9 pistas gastronómicas para disfrutar de Valencia

La cercanía en AVE desde Madrid, el sol que aseguran luce durante más de 300 días al año, y una excelente gastronomía que le ha dado merecida fama mundial, hacen que cada año, bien sea primavera u otoño, nos escapemos a la Ciudad del Túria durante unos días para cargar pilas. Pero, ¿dónde comer en Valencia? Hay cientos de restaurantes y es difícil decidirse solo por uno. Bien sea cocina de mercado, pescados, mariscos, sus famosos arroces, o por qué no, en forma de tapa, te enseñamos estos 9 restaurantes para comer en Valencia.

1. Saiti

Vicente Patiño, que atesora más de veinte años en la profesión, sigue en la cresta de la ola gracias a su propuesta de cocina de mercado basada en producto fresco elaborado sin complicaciones y un toque muy personal. Saiti ofrece solo la opción de comer menú, con cuatro diferentes, de 36, 55, 70 y 85 euros.

Merluza con pilpil de perejil y limón
Merluza con pilpil de perejil y limón

2. La Pepica

Clásico donde los haya para comer en Valencia, es uno de los restaurantes más antiguos de la capital y de España. Fundado en 1898, por sus instalaciones han desfilado todo tipo de celebridades, desde el ‘ex Rey’ -que se las sabe todas- hasta Hemingway, pasando por Ava Gadner u Orson Welles, todos ellos grandes enamorados de nuestro país. Extensa carta de arroces, pescados y mariscos, además de pequeñas joyas estacionales, como clóchinas, tellinas o almejas de Carril. Y, todo ello, en plena Playa de la Malvarrosa.

Paella en La Pepica
Paella ‘La Pepica’

3. Ricard Camarena

La pasada primavera regresé con Jota para saborear la cocina de este dos Estrellas Michelin, una experiencia completa para comer en Valencia donde dejarse llevar por los cinco sentidos. Producto, técnica y sabor en un espacio íntimo y tranquilo donde la mesa más cercana está lo suficientemente lejos como para sentirse el protagonista único y principal. La obra gastronómica de Ricard Camarena rezuma belleza y complejidad en platos sublimes como carpaccio de mero, perejil y mandarina o guisantes estofados, rúcula y sisho verde.

Carpaccio de mero, perejil y mandarina, en Ricard Camarena
Carpaccio de mero, perejil y mandarina, en Ricard Camarena
Guisantes estofados, rúcula y sisho verde, en Ricard Camarena
Guisantes estofados, rúcula y sisho verde, en Ricard Camarena

4. Vuelve Carolina

El extremeño Quique Dacosta fue uno de los primeros en apostar por establecimientos de formato low cost con firma propia donde las tapas se salieran de lo corriente y se elaboran al momento con productos de excelente calidad. Vuelve Carolina fue el primero de ellos, al que siguió Mercat Bar y El Poblet, todos ellos para comer en Valencia.

Yogur de cremoso de parmesano con albahaca y mentas, en 'Vuelve Carolina'
Yogur de cremoso de parmesano con albahaca y mentas, en ‘Vuelve Carolina’
Dados de salmón marinado, en 'Vuelve Carolina'
Dados de salmón marinado, en ‘Vuelve Carolina’

5. Canalla Bistro

El imperio de Ricard Camarena se ha expandido en poco tiempo con otros modelos de negocio más rentables para comer en Valencia que su espacio gastronómico y al que el público local se ha rendido sin ningún tipo de duda. Uno de ellos, en forma de bistró gamberro, se comunica con el restaurante estrellado a través de la cocina y, podemos asegurar, llena noche tras noche. Algunas de sus creaciones, como el sándwich de pastrami extilo ‘Kat’z’ o el bocata al vapor de cerdo Pekín, ya son clásicos en Canalla Bistró.

Bocata al vapor de cerdo Pekín
Bocata al vapor de cerdo Pekín
Sándwich de pastrami estilo 'KAT'Z'
Sándwich de pastrami estilo ‘KAT’Z’

6. Duna

Arroz, domingo y playa puede sonar a pesadilla para muchos. Pero cuando el escenario son las dunas de la playa de El Saler, sobre las que se asienta el restaurante homónimo, el plan resulta, sencillamente, mágico. Exquisitos arroces servidos en su propia paella y delicadas creaciones como tartar de mero con encurtidos o croquetas de bogavante, además de una completa carta de vinos, invitan a disfrutar de una jornada playera de lo más especial para comer en Valencia.

Tartar de mero de playa con encurtidos, en ‘Duna’
Tartar de mero de playa con encurtidos, en ‘Duna’
Arroz negro de sepionet y chipirones, en ‘Duna’
Arroz negro de sepionet y chipirones, en ‘Duna’

7. Panorama

En la Marina de Juan Carlos I se ubica el que, probablemente, sea el restaurante con mejores vistas para comer en Valencia. Además, cuenta con una terraza perfecta para aperitivos o copas y un comedor presidido por una enorme cristalera que parece adentrarse en el mar. Su propuesta resulta más que interesante, destacando arroces secos y melosos. Precios ajustados y servicio joven y moderno.

Clóchinas, en 'Panorama'
Clóchinas, en ‘Panorama’
Arroz con pato, setas y alcachofas, en 'Panorama'
Arroz con pato, setas y alcachofas, en ‘Panorama’

8. Central Bar

Camarena alegra las barrigas de clientes y comerciantes del Mercado Central de Valencia. En la pizarra de Central Bar, sugerencias que varían diariamente y siguen la filosofía del ‘kilómetro 0’. La mayoría de productos se adquieren en los puestos del propio mercado, como gamba roja de Denia u ostras. Un buen puñado de originales bocadillos para comer en Valencia se dan la mano con tapas que hacen las delicias de guiris y lugareños, como croquetas de pollo rustido o patatas Bravas, todo ello recién elaborado en una pequeña y bulliciosa cocina vista.

Gamba roja de Denia, en 'Central Bar'
Gamba roja de Denia, en ‘Central Bar’
Ostra valenciana al natural, en 'Central Bar'
Ostra valenciana al natural, en ‘Central Bar’

9. San Nicolás

En el barrio del Carmen y muy cerca del Mercado Central, San Nicolás resiste los envites de la cocina moderna con la que se ha convertido en especialidad y seña de identidad de la casa, los pescados cocinados al papillote. O lo que es lo mismo, envueltos en papel vegetal y aderezados con zumo de limón y azafrán, para realzar su sabor final en el horno. 

El nuestro era una selección de pez limón, fura, pargo y corvina. Y todas las verduritas que podéis ver en la foto: zanahoria, calabacín, berenjena, guisante, judía verde, pimiento y haba. Sencillamente, delicioso. Antes, nada mejor que una degustación de entrantes compuesta por anguila en canelón, pulpo a la gallega, tomate valenciano aliñado y pescado escabechado.

Comer en Valencia: degustación de entrantes, en 'San Nicolás'
Degustación de entrantes, en ‘San Nicolás’
Comer en Valencia: pescado al papillote, en 'San Nicolás'
Pescado al papillote, en ‘San Nicolás’

¿Te ha gustado esta selección de restaurantes para comer en Valencia? ¿Conoces algún otro que nos recomiendes para una próxima visita?

Ricard Camarena, cocina creativa y mediterránea en Valencia

Tuve la oportunidad de conocer la cocina de Ricard Camarena hace un par de años junto a otros blogueros en un viaje de prensa que nos llevó a Valencia. Esa noche, en un acto sin precedentes, cenamos en tres restaurantes distintos y Camarena fue el último de ellos. Llegamos más tarde de las doce de la noche, muertos de cansancio y ya con varios platos entre pecho y espalda. No hace falta decir que el experiemento resultó un tanto desproporcionado y poco recomendable. Pero sí que el sabor de boca que me dejaron las propuestas de Ricard Camarena fue de lo más agradable.

Dos estrellas Michelin en Valencia

La pasada primavera regresé con mi compañero de batallas para saborear con calma y sin ningún tipo de condicionante la cocina de este dos estrellas Michelin. Una experiencia completa donde dejarse llevar por los cinco sentidos. Producto, técnica y sabor en un espacio íntimo y tranquilo donde la mesa más cercana está lo suficientemente lejos como para sentirse el protagonista único y principal de una obra gastronómica que rezuma belleza y complejidad.

Un delicado brioche de anguila ahumada con cacahuetes del Collaret da paso a un memorable carpaccio de mero, perejil y mandarina. Donde los cítricos ayudan a elevarse al mismísimo cielo en un bocado que uno no desea terminar. Le siguen los tiernos guisantes estofados, rúcula y sisho verde, con un fondo graso y vegetal, en su punto perfecto.

Brioche de anguila ahumada con cacahuetes del Collaret, de Ricard Camarena
Brioche de anguila ahumada con cacahuetes del Collaret
Carpaccio de mero, perejil y mandarina
Carpaccio de mero, perejil y mandarina
Guisantes estofados, rúcula y sisho verde, de Ricard Camarena
Guisantes estofados, rúcula y sisho verde

Producto sencillamente extraordinario

Los platos fuertes de Ricard Camarena son auténticos lienzos donde el cocinero refleja un conocimiento extraordinario del producto. Algunos de ellos, poco habituales en las cocinas españolas: caballa, boniato, coliflor, alcaparras… Muchos matices en creaciones tan completas que pueden exigir hasta diez elaboraciones cada una de ellas, como los sublimes rape con coliflor frita, jugo de limón y alcaparras o presa ibérica de bellota en adobo con puerros asados, mostaza y bonito seco.

Caballa glaseada, boniato, pimienta negra y limón, de Ricard Camarena
Caballa glaseada, boniato, pimienta negra y limón
Presa ibérica de bellota en adobo con puerros asados, mostaza y bonito seco, de Ricard Camarena
Presa ibérica de bellota en adobo con puerros asados, mostaza y bonito seco
Rape con coliflor frita, jugo de limón y alcaparras, de Ricard Camarena
Rape con coliflor frita, jugo de limón y alcaparras

Una fresca y espectacular calabaza asada, yogur y jengibre remata una sobresaliente cena donde el pan se presenta ecológico y en forma de hogaza que el comensal rebana a su antojo.

Calabaza asada, yogur y jengibre, en Ricard Camarena
Calabaza asada, yogur y jengibre
Pan ecológico

Maridaje de vinos en Ricard Camarena

Parte del memorable recuerdo que nos queda de la velada en Ricard Camarena es ‘culpa’ de David Rabasa, jefe de sala y sumiller. Aunque no existe una opción de maridaje en carta, nos habían ‘chivado’ que era posible y accedió con una sonrisa cuando se lo comentamos. Discreto y, en ocasiones incluso tímido, se mueve como pez en el agua de mesa en mesa. Siempre pendiente de que no falte detalle y explicando con mimo cada uno de los vinos que sirve con maestría. A Rabasa le gustan con procedencia alemana y los vende de maravilla. Y, aunque nos sedujo con cada uno de ellos, fue un Sketch 2012 obra de Raúl Pérez, albariño que se cría a 19 metros de profundidad en la ría de Arousa, el que nos dejó con la boca abierta.

Ricard Camarena está en la calle Sumsi, número 4. Y su cocina vista comunica con Canalla Bistró, otro de los exitosos proyectos del valenciano.

Una tarde de domingo en El Saler (Valencia)

A tan solo media hora del centro de Valencia, y sin necesidad de coger coche, podemos disfrutar de una de las playas más bellas y cuidadas del Mediterráneo. Dicho arenal es el del Saler, y entre sus joyas esconde un restaurante de ensueño, Arrocería Duna.

Ubicada en pleno Parque de la Albufera, El Saler -que en valenciano quiere decir ‘la salina’- hace referencia a la que fuera principal actividad económica de la zona hasta el siglo XX. La extracción de sal forma parte de su historia, más concretamente, las barracas donde actualmente se encuentra el pueblo y en las que ésta se almacenaba.

Olvida el coche y desplázate en autobús

El autobús número 190, o en su defecto cualquiera de color amarillo que pare en la Plaza Cánovas del Castillo, un poco después de la marquesina (está bastante mal señalizado), te dejará en el centro de El Saler. Llegarás cerca del embarcadero, desde el que puede cogerse algún barquito para hacer una pequeña excursión por el canal.

Embarcadero de El Saler
Embarcadero de El Saler

Tras un agradable paseo de cerca de 20 minutos, se llega a la zona de playa. El día de nuestra visita, un domingo de mediados de abril y Semana Santa, con un esplendoroso sol, estaba repleto de lugareños que habían decidido pasar allí la jornada bien provistos de víveres, mesas y sillas de camping. El sitio es perfecto para alejarse del mundanal ruido, relajarse y disfrutar de la naturaleza. A nosotros nos pareció ideal si, además, viajas con niños o eres aficionado a la bicicleta, ya que apenas hay presencia de coches.

Merenderos en El Saler
Merenderos

En medio de este maravilloso y motivador paisaje se encuentra Arrocería Duna, uno de los restaurantes con mejores vistas en los que hemos estado. Casi a pie de playa, como podéis comprobar en la foto de abajo, y con ambiente chill out, el marco resulta incomparable para degustar un buen arroz.

Más de 50 variedades de arroz

Ofrece más de 50 variedades en su carta- o pescados frescos, así como un buen puñado de ‘platos de mercado’. Nosotros nos decantamos por un impresionante arroz negro meloso de sepionet y chipirones, junto a un delicado tartar de mero de playa con encurtidos. Lo regamos con una botella de Mestizaje, elaborado con uva autóctona Bobal, además de tempranillo, cabernet sauvignon, merlot y shiraz.

Arrocería Duna
Vistas desde el restaurante ‘Duna’
Tartar de mero de playa con encurtidos en 'Duna'
Tartar de mero de playa con encurtidos en ‘Duna’
Arroz negro de sepionet y chipirones en 'Duna'
Arroz negro de sepionet y chipirones en ‘Duna’
Arrocería Duna
Mestizaje en ‘Duna’ (Valencia)
Arrocería Duna
Restaurante ‘Duna’ en El Saler (Valencia)

Aunque hay que tener en cuenta que era domingo, el local estaba lleno y conviene reservar mesa. Sería una pena desplazarse hasta allí y no poder disfrutar de una encantadora comida rodeados de dunas y con vistas al Mediterráneo. Nos han dicho que de noche, bajo las estrellas y a la luz de las velas, es todavía más espectacular y romántico. Estamos deseando volver a Arrocería Duna.

The Westin Valencia, exclusividad a orillas del río Turia

Situado a 300 metros del estadio de Mestalla, en un impresionante edificio modernista de 1921, The Westin Valencia es uno de los hoteles más exclusivos de la ciudad. En sus 135 acogedoras habitaciones y suites art déco destaca una imponente cama Westin Heavenly Bed que, con razón, denominan ‘celestial’. Se vende por 3.000 euros en su web. Además, cuenta con un amplio baño de elegante mármol.

Lobby

Este pequeño oasis, con un silencioso patio interior perfecto para relajarse y un spa de 850 metros cuadrados, se encuentra muy cerca de los lugares más emblemáticos de Valencia. Como la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el centro histórico o el Parque de la Albufera, al que es fácil acceder en coche o transporte público.

Nuestra habitación era una Grand Deluxe con terraza privada, lo que le daba un magnífico valor añadido por la buena temperatura que pudimos disfrutar.

The Westin Valencia
The Westin Valencia

El cuarto de baño, en blanco y negro, y al que se accede a través de un pequeño vestidor de madera, se divide en zona de baño -con ducha y bañera- y zona de aseo. Aunque los amenities al llegar a la habitación son bastante básicos, existe la opción de solicitar otros muchos a través de un servicio exprés, como cepillos de dientes o enjuage bucal.

The Westin Valencia
The Westin Valencia
The Westin Valencia

¿Desayunar con cava? Siempre

El desayuno, que se sirve de 7 a 11 en el restaurante Rosemarino, es bastante completo. Aunque echamos de menos más bollería casera, más variedades de pan y un buen vaso de zumo de naranjas valencianas recién exprimidas. Eso, sí, nos encantó poder beber cava a primera hora de la mañana…

Tortillita Narcos
Quesos
Fruta fresca
Infusiones
The Westin Valencia

El Caroli Health Club es otro de los motivos por los que nos alojamos en The Westin Valencia, con piscina terapeútica, sauna finlandesa, baño turco y ducha de sensaciones. Ofrece también una completa sala de fitness con bicicletas y cintas para correr.

Caroli Health Club

Nos gustó de The Westin Valencia

– Las tortillas recién preparadas del desayuno.

– El té de cortesía en el lobby.

– El mostrador con acceso preferente para miembros del programa Starwood Preferred Guest.

– La enorme y cómoda cama, y las almohadas de plumas. Para dormir como bebés.

– El servicio Westin Workout con el que, por 5 euros, puedes tener a tu disposición ropa y zapatilla deportivas New Balance para hacer uso del gimnasio.

– La botella de agua de cortesía, aunque era pequeña y una sola unidad.

No nos gustó

– En su web advierten que el spa es para uso exclusivo de mayores de 18 años, pero no… Otra vez volvimos a sufrir a dos niños chillones a los que su padre llevó a jugar a la piscina climatizada, donde desde ese momento hubo de todo menos relax.

The Westin Valencia

La tarifa oficial para esta habitación en The Westin Valencia, con desayuno y acceso al spa, es de 400 euros. Pero nosotros encontramos una oferta que, además, incluía conexión wifi. Consultad su web para buscar paquetes promocionales.

Si buscas dónde comer en Valencia, echa un vistazo a nuestras recomendaciones.

‘La Pepica’, arroces para el recuerdo en la Malvarrosa de Valencia

Una de las pocas cosas buenas cuando te invitan a una boda en un pueblo del Levante español es aprovechar para hacer una escapada a Valencia. Hace años que conocimos La Pepica, uno de los restaurantes más antiguos de la ciudad y de España, fundado en 1898. Por sus instalaciones han desfilado todo tipo de celebridades, desde el Rey -que se las sabe todas- hasta Hemingway, pasando por Ava Gadner u Orson Welles, todos ellos grandes enamorados de nuestro país.

La Pepica
Ya lo dijo don Ernesto

Una carta para todos los gustos

La carta de La Pepica es extensa, con una gran variedad de arroces, pescados y mariscos, descritos en varios idiomas, ya que buena parte de su clientela es extranjera. Colorados como gambas, tras duras jornadas de sol, disfrutan como los que más delante de un buen plato de comida y una botella de vino. Spain is different. Nosotros no vamos a ser menos…

Lo bueno de regresar al mismo sitio una y otra vez es que estás deseando volver a paladear sabores que guardas con un grato recuerdo. De la ensalada valenciana siempre llamaron la atención los alcaparrones, difíciles de encontrar fuera de esta zona, y que pintan así de bien sobre el resto de ingredientes.

Ensalada valenciana
Ensalada valenciana

Una de las exquisiteces de La Pepica son la almejas de Carril, que preparan al natural o a la marinera. Nosotros siempre nos hemos decantado por la segunda opción para poder, literalmente, tomarnos la salsa a cucharadas y mojar el pan con ajo tan típico de este local.

Almejas de Carril
Almejas de Carril

Hemos probado diferentes tipos de arroces en este restaurante, con bogavante, de verduras, de marisco… Nos decidimos por una mezcla de los dos últimos, la paella La Pepica, que está como siempre, deliciosa y con un punto socarrat. Imprescindible ponerle un poquito del alioli casero que siempre la acompaña.

Paella La Pepica
Paella La Pepica

Hace tiempo que nos acostumbramos a una de las mejores cosas de comer en el litoral mediterráneo, la compañía de un buen cava. Juvé y Camps es uno de nuestros favoritos.

Juvé y Camps
Juvé y Camps

Terminamos la cena con dos sorbetes de limón de la tierra -al cava- invitación de la casa, otro detalle más del servicial y siempre dispuesto personal de este restaurante valenciano, ubicado en el paseo de la Malvarrosa, al que no nos cansamos de volver una y otra vez. «Fue una gran noche en Casa Pepica junto a la playa»… ¡Qué gran verdad, don Ernesto!