del visitante. Antes, como siempre, el tradicional aperitivo portugués compuesto por pan, embutido, queso de oveja y aceitunas.

Aperitivos portugueses

Lomo de cerdo al horno, con salsa de tomate natural, y perdiz à Adega Velha, contundentes y sabrosos.

Lomo de cerdo al horno

Bacalao, con una deliciosa salsa de aceite de oliva y perejil, y servido en cazuela de barro.

Bacalao en Adega Velha

Encharcada, uno de los dulces más representativos del recetario alentejano y de los más apreciados en todo el país. De origen conventual, la receta varía según proceda de Mourão, Évora o Beja. Pero solo en pequeños detalles, ya que siempre lleva azúcar, canela y huevos.

Encharcada

Cantos alentejanos para amenizar una gran velada

Pero lo que hace especial a este restaurante no tiene nada que ver con la comida, absolutamente casera y cocinada con mimo. Aquí se reúnen cada noche un grupo de ‘cantantes’ alentejanos que, a pleno pulmón, entonan cantos relacionados con la ciudad, el vino, las mujeres y las leyendas populares de la zona. Aquí podéis ver un vídeo con una de las canciones que nos dedicaron, una auténtica maravilla.

Adega Velha se encuentra en la Rua Dr. Joaquim José de Vasconcelos Gusmao, 13. No acepta tarjetas de crédito y cierra la noche de los domingos y lunes.

Qué ver en Monsaraz, coqueto pueblo del Alentejo portugués

Monsaraz fue una de las más gratas sorpresas que tuvimos en el Amieira Trip. Este encantador pueblecito de casas blancas y estrechas calles peatonales -solo dos, la Rua Direita y la de Santiago– rezuma paz y tranquilidad entre cal y pizarra. Rodeada por una muralla medieval y baluartes levantados durante la guerra de 1640, cuenta con un castillo que fue mandado edificar por Alfonso III en el siglo XIII.

Hasta 1167, estuvo bajo dominio musulmán. Y, tras ser repoblada, pasó a manos de los Caballeros templarios, hasta ser entregada en 1319 a la Orden de Cristo. Desde mediados del XIX forma parte del concejo de Reguengos de Monsaraz. A lo largo de su historia ha sufrido varios asaltos, como el de la artillería inglesa liderada por el Conde de Cambridge tras no recibir el dinero pactado con la Corona de Portugal y haber roto el compromiso de boda entre el lord británico y la hija del Rey. Al ser una de las poblaciones más antiguas del sur, le tocó desempeñar durante siglos un papel clave en el sistema defensivo contra la armada española.

Calles de Monsaraz
Calles de Monsaraz
Calles de Monsaraz
Rua de Santiago

Tras entrar por la Porta da Vila y recorrer unos empinados metros de calzada nos encontramos con la rúa Direita. Desde donde se abre la luminosa Plaça Velha, presidida por la Igreja Matriz. Consagrada a Nossa Señora da Lagoa, data de mediados del siglo XVI. Y fue construida por el maestro de pedrería Pero Gomes. Frente a ella se erige el Pelourinho, una picota del siglo XVIII coronada por una esfera del universo. En la misma plaza contemplamos la antigua iglesia, el hospital de la Misericordia, la capilla de San José y la Oficina de Turismo.

Iglesia de Monsaraz

El que fuera patio de armas de la fortaleza ha sido reconstruido. Y se utiliza como coso taurino al que acuden los forçados de la zona para su espectáculo, uno de los más famosos de Portugal.

Todo el pueblo, a pesar de ser pequeño, da la sensación de ser una fortaleza desde la que podía divisarse con facilidad la llegada del enemigo. De ahí que las vistas desde varios de esos ‘miradores’ resulten espectaculares. Como las de la Torre de Menagem, desde el que en los días claros puede divisarse el Castillo de Mourao. Además del impresionante lago Alqueva, el mayor de agua dulce de Europa, y el valle del Alentejo.

Coso taurino
Monsaraz
Vistas del Alentejo

Azulejos y pinturas costumbristas, bordados, cestas, artículos de cuero y productos artesanales, como mieles, licores, dulces o patés, son algunos de los recuerdos típicos de Monsaraz.

Una de mis compañeras de viaje, la gran Manena Munar y yo, nos enamoramos de las coloridas vajillas y cristalerías, una preciosidad. Hemos prometido volver para darnos el capricho y pasear de nuevo por sus calles para retroceder en el tiempo.

Cerámica portuguesa
Artesanía del Alentejo
Monsaraz

Te recomendamos no marcharte sin disfrutar de la espectacular gastronomía de la zona.

Cómo ir desde el aeropuerto de Portela al centro de Lisboa

Aerobus desde Portela

Apenas siete kilómetros separan el aeropuerto lisboeta de Portela del centro de la ciudad y la manera de llegar en transporte público no puede ser más sencilla en Aerobus o metro.

Aerobus

La compañía Carristur ofrece un servicio de autobuses desde las siete de la mañana hasta las once de la noche por 3,50 euros -ida y vuelta para adultos-, y 2 euros en el caso de los niños.

Con una frecuencia de veinte minutos realiza doce paradas hasta finalizar en Cais do Sodré, así que dependiendo del tráfico es posible llegar a la Plaça del Rossio en apenas media hora. Los tickets se venden en la misma fila de espera del Aerobus. Fácil, cómodo y barato.

Recorrido del aerobus

Billete de Aerobus

Metro

Inaugurada unas semanas después de nuestra visita, la estación de Metro Aeropuerto se ha convertido en la opción utilizada por la mayoría de los viajeros que eligen la capital lusa como destino. Se encuentra dentro de la línea roja y el billete sencillo cuesta 1,40 euros. Puedes ver un plano del metro de Lisboa aquí.

Taxis

La cercanía de Portela al centro de la ciudad hace que, si sois 2 ó más personas, merezca la pena coger un taxi, ya que la carrera no debería ser superior a 10 euros. Todos utilizan taxímetro y en fines de semana y festivos, además de servicios nocturnos, se recarga un 20% al viaje.

‘Sem-Fim’ (Monsaraz)

Una antigua fábrica de aceite, una estufa de leña, velas, flores… ¿Suena romántico? Lo es. Y si le sumas que el restaurante Sem-Fim se encuentra en Monsaraz, bellísimo pueblo del Alentejo portugués, lo convierte en imprescindible si planeas visitar esta zona.

El padre de Tiago Kalisvaart, artista y arquitecto holandés, compró este viejo almacén en 1994. Y lo restauró durante dos años, conservando colores, vigas, suelos y muchos de los elementos empleados en la elaboración del aceite. Como la almazara o los tanques de conservación. Unos años más tarde nacía Sem-Fim, encantador establecimiento que regenta su hijo con auténtico entusiasmo. Además, las pinturas y esculturas de su progenitor se exhiben en una reconvertida galería de arte.

Antes de este almuerzo, que formaba parte del Amieira Trip, y tras recorrer las instalaciones y conocer la historia familiar de la mano de Tiago, realizamos una pequeña cata de aceites en el bar colindante.

Más ‘oro líquido’, acompañado de aceitunas de la zona y un poco de queso artesanal de Rio de Moinhos, ambos imprescindibles en los aperitivos lusos.

Abrimos boca con esta seta gigante, gurumelo, cocinado a la brasa con sal, sencillamente deliciosa.

Gurumelo a la brasa

Una sopa de tomate para el recuerdo

El primer plato ya había captado nuestra atención desde que lo anunciaron: sopa de tomate con queso y huevo escalfado. Típico de la gastronomía portuguesa y tan sabroso que no te quedará más remedio que repetir. Una sopa con alma, hecha con cariño, inolvidable… Y una de las especialidades de la casa, que también preparan con ajo y bacalao, espinacas o pescado.

Sopa en el Alentejo portugués

No podía faltar a la mesa el guiso más servido de la cocina lusa, bacalao. El nuestro era receta de la casa, servido con ensalada de la huerta, cebolla frita y patatas cocidas.

Bacalao en Sem-Fim

Durante este viaje hemos descubierto que nuestros vecinos son unos grandes consumidores de pulpo. Y que, además, lo cocinan estupendamente. Este era salteado con patatas nuevas, tierno y en su punto, una delicia.

Pulpo en el Alentejo portugués

Para completar el menú, solomillos de cerdo salteados al whisky. Otra creación jugosa, rica y colorida, como todas las que degustamos en el restaurante Sem-Fim.

Solomillo al whisky

Para terminar nos obsequiaron con un auténtico bodegón para los más golosos: arroz con leche, mousse de chocolate con fresas, migas dulces, fruta…

Postres en Sem-Fim

Regamos esta comida con un tinto de la zona, Reguengos, una pequeña localidad de Évora, con poco más de 7.000 habitantes.

Tinto del Alentejo portugués

En la decoración de Sem-Fim se ha cuidado hasta el mínimo detalle. Y si algo prima es la originalidad y sencillez: manteles de tela, jaulas de grillos, cribas de tejer, ovillos de lana, antiguas sillas de barbería… También cuenta con una gran terraza con espectaculares vistas al Alentejo portugués.

Restaurante Sem-Fim
Restaurante Sem-Fim
Restaurante Sem-Fim
Restaurante Sem-Fim

En resumen, un ‘sin fin’ de buenas sensaciones, excelente comida y agradable servicio. Un sitio al que ya estamos deseando volver.

Amieira Marina, la magia del Lago Alqueva en el Alentejo de Portugal

¿Qué te parecería un pequeño crucero por el mayor lago de agua dulce de Europa? ¿Y si te decimos que tú serás el capitán? Muy cerca de la frontera española, en la provincia portuguesa de Évora, se encuentra el Lago Alqueva. Con 250 kilómetros cuadrados, se extiende a lo largo de 83 kilómetros de largo y 1.160 de perímetro, en pleno Alentejo.

Allí se encuentra Amieira Marina, primer proyecto naútico de la zona que ofrece el alquiler de las llamadas casas-barco. Así como el mantenimiento y aparcamiento de las mismas, restauración con servicios de bar y restaurante panorámico con terraza y tienda.

Amiera Marina en el Lago Alqueva

Alquiler de barcos en el Lago Alqueva con capacidad entre cuatro y doce personas

Los barcos, con capacidad entre cuatro y doce personas, cuentan con todo lo necesario para que te sientas como en casa. Dormitorios, aseo independiente y salón-comedor con cocina equipada. También, una pequeña terraza desde la que contemplar el horizonte o tirar la caña para pescar la cena.

Aquí podéis ver el que fue nuestro hogar durante dos días en el Lago Alqueva. Se trata del de mayor capacidad de todos los barcos de alquiler que ofrece Amiera Marina.

La cocina, con nevera, horno, frigorífico y placa de gas. Dispone de vajilla, cubertería y todo lo necesario para preparar comidas y cenas.

lago alqueva

El salón-comedor cuenta, además, con una pequeña televisión.

Amiera Marina

Los dormitorios son muy confortables y las camas, bastante cómodas.

lago alqueva
lago alqueva

El baño es, quizás, la zona más compleja si nunca has estado en una embarcación de estas características. El espacio es bastante reducido y supone un ‘todo en uno’: aseo y ducha.

Baño en el lago alqueva

Son muchas las actividades que Amieira Marina ofrece a sus clientes. Como pesca o alquiler de canoas, kayaks y bicicletas, que pueden transportarse cómodamente en el barco. Y suponen una sencilla manera de acercarse hasta los pueblos donde decidamos amarrar.

Amiera Marina

Te estarás preguntando, ¿cómo pilotar un barco sin licencia? Los de Amieira Marina no la requieren. Asistirás a una clase teórica y otra práctica donde te enseñarán lo necesario para navegar por el lago sin problemas. Te aseguro que los asistentes a este singular blogtrip lo conseguimos.

Clase teórica en el lago alqueva

Todas las embarcaciones disponen de un sónar y un GPS que te facilitarán el desplazamiento por el Lago Alqueva. La ruta a seguir está en tus manos. ¿A qué estás esperando para descubrir el marinero que llevas dentro?

Si no te hemos convencido te invitamos a ver este genial vídeo de nuestro compañero de viaje, el gran Jesús, de Fotonazos.