Ventajas de la Brussels Card, tarjeta descuento para Bruselas

¿Estás pensando en tu próxima escapada a Bélgica y no sabes cómo ahorrar en Bruselas? La Brussels Card es la mejor opción por su amplia oferta de descuentos.

¿Qué ventajas ofrece la Brussels Card?

– Acceso gratuito a la mayoría de museos de la ciudad.

– Viajes ilimitados en metro, autobús y tranvía.

– Descuentos de hasta un 70% en muchas atracciones turísticas, tiendas y restaurantes.

¿Cuánto cuesta la Brussels Card? (Precios 2020)

24 horas: 28 euros

48 euros: 36 euros

72 horas: 44 euros

Brussels Card

¿Dónde comprar la Brussels Card?

Aunque la manera más sencilla es hacerlo a través de su web, también puede adquirirse en diferentes sitios de Bruselas, como la Oficina de Turismo situada en la Grand Place, Mont des Arts y algunos de los museos participantes, como el de Ciencias Naturales, Instrumentos Musicales, Cómic o Automóvil.

¿Qué museos están incluidos?

Más de 30, entre los que destacan el Magritte, el del Cómic -uno de los más visitados de Bélgica-, el de la Ciudad -donde pueden contemplarse los vestidos del Manneken Pis-, el del Chocolate o el de Instrumentos Musicales, cuyas entradas juntas sumarían más de 30 euros.

Descuentos y ventajas a tener en cuenta

– 15% de descuento en la cuenta de tu comida o cena en Chez Léon, el templo de los mejillones belgas, a un paso de la Grand Place.

– Café de regalo con un almuerzo típico en A la Mort Subite, una de las mejores cervecerías de Bruselas y una de las más impresionantes de Bélgica, centenaria y con una carta tan amplia que no sabrás por dónde empezar.

– 25% de descuento a partir de 35 euros en Godiva Manneken Pis, la chocolatería más reputada junto a los famosos Leónidas.

– Descuento del 15% en compras superiores a 25 euros en Planète Chocolat, un must en Bruselas para los amantes del mejor chocolate del mundo.

Mejillones rebozados en 'Chez Leon'
Mejillones rebozados en ‘Chez Leon’

¿Es recomendable la Brussels Card para niños?

No. Los menores de 12 años obtienen descuentos de hasta el 50% en la mayoría de atracciones turísticas y, los menores de 5, entrada gratuita.

10 curiosidades sobre el Manneken Pis (Bruselas)

Manneken Pis

Museos, arquitectura, gastronomía… Bruselas es una ciudad perfecta para una escapada de fin de semana. Y el Manneken Pis, uno de sus símbolos más representativos. Ubicada a escasos metros de la Grand Place, esta pequeña y sorprendente figura guarda alguna que otra curiosidad que te contamos a continuación.

1. Mide unos 60 centímetros y pesa 17 kilos.

2. Fue creada en el siglo XV por Jérôme Duquesnoy.

3. Son muchas las leyendas en torno a su origen, todas ellas igual de increíbles. Una de las más llamativas cuenta que en el siglo XIV las tropas enemigas colocaron cargas explosivas en las murallas de Bruselas. Y un niño, al enterarse, orinó sobre las mechas, salvando así a la ciudad.

Fue robado en 1978

4. Intentaron robarla muchas veces hasta que, finalmente, se hicieron con ella. Por lo que se colocó una copia en su lugar que se mantiene a día de hoy.

5. Tiene su propio museo, en el Museo de la Ciudad. En él, además de la figura original, se guardan los más de 800 trajes con los que se le suele disfrazar. Como el de piloto de Fórmula 1, que coincide con la celebración del Gran Premio de Bélgica en el circuito de Spa (foto superior). U otros tan curiosos como torero, rapero o Elvis Presley.

6. Muestra su lado más solidario apoyando eventos como el Día Internacional de la Leche. Para ello, se le vistió de pastor del Sahel y vertió leche a la fuente con el fin de sensibilizar de la importancia que tiene este alimento en África. O de preso para exigir la liberación de pacifistas en el mundo.

7. Con motivo del centenario del Real Madrid se disfrazó de ‘merengue’ y orinó 24 litros de vino tinto de Valdepeñas…

8. En 1809, durante una de las fiestas que celebran en la ciudad, la estatua miccionó vino y cerveza lambic.

9. En 2013, una pastelera belga elaboró una réplica de dos metros realizada con 1.000 kilos de chocolate. Se expuso en el museo dedicado a esta delicia en Brujas.

10. Tiene una versión femenina, aunque mucho menos conocida, Jeanneke Pis. Y una animal, que representa a un perro haciendo lo propio en una de las calles de Bruselas.

‘Brasserie la Roue D’or’, gastronomía belga en el centro de Bruselas

Brasserie la Roue D'or

En pleno corazón turístico de Bruselas, a escasos metros de la Grand Place, se encuentra Brasserie la Roue D’or. Fue una de nuestras paradas durante el blogtrip Destino Bélgica. Está elegantemente decorada en madera y con murales que homenajean al pintor surrealista Magritte, cuyo museo puede visitarse en la ciudad. Es más que recomendable para hacer un alto en el camino y disfrutar de la mejor gastronomía belga por unos 25 euros/persona.

La extensa carta de Brasserie la Roue D’or, además de los imprescindibles mejillones, ofrece caracoles, fondue de queso o salchichas de Lyon con lentejas. Y otras llamativas delicias como bacalao en costra de mostaza y perejil, estofado de conejo al estragón o anguila en salsa verde.

Croquetas de camembert a la miel

Brasserie la Roue D'or

Hamburguesa, 200 gramos de excelente ternera que se sirve en su jugo, sin pan ni salsas, coronada con un huevo frito.

Hamburguesa en Brasserie la Roue D'or

Albóndigas de Lieja, de carne mixta. Aderezadas con el típico sirope de la misma localidad, melaza que se obtiene de la cocción del zumo de manzanas y peras.

Albóndigas de Lieja

Atún rojo ‘mi cuit’ con especias

Atún rojo

Dispone de una gran variedad de postres, con especialidad en tartas caseras, aunque nos decantamos por opciones más frescas y ligeras para continuar nuestra visita por Bruselas.

Helado en Brasserie la Roue D'or

Brasserie la Roue D’or se encuentra en el número 26 de la Rue des Chapeliers.

‘Chez Léon’ o dónde comer los mejores mejillones con patatas fritas en Bruselas

Es el restaurante turístico por excelencia de Bruselas. Y, según aseguran, el más grande del país, con capacidad para 420 personas. Cualquiera diría que cuando Chez Léon nació en 1893 solo contaba con cinco mesas. Desde entonces ha pasado de generación en generación de la familia Vanlancker.

Entrada a Chez Léon

Situado a un tiro de piedra de la Grand Place, resulta el lugar ideal para saborear el plato más típico de la gastronomía belga, mejillones con patatas fritas. O si no, cualquiera de las 120 recetas tradicionales que ofrecen en su carta: terrina de paté de conejo, guisado de pavo a la cerveza de frambuesa, ancas de rana al ajillo, calamares con salsa tártara, sopa de cebolla

Acompáñalo de una cerveza rubia de la casa –Léon Beer-, elaborada exclusivamente para ellos, y te sentirás en el mismo paraíso. A mediodía ofrece un interesante menú del día por 17,95 euros.

Yo probé tomate relleno de camarones y mejillones rebozados, con sus correspondientes patatas fritas. Más abajo podéis ver la cazuela que se metió entre pecho y espalda mi compañero de viaje, Luis Xixerone. Todo estaba delicioso.

Tomate relleno de camarones en Chez Léon
Mejillones rebozados en Chez Léon
Xixerone

Nuestro grupo decidió comer dentro del local porque fuera hacía mucho calor. Pero si lo prefieres puedes hacerlo en una de las mesas de la amplísima terraza de Chez Léon. Eso sí, prepárate para el enorme trajín de gente que camina por la calle.

Chez Léon es gratis para menores de 12 años

Muy pocas personas lo saben, pero en Chez Léon, los niños menores de 12 años, acompañados de un familiar, pueden comer gratis ‘a la carta’ (excepto menús de grupos). En 2014, sirvieron más de 16.000 comidas infantiles gratuitas. Y otro detalle que hace único a este restaurante en Bruselas: hay un aparcamiento para cochecitos.

Además, todos los domingos a partir de las 18:00 horas, puedes comer todos los mejillones que quieras. Sí, como lees. Pide tu cocotte y decide cuándo parar.

Interior de Chez Léon
Terraza

Cuando hayas acabado, no te olvides de hacer una visita a la famosa Jeanneke Pis, a la misma vuelta de la esquina, la versión femenina del Manneken Pis.

Chez Léon abre todos los días ininterrumpidamente de 11:30 a 23:00, entre semana, y de 11:30 a 23:30, viernes y sábados.

Jeanneke Pis, la hermana traviesa del niño meón de Bruselas

Jeanneke Pis es la escultural hermana del Manneken Pis y la puedes encontrar a escasos metros de la Grand Place de Bruselas, en Bélgica.

Jeanneke Pis

Esculpida por Denis-Adrien Debouvrie en 1985, fue inaugurada dos años después y rápidamente se convirtió en uno de los símbolos que ver en Bruselas.

Tallada en piedra caliza azul grisácea y de unos 50 centímetros de alto, representa a una niña con el pelo recogido en coletas, orinando en cuclillas.

Jeanneke Pis

Cuenta la leyenda que «La fuente fue construida en honor de la lealtad. Una costumbre muy antigua dice que tu deseo se concederá si lanzas una moneda en el cuenco de la fuente». Esas monedas arrojadas por los transeúntes dan testimonio de la ternura, virtud y admiración por Jeanneke Pis.

Callejón de la Fidelidad de Bruselas

Está situada en el Callejón de la Fidelidad, el mismo del famoso Delirium Cafe. Este bar es conocido por su larga lista de cervezas, que alcanzó las marcas en 2004 según lo registrado en el Libro Guinness de los Récords. En sus instalaciones puedes desgustar cervezas de más de 60 países, incluidas muchas belgas. Y, si la cerveza no es lo tuyo, te costará elegir entre 400 absentas, 200 whiskies, 500 rones, 300 vodkas y 450 tequilas. ¡Casi nada!


Así se elabora la cerveza lambic, típica de Bélgica

Es la única fábrica de cerveza que todavía puede visitarse en Bruselas. Se trata de Cantillon, una empresa familiar con más de cien años de antigüedad, situada en el barrio de Anderlecht, especializada en cerveza lambic.

Entrada a la cervecería Cantillon

Más de 1.300 kilos de trigo

Produce la nada despreciable cantidad de 900 hectolitros de cerveza al año. ¿Queréis saber cómo elaboran su producto estrella, la cerveza lambic? En esta caldera se mezclan 1.300 kilos de trigo y malta triturados con agua caliente, hasta que alcanza 72 grados de temperatura. Entonces, se produce la sacarificación (transformación del almidón de los granos en azúcares fermentables y dextrina). A continuación, se añade agua caliente para extraer los azúcares.

Caldera para elaborar cerveza lambic

El mosto obtenido se bombea hacia las cubas de cocción que veis aquí debajo. En ellas se mantienen en ebullición unos 10.000 litros entre tres y cuatro horas. Esto provoca una esterilización del líquido y una evaporación de 2.500 litros de agua. Antes de que empiece la ebullición se añade el lúpulo viejo (20 kilos de flores por cada 10.000 litros).

Cubas de cocción

7.500 litros de mosto

Esta inmensa tina de cobre rojo es la de enfriamiento, donde llegan los 7.500 litros de mosto tras la cocción y la separación del lúpulo. La temperatura ideal que debe alcanzarse se sitúa entre 18 y 20 grados. Esta operación se efectúa de noche y en la temporada fría del año (de finales de octubre a comienzos de abril). En la foto se pueden apreciar los postigos que hay en la sala y que se abren o cierran para incrementar o reducir la ventilación.

Tina de enfriamiento

Es el momento de trasvasar el mosto a las barricas (de roble o castaño). En unos días comienza la fermentación espontánea. Al principio es tan violenta que no se pueden cerrar los toneles so pena de explosión debido a la cantidad de CO2 que se produce durante 3 ó 4 jornadas.

Barricas de cerveza

Cada barrica pierde entre 5 y 10 litros de líquido, como podéis ver en esta foto, antes de que empiece la fermentación lenta, que dura tres años. Ya no hay peligro de explosión y se cierran herméticamente los toneles. Ha nacido la cerveza lambic, que se embotella y embala unos metros más abajo.

Cerveza lambic embotellada

En la visita a una fábrica de cerveza no podía faltar la degustación. Probamos tres variedades, a cada cual más diferente: Lambic, Gueuze y Faro.

Degustación de cervezas

Podéis observar que una de las cervezas es rosada. Es tradicional mezclar frutas regionales con ellas. Guindas, frambuesas y uvas son algunas de las más utilizadas. La mezcla es de 150 kilos de fruta por 500 litros de cerveza lambic. La maceración dura un mínimo de tres meses para que se pueda extraer el sabor, color y azúcar de la fruta. ¡Las tres estaban deliciosas!