Cómo moverse en transporte público por Viena

Prater Viena

La capital de Austria se levanta en pleno corazón de la Vieja Europa, allí donde el Danubio casi se planta a los pies de los Alpes. El área metropolitana alberga a más de 2 millones de vieneses. La misma población que esta urbe tenía hace un siglo, pero hoy con un sistema de transporte limpio, puntual y con buena relación calidad/precio a lo largo de sus 937 kilómetros de expansión. En tren, bus, metro, tranvía, barco, coche, moto, bici o carruaje, te contamos las diferentes formas de moverse en transporte público en Viena.

Cómo ir del aeropuerto de Viena al centro de la ciudad

El City Airport Train es la mejor manera para llegar desde el aeropuerto al centro en poco más de 15 minutos y por cerca de 20 euros si se compra ida y vuelta. La estación de llegada es Wien Mitte/Landstrabe, a 10 minutos andando de Stephansplatz, y conectada con la red de trenes, cercanías y metro (líneas 3 y 4). Desde el aeropuerto, el primer servicio comienza a las 6:06 y el último, a las 23:36. Para el trayecto inverso: 5:36 y 23:06, respectivamente. Los trenes no esperan, tienen una frecuencia de 30 minutos y piden el billete una vez sentados. 

Transporte público en Viena City Airport Train
En 16 minutos del aeropuerto al centro de Viena

Vienna Card

Por 20 euros (precio 2020), el usuario dispone durante 72 horas de transporte público en Viena de manera gratuita (tranvías, metro y conexiones en bus o tren). Además de aplicar ofertas en casi la totalidad de museos, monumentos, palacios y jardines, la Vienna Card sirve para aplicar descuentos en restaurantes, cafés, tabernas, terrazas e, incluso, pastelerías. A todos estos extras hay que añadir precios especiales en tiendas de ropa o espectáculos musicales de primer nivel. Se compra en oficinas de turismo, estaciones de metro y en la recepción de muchos hoteles.

Transporte público en Viena Vienna Card
La Vienna Card es la mejor opción

Metro de Viena

Más conocido como U-Bahn y compuesto de 5 líneas, el Metro de Viena tiene paradas en más 100 estaciones que recorren el subsuelo de la capital. Con andenes bien señalizados y accesos adaptados a personas con movilidad reducida, hacen de esta red una manera rápida de moverse en transporte público en Viena. Como nota curiosa, cabe indicar que los vieneses ya usaban este sistema de transporte a finales del siglo XIX.

Plano metro Viena
En el metro los perros también viajan, pero atados

Tranvías de Viena

Los tranvías de Viena parecen extraídos de la famosa película de Carol Reed protagonizada por Orson Welles, El Tercer Hombre. Y representan todo un símbolo para la ciudad con sus vagones de estilo retro pintados de blanco y rojo. Por algo más de 2 euros merece la pena montarse, por ejemplo, en el número 2. Este recorre gran parte de Viena. Y, si el día está gris y no para de llover, se puede elegir una treintena de líneas para descubrir casi todos los rincones de esta urbe.

Transporte público en Viena Tranvia turistico
El Ring Tram o tranvía turístico

Cruceros por el Danubio

Explorar Viena desde el agua también es una alternativa y una oportunidad única de navegar por el Danubio. Para montarse en uno de estos cruceros urbanos hay que acercarse a los muelles cercanos a Schwedenplatz o Marina Wien. Atentos a los diferentes horarios que hay según la época del año, preparad unos 20 euros por persona y no acabéis cogiendo uno de esos ferris de largo recorrido que te llevan hasta Bratislava, Budapest y Belgrado, aunque bien pensado no parece mal plan.

Crucero por el Danubio Viena
Un viaje por el Danubio ¿gris o azul?

Otras maneras de moverse por Viena: andando (la más recomendable), en coche (la que menos), en moto (vimos muy pocas), en bicicleta (con carril bici en la mayoría de calles y avenidas) o en carruaje (como en la foto).

Carruaje Viena
¿Verá algo el conductor o se lleva solo el carruaje?

Si estás preparando una escapada a la capital de Austria, no te pierdas nuestros artículos Qué ver en Viena: diccionario básico y Comer en Viena: pistas gastronómicas para devorar la ciudad.