Japón en 30 bocados (más o menos) inolvidables

Si hay algo que sorprenda en este país, además de la exquisita educación de sus habitantes y sus impolutas calles, es la comida japonesa. Si eres de los que piensa que los nipones se alimentan a base de sushi y tempura, te llevarás una sorpresa mayúscula.

En las tres semanas que disfrutamos del Imperio del Sol Naciente, apenas repetimos ningún plato. Y, si lo hicimos, fue porque sabíamos que tardaremos tiempo en probar otro igual. De esta selección de 30 bocados de comida japonesa, apenas hay 5 que no hicieron disfrutar a nuestro paladar. El resto, para repetir una y mil veces. Juzga tú mismo.

1. Barbacoa japonesa o yakiniku

Una de las opciones más sanas y económicas de comida japonesa. Cada uno se prepara carne y verdura al punto deseado y sin apenas grasa. Suele ir acompañada de un bol de sopa y otro de arroz y, dependiendo del corte de la carne, oscila entre 10 y 30 euros por persona.

Comida japonesa

2. Bento

El take away de comida japonesa por excelencia. Imposible marcharse del país sin haberlo probado una o varias veces. Sobre todo, si haces trayectos en shinkansen, ya que es el bocado más habitual de lugareños y turistas. Dada la comodidad de su envase, resulta de lo más sencillo para comer mientras se viaja. Y existen decenas de puestos en las diferentes estaciones de tren a lo largo y ancho del país.

En su interior: infinidad de propuestas a base de ternera, pollo o pescado, acompañados de diferentes guarniciones. ¿El precio? Desde 8 euros y, por lo general, con una bebida.

Comida japonesa: bento

3. Carne de Kobe

La indiscutible delicia de la comida japonesa es, sin duda, la carne de Kobe, que proviene de los bueyes de la prefectura de igual nombre. Conocidos por su cuidada alimentación, a base de los mejores granos y una cerveza diaria, así como masajes con sake templado, su ternura la hace única en el planeta.

Aunque desde hace algún tiempo ya se exporta con cuentagotas, merece la pena rascarse el bolsillo y darse un homenaje que rondará los 150 euros por persona. Eso sí, busca el distintivo que acredita que es auténtica para que no te den gato por liebre. Y, si puedes, saboreála en la misma ciudad de Kobe.

Comida japonesa: carne de Kobe

4. Crepes

Porque los nipones han sabido hacer muy suya esta casi fast food francesa. Y es sencillo encontrar puestos donde las preparan dulces y saladas en pocos minutos. Ideales para comer por la calle mientras se sigue haciendo turismo.

Comida japonesa: crepes

5. Desayuno japonés

Si tienes oportunidad, no dejes de empezar el día como un auténtico lugareño. Aunque no es costumbre, algunos hoteles incluyen en el precio la primera comida japonesa del día. Por lo general, se compone de una sopa de miso, arroz y vegetales encurtidos. En nuestro caso, además, de un trozo de salmón al vapor y otro de tamagoyaki, tortilla de la que os hablamos un poco más abajo.

Desayuno japonés

6. Edamame

Uno de los snacks más tradicionales en la comida japonesa son estas vainas de soja hervidas y saladas que se sirven enteras. Con un alto contenido de proteínas vegetales, fibra, lípidos e hidratos de carbono, ayudan a reducir el colesterol malo y las enfermedades cardiovasculares.

Comida japonesa: edamame

7. Gyozas

A estas alturas, casi todo el mundo ha probado alguna vez esta comida japonesa en un restaurante asiático. A nosotros, nos encantó hacerlo en un minúsculo local de Kobe, regentado por dos ancianas y acompañadas de una Asahi de litro.

Comer en Japón

8. Hamburguesas hawaianas de KuaAina

Las preferidas de Barack Obama y presentes desde hace más de 35 años en Londres, Honolulú y Haleiwa. El menú de KuaAina ronda los 10 euros e incluye bebida y patatas fritas. El toque exótico y diferente lo aportan ingredientes como piña a la parrilla o aguacate. Pero, además, la calidad de la carne y el pan con semillas de amapola la convierten en una parada a tener en cuenta.

Comer en Japón

9. Hamburguesas de Mos Burger

Habíamos leído bastante sobre esta cadena de hamburgueserías japonesas. Es la segunda más frecuentada después de McDonald’s, y no quisimos dejar de probarlas. Aunque presumen de prepararlas una vez recibido el pedido, más estilo slow food, veréis que su presentación no dista mucho de las de otras ‘grandes marcas’. Muy decepcionante esta comida japonesa, a unos 6 euros el menú con bebida y patatas fritas.

Comer en Japón

10. Issen-yosyoku

Un okonomiyaki al estilo de Kioto, con nada menos que doce ingredientes. Cebolleta, huevo, gambas secas, pasta de pescado, harina, atún seco, ternera, jengibre… Se prepara, sobre todo, para llevar y ha de comerse con palillos (bastante complicado, la verdad).

Comer en Japón

11. Helado de té matcha

Aunque, por suerte, es fácil de encontrar en España, merece la pena disfrutar cucurucho en mano de una de las delicias dulces de la comida japonesa. Tampoco te pierdas el de sésamo negro o judías.

Comida japonesa: helado de té matcha

12. Kaiten zushi o kaiten sushi

Una de las opciones más económicas entre la comida japonesa -alrededor de 10 euros por persona- y cuyo sistema no puede ser más sencillo. En una pantalla táctil van apareciendo fotos, precios y hasta calorías para que no haya ninguna duda de qué pedir y cuánto gastar. Tú eliges qué quieres y en unos minutos aparecerá camino de tu mesa.

De vez en cuando, también verás pasar algún plato suelto, una especialidad concreta que puede cogerse sin previo aviso. Ni se te ocurra pensar que llevará horas dando vueltas y vueltas. Los platos tienen etiquetas con RFID (Identificador por Radiofrecuencia) que avisa a la cocina para retirar los que llevan en la cinta demasiado tiempo. Nigiris, makis, sashimis, tempuras, noodles y hasta ramen, todas las delicias que uno pueda imaginar. Además de postres, fruta y helados, que pueden pedirse también para llevar.

Comer en Japón

13. Kani guratan

Una de las múltiples maneras de preparar el cangrejo es gratinado en su propia concha. Una comida japonesa de receta sencilla, pero muy sabrosa. Nosotros lo probamos en Hiroshima.

Comida japonesa

14. Katsudon

Cuenco de arroz blanco cubierto con una chuleta de cerdo rebozada, huevo revuelto y diferentes condimentos. Potente y nada ligero, pero muy suculento.

Comer en Japón

15. Kushikatsu

Brochetas de vegetales, carne, pollo, queso o marisco empanadas. Resultan adictivas. Antes de hincarle el diente a esta comida japonesa, se sumerge en una especie de salsa agridulce, solo una vez para no ‘contaminarla’. Se puede añadir más sobre la brocheta, si se desea, con una hoja de col.

Comer en Japón

16. Okonomiyaki

El plato más popular entre la comida japonesa de Hiroshima. Una especie de pizza (muchos lo consideran la pizza japonesa) con una base de harina, ñame, agua y huevo. Se le añaden los ingredientes que elija el comensal: cerdo, calamares, pulpo, gambas, vieiras, mozzarella… Lleva también una juliana de repollo y, en nuestro caso, udon y noodles, respectivamente. Además de una lluvia de cebolleta, salsa especial, mayonesa japonesa y escamas de bonito seco, que le daban un toque delicioso. Su nombre viene a significar algo así como ‘lo que guste a lo plancha’.

Comer en Japón

17. Omoide Yokocho

Una de las callejuelas con más encanto de Tokio está situada muy cerca de la estación de Shinjuku. Y alberga más de sesenta izakayas donde ‘degustar’ todo tipo de brochetas a la parrilla (yakitori): intestinos, corazón, mollejas, hígado, pulmón… No apto para cualquier estómago. Pero imprescindible aunque solo sea para mirar o, si sabes elegir, disfrutar de unos sencillos pinchitos de pollo a 1 euro.

Comer en Japón

18. Ramen

Aunque de origen chino, los japoneses han sabido hacer de este plato que ronda los 6 euros uno de sus símbolos nacionales. Caldo, fideos y diferentes guarniciones que pueden ir desde huevo duro a cerdo, pasando por cebolleta, shiitake o algas para una comida japonesa de laboriosa elaboración que puede tardar hasta 24 horas.

Comida japonesa: ramen

19. Restaurantes temáticos de Dotombori (Osaka)

Gyozas, nigiris, carne, pez globo, pescado, cangrejo… Todos ellos tienen su distintivo bien grande para que no pase desapercibido y tengas claro qué comida japonesa encontrarás en la carta. Es una de las imágenes más típicas de Dotonbori, el barrio más canalla de Osaka.

Comer en Japón

20. Sashimi

Aunque de origen coreano, es otro de los símbolos de la comida japonesa. Y lo encontrarás en la mayoría de menús con infinita variedad de pescados, mariscos y moluscos. Los 18/20 euros por ración lo convierten en una de las opciones menos económicas, pero merece la pena por su frescura y presentación como las de la foto.

Comida japonesa

21. Shirasu

Sardinas baby que pueden servirse secas, fritas o al vapor. A nosotros nos parecieron de lo más insulsas…

Comida japonesa

22. Sopa de miso

Otra de las insignias de la comida japonesa es fácil encontrar en desayunos, almuerzos y cenas. Elaborada a base de dashi (caldo de pescado) y miso, suele ir acompañado de tofu en pequeños dados, wakame y cebolleta. Aunque se le puede añadir patata, pollo, carne o pescado. ¿Quién no se reconforta por 1 euro?

Comida japonesa

23. Sushi Bars

Nos habían dicho por activa y por pasiva que los japoneses no comen sushi. Y aunque es verdad que la idea que tenemos sobre la comida japonesa cambió radicalmente tras el viaje, lo cierto es que lo consumen en menor medida de lo que pensamos los españoles.

A nosotros nos sorprendió el encanto de las barras donde se contempla de pie cómo preparan el sushi más delicado y fresco que te llevarás a la boca unos minutos después. Su precio, comparado con el que estamos acostumbrados a pagar, resulta irrisorio: unos 65 céntimos de euro cada nigiri, maki y cía. Para ponerse las botas por muy poco dinero, vamos…

Comida japonesa: sushi

24. Takoyaki

Otra de las comidas japonesas más típicas de Osaka. Unas bolas de harina de maíz rellenas de trozos de pulpo y cubiertas con salsa especial, mayonesa japonesa, jengibre y atún seco en escamas. Es habitual encontrar puestos callejeros donde lo preparan delante de los clientes con palillos y mucha paciencia, ya que hay que darles la vuelta continuamente para que se cuezan correctamente.

Comer en Japón

25. Tamagoyaki

Tortilla de huevo, dulce o salada, que suele tener forma rectangular y para la que existen sartenes especiales. Es habitual en el desayuno y en las cajas bento, aunque no nos convenció del todo.

Comida japonesa

26. Tempura

Otro de los platos que más se han exportado fuera del Imperio del Sol Naciente. Pequeños trozos de verduras y crustáceos fritos en un wok con aceite muy caliente durante no más de 3 minutos. Las más habituales son de gambas o langostinos, aunque pueden ser de pollo o pescado.

Comer en Japón

27. Ternera de Hida

A la parrilla, en una hoja con salsa de miso, con arroz y sake caliente o bien en forma de bun (bollito al vapor) son algunas de las formas en las que puede degustarse esta comida japonesa. La ternera de Hida, una de las carnes más apreciadas de Japón, rivaliza en ternura con la carne de Kobe.

Comer en Japón

28. Tonkatsu

Lo que viene a ser una chuleta de cerdo empanada, pero en panko japonés, que le aporta un crujiente extra. Se acompaña de col y una salsa especia, además de un bol de arroz y sopa de miso.

Comer en Japón

29. Tori no karaage

El ‘pollo frito’ para comer en Japón se marina previamente en salsa de soja, ajo y jengibre. Después, se sumerge en una mezcla de harina o fécula de patata y se fríe en aceite muy caliente.

Comer en Japón

30. Yakisoba

Tallarines fritos en aceite vegetal con ternera, pollo o cerdo y diferentes vegetales, entre los que destaca la col, además de una salsa especial. 4 euros. Fácil de encontrar y una opción barata entre la comida japonesa.

Comer en Japón

Qué beber en Japón

Calpis

Alegría, de El Primer Paso, es una adicta a esta bebida. Así que ya llevaba curiosidad cuando llegué a Japón y fue una de las primeras que me animé a probar. Aunque existen infinidad de sabores, desde fresa a piña pasando por guayaba, la natural se convirtió en mi preferida, con un ligero regusto a yogur aunque un pelín ácido.

Comer en Japón

Cerveza helada Kirin

Como si de una máquina de helados se tratara, la marca nipona Kirin añade espuma helada al vaso de cerveza de barril. Consiguiendo un sorbo de lo más refrescante e ideal para aplacar las altas temperaturas del verano japonés.

Comer en Japón

Cerveza japonesa

Aunque existen más marcas, sobre todo, de fabricación local, los pilares son -además de la Kirin anteriormente citada- Asahi, Sapporo y Yebisu, fáciles de encontrar en restaurantes, izakayas y supermercados.

Comer en Japón

Matcha latte

Para mí, el verdadero descubrimiento del viaje que me acompañó en desayunos, sobremesas y meriendas… Se trata de té verde en polvo que se mezcla con agua y leche fría y se agita a modo de capuccino. Muy fresca y nutritiva. ¡Un vicio que echo de menos!

Comer en Japón

Vino japonés

Totalmente olvidable. Lo intentamos en tres ocasiones y ninguna nos convenció. Dada la escasez de terrenos para plantar uva, es complicado de producir y bastante caro para el consumidor. El de la foto es de los Alpes y lo sirvieron recién sacado de la nevera, que no de una cava. Parece ser que sí los están elaborando de más calidad cerca del Monte Fuji, pero nosotros no tuvimos la suerte de encontrarlos.

Comer en Japón

Sake

A falta de vino de uva, bueno es el «vino de arroz», aunque la denominación no sea correcta. Ya sea frío -para Jota- o caliente para una servidora, nos acompañó en cada una de nuestra cenas y otras tantas comidas. Un verdadero mundo por descubrir.

Comer en Japón

Té verde

Los japoneses lo beben como si fuera agua y bien que hacen. Aunque al principio extrañarás su amargo sabor, es un refresco sano y repleto de propiedades beneficiosas para la salud.

Comer en Japón

Umeshu

Elaborado con ciruelas, no te sorprendas cuando veas que los nipones lo beben mezclado con refrescos o, incluso, té verde. Para mi gusto es demasiado dulce, pero merece la pena probarlo.

Comer en Japón

Zumo de yuzu

Lo descubrimos en el Nishiki Market de Kyoto y, además, exprimido al instante. El yuzu es un cítrico autóctono cada vez más de moda en la cocina asiática.

Comer en Japón

Venga, confiesa que te ha entrado un poco de hambre. Y tú, ¿conoces alguna otro comida japonesa que debamos probar cuando regresemos? ¡Cuéntanoslo!

30 fotos de Japón bastante curiosas

Los lectores habituales de este blog saben de nuestro interés por ilustrar cada entrada con las mejores instantáneas del álbum viajero. Quizá la ruta más fotografiada hasta el momento haya sido la que hicimos por el País del Sol Naciente. Y que ahora resumimos a través de 30 fotos de Japón bastante curiosas. La primera que os mostramos es la del interior de un taxi, con sus encajes de ganchillo siempre presentes. Delante, el callado conductor, impecable, atento a un GPS que parece un videojuego de Nintendo.

Tokio
Los encajes y el comedero

En grandes urbes como Tokio, Kioto u Osaka es muy habitual toparse con grupos de adolescentes con el mismo uniforme escolar (camisa blanca y pantalón gris). Y casi siempre riendo, fotografiándose y saltando, como estos que vimos en la zona del ‘Skytree’ tokiota.

Tokio
Vaya brinco el primero

La isla del antiguo imperio del Sol Naciente se levanta sobre tres grandes placas tectónicas (la Pacífica, la de Ojostk y la Filipina). Que se oprimen entre sí provocando una infinidad de terremotos con los que la población debe convivir, en algunos casos, con la mayor naturalidad.

Fotos de Japón
Parece seguro

Una de las primeras conclusiones que extrajimos en el Lovers in Japan fue que un alto porcentaje de sus ciudadanos vive para trabajar. Frente a nosotros, los españoles, que tratamos, en mayoría casi absoluta, de trabajar para vivir. Observando a estos dos operarios del Mercado de Tsukiji no sabríamos qué decir sobre la vida y el trabajo. ¿Vosotros? Una de las fotos de Japón más curiosas que encontramos.

Tokio
Tan a gusto

Las bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos para dar por concluida la Segunda Guerra Mundial son consideradas por parte de la sociedad nipona como una respuesta desmedida al ataque lanzado sobre Pearl Harbour en el inicio de la contienda. En Hiroshima, ruinas, monumentos o el Museo de la Paz tratan de explicar todas estas cuestiones para que futuras generaciones no cometan los mismos errores.

Hiroshima
Zona Cero de Hiroshima

El viento en Japón es un factor a tener muy en cuenta a la hora de emprender viaje hacia estas latitudes. A las conocidas alertas de terremotos y tsunamis hay que añadir otras no menos peligrosas que avisan de tifones o huracanes. El clima nipón se caracteriza por períodos de ciclones y anticiclones que provocan fuertes vientos tanto en invierno como en verano.

Kobe
Lo de menos será el sombrero

Los japoneses, en general, sienten curiosidad por muchas de las fiestas regionales que se celebran a lo largo y ancho de Europa. Nosotros pudimos comprobar en Kobe como cientos de ellos, jarra de cerveza en mano, celebraban con máximo entusiasmo su particular Oktoberfest, mezclando cánticos españoles con un gracioso baile germano.

Kobe
Parece de Baviera

Ese acercamiento a otras costumbres que practica gran parte de la sociedad nipona hace que, camino del Mercado de Teramachi en Kioto, el turista ibérico haga un alto en la ruta obligatorio. ¿Churros en Japón? Pues sí, a casi 3 euros la unidad y servidos con todo tipo de salsas.

Fotos de Japón: churros
Para mojar

Nos cautivó el minimalismo decorativo que se observa por todo Japón, este hecho, unido a la continua evocación a personajes de cómic en multitud de soportes publicitarios, da como resultado reclamos como el que fotografiamos en alguna calle repleta de tiendas.

Kioto
No hay truco

Sinceramente, os decimos que no imáginábamos que pudiéramos fotografiar a las míticas geishas que se esconden como fantasmas en el distrito de Gion (Kioto). Aunque las buscamos durante un par de horas, fue a la vuelta, casi sin darnos cuenta, cuando nos topamos de bruces con una de ellas, acompañada de una maiko.

Kioto
Un poco pálidas

En el barrio anteriormente citado nos detuvimos a tomar un tentempié atraídos por lo singular de su acceso y por la historia del establecimiento, uno de los más concurridos por el público local.

Kioto
Busca el mensaje

Curiosas también son muchas de las figuras que simbolizan la historia, el arte o la religión en Japón. Concretamente ésta, cercana al mercado matutino de Takayama en la montañosa región de Hida, provoca una amable sonrisa.

Takayama
Tan pancho

La economía nipona es mundialmente conocida por el papel tan relevante que dentro de ella representa el mundo del motor. Coches, scooters y furgonetas de aire futurista circulan por las calles y las carreteras del país, como esta Volkswagen que os mostramos y que todavía no hemos visto circular por España.

Takayama
¿Dónde se fabricará?

¿Sabías que la palabra inglesa rickshaw es de origen japonés? En la zona antigua de Kioto es fácil alquilar uno de estos vehículos de dos enormes ruedas tirados por atléticos porteadores.

Kioto
Tirando del carro

La seguridad en Japón es uno de los principales atractivos para visitar este oasis de respeto, educación y civismo en un continente tan caótico como el asiático. Por ejemplo, nos sorprendió ver a muchos escolares menores de 10 maños moverse solos por toda la red de transporte público. Perfectamente equipados y totalmente confiados.

Osaka
¿Qué llevará dentro?

Nos habían hablado del exquisito sabor que tiene el pez globo pero al ir a probarlo en Osaka decidimos dejarlo para una próxima ocasión. Primero, por su elevado precio. Y, segundo, porque sigue provocando alguna que otra muerte anual. Recordad que es el segundo vertebrado más venenoso del mundo después de la rana dorada.

Osaka
Como una ruleta rusa

El negocio de las mascotas es uno de los más boyantes en Japón. Bien sea por la soledad en la que viven sus ciudadanos, bien por los gustos tan excéntricos que tienen algunos. Probablemente, el segmento enfocado al cuidado de perros sea el que más yenes genera. Sirva de ejemplo este carrito que empuja el dueño del can, con abrigo incluido. Por cierto, la instantánea fue captada en Shirakawa-go.

Shirakawa-go
¿Cansados?

Muchas de las actuales tendencias en customización de bicicletas tienen su origen en Japón. Los diferentes modelos que invaden calles y aceras tokiotas son un buen ejemplo. Una de las más bonitas es esta que vimos en la zona de tiendas cercana al cruce de Shibuya, sin candar por supuesto.

Tokio
Sencillamente molona

A pesar de lo que indican algunas guías, no es fácil encontrar monjes por las calles de Japón. En medio del bullicio de Tokio tuvimos la suerte de ver a uno. Haciendo memoria podemos asegurar que fue de las pocas veces durante casi un mes de viaje que vimos a alguien pidiendo limosna. Aunque no estamos seguros si en este caso el cuenco sirve más bien para depositar algún tipo de ofrenda.

Tokio
El tío la vara

Al terminar nuestra visita al Museo Nacional de Tokio no pudimos resistirnos y probamos una cerveza Kirin. Ya solo por lo impecable de su espuma helada merece la pena recordar en esta entrada de fotos de Japón.

Fotos de Japón: cerveza
Una Kiri «frozen»

Puede parecer que los japonenes a primera vista son gente tímida. Pero nada más lejos de la realidad. Ya que pudimos comprobar como en numerosos parques públicos son muchos los que dan rienda suelta a su imaginación para ofrecer su particular espectáculo. Inclasificable en casos como este.

Fotos de Japón
Volando voy

En este montón de fotos de Japón curiosas no podía faltar una de japoneses durmiendo. Aunque en esta que os pasamos, si no fuera por esa rodilla doblada, uno pensaría que el señor en cuestión estaba ya camino del otro mundo.

Fotos de Japón
A pierna suelta

El béisbol en Japón es deporte nacional y se práctica desde que un estadounidense lo introdujera en el país allá por 1870. En la actualidad, es muy habitual encontrarse a grupos de chavales practicándolo en las instalaciones deportivas que se levantan en un buen número de barrios.

Fotos de Japón: béisbol
Pasando la tarde con la chavalada

Hay que reconocer que eso de quitarse los zapatos antes de acceder a un restaurante choca con nuestra mentalidad ibérica, históricamente menos higiénica que la nipona. Al final os acabaréis acostumbrando. Pero en mi caso siempre me asaltaba la duda de si a la salida encontraría el par en su sitio o tendría que volver al hotel descalzo.

Fotos de Japón
A la espera de sus dueños

Las señales y carteles de información pública también contienen esos trazos de cómic que os comentábamos con anterioridad. Incluso, con un toque de humor para que en caso de catástrofe o emergencia no cunda el pánico tan rápido.

Tokio
No bloquear que se lía

El género hentai, a medio camino entre tebeo erótico y revista porno, es un tipo de contenido que se consume en Japón con total naturalidad desde su implantación en los años 60. La exposición de este tipo de material es muy habitual en kioskos y librerías.

Fotos de Japón: Hentai
¿Me miras a mi?

Es imprescinble ver Tokio desde alguno de sus numerosos miradores. O desde la habitación de tu hotel, si es posible, para hacerse una idea de la colosal extensión de esta urbe. Con 2.188 km², acoge, además, una población cercana a los 14 millones de habitantes. Por momentos, uno piensa que está en otro planeta. Más cuando entre las fotos de Japón del álbum surge una con objetos volantes no identificados al fondo.

Tokio
Al fondo las naves marcianas

Los Juegos Olímpicos de 2020 se celebrarán en Tokio, cuya candidatura superó con creces a la madrileña del «relaxing cup of coffee». La capital ya albergó la edición de 1964, la primera que se retransmitió en directo y vía satélite para Estados Unidos y Europa. Los aledaños de aquel mítico estadio se llenan a media tarde de runners y aficionados al atletismo. Deseosos de correr con la antorcha olímpica algún día no muy lejano.

Fotos de Japón: Tokio
Objetivo olímpico

Roppongi es uno de los barrios de Tokio más recomendables para salir por la noche. Nosotros hicimos una rápida incursión y acabamos en una de sus barras, observando divertidos como jóvenes noctámbulos tratan de saciar el hambre sin caerse desmayados por los efectos del alcohol. Una de esas fotos de Japón que te cuesta hacer sin partirte de risa.

A dormir la mona
¿Quién se pasó con el sake?

No podíamos despedir este post de fotos de Japón sin dejar claro una vez más lo fascinantes que resultan los japoneses. Además de lo amables, educados y atentos que son con viajeros como nosotros. Más si cabe por ser españoles, ya que la fascinación creemos que es recíproca. Será por eso que antes de embarcanos en el vuelo de regreso, una encantadora jubilada de viaje hacia Barcelona nos regaló este bonito origami. Arigatou Gozaimashita.

Fotos de Japón: origami
La artista lleva un gorro verde

¿Os han gustado estas fotos de Japón? ¡Gracias por vuestros comentarios!

Adentrándonos en el mercado de Tsukiji (Tokyo)

Durante nuestra estancia en Tokyo, le suplicamos a nuestra amiga Mariko que nos acompañara al mercado de Tsukiji. Ella, antigua estudiante en Salamanca y hoy madre de dos infantes muy graciosos, suele realizar este papel de guía especializada con ilustres visitantes extranjeros ya que domina inglés y castellano casi a la perfección, algo raro entre las mujeres niponas.

Nos avisó, cada vez que le preguntamos por el tema, que si no madrugábamos sería imposible acceder a este centro mundial del comercio de pescado para conocerlo en plena ebullición. Sus obligaciones familiares y nuestro cansancio acumulado fueron razones más que justificadas para llegar no tan pronto como hubiéramos deseado, a primera hora de la mañana pero no en plena noche como recomiendan los expertos.

Mercado de Tsukiji
Pincha en la imagen para ver nuestro vídeo

Mercado de Tsukiji
Bonita composición

Y es que las autoridades municipales se han puesto serias ante la avalancha matutina de curiosos occidentales que se agolpan a la entrada de Tsukiji para ver las subastas de atún. O has sacado tu preciada entrada de las poco más de cien que hay disponibles antes de las 5 de la mañana o es casi imposible poner un pie en este descomunal complejo. Los más astutos consiguen acceder de puntillas haciendo buenas migas con algún amable tendero pero, si no madrugas, mejor ni lo intentes. Seguir leyendo «Adentrándonos en el mercado de Tsukiji (Tokyo)»

Kua ‘Aina, las hamburguesas preferidas de Obama

A veces, cuando los planes no salen como a Hannibal Smith le gustaría, hay que tomarse las cosas con calma, respirar profundamente e intentar sacar lo mejor de esa situación gracias a Kua ‘Aina.

Algo parecido fue lo que nos pasó el último día de nuestra estancia en Japón. Habíamos decidido dejar para entonces la visita a la Tokyo Sky Tree. Así que cuando nos plantamos allí a eso del mediodía con la intención de comprar la entrada y vimos que el tiempo estimado de espera era de más de dos horas, nos dimos cuenta de que fue un error no haberlas reservado por Internet. O no haber acudido antes para contemplar las que dicen son más espectaculares vistas de la ciudad.

Junto a la imponente torre, al menos vista desde su base, se levanta un centro comercial con numerosas tiendas y restaurantes. Su nombre es Tokyo Solamachi, repleto a la hora de la comida. Cuando parecía que no íbamos a poder llevar a cabo la visita y, encima, quedarnos con hambre apareció Kua ‘Aina. Aunque ¿comernos una hamburguesa en nuestro último día en el país nipón?

No era lo que habíamos pensado, pero cualquiera de los otros establecimientos estaba lleno y parecía que no quedaba otra opción. Entramos un poco desconfiados, ya que nunca habíamos oído hablar de esta marca. Y, de repente, una fotografía de Barack Obama en la que parecía una sucursal captó nuestra atención. «Pues si Obama las ha probado habrá que darle una oportunidad», pensamos…

Muñecas hawaianas
¿Bailamos?
Barack Obama, ilustre cliente de Kua 'Aina
Barack Obama, ilustre cliente de Kua ‘Aina

¿Qué es Kua ‘Aina?

Una cadena hawaiana que lleva más de 40 años sirviendo hamburguesas y sándwiches de pollo marinado a la brasa. Y uno de los lugares favoritos en la isla de su hijo más famoso, el presidente de los Estados Unidos. Además de Tokio, están presentes en Londres, Honolulu y Haleiwa. La decoración del local está inspirada en Hawái. Suelos de madera, techos de bambú, ventiladores de aspa, palmeras, collares de flores y auténticas tablas de surf, todo de lo más tropical. Al igual que las camisas de sus empleados.

Kua 'Aina
Hawái en Tokio
Merchandising de la marca
Merchandising de la marca

¿Qué comer en la hamburguesería preferida de Obama?

Como no podía ser de otra manera, hamburguesas. Aunque los sándwiches y la generosa ración de tortitas con nata y sirope que se estaban metiendo entre pecho y espalda dos estudiantes también resultaban de lo más apetecibles. Probamos avocado burger -la favorita de Obama- y pineapple burger, ambas con cebolla a la parrilla, tomate y lechuga. La de aguacate llevaba además cheddar. Y, tal y como indican en las ‘instrucciones’, hay que espachurrarlo bien para que se impregne el resto de ingredientes. Ambas se sirven en pan con semillas de amapola y hay que decir que estaban deliciosas…

Kua 'Aina
Pineapple burger
Kua 'Aina
Avocado burger
Kua 'Aina
Menos mal que hay dibujos…

El menú con bebida -de casi 1 litro- y patatas fritas cuesta alrededor de 1.500 yenes, algo más de 10 euros. Por lo que resulta una opción de lo más económica para comer en Tokio.

Qué ver en Takayama, remanso de paz en los Alpes japoneses

¿Qué ver en Takayama? Con menos de 100.000 habitantes y ubicada en plenos Alpes Japoneses, se convirtió en un remanso de paz después de visitar algunas de las urbes más pobladas de Japón, como Tokio u Osaka. Tras un agradable viaje en tren desde esta última, hicimos una parada técnica en Nagoya para cambiar un ultramoderno shinkansen por el encantador Limited Express Wide View Hida.

En él es posible girar los asientos hacia la ventanilla para poder contemplar los inolvidables paisajes que atraviesa durante su recorrido de 2 horas y media. Es entonce cuando llega a Takayama, ciudad que puede visitarse a pie y en 24 o 48 horas. Aquí te damos algunas ideas para aprovechar tu tiempo:

1. Comprar fruta en Miyagawa Morning Market

Es el lugar ideal que ver en Takayama para comenzar la jornada, ya que abre a diario de 6 a 12 de la mañana, de abril a octubre, y de 7 a 12 el resto del año. Verduras frescas, leche y otros productos de alimentación, artesanía local o recuerdos de la zona, a precios más que razonables. La mayoría de las tenderas, que suelen ser mujeres de granjeros, habla el dialecto de Hida, denominado ‘kakasa’.

Verduras en Miyagawa Morning Market
Verduras en Miyagawa Morning Market

2. Hacerse con un sarubobo

Estos muñecos rojos con forma humana son tradicionales de la ciudad. Antiguamente eran elaborados por las abuelas como juguete para sus nietos y amuleto para el buen matrimonio de sus hijas. Ya que -dicen- sirve como protección contra cosas negativas, un hogar feliz con tu pareja, así como parir sin ningún tipo de problema.

3. Curiosear en una carnicería

Son tan limpias y están tan ordenadas que desearás tener una cocina a mano para comprar unos buenos filetes y prepararlos para cenar. No debe de ser muy extraño que a los turistas nos llame la atención, ya que nos dejaron hacer fotos sin problema.

Takayama
Ternera de Hida

4. Visitar una fábrica de sake

Fácilmente reconocibles por las bolas hechas de ramas de cedro que lucen en sus puertas, se cuentan por docenas. Ten cuidado con los horarios, ya que Takayama es una ciudad casi muerta a las cinco de la tarde, cuando cierran la mayoría de negocios. En muchas de ellas es posible realizar una cata, previa reserva.

Variedades de sake
Variedades de sake

 5. Mostrar tus respetos en el Templo Hida Kokubun-Ji

El templo más antiguo que ver en Takayama y uno de los más céntricos. En su interior puede contemplarse un árbol de la longevidad con más de 1.000 años.

Templo Hida Kokubun-Ji
Templo Hida Kokubun-Ji
Takayama
Árbol de la longevidad

6. Conocer una Casa Patrimonio. (Alrededor de 500 yenes)

Algunas, como las de las familias Kusakabe o Yoshijima, son originarias del siglo XIX y las más antiguas que ver en Takayama están abiertas a los visitantes.

7. Pasear por el centro histórico

Tiendas, cafés, restaurantes… Y centenarias casas que han sido convertidas en museo y abiertas al público para dar una idea de cómo era la vida de sus habitantes hace siglos, convierten esta parte que ver en Takayama en un paseo agradable y muy, pero que muy tranquilo.

Centro histórico de Takayama
Centro histórico

8. Ir de excursión a Shirakawa-go

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995, se encuentra situada entre Takayama y Kanazawa, a unos sesenta minutos en autobús de la primera. Sus características viviendas, de un estilo arquitectónico conocido como Gassho-zukuri, te transportarán a otra época.

Shirakawa-go
Shirakawa-go

 ¿Dónde y qué comer en Takayama?

Un buen puñado de restaurantes y pequeñas izakayas son las opciones para comer en Takayama. Ya os hemos advertido que tengáis cuidado con los horarios, ya que muchos están cerrados más tarde de las 9 de la noche. Nosotros, tras probar suerte en varios locales donde ya no nos atendieron, encontramos dos sitios magníficos. Ambos, con especialidad en ternera de Hida.

Syusai (6 Chome-9-8 Hanasatomachi)

Probamos algunos platos con la misma carne y de lo más sorprendentes, como Hida beef grilled with miso on hoba leaf, ternera de Hida bañada en pasta de miso que se cocina lentamente sobre una hoja colocada encima de un pequeño calentador. O Hida beef ‘Ishi-yaki-Hitsu-Mabuchi’, ternera de Hida con arroz que se termina de cocinar en la propia mesa con sake caliente.

Takayama
El antes
Hida beef grilled with miso paste on hoba leaf
El después (Hida beef grilled with miso paste on hoba leaf)
Hida beef 'Ishi-yaki-Hitsu-Mabuchi'
Hida beef ‘Ishi-yaki-Hitsu-Mabuchi’
Takayama
Se añade sake caliente…
Takayama
… y listo
Kushikatsu de shiitake, tomate y patata dulce
Kushikatsu de shiitake, tomate y patata dulce
Takayama
Pincho de ternera de Hida
Sake frío y sake caliente y encurtidos japoneses
Sake frío y sake caliente y encurtidos japoneses

Maruaki (6-8 Tenmanmachi)

Lo encontramos por casualidad dando un paseo vespertino y nos llamó la atención que también fuese una tienda de carne. Viendo el aspecto que tenía la mercancía, no lo pensamos dos veces y cenamos allí la más deliciosa y tierna ternera de Hida que uno pueda imaginar. Cada mesa dispone de su propia barbacoa, por lo que es perfecto para darle el punto que uno quiera sin tener que preocuparse de si la dejan demasiado cruda o muy hecha. Nos animamos a regarla con un tinto de los Alpes japoneses (nada recomendable).

Takayama
Mesas con barbacoas individuales
Takayama
Ternera de Hida y verduras
Takayama
¡A la parrilla!
Takayama
Tinto de los Alpes japoneses

¿Dónde dormir en Takayama?

Nosotros reservamos dos noches en el Washington Hotel Plaza, justo enfrente de la estación de JR Takayama. La nuestra era una habitación doble superior, bastante más amplia que las estándar (merece la pena). Disponen de conexión wifi y es un sitio limpio y correcto, sin más. El precio en solo alojamiento es de unos 120 euros por noche.

Takayama
Camas del Washington Hotel Plaza
Takayama
Baño del Washington Hotel Plaza

Festival de Takayama

Aunque no coincidió con nuestra visita, parece que tanto el de primavera como el de otoño están clasificados entre los tres más bonitos de Japón. Carrozas centenarias pasean por las calles de la ciudad ante la mirada de los miles de turistas que se acercan desde todos los rincones del país.

Comiendo en un kaiten zushi (Japón)

Una de las sorpresas que nuestra amiga Mariko tenía preparadas durante el Lovers in Japan era conocer un kaiten zushi. Cuando me comentó que iríamos a un sitio donde la comida se cogía de una cinta giratoria, pensé que se trataría de uno de los restaurantes similares que hemos conocido en España. Donde ves pasar una y otra vez los mismos platos delante de ti y no pudo darme más pereza. Pero no, este kaiten zushi no tiene nada que ver con esa idea. ¿Cuál es la gran diferencia? Tú eliges qué quieres comer y en unos minutos lo verás recién preparado camino de tu mesa.

'Sushiro' (Fujisawa)

Sushiro, en la bella ciudad de Fujisawa, muy cerca de Tokio, es un amplio local que encontramos casi vacío a la tardía hora que elegimos para comer -hacia las cinco de la tarde-. De hecho, ya vimos algunos lugareños que se disponían a cenar.

El sistema no puede ser más sencillo: en una pantalla táctil van apareciendo fotos, precios y hasta calorías para que no haya ninguna duda de qué pedir y cuánto gastar. Tan fácil que un niño de cuatro años puede hacerlo sin el menor problema. El menú puede elegirse en japonés o inglés.

Kaiten zushi
Fotos y precios de los diferentes platos
Kaiten zushi
Ryuichi, a los mandos de la mesa
Kaiten zushi

A los pocos minutos, previo aviso con una aparatosa música de la que tanto gusta a los nipones, van apareciendo los platos solicitados. Reconocerás los tuyos porque van colocados sobre fuentes diferenciadas con un color concreto que se indica al terminar de hacer el pedido.

De vez en cuando, también verás pasar algún plato suelto, es decir, que no se ha colocado sobre una fuente diferenciada con una pegatina de color. Se trata de alguna especialidad concreta que puede cogerse sin previo aviso. Ni se te ocurra pensar que llevará horas dando vueltas y vueltas. Los platos tienen etiquetas con RFID (Identificador por Radiofrecuencia) que avisa a la cocina para retirar el sushi que lleva en la cinta demasiado tiempo.

Kaiten zushi

Nigiris, makis, sashimi, tempura, noodles y hasta ramen. Todas las delicias japonesas que uno pueda imaginar, además de postres, fruta y helados, pueden pedirse también para llevar.

Pulpo rebozado
Marchando una de pulpo rebozado
Nigiri de gamba con mayonesa de wasabi
Nigiri de gamba con mayonesa de wasabi
Nigiri de salmón con puerro caramelizado
Nigiri de salmón con puerro caramelizado

En este tipo de local todo está pensado para que no haya necesidad de servicio, reduciendo así los costes de una manera considerable. En tu mesa encontrarás gari (jengibre encurtido), palillos, salsa de soja y wasabi. Además de servilletas y, cómo no, bolsas por si quieres llevarte a casa la comida sobrante. En los kaiten zushi, el agua es gratuita y también puedes prepararte tu propio té verde, ya que cada mesa dispone de un grifo dispensador de agua caliente. Tan solo tienes que hacer la mezcla.

Nosotros, únicamente, vimos a nuestra camarera a la hora de pagar, cuando se acercó para comprobar el número de platos y entregarnos la cuenta.

Kaiten zushi
Todo lo necesario, a mano de los comensales
Preparado para té verde
¿Un té verde?
Kaiten zushi
Todos estos platos para tres personas (y media)

Los kaiten zushi -o kaiten sushi– son una de las opciones más baratas para comer en Japón, ya que la factura no subirá de 10 euros por persona y te aseguramos que la comida te saldrá por la orejas. ¿Por qué hay platos de dos colores? Aunque en otros locales parece ser que es para diferenciar los precios, en el nuestro era mucho más sencillo: los blancos no llevaban wasabi, y los amarillos, sí.

Kaiten zushi
Ryuichi, Mariko y Jota ^-^

¿Has comido alguna vez en un kaiten sushi? ¿Te gustó la experiencia?

Un paseo por Kobe (Japón)

Kobe
Adolescentes japonesas en Kobe

Fundada en 1889 y localizada en la isla de Honshu, al sudoeste de Osaka, es la capital de la prefectura de Hyōgo. Y una de las ciudades que recorrimos durante el inolvidable Lovers in Japan, el pasado año. ¿Quieres descubrir qué ver en Kobe? Entonces, sigue leyendo.

Cosmopolita y moderna donde las haya, ha sabido resurgir de sus cenizas tras el terremoto de 6,9 grados en la escala de Richter que la asoló en 1995. Y en el que fallecieron más de 5.000 personas, dejando a otras 300.000 sin hogar. Otro ejemplo más de la enorme capacidad de superación que tiene el pueblo nipón. Y del que ya solo asoma un pequeño recuerdo en el Parque Meriken, conservado tal y como quedó tras la catástrofe y junto al que se ha erigido un monumento en memoria de las víctimas.

¿Qué ver en Kobe?

Kitano

Es una de las principales atracciones turísticas que ver en Kobe. Accedimos a pie bajo un sol de justicia y tras subir varias y muy empinadas cuestas. Su privilegiada situación, en unas colinas frente al mar, hizo que fuera el lugar elegido por muchos extranjeros para instalar sus residencias a finales del siglo XIX y principios del XX. La mayoría de ellas en construcciones de tipo occidental que recuerdan mucho a las europeas. Muchas pueden visitarse actualmente y están clasificadas como Bien Cultural.

Desde el templo sintoísta de Kitano, al que se llega a través de las escaleras que veis debajo, pueden contemplarse unas bellísimas vistas del skyline que ver en Kobe.

Kobe
Escaleras de acceso al templo sintoísta de Kitano, en Kobe
Kobe
Skyline de Kobe (Japón)
Kobe
Vivienda en el barrio de Kitano

Sannomiya

El corazón de la ciudad, paraíso de las compras y de la marcha nocturna. Este barrio que ver en Kobe está repleto de tiendas de 100 y 300 yenes, boutiques, centros comerciales y restaurantes. Además de los típicos locales japoneses donde divertirse con señoritas disfrazadas de enfermeras, colegialas o policías…

Kobe
Sannomiya

Nankin-machi

Otro de los distritos más animados que ver en Kobe. También perfecto para los amantes de las compras. Y donde se encuentra el Chinatown de Kobe, con restaurantes y puestos de auténtica comida china para disfrutar en la propia calle.

Kobe
Entrada al Chinatown de Kobe
Kobe
Nankin-machi
Kobe
Puesto de comida en el Chinatown de Kobe

Puerto

El segundo puerto comercial más grande de Japón es también un paseo marítimo muy transitado. Desde él se puede realizar un crucero por la bahía o subir a la torre Port Tower, que con sus 108 metros de altura ofrece las mejores vistas que ver en Kobe en 360 grados. Nosotros lo encontramos de lo más animado. Ese fin de semana se celebraba el Oktoberfest y cientos de japoneses -cerveza en mano-, disfrutaban de lo lindo. Si no lo creéis, mirad este vídeo que grabamos en medio del jolgorio.

Kobe
Puerto de Kobe

Suma Beach

A tan solo 15 minutos de Kobe, podéis tumbaros tranquilamente en la arena blanca de Suma Beach. Se trata de una de las playas más populares de Japón. A finales de septiembre, había poco animación. Aunque el calor todavía apretaba y daban ganas de darse un buen baño. Parece ser que, en verano, los japoneses se pegan buenas fiestas frente al mar. Pero cuando nosotros la visitamos estaba de lo más tranquila. Es el sitio perfecto para contemplar desde la distancia el majestuoso puente de Akashi Kaikyo, puente en suspensión más alto, largo y costoso del mundo.

Kobe
El puente Akashi Kaikyo desde Suma Beach

¿Dónde comer en Kobe?

Mundialmente famosa por la carne de Kobe, visitar esta ciudad y no degustarla es imperdonable, a no ser que seas vegetariano. Merece la pena rascarse el bolsillo y disfrutar del placentero espectáculo que ofrecen los chefs de algunos restaurantes cocinándola con exquisito mimo. Nosotros elegimos Kobe Plaisir, con un estupendo menú degustación por unos 150 euros/persona. Y una variada carta de vinos extranjeros para acompañar la mejor carne del mundo.

Kobe
Nuestro cocinero, en acción
Kobe
Carne de Kobe y cía

Pero hay muchas más delicias japonesas. E infinidad de restaurantes en Kobe. Algunos de ellos con muchísimo encanto, como el que encontramos de camino a nuestro hotel y que regentaban dos simpáticas ancianas. En una pequeña barra con capacidad para no más de seis personas, cenamos las que estamos seguros que son las mejores gyozas de Kobe. Única opción de su inexistente carta, acompañadas de una Asahi de litro.

Kobe
Las gyozas más caseras de Kobe
Kobe
Disfrutando como enanos en Kobe
Kobe
La minúscula ‘cocina’

En Kitano también encontramos otro pequeño establecimiento cuya especialidad eran las crepes saladas. Por unos 10 euros, comimos una de ternera y otra de atún, además de un par de cervezas nacionales.

Kobe
Crepe de ternera
Kobe
Preparando nuestra crepe de atún

Y en Suma, en la misma estación de tren, encontramos un pequeño puesto donde preparaban al momento diferentes delicias empanadas: ternera, pollo, pescado o verduras por 100 o 150 yenes.

Kobe
Recién sacado de la freidora
Kobe
Apetece todo…

¿Dónde dormir en Kobe?

A tan solo una parada de metro de la estación de Shin Kobe, en pleno centro de la ciudad, se encuentra el hotel B Kobe. Su nombre representa el balance entre las bes de breakfast (desayuno) y de bed (cama), que deben ser bueno y confortable, respectivamente. ¿El precio? Desde 90 euros la noche en habitación doble superior en régimen de solo alojamiento. Fue una de las más amplias que reservamos a lo largo de nuestro viaje.

Kobe
Camas de The B Kobe Hotel
Kobe
Cuarto de baño de The B Kobe Hotel

¿Te ha gustado este paseo? ¿Hay más lugares que ver en Kobe que nos recomiendes?

Museo Memorial de la Paz de Hiroshima (Japón)

El Museo Memorial de la Paz de Hiroshima es uno de los más visitados de Japón. Con más de un millón de entradas vendidas anualmente e invitados tan ilustres a lo largo del tiempo como Teresa de Calcuta, Juan Pablo II, el Dalai Lama o Fidel Castro. Es parada obligatoria para conocer uno de los capítulos más terroríficos de la historia nipona y mundial. El que sucedió el 6 de agosto de 1945 con el lanzamiento de la primera bomba atómica.

Museo Memorial de la Paz de Hiroshima
Museo Memorial de la Paz de Hiroshima (Japón)

La bomba lanzada desde el Enola Gay

Ese día, el bombardero Enola Gay -al que OMD dedicaba una de sus canciones más famosas-, lanzaba a Little Boy. Este detonaba matando instantáneamente a más de 70.000 personas. La mitad de las que fallecieron en los meses posteriores como consecuencia de diferentes enfermedades. 

La explosión se sintió a más de 60 kilómetros de distancia. Y asoló todo lo que había en 13 kilómetros a la redonda, formando una bola de fuego de casi 250 metros que hizo que se alcanzaran temperaturas de más de 4.000 grados centígrados…

Museo Memorial de la Paz de Hiroshima
Primera parada

La visita al Museo Memorial de la Paz de Hiroshima comienza en el edificio Este. Allí se explica por qué Estados Unidos diseñó la bomba atómica, en el denominado Proyecto Manhattan. Y los motivos que llevaron a elegir Japón como objetivo. ¿Y por qué Hiroshima? De las cuatro ciudades candidatas -junto a Nagasaki, Kokura y Niigata, todas ellas con un núcleo urbano de casi 5 kilómetros- esta era la única que no contaba con un campo aliado de prisioneros de guerra, evitando así bajas americanas. Recordemos que, tres días después, Nagasaki fue atacada de la misma manera, sumando 80.000 nuevas víctimas.

Y el reloj se detuvo a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945

Dos maquetas, una antes de la catástrofe, y otra tras la misma, son el mejor ejemplo de lo que ocurrió. Pero si hay un objeto que pone el vello de punta y corta momentáneamente la respiración es el reloj detenido a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945, cuando la historia de Japón cambió para siempre.

Hiroshima antes de la bomba atómica
El antes…
Hiroshima después de la bomba atómica
… y el después
Y el reloj se detuvo a las 8:15 del 6 de agosto de 1945
Y el reloj se detuvo a las 8:15 del 6 de agosto de 1945

A lo largo de la exposición, son muchas las piezas que pueden verse. E, incluso, tocarse. Gracias a una audioguía, descubrimos que tienen una historia detrás. Muchas de ellas relacionadas con jóvenes estudiantes que se dirigían a la escuela cuando se produjo la explosión. Sus padres, que les buscaron desesperadamente durante días, apenas encontraron cenizas. Todas ellas son como un puñetazo en el estómago.

Museo Memorial de la Paz de Hiroshima
Bolso, gafas y tarjeta de identificación
Museo Memorial de la Paz de Hiroshima
Botella deformada como consecuencia de las altas temperaturas
Museo Memorial de la Paz de Hiroshima
Piedras casi derretidas

Las mil grullas de papel de Sadako

Una de la partes más emotivas de la visita tiene lugar al descubrir ‘las grullas de Sadako‘. Esta niña sufrió las consecuencias de la explosión con tan solo dos años. Nueve más tarde se le diagnosticó leucemia, la llamada «enfermedad de la bomba A». Su mejor amiga, Chizuko, le habló de una vieja leyenda sobre alguien que realizó mil grullas de papel (el denominado origami) y al que los dioses concedieron un deseo. Chizuko le regaló la primera grulla que había hecho con sus propias manos y le animó a que esa leyenda que ella le había contado dejara de serla. Sadako llegó a completar 644, pero no pudo terminar su cometido. Falleció el 25 de octubre de 1955, a los 12 años, tras 14 meses ingresada en el hospital. Sin poder pedir su deseo de paz y la curación de todas las víctimas.

Tras su muerte, sus compañeros de clase completaron las mil grullas. Y, en el Parque de la Paz de Hiroshima, se construyo una estatua dedicada a ella y a todos los niños víctimas de la bomba atómica. ¿Su lema? «Este es nuestro grito, esta es nuestra plegaria: paz en el mundo».

Museo Memorial de la Paz de Hiroshima
Las grullas de Sadako

Precisamente, desde la tercera planta de este museo es desde donde puede tomarse una de las mejores fotos del Parque de la Paz. Donde es habitual ver decenas de nipones haciendo cola para mostrar sus respetos a las víctimas de este trágico suceso.

Museo Memorial de la Paz de Hiroshima
Parque de la Paz de Hiroshima
Museo Memorial de la Paz de Hiroshima
Una mujer, mostrando sus respetos en el Parque de la Paz de Hiroshima

La entrada al Museo Memorial de la Paz de Hiroshima cuesta 200 yenes -1,60 euros- (precio 2020). Pero te aconsejamos encarecidamente que alquiles también una audioguía -300 yenes- para no perder detalle de ninguno de los objetos expuestos.

Museo Memorial de la Paz de Hiroshima
Entrada, plano y audioguía para el Museo Memorial de la Paz de Hiroshima

Omoide Yokocho, la calle de los yakitori de Tokio

Rocío Persson, una de las blogueras que mejor conoce Japón y su gastronomía, nos había recomendado una visita a Omoide Yokocho. También es conocido como Memory Lane o, más coloquialmente, calle de los yakitori o ‘callejón del pis’. Tranquilos, parece ser que, antiguamente, los hombres orinaban en la calle. Pero, en la actualidad, hay varios baños públicos que hacen que esa denominación vaya quedando en simple anécdota.

Omoide Yokocho
Omoide Yokocho (Tokyo)

Situado en el lado occidental de la estación de Shinjuku, se trata de una estrecha calle repleta de pequeños bares e izakayas (hay más de 60) donde degustar todo tipo de pinchitos y brochetas (yakitori). Nosotros nos plantamos allí sabiendo que iba a ser complicado hacernos entender, pero siempre aparece algún ‘ángel’ cuando menos lo esperas…

Omoide Yokocho
Comiendo a pie de calle en Omoide Yokocho
Omoide Yokocho
¡Di pinchito!
Pincha en la imagen para ver nuestro vídeo

Ninguno de los locales admite reservas, por lo que es aconsejable echar un vistazo desde fuera y ver cuál de ellos tiene mejor pinta. Nosotros nos fiamos por el que más clientes tenía, sentados a la barra y muy juntos unos de otros. Allí nos hicimos fuertes y empezaron las dudas, ya que la carta sólo estaba disponible en japonés.

Casquería en forma de yakitori

Al ver la cara que se nos debió de quedar, un par de oficinistas de afterwork nos preguntaron de dónde éramos y empezaron a traducir el nombre de los platos con Google Translate. De esa forma supimos que la mayoría de los pinchos eran de lo más ‘apetecible’: mollejas, hígado, corazón, intestino…

A mí se me quitaron las ganas de cenar, pero he de reconocer que estaba tan a gusto que ni me importó. En otros restaurantes sí que había posibilidad de probar pollo o pescado. Pero no en el que habíamos elegido, así que tuve que conformarme con un plato de tomate y, eso sí, sake a discreción, ya que llenan los vasos a rebosar.

Omoide Yokocho
Pinchos de intestino y corazón
Omoide Yokocho
Mollejas
Omoide Yokocho
Tomate aliñado

Como nuestros dos nuevos amigos nipones vieron que apenas había probado bocado, se ofrecieron a acompañarnos al callejón colindante, donde poder degustar ‘comida normal’. Se trataba de una izakaya en la que, aconsejados por ellos, sí probamos platos como los que habíamos tomado a lo largo del Lovers in Japan, como estos sashimis tan frescos.

Omoide Yokocho
Ensalada de pepino y algas
Omoide Yokocho
Sashimi de chicharro
Omoide Yokocho
Atún rojo
Omoide Yokocho
Jurel
Omoide Yokocho
Berenjena encurtida japonesa
Omoide Yokocho
Filete de saba a la parrilla

Fue una noche tan surrealista que, cuando nos acordamos, todavía nos reímos. De la forma que menos esperas, puedes entablar una conversación con extraños y terminar la velada compartiendo tren de vuelta a casa, como nos ocurrió. De no haber sido por ellos, todavía estaríamos pensando qué cenar…

The Prince Park Tower Tokyo Hotel (Japón)

Siempre que viajamos intentamos alojarnos en buenos hoteles. Qué le vamos a hacer. ¡Nos gusta! Desde que vimos fotos del The Prince Park Tower Tokyo Hotel nos quedamos enamorados, así que no lo pensamos dos veces para hacerlo nuestro lugar de descanso en la última etapa del Lovers in Japan. Aunque las primeras noches elegimos el Dormy Inn Premium Shibuya-jingumae, con precio mucho más ajustado y desayuno incluido, quisimos darnos un capricho y poder disfrutar de las excepcionales vistas que ofrece, además de otras comodidades.

The Prince Park Tower Tokyo Hotel
Cama en The Prince Park Tower Tokyo Hotel

El baño del The Prince Park Tower Tokyo Hotel, por ejemplo, es uno de los más grandes que hemos tenido en nuestros viajes y, sin duda, el de mejor panorámica.

The Prince Park Tower Tokyo Hotel
Una ducha con vistas en The Prince Park Tower Tokyo Hotel

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Shirakawa-go, un paseo por la aldea histórica de Japón

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995, la aldea histórica de Shirakawa-go fue, sin duda, el pueblo con más encanto de los que encontramos en el Lovers in Japan.

Shirakawa-go

Situada entre Takayama y Kanazawa, en plenos Alpes japoneses, El pueblo del río blanco -como se le conoce- es uno de esos lugares idílicos que rezuman paz y tranquilidad. Tras conocer grandes urbes como Tokio u Osaka, nos parecía imposible que existiera un Japón donde la población no supera los 700 habitantes. O donde las casas están construidas de madera y paja, con sus propios campos para cultivar arroz.

Estas viviendas tan características, de un estilo arquitectónico conocido como Gassho-zukuri o construcción con las palmas de las manos juntas, están rematadas con puntiagudos techos. Su fin es soportar las fuertes precipitaciones de nieve, muy abundantes en esta zona y que, como pudimos ver en diferentes fotografías, forman un paisaje de auténtico cuento.

Shirakawa-go
Peces de colores
Patata
Shirakawa-go

En nuestro caso, la visita fue en septiembre, con un calor de justicia. Lo que hacía complicado pensar que en invierno las temperaturas puedan llegar a alcanzar muchos grados bajo cero. Tuvimos que hacer un par de paradas para refrescarnos con unas Asahi o un delicioso helado de té verde en alguna de las izakayas donde también es posible comer pero, sobre todo, relajarse.

Asahis bien frescas
Jota, en Shirakawa-go

Dos de los detalles que hacen todavía más especial a este diminuto pueblo de la montaña son las regaderas que recorren sus calles -al igual que sucede en la localidad salmantina de Candelario-. Pobladas de enormes carpas, además de las pequeñas tiendas donde es posible comprar productos artesanales y todo tipo de souvenirs.

Shirakawa-go
Carpas

Siguiendo con nuestro paseo, nos llamó la atención el puesto que una anciana tenía a la puerta de su casa para vender tomates de su propia huerta. En un recipiente lleno de agua fría flotaban decenas de ellos para escoger el que más que te apeteciera por 100 yenes.

Por si no lo sabéis, la fruta y la verdura son bastante caras en Japón, ya que al haber pocos terrenos, se cotizan mucho. De ahí que el precio de una pieza fuese de alrededor de 1 euro.

Tomates de los de verdad
Tomate en Shirakawa-go

Una de las especialidades de la zona es la sublime ternera de Hida. Encontramos un pequeño local donde la vendían en forma de bollito relleno (bun) y empanada en rodajas, así que aprovechamos para almorzar. La verdad es que es tan sabrosa que puede resultar adictiva.

Hida beef bun
Hida beef bun
Hida minced beef cutlet
Hida minced beef cutlet
Fried dough cake
Fried dough cake

Dos o tres horas son suficientes para conocer esta idílica villa japonesa a la que se accede por un puente colgante de piedra. Y en la que también es posible pernoctar en alguno de los típicos ryokanes. Habíamos leído que a las seis de la tarde las calles estaban desiertas y era necesario caminar en compañía de una linterna debido a la escasa iluminación. Por lo que decidimos que el campamento base estuviera en Takayama, desde donde llegamos en autobús en unos sesenta minutos. El precio del billete de ida y vuelta es de unos 35 euros por persona.

Shirakawa-go

¿Te ha gustado este paseo por Shirakawa-go? ¿Conoces los Alpes japoneses?

Kioto en 6 pistas gastronómicas

Su oferta gastronómica fue una de las que más llamó nuestra atención durante el Lovers in Japan. A cada paso encontramos restaurantes, pequeñas izakayas y locales de comida rápida en los que saciar nuestro apetito. A veces costaba decidirse y, salvo en una ocasión, acertamos de pleno en nuestra elecciones, si bien creemos que es muy difícil encontrar un sitio en el país nipón donde se coma mal. Aquí os dejamos seis propuestas de lo más suculentas para comer en Kioto:

1. El Issen-yosyoku

Es un okonomiyaki al estilo de Kioto, con nada menos que doce ingredientes: cebolleta, huevo, gambas secas, pasta de pescado, harina, atún seco, ternera, jengibre… Se prepara, sobre todo, para llevar y ha de comerse con palillos (bastante complicado, la verdad). Nosotros lo degustamos en el local, bajo la atenta mirada de un puñado de inquietantes maniquíes vestidas con kimonos

Issen-yosyoku
Issen-yosyoku
Comer en Kyoto
Preparación de Issen-yosyoku

2. Mercado de Nishiki

Un paseo por Nishiki es más que recomendable para cualquier amante de los mercados. No sólo existe la posibilidad de adquirir productos frescos de primera mano, encurtidos y pescados deshidratados, sino que cuenta con numerosos puestos donde comprar delicias para comer en Kioto mientras se prosigue la visita, como sticks de sashimi, brochetas de carne y verduras rebozadas, zumos de yuzu recién exprimido o los curiosos pinchos de pulpitos que véis debajo.

Pinchos de pulpo en Nishiki Market
Pinchos de pulpo en Nishiki Market
Delicias en Nishiki Market
Delicias en Nishiki Market
Bollos de gelatina de yema y judía, en Nishiki Market
Bollos de gelatina de yema y judía, en Nishiki Market

3. Ootoya

Fue una decepción. Lo vendían como un lugar de moda entre jóvenes y ejecutivos de la zona, pero la comida no pudo ser más simplona e insípida o, quizás, no supimos elegir. Solo sé que puede que se trate del salmón más seco que haya comido en mi vida.

Salmón, en 'Ootoya'
Salmón, en ‘Ootoya’
Croqueta de calabaza, en 'Ootoya'
Croqueta de calabaza, en ‘Ootoya’

4. Comer en la estación de Kioto

La estación y sus alrededores están plagados de restaurantes con todas las especialidades imaginables de comida japonesa, además de italiana y franquicias de fast food para comer en Kioto. Todos ellos disponen de menús y exponen sus platos al modo japonés con su correspondiente precio para que no haya lugar a dudas. Es una opción perfecta para un bocado rápido y económico antes o después de viajar en shinkansen.

Udon al estilo de Kyoto, con pollo, gambas y huevo frito, en Kyoto Station
Udon al estilo de Kyoto, con pollo, gambas y huevo frito, en Kyoto Station
Okonomiyaki de verduras, en Kyoto Station
Okonomiyaki de verduras, en Kyoto Station

5. Mimasu-ya

Se encuentra situado en la calle más bonita de Kioto, donde nos cruzamos con varias geishas y maikos. En su carta, propuestas de lo más sugerentes que no superan los diez euros, como carpaccio de besugo con yuba y yuzu; huevas de bacalao picantes y a la parrilla o nama-fu y vieiras gratinadas con patata y puerro. Tiene comedor para no fumadores con unas bonitas vistas del río.

Carpaccio de besugo con yuba y yuzu, en 'Mimasu-ya'
Carpaccio de besugo con yuba y yuzu, en ‘Mimasu-ya’
Huevas de bacalao picantes y a la parrilla, en 'Mimasu-ya'
Huevas de bacalao picantes y a la parrilla, en ‘Mimasu-ya’
Tartar de atún y aguacate, en 'Mimasu-ya'
Tartar de atún y aguacate, en ‘Mimasu-ya’
'Hot pot' de atún y puerro con pimienta sansho, en 'Mimasu-ya'
‘Hot pot’ de atún y puerro con pimienta sansho, en ‘Mimasu-ya’

6. Isoya

Hemos dejado para el final nuestro favorito para comer en Kioto que, por desgracia, descubrimos la última de nuestras cuatro noches en la ciudad. Isoya es un pequeño local a escasos metros del Kyoto Royal Hotel & Spa, nuestro alojamiento. Su especialidad es el yaki yasai, una forma de cocinar los vegetales a la plancha. Las piezas, expuestas sobre la barra en cestas de paja y enormes fuentes, son recolectadas a diario en granjas de la zona y se preparan a la vista de los clientes. Algo tan sencillo como una cebolla o un tomate pueden convertirse en alta gastronomía si la materia prima es magnífica y se prepara con mimo. Ninguna de las raciones supera los cinco euros y los camareros son simpatiquísimos, por lo que está abarrotado. Un must.

Ajetes con huevo escalfado, en 'Isoya'
Ajetes con huevo escalfado, en ‘Isoya’
Tomate, en 'Isoya'
Tomate, en ‘Isoya’
Tortilla y rábano, en 'Isoya'
Tortilla y rábano, en ‘Isoya’
Pollo, calabaza, calabacín, patata y pimiento, en 'Isoya'
Pollo, calabaza, calabacín, patata y pimiento, en ‘Isoya’
Sanma a la brasa, en 'Isoya'
Sanma a la brasa, en ‘Isoya’
Cebolla, en 'Isoya'
Cebolla, en ‘Isoya’
El chef de 'Isoya', en acción
El chef de ‘Isoya’, en acción

Y bien, ¿cuál de todos los platos ha llamado más tu atención? ¿Qué va a ser lo primero que pruebes cuando visites Kioto? ¡Cuenta!

‘Kobe Plaisir’ (Kobe)

Situado en el mismo hotel que elegimos para pernoctar, The B Hotel, el restaurante Kobe Plaisir es, como su nombre indica, un placer donde disfrutar la carne más famosa y deliciosa del mundo, la carne de Kobe. Los bueyes de esta prefectura japonesa, además de por su sabor, son conocidos por su cuidada alimentación. La base de esta son los mejores granos, así como masajes con sake templado.

Carne de Kobe de granjas de Hyogo

Los ingredientes con los que elaboran los menús de Kobe Plaisir son locales, pertenecientes a granjas de Hyogo. Es conocida como «la miniatura japonesa», ya que se sitúa frente al mar de Japón, el mar interior de Seto y el Pacífico. Este accidente geográfico propicia una tierra fértil con un clima abundante en sol.

Tres maneras de cocinar la carne de Kobe

En Kobe Plaisir existen tres formas de preparar la carne de Kobe: teppan-yaki (a la plancha), shabu-shabu (cocida en caldo dashi) o seiro-mushi, al vapor en cestas de bambú. Elegimos la primera porque era la más apetecible. Y porque la sala ofrecía la posibilidad de presenciar el espectáculo desde una barra en forma de ele para 10 comensales.

Carne de Kobe
Aperitivos y umeshu
Carne de Kobe
Consomé

Una de las ventajas de elegir el teppan-yaki es contemplar de primera mano el espectáculo que supone ver al chef cocinar la carne de Kobe y las verduras, con tanto mimo y cuidado que resulta hipnotizador, como se puede ver más abajo en el vídeo que grabamos.

Pincha en la imagen para ver nuestro vídeo

Para acompañar la carne de Kobe y los vegetales (calabaza, batata, seta, cebolla y berenjena) se sirven salsa ponzu y de tomate, sal negra del Himalaya y un dip de miso. Aunque ninguno son necesarios para resaltar el sabor de la carne.

Carne de Kobe
El delicioso cuadro
Carne de Kobe
La crujiente ensalada
Carne de Kobe
Chupito de vegetales

Hay que decidir cómo se prefiere el arroz: hervido o la plancha con los trozos menos ‘bonitos’ de la carne. No nos hizo falta más de un segundo para decidirnos por la segunda opción, que resulta deliciosa.

Carne de Kobe
Arroz ‘a la plancha’
Carne de Kobe
Sopa miso, arroz frito, té verde y japanese pickles

El postre se sirve en una sala contigua al comedor, decorada en madera y muy acogedora. El nuestro consistió en una mousse de yuzu acompañado de fruta y helado de coco.

Carne de Kobe
El postre

La carta de vinos incluye variedades europeas, sudamericanas, sudafricanas y australianas, además de sake, nuestra bebida favorita durante el Lovers in Japan. Nos llamó la atención este chileno de uva Syrah que no superaba los 30 euros.

Carne de Kobe
Vino chileno

El local suele llenarse, por lo que conviene reservar con antelación. Al mediodía ofrece un menú más corto, pero mucho más económico, por 23 euros, y ternera de Tajima. ¡Confiesa que te están entrando ganas de escaparte a Japón para probar la carne de Kobe!

Carne de Kobe
‘Kobe Plaisir’ (Kobe)

El menú, por alrededor de 150 euros/persona, es bastante completo e incluye tres aperitivos, sopa o consomé, ensalada, 150 gramos de carne de Kobe y postre.

Cómo usar el Japan Rail Pass o JR Pass para viajar en tren por Japón

Es la mejor opción si tienes previsto visitar Japón por tu cuenta, es decir, sin un viaje organizado en el que te lleven y traigan. El Japan Rail Pass es un billete que te permitirá desplazarte en tren entre las ciudades más importantes. Así como en la línea Yamanote del metro de Tokio y los de Osaka y Kioto.

Japan Rail Pass
Resguardo del Japan Rail Pass

¿Dónde comprar el Japan Rail Pass?

Únicamente se expende fuera de Japón, ya que no puede ser utilizado por los ciudadanos nipones, solo por turistas. Aunque puede comprarse online, si vives en una gran ciudad como Madrid o Barcelona, te recomendamos que busques una agencia donde lo emitan. Y ahorrarte así los gastos de envío, que pueden ser de cinco euros por persona o el doble si se trata de Canarias o Baleares. Consulta aquí la lista de distribuidores oficiales en España.

Si decides comprarlo en su web, tienes que logarte. Después, te pedirán diferentes datos. Fechas de uso, aeropuerto de llegada, nombre o número de pasaporte. Puedes pagarlo con las principales tarjetas de crédito, como AMEX, Mastercard o VISA.

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¿Dónde validarlo?

Hay oficina repartidas por toda la isla. Y, cómo no, en los principales aeropuertos. Necesitarás presentar el resguardo que te hayan dado (como el que puedes ver en la primera foto), tu pasaporte y rellenar un pequeño formulario. Aquí puedes ver una lista de todas ellas.

Japan Rail Pass
Oficina de JR en Hamamatsucho

¿Qué validez tiene el Japan Rail Pass?

Puedes elegir entre 7, 14 o 21 días, dependiendo de la duración de tu viaje. Lo ideal es que te dure desde el primer al último día, ya que incluye los trayectos que unen las grandes ciudades con los aeropuertos. Billetes que, por tu cuenta, tendrían un coste bastante elevado. Tiene que validarse antes de tres meses desde la fecha de emisión.

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¿Cómo utilizar el Japan Rail Pass?

Tienes que presentarlo en la ventanilla de seguridad de la estación correspondiente, a la entrada y a la salida, así como para reservar billetes (también puedes hacerlo online). Si prefieres la aventura, puedes montarte en el tren sin reserva previa y sentarte en cualquiera de los asientos que no estén reservados.

Precios del Japan Rail Pass en 2020

A continuación, puedes ver los precios para 2020. El precio infantil es para niños de 6 a 11 años, inclusive.

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La green es la denominada primera clase e incluye vagones solo para fumadores. Nosotros viajamos en la estándar y te podemos asegurar que es igual de cómoda.

Si tienes alguna duda que no quede resuelta en este post, ¡pregúntanos sin problema!

Kyoto Royal Hotel & Spa (Japón)

El Kyoto Royal Hotel & Spa está ubicado en la calle Kawaramachi, una de las más famosas de la ciudad japonesa, a 5 minutos a pie del templo Honno-ji y a 10 minutos en taxi del castillo de Nijo y del templo Kiyomizu-dera. En él pernoctamos cuatro noches durante el Lovers in Japan, con una excelente oferta que no superaba los 50 euros por habitación. Aunque no incluía el desayuno, fue el más barato de todos los hoteles que reservamos durante el viaje.

Si al reservar os da otro importe y, sobre todo si podéis, intentad mover las fechas para cambiar la tarifa, ya que en nuestro caso -y al no ser fin de semana- había una variación de más de 100 euros en total. Además, muchos hoteles japoneses tienen en cuenta las festividades nacionales para aplicar sus precios más altos, ya que saben que esos días venderán casi el 100 por 100 de las habitaciones.

Zona de aseo
Bañera
Amenities

Nos gustó

– La conexión wifi gratuita.

– La limpieza y conservación de la habitación.

– La ubicación, a un paso de los lugares más típicos de Kioto.

– La happy hour en el pub inglés, con bebidas a mitad de precio.

– La gama de champú y geles, de la marca japonesa Shiseido.

– Tienen cuenta en Twitter, aunque no la entendemos… @kyotoroyalhotel

No nos gustó

– El nombre del establecimiento engaña, ya que no dispone de un spa, sino de un servicio de masajes.

– El ridículo tamaño de las toallas de baño japonesas.

Bloody Mary

Museo Internacional del Manga (Kyoto)

El Museo del Manga ocupa las instalaciones de una antigua escuela de primaria ubicada en el centro de Kyoto, muy cerca de los Jardines Imperiales, desde 2006. Si no eres socio ni estudiante con acreditación, tendrás que pagar los 800 yenes que cuesta la entrada, pero desde este blog te aseguramos que merece la pena.

Boceto para un cómic manga

Antes de nada, indicar que la palabra manga hace referencia tanto a las historietas de origen japonés como a una forma muy concreta de dibujar cómics. Esta seña de identidad nipona abarca desde series de dibujos animados hasta lo último en videojuegos pasando por novelas de tinte erótico en muchos casos.

Manga antiguo
Estantería con novela y monederos graciosos

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Un paseo por Dotonbori (Osaka)

Dotonbori es el nombre de la calle principal del barrio de Namba, en Osaka, una de las más transitadas de la ciudad y, sin duda, la que más vida desprende por el número de restaurantes, tiendas, pachinkos y karaokes que acoge, además de la cantidad de turistas y visitantes que la frecuentan a cualquier hora del día y de la noche. Su historia se remonta a 1692, época en la que llegó a acoger hasta once teatros, inexistentes a fecha de hoy. Es el sitio ideal para acudir a disfrutar de la gastronomía japonesa y sus restaurantes temáticos: gyozas, makis, carne, pez globo, pescado, cangrejo…

Restaurante especializado en gyozas
Restaurante especializado en gyozas
Restaurante especializado en takoyaki
Restaurante especializado en takoyaki
Peces globo
Peces globo, muy… frescos

Uno de los símbolos indiscutibles de Dotonbori es la noria de la tienda Don Quijote, que se fotografía sin problema desde Ebisu-bashi. Se trata de una cadena especializada en descuentos donde puede encontrarse casi de todo, desde bolsos de segunda mano de marcas de lujo a tintes de pelo o estrambóticos disfraces para celebrar Halloween, así como alimentos y la mayoría de bebidas alcohólicas. Hay tiendas por todo Japón y merece una visita, al igual que otras especializadas en productos de belleza, droguería y farmacia, con auténticas rarezas.

Dotonbori
La famosa noria de la tienda Don Quijote

Nuestra primera noche en Osaka tuvimos la suerte de desvirtualizar a Flapy. Para quienes no le conozcáis, David Esteban es un madrileño que lleva ocho años afincado en Japón y escribe uno de los blogs más influyentes sobre la cultura nipona, sus gentes y curiosidades.

Cena a base de kushikatsu

Fue él quien eligió el sitio para cenar, un restaurante especializado en kushikatsu, unas deliciosas brochetas de vegetales, carne, pollo, queso o marisco empanadas, que resultan adictivas. Creo que probamos una de cada… Se sumergen en una especie de salsa agridulce, sólo una vez para no ‘contaminarla’ y añadiendo más sobre la brocheta, si se desea, con una hoja de col. Podéis ver el set completo más abajo.

Entrada al restaurante de kushikatsu
Entrada al restaurante de kushikatsu
Pinchos de kushikatsu
Pinchos de kushikatsu
Kushikatsu de queso, tomate, berenjena y queso
Kushikatsu de queso, tomate, berenjena y queso

Barbacoa en Dotonbori

Es complicado decantarse por un restaurante en Dotonbori, ya que hay uno a cada paso y todos resultan igual de apetecibles. A nosotros nos sedujo al día siguiente uno con barbacoas individuales. ¿Por qué? Porque la preparabas tú mismo y el aspecto de la carne era de lo más seductor. Ofrecen varios menús, todos ellos con una tiernísima ternera, desde 7 a 21 euros por persona.

Dotonbori
Entrada al restaurante-barbacoa
Dotonbori
Carne ligeramente adobada
Dotonbori
¡Al fuego!
Dotonbori
El set completo

Los adictivos takoyaki

Otra de las comidas más típicas de Osaka es el takoyaki, unas bolas de harina de maíz rellenas de trozos de pulpo y cubiertas con salsa especial, mayonesa japonesa, jengibre y atún seco en escamas. Es muy fácil encontrar puestos callejeros donde lo preparan delante de los clientes con palillos, mucho arte y paciencia (como podéis ver en el vídeo). Nosotros lo probamos en Shin Osaka y es más que recomendable. Además, lo sirven en recipientes especiales para degustar en la calle, en el shinkansen o llevar a casa.

Dotonbori
Puesto de takoyaki en Dotonbori
Takoyaki en Shin Osaka
Takoyaki en Shin Osaka

Pero, sin duda, cuando más encanto tiene Dotonbori es de noche. Si sóis fans de los luminosos, como nosotros, os enamorará a primera vista y reconoceréis enseguida los famosos carteles de Glico y Asahi. No olvidéis haceros la típica foto con la pierna izquierda doblada.

Dotonbori
Dotonbori
Dotonbori

Y como algo curioso, daros un paseo hasta el final de la calle, cruzando la avenida, para ver de primera mano los denominados ‘hoteles del amor’ y su oferta de habitaciones por horas.

Okonomiyaki, el plato más popular de Hiroshima

El okonomiyaki es el plato más popular de la cocina de Hiroshima. Nos habían recomendado encarecidamente probarlo y casi nos marchamos sin hacerlo. Por culpa de uno de los tifones que pasaron por Japón durante septiembre tuvimos que adelantar unas horas nuestra salida de la ciudad, ya que el servicio de shinkansen era bastante limitado.

Decidimos comer en la estación y la sorpresa llegó cuando subimos al primer piso. Ya que hay cerca de una decena de establecimientos donde puede degustarse esta especialidad. Que, para mayor encanto, preparan delante de los clientes en unas descomunales planchas.

Okonomiyaki
Pincha en la imagen para ver nuestro vídeo
Okonomiyaki

El okonomiyaki esuna especie de pizza (muchos lo consideran la pizza japonesa) con una base de harina, ñame, agua y huevo. Al que se le añaden los ingredientes que elija el comensal: cerdo, calamares, pulpo, gambas, vieiras, mozzarella… Lleva también una juliana de repollo y, en nuestro caso, udon y noodles, respectivamente. Además de una lluvia de cebolleta, salsa especial, mayonesa japonesa y escamas de bonito seco, que le daban un toque delicioso. Su nombre viene a significar algo así como ‘lo que guste a lo plancha’.

Okonomiyaki

Es un plato contundente que nos costó terminar (y complicado de comer con palillos), que acompañamos con un par de vasos de sake frío. El precio del okonomiyaki no llega a los 10 euros por persona. Si pincháis sobre la primera imagen, podéis ver un vídeo para que admiréis lo complejo de su elaboración y el arte que hay que tener con las paletas.