San Francisco, tranvías y casas victorianas en el norte de California

The Painted Ladies San Francisco

En esta entrada, os proponemos un recorrido por San Francisco, una de las ciudades más fascinantes de los Estados Unidos. Situada al norte de California, es famosa por el icónico puente Golden Gate. Otras estampas de su cosmopolita imagen la componen los típicos tranvías y coloridas casas victorianas. Pero hay mucho que ver en San Francisco. Y también mucho que comer. Así que vamos a proponeros varias paradas coincidiendo con los lugares más turísticos. ¿Nos acompañais en este paseo?

Qué ver en San Francisco

1. The Painted Ladies

Uno de los lugares más fotografiados que ver en San Francisco. Esta hilera de casas victorianas de madera, pintadas en colores suaves, son famosas en todo el mundo. Son conocidas también como Postcard Row, por aparecer en cientos de postales, y fueron construidas finales del siglo XIX. Frente a ellas, el parque de Alamo Square (que da nombre al barrio), ideal para sentarse a contemplar el skyline o disfrutar de un pícnic.

The Painted Ladies San Francisco

¿Dónde comer cerca de The Painted Ladies?

Con varios restaurantes en San Francisco, la especialidad de Souvla es el souvlaki. Ellos mismos asan la carne -pollo, cerdo o cordero- que sirve de relleno a unas esponjosas pitas. Te recomendamos que hagas un pedido para llevar y lo saborees en Alamo Square. ¡Ah, y de postre, el clásico yogur griego!

Souvla
© Souvla

2. Union Square

La zona más comercial que visitar en San Francisco es un enjambre de turistas, adictos a las compras y hoteles de cinco estrellas. Boutiques de lujo, tiendas de regalos, grandes almacenes (con Macy’s a la cabeza) y galerías de arte hacen de Union Square una de las plazas más animadas.

Union Square San Francisco

¿Dónde comer en Union Square?

Un establecimiento imprescindible en la zona de Union Square es Lori´s Diner, en el número 500 de Sutter Street. Esta famosa barra abrió sus puertas por primera vez en 1986 y es muy popular por sus hamburguesas y desayunos.

Loris Diner San Francisco

3. Fisherman’s Wharf

Otro de los rincones imprescindibles que ver en San Francisco es el Muelle 39 (Pier 39), situado en Fisherman’s Wharf. Allí, encontrarás muchísimas tiendas y atracciones como el Aquarium o el Cartoon Art Museum. Pero, si algo te sorprenderá, es la inmensa comunidad de leones marinos que vive en su aguas. Siempre concurrido, podréis contratar diferentes actividades -en segway, bicicleta o tuk-tuk– y tours en barco.

Fishermans Wharf San Francisco

¿Dónde comer en Fisherman’s Wharf?

En Fisherman’s Wharf podrás almorzar en puestos callejeros o algunos de los mejores restaurantes en San Francisco especializados en pescados y mariscos. Si no sabes qué elegir, te sugerimos The Franciscan Crab, con sus espectaculares vistas a Alcatraz. ¿Dos imprescindibles? Cangrejo y sopa de almejas o clam chowder.

Sopa de almejas en 'The Franciscan Crab'

4. Little Italy

Una de las zonas con más encanto que ver en San Francisco es, también, una de las más tranquilas. Para conocer a fondo Little Italy, lo mejor es comenzar en el cruce entre Broadway y la Avenida Columbus.

Entre sus coloridos edificios, destacan cafeterías y heladerías en las que descansar durante unos minutos antes de seguir descubriendo la ciudad.

Little Italy San Francisco

¿Dónde comer en Little Italy?

No pierdas la oportunidad de saborear la auténtica cocina italiana en Little Italy. Pizza al horno de leña, antipasti, pastas frescas, helados… ¡Y buenos vinos del país alpino! Nosotros acertamos en Original U.S. Restaurant (414 Columbus Ave) y su horario ininterrumpido de 11 a 23. Fundado en 1890, es una institución en la ciudad.

Original U.S. Restaurant San Francisco

5. Chinatown

Después de Nueva York, el Chinatown de San Francisco acoge a la segunda comunidad china más grande de los Estados Unidos. En cuanto cruces la típica puerta de entrada, te esperan mercadillos de comida, tiendas de ropa, artesanía y recuerdos, restaurantes y farolillos por doquier.

En Portsmouth Square se izó por primera vez la bandera estadounidense en 1846. Casi dos siglos después, es lugar de encuentro de muchos de sus vecinos, formando una estampa muy original que ver en San Francisco.

Por cierto, ¿sabías que las primeras galletas de la fortuna fueron horneadas aquí y no en China?

Qué ver en San Francisco: Chinatown

¿Dónde comer en Chinatown San Francisco?

Al igual que en Little Italy, encontrarás un buen puñado de restaurantes especializados en cocina oriental. Regentados por familias de emigrantes, son sinónimo de precios económicos y abundantes cantidades. Nuestra recomendación es Sam Wo, con más de 100 años de andadura y todo un símbolo en Chinatown.

Sam Wo San Francisco

6. Pirámide Transamerica

El segundo rascacielos más alto que ver en San Francisco es uno de los iconos de esta ciudad de California. Aunque, actualmente, ya no es sede de la Transamerica Corporation, aún aparece su logo en el edificio. Diseñada por William Pereira, tiene 260 metros de altura.

Pirámide Transamerica San Francisco

¿Dónde tomar algo cerca de la Pirámide Transamerica?

A tiro de piedra de Chinatown y Little Italy se encuentra Vesuvio Cafe (255 Columbus Avenue). Este bar histórico es el sitio perfecto para hacer un alto en el camino con una buena cerveza de grifo o un cóctel eco-friendly. Inaugurado en 1948, el edificio en el que se encuentra fue diseñado por el arquitecto italiano Italo Zanolini. Enfrente de Vesubio Café podrás, también, curiosear en City Lights Booksellers & Publishers, una de las librerías más míticas que visitar en San Francisco, especializada en artes, literatura del mundo y política progresista.

Vesubio Café San Francisco

7. Japantown

Japantown es el barrio japonés más grande y antiguo de la nación. Además de su calle principal, Post Street, merece la pena acercarse hasta el Japan Center, repleto de tiendas y restaurantes nipones. Llama la atención una impresionante pagoda de cinco pisos y treinta metros de alto, regalo de la ciudad de Osaka. Y la puerta de entrada a Japantown, similar a a la de un templo. Un barrio muy curioso que ver en San Francisco.

¿Dónde comer en Japantown?

Corea no es Japón, pero una barbacoa coreana siempre es una buena idea. Beque BBQ Grill y su ‘barra libre’ de carne -que cocinas tú mismo- por 22 dólares/persona es una gran idea.

Beque BBQ Grill San Francisco

8. Lombard Street

Situada entre Hyde y Leavenworth, Lombard Street es la calle más famosa de San Francisco. Aunque no es la más empinada de la ciudad, sí es la más conocida. Cada día, cientos de turistas se acercan hasta ella para fotografiar su cuesta en zigzag, con 40 grados de inclinación.

Lombard Street San Francisco

¿Dónde comer cerca de Lombard Street?

Desde hace 17 años, Pacific Catch es uno de los restaurantes más populares de Marina District. Su menú incluye pescado salvaje o criado de forma sostenible, en forma de ceviche, poke hawaiano o sushi. Y también, hamburguesas, parrilladas, fish and chips o ‘la captura del día’. Los encontrarás en 2027 Chestnut St.

Pacific Catch
© Pacific Catch

9. Castro

Uno de los barrios que ver en San Francisco más populares. Castro se caracteriza por ser el centro de la comunidad gay, con un ambiente tolerante y abierto, sin ningún tipo de discriminación. Verás banderas multicolor a cada paso, y algunos de los mejores bares de la ciudad. Si te gusta la fiesta, Castro es, sin duda, tu sitio.

¿Dónde comer en Castro?

Si buscas disfrutar de un brunch en San Francisco, no te pierdas Star Belly. Están en 3583 16th Street, en pleno Castro, y disponen tanto de brunch diario como de fin de semana.

Star Belly
© Star Belly

10. Mission Street

Mission Street es una de las arterias principales y se extiende desde la frontera sur de Daly City hasta la costa noreste. En el número 2779 podrás hincarle el diente a los mejores tacos de San Francisco. Ojo, se forman largas colas y no aceptan tarjetas de crédito. Y una recomendación para pedir en Taquería El Farolito, atrévete con los camarones a la diabla. Pican, ¡pero están de vicio!

Taqueria El Farolito San Francisco

11. AT&T Park

Si tienes la suerte de que tu visita coincida con la liga de béisbol, no pierdas la oportunidad de acudir a un partido de este deporte 100 por 100 americano. El AT&T Park, casa de los Giants, se sitúa en un enclave incomparable que ver en San Francisco, al pie del mar.

AT&T Park San Francisco

Si el partido se alarga (algo que suele ser habitual), el estadio ofrece diferentes opciones para comer o cenar. Nuestra recomendación es el sándwich de cangrejo de Crazy Crab’z.

Crazy Crab'z San Francisco

12. Golden Gate

El símbolo más representativo que ver en San Francisco es, también, uno de los más queridos. Con 2,7 kilómetros de longitud y 227 metros de altura, el Golden Gate es uno de los puentes colgantes más largos y altos del mundo.

Aunque puede verse desde infinidad de puntos, uno de los mejores es el Mirador H. Dana Bowers (o Vista Point), de camino a Sausalito.

Golden Gate San Francisco

13. Sausalito

Una de las localidades más bonitas que visitar en San Francisco, la excursión por excelencia, es Sausalito. Con apenas 7.000 habitantes, rezuma encanto por los cuatro costados. No te pierdas el puerto marítimo y las más de 400 casas flotantes de su costa, donde habitan personajes famosos y ricachones varios. Puedes llegar a Sausalito en autobús o ferri, pero si te animas a alquilar una bicicleta, la experiencia puede ser magnífica. Jota la hizo y lo cuenta aquí.

Sausalito California

¿Dónde comer en Sausalito?

Esta vez nos apetecía darnos un capricho y reservamos mesa en The Spinnaker. Ubicado en el paseo marítimo de Sausalito, ofrece vistas panorámicas de San Francisco, East Bay y Belvedere. Su menú a base de pescados y mariscos frescos, además de una exquisita selección de vinos, no os dejará indiferentes. Y ya que estáis, completad la experiencia con un cóctel previo en su encantador saloncito frente a la bahía. Inolvidable.

The Spinnaker Sausalito California

¿Os ha gustado este paseo? ¿Nos recomendáis otros lugares imprescindibles que visitar en San Francisco?

*Este artículo ha sido actualizado en 2021 y todas las fotografías son de Pasean2, a excepción de las acreditadas, que han sido elegidas por ser mucho mejores (y más apetitosas) que las nuestras de hace algunos años.

Pearl Harbor, visita a una de las atracciones más espectaculares de EE.UU.

USS Arizona Memorial

Esta base naval es uno de los lugares más emblemáticos de los Estados Unidos. Conocida por el trágico ataque sufrido a mano de los japoneses, su popularidad aumentó aún más gracias a la película de igual nombre, dirigida por Michael Bay en 2001. Si estás pensando en visitar Pearl Harbor, te contamos todos los detalles.

Ataque a Pearl Harbor

El 7 de diciembre de 1941 es, junto al 11 de septiembre de 2001, una de las fechas más fatídicas en la historia de los Estados Unidos. A las 7.55 de la mañana, la aviación japonesa atacó por sorpresa la base naval de Pearl Harbor en Honolulu, Hawái. Este acto provocó la muerte de más de 2.400 personas, resultando heridas de consideración cerca de 1.300. Además, 188 aeronaves se perdieron y 4 acorazados fueron hundidos. Así se produjo la entrada del país en la Segunda Guerra Mundial.

¿Dónde está Pearl Harbor?

Situado a unos 20 minutos en coche desde el centro de Honolulu, puedes acceder a Pearl Harbor de manera sencilla con transporte público. Los autobuses 20 y 42 salen de Waikiki y te dejarán en el Visitor Center en algo menos de una hora. También puedes utilizar un taxi, pero calcula que no te costará menos de 65 dólares.

Vista aerea Pearl Harbor

Atracciones que visitar en Pearl Harbor

Pearl Harbor Visitor Center

Este viaje histórico comienza en el Pearl Harbor Visitor Center. Allí podrás admirar fotografías, objetos personales y decenas de artefactos relacionados con la batalla. También, escucharás impresionantes testimonios orales de algunos supervivientes, así como un breve documental.

Pearl Harbor Visitor Center
Pearl Harbor Visitor Center
Pearl Harbor Visitor Center
Pearl Harbor Visitor Center

USS Arizona Memorial

El USS Arizona Memorial, al que se accede con una pequeña embarcación, es la atracción más visitada de Pearl Harbor. Con una estructura de 56 metros de largo, está construida encima de los restos del acorazado. Algunas partes del USS Arizona, como una torreta del pecio, aún pueden observarse a simple vista. Atacado poco antes de las 8 de la mañana del 7 de diciembre de 1941, tardó menos de 10 minutos en hundirse, causando la muerte de 1.177 de sus tripulantes. Dentro de este santuario figuran inscritos en mármol los nombres de todos los fallecidos.

USS Arizona Memorial
USS Arizona Memorial
USS Arizona Memorial
Santuario USS Arizona Memorial Pearl Harbor

Battleship Missouri Memorial

Pensar en el USS Missouri (BB-63) es hacerlo en la historia del país. Encargado en 1940, fue el último acorazado construido en Estados Unidos. Combatió en las sangrientas batallas de Iwo Jima y Okinawa, así como en la Guerra de Corea. En él se firmó la rendición de Japón que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, el 2 de septiembre de 1945. Fue puesto fuera de servicio en 1992, tras ser modernizado y proveer soporte durante la Operación Tormenta del Desierto. En 1998 se convirtió en museo flotante en Pearl Harbor.

Battleship Missouri Memorial

USS Bowfin Submarine Museum & Park

Apodado el «Vengador de Pearl Harbor», el USS Bowfin (SS-287) es uno de los submarinos estadounidenses utilizados en la Segunda Guerra Mundial. Comenzó a operar el 7 de diciembre de 1942, exactamente un año después del ataque a Pearl Harbor. El tour del USS Bowfin Submarine Museum te permitirá descubrir lugares tan especiales como la sala de motores o la de torpedos, algunos de los camarotes o el Waterfront Memorial, en honor a los 52 submarinos y más de 3.600 oficiales y tipulantes perdidos durante este conflicto bélico.

USS Bowfin Submarine Museum & Park Pearl Harbor

Regulus I

Propulsado por turborreactores, el Regulus I fue un misil de crucero utilizado por la Marina de los Estados Unidos durante la Guerra Fría. Lanzado desde submarinos y barcos, tenía un alcance de aproximadamente 500 millas náuticas. El 8 de junio de 1959 se cargó un misil Regulus I con 3.000 cartas y se lanzó desde el submarino USS Barbero (SS-317). Este misil viajó más de 100 millas sobre el Océano Atlántico. 22 minutos después, hizo un aterrizaje exitoso en la Estación Aérea Naval de Mayport, Florida, para entregar 3.000 cartas que el Director General de Correos había escrito a figuras políticas clave como el presidente Eisenhower.

Regulus I Pearl Harbor

Precio de las entradas para visitar Pearl Harbor

El acceso a Pearl Harbor es gratuito. Aunque no hace falta contratar ningún tour, sí debes tener en cuenta ciertas consieraciones.

Pearl Harbor Visitor Centre: el acceso al Pearl Harbor Visitor Centre, que incluye dos museos, ‘Road to War’ y ‘Attack Gallery’, es gratuito.

USS Arizona Memorial: cada día, más de 1.300 entradas gratuitas para el USS Arizona Memorial están disponibles en el Centro de Visitantes de Pearl Harbor. También puedes obtenerlas a través de esta web por 1 dólar de gastos de gestión.

Battleship Missouri Memorial: tiene un precio de 30 dólares para adultos y 14 para niños entre 4 y 12 años. Los menores de 4 no pagan entrada.

USS Bowfin Submarine Museum: visitar el USS Bowfin Submarine Museum cuesta 20 euros para adultos y 14 para niños entre 12 y 4 años. Los menores de 4 no pueden acceder por razones de seguridad.

Pasaporte a Pearl Harbor

Por 80 dólares para adultos y 40 para menores entre 12 y 4 años, puedes experimentar esta atracción en su totalidad con una entrada conjunta que permite ahorrar algo de dinero. El pasaporte para visitar Pearl Harbor incluye:

-Recorrido con audioguía por el USS Arizona.

-Entrada al USS Bowfin.

-Acceso al Battleship Missouri Memorial.

-Entrada al Museo de la Aviación de Pearl Harbor (en otra localización distinta).

Otras opciones incluyen transporte desde Waikiki. Puedes encontrar más información en la web oficial.

Pearl Harbor sigue siendo una base naval activa. A la llegada, encontrarás fuertes medidas de seguridad y no se permite la entrada de bolsas de ningún tipo, ni siquiera para guardar la cámara fotográfica. Puedes dejar tus pertenencias en el Visitor Center, pagando 5 dólares por pieza depositada. Sí está permitido hacer fotografías y vídeos.

Plano Pearl Harbor

¿Se puede comer en Pearl Harbor?

Dentro de las instalaciones de Pearl Harbor solo encontrarás un pequeño puesto de perritos calientes. Si prefieres algo más elaborado, te recomendamos Restaurant 604, a escasos metros, en el 57 Arizona Memorial Dr #108. Presumen de preparar el ‘mejor Bloody Mary de Hawái’ y, además de contemplar espectaculares atardeceres desde su terraza, podrás saborear hamburguesas, ensaladas, riquísimos tacos de pescado y dos de los platos hawaianos por excelencia, poke y Loco Moco, a base de arroz blanco, carne de hamburguesa, huevo frito y salsa tipo gravy. Este también llevaba una pequeña porción de mac & cheese.

Loco Moco Hawai
Tacos pescado Restaurant 604 Hawai
Restaurant 604 Hawai

¿Te ha gustado esta visita a Pearl Harbor? A nosotros nos sorprendió tanto como otros lugares históricos que hemos podido conocer.

Comer en Nueva York: los mejores restaurantes para todos los presupuestos

Shake Shack Nueva York

¿Estás planeando tu viaje y buscas dónde comer en Nueva York? A pesar de no disponer de una gastronomía propia, pocas ciudades en el mundo -o puede que ninguna- ofrecen una oferta tan amplia. Es casi imposible no encontrar un restaurante especializado en un tipo de cocina -vietnamita, rusa, malaya, chilena, escandinava-, desde Battery Park a Harlem pasando por el Upper East Side o Times Square. Aquí te damos algunas pistas (hemos probado todos estos restaurantes en Nueva York) para que te hagas una idea de lo que puedes encontrar, para que te comas la Gran Manzana a bocados.

Restaurantes en Nueva York

1. Shake Shack

Según muchos expertos gastronómicos, se trata de la ‘comida rápida’ de más calidad para comer barato en Nueva York. Sus hamburguesas destacan por presentación y sabor, cocinadas al momento. Ternera Angus cien por cien natural, de animales alimentados de manera vegetal, criados en libertad y sin ningún tipo de hormonas o antibióticos. Lechuga y tomates frescos, queso cheddar y pan recién horneado para un sabor inigualable, por unos cinco dólares.

En su carta, también perritos calientes y batidos, y unas patatas fritas crujientes y nada grasientas con una salsa de queso realmente adictiva. Además, la cerveza es de cosecha propia y el ‘vino de la casa’ está elaborado exclusivamente para ellos en el californiano valle de Napa.

En el menú de Shake Shack hay panes especiales sin gluten para celíacos, hamburguesas de pollo crujiente con mayonesa de hierbabuena o vegetarianas a base de champiñones, junto con helados o bebidas elaboradas artesanalmente, como su famosa limonada o un refrescante iced tea.

Cuentan con varias sucursales y ya se han expandido por todo el país.

Shake Shack Nueva York

2. 5 Napkin

Con una salsa secreta que es su seña de identidad, 5 Napkin ofrece varias opciones de apetitosas hamburguesas. Elaboradas con ternera sin antibióticos y libre de hormonas, es un must para comer en Nueva York. La de ‘la casa’ se presenta con cebolla caramelizada, gruyere y alioli de romero y ajo, toda una delicatessen. Otras opciones incluyen carne de pavo con mozzarella ahumada y mermelada de tomate. Si eres más de pescado, la tuya lleva filete de atún marinado, mayonesa de wasabi y cebolla en tempura. Y si buscas hamburguesas vegetarianas para comer en Nueva York, pide la 5N Veggie. No te pierdas sus crujientes aros de cebolla, servidos en forma de torre. Están en Hell’s Kitchen, Union Square, Upper West Side y Upper West Side.

5 Napkin burger
© 5 Napkin

3. JG Melon

Este pequeño local del Upper East Side (1291 3rd Avenue) ofrece hamburguesas realmente buenas, para algunos las mejores para comer en Nueva York. Gordas, jugosas y con una excelente carne a la parrilla, satisfacen a propios y extraños desde 1972. JG Melon es también famoso porque en su interior se rodó una escena de la película Kramer contra Kramer. No aceptan tarjetas de crédito.

Hamburguesa JG Melon Nueva York
© JG Melon

4. Joe’s Shanghai, un clásico en Chinatown para comer en Nueva york

Un clásico imprescindible para comer barato en Nueva York. Más concretamente, en Chinatown. La revista Zagat describe los dumplings de Joe’s Shanghai como ‘una experiencia religiosa’ y la sopa picante al estilo Hong Kong no se queda atrás. Adéntrate en Bowery Street y busca el número 46. Acompáñalo con una cerveza Tsingtao y déjate llevar.

Joes Shanghai Nueva York

5. Lombardi’s

Fue la primera pizzería de los Estados Unidos y no puedes perdértela cuando visites Little Italy. Inolvidables ‘pasteles de tomate’ de ocho raciones (suficiente para dos personas) por cerca de 20 dólares. Puedes encontrar Lombardi’s en 32 Spring Street (esquina con la calle Mott) y desde 2018, también en Chelsea.

Lombardis Nueva York

6. Papaya King, los mejores perritos calientes para comer en Nueva York

Se anuncian como ‘los mejores hot dogs de NY’ y no les falta razón. El ‘original’, con relish -pepinillo dulce en trocitos- como único topping, resulta delicioso. Las bebidas naturales que preparan al momento, como piña colada o Strawberry Fields, son también indispensables. Papaya King se localiza en 179 East 86th Street.

Hot dog Papaya King
© Papaya King

7. Mc Sorley’s Old Ale House, la cervecería más antigua de Nueva York

Aunque también sirve comidas (perrito caliente, sándwiches de jamón cocido, pavo o queso americano), aquí se viene a beber. Mc Sorley’s Old Ale House es la cervecería más antigua de Nueva York, inaugurada en 1854. Prohibió la entrada de mujeres hasta 1970 y las bebidas se sirven a pares. Pides una y te traen dos, de lo que sea. Su lemas: “Sé bueno o márchate”. En el número 15 Este de la calle 7ª. Ah, ¡y cuidado con la mostaza que acompaña a los crackers!

Mc Sorleys Old Ale House Nueva York

8. 230 Fifht Rooftop, un brunch con las mejores vistas para comer en Nueva York

¿Pensando en un brunch en Nueva York al más puro estilo de las chicas de Sex and the city? La oferta gastronómica que ofrece este restaurante para comer en Nueva York por menos de 30 dólares por persona es un bufet libre de platos fríos y calientes. En una de sus isletas, un cocinero prepara tortillas al instante con los ingredientes que uno elija.

Pollo, sándwiches, bagelsfrench toasts, huevos, hamburguesas, hot dogs, pasta, ensaladas, tortitas, gofres, fruta fresca… Todo lo que uno puedas imaginar y más para degustar ininterrumpidamente desde las 10 de la mañana a las 4 de la tarde en 230 Fifht Rooftop.

230 Fifht Rooftop Nueva York

9. Per Se, un lujo para comer en Nueva York

¿Buscas darte un capricho para comer en Nueva York o celebrar una ocasión especial? Reserva mesa en este tres Estrellas Michelin en el corazón de Manhattan, con enormes cristaleras que ofrecen una impresionante vista de Central Park y la Quinta Avenida. El menú degustación de cinco platos en Per Se cuesta 355 dólares por persona pero, tranquilos, la propina está incluida. También hay una opción de menú degustación vegetariano por el mismo precio. Una experiencia inolvidable y más que recomendable en Columbus Circle.

Per Se Nueva York
@ Per Se

10. Camiones (food trucks) o puestos callejeros para comer barato en Nueva York

Irse de Nueva York sin probar un hot dog a pie de calle o algún plato más elaborado como los que ofrecen los food trucks es casi delito. Algunos, como el español José Andrés en Washington, han visto el enorme filón que tienen e incluyen en su menú flautas de butifarra, bocadillos de trigueros con romesco, patatas bravas o gazpacho.

Hot dog Nueva York

11. Johnny Rockets

Con decoración propia de los diners de los años 50, Johnny Rockets es otra de nuestras recomendaciones si buscas hamburguesas para comer en Nueva York. Abrió su primer restaurante en Los Ángeles en 1986 y hoy tiene sucursales en 25 países, incluido España. Con diferentes localizaciones, es el bocado perfecto si tienes pensado visitar el Yankee Stadium.

Johnny Rockets
© Johnny Rockets

12. Chelsea Market

Una visita a Chelsea Market es obligatoria para cualquier amante de este tipo de mercados donde no solo comprar carnes, pescados y verduras. Sino de aquellos en los que la comida ya está preparada y es posible sentarse allí mismo para degustarla.

Chelsea Market ofrece opciones de muchos tipos, desde platos italianos a tailandeses, pasando por currywurst, ceviche o tacos. Uno de los más exitosos es Num Pang, cuya especialidad son los bocadillos -con la mayor puntuación de la revista Zagat para una bocadillería de la Gran Manzana-. Sus opciones son tan exóticas como panceta glaseada a la cinco especias o gambas tigre al coco, que hacen que se formen largas colas a su puerta a la hora del almuerzo.

Chelsea Market Nueva York

13. Bubba Gump Shrimp Co.

Con casi 40 establecimientos repartidos por medio mundo, esta cadena de restaurantes se inspira en la película Forrest Gump. Aunque nosotros probamos el restaurante de Honolulu, no podemos dejar de recomendar este frikisitio en pleno Times Square para comer en Nueva York (1501 Broadway). Su carta se basa en productos del mar, en especial, gambas. Aunque también hay opciones que incluyen pollo, pasta o las clásicas hamburguesas.

Bubba Gump Shrimp Co Nueva York

14. Hooters Nueva York

Ya no es lo que era y es evidente una notable decandencia, pero solo por probar sus alitas de pollo picantes, merece la pena buscar Hooters. Bueno, y también para que cierto público se alegre la vista con las camareras y sus ‘uniformes’ en naranja y blanco (155 W. 33rd Street y 61-09 190th Street). Una opción más que desenfadada para comer barato en Nueva York.

Hooters wings
© Hooters

15. Momofuku Noodle Bar Nueva York

Como homenaje a Momofuku Ando, creador de la sopa de fideos -o ramen– instantánea elaborada por la empresa Nissin Foods, el norteamericano David Chang decidió nombrar a su más que exitoso grupo de restaurantes. Este, Momofuku Noodle Bar, nació en 2004 con un modesto local para comer en Nueva York. Concretamente, en el East Village (171 1st Avenue), y en mesas compartidas.

En su carta, dos opciones de ramen: garlic chicken o smoked pork, junto a tres tipos de noodles: ginger scallion, chilled spicy o mushroom XO.

Ramen Momofuku Noodle Bar Nueva York

16. Ssäm Bar

La especialidad de la casa son los steamed buns o bollitos al vapor. Este restaurante para comer en Nueva York debe su nombre al ssäm, plato coreano en el que se usa una hoja de verdura para envolver los ingredientes de los que se compone. Situado en el 207 de la calle 13 con la 2ª Avenida, Ssäm Bar es otro de los negocios de David Chang. El ssäm de la fotografía se compone de lomo de cerdo, black beans, arroz y kimchi, en una mezcla de sabores picantes y dulces realmente sorprendente.

17. Los Tacos No. 1

Con varias localizaciones (una ellas en Chelsea Market, donde se generan largas colas), Los Tacos No. 1 es una de las mejores taquerías para comer en Nueva York. La carta es tan breve como auténtica, como el trompo donde se cocina ‘el relleno’ a fuego lento. Tacos de nopal, cerdo adobado, carne o pollo asados. Y un puñado de quesadillas y mulas para el bocado mexicano por excelencia.

Los Tacos n1 Nueva York
© Los Tacos No. 1

18. Pisillo Italian Panini, deliciosos bocadillos italianos para comer en Nueva York

Ingredientes de primera calidad y raciones más que generosas han hecho de Pisillo Italian Panini un éxito. Sus bocadillos a base de crujientes panes y jugosos rellenos para comer en Nueva York han conseguido que abra su segundo local. ¿El panini más demandado? El que homenajea a la ciudad, con pechuga de pollo asada, mozzarella, pimientos picantes, rúcula y aliño de limón.

19. Katz’s Delicatessen

El deli más mítico para comer en Nueva York es conocido, entre otras cosas, por ser el lugar elegido por Meg Ryan para fingir el orgasmo más famoso del cine en ‘Cuando Harry encontró a Sally’. Katz’s Delicatessen, en el 205 East Houston Street (esquina de Ludlow St), tiene como propuesta estrella un sándwich de pastrami que quita el sentido. Son muy grandes, así que lo ideal es compartirlo entre dos personas.

Pastrami sandwich Katz's Delicatessen
© Katz’s Delicatessen

20. Contra

Hemos dejado para el final otro de los restaurantes en Nueva York donde celebrar una ocasión especial. Situado en el Lower East Side, Contra marca la diferencia con una propuesta bastante gamberra basada en sus jóvenes chefs, animada música, entusiastas camareros y armónica cocina. Galardonado con una estrella Michelin, su menú degustación de cinco platos tiene un precio fijo de 105 dólares (2020). Las propuestas cambian frecuentemente y su lista de vinos naturales es, sencillamente, espectacular.

Contra Nueva York
© Contra

A nadie le amarga un dulce… Y en Nueva York, menos

Ferrara Bakery & Cafe

En pleno Little Italy, Ferrara Bakery & Cafe, fundada en 1892, ofrece especialidades italianas que dispararán los niveles de azúcar en tu organismo. Merecerá la pena aunque solo sea por probar sus afamados canoli, tan dulces y suaves como un beso. También merece la pena probar sfogliatelle y zeppole, dulces típicos de la cocina napolitana.

Canoli Little Italy Nueva York

Magnolia Bakery

Mundialmente famosa gracias a ‘Sexo en Nueva York’, Magnolia Bakery es una cadena de panaderías especializadas en cupcakes. Su primera sucursal abrió en 1996 en el 401 Bleecker Street, en pleno West Village. Con especialidades clásicas, como las magdalenas de vainilla, chocolate o red velvet, y otras que cambian cada semana, es tu lugar para comer en Nueva York si quieres emular a la mismísima Carrie Bradshaw.

Cupcake Magnolia Bakery Nueva York
© Magnolia Bakery

Venga, confiesa que te han entrado ganas de viajar a Nueva York después de ver todo lo que, también gastronómicamente, ofrece.

*Este artículo ha sido actualizado en 2021 y todas las fotografías son de Pasean2, a excepción de las de acreditadas, que han sido elegidas por ser mucho mejor (y más apetitosas) que las nuestras de hace algunos años.

¿Langosta o ‘food trucks’? 10 pistas gastronómicas para saborear Boston

Fired grilled lobster Barking Crab Boston

Al ser ciudad portuaria, Boston ofrece una gastronomía variada y marinera que puede encontrarse fácilmente en la carta de la mayoría de restaurantes locales. Olvida la idea -muy española- de que en Estados Unidos solo se sirven hamburguesas y fast food y abre mente -y cartera- a nuevos sitios como los que te enseñamos en esta deliciosa entrada. Si no te apetece o no puedes permitírtelo, siempre tendrás a mano McDonald’s, Burger King, KFC o Dunkin Donuts para que, en menos de una semana, tu colesterol alcance niveles insospechados. No digas que no te lo advertimos y toma buena de estos 10 lugares para comer en Boston.

10 lugares imprescindibles para comer en Boston

1. Barking Crab

En un ambiente de lo más informal y al aire libre, con largas mesas de madera compartidas con otros comensales y unas maravillosas vistas del puerto se ubica Barking Crab, restaurante especializado en mariscos y pescados frescos. Comer en Boston una langosta de Maine a la parrilla o unas patas de cangrejo de Alaska debería ser obligatorio para cualquier visitante.

Fired grilled lobster Barking Crab Boston
Fired grilled lobster, en ‘Barking Crab’
Alaskan bairdi legs en Braking Crab Boston
Alaskan bairdi legs, en ‘Braking Crab’

2. Myers+Chang

Platos vietnamitas, tailandeses, taiwaneses y chinos en este ‘indie diner’ en el que Joanne Chang y su marido, Christopher Myers, cocinan mano a mano auténticas delicias que no superan los 20 dólares por ración. Si puedes, siéntate a la barra de Myers+Chang para disfrutar del espectáculo y refréscate con una soda casera de piña y jengibre o litchi y frambuesa. Si has estado en el neoyorquino Momofuku, encontrarás más de una similitud.

Mama chang’s pork dumplings Myers+Chang Boston
Mama chang’s pork dumplings, en ‘Myers+Chang’
Soft shell crab Myers+Chang Boston
Soft shell crab, en ‘Myers+Chang’
Nasi goreng Myers+Chang Boston
Nasi goreng, en ‘Myers+Chang’

3. Union Oyster House

Distinguido como el restaurante más antiguo de Estados Unidos, Union Oyster House sirve comidas desde 1826. Está dividido en varias zonas: barra, oyster bar y restaurante en la planta superior, donde el presidente Kennedy tenía una mesa reservada para comer en Boston cuando quisiera disponer de ella. Aunque la especialidad, como su propio nombre indica, son las ostras, nos aventuramos con un plato variado y unos mejillones que nos dejaron bastante indiferentes…

Union Oyster House Boston
Cerveza en la barra de ‘Union Oyster House’
Ye olde seafood platter Union Oyster House Boston
Ye olde seafood platter, en ‘Union Oyster House’
Mejillones Union Oyster House Boston
Mejillones. en ‘Union Oyster House’

4. Quincy Market

Abierto desde el 26 de agosto de 1826, está compuesto de más de cincuenta restaurantes y puestos de todas las nacionalidades imaginables, el clásico food hall donde comprar comida y buscar después un sitio donde hincarle el diente. Si afuera diluvia, como fue nuestro caso, es una tarea ardua, pero merece la pena intentarlo y probar clam chowder, sopa de almejas típica de las ciudades costeras americanas, y lobster roll, especialidad de algunos condados como Massachussets y Maine, ensalada fría de langosta en un bollo de pan ligeramente dulce. Quincy Market también está formado por varios pubs, una sucursal de ‘Cheers’ y otra de ‘Wagamama’. Ideal para comer en Boston por poco dinero.

Quincy Market Boston
Quincy Market
Sopa de almejas clam chowder Quincy Market Boston
Sopa de almejas (clam chowder), en Quincy Market
Lobster roll Quincy Market
Lobster roll, en Quincy Market

5. Hotel Intercontinental

El bar RumBa del lujoso Hotel Intercontinental ofrece una pequeña carta de aperitivos, ensaladas y sándwiches. Su lista de licores, en especial, rones y whiskies, es apabullante. Perfecto para una parada rápida -salmón y cóctel- antes de seguir devorando Boston.

Kale salad and Grilled maple cedar plank atlantic salmon Intercontinental
Kale salad and Grilled maple cedar plank atlantic salmon
Beet salad toasted Vermont goat cheese and grilled chicken Intercontinental
Beet salad toasted Vermont goat cheese and grilled chicken

6. Shake Shack

Desde que las probamos en Nueva York hace ya unos cuantos años, no hemos encontrado otras hamburguesas en Estados Unidos que nos hayan gustado más que las de Shake Shack. Ternera Angus 100% natural (sin antibióticos ni hormonas), productos frescos y una salsa que enamora. Además, las patatas fritas no son congeladas, sino cortadas a mano diariamente. Hay varias sucursales para comer en Boston: una en Seaport Blvd, Washington St y Newbury Street.

Shake Shack Boston
Hamburguesas en ‘Shake Shack’

7. Whole Food Market

La comida orgánica está de moda en Estados Unidos y Whole Food Market es la primera gran cadena que sólo vende este tipo de productos. A pesar de que el precio es bastante más elevado que un supermercado tradicional, merece la pena para un desayuno o almuerzo informal, ya que la mayoría de ellos dispone de una zona con mesas (además de wifi y lavabos para los clientes). Los más grandes cuentan con un amplio take away donde comprar bocados bastante sanos, desde sopas, ensaladas o sushi, a pollos y carnes asadas, pasando por sándwiches preparados al momento con los ingredientes que uno elija, eso sí, siempre orgánicos y que cumplan los requisitos de la compañía. Si no te lo crees, echa un vistazo al listado de ingredientes inaceptables para sus alimentos.

Whole Food Market
Bagels en Whole Food Market

8. Food trucks

El descubrimiento del viaje para comer en Boston han sido las camionetas que encuentras a cada paso por Estados Unidos. La hora del almuerzo y las zonas de oficinas son perfectas para estos negocios que, desgraciadamente, tantas trabas están encontrando para instaurarse en nuestro país. En el mercado de SOWA, que se celebra cada domingo de 11 de la mañana a 4 de la tarde, han habilitado un área especial para que los vehículos aparquen sin problemas y los platos que ofrecen puedan saborearse en un improvisado comedor al aire libre (y al sol). Pizzas, tacos, grilled cheese sandwiches y algunas opciones vegetarianas, entre las más demandadas.

Food trucks Boston
Food truck en Federal Reserve Plaza Park
Food trucks Sowa Market
Food trucks en Sowa Market

9. L Street Tavern

Si eres tan cinéfilo como nosotros, merecerá la pena un paseo hasta esta taberna de South Boston donde se rodaron algunas escenas de ‘Good Will Hunting’, película que supuso el salto a la fama del bostoniano Matt Damon y su inseparable amigo, Ben Affleck. Aunque no se trata de un restaurante, consideramos que la cerveza -aunque sea americana- debe tener un lugar destacado en la gastronomía.

Samuel Adams L Street Tavern Boston
Una Samuel Adam’s en ‘L Street Tavern’

10. Aeropuerto de Logan

A veces, uno se lleva sorpresas para comer en Boston cuando menos lo espera. Acostumbrados a la desastrosa oferta gastronómica de los aeropuertos españoles, Vineyard Grill fue la mejor manera de despedir la ciudad cuando ya pensábamos que deberíamos rendirnos al odioso fast food. Situado en la terminal E, justo antes del control de seguridad, ofrece una carta con pescados, mariscos, hamburguesas, sándwiches y ensaladas, además de 15 variedades de cerveza local y un buen puñado de vinos. Decir adiós a esta maravillosa ciudad con una ensalada de langosta, un jugoso filete a la parrilla y una botella de merlot no tiene precio… Además, la factura te da acceso VIP al control de seguridad, evitando así una larga espera.

Ensalada de langosta Vineyard Grille
Ensalada de langosta, en ‘Vineyard Grille’
Grilled steak Vineyard Grille Boston
Grilled steak, en ‘Vineyard Grille’
Merlot Vineyard Grille
Merlot

¿Has estado en la capital de Massachusetts? ¿Nos recomiendas otros lugares para comer en Boston?

Y si no saber qué hacer en tu visita a Boston, echa un vistazo a estos 35 motivos para enamorarse de la ciudad.

New York Pass, acceso gratuito a más de 100 atracciones

Pocas ciudades ofrecen tantos museos y lugares de atractivo turístico como Nueva York. Este inolvidable viaje puede irse de presupuesto si no haces una buena previsión de los gastos en ocio. El New York Pass es, a priori, una buena alternativa para que la visita a la Gran Manzana no suponga dejarse un riñón.

NewYorkPass

Su compra incluye el acceso a más de 100 atracciones de Nueva York. Entre ellas, las imprescindibles de Manhattan, como Empire State Building Observatory, mirador Top of the Rock, Estatua de la Libertad, Museo Solomon R. Guggenheim, 9/11 Museum, Metropolitan o MOMA. Algunas de ellas, además, sin esperar colas. También ofrece la posibilidad de disfrutar de un crucero por el río Hudson, un paseo en bicicleta por Central Park o una excursión auto-guiada por Grand Central Terminal.

World Trade Center Nueva York

Pinacotecas menos conocidas, pero igual de interesantes, como el Museo del Barrio, el Museo de la Ciudad de Nueva York o el Museo Americano de Historia Natural también se incluyen en el New York Pass. La amplia lista figura en la detallada guía que se puede descargar al comprar la tarjeta. Existen diferentes precios dependiendo de los días que esté activa la misma, oscilando entre 134 dólares para un día y 339 dólares para 10.

Precios New York Pass 2021

New York Pass Precios 2021

Recorridos en el bus turístico de Nueva York

El New York Pass incluye recorridos en el Big Bus (autobús panorámico) con audio en castellano y wifi gratuito. Muy recomendable para recorrer la isla de cabo a rabo, incluyendo Brooklyn. Ofrece la posibilidad de ir hasta la atracción elegida, visitarla y volver a subir al vehículo para trasladarse a la siguiente. Con más de 25 paradas distribuidas por toda la metrópolis, descubrirás lugares icónicos como Times Square o Central Park sin tener que caminar de punta a punta. Cuenta con cuatro rutas: Downtown, Uptown, Harlem y Brooklyn.

Bus turistico Nueva York

Otras ventajas del New York Pass

Además de la entrada gratuita a más de 100 atraccciones, el New York Pass incluye ofertas en tiendas y restaurantes. Por ejemplo, al presentarlo en el Centro de Visitantes de Bloomingdale’s antes de realizar tus compras, recibirás un cupón de ahorro del 15% y un regalo. Estos grandes almacenes son famosos, entre otras cosas, por Rachel, de Friends.

También, te brinda un 15% de descuento en algunos de los mejores tours en helicóptero de Nueva York. Los denominados Big Apple y NY, NY de Liberty Helicopters.

Imagina que tu viaje a Nueva York termina, pero te quedan algunas horas todavía para usar tu pase. Has dejado tu alojamiento y te encuentras con el impedimento de qué hacer con tu maleta. ¡No te preocupes! Los titulares del New York Pass pueden obtener un 15% de descuento en Stasher, el espacio perfecto para almacenar equipaje o maletas mientras exploras la ciudad. Tan solo has de hacer tu reserva online aquí.

¿Dónde puedo comprarlo?

Puede adquirirse online y recibirlo al momento en tu correo electrónico. Desde hace algunos años, existe una versión digital que puedes llevar en tu smartphone.

¿Cómo se activa el New York Pass?

Se activa al usarlo en la primera atracción. Y ya empieza a funcionar de manera consecutiva. Es decir, si tiene validez de 1 día y lo usas por primera vez a las 11 de la mañana, será útil hasta las 11 de la mañana del día siguiente.

¿Has usado esta tarjeta alguna vez? ¿Hay algún comentario que quieras hacernos?

Boston, 35 motivos para enamorarse de la capital de Massachusetts

Fan Pier (One Marina Park Drive)

Boston, capital de Massachusetts, es una de las ciudades con más historia de los Estados Unidos. Ideal para peatones como nosotros, invita a recorrer sus cientos de rincones cámara en mano y ojos bien abiertos para no perder detalle. Hemos recopilado 35 motivos por los que ya se ha convertido en uno de nuestros destinos favoritos al que, a buen seguro, regresaremos en un futuro. Descubre qué ver y hacer en Boston.

Qué hacer en Boston

1. Acariciar mantarrayas en el acuario (Central Wharf)

Uno de los lugares que ver en Boston perfectos para ir con niños es el New England Aquarium. Recibe más de un millón de visitantes al año y ofrece la posibilidad de acariciar mantarrayas como las de la fotografía, además de otras actividades educativas. En su tanque central, con casi 800.000 litros de agua marina que dan cobijo a alrededor de 700 animales, destacan tortugas gigantes y tiburones. Y en la primera planta, un hábitat diseñado para albergar a cerca de 80 pingüinos de 3 especies diferentes. Hay distintas atracciones dependiendo del día de la semana, como espectáculos en vivo con focas y leones marinos o la hora de la comida de los ‘pájaros bobos’. El precio es de 32 dólares por adulto y 23 para niños entre 3 y 11 años. Los menores de 3 pueden acceder de manera gratuita.

Acariciando peces raya en el acuario de Boston

2. Avistamiento de ballenas (Boston Harbor Cruises)

Para disfrute de pequeños y mayores, una de las actividades más fascinantes que hacer en Boston es un crucero para contemplar ballenas piloto, jorobadas, aladas y de aleta. El trayecto dura alrededor de 2 horas y llega hasta el Stellwagen Bank National Marine Sanctuary, a 40 kilómetros de la ciudad, y una de las áreas marinas salvajes más importantes del mundo. Si no consigues ver ninguna ballena, la compañía te entregará un ticket para que regreses otro día. Y, si tienes suerte, podrás observar más de 30, como nos ocurrió a nosotros. Pensando en familias, existe un paquete especial para 4 miembros por 140 dólares. El precio por adulto es de 55 dólares. No olvides las gafas de sol, una gorra y protector solar.

Avistamiento de ballenas (Boston Harbor Cruises)

3. Degustar langosta de Maine en Barking Crab (88, Sleeper Street)

Al aire libre, con largas mesas de madera compartidas con otros comensales, y unas maravillosas vistas del puerto, se ubica Barking Crab, especializado en mariscos y pescados frescos. Degustar una langosta de Maine a la parrilla o unas patas de cangrejo de Alaska, junto a una Samuel Adams (cerveza local) bien fría, debería ser obligatorio que hacer en Boston para cualquier turista.

Fired grilled lobster Barking Crab Boston

4. Fotografiar Beacon Hill

Calles de adoquines, pequeñas y estilosas tiendas de comestibles o decoración y un buen puñado de vecinos dedicados a la política, hacen de este barrio uno de los más exclusivos que ver en Boston. Sus casas adosadas y farolas, algunas de las cuales todavía funcionan con gas, aportan un toque lleno de encanto. Es sede del Massachusetts State House, donde trabaja el gobernador del estado.

Beacon Hill Boston

5. Descansar en Boston Common

Con casi 400 años de antigüedad, es uno de los parques con mayor solera de los Estados Unidos y uno de los más bellos que ver en Boston. Alberga un centro de visitantes y desde él salen la mayoría de rutas y excursiones que recorren la ciudad. Perfecto para hacer un alto en el camino con un café para llevar de alguna de las numerosas cafeterías de la zona.

Boston Common

6. Divertirse con los Boston Duck Tours (salida desde diversos puntos)

Una de las actividades más divertidas que hacer en Boston es este tour que hace la mitad de su recorrido por tierra y la otra mitad, por agua. Como suele pasar en este tipo de ‘atracciones’, los conductores -en este caso, conducktores- hacen que la experiencia sea de lo más amena.

Boston Duck Tours

7. Visitar Cambridge

Uno de los barrios residenciales más fascinantes que ver en Boston. Repleto de vida, es famoso a nivel mundial por su universidad, Harvard, donde estudiaron mentes tan inquietas como las de Barack Obama, Al Gore o Mark Zuckerberg. Allí se ubica el MIT, fundada en 1861, designada como la universidad más selectiva de los Estados Unidos y la escuela de ingeniería más importante del mundo. Entre sus graduados hay 76 premios Nobel.

Edificio del MIT

8. Descubrir que Cheers, en realidad, nunca se rodó aquí (84, Beacon Street)

Estrenada en 1982, Cheers fue una de las series de nuestra infancia (si naciste en los setenta). Los exteriores del bar en el que transcurría la trama son los de este pub ubicado en Beacon Hill, pero la verdad es nunca se rodó una sola escena en su interior ni se parece en nada a aquel en el que Ted Danson ‘trabajaba’ de camarero. Sí han construido una réplica del que veíamos en televisión en Quincy Market, del que os hablamos un poco más abajo.

Bar Cheers Boston

9. Comprar galletas de la suerte en Chinatown (Beach Street)

Sin ningún tipo de interés arquitectónico y con mucho menos encanto que el de otras urbes como Nueva York, Londres o San Francisco, merece la pena un paseo para los que quieran degustar auténtica comida asiática en alguno de sus numerosos restaurantes.

Chinatown (Beach Street) Boston

10. Aprovechar la Go Boston Card

Una de las mejores formas para ahorrar es adquirir alguna de las tarjetas que incluyen entrada gratuita o importantes descuentos a las principales atracciones que ver en Boston, como la Go Boston Card. Sus precios oscilan desde 65 dólares, para un solo día, a 190 para una semana, y es más que recomendable. Las de mayor duración permiten el acceso a las más costosas, como el avistamiento de ballenas, o una considerable rebaja en los ferris a Martha’s Vineyard o Nantucket.

Go Boston Card

11. Inmortalizar el skyline en Fan Pier (One Marina Park Drive)

El lugar ideal para conseguir una fotografía del skyline de Boston es este muelle donde se han edificado algunos de los condos más exclusivos de la ciudad. Alejado del mundanal ruido, es un paseo de lo más relajante mientras se contempla sentado en un banco el ir y venir de las embarcaciones.

Fan Pier (One Marina Park Drive)

12. Patear el Fine Arts Museum (465, Huntington Avenue)

Uno de los museos más importantes de los Estados Unidos, con la segunda colección permanente más grande del país tras la del MET neoyorquino. Obras de Velázquez o El Greco se dan la mano con otras de Renoir, Van Gogh o Monet en un espacio colosal donde destacan 5.000 piezas de cerámica japonesa, el mayor conjunto que existe fuera del Imperio del Sol Naciente.

Boston Fine Arts Museum

13. Almorzar en algún food truck (por toda la ciudad)

El descubrimiento gastronómico del viaje fueron las camionetas de comida que encuentras a cada paso. La hora del almuerzo y las zonas de oficinas son perfectas para estos negocios que, poco a poco van instaurándose en nuestro país. Para saber dónde se instalan, nada mejor que seguir sus cuentas de Twitter.

Food trucks

14. Recorrer The Freedom Trail

El ‘sendero de la libertad’ es uno de los símbolos más representativos que ver en Boston y recorre, a lo largo de 4 kilómetros, 16 de los lugares más propios de la ciudad, como la Old State House o la casa de Paul Revere. Une el Boston Common con el USS Constitution, una de las primeras fragatas de la Armada de los Estados Unidos. Fue ideado en 1951 por un periodista local y hay tours animados para conocerlo al detalle.

The Freedom Trail

15. Admirar el Granary Burying Ground (Tremont Street)

El tercer cementerio más antiguo de la ciudad está situado en pleno downtown, a escasos metros del Boston Common. Con 2.345 tumbas, hay más de 5.000 personas enterradas en él, destacando Paul Revere, Samuel Adams o varias víctimas de la masacre de 1770.

Granary Burying Ground (Tremont Street)

16. Tomar una cerveza en The Institute of Contemporany Art (100, Northern Avenue)

En plena zona portuaria y dentro de un espectacular edificio de vidrio y acero, se encuentra este museo no apto para aquellos que, como a nosotros, les cuesta entender este tipo de arte moderno como el que muestra la fotografía de arriba. Al menos, merece la pena pagar la entrada para tomarse una cerveza en su terraza con vistas al mar.

The Institute of Contemporany Art Boston

17. Descubrir el Isabella Stewart Gardner Museum (289, The Fenway)

Nacida en Nueva York, aunque casada con un bostoniano, Isabella Stewart se convirtió en una de las coleccionistas más relevantes de su época después de heredar la fortuna paterna. Tras las adquisiciones realizadas durante 3 décadas en sus viajes por medio mundo, decidió construir un edificio donde exponerlas al público. La imponente colección, con más de 2.500 obras de arte americano, asiático y europeo, incluye cuadros de Matisse o Rembrandt. En 1990 sufrió el robo de algunas de sus pinturas más valiosas, que aún no han sido recuperadas, y a día de hoy todavía supone un quebradero de cabeza para el FBI.

Isabella Stewart Gardner Museum

18. Sorprenderse en el JFK Presidential Library and Museum (Columbia Point)

Diseñada por I.M. Pei e inaugurada en 1979, es una de las 13 Bibliotecas Presidenciales de los Estados Unidos. Como españoles renegados -con razón- de los que nos gobiernan o gobernaron, resulta sorprendente el respeto y devoción que los norteamericanos profesan a la figura de John Fitzgerald Kennedy, el masachusetano más ilustre, asesinado el 22 de noviembre de 1963. Los objetos expuestos cuentan la historia política de JFK desde la campaña electoral de 1960 hasta su llegada al Despacho Oval, que ocuparía menos de 3 años, e incluye la recreación de uno de los pasillos de la Casa Blanca. Su viuda, Jacqueline, también tiene un lugar destacado en esta atracción, una de las más populares que ver en Boston.

JFK Presidential Library and Museum

19. ¡Comer lobster roll sin parar!

Uno de los bocados más tradicionales de Nueva Inglaterra consiste en un bollo relleno de carne de langosta con sal, pimienta, mayonesa, zumo de limón y lechuga. No dejes de probarlo, ya que es realmente delicioso y no existe nada parecido en nuestro país.

Lobster Roll

20. Relajarse en L Street Tavern (South Boston)

Si eres tan cinéfilo como nosotros, merecerá la pena un paseo hasta esta taberna de South Boston donde se rodaron algunas escenas de Good Will Hunting, película que supuso el salto a la fama del bostoniano Matt Damon y su inseparable amigo, Ben Affleck.

L Street Tavern (South Boston)

21. Alucinar con el Mapario en The Mary Baker Eddy Library (200, Massachusetts Avenue)

Escritora y fundadora de la Ciencia cristiana, sistema de creencias que sirve para curar enfermedades, Mary Baker Eddy fue una mujer adelantada a su tiempo cuyas palabras, para muchos, cambiaron el curso de la humanidad. En 1908, cuando contaba con 87 años, creó el periódico The Christian Science Monitor, ganador de 7 premios Pulitzer. Abierta al público en 2002, la biblioteca homónima alberga en su interior el Hall of Ideas, un lugar que invita a la reflexión, y el impresionante Mapparium, al que se accede con visita guiada, donde está estrictamente prohibido hacer fotos, y que recrea en 3 dimensiones un mapa del mundo de más de 9 metros.

The Mary Baker Eddy Library

22. Ir de mercadillos (por toda la ciudad)

De frutas y verduras (en su mayoría, ecológicas), comida de orgánica, productos de granjas, ropa o antigüedades, son muchos los mercadillos que inundan las calles de Boston durante los meses de verano.

Mercadillo de comida orgánica

23. Apuntarse al Movie Tour (Boston Commom)

Cada vez son más las películas norteamericanas que, por motivos de presupuesto, se ruedan en Boston en vez de Nueva York, ya que resulta infinitamente más barato. Este divertido tour para amantes del cine hace un recorrido por los escenarios de algunos largometrajes tan famosos como Good Will Hunting, Mystic River, American Hustle o The Departed. De éste último, uno de nuestros favoritos, visitamos 10 localizaciones, incluida la última en la que aparece Martin Sheen. También puede verse la fachada del bufete donde trabajaba Ally McBeal, serie que realmente se rodaba en Los Angeles, o Boston Legal, además del bar que inspiró Cheers.

Movie Tour (Boston Commom)

24. Transportarse a Asia en Myers+Chang

Platos vietnamitas, tailandeses, taiwaneses y chinos en este ‘indie diner’ en el que Joanne Chang y su marido, Christopher Myers, cocinan mano a mano auténticas delicias que no superan los 20 dólares por ración. Si puedes, siéntate a la barra para disfrutar del espectáculo y refréscate con una soda casera de piña y jengibre o litchi y frambuesa. Si has estado en el neoyorquino Momofuku, encontrarás más de una similitud.

Myers+Chang

25. Reflexionar en The New England Holocaust Memorial (Carmen Park)

Diseñado por Stanley Saitowitz y erigido en 1995, es un monumento dedicado a los judíos masacrados durante el Holocausto. Seis torres acristaladas representan cada uno de los campos de exterminio en los que fueron asesinados un total de seis millones de personas. En el interior de las mismas pueden leerse notas de algunos supervivientes y, a través de varias rendijas, como si de chimeneas se tratara, surge vapor… Para reflexionar.

The New England Holocaust Memorial (Carmen Park)

26. Descubrir la historia de Old South Meeting House (310, Washington Street)

El 16 de diciembre de 1773 se tomó una decisión que marcaría un antes y un después en la historia de la nación: se decidió no aplicar tasas al té y nació el conocido como Boston Tea Party. Entre estas paredes, encuentro tras encuentro y voto a voto, fue naciendo la revolución de los Estados Unidos. Un lugar que ver en Boston con muchísimo encanto que te hará retroceder en el tiempo.

Old South Meeting House

27. Fotografiar la Old State House (206, Washington Street)

Construido en 1713 y sede del gobierno colonial británico, su exterior, de grandísima belleza, destaca entre los rascacielos que lo rodean. En su interior, tours interactivos y artilugios relacionados con los bostonianos del siglo XVIII y la Revolución Americana. Unos de los símbolos de la capital de Massachusetts.

Old State House

28. Hacer una breve visita a The Paul Revere House (19, North Square)

Construida en 1680, es el edificio más antiguo del downtown de Boston y conserva gran parte del encanto de la época. Su último dueño, Paul Revere, fue un orfebre y patriota cuya figura de mensajero fue clave durante la Guerra de Independencia y ha sido venerada desde entonces. Es muy pequeña y se ve en apenas 15 minutos.

The Paul Revere House

29. Picotear algo en Quincy Market

Abierto desde el 26 de agosto de 1826, está compuesto de más de cincuenta restaurantes y puestos de todas las nacionalidades imaginables, el clásico food hall donde comprar comida y buscar después un sitio donde hincarle el diente. Si afuera diluvia, como fue nuestro caso, es una tarea ardua, pero merece la pena intentarlo y probar clam chowder, la sopa de almejas típica de las ciudades costeras americanas, además del lobster roll que os mencionábamos antes. Quincy Market también está formado por varios pubs, una sucursal de Cheers y otra de Wagamama.

Quincy Market

30. Ver un partido de los Red Sox en Fenway Park

Si tu viaje coincide con la (amplia) temporada de béisbol, no dejes de asistir a un partido de los Red Sox, equipo local que causa verdadero furor, en Fenway Park. Déjate empapar por el ambiente previo y siéntete un bostoniano más animando a las estrellas más aplaudidas. Algunos encuentros pueden llegar a durar cuatro horas, así que no dudes en rascarte el bolsillo para disfrutar con unas cuentas cervezas (a 9 dólares el vaso) de uno de los espectáculos más americanos que existen.

Red Sox (Fenway Park)

31. Hincarle el diente a una hamburguesa de Shake Shack (diferentes localizaciones)

Desde que las probamos en Nueva York hace varios años, no hemos encontrado otras hamburguesas en Estados Unidos que nos hayan gustado más. Ternera Angus 100% natural (sin antibióticos ni hormonas), productos frescos y una salsa adictiva. Además, las patatas fritas no son congeladas, sino cortadas a mano diariamente.

Shake Shack Boston

32. Admirar las vistas desde el Skywalk Observatory (Prudential Center)

Las mejores vistas que ver en Boston pueden contemplarse en 360 grados desde este observatorio ubicado en Prudential Center, que hace las veces de edificio de oficinas y centro comercial. Si vas al atardecer, tendrás la suerte de contemplar Boston de día y de noche. Exhibe también fotografías que cuentan la historia de la capital del estado y de algunos de los equipos locales de baloncesto, béisbol o fútbol americano.

Skywalk Observatory (Prudential Center)

33. Curiosear en SoWa Market (460, Harrison Avenue)

Cada domingo, de 11 de la mañana a 4 de la tarde, el SoWa Market abre sus puertas para ofrecer desde ropa vintage a mermeladas caseras, pasando por quesos y verduras ecológicas. En otra zona de la misma avenida, se ha habilitado un área especial de food trucks con un improvisado comedor al aire libre. Pizzas, tacos, grilled cheese sandwiches y algunas opciones vegetarianas, entre las más demandadas.

SoWa Market

34. Descubrir, por casualidad, la Trinity Church (206, Clarendon Street)

Si hay una iglesia que ver en Boston que destaque entre todas, esa es la Trinity Church. Situada al pie de la John Hancock Tower, formando un espectacular contraste de estilos y épocas, fue construida a finales del siglo XIX y es la obra cumbre de Henry Hobson Richardson.

Boston Trinity Church

35. Degustar marisco fresco en Union Oyster House (41, Union Street)

Distinguido como el restaurante más antiguo de Estados Unidos, sirve comidas desde 1826. Está dividido en varias zonas: barra, oyster bar y restaurante en la planta superior, donde el presidente Kennedy tenía una mesa reservada para cuando quisiera disponer de ella. Aunque la especialidad, como su propio nombre indica, son las ostras -que no nos atraen especialmente- nos aventuramos con dos platos que nos dejaron bastante indiferentes, pero la historia del lugar bien merece una visita.

Union Oyster House

¿Te han gustado estos 35 tips? Seguro que tú conoces otros sitios que ver en Boston a los que merece la pena ir. ¿Los compartes con nosotros?

The Windsor Suites, amplios apartamentos con cocina en Filadelfia

Vistas The Windsor Suites Filadelfia

Situado en pleno downtown de Filadelfia, a la altura de la calle 17, es uno de los establecimientos con mejor relación calidad-precio que encontramos en nuestra búsqueda de alojamiento en la capital de Pensilvania. A menos de dos kilómetros de la estación de Amtrak y cercano al metro de City Hall, The Windsor Suites está a un tiro de piedra de las principales atracciones turísticas. Es posible caminar hasta la Barnes Foundation, Liberty Bell o Museo Rodin.

The Windsor Suites Filadelfia

Excelentemente puntuado por sus clientes, no nos decepcionó en absoluto. Destaca la amplitud de las habitaciones, en realidad, pequeños apartamentos. Con cama king size de más de dos metros, escritorio y mesa para comer, cocina y dos enormes vestidores. Un espacio ideal para el descanso. El precio, desde 90 euros en solo alojamiento.

Habitacion The Windsor Suites Filadelfia
Baño

La cocina es digna de cualquier casa familiar estadounidense. Esta equipada con vajilla, cubertería y varias cazuelas y sartenes. Además de nevera, horno, fogones, lavavajillas y microondas. Cuenta también con pequeños detalles como tostadora, tabla para cortar, taco de cuchillos o cafetera con cápsulas de café. Estas se reponen diariamente, al igual que un par de botellas de agua mineral.

Cocina The Windsor Suites Filadelfia
Cafetera

Uno de los pluses añadidos a The Windsor Suites es su piscina exterior, en la planta 18 y con unas espectaculares vistas de los rascacielos colindantes. Perfecta para refrescarse tras un caluroso día de turismo en la ciudad.

Piscina The Windsor Suites Filadelfia
Vistas The Windsor Suites Filadelfia

Entre sus instalaciones, destaca también el pub de estilo irlandés Con Murphy’s, con un buen puñado de cervezas de tirador y platos de cocina irlandesa y americana. Y el Asia on the Parkway, con especialidades chinas y tailandesas. No pierdas oportunidad de tomar un delicioso desayuno en el primero de ellos. O disfrutar una pinta de Guinness en su terraza.

Desayuno

Nos gustó de The Windsor Suites

– La amplitud de la habitación, más grande que muchos apartamentos españoles.

– Las botellas de agua y café de cortesía, que reponen diariamente.

– Los enchufes en las lámparas de las mesillas, perfectos para cargar el móvil mientras se descansa.

– El check out no existe como tal, ya que introducen la factura por debajo de la puerta y, si todo está en orden, no has de pasar por recepción, ahorrando así bastante tiempo.

– ¡La sensación de bañarse en una piscina rodeada de rascacielos!

No nos gustó

– Marcharnos…

Filadelfia, la ciudad de los museos y el ‘Philly cheesesteak’

Filadelfia

Philadelphia fue la tercera parada de nuestro viaje a la Costa Este de Estados Unidos. Con millón y medio de habitantes, es la quinta ciudad más grande del país y un gran centro cultural y artístico. Aunque solo estuvimos 48 horas, si organizas bien tu tiempo, puede dar mucho de sí. A pesar de tratarse de una gran urbe, los museos y atracciones más importantes se aúnan en el denominado Museum District o Parkway, que puede recorrerse a pie. A continuación, te mostramos 10 lugares que ver en Filadelfia.

Qué hacer en Filadelfia

1. Alucinar con la celda de Al Capone

En la inquietante Eastern State Penitentiary, una de las cárceles más famosas del mundo y en la que el mafioso vivió durante 8 meses con bastante lujo. Conocida como Park Avenue, estaba decorada con alfombras, escritorio, aparato de radio, sillón… Nada que ver con las ‘habitaciones’ del resto de presos con los que ni siquiera comía, ya que su propio chef cocinaba lo que al gánster le apeteciera cada día. Un lugar muy curioso que ver en Filadelfia.

Celda de Al Capone Filadelfia

2. Hacerse una foto a lo Rocky Balboa

E intentar subir corriendo las famosas escaleras de la película (y no morir en el intento). Ten en cuenta que son muchas y si no eres un auténtico runner puedes acabar con la lengua fuera, como le sucedió a Jota. Sé cuidadoso también con los vendedores de camisetas de la película, que aprovecharán para ofrecerse a fotografiarte con la estatua y pedirte después un par de dólares a cambio.

Rocky Balboa Filadelfia
Escaleras de Rocky Filadelfia

3. Visitar el Museo de Arte de Filadelfia

Ya que has subido la escaleras, no dejes de entrar al Philadelphia Museum of Art, uno de los más grandes de Estados Unidos, que abrió sus puertas en 1877. Esta pinacoteca que ver en Filadelfia alberga más de 227.000 piezas -algunas, hasta con 2.000 años de antigüedad- entre pinturas, esculturas, fotografías, textiles… Destacan la ‘Piedad’, del Greco, obras de Picasso y Degas, o los ‘Doce girasoles’ de Van Gogh.

Museo de Arte de Filadelfia

4. Admirar la Barnes Foundation

Y quedarte con la boca abierta ante una de las colecciones privadas más imponentes del mundo. Con 3.000 piezas que incluyen 181 Renoirs -más que ninguna otra del planeta-, 69 Cézannes y 60 Matisse, además de Picassos o Monets. Nacida en 1922 gracias a la fortuna del doctor Albert Barnes, está considerada como el conjunto impresionista más importante de Estados Unidos. La Barnes Foundation es, sin duda, el museo más impresionante que ver en Filadelfia.

Barnes Foundation (Filadelfia)

5. Comer un Philly cheesesteak

El bocado más famoso de la ciudad, una especie de sándwich relleno de tiras de carne de ternera y queso fundido. Además de otros ingredientes a elección del cliente, como lechuga, tomate o pimientos. Inventado hacia 1930, es realmente jugoso, calórico -y pringoso-.

Philly cheesesteak

6. Curiosear por Reading Terminal Market

Situado entre las calles 12 y Arch, Reading Terminal Market es el mercado más importante que ver en Filadelfia y en 2012 celebró sus 120 años de vida. Ofrece la oportunidad de comprar tanto productos frescos como platos para llevar o almorzar en su pequeño food hall, con puestos de comida italiana, china e incluso griega, además del famoso Philly cheesesteak.

Philly cheesesteak

7. Pasear entre las estatuas del Museo Rodin

Fue inaugurado en 1929 gracias a la colección de Jules Mastbaum, un filántropo local que comenzó a comprar las obras del autor francés con la intención de fundar una galería en su honor. Entre otras, pueden contemplarse una de las veinte versiones de El Pensador, Las Puertas del Infierno, Los Burgueses de Calais o una copia de El Beso. Sí, aunque no te lo creas, la obra más famosa de Rodin es algo que ver en Filadelfia.

Museo Rodin Filadelfia

8. Recorrer la ciudad en un bus turístico

Aunque somos partidarios de conocer nuestros destinos a pie, si tu tiempo es limitado, como fue nuestro caso, una de las mejores opciones es subirte a un autobús para no perder detalle. The Big Bus Company la recorre de cabo a rabo con guías en diferentes idiomas y posibilidad de bajar en la mayoría de lugares de interés que visitar en Filadelfia por 25 dólares el pase de un día.

9. Fotografiar la Liberty Bell

Uno de los grandes símbolos de la independencia y la abolición de la esclavitud en el país es algo que ver en Filadelfia sin falta. Su toque más famoso tuvo lugar el 8 de julio de 1776, cuando se convocó a los ciudadanos de Filadelfia para la lectura de la Declaración de la Independencia.

Liberty Bell Filadelfia

10. Pasear por el Center City Mural Mile

Hay más de 3.600 murales que ver en Filadelfia. Consecuencia del Proyecto de Arte Mural, que pretende rehabilitar a grafiteros ‘problemáticos’ y emplea a casi 40 que se dedicaban anteriormente a pintar las paredes sin pensar que un día podría convertirse en su modo de vida. Existe un tour de 90 minutos para contemplar los que componen el denominado Center City Mural Mile, ideal para los amantes del arte callejero.

Center City Mural Mile Filadelfia

Dónde dormir en Filadelfia

Si buscas hotel para alojarte en el centro de Filadelfia, te recomendamos The Windsor Suites, desde 90 euros por noche y con habitaciones de auténtico lujo. Cuenta con una piscina en la azotea, perfecta para un chapuzón en pleno verano.

Habitacion The Windsor Suites Filadelfia

¿Te ha gustado este paseo? ¿Nos recomiendas otros lugares que visitar en Filadelfia?

Un paseo entre viñedos por Sonoma y Napa Valley, zona vinícola de California

Jamieson Ranch Vineyards California

Una de las visitas que os proponemos si estáis por las cercanías de San Francisco, Sacramento o Yosemite son los famosos viñedos de Napa Valley y Sonoma. Si, además, lo hacéis en la furgoneta con guía que proporciona el equipo de Green Dream Tours, la experiencia será inolvidable. Por dos cuestiones fundamentales: conocen el terreno y se encargan de conducir. Con esta recomendación, queremos evitar que os pongáis al volante si lo que realmente os apetece es catar vino californiano.

Furgoneta Green Dream Tours
Un trayecto seguro y confortable

El Condado de Sonoma está a menos de una hora del imponente Golden Gate. Y alberga más de 400 bodegas entre bosques de robles, apartados ríos y cuidadas granjas que trasladan al viajero a escenas sacadas de aquellas películas del Lejano Oeste. Casi pegando se encuentra Napa Valley, otra comarca con unas condiciones climatológicas únicas que influyen en la producción de las mejores añadas de Estados Unidos. Y también en la llegada anual de casi 5 millones de turistas.

Uvas del Valle de Sonoma California
Uvas de renombre internacional

Esta cultura vinícola se remonta a la época de los primeros colonos españoles. Aunque el actual esplendor tuvo como enemigos a la Ley Seca que prohibía el consumo de alcohol y a la filoxera. También, una larva que diezmó la práctica totalidad de estas tierras en los años ochenta. Hoy en día entre sus uvas destacan variedades de gewurztraminer, chardonnay, sauvignon, merlot, pinot y zinfadel. Siendo esta última la más autóctona de las cepas californianas.

Vinos de Sonoma Valley California
Todo un territorio en una simple copa de vino

En Sonoma, Napa Valley y Carneros no solo se concentra la historia de un territorio único. También una filosofía basada en el compromiso por mantener el suelo fértil a través de una agricultura sostenible. Métodos naturales en lugar de nocivos insecticidas. Combinación de importantes avances tecnológicos con el ritmo de la naturaleza. Riegos optimizados. Poda en caña. Y recogida en pequeños lotes con el objetivo de aunar vista, olfato y paladar hacia sensaciones memorables a través de una simple copa de vino.

Vides de chardonnay
Vides de chardonnay

Larson Family Winery

Nuestra primera parada fue en Larson Family Winery. Esta bodega, en 1823, era un bullicioso embarcadero, importante centro de rodeo en 1929 y el lugar donde el abuelo Bob plantó las primeras vides de chardonnay allá por 1977. En la actualidad, la quinta generación de esta saga produce unos fantásticos vinos en una extensión de 400 hectáreas. Competitivos blancos, apreciados tintos, sorprendentes espumosos y curiosos rosados. Si te apetece, puedes incluso llevar tu propio pícnic.

Larson Family Winery
Para quedarse a vivir

Nicholson Ranch

Continuamos viaje hasta Nicholson Ranch, cuyos suelos albergan cuatro de las mejores uvas de California: chardonnay, pinot noir, merlot y syrah. El complejo se compone de varios espacios donde destaca su impresionante terraza. También, un patio de reminiscencias hispanas y un pintoresco estanque. Su bodega de flujo gravitacional es una referencia tecnológica que les ha permitido ganar importantes premios en los últimos años.

Nicholson Ranch Napa Valley
Tintos exquisitos en Nicholson Ranch

Jamieson Ranch Vineyards

Cerramos esta maravillosa ruta por Napa Valley y Sonoma en Jamieson Ranch Vineyards. El lugar ideal para producir el prestigioso «Double Lariat Cabernet», extraído en sus 300 acres de laderas limítrofes con Napa Valley y la bahía de San Pablo. Las instalaciones son propiedad de Ken Laird, el mayor terrateniente de viñedos en todo el condado. La visita con degustación incluye también un recorrido por la zona de fermentación, sala de barricas y el hangar de embotellado.

Jamieson Ranch Vineyards California
Barrica de pinot noir en Jamieson Ranch Vineyards

Merece la pena destacar que entre la segunda y tercera bodega hicimos una parada técnica para comer en Five Dot Tranch, un establecimiento ubicado en Oxbow Market y especializado en suculentas carnes. Como curiosidad, cabe reseñar que el cliente elige el producto desde la propia carnicería pegada a la barra que gestiona la familia Swickard desde 1858. La marca es una de las más importantes de la zona en la crianza de ganado angus, ya que aplican un programa personalizado de alimentación para cada res.

Five Dot Tranch Napa Valley
Carne y buen vino para almorzar

Qué comer en Hawái: 14 imprescindibles, además del famoso poke

Comer en Hawai Ahi shoyu poke

Tan lejana como fascinante, Hawái llama la atención de cualquier amante de los viajes. Una de las preguntas que seguro te planteas antes de comprar tus billetes de avión es ¿qué comer en Hawái? Nosotros tuvimos la suerte de disfrutarla durante 10 días y esto es lo que te recomendamos que pruebes sin falta.

Comida hawaiana

1. Poke hawaiano

Hace unos años era un perfecto desconocido y hoy, si no has probado el poke hawaiano, no tienes conversación entre los ‘foodies’ de moda. Esta ensalada de pescado crudo es una opción sana, ligera y colorida para comer en Hawái por poco dinero. Ya sea en restaurantes, food trucks o supermercados (en forma de poke bars para comprar a granel), existe una amplia variedad dependiendo del pescado o marisco elegidos.

¿En qué consiste el poke hawaiano?

Salmón, atún rojo, dorada, caballa, mejillones, gambas, langosta, pulpo, calamar, almejas, ostras, vieiras… La proteína se marina con sal, salsa de soja, aceite de sésamo, algas, guindilla e inamona, especie de nuez asada. Y, para rematar, se añaden diferentes verduras (cebolla morada, pepino, tomate en dados…), frutos secos (cacahuetes, almendras, pistachos…), hierbas (cebollino, cilantro, shisho, albahaca…), semillas de sésamo o, incluso, fruta: aguacate, mango, lichis, dados de sandía… Aunque puedes comerlo tal cual, es habitual encontrar los denominados ‘poke bowls’, con una base de arroz cocido o mezcla de lechugas. Una auténtica delicia para comer en Hawái como un verdadero local.

Comer en Hawai Ahi shoyu poke
Ahi shoyu poke
Comer en Hawai Poke con arroz
Poke con arroz

2. Loco Moco

Su nombre nos provoca la risa floja y no es para menos… Esta locura que comer en Hawái es un especie de plato combinado compuesto por una hamburguesa de buen tamaño, arroz blanco hervido, huevo frito, gravy y mac and cheese, una de las ‘marranadas’ americanas por excelencia en forma de pequeños macarrones con queso. La carne puede sustituirse por jamón, ternera, pollo o gambas. Una opción bastante calórica -y muy sabrosa- que te aportará la energía suficiente para ir como una moto el resto del día.

Comida hawaiana Loco Moco
Loco Moco

3. Gambas picantes al ajillo con mantequilla

Sí, las famosas gambas de Kamekona en ‘Hawái 5.0’ existen y son muy apreciadas en la isla de Oahu. Sobre todo, en la zona de North Shore, donde abundan las camionetas de comida especializadas en este manjar marino también conocido como Hawaiian style garlic shrimps. Pide una ración, acompáñala de una cerveza bien fría y siéntate a una de las mesas al aire libre desde donde contemplar la puesta de sol o decenas de surferos en busca de la mejor ola.

Gambas picantes al ajillo con mantequilla Comida hawaiana
Hawaiian Style Garlic Shrimps

4. Shave Ice

Nunca algo tan simple como un helado pudo resultar tan rentable. En realidad, el Shave Ice es hielo picado al que se le añaden siropes de colores y diferentes toppings para obtener un atractivo cucurucho o tarrina de diferentes tamaños. Los sabores son infinitos: vainilla, cereza, coco, té verde, mango, yuzu, papaya, chicle… Uno de los más concurridos se encuentra en Haleiwa, donde Matsumoto’s Shave Ice ha conseguido que diariamente se formen largas colas para probar sus creaciones.

Comer en Hawai Shave Ice
Shave Ice

5. Tacos de pescado

Pescado blanco frito en tempura y acompañado de mayonesa de chipotle, guacamole, cilantro y cebolla morada… Nos relamemos cada vez que nos acordamos de los tacos de pescado que puedes comer en Hawái. Mucho más ligeros que los de carne, los tacos de pescado son un must que no puedes perderte si quieres chuparte los dedos.

Tacos de pescado Hawai
Tacos de pescado

6. Comida vietnamita en Chinatown

El barrio chino de Honolulu está lleno de encanto, con pequeñas tiendas y supermercados donde comprar productos orientales frescos y envasados. Además de un puñado de barras (en un mercado sin aire acondicionado, eso sí) con especialidades chinas, tailandesas o filipinas, hay varios restaurantes vietnamitas donde comer en Hawái por menos de 15 euros/persona. Unas cuantas sopas, rollitos de gambas, cerdo o pollo, y sabrosísimos bocadillos bánh mì son algunas de las opciones que no debes dejar de probar.

Rollitos vietnamitas de gambas Honolulu
Rollitos vietnamitas de gambas
Bocadillo vietnamita de cerdo Chinatown Honolulu
Bocadillo vietnamita de cerdo

7. Dumplings para desayunar

Sí, has leído bien, para desayunar. Ya sabes que los americanos comienzan el día de manera ‘fuerte’, por decirlo de alguna manera. Así que ve hacia las 11:30 o 12:00 y haz de este desayuno tu comida. Varias camareras pasean sus carritos entre mesas repletas de clientes con decenas de variedades de dumplings recién preparados, así como otras delicias asiáticas saladas y dulces.

Dumplings Comer en Hawai
Dumplings

8. Kalua Pork

Un imu es un horno de tierra donde se cocinan los alimentos después de enterrarlos y cubrirlos con rocas volcánicas y trozos de madera a los que se prende fuego. Durante el luau, fiesta hawaiana donde se canta, baila y come, es tradición asar un cerdo durante 2 o 3 horas, obteniendo una carne increíblemente jugosa y tierna. Uno de los mejores restaurantes de Honolulu donde probar el ‘cerdo kalua’ es Helena’s Hawaiian Food. En este sencillo local se sirve acompañado de otros platillos igualmente deliciosos, como ‘calamar luau’ o unas adictivas costillas de cerdo al horno.

Comida hawaiana Kalua Pork
Kalua pork

9. Malasadas

Sí, en plural, porque cuando pruebes una no tendrás suficiente. Esta especie de donut, originario de la cocina portuguesa, se rellena de chocolate, mermelada o diferentes cremas, y se come recién sacado del horno, caliente y tierno como el primer beso.

Comida hawaiana Malasadas
Malasada

10. Tortitas en ‘Wailana Coffee House’ (Honolulu)

Abre las 24 horas del día para comer en Hawái y es uno de esos lugares tan rancios que rezuma encanto, con suelos de moqueta y camareras hawaianas que no dan a basto. Su amplia carta es apta para todos los gustos: hamburguesas, sándwiches, bufet de ensaladas, sopas, platos combinados… Nosotros te recomendamos que vayas a desayunar (con hambre) y te dejes seducir por alguna de sus enormes tortillas o su Hawaiian style breakfast, con huevos al gusto, banana a la plancha y corned beef hash. ¡Ah! Y no te pierdas la especialidad de la casa: esponjosas tortitas. Si el bueno de Lou las recomienda, será por algo…

Tortitas en Wailana Coffee House Honolulu
Tortitas en ‘Wailana Coffee House’

11. Piña Dole

Seguro que has visto su logo cientos de veces, pero no te imaginabas que estas famosas piñas crecen en Hawái, concretamente, en Oahu. La plantación puede visitarse y es una de las atracciones más típicas entre el turismo familiar. No dejes de comprar una pieza en cualquier supermercado (es una de las pocas frutas baratas al producirse en la misma isla) y déjate seducir por su dulzura.

Piña Dole Hawai
Piña Dole

¿Qué beber en Hawái?

12. Cerveza hawaiana

Apunta bien este nombre, Kona Brewing Company, la mayor marca cervecera de Hawai. Longboard, Big Wave, Wailua Wheat, Hanalei Island IPA, Wailua Wheat o Fire Rock serán nombres que pronuncies a menudo si eres fan de esta bebida. Además, tienen otras variedades tan exóticas como cerveza con piña o lichi. Primo, nacida en 1897 aunque estuvo varias décadas sin producirse, es la otra marca que encontrarás, aunque solo se limita a una variedad.

Cerveza hawaiana Kona
Cerveza hawaiana Kona

13. Blue Hawaii

Inventado en 1957 por Harry Yee, bartender del Hilton Hawaiian Village de Waikiki, este refrescante cóctel se elabora con zumo de piña, curaçao y ron, aunque a menudo se le añade también vodka. Si te gusta el coco, tu versión es el Blue Hawaiian o Swimming Pool.

Beber en Hawai Blue Hawaii
Blue Hawaiian

14. Mai Tai

Y, aunque se supone que nació en California, es habitual encontrar Mai Tais en la mayoría de bares y restaurantes de Hawái. Aprovecha la Happy Hour y Aloha!

Mai Tai Hawai
Mai Tai

¿Te han dado ganas de viajar a Hawái? ¿Cuál de estas comidas hawaianas sería la primera que te llevarías a la boca? ¡Cuéntanos!

Martha’s Vineyard, un paseo por la isla de ‘Tiburón’

Paseo marítimo de Oak Bluffs

Martha’s Vineyard es uno de los destinos más populares de Nueva Inglaterra. Una preciosa isla donde olvidarse del coche y disfrutar de gastronomía, playas, naturaleza o avistamiento de pájaros. Situada en la costa este de los Estados Unidos, al sur de Cape Cod, fue bautizada así hace 300 años. El capitán de un barco ballenero decidió darle el nombre de su hija a los viñedos que crecían en la zona.

Martha’s Vineyard

Está formada por seis localidades: Tisbury, Edgartown, Oak Bluffs, West Tisbury, Chilmark y Aquinnah, conservando cinco faros construidos alrededor de 1800 que le dan un toque de lo más especial. Nosotros descubrimos Oak Bluffs, el denominado ‘pueblo playero’. Una de sus principales características son sus casitas de colores que se asemejan a las de galleta, de ahí que se las conozca como ‘casas de jengibre’.

Tours para recorrer Martha’s Vineyard

Existe la posibilidad de recorrer la isla en autobús durante 2 horas y media por 35 dólares (precio 2020), de 9 de la mañana a 4 de la tarde. O hacer tours personalizados, que incluyen faros, granjas, playas o, incluso, las localizaciones de la película Tiburón. Fue rodada aquí en 1974 y no en California, como muchos creen.

Paseo marítimo de Oak Bluffs
Paseo marítimo de Oak Bluffs

Obama, Clinton o los Kennedy han convertido Martha’s Vineyard en un lugar conocido mundialmente y de lo más snob. De hecho, Michelle y Barack han adquirido hace poco una mansión en Edgartown, al sur de la isla. También, muy cerca, Nantucket es el lugar donde se desarrolla la novela de Moby Dick.

Además, aquí tienen casa algunas celebridades como Bill Murray o Meg Ryan. En Martha’s Vineyard el nivel de vida es un 60 por ciento más caro que en cualquier otra ciudad de los Estados Unidos. Y su población, de 15.000 habitantes, alcanza los 100.000 en plena temporada estival.

Los Kennedy, trágicamente ligados a Martha’s Vineyard

Si el hijo del asesinado presidente perdía la vida en aguas atlánticas de camino a una boda en Hyannis, Chappaquiddick, justo enfrente, es tristemente famosa por el accidente sufrido por Ted Kennedy. Ocurrió en 1969 y en el murió una joven.

 ¿Dónde comer en Martha´s Vineyard?

El paseo marítimo de Oak Bluffs cuenta con un buen puñado de restaurantes donde degustar la gastronomía típica de Massachussets, presidida por mariscos y pescados frescos. Lo ideal es sentarse en la terraza de alguna azotea desde donde divisar gran parte de la isla y el ajetreo de los pequeños barcos privados que entran y salen del puerto.

Nosotros elegimos Lobsterville Grille para comer clam chowder (sopa de almejas), bang bang schrimp (gambas picantes) y local lobster grilled cheese, un sándwich con langosta de la zona y tres tipos de quesos: brie, cheddar y cabra. Una botella de Oveja Negra, blanco chileno, nos ayudó a sentirnos en el séptimo cielo.

Clam chowder Marthas Vineyard
Clam chowder
Bang Bang schrimp Marthas Vineyard
Bang Bang schrimp
Local lobster grilled cheese Marthas Vineyard
Local lobster grilled cheese
Ovega Negra wine

¿Cómo llegar a Martha’s Vineyard desde Hyannis?

En nuestro caso, cogimos un ferri rápido, una de las opciones más recomendables, con Hy-Line Cruises. En los meses de verano, los hay casi cada hora desde las 8 de la mañana a las 8 de la tarde. Con un parón de cuatro horas en las de mayor calor: de 12 a 16. El trayecto dura 55 minutos. El precio es de 59 dólares por persona ida y vuelta, 39 para niños.

Embarcadero de Hyannis
Embarcadero de Hyannis

¿Cómo llegar a Hyannis desde Boston?

Además del coche privado, existen dos alternativas, autobús y tren. Aunque este último solo funciona en fin de semana operado por CapeFlyer. El trayecto dura algo más de 2 horas y el precio es de 40 dólares ida y vuelta. En autobús es un poco más barato -36 dólares- y rápido -una hora y media-, desde South Station con la compañía Plymouth&Brockton, en un vehículo que dispone de wifi y enchufes.

Autobus Boston Hyannis

¿Has estado en Martha’s Vineyard? ¿Nos recomiendas otras islas de las que te hayas enamorado perdidamente?

Ruta desde San Francisco a Sausalito en bicicleta por el Golden Gate

Vista de Sausalito

Si estás en esta fascinante ciudad californiana y te apetece estirar las piernas o respirar aire fresco, te recomendamos esta aventura buena, bonita y barata. Descubre cómo ir desde San Francisco a Sausalito en bicicleta.

En el pier o muelle 41 de la famosa bahía podrás escoger una de las cientos de bicicletas disponibles para llegar a Sausalito. Y lo harás atravesando el Golden Gate, famoso puente que une la península de San Francisco con el sur de Marin. El precio, desde 32 dólares.

Ruta San Francisco Sausalito

Comprueba la presión de las ruedas, la altura del sillín y no te olvides de ponerte un casco y coger una botella de agua. A lo lejos verás ese gran símbolo del acero que vigila el océano Pacífico desde esta orilla.

Golden Gate en bicicleta

Cruzar el Golden Gate, previo tránsito por la bahía, es una experiencia fantástica ya que hay senderos y carriles perfectamente señalizados para los cicloturistas.

Curiosidades sobre el Golden Gate

-Recibe su nombre del estrecho en Constantinopla, llamado también la Puerta Dorada, ya que comunicaba Europa con Asia.

-Se empezó a construir en 1933 ante la congestión de tráfico que sufría la zona. Tras cuatro años de obras y cerca de 40 millones de dólares gastados, pudo inaugurarse un 27 de mayo de 1937.

-Supera los 1.200 metros de longitud. Está suspendido gracias a dos torres de 227 metros de altura y se compone de seis carriles. Además, es accesible para peatones y bicicletas.

-Fue pintado con urgencia para prevenir la oxidación que provoca el mar sobre el acero. De ahí su color rojizo.

-Durante la mañana hay más tráfico hacia el sur (para ir a ‘currar’ a Silicon Valley, supongo). Y por las tardes se nota más afluencia en dirección norte (para descansar en pueblos como Sausalito, confirmo).

Puente Golden Gate

Una vez cruzado el Golden Gate, nuestra recomendación es que te dirijas a Sausalito. Esta pequeña localidad, ubicada en el condado de Marin, es antigua colonia de artistas, muy famosa por sus casas flotantes.

Vista de Sausalito

Allí podrás recorrer sus calles y barriadas. Y tomarte un sándwich acompañado de una cerveza bien fría antes de prepararte para coger el último ferri que te devuelva al puerto de San Francisco sin necesidad de dar pedales.

Snack en Sausalito

No te despistes porque habrá mucha gente como tú intentando regresar en el barco. El alquiler de la bicicleta incluye este billete, así que escoge un buen asiento y prepara tu cámara para hacer unas fotos (en este caso nocturnas) espectaculares.

Ferri Sausalito San Francisco
Golden Gate de noche
Skyline San Francisco

¿Sabías lo fácil que es llegar desde San Francisco a Sausalito en bicicleta? ¿Te animarás a hacerlo?

‘The Franciscan Crab’, dónde comer en Fisherman’s Wharf

Clam chowder The Franciscan Crab Restaurant

Una buena idea si estás en San Francisco es pasear desde el Pier 1 (primer muelle) hasta Fisherman’s Wharf. Este concurrido punto de encuentro es perfecto para comer marisco de pie en la calle o sentado a una de las mesas de The Franciscan Crab Restaurant (Pier 43). Fundado en 1957, este establecimiento recoge la tradición gastronómica de la famosa bahía californiana, a muy escasos metros del histórico Puerto de San Francisco.

Dónde comer en Fisherman's Wharf

Nuestra sugerencia es que según entres a The Franciscan Crab Restaurant pidas unas buenas vistas a la prisión de Alcatraz. Y, también, unos prismáticos para sentir en tu piel el encierro que sufrieron en aquellos muros mafiosos de la talla de Al Capone.

Los mariscos más frescos de Fisherman’s Wharf

Tras comprobar los seis metros que miden las cristaleras, es el momento de elegir los platos y el vino en esta parada culinaria. En su carta encontrarás curiosas formas de presentar el cangrejo (dungeness crab y crispy crabcakes), fotogénicas ostras, coloridos mejillones, buenos pescados y variados mariscos. Además, excelente pan o sorprendente embutido.

Dónde comer en Fisherman's Wharf The Franciscan Crab Restaurant

Comenzamos con un ligero entrante, octopus conditopulpo a la vinagreta franciscana con salsa de ajo. Mientras lo saboreas, no olvides deleitarte con el lento navegar de los veleros.

Octopus condito The Franciscan Crab

Clam chowder, la sopa más popular de San Francisco

Seguidamente llegó la sopa de almeja al estilo clásico, utilizando tan solo una pequeña hogaza de pan a modo de recipiente. El inmenso y humeante ‘cuenco’ que ves más abajo llevó más de media hora despacharlo.

Por si nunca la has probado, has de saber que la clam chowder es un tipo de sopa espesa compuesta de almejas y caldo. Además, se le añaden patatas y cebollas. Resulta deliciosa y aporta una buena dosis de energía.

Dónde comer en Fisherman's Wharf Clam chowder The Franciscan Crab Restaurant

Una de las especialidades de este restaurante de Fisherman’s Wharf son los platos preparados ‘a la sartén’. Esta se lleva a la propia mesa, consiguiendo que los mariscos no se queden fríos. Nosotros pedimos dos: una de cangrejo y otra de gambas y mejillones.

Crab The Franciscan Crab Restaurant Dónde comer en Fisherman's Wharf
Mejillones The Franciscan Crab Restaurant Dónde comer en Fisherman's Wharf

Maridamos esta entrada con un chardonnay procedente del cercano Valle de Napa, tan fresco como apto para todos los bolsillos. Y en copa conmemorativa del 50 aniversario del restaurante.

Chardonnay Napa Valley

Lo dicho, disfrutad del lugar porque merece la pena. Mientras, seguimos pensando cómo nadie pudo escapar de La Roca, si parece tan cercana…

Vistas The Franciscan Crab Restaurant

Si no te apetece comer a la carta en este restaurante de Fisherman’s Wharf, puedes optar por su menú a precio fijo. Por 39,95 dólares, y compuesto de entrante, principal y postre. Este precio sigue vigente en 2021.

Momofuku, el imperio de David Chang en torno al ramen y los baos

Ramen Momofuku Noodle Bar Nueva York

Momofuku Ando fue el creador de la sopa de fideos -o ramen– instantánea elaborada por la empresa Nissin Foods durante la segunda posguerra mundial para paliar la hambruna de la época. Seguro que todos conocéis el envase humeante que durante diez años fue uno de los símbolos más representativos de Times Square. ¿A que sí?

Como homenaje a Ando, el norteamericano David Chang decidió nombrar a su más que exitoso grupo de restaurantes. Este nació en 2004 con un modesto local en el East Village neoyorquino, Momofuku Noodle Bar. En 2006, y tan sólo a un par de manzanas, abría sus puertas Momofuku Ssäm Bar. Le siguieron Momofuku Ko y Momofuku Milk Bar.

En la actualidad, su imperio se ha extendido a Sídney y Toronto. Además, ha ampliado sus establecimientos para otro tipo de negocios, como Booker and Dax, bar ubicado en la parte de abajo del Ssäm Bar.

Ssäm Bar

Llegamos casi cuando estaban cerrando la cocina, pero nos dio tiempo a un ‘picoteo’ y a probar la especialidad de la casa, los steamed buns o bollitos al vapor, tan de moda ahora en España.

El nombre de este restaurante, situado en el 207 de la calle 13 con la 2ª Avenida, se debe al ssäm, plato coreano que en el que se usa una hoja de verdura para envolver los ingredientes de los que se compone.

Aquí lo llaman O.G. Momofuku Ssäm, se sirve dentro de una hoja de lechuga y, a su vez, en el interior de un wrap, formando un bocado tan delicioso como poco fotogénico. Se compone de lomo de cerdo, black beans, arroz y kimchi, en una mezcla de sabores picantes y dulces realmente sorprendente.

Smoked salmon bun Ssam Bar Nueva York
Smoked salmon bun
Pork belly bun Ssam Bar Nueva York
Pork belly bun
O.G. Momofuku Ssäm Bar Nueva York
O.G. Momofuku Ssäm

Momofuku Noodle Bar

Tuvimos la suerte de encontrar sitio en la barra para contemplar bien desde primera línea qué y cómo se cocinaba. Un buen puñado de cocineros, con un look bastante gamberro y perfectamente coreografiados, remueven caldos y escalfan huevos sin descanso en unos fogones impolutos de los que no paran de salir humeantes platos.

Como no podía ser de otra manera, probamos el ramen en su versión más popular, la que da nombre al grupo, y que se compone de cerdo y huevo pochado, así como ginger scallion noodles, con cebolleta, shiitake, pepino y repollo.

También le hincamos el diente a una alitas de pollo ahumadas y unos delicados huevos en salsa de soja. Poco hay que decir sobre el ramen de Momofuku que no se haya dicho ya. El conjunto lo convierte en una experiencia única, aunque se trate de un opción no muy recomendable para el tórrido verano neoyorquino.

Momofuku Noodle Bar
‘Momofuku Noodle Bar’
Momofuku Noodle Bar kitchen
Cocina de ‘Momofuku Noodle Bar’
Soy sauce egg Momofuku Noodle Bar
Soy sauce egg
Smoked chicken wings Momofuku Noodle Bar
Smoked chicken wings
Momofuku ramen Momofuku Noodle Bar
Momofuku ramen
Ginger scallion noodles Momofuku Noodle Bar
Ginger scallion noodles

En la carta de postres, algunas propuestas del Milk Bar, el negocio más dulce de David Chang. Dirigido por Christina Tosi, en la actualidad ya cuenta con seis sucursales. No pudimos resistirnos a ‘The Ritz’ cookie, homenaje a la galleta de mantequilla en todo su esplendor.

La oferta de vinos oscila entre 32 y 150 euros, si bien es un tipo de comida que, al menos a nosotros, nos invita a acompañar con una Tiger bien fría. Y, por supuesto, mucho más económica.

The Ritz cookie Milk Bar Nueva York
‘The Ritz’ cookie

Momofuku Noodle Bar se encuentra en el 171 de la 1ª Avenida, entre las calles 10 y 11, y no admire reservas, así que procura que tu visita no coincida con la hora del almuerzo en la Gran Manzana, por lo general entre las 12 y las 2.

The Clift Royal Sonesta Hotel, un cinco estrellas en San Francisco

Baño

Situado en el número 495 de Geary Street (San Francisco, Estados Unidos) The Clift Royal Sonesta rebosa un lujo excéntrico que el viajero aprecia nada más pisar su hall. Pese a rondar el siglo de existencia, este alojamiento de cuatro estrellas combina a la perfección la energía de la mítica urbe con glamur al más puro estilo Hollywood. De hecho, es fácil toparse con alguna estrella catódica deambulando por su lobby made in Philippe Starck. O apoyado en alguna de las sillas de Ray y Charles Eames, tomando un café en la mesa diseñada para tal motivo por Salvador Dalí, cerca del banco surrealista de Renee Marguerite o admirando una escultura de William Sawaya.

The Clift San Francisco

Un detalle más. La enorme chimenea que gobierna la recepción puede hechizarte hasta el punto de olvidar todas tus pertenencias. Como le pasó a quien escribe estas líneas.

The Clift Royal Sonesta San Francisco

Cerca de las tiendas de Union Square y de la mítica Nob Hill, una de las «Siete Colinas» de San Francisco que da nombre al barrio, The Clift Royal Sonesta permite al viajero sentir el latido de la ciudad sin cansarse, ni perderse o, simplemente, asomándose a su entrada.

Las habitaciones son muy amplias, silenciosas, con vistas al skyline, de cuidada decoración, con guardarropa y mueble bar.

The Clift San Francisco
Baño
Detalles The Clift Royal Sonesta Hotel

Mención especial para la espectacular localización del comedor donde solo sirven desayunos…

Bufet The Clift Royal Sonesta Hotel

…porque de noche se convierte en Redwood Room uno de los bares de moda en esta capital del silicio y el emprendimiento.

Redwood Room Bar San Francisco-min

Nos gustó de The Clift Royal Sonesta Hotel

– El ambiente de modernidad que se percibe nada más entrar en su lobby.

– El desayuno, que sin ser muy variado te permite desperezarte ante tanta exuberancia.

– La conexión wifi gratuita y su magnífica localización en el centro neurálgico de San Francisco.

– Es un hotel eco-friendly. De ello da buena muestra el santuario de 10 colmenas con más de 10.000 abejas que habitan en su tejado.

– Las bicicletas de cortesía que te permiten, por ejemplo, ir de San Francisco a Sausalito atravesando el Golden Gate.

No nos gustó

– La fianza diaria que absorbe la dirección del hotel de tu cuenta bancaria sin avisar y a pesar de contratar la estancia desde España.

El precio de la habitación estándar puede superar los 300 dólares la noche, así que mejor reservad con mucha antelación.

Créditos fotografías © Pasean2 y The Clift Royal Sonesta Hotel

Cómo ir desde el aeropuerto de Logan al centro de Boston

Shuttle acuatico Aeropuerto Logan Boston

El aeropuerto de Boston, cuyo nombre completo es Aeropuerto Internacional General Edward Lawrence Logan, es uno de los más importantes del mundo y uno de los 20 con mayor tráfico de los Estados Unidos. Con cerca de 30 millones de pasajeros al año, y ubicado a tan sólo 7 kilómetros del centro, moverse desde Logan hasta las zonas más turísticas de la capital de Massachusetts es bastante sencillo. Aquí te explicamos las posibles maneras.

Logan Express

El servicio más rápido y cómodo, ya que no hace paradas y tan solo tarda 20 minutos. Sale de las terminales A, B, C y E para llegar a Copley Square y Hynes Convention Center, en pleno corazón de la ciudad. El precio varía dependiendo de cuál sea tu parada, entre 12 y 22 dólares por trayecto, y no se puede pagar en metálico. Deberás hacerlo con tarjeta de crédito. Opera desde las 6 de la mañana a las 10 de la noche y también realiza este trayecto en sentido inverso, hacia el aeropuerto, de 5 de la mañana a 9 de la noche.

Metro desde el aeropuerto de Boston

Hay dos líneas que unen Logan con el centro de Boston: la Silver -que conecta con la línea Roja y los trenes de Cercanías (Commuter Rail) de South Station y es gratuita- y la Blue, que hace lo propio con las líneas Verde y Naranja, así como los trenes de Cercanías de North Station, y cuesta cerca de 3 dólares.

Plano Metro Boston
Plano del metro de Boston

Llegar desde Logan a Boston en transporte acuático

Busca el autobús número 66 a la salida de la recogida de equipajes de cada terminal y te llevará gratuitamente hasta el embarcadero del Aeropuerto de Logan.

Ferri (MBTA Harbor Express)

Un ferri puede ser la forma más original y económica de llegar a Boston desde Logan o viceversa, ¡y en tan solo 8 minutos! Por 2,40 dólares el trayecto -4,80 dólares ida y vuelta- te plantarás en Rowes Wharf al más puro estilo pirata.

Taxi acuático desde el aeropuerto de Boston

La compañía Boston Water Taxi da servicio a los principales destinos y puntos de interés a lo largo del paseo marítimo. Desde el Aeropuerto Internacional Logan y East Boston hasta Charlestown Navy Yard, North End y Seaport District.

Shuttle acuatico Aeropuerto Logan Boston

Rowes Wharf Water Transport

Por 15 dólares trayecto (22 si quieres que te guarden el equipaje), Rowes Wharf Water Transport tiene servicio directo entre el Aeropuerto de Logan y Boston Inner Harbour.

Uber

Te lo recomendamos encarecidamente si deseas viajar como un auténtico marqués en coche privado. Dependiendo del tráfico, el precio no debería subir de 20 dólares y es el más cómodo y económico si sois 2 o más personas.

Taxi desde el aeropuerto Logan al centro de Boston

Es el más caro, entre 25 y 45 dólares dependiendo del tráfico. El viaje no debería durar más de 30 minutos y los encontrarás a la salida de cada terminal.

Cómo moverse entre las terminales del aeropuerto Logan de Boston

Te interesa saber que hay un servicio de shuttles gratuito entre terminales, con una frecuencia de 5 o 6 minutos. Estos son sus números:

22: desde las A y B a la estación de metro y la zona de alquiler de coches.

33: desde las C y E a la estación de metro y la zona de alquiler de coches.

55: desde todas las terminales a la estación de metro y la zona de alquiler de coches (servicio con horario más amplio).

66: desde todas las terminales a la estación de metro y el muelle del aeropuerto.

Shuttle gratuito entre terminales Aeropuerto Logan Boston
Servicio gratuito de ‘shuttle’ entre terminales

Si vas a viajar a esta fascinante ciudad estadounidense, te contamos 35 motivos para enamorarse perdidamente de ella. Y, si no sabes dónde reponer fuerzas, aquí te dejamos 10 pistas gastronómicas para saborear Boston.

‘Jaleo’ o cómo el español José Andrés conquistó Washington

Restaurante Jaleo Washigton

Debo reconocer que uno de los cocineros que siempre me ha llamado la atención lleva por nombre José Ramón Andrés Puerta. Dicho así, pocos sabrán que me estoy refiriendo al chef José Andrés (Mieres, 1969). El motivo de esta admiración reside en tres claves, siendo la primera aquel programa de TVE que, allá por 2005, mostraba una forma de cocinar tan sencilla como bien explicada. La segunda razón es la vinculación de José Andrés al «evangelio» de Ferrán Adriá. Ya que el asturiano trabajó en la época dorada de El Bulli para luego convertirse en uno de los mejores «discípulos» de aquel templo de la alta gastronomía. En tercer lugar, hay que tomar nota de la increíble trayectoria de este personaje en Estados Unidos, cuya curva ascendente comenzó en 1993 con la apertura en Washington de Jaleo, su buque insignia y objeto de esta reseña.

Restaurante Jaleo Washigton
Según la RAE: diversión bulliciosa, alboroto, tumulto…

En julio del año pasado, tuvimos ocasión de visitar de nuevo la capital del imperio. Como es habitual en nosotros, tardamos en decidir cuál sería el restaurante elegido para darnos un capricho comedido. Pues, además del precio, valoramos mucho comentarios de otros comensales, la opinión de blogs especializados y por qué no, el tirón mediático del establecimiento. Aunque Marta era muy reacia a una propuesta española (según ella para eso no hace falta cruzar un océano) la balanza se inclinó por Jaleo. Está localizado en el 480 7th St NW (muy cerca de la Casa Blanca y no muy lejos del Capitol Hill Hotel). E hicimos reserva previa en Opentable.

Mesa Jaleo Washington
Atentos al jugador merengue en el centro

Llegamos puntuales a nuestra cita gracias a la buena orientación del chófer de Uber. Esta app funciona a la perfección en la ciudad donde vive y trabaja Obama. Cuya esposa, Michelle, gran amiga de José Andrés, ha declarado que Jaleo es uno de sus restaurantes favoritos. Tanto es así que ha celebrado allí algún San Valentín con su amado. Antes de sentarnos a cenar, tuvimos tiempo de comprobar la curiosa mezcla que provocan las mesas de futbolín con el partido de béisbol que retransmitían por la tele. Y que varios parroquianos observaban desde la barra, diseño de Capella, con mobiliario de Mariscal y collages de Canogar.

Jota Jaleo Washington
El autor del post y la completa carta de vinos

Antes de abrir la carta, no pude por menos que echar un vistazo a mi alrededor. Y detener la mirada un rato en las numerosas mesas repletas de yanquis que, bebiendo porrón a morro (ellos) y sangría deluxe (ellas), parecían disfrutar entre tanto «jaleo» de un ambiente español con todos sus típicos tópicos perfectamente distribuidos.

Avisado por la otra mitad de este blog, volví a recuperar la atención para perderla de nuevo ante la colosal relación de vinos patrios que José Andrés guarda en su bodega. Desde una amplia variedad de riberas y riojas hasta bierzos. Como el Ultreia de Valtuille de Raúl Pérez, a 135 dólares la botella. Quien quiera exportar vino a Estados Unidos debiera apañárselas para ser incluido en esta lista, nota mental que comparto. Tras una larga deliberación, nos inclinamos por un A Portela (D.O Valdeorras).

Conos de La Serena con membrillo Jaleo Washington
Un bocado crujiente

Arrancamos la comanda con unas aceitunas ‘Ferran Adrià’. Escoltadas por unos conos de La Serena con membrillo, jamón ibérico Fermín y, cerrando este primer acto, ensaladilla rusa y mejillones al vapor. Nótese la economía narrativa de quien les escribe porque así de simple fue lo que comimos en este inicio. Sorprendidos del éxito que tendrían entre el público local los aperitivos de nuestras madres o cualquiera de sus sencillos platos.

Croquetas Jaleo Washington
Las croquetas van dentro aunque no lo parezca

Ya en el segundo cuarto llegó el turno de la cebolla con queso de Valdeón (cuántos tesoros guarda la provincia de León). Seguida de una selección de croquetas (servidas dentro de unas deportivas fabricadas de cristal), espinacas a la catalana (por si teníais dudas de la cohesión territorial que defiende José Andrés chef). Y unos calamares en su tinta (ofrecidos como calamari seared on the ‘Plancha’ with traditional squid ink and white rice). Mientras saboreaba la copa de mencía, seguía preguntándome por qué hace furor la sangría entre los estadounidenses, a 50 dólares la jarra. Más cara en este lado del Atlántico que muchos de nuestros mejores vinos.

Fideua Jaleo Washington
Besarse antes de probar que luego será más difícil

En el ecuador de esta velada, un servidor echaba en falta algo más de pan para mojar. Que ya puestos a promocionar España nada mejor que una buena miga para dejar el plato reluciente, tradición esta todavía sin exportar. Pero centrémonos, que todavía nos quedan por reseñar las Spanish mini burgers (con piparra incluida), patatas bravas (a Jaleo favorite) y la traca final compuesta de fideuà y coliflor salteada con aceitunas y dátiles. Demasiado para una cena, aunque viendo las tallas que gastan los yanquis pudiera ser más bien ligera, según sus costumbres.

Helado de aceite de oliva con pomelo Jaleo Washington
Un final refrescante

Y llegados al último cuarto, como si de un partido de la NBA se tratase, repusimos fuerza gustativa con dos copas de Rosa de Arrocal (Tempranillo de Ribera del Duero), a 9 dólares la unidad. En Estados Unidos beber buen vino es un lujo. Terminamos la cena con una victoria clara del chef José Andrés y dos de sus postres: helado de aceite de oliva con pomelo y sorbete casero de carquiñoles.

Nos gustó del Jaleo de José Andrés

Conocer la propuesta de un cocinero asturiano que llegó al país de las oportunidades siendo un veinteañero y que hoy es uno de los españoles más influyentes al otro lado del charco.

No nos gustó

Que no hubiera wifi. Y que, como en otros muchos restaurantes de Estados Unidos, en la factura se indicará el porcentaje de propina ideal para evitar, suponemos, disgustos con los camareros. Por cierto, casi ninguno español.

Descubriendo Boston como bostonianos con intercambio de casas

Skyline de Boston

Hace poco más de un año, nos invitaron a participar en una plataforma de intercambio de casas que nos era absolutamente desconocida. Pero que despertó nuestra curiosidad desde el primer momento. Los que sois lectores de Pasean2, sabéis que nos encanta alojarnos en apartamentos cuando salimos de viaje. Nueva York, Londres o Roma han sido algunos de los destinos en los que hemos conseguido sentirnos como auténticos lugareños. Pero siempre pagando una buena suma de dinero.

Skyline de Boston con intercambio de casas

Razones para un intercambio de casas

Cuando Roser Goula, Social Media Manager de HomeExchange, nos explicó en qué consistía y las posibilidades viajeras que nos ofrecía, no lo pensamos dos veces. Nos dimos de alta y descubrimos un mundo que nos ha enganchado por tres razones principales:

Variedad. Con 65.000 casas en más de 150 países, es casi imposible pensar en unas futura escapada y que no haya disponible una vivienda que se adapte a tus necesidades. Bien en el centro de una ciudad, el campo o en primera línea de playa.

Precio. Por una suscripción de 130 euros anuales (precio 2021), lo que para nosotros suele ser una noche de hotel, se abren infinitas posibilidades de ocio. Pueden abarcar desde un fin de semana a varios días o, incluso, estancias más largas.

Calidad. Os podemos asegurar que hemos ‘cotilleado’ cientos de casas y muchas invitan a intercambiar la tuya. Desde apartamentos sencillos a auténticas mansiones con 5 dormitorios, jardín y piscina. Y desde el pueblo más escondido de Italia al mismísimo Upper East Side de Manhattan.

Nuestra experiencia con HomeExchange en South Boston

A finales de marzo del pasado año, Indu, una ingeniera del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y residente en South Boston, se puso en contacto con nosotros para un intercambio de casas de tres semanas. Echamos un vistazo a las fotos, calculamos precios de hoteles -con las tarifas más caras de los Estados Unidos resulta difícil ahorrar para unas vacaciones allí- y no lo pensamos dos veces. Aunque los billetes de avión no eran precisamente baratos en julio, merecía la pena cruzar el charco y aprovechar esta oportunidad.

Una vez en Boston, la experiencia no pudo ser más gratificante. Dos dormitorios, un baño, salón-comedor con cocina abierta y un pequeño porche hicieron nuestra estancia de lo más cálida. La guinda del pastel la puso una terraza con impresionantes vistas del skyline de la capital de Massachusetts. Desde ella pudimos contemplar los famosos fuegos artificiales del 4 de julio (primera foto de este post).

Dormitorio South Boston Intercambio de casas
Dormitorio con espada láser…
Baño South Boston
Cuarto de baño
Cocina Boston
Cocina

A día de hoy, seguimos manteniendo contacto con Indu. Ya nos ha invitado a intercambiar de nuevo nuestros hogares -se lo pasó en grande en Madrid- y no lo descartamos para un futuro, cuando encontremos una buena tarifa aérea.

Si os animáis a visitar esta fascinante ciudad estadounidense, os contamos 35 motivos para enamorarse perdidamente de Boston, 10 pistas gastronómicas para saborear Boston y Cómo ir desde el aeropuerto de Logan al centro de Boston.

Viviendo como neoyorquinos en el Upper East Side

Vistas apartamento Nueva York

¿Cansado de pagar cifras astronómicas por alojarte en la Gran Manzana? Te proponemos una solución. Alquila un apartamento en Nueva York por días o semanas. Por unos 100 euros la noche podrás sentirte como un auténtico neoyorquino durmiendo en pleno centro. ¿Te gustan estas vistas?

Vistas apartamento Nueva York

Nuestro apartamento en Nueva York, situado en el Upper East Side, era un magnífico ‘condo’ con portero las 24 horas del día, piscina climatizada, gimnasio y jacuzzi. La vivienda era la típica en esta ciudad, pequeña, pero con lo suficiente para que dos personas estén cómodas. Una cama ‘queen size’, baño con bañera, cocina completamente equipada, salón con televisión por cable, DVD, equipo de música, wifi… ¿Lo mejor? Las vistas desde el balcón en la planta 17.

Dormitorio apartamento Nueva York
Baño
Cocina apartamento

La zona no puede ser más completa. Tienes todo lo necesario a mano: un supermercado Whole Foods Market, tiendas 24 horas o una licorería en la que comprar vino para disfrutar contemplando el skyline. Y restaurantes de todo tipo (japonés, italiano, hindú, chino, pizzería, hamburguesas, hot dogs…). Sucursales de Shake Shack y Papaya King están a un tiro de piedra.

Y si prefieres cocinar en casa tienes un espacio perfectamente equipado para ello, con horno, lavavajillas, microondas, cafetera… Aunque ahora mismo comer en Manhattan está tirado de precio, a no ser que te apetezca conocer Per Se.

Vistas Upper East Side
200 East 89th Nueva York

Además, en la misma calle, pero a cuatro manzanas caminando hacia Central Park está el Museo Guggenheim y, un poquito más abajo, el MET. Nosotros ya estamos pensando en repetir la experiencia.

Washington, capital de los Estados Unidos y de los museos gratuitos

Washington es una de las ciudades más fascinantes de los Estados Unidos. Mucho menos turística que Nueva York, y con alrededor de 600.000 habitantes, ofrece al viajero decenas de posibilidades para disfrutar solo, en pareja o en familia. La mayoría de museos son gratuitos, se concentran en una misma zona y están dotados de conexión wifi libre de pago y contraseña. Aquí te ofrecemos 20 lugares que visitar en Washington para disfrutar a tope en 2 o 3 días del centro neurálgico de la política.

Qué visitar en Washington

1. Monumento a Abraham Lincoln o Lincoln Memorial

Inaugurado en 1922 e inspirado en un templo griego, este monumento que visitar en Washington fue construido para honrar la memoria del presidente número 16 de los Estados Unidos. De piedra blanca y con casi 200 metros de altura, consta de 36 columnas. Estas representan el número de estados a la muerte de Lincoln, y en sus paredes pueden leerse algunas de sus frases más célebres. Fue allí donde, en 1963, Martin Luther King pronunció su discurso ‘Yo tengo un sueño’, al final de la marcha por el trabajo y la libertad.

Lincoln Memorial Washington

2. Monumento a Jefferson

Otro de los lugares que visitar en Washington está edicado al tercer presidente y uno de los padres de la nación. Se encuentra en West Potomac Park, a la orilla del río de igual nombre, en línea recta con la Casa Blanca y el Monumento a Washington. En su interior alberga una estatua de Thomas Jefferson realizada por el escultor Rudulph Evans, con una altura de 6 metros y 5 toneladas de peso.

Monumento a Jefferson Washington

3. National Mall y Monumento a Washington (obelisco)

Uno de los símbolos más representativos que ver en Washigton y escenario de infinidad de películas. ¿Quién no recuerda a Forrest Gump metiéndose en el agua en busca de su amada Jenny? Se extiende desde Lincoln Memorial hasta el Capitolio y está rodeado de los museos Smithsonianos. Casi en el medio se encuentra el Obelisco, que con casi 170 metros de altura, conmemora al primer presidente de la nación, George Washington.

4. La Casa Blanca

Uno de los lugares que visitar en Washington más fotografiados y, posiblemente, el más vigilado del mundo. Residencia oficial del presidente de turno y familia, comenzó a construirse en 1792 y se ubica en el número 1.600 de Pennsylvania Avenue. En cifras, según Wikipedia, ocupa 5.100 metros cuadrados y se compone de 6 plantas (3 de ellas, subterráneas). Cuenta con 132 habitaciones y 35 baños (en los 2 pisos superiores), 412 puertas, 147 ventanas, 28 chimeneas, 60 escaleras y 7 ascensores. Puede visitarse previa petición a la Embajada Española en Washington. Series tan famosas como ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’, ’24’ o ‘Scandal’ han transcurrido entre sus ficticias paredes.

Casa Blanca

5. Monumento a Iwo Jima

La batalla de Iwo Jima fue una de las más sangrientas de la Segunda Guerra Mundial. El fotógrafo Joe Rosenthal captó con su cámara el momento en el que cinco marines y un médico de la Armada alzaban la bandera norteamericana en el monte Suribachi. Dicha instantánea, además de hacerle merecedor del premio Pulitzer de fotografía, fue utilizada para esculpir el Memorial de Guerra del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Se encuentra situado a las afueras de Washington, muy cerca del Cementerio Nacional de Arlington.

Monumento a Iwo Jima

6. Memorial a los Veteranos del Vietnam

Se encuentra junto al National Mall y rinde homenaje a los miembros de las Fuerzas Armadas fallecidos en la Guerra del Vietnam. Más de 3 millones de personas lo visitan anualmente, muchos de ellos en busca del nombre de sus seres queridos serigrafiado en el mármol. Dichos nombres pueden consultarse previamente en los libros que hay a la entrada de este monumento que visitar en Washington, donde están relacionados alfabéticamente cada uno de los caídos.

Memorial a los Veteranos del Vietnam

7. Memorial Nacional a la Segunda Guerra Mundial

Fue inaugurado en 2004, entre el Monumento a Lincoln y el de Washington. Rinde homenaje a los 16 millones de miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses que sirvieron y cayeron -más de 400.000- en la Segunda Guerra Mundial. 56 columnas de granito, divididas por 2 semicírculos en el marco de la antigua Rainbow Pol, simbolizan la unidad en tiempos de guerra entre los 48 estados, 7 territorios federales y el distrito de Columbia.

Memorial Nacional a la Segunda Guerra Mundial Washington

8. Capitolio

La institución americana por excelencia alberga las 2 cámaras del Congreso de los Estados Unidos y es una de las principales atracciones turísticas que visitar en Washington. Inaugurado en 1800, se encuentra en el barrio de Capitol Hills. Su imagen sale en la cabecera de series tan populares como ‘Homeland’ o ‘House of Cards’. Diseñado por William Thornton, puede visitarse con un tour guiado de 45 minutos, previa reserva a través de esta página.

Capitolio Washington

9. Museo del Aire y del Espacio

Alberga la mayor colección de aviones y naves espaciales del mundo, muchos de ellos originales. Expone piezas tan sorprendentes como el Air Force One de 1960, usado por primera vez por John Fitzgerald Kennedy. También, el Spirit of Saint Louis, con el que Charles Lindbergh realizó el primer vuelo en solitario a través del Océano Atlántico. O un módulo del Apollo 11, primera misión tripulada en llegar a la luna. Es uno de los museos más visitados del mundo y el lugar ideal que visitar Washington con niños.

Museo del Aire y del Espacio Washington

10. Cementerio Nacional de Arlington

Pocos camposantos resultan tan sobrecogedores como el de Arlington, con la Tumba al soldado desconocido a la cabeza. Allí, al pie de una llama eterna, está enterrado John Fitzgerald Kennedy, junto a su esposa y algunos de sus hijos. Y muy cerca, sus dos hermanos, Robert y Edward. La tripulación del transbordador espacial Challenger, que falleció en 1986 durante el lanzamiento de la nave, tiene su propio memorial. Además de otros dedicados a las víctimas del Columbia, los fallecidos durante el ataque al Pentágono el 11 de septiembre de 2001 y los pasajeros del vuelo de la Pan Am estrellado en Lockerbie tras estallar una bomba a bordo. Un imprescindible que ver en Washigton.

Cementerio de Arlington

11. Galería Nacional de Retratos

Podría decirse que si eres un personaje famoso norteamericano y tu retrato no está en este museo es porque no existes. Fotografías, esculturas, pinturas -más de 1.600 de los presidentes de los Estados Unidos-, dibujos… Además, cerca de 5.500 negativos de placa de vidrio de los estudios de Matthew Brady. Algunas de las obras originales que sirvieron como portada de la revista ‘Time’ también están expuestas en la Galería Nacional de Retratos. No dejes de tomar un café en su impresionante patio interior y disfrutar alguna de sus exposiciones temporales.

Galería Nacional de Retratos Washington

12. Georgetown

El distrito más chic que visitar en Washington es, además de sede de la mayorías de embajadas, paraíso para amantes de la moda y emplazamiento de restaurantes donde ver y ser visto. A pesar de ser un barrio más antiguo que la propia ciudad, la cercanía de la universidad de igual denominación ha conseguido que su vecindario goce de una juventud insultante. Caminar por sus empedradas calles y comprar en las panaderías ecológicas y tiendas de productos orgánicos que desde hace tiempo cotizan al alza en este país es algo que hacer en Washigton. Desde allí también salen algunos de los cruceros que recorren la ciudad a través del Potomac.

Georgetown Washington

Dónde comer en Washington

13. Food trucks

Washington es la capital mundial de los camiones de comida, un negocio a los que a otros países como España les cuesta ver su gran potencial. Repartidos por toda la ciudad -su ubicación suele anunciarse previamente vía Twitter o Facebook-, están especializados en comidas de medio planeta. Son muchos los trabajadores que compran allí su almuerzo. Y, bien lo suben a la oficina, o lo disfrutan en alguna zona colindante, en las que casi siempre suele haber algún pequeño parque o mesas.

Food trucks Washington

14. Rose’s Luxury

Elegido Mejor Restaurante Nuevo de los Estados Unidos en 2014 por la revista Bon Apetit y localizado en el barrio de Capitol Hills, uno de los más chic de Washington. Su chef, Aaron Silverman, ha creado un espacio muy agradable, que incluye una terraza en la azotea para eventos privados. La carta de Rose’s Luxury es de lo más ecléctica con ideas del Sudeste asiático, México, Francia o Italia. Ensalada de calamar crujiente con aguacate, lima y rábano; mousse de trucha con manzanas y perifollo o estofado de marisco al lemongrass, que se sirve con ensalada de hinojo y pan de ajo son algunas de sus propuestas.

Rose’s Luxury Washington

15. Museo Nacional del Indígena Americano

Presenta la historia, arte y modo de vida de los pueblos indígenas del hemisferio occidental. Se ubica en un edificio de arquitectura curvilínea y con un sorprendente recorrido que, si tienes suerte como nosotros, puede incluir danzas tradicionales. Procura que tu visita coincida con la hora de almorzar. La oferta gastronómica de Mitsitam (que significa ‘vamos a comer’) es de lo más interesante. Ofrece platos preparados con productos utilizados por indígenas del continente americano. Sus 5 estaciones de comida y 5 cartas diferentes representan cada una de las grandes zonas donde se encuentran presentes.

Comida Museo Nacional del Indígena Americano Washington

16. Ben’s Chili Bowl

Muy popular entre los turistas, es uno de los clásicos restaurantes de comida rápida que visitar en Washington. Ubicado en el 1213 de U St (Georgetown), la especialidad de Ben’s Chili Bowl son los perritos calientes. También encontrarás hamburguesas, ensaladas y bowls de chile con carne.

Bens Chili Bowl Washington

17. Museo Nacional de Historia Estadounidense

Un museo de lo más peculiar que ver en Washigton y que gustará tanto a mayores como pequeños. Artículos tan curiosos como el saxofón de Bill Clinton o el uniforme que vistió George Washington durante la Guerra de la Independencia se exhiben en las 3 plantas que lo albergan. Resulta especialmente llamativa la exhibición que hace un recorrido por la historia de la mesa americana y una reproducción exacta de la cocina de la famosísima Julia Child. Además, objetos relacionados con historia del transporte, música o fotografía norteamericana. Aprovecha para comer en Stars and Stripes Cafe: buenas hamburguesas, carnes a la barbacoa y otros platos típicos de la gastronomía más yanqui.

Hamburguesa Museo Nacional de Historia Estadounidense

18. Union Station

La principal estación ferroviaria de la ciudad y centro de operaciones de Amtrak. Es también un edificio de gran valor arquitectónico y un enorme mall que incita a visitar sus tiendas para hacer más amena la espera hasta la salida del tren o autobús. En su oferta de restauración, las principales cadenas estadounidenses: Burger King, McDonald’s, Taco Bell, Starbucks, Chipotle y, por suerte, Shake Shack.

Shake Shack Washington

19. Jaleo

Era muy reticente a ir, pero a Jota le apetecía… A mí, la experiencia me defraudó en general. Este restaurante, uno de los muchos que actualmente posee el mediático José Andrés en diferentes puntos del globo terráqueo, está dirigido a un público muy concreto en busca de jarras de sangría y sencillas tapas españolas, por las que pagaríamos cuatro veces menos en nuestro país. Os contamos la experiencia completa de Jaleo aquí.

Jaleo Washington

20. Capitol Hill Hotel

Situado en el histórico barrio de igual nombre, a escasas calles del Capitolio. Este hotel boutique de tres estrellas dispone de amplias y luminosas habitaciones equipadas con una pequeña cocina. Además, desayuno continental gratuito en Capitol Hill Hotel, desde 140 euros/noche.

Capitol Hill Hotel Washington

¿Te ha gustado este paseo? ¿Nos recomiendas otras cosas que hacer en Washington?

Capitol Hill Hotel, dormir en el barrio más vibrante de Washington

Lobby

Situado en el histórico barrio de Capitol Hill, del que toma su nombre, y a escasas calles del Capitolio, este hotel boutique de tres estrellas es ideal para una escapada de 3 o 4 días a la capital de Estados Unidos, Washington.

Lobby Capitol Hill Hotel

Recientemente renovado, ofrece amplias y luminosas habitaciones decoradas en blanco, negro y rojo, equipadas con una pequeña cocina, además de desayuno continental gratuito. ¿El precio? Desde 140 euros, la noche.

Habitacion Capitol Hill Hotel
Baño
Cocina Capitol Hill Hotel

El desayuno del Capitol Hill Hotel deja bastante que desear. Además, se sirve en un comedor minúsculo para las 152 habitaciones de las que se compone. Se resume en: bagels, pan de molde, cereales, un tipo de queso, salami, huevos duros, mantequilla, mermelada, zumo de naranja y de manzana. Bien es cierto que la mayoría de hoteles de los Estados Unidos no lo incluyen en el precio pero, la escasez sumada a tener que esperar mesa un buen rato, hace que te den ganas de escaparte a la cafetería de la esquina.

Un detalle que nos encantó fue la degustación de vinos gratuita que cada tarde llevan a cabo en el lobby. Durante una hora, puedes probar varios blancos y tintos de California en un ambiente de lo más relajado y confortable.

Nos gustó del Capitol Hill Hotel

– El agua con limón casi helada -para aplacar los calores de Washington en julio- y las infusiones y cafés de cortesía en el lobby.

– Los amenities de L’Occitane en Provence.

– La conexión wifi gratuita.

– Que sea un hotel 100% libre de tabaco.

– La degustación de vinos gratuita cada día, aunque fuera a la seis de la tarde.

No nos gustó

– El caos del desayuno.

– El personal, no excesivamente simpático.

– La puerta de la habitación hace mucho ruido al cerrarse y, si como nuestra maleducada vecina no la sujetas, se convierte en una pesadilla.

Créditos fotografías © Capitol Hill Hotel

Un paseo por Chelsea Market, el mercado más ‘cool’ de Nueva York

Zona comidas Chelsea Market

Una visita a Chelsea Market es obligatoria para cualquier amante de los mercados como nosotros. Pero no solo de los tradicionales donde comprar carnes, pescados y verduras, sino de aquellos en los que la comida ya está preparada y es posible sentarse allí mismo para degustarla.

Si en España estos espacios se pusieron de moda hace escasos años, con el madrileño de San Miguel a la cabeza, en ciudades como Nueva York existen desde hace décadas. Chelsea Market resulta un lugar curioso, perfecto para un corto descanso si estás por el barrio, uno de los más bonitos de la ciudad.

Chelsea Market Nueva York

La tienda que más llama la atención, de las más de 50 que componen Chelsea Market, es The Lobster Place, una de las pocas donde es posible encontrar productos frescos. En este caso, pescados y mariscos expuestos con suma delicadeza y perfectamente identificados por su zona de captura o características especiales. Los reyes del negocio son la langosta de Maine, que se puede adquirir ya cocida y en diferentes tamaños. Y el sushi, que venden preparado en pequeñas bandejas o puede comerse a la barra preparado al momento por expertas manos japonesas a la vista de los clientes.

Marisco fresco en Chelsea Market
Barra de sushi y sashimi Chelsea Market

Pero como sucede en estos ‘templos’ gastronómicos, es posible encontrar casi todo tipo de comida en Chelsea Market. Desde italiana a tailandesa, pasando por mexicana o australiana, como la que ofrece Tuck Shop.

Bocadillos vietnamitas en Chelsea Market

Uno de los más exitosos es Num Pang, cuya especialidad son los bocadillos vietnamitas. Cuenta con la mayor puntuación de la revista Zagat para una bocadillería de la Gran Manzana. Y ofrece opciones tan exóticas como panceta glaseada a la cinco especias o gambas tigre al coco, que hacen que se formen largas colas a su puerta a la hora del almuerzo.

Bocadillo vietnamita Num Pang Chelsea Market
Take away Chelsea Market
Zona comidas Chelsea Market

No faltan tampoco tiendas gourmet en Chelsea Market. Con los mejores productos a precio de oro, como sales, especias, quesos, embutidos y hasta una curiosa cerveza artesana y ecológica que venden por galones.

Tienda Chelsea Market
Tienda casa Chelsea Market

Dos datos llamativos sobre Chelsea Market: en el mismo edificio se encuentra la sede neoyorquina de YouTube, con ascensor de uso exclusivo. Es usada también como una gran sala de exposiciones temporales. Nosotros tuvimos la suerte de poder admirar la de Rock Paper Photo Art Show, con cuarenta instantáneas de algunos de los mejores músicos de todos los tiempos.

Sede de YouTube Nueva York
Exposicion en Chelsea Market

Chelsea Market, en la Novena Avenida entre las calles 15 y 16, está abierto de 7 de la mañana a 9 de la noche, de lunes a sábado. Y de 8 de la mañana a 8 de la tarde, en domingo.

Descubriendo la clase ‘business’ de Iberia con un ‘upgrade’ gratuito

Poco imaginaba Jota la sorpresa que le esperaba cuando dijeron su nombre por megafonía en el aeropuerto de Barajas. Como es bastante fatalista, pensó que algo iba mal con su billete, que su solicitud para entrar a Estados Unidos no se había cursado correctamente o que había algún problema con su equipaje. Así que, cuando se presentó pálido frente al mostrador de la puerta de embarque, no esperaba que fuera a escuchar las mágicas palabras pronunciadas por una de las empleadas de Iberia: ‘Va a volar usted en business’. Sí, iba a conocer la clase business de Iberia. Y sin tener que pagar dinero extra.

Asientos clase business de Iberia
Ojalá volar fuera siempre así…

He de reconocer que en ese momento me cayó un poco mal… Pensé en la suerte que tenía y que ya podía haber sido yo… Apenas unos segundos después, Jota le decía a la señorita que si podía elegir prefería que fuese yo quien pasara a ocupar su asiento. Pero no le hizo falta insistir ya que mi nombre fue pronunciado un instante después y la misma frase sonó a música celestial en mis oídos: ‘Va a volar usted en business’.

Edredón y neceser Iberia
Edredón y neceser

Siempre había soñado con viajar en la clase business de Iberia, unas filas por delante de la clase turista. Pero el precio de los billetes, que puede hasta cuatriplicarse, me había echado para atrás como al resto de mortales mileuristas. Si el coste de nuestros dos pasajes a Boston era de algo más de 2.000 euros, en clase business ascendía a 5.413 euros. Bastante más del presupuesto fijado para las tres semanas de aventura que teníamos por delante.

Mando para el entretenimiento a bordo

El tan temido overbooking fue el ‘culpable’ de que nos tocara esta lotería. También influyeron otros dos factores: ser de los primeros en hacer el check-in on line y ser titulares de la tarjeta Iberia Plus. Así nos lo explicó nuestra amable azafata, que ayudó a convertir el vuelo Madrid-Boston en una experiencia inolvidable.

Desde el minuto uno, y como no podía ser de otra manera, uno se da cuenta de que volando en la clase business de Iberia todo son ventajas. El tamaño del asiento, espacio para las piernas y bultos extras, enchufes, revistas, almohada mullida, cálido edredón, neceser de cortesía, cava de bienvenida… ¡Hasta unos minutos de conexión wifi para escribir un tuit desde el aire!

Entrantes comida clase business Iberia
Entrantes

Otro de los aspectos que estaba deseando conocer era la oferta gastronómica. Desde hace algunos años, el menú de la clase business de Iberia está asesorado por cuatro de los cocineros más reputados de nuestro país: Toño Pérez, Paco Roncero, Dani García y Ramón Freixa, cada uno de ellos galardonado con dos Estrellas de la Guía Michelin.

Bacalao rebozado con salsa vizcaína, patata machacada y judías verdes Iberia
Bacalao rebozado con salsa vizcaína, patata machacada y judías verdes

El nuestro estaba compuesto de una serie de entrantes: gazpacho con huevo (marca Alvalle, eso sí); ventresca de atún con tomate, cebolleta y vinagreta de balsámico al Pedro Ximénez; ensalada de endivias, berros y pera con queso azul y queso de cabra Viejo Maestro con uvas.

El plato principal, a elegir entre tres -carne, pescado o una opción vegetariana-: guiso de pollo de corral con cebollitas, boletus y ciruelas; bacalao rebozado con salsa vizcaína, patata machacada y judías verdes o canelones de tomate, mozzarella y aceitunas con salsa bechamel.

Guiso de pollo de corral con cebollitas, boletus y ciruelas clase business Iberia
Guiso de pollo de corral con cebollitas, boletus y ciruelas

Cabe destacar la Bodega Business Plus, con un buen puñado de referencias españolas en blancos, tintos y rosados -Rioja, Ribera, Navarra, Rueda-, además de un brut reserva, vinos de aperitivo y otros cuantos dulces. Todos ellos comentados en la carta que se entrega junto al menú y con notas de cata de Custodio L. Zamarra, sumiller del restaurante Zalacaín. No hace falta apuntar que la opción de licores y destilados es totalmente libre durante todo el vuelo.

Helado de nata y piñones caramelizados con perlas de chocolate
Helado de nata y piñones caramelizados con perlas de chocolate

A media tarde, por si alguien se ha quedado con hambre, sirven una pequeña merienda con pan caliente, embutidos ibéricos, queso manchego y tomate natural, además de fruta fresca.

Merienda

Si hemos de poner una pega a este vuelo a Boston es que, en vez de las ocho previstas, durara siete horas y veinte minutos, lo que nos ‘robó’ cuarenta de disfrutar del mejor trayecto de toda nuestra vida. Ahora solo queda soñar con que, algún día, vuelva a repetirse esta tremenda suerte. O, en su defecto, que nos toque la lotería para volar así el resto de nuestra vida viajera. ¡Muchas gracias por todo, Iberia!