Qué ver en Vietnam: recorrido de sur a norte en tres semanas

En este artículo resumiremos nuestra reciente escapada a Vietnam para que toméis nota si estáis pensando en este país como próximo destino o, simplemente, os pica la curiosidad. Vaya por delante que esta escapada de 21 días se puede hacer en modo mochilero, de lujo, con la familia, en pareja, solo, con amigos, en equipo, etcétera, por lo que, desde el tipo de transporte elegido hasta la ubicación del alojamiento, pasando por la propia selección gastronómica, pueden condicionar no solo el presupuesto, también la forma de disfrutar cada jornada de este viaje a Vietnam.


Día 1. Madrid – Dubái

Esta es una buena opción si buscáis un hotel dentro de la propia terminal. Os habréis pegado una paliza de casi ocho horas de vuelo y os quedarán otras tantas hasta vuestro destino en territorio vietnamita. El aeropuerto de Dubái es uno de los más modernos del mundo. Si preferís esperar sentados, podéis hacerlo sin problema. Hay suficientes enchufes para el móvil, fuentes de agua, algún sofá y servicios más o menos limpios. Nosotros nos quedamos en el Dubai Airport Hotel con traslado desde la pista y chapuzón en la piscina.

Ho Chi Minh
Calles y gentes de Saigón

Días 2, 3, 4 y 5. Dubái – Ho Chi Minh

Nos referiremos siempre a esta ciudad como Saigón, nombre más romántico que el actual en honor al poeta, político, militar y líder espiritual.

Dos recomendaciones nada más aterrizar en Vietnam: buscad una señal wifi y descargaros Grab, app que os permitirá pedir un conductor en las grandes urbes con total garantía y fiabilidad. La segunda es que activéis con antelación vuestra tarjeta WeSwap y así obtendréis, en determinados cajeros, fajos de dongs, la divisa nacional. A continuación, nuestras principales sugerencias:

Alojamiento en Ho Chi Minh

En esta primera parada la oferta de establecimientos es muy grande. Vietnam, en general, y Saigón, en particular, emergen con fuerza en el sector turístico. Podréis optar a hoteles de cinco estrellas, otros más básicos, pero bien situados, o concurridos albergues. También, como hicimos osotros, reservando el apartamento TeeUp Home. Se ubica en un condominio perfectamente equipado con personal de seguridad y piscina exterior, en una manzana repleta de locales para irse familiarizando con la gastronomía del lugar.

Ho Chi Minh
Una catedral rosa y apostólica

Qué ver en Ho Chi Minh

La antigua capital colonial de Vietnam se divide en una veintena de distritos donde se concentra una población que supera los 10 millones de habitantes. Por ejemplo, el nº 1 es el que más vida nocturna ofrece al turista. El 3 combina un sinfín de puestos a pie de calle con varias pagodas, una mezquita y la catedral de Notre Dame. El 4, con escondidos restaurantes y ambiente genuino junto al río. El 5 o barrio chino. El nº 7, más moderno, o la zona de moda entre los expatriados, Phu Nhuan.

Ho Chi Minh
Escenas matutinas entre los puestos

Gastronomía de Ho Chi Minh

La proliferación de mercados en la ciudad de Ho Chi Minh nos permitió una toma de contacto más directa con los productos de la región. En este sentido, sugerimos perderse sin mirar el reloj en el más antiguo de estos recintos, conocido como Binh Tay,  también en Ba Hoa (en Tan Binh) o en Ben Thanh (distrito nº 1). En este último os sugerimos comer en el diminuto Nam Giao. Añadimos dos ideas más, los contundentes crepes de Banh Xeo 46A o los bocatas vietnamitas del nocturno Banh mi 362.

Ho Chi Minh
Oficina Central de Correos

Museos de Ho Chi Minh y más

El primer paseo desembocó en una visita al Museo de la Guerra de Vietnam para comprender las causas y consecuencias de un conflicto reciente en nuestra memoria. Del mismo modo, sin datos en el móvil, pero activando la brújula de Google Maps, llegamos a la Oficina Central de Correos. Fue diseñada por Gustave Eiffel a finales del siglo XIX como ejemplo de la influencia francesa en parte de la arquitectura local.  Sugerimos otras dos visitas imprescindibles, la sede del Ayuntamiento y el Palacio de la Reunificación.


Al fondo el Puente del Dragón

Días 6, 7 y 8. Saigón – Da Nang – Hoi An

Pese a existir una red de autobuses más o menos decente y líneas ferroviarias, decidimos volar hasta el aeropuerto de Da Nang para llegar luego por carretera a la bella Hoi An. De la primera urbe sobresale el impresionante Puente del Dragón y la cercana hilera de puestos de comida, perfectos para cenar ya que el calor del día solo invita a desplazarse, si hay tiempo y ganas de patear, hasta las míticas playas de Non Nuoc y My Khee Beach.

Respecto a qué ver y hacer en Hoi An os resumimos:

Dónde dormir en Hoi An

Llega el momento de felicitar a Marta, la editora de Pasean2.com, quien os saluda en la imagen inferior. Por organizar cada una de estas jornadas en Vietnam durante meses y elegir establecimientos como el TNT Villa de Hoi An. Este hotel es perfecto para desconectar del caos urbano, amanecer con buenos desayunos y atardecer bajo el agua o sobre en la tumbona con una cerveza Tiger, en botella y casi helada a ser posible. Queremos ratificar la profesionalidad del equipo que nos atendió y el servicio que ofrecen de conductor desde y hasta el aeropuerto.

TNT Villa de Hoi An
Merecido descanso

Qué ver en Hoi An

Posiblemente, Hoi An es la localidad más amable para pasear de todas las que hemos recorrido en Vietnam. Por algo la Unesco no dudó en declararla Patrimonio de la Humanidad con el fin de proteger los tesoros arquitectónicos que esconde en cada esquina. Destacan tres casas milenarias (Phung Hung, Quan Thang y Tan Ky), el Puente Japonés y la Sala de Asambleas. Imprescindible acercarse al atardecer hasta el mercado nocturno para curiosear entre una infinidad de puestos.

Hoi An
Casas centenarias

Qué comer en Hoi An

Influidos por el agotador calor de Vietnam, apenas tuvimos fuerzas para buscar lugares emblemáticos. Por este motivo, priorizamos locales con grandes ventiladores antes que pararnos a analizar extensos menús bajo un sol de justicia. Eso sí, por la noche y como hemos dicho antes, el mercado nocturno de Hoi Ann es ideal para cenar entre el bullicio. Nosotros repetimos en Red Guecko, restaurante familiar con platos típicos como sopa cao lầu o white rose, pequeñas flores de harina de arroz rellenas de gambas. Nos os perdáis tampoco el caótico mercado matutino de carnes y pescados, no apto para todos los estómagos.

Hoi An
El puente más concurrido de la noche vietnamita

Días 9, 10, 11 y 12. Da Nang – Hanói – Bahía de Halong

Salimos de Hoi An hacia el aeropuerto de Danang para hacer noche en Hanói (más adelante, os daremos más detalles), madrugar y desplazarnos en furgoneta hasta el embarcadero principal de la Bahía de Halong. Allí nos esperaba la tripulación de Era Cruises,  compañía de cruceros que opera en esta laberíntica extensión de islotes localizada en el golfo de Tonkín, muy cerca de la frontera con China, y catalogada como una de las Siete Maravillas planetarias.

Camarote

A lo largo de tres días y dos noches disfrutamos de todas las comodidades que os podáis imaginar, empezando por diferentes embarcaciones puestas a nuestra disposición (una más pequeña para trayectos rápidos, la mediana en navegación poco profunda y la grande o buque principal). Durante la estancia estuvimos alojados en un camarote superior, con terraza propia, bañera con vistas y cama monumental, estancia formidable en uno de los recorridos más bellos que hemos conocido.

Terraza abierta del Era Cruises
Terraza abierta del Era Cruises

Qué excursiones se hacen en la Bahía de Halong

Entre las actividades programadas cada día destacamos una excursión en barca de madera que nos adentró en cinematográficas cuevas. Así como una segunda a Cat Ba, isla más grande de las más de 300 que componen este archipiélago de Vietnam. Aunque es difícil encontrarlos, aquí sobrevive la última comunidad de monos con cabeza blanca o langures. También pudimos practicar kayak por primera vez en nuestra vida y con total seguridad gracias a los atentos marineros que nos acompañaban.

Bahía de Halong
En busca de los últimos monos

Cómo es la cocina de un crucero por la Bahía de Halong

Desayunos infinitos, comidas temáticas y cenas de autor con una amplia variedad de postres, vinos o licores (no incluidos en el precio) y todo sin salir de este maravilloso crucero. Otros detalles interesantes son las clases de cocina vietnamita que recibimos en la cubierta del barco y la posibilidad de elegir menús veganos o vegetarianos.


Días 13, 14, 15 y 16. Hanói – Valle de Sapa

Cambiamos la costa de Vietnam por las montañas para adentrarnos en la provincia de Lao Cai, en el corazón del Valle de Sapa. Esta región norteña está alejada de los principales recorridos turísticos y se puede llegar en tren, bus o transporte privado, como hicimos nosotros. La zona es ideal para hacer senderismo y facilmente reconocible por las terrazas de arroz que abundan en este escarpado terreno.

Hotel en el valle de Sapa

Otro verdadero acierto fue la elección de una habitación con amplio balcón en el Boutique Sapa Hotel & Spa. No solo por las magníficas instalaciones del sitio, también por la amabilidad de su joven personal para hacernos sentir en las nubes. Desayuno reconfortante, tratamientos de salud, cóctel de bienvenida, billar inglés, vistas panorámicas, hora del té, piscina casi infinita, tours personalizados, comidas y cenas gourmet

Boutique Sapa Hotel & Spa
En las nubes

Recorrer Sapa

Sapa está experimentando una importante transformación. Ha pasado de ser centro neurálgico de remotas rutas a convertirse en polo de atracción turística. Y de ello dan fe la próxima apertura de importantes hoteles, entre ellos, un Sofitel de cinco estrellas. Hasta que llegue ese momento todavía encontraréis la esencia de estos parajes únicos donde aún sobrevive un puñado de minorías étnicas. Por último, proponeros dos fáciles paseos, uno desde el ayuntamiento hasta el mercado nuevo y otro de bajada a la aldea de Cat Cat.

Sapa
Minorías étnicas en la plaza central

Qué ver en Sapa y alrededores

Aunque son muchas las alternativas, nosotros optamos por una más cómoda, pero no exenta de sorpresas. De buena mañana cogimos el pequeño tranvía que veis más abajo en el centro del pueblo. Este nos llevaría en pocos minutos hasta el teleférico de tres cables sin escalas más largo del mundo, con una visión en altura tan brutal como mareante. Y así, setenta escalones de piedra más y un último funicular para alcanzar los 3.142 metros de altitud en Fansipan, el techo de Indochina y la sensación de haber tocado el cielo.

Funicular en Sapa
En marcha

Días 17, 18 y 19.- Hanói

Llegamos al último tramo de este maravilloso viaje por Vietnam con etapa final en Hanói, capital del país y ciudad del dragón, según cuenta la leyenda. Vaya por delante que las recomendaciones iniciales para solicitar conductor a través de la aplicación móvil y la de conseguir dongs en cajeros con la mencionada tarjeta siguen vigentes. Menos problemas, más seguridad. A continuación, nuestro resumen y casi despedida de este artículo:

Hoteles en Hanói

Las noches previas a los desplazamientos a la Bahía de Halong y al Valle de Sapa recalamos en La Storia Hotel. Este pequeño establecimiento, en pleno Old Quarter, está casi pegado al Bia Hoisitio muy auténtico para cenar (las cervezas las traen de una cercana taberna). Para la estancia más larga elegimos un apartamento con vistas en Water Mark (Lac Long Quan), dotado de piscina, gimnasio y portero. Aunque no nos alojamos, pudimos rememorar viejas historias de espías desde el bar del Hilton, mítico hotel que se erige junto a la Ópera.

Hotel Hilton Hanoi
Vestíbulo del mítico Hotel Hilton

Visitas imprescindibles en Hanói

A primera vista puede parecer otro inmenso océano de tráfico, así que para caminar más o menos tranquilos os proponemos bordear el céntrico lago Hoan Kiem y ver el ambiente tan genuino que se respira en cada tramo. Si, por el contrario, ya le habéis perdido el miedo a las motos, lo mejor es adentrarse en las calles repartidas por gremios del Barrio Antiguo (Old Quarter) para descubrir escenas de otra época, comer en cualquier puesto o comprar todo tipo de recuerdos si no los encontrásteis en los mercados de Dong Xuan, Hang Da y Hom.

El casco antiguo de Hanói

Dónde comer en Hanói

Dejarse llevar por el instinto es la mejor manera de practicar esa modalidad de turismo gastronómico que tanto nos gusta. Hanói guarda en cada barrio lugares fantásticos para degustar su amplia variedad de platos. En este apartado destacamos el restaurante Bun Cha Huong Lien (en el número 24 de Lê Văn Hưu). Es el local que escogió Anthony Bourdain para picar algo con el presidente Barack Obama, de visita en la capital. Merece la pena también la curiosa modalidad de carne a la barbacoa que sirven en Xuan Xuan (en el 47 de Ma May Street).

Bun Cha Huong Lien, Hanói
Mesa presidencial

Algunos museos y más que ver en Hanói

Nosotros entramos en el Museo de la Prisión Central para reflexionar sobre la trágica represión sufrida en Vietnam por varias generaciones a lo largo del siglo XX. Durante las últimas horas en Hanói pudimos acercarnos al Mausoleo de Ho Chi Minh, pero ya estaba cerrado. Esa visita y otra al Templo de la Literatura quedan pendientes para la próxima aventura por estas tierras en las que tenemos tanto por descubrir.

Hanói
Monumento a las víctimas

Días 20 y 21 Hanói – Hong Kong

Antes de regresar a Madrid vía Dubái decidimos que podía ser interesante hacer una escala de dos noches en Hong Kong. Como el vuelo desde Hanói es relativamente corto no dudamos en reservar una habitación en el Intercontinental Grand Standford Hotel.

Nuestra idea era recorrer al máximo esta megalópolis, pero la confortabilidad del alojamiento y el asfixiante calor nos impidieron darlo todo en esta penúltima parada. Aún tuvimos tiempo de comer en Tim Ho Wan, restaurante con estrella Michelín más barato del mundo. Y a patear Mong Kok, uno de los barrios más densamente poblados del planeta. Pendiente nos queda cruzar la bahía en ferri, subir a The Peak, salir por Lang Kwai Fong…

Comer en Viena: 12 pistas gastronómicas

Pastelería Demel

Viena es una ciudad fantástica para disfrutar de lo que denominamos ‘Turismo Gastronómico’. Básicamente consiste en exprimir al máximo la oferta cultural del destino y hacer de cada alto en el camino un descubrimiento culinario. En esta entrada, os proponemos un recorrido por la capital austriaca en función de un amplio abanico de establecimientos para probar lo mejor de su cocina y productos. Descubre dónde comer en Viena.

Café Mozart

Una manera perfecta de empezar el día es hacerlo con un típico desayuno en el cinematográfico Café Mozart. Ubicado en el número 2 de Albertinaplatz, abre desde las 8 de la mañana. Y, entre otras vicisitudes históricas, fue escenario de una obra culmen del séptimo arte, El Tercer Hombre, protagonizada de Orson Wells. Dispone de una larguísima carta de cafés e infusiones que, acompañada de la mejor repostería local, hará las delicias del viajero. Imprescindible, el café vienés. Y, si quieres comer en Viena, también ofrece un menú de 11:30 a 15 horas.

Comer en Viena: Café Mozart
Un escenario de cine

Naschmarkt

La segunda visita para comer en Viena, si no te pierdes entre las majestuosas avenidas vienesas, es Naschmarkt, uno de los mercados más concurridos. Frutas, verduras, carnes, pescados, mariscos, conservas, dulces, vinos y un sinfín de productos para degustar a mediodía entre variados puestos y amables tenderos. Situado en la calle Wienzeile, tiene una extensión cercana a los dos kilómetros. Y alcanza su punto álgido los sábados, cuando se une con el rastro o ‘Flohmarkt’.

Variedad de frutas y verduras
Variedad de frutas y verduras

Augustinerkeller Bitzinger

Para comer en Viena ofrecemos 3 alternativas. La primera y más recomendable son los sótanos de un antiguo monasterio que hay en los bajos del Museo Albertina, concretamente en Augustinerkeller Bitzinger. En un ambiente de antigua taberna, ofrecen la famosa ternera empanada, Wiener Schnitzel. En grandes bandejas para compartir que se acompañan de patatas con jamón frito (tiroler gröstl) o de espárragos de la tierra (marchfeld).

Wiener Schnitzel
Wiener Schnitzel

Caffe Restaurant Resselpark

La segunda opción para comer en Viena podría ser el Caffe Restaurant Resselpark, un tenderete levantado en la plaza del mismo nombre. Ideal para abrir boca con una reconfortante sopa de carne (rindsuppe). Continuar con las conocidas salchichas austriacas y cerrar la comanda con unas albóndigas de sémola de trigo (knödel). Si te toca un día despejado con algo de sol es mejor comer en la terraza del establecimiento para disfrutar de este rincón de Viena.

Caffe Restaurant Resselpark
Un alto en el camino

Bocadillo en el metro de Viena

La tercera alternativa para comer en Viena resulta un poco descabellada dentro de esta selección. Pero el metro se convierte en una experiencia a tener en cuenta. La mayoría de las estaciones dispone de numerosos locales para resolver el almuerzo con un tentempié limpio, rico y barato. Ofrecen una amplia oferta de bocadillos, muy distinta en ingredientes a los nuestros en España. Combina panes exquisitos con verduras, quesos y ligeros fiambres. Puedes acompañar este aperitivo con un Red Bull, bebida nacional.

Comer en Viena
A reponer fuerzas

Pastelería Demel

A media tarde, otra de las paradas imprescindibles es la Pastelería Demel, en el número 14 de Kohlmarkt. Solo su escaparate con lujosas réplicas de los Huevos de Fabergé invita a cruzar la puerta de este negocio centenario. Entre sus estanterías se puede encontrar una amplia variedad de dulces imperiales, recuerdo de aquella época de esplendor donde la repostería vienesa alcanzó cotas de fama internacional.

Comer en Viena
Un templo del dulce

Cervecerías de Viena

Irse de la capital de Austria sin probar alguna de sus fantásticas cervezas no tiene perdón. Son muchas las cervecerías que abundan a lo largo de sus calles. Por lo que apenas hay riesgo si uno se adentra en cualquiera de sus barras para pedirlas de barril o en botella, rubias o malteadas, frías o casi tibias, de burbujeo fino o algo amargas, negras o con pipas de calabaza. En fin, que debemos seguir con la ruta y tampoco es plan hacerla en zig zag.

Un brindis en Viena
Un brindis

Kaffee Alt Wien

Para la cena os describiremos escenarios distintos. La atmósfera bohemia de Kaffee Alt Wien en la calle Bäckerstraße, mitad café, mitad comedor. Y punto de encuentro de estudiantes, músicos, pintores y turistas que, como nosotros, van buscando un plato de goulash. La referencia gastronómica para comer en Viena consiste en un estofado de carne con cebolla y pimentón. No hay mucho más dónde escoger, así que, no dudes en regarlo con unas copas de vino de la casa, austriaco suponemos. Mientras observas el ambiente tan distendido que te rodea.

Comer en Viena
Ambiente bohemio

Plachutta

Otra apuesta entre los restaurantes en Viena es Plachutta, en el 38 de Wollzeile. Para degustar su famoso tafelspitz, conjunto de cazuelas que da forma a este buey con verduras. El ritual arranca al verter primero el consomé. Continúa untando tuétano sobre una rebanada de pan negro. Y se cierra colocando la carne en un plato para saborearla con patatas salteadas, verduras, salsa de cebollino y rábano picante. Todo un espectáculo que si no estás atento te cobrarán al final en forma de propina obligatoria.

Comer en Viena
Concierto de cazuelas

Hotel Sacher

Como broche final a esta jornada, nada mejor que probar la tarta Sacher. Y en el hotel de mismo nombre, muy cerca de la Kärntner Straße. Allí sirven desde finales de siglo XIX esta obra de arte del universo repostero. Se compune de dos partes de bizcocho de chocolate separadas por una capa de mermelada de albaricoque. La cobertura de chocolate negro coronada por una nube de nata hace de este bocado una excusa perfecta para viajar a Viena.

Comer en Viena
Las tartas, puertas adentro

Cerramos esta entrada con una mención especial a los puestos de comida rápida para comer en Viena. Perfectamente reconocibles, se pueden encontrar en casi cualquier esquina del centro. Junto a la Ópera por ejemplo. Son ideales para degustar ese último bocado si está todo cerrado o te quedaste con hambre momentos antes de alcanzar un merecido descanso.

Comer en Viena
Con nocturnidad

¿Has estado en esta bella ciudad austriaca? ¿Nos recomiendas otros restaurantes imprescindibles para comer en Viena?

Adentrándonos en el mercado de Tsukiji (Tokio)

Durante nuestra estancia en Tokio, le suplicamos a nuestra amiga Mariko que nos acompañara al mercado de Tsukiji. Ella, antigua estudiante en Salamanca y hoy madre de dos infantes muy graciosos, suele realizar este papel de guía especializada con ilustres visitantes extranjeros. Ya que domina inglés y castellano casi a la perfección, algo raro entre las mujeres niponas.

Nos avisó, cada vez que le preguntamos por el tema, que si no madrugábamos sería imposible acceder a este centro mundial del comercio de pescado para conocerlo en plena ebullición. Sus obligaciones familiares y nuestro cansancio acumulado fueron razones más que justificadas para llegar no tan pronto como hubiéramos deseado, a primera hora de la mañana. Pero no en plena noche, como recomiendan los expertos.

Mercado de Tsukiji
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Mercado de Tsukiji
Bonita composición

Y es que las autoridades municipales se han puesto serias ante la avalancha matutina de curiosos occidentales que se agolpan a la entrada de Tsukiji para ver la subasta de atún. O has sacado tu preciada entrada de las poco más de cien que hay disponibles antes de las 5 de la mañana o es casi imposible poner un pie en este descomunal complejo. Los más astutos consiguen acceder de puntillas haciendo buenas migas con algún amable tendero. Pero, si no madrugas, mejor ni lo intentes.

Cuando llegamos, a esa hora en la que en cualquier plaza de abastos española se desayuna, la lonja más importante del mundo comenzaba a recogerse. Gracias a la inestimable ayuda de Mariko pudimos acceder por la vía rápida a los pocos puestos que todavía quedaban abiertos. Así, sin más prolegómenos, nosotros preguntábamos, ella traducía y los cansados comerciantes respondían a nuestras dudas.

Mercado de Tsukiji
Listo para llevar

El rastro de sangre fresca que todo lo impregnaba nos dió una idea de la cantidad de toneladas de atún que entran y salen a diario del mercado de Tsukiji. También hay sitio para la sabrosa carne de ballena, puestos especializados en el peligroso pez globo, escondidas piezas de tiburón, todo tipo de moluscos y más de 450 variedades marinas que impresionan a gente de secano como yo. En algún sitio escuché que en sus gigantescas instalaciones se comercializa el 30 por ciento de la pesca diaria que engulle nuestro planeta. Ejemplo elocuente de la masiva explotación que sufren mares y océanos.

Traslado del mercado de Tsukiji

Hielo, madera, acero, cuchillos, sierras, redes, anzuelos, montacargas y un sinfín de artilugios en una especie de coreografía japonesa dan vida al mercado de Tsukiji. Heredero de tradiciones que se remontan al siglo XVI y que desde 1923 abre sus puertas en el anillo central de Tokio. Concretamente, en el 5-2-1 de Chuo-ku o cogiendo la línea Oedo para usuarios del metro. Si estás dudando en realizar esta visita no te lo pienses mucho porque todo apunta a que estas naves serán trasladadas a la isla de Toyosu, dentro del plan urbanístico previsto con motivo de los Juegos Olímpicos de 2020 que se celebrarán en la capital de Japón.

Mercado de Tsukiji
Para elegir y después afilar

Desayunar en los aledaños del mercado de Tsukiji, imprescindible

En las calles aledañas al mercado de Tsukiji hay puestos de comida, barras para desayunar buen sushi y pequeñas tiendas que venden todo tipo de utensilios que harían las delicias de cualquier profesional de la cocina. Además de comida preparada o delicatessen como setas matsutake, las más caras del mundo a 130 euros el kilo.

Nosotros hicimos un desayuno tardío en Tsukiji Sushi Sen, que cuenta con otra sucursal en Ginza. Y disfrutamos de los platos más frescos preparados al momento delante de nosotros por manos expertas.

Nigiris de calamar y caballa
El maestro del sushi
Setas matsutake en el Mercado de Tsukiji… ¡más de 130 euros!

Tsukiji cerró definitivamente sus puertas el 6 de octubre de 2018, trasladándose a su nueva ubicación en el mercado de Toyosu. El nuevo mercado de Toyosu abrió sus puertas el 11 de octubre de 2018.

Un paseo por Chelsea Market (Nueva York)

Una visita a Chelsea Market es obligatoria para cualquier amante de los mercados como nosotros. Pero no solo de los tradicionales donde comprar carnes, pescados y verduras, sino de aquellos en los que la comida ya está preparada y es posible sentarse allí mismo para degustarla.

Si en España estos espacios se pusieron de moda hace escasos años, con el madrileño de San Miguel a la cabeza, en ciudades como Nueva York existen desde hace décadas. Chelsea Market resulta un lugar curioso, perfecto para un corto descanso si estás por el barrio, uno de los más bonitos de la ciudad.

La tienda que más llama la atención, de las más de 50 que componen Chelsea Market, es The Lobster Place, una de las pocas donde es posible encontrar productos frescos. En este caso, pescados y mariscos expuestos con suma delicadeza y perfectamente identificados por su zona de captura o características especiales. Los reyes del negocio son la langosta de Maine, que se puede adquirir ya cocida y en diferentes tamaños. Y el sushi, que venden preparado en pequeñas bandejas o puede comerse a la barra preparado al momento por expertas manos japonesas a la vista de los clientes.

Chelsea Market
¡Una de langosta!
Chelsea Market
Marisco fresco en Chelsea Market
Chelsea Market
Barra de sushi y sashimi
Chelsea Market
Sushi recién preparado

Pero como sucede en estos ‘templos’ gastronómicos, es posible encontrar casi todo tipo de comida en Chelsea Market. Desde italiana a tailandesa, pasando por mexicana o australiana, como la que ofrece Tuck Shop.

Bocadillos vietnamitas en Chelsea Market

Uno de los más exitosos es Num Pang, cuya especialidad son los bocadillos vietnamitas. Cuenta con la mayor puntuación de la revista Zagat para una bocadillería de la Gran Manzana. Y ofrece opciones tan exóticas como panceta glaseada a la cinco especias o gambas tigre al coco, que hacen que se formen largas colas a su puerta a la hora del almuerzo.

Five-spice glazed pork belly

No faltan tampoco tiendas gourmet en Chelsea Market. Con los mejores productos a precio de oro, como sales, especias, quesos, embutidos y hasta una curiosa cerveza artesana y ecológica que venden por galones.

Chelsea Market
Sales gourmet

Dos datos llamativos sobre Chelsea Market: en el mismo edificio se encuentra la sede neoyorquina de YouTube, con ascensor de uso exclusivo. Es usada también como una gran sala de exposiciones temporales. Nosotros tuvimos la suerte de poder admirar la de Rock Paper Photo Art Show, con cuarenta instantáneas de algunos de los mejores músicos de todos los tiempos.

Chelsea Market
La sede de YouTube
Chelsea Market
Jota, en Chelsea Market

Chelsea Market, en la Novena Avenida entre las calles 15 y 16, está abierto de 7 de la mañana a 9 de la noche, de lunes a sábado. Y de 8 de la mañana a 8 de la tarde, en domingo.

Campo di Fiori, un mercado auténtico en Roma

Es uno de los mercados más antiguos de Roma, pues se tiene constancia de que en 1869 ya existía el Mercato Campo di Fiori, que tiene lugar cada sábado en la plaza de igual nombre. Cuenta la historia que en ella tenían lugar ejecuciones públicas y en 1600 Giordano Bruno, filósofo y poeta italiano, fue quemado vivo por hereje.

Mercato Campo di Fiori
Vinos y aceites

Lo que comenzó siendo un espacio para la compra y venta de caballos se ha convertido muchos años después en un encantador lugar donde los romanos adquieren productos frescos y artesanales. Además de quesos, aceites, vinos y licores.

Mercato Campo di Fiori
Pasta, salsa y chianti
Mercato Campo di Fiori
Vinos y grappas
Especias
Especias

Aunque no llega a las dimensiones del Mercato Centrale de Florencia, el de Campo di Fiori es perfecto también para conseguir auténticos productos de Italia. Perfectos para llevar de recuerdo a España. Como pastas -de todas las formas y colores posibles-, tomates secos -que envasan al vacío-, funghi porcini deshidratado o mezclas de diferentes especias para los platos de pasta, como pesto, puttanesca, arrabbiata o carbonara.

Tomates secos
Tomates secos
Tipos de pasta
Y más pasta
Mercato Campo di Fiori
Formas… curiosas…

Por la noche, la zona se transforma y es punto de reunión para los jóvenes. Por lo que abundan bares y restaurantes con coquetas terrazas donde cenar, tomar un helado o disfrutar del llamado aperitivo italiano a un módico precio.

Terrazas

El Mercato Campo di Fiori abre de lunes a sábados, de 7 a 13.30 horas.

Temple Bar Food Market, un paseo por el mercado gastronómico de Dublín

«Cada sábado, llueva, granice o brille el sol», hay algo que el turista que visita Dublín no puede perderse, pasear por el Temple Bar Food Market. Un mercado donde saborear lo mejor de la variada gastronomía que ofrece la ciudad.

Ostras del Condado de Clare y quesos de ovejas de Galway se dan la mano con las fajitas y burritos orgánicos, de Theresa y Gustavo -oriundos de Guadalajara (México)-. También, los pasteles del croata Darko Marjamovic o el sushi de Lian Yi. Y es que, desde finales de los noventa, Irlanda disfruta de una envidiable riqueza cultural y culinaria que han aportado inmigrantes llegados de medio mundo.

Temple Bar Food Market
Temple Bar Food Market

Cada sábado, de 10 a 16:30

Desde las diez de la mañana y hasta las cuatro y media de la tarde, existe la posibilidad de disfrutar de un improvisado brunch en plena calle del Temple Bar. Desde un sencillo perrito caliente con salchichas elaboradas a mano, pasando por unos noodles recién hechos. Koftas, samosas o una docena de las más finas ostras acompañadas de una botella de vino blanco. El mercado está especializado en productos orgánicos ideales para regalar o darse un capricho: panes, mermeladas caseras o, incluso, comida para veganos.

Temple Bar Food Market

Los golosos también tienen su espacio en el Temple Bar Food Market con un gran surtido de dulces y pasteles. Y donde destacan dos puestos, el de crepés y el que ofrece chocolates calientes, con menta o caramelo. Y a los que se puede añadir gratuitamente un chupito de ron (perfecto para entrar en calor).

Nosotros probamos unos noodles y un hot dog. La bebida no hizo falta pensarla mucho, un par de pintas de Guinness en uno de los muchos pubs de la zona. Un plan perfecto para cualquier mañana de sábado.

Noodles
Hot dog
Guinness is good for you

¿Conoces Temple Bar Food Market? ¿Nos recomiendas otros mercados que merezca la pena visitar? ¡Gracias por tus comentarios!

Un paseo por Portobello Road Market (Londres)

Portobello Road Market

Principalmente conocido por sus antigüedades y objetos de segunda mano, Portobello Road Market ocupa cerca de dos kilómetros. Está localizado en el distrito de Notting Hill, dentro de uno de los barrios más pudientes de la capital inglesa. Y ha sido retratado en multitud de películas, siendo hogar de famosetes varios.

Portobello Road Market, para encontrar casi de todo

Ropa vintage, zapatos, vinilos, libros, tebeos, joyas, muebles, cerámica… Es posible encontrar de todo cada sábado en el mercado de Portobello Road Market. Algunos puestos tienen verdaderas preciosidades, como viejas cámaras de fotos, maletas o máquinas de coser que dan ganas de llevarse para decorar la casa. Los precios, eso sí, no son nada baratos, rondando los 100 euros todo aquello que llamó nuestra atención.

Portobello Road Market
Cámaras antiguas
Maletas de coleccionista
Máquinas de cose en Portobello Road Market

Si eres de los que la ropa te produce absoluta indiferencia, como a nosotros, habrá muchos tenderetes por los que pases de largo. Son los de la parte llamada Portobello Green Market (abierto viernes, sábados y domingos de 7 de la mañana a 6 de la tarde).

Portobello Green Market

Sí nos llamó la atención la oferta gastronómica, donde puedes encontrar frutas, verduras, carne, pescado, panes, pasteles… E, incluso, demostraciones de cocina en vivo y multitud de productos gourmet. Lo ideal es comprar comida para llevar y degustarla mientras sigues paseando.

España está muy presente en Portobello Road Market, con varias tiendas y restaurantes. Como el negocio familiar de Churros García, finalistas en los Street Food Awards en 2010, o R. García&Sons. En esta última, damos fe que es posible encontrar todo producto nacional que se precie. Desde chistorra a sangría Don Simón, pasando por agua de colonia Álvarez Gómez.

Si hay algo que despierte la curiosidad de los londinenses y turistas son las paellas, que se preparan a pie de calle y huelen de maravilla. Pero existe la posibilidad de probar comida de muchos otros lugares: pizas y focaccias, chicken massala, woks, kebabs… No es una propuesta tan amplia como la de Candem Market, pero no está nada mal. Aunque nuestro favorito sigue siendo Borough Market.

Portobello Road Market abre todos los días de la semana hasta las siete de la tarde durante las fechas navideñas -más tarde de lo habitual-. Hora perfecta para relajarse en alguno de los pubs de la zona. Una de las mejores opciones para llegar es el metro, parada Notting Hill Gate. En autobús las líneas son 7,12, 23, 27, 28, 31, 70, 94 y 328.

Estampa muy original

Un paseo por el Mercado Central de Florencia

Construido por Giuseppe Mengoni en el siglo XIX, el Mercado Central de Florencia es el más importante de la ciudad. Y uno de los más antiguos de Europa. Situado frente a la Piazza del Mercato Centrale, entre la Vias dell’Ariento, Sant’Antonino y Panicale, a escasos metros del apartamento donde nos alojamos, es cita ineludible para cualquier amante de la gastronomía.

Fácilmente reconocible por su estructura de hierro, el Mercado Central de Florencia es el lugar idóneo para comprar carnes, pescados, quesos, jamones, chacinas, miel, aceite de oliva, setas, vinos de la Toscana… Un paraíso de colores, sabores y tradición italiana.

El chianti más exquisito convive con decenas de selectos acetos balsámicos y kilos de deliciosos tomates secos. Y lo hace a escasos metros de estómagos de vaca (poco agradables a la vista, pero ideales para preparar una de las especialidades de la zona, trippa alla fiorentina). Y llamativas mezclas de especias para cocinar la mejor pasta alla rabiatta o pizza casalinga.

Septiembre es la mejor época para encontrar uno de sus productos estrella, el funghi porcini (nuestro boletus edulis). Lo venden por doquier fresco y seco. Una auténtica delicia que le da un toque muy especial a muchos de los platos más representativos del país.

Tras una minuciosa restauración, y siguiendo el modelo de otros mercados, el de Florencia ha ampliado su oferta gastronómica para saborear in situ. Pasta fresca, pizza, hamburguesas, sushi, dumplings o especialidades sicilianas, entre sus puestos.

El Mercado Central de Florencia se puede visitar todos los días desde las 10:00 hasta medianoche.

Un paseo por Candem Town (Londres)

Más de diez millones de visitantes al año convierten a Candem Town en uno de los lugares más concurridos que ver en Londres. ¿Y qué ofrece para ser tan interesante? Una mezcla de ambiente punk, hippy, gótico y retro. Y el contraste de parejas que pasean con sus hijos, turistas ávidos de la foto más original o fans en busca de la casa donde fue encontrada muerta la reina del barrio y del soul, Amy Winehouse. Candem Town se divide en seis mercadillos: Stables, Lock, Canal, Buck Street, Main Street e Inverness Street.

Detalle de una de las calles de Candem Town
The Candem Market

Paraíso para amantes de la música, ropa y joyas de segunda mano, Candem Town ofrece discos de ediciones limitadas, camisetas con divertidos eslóganes, pósters, viejas fotos, artículos de broma, libros, souvenirs, antigüedades, accesorios… También brinda la posibilidad de realizar actividades más glamourosas, veáse una ictioterapia (o pedicura con peces). O más liberales, como un tatuaje o la adquisición de bolsas con diferentes tipos de plantas (o drogas casi legales).

Puesto de discos
Colecciones para todos los gustos
Camisetas
¿Te atreves?

Pero si algo nos llamó la atención de Candem Town fue el espectacular despliegue gastronómico que se extiende por sus calles. Decenas de puestos de comida de todas las nacionalidades imaginables. China, japonesa, tailandesa, mexicana, vietnamita, italiana, turca, india, marroquí, pakistaní… Pasando por el típico fish and chips, zumos, pasteles, golosinas, pizzas, hamburguesas, paellas, ¡y hasta churros! ¿Lo más original y solicitado? Comprar tu preferida y disfrutarla sentado en uno de los asientos de Lambrettas a modo de silla que decoran la zona.

Asientos muy originales para comer
Puesto de hamburguesas
Comida turca

Qué no deber perderte en Candem Town

The Good Mixer, bar en Inverness Street. Lugar habitual de Graham Coxon, de Blur; Noel y Liam Gallagher, de Oasis; Pete Doherty, de Babyshambles, o la fallecida Amy Winehouse.

The Dublin Castle, pub irlandés donde han actuado grandes como BlurTravis, o Madness.

Cyberdog, tienda de estética cyberpunk con dos plantas dedicadas a ropa y complementos psicodélicos. Música atronadora, DJ’s en directo y gogós calentando al personal.

Amy Winehouse

La mayoría de tiendas de Candem Town abre todos los días de la semana de 10 de la mañana a 6 de la tarde. La forma más sencilla para llegar es en metro: paradas Camden Town Chalk Farm. Como a nosotros nos gusta más contemplar la ciudad, lo hicimos en autobús. Las líneas 24, 27, 29, 31, 134, 135, 168, 214, 253, 274 y C2 os acercarán hasta este original mercado, uno de nuestros favoritos junto a Borough Market.

Estación de metro de Candem

Un paseo por Borough Market (Londres)

Si eres uno de esos especímenes raros a los que les resulta más fascinante un paseo entre productos frescos que una agotadora jornada de compras por Oxford Street, Borough Market es, sin duda, tu sitio en Londres.

Está ubicado en Southwark Street, a un tiro de piedra del London Bridge. Es uno de los mercados más grandes de la ciudad y data de mediados del siglo XVIII. Frutas, verduras, carnes y pescados se dan la mano con panes, quesos, embutidos, vinos y toda clase de productos gourmet. Además de una excelente selección de comidas preparadas y zumos recién exprimidos.

Borough Market
Embutidos en Borough Market
Quesos en Borough Market

Colores, olores y sabores, que te harán salivar lo que no está escrito, se mezclan en un espacio para amantes de la gastronomía. Y de un Londres menos turístico del que aparece en las guías.

Sopas, arroces, ensaladas, aceitunas y encurtidos, pizzas, hamburguesas… La variedad de platos para degustar en sus instalaciones es inmensa y de diferentes lugares del mundo.

Si prefieres comer sentado, puedes probar el restaurante ‘oficial’ del mercado, Fish, que ofrece almuerzos y cenas.

Curri caribeño

España tiene una lugar destacado en el mercado gracias a Brindisa, el mayor distribuidor de productos de la península en Reino Unido. En su tienda se puede comprar desde jamón de Pata Negra a una paella -que no paellera-. Pasando por aceites de oliva, pimentón de la Vera, anchoas o arroz de Calasparra. Una de las comidas que más éxito tiene entre los visitantes es el Brindisa chorizo sandwich, un extraño bocadillo de chorizo frito, pimientos del piquillo y rúcula. Sí, como lo lees…

Cortadores de jamón
Pimentón de la Vera

Degustación de vinos en Borough Market

Nosotros aprovechamos para hacer una pequeña degustación de vinos ingleses en una pequeña tienda frente a la entrada principal, Wine Pantry. Refugiados de la lluvia bajo su toldo pudimos probar seis distintos con su respectiva explicación. Muy recomendable para conocer un poco más de estos desconocidos vinos. Acompáñalo de unas aceitunas y unos tomates secos recién comprados y te sentirás en el mismo paraíso.

Wine Pantry
Degustación de vinos en Borough Market

Borough Market abre de lunes a jueves de 10 a 17 horas, viernes de 10 a 18 y sábados de 8 a 17. Los domingos está cerrado.