Un paseo por Hamburgo, la gran desconocida de Alemania

Nuestra tradición de recibir el año nuevo fuera de España nos llevó en esta última ocasión a Hamburgo. Una buena oferta para alojarnos en una de nuestras cadenas hoteleras favoritas, Sofitel, y un vistazo a algunas fotos de la ciudad fue suficiente para decidirnos por esta bella urbe alemana que vio nacer a Angela Dorothea Kasner, más conocida como Angela Merkel, en 1954. Aquí os dejamos algunos sitios que ver en Hamburgo, actividades y tips que no debéis perderos. Así como los precios aproximados (actualizados en 2020) para que calculéis el presupuesto viajero.

Qué ver en Hamburgo

1. Miniatur Wunderland. 12 euros

Una de las atracciones turísticas que ver en Hamburgo más visitadas del Alemania. Cita obligada para los amantes de las maquetas y los trenes. Ocho secciones de diferentes países recreadas en tres plantas, donde destacan la estación suiza Porta Alpina, un concierto de DJ Bobo (con música incluida) o el aeropuerto de la imaginaria villa de Knuffingen. A los peques de la casa les encantará.

Miniatur Wunderland

2. Almorzar una frankfurt. 3 euros

En todo el país es fácil encontrar puestos callejeros donde las preparan a la brasa, lo que las hace aún más sabrosas, servidas en un panecillo con ketchup y mostaza. Red or white?

Frankfurt
Frankfurt en Hamburgo

3. Navegar por el lago Binnenalster. 11 euros

Situado en el interior de la ciudad y con una superficie de 18 hectáreas, posee una espectacular fuente en el medio con un chorro de agua que puede alcanzar hasta los 60 metros de altura. En un recorrido de algo más de una hora, es posible contemplar los edificios más representativos que ver en Hamburgo y algunas mansiones con su propio embarcadero que,  a buen seguro, os pondrán los dientes largos.

Lago Binnenalster, Hamburgo

4. Beber cerveza hamburguesa. 2 euros

La Astra se conoce como ‘la cerveza de los marineros’ y es una pilsner de lo más suave con una botella de diseño moderno y original.

Cerveza Astra en Hamburgo

5. Comer pescado fresco. Alrededor de 12 euros

Al tratarse de una ciudad portuaria, es fácil encontrar restaurantes especializados en pescado fresco y mariscos para comer en Hamburgo. A orillas del Elba hay infinidad de locales que ofrecen bacalao, besugo o salmón en su carta.

Salmón al horno

6. Echar un vistazo a la calle Herbertstraße. Gratuito

Ubicada en el barrio más canalla que ver en Hamburgo, Sankt Pauli, y con tan solo 60 metros de longitud. Es conocida como ‘la calle de las putas de Hamburgo’, ya que en ella se exhiben las prostitutas en escaparates, al estilo del Barrio Rojo de Ámsterdam. ¡Ojo! No se permite el paso a mujeres ni a menores de 18 años (esto último sí que lo entiendo).

Sankt Pauli, Hamburgo

7. Admirar el ayuntamiento. Gratuito

El edificio más icónico que ver en Hamburgo es de una apabullante belleza. De estilo neorrenacentista, ocupa una superficie de 17.000 m² y tiene 647 habitaciones, seis más que el Palacio de Buckingham. No dejes de entrar al restaurante Parlament, situado en uno de los laterales del ayuntamiento, un impresionante local de 2.900 m².

391

8. Comprar una pistola. Desde 129 euros

La ley de posesión de armas que rige en Alemania hace posible adquirirlas como si de unos pantalones se tratara. Aunque hay que tener un permiso especial, no deja de ser chocante este tipo de escaparate.

Hamburgo

9. Cenar flammkuchen. Alrededor de 8 euros

Su nombre significa ‘cocinado en las llamas’ y data de principios del siglo XX, cuando se ponían pequeños trozos de masa para hacer pan dentro del horno y comprobar de esa manera la temperatura del mismo. Un buen día alguien decidió que, si se les añadía algún ingrediente, se conseguiría un bocado rápido y económico. La receta tradicional lleva nata líquida, cebolla y panceta.

flammkuchen

10. Comprarse un auténtico traje de marinero. Desde 29.90 euros

En el puerto, abundan las tiendas donde comprar todo tipo de material, recuerdos y prendas de vestir relacionados con el mundo del mar, como estos divertidos trajes de marinero, gorras, chubasqueros, botas…

Trajes de marinero en Hamburgo

11. Patinar sobre hielo. 4,50 euros

Si eres valiente y estás en forma, puedes pasar un rato de lo más divertido en alguna de las pistas de patinaje sobre hielo que se instalan durante el invierno. ¡Ideal si viajas con niños!

Hamburgo

12. Degustar una currywurst. 3 euros

El fast food por excelencia alemán. Se trata de una salchicha asada o cocida, cortada en trozos, cubierta de ketchup y curri en polvo, y acompañada por un panecillo. Se sirve en una bandeja de papel para comerla tranquilamente por la calle. El snack de supervivencia ideal para aquellos viajeros que no quieren parar para comer ni rascarse el bolsillo.

Currywurst

13. Conocer el puerto de Hamburgo y sus astilleros desde un barco. 12 euros

Fundado en 1189, es el mayor de Alemania y uno de los más grandes del mundo. Hay compañías que ofrecen cruceros de una hora y media de duración (algunos con comida o cena) y se adentran en la zona de las astilleros, donde se han construido varios de los barcos y yates más importantes del mundo, como el ‘Eclipse’ de  Blohm + Voss, propiedad de Román Abramóvich, con un valor de 340 millones de euros. Uno de los imprescindibles que ver en Hamburgo.

Puerto de Hamburgo
Puerto de Hamburgo

14. Tomar un chocolate caliente con ron. 4 euros

Luego dicen de los españoles, pero los alemanes beben… y mucho. Cualquier ocasión es buena para ingerir alcohol y, si hace frío, aún más. En Hamburgo conocimos el chocolate caliente con ron, que entra de maravilla cuando la temperatura exterior es gélida.

Chocolate caliente con ron

15. Cenar auténtica cocina bávara. 10 euros

Una encantadora pareja que conocimos en el mercadillo navideño nos recomendó el restaurante Franziskaner, cuya especialidad es la cocina bávara, con platos tan completos y contundentes como los que veis en las fotos. Aunque lo típico sería regarlos con una buena jarra de cerveza, nosotros preferimos una botella de riesling.

Hamburgo
Hamburgo

16. Pasear por el barrio más chulo que ver en Hamburgo: Sankt Pauli. Gratuito

El centro de la vida nocturna de la ciudad y donde se ubica la calle Herbertstraße, que os hemos enseñado antes. En uno de sus locales, el Star-Club, comenzó a despegar la carrera musical de The Beatles y tiene hasta su propio museo. En 2014, fue el centro de las enfrentamientos con la policía llevados a cabo en Hamburgo tras una manifestación en contra del desalojo de un centro cultural de izquierda.

Hamburgo
Hamburgo

17. Entrar en calor con un vino caliente. 3 euros

Si vuestra visita coincide con la época navideña y el chocolate caliente con ron no os ha servido para quitaros el frío, probad con esta bebida a base de vino tinto, ron y azúcar quemada que los germanos ingieren a pares. La verdad es que está deliciosa y poco dulce, pero hay que tener cuidado, ya que se trata de un preparado muy alcohólico. (Se paga un depósito de 2 euros por el vaso de barro, por si te lo quieres llevar de recuerdo, como nosotros).

Hamburgo
Hamburgo

18. Admirar el edifico de la Filarmónica del Elba. Gratuito

Inaugurado en enero de 2017, forma parte del skyline que ver en Hamburgo. Esta sala de conciertos de la zona portuaria de HafenCity se considera una de las más grandes y acústicamente avanzadas salas de conciertos del mundo.

19. Fischmarkt. Gratuito

Cada domingo por la mañana, junto a la dársena del puerto y de 7 a 9.30 en invierno, es posible comprar pescado, frutas, verduras, flores e, incluso, ropa en el mercado más popular que visitar en Hamburgo.

Fischmarkt, Hamburgo
Foto propiedad de Guiadealemania.com

20. Sellar vuestro amor en Hamburgo. Gratuito

Al igual que en otras muchas capitales europeas, los candados están de moda, así que, si quieres dar una sorpresa a tu pareja, hazte con un candado y un rotulador permanente. Igual funciona…

Hamburgo

¿Os ha parecido interesante este paseo? Es una ciudad muy completa y hay mucho que ver en Hamburgo. Seguro que tú descubres un montón de cosas más cuando la conozcas. Estamos deseando leerlo.

Prenzlauer Berg, el barrio más ‘hipster’ de Berlín

No es tarea sencilla resumir todas las sensaciones acumuladas durante nuestra última estancia en Berlín. Las infinitas posibilidades que guarda la capital germana nos obligan a centrar esta reseña en el barrio de Prenzlauer Berg, que exprimimos al máximo durante la semana que estuvimos allí alojados. Al estar ubicado en la parte este del famoso muro, uno espera que las reminiscencias de la herencia soviética estén presentes en cada esquina. Primera sorpresa. Prenzlauer Berg es hoy en día una verdadera representación del movimiento hipster, ya sea por el empuje de sus vecinos, el proceso de gentrificación que padece el distrito o su pasado bohemio y contracultural.

¿Cómo llegar a Prenzlauer Berg?

La forma más auténtica de llegar a Prenzlauer Berg es hacerlo en U-Bahn (metro) hasta la parada en superficie de Eberswalder Straße. Antes de bajar al asfalto, el viajero observará una sucesión de pequeños comercios que compiten entre sí por captar clientes a golpe de neón y música estruendosa. Por aquí pasan también varias líneas de tranvía (M1, M10 y 12) y algún autobús. Aunque, puestos a hacer el hipster, lo ideal es cruzar este caos de gente montado en una bicicleta, modelo fixie para solteros tatuados o christiania para padres barbudos. Toma como referencia las siguientes calles para patear el barrio: Kastanienallee, Pappelallee y la denominada LSD Viertel (Lychenerstr, Schliemannstr y Dunckerstrasse).

Prenzlauer Berg
Metros, tranvías, coches y bicicletas en perfecta armonía.

¿Qué ver en Prenzlauer Berg?

Grandes avenidas para pasear sin rumbo que son, en su mayoría, una sucesión de edificios del siglo XIX rehabilitados a conciencia. Siempre respetando las alturas originales y ofreciendo en todo su esplendor bellas fachadas y escondidos patios.

Merece la pena adentrarse en las instalaciones de Schultheiss, una antigua fábrica de cerveza reconvertida en complejo cultural con cines, clubes e interesantes museos, como el dedicado a la vida en la RDA.

Otras paradas obligatorias: torre Wasserturm, alrededores de Kollwitzplatz o las iglesias de Zion y Getsemané, origen de los movimientos que permitieron la caída del Muro, cuya historia, por cierto, está muy presente en el centro de interpretación Gedenkstätte Berliner Mauer.

¿Dónde comprar ropa y objetos de segunda mano en Prenzlauer Berg?

Los domingos por la mañana es recomendable visitar Mauerpark, uno de los rastros más populares de Berlín. Los terrenos que hoy en día acogen una multitud de puestos con ropa de segunda mano, reliquias inclasificables, cuadros, artesanía o viejos vinilos representaban, hace 40 años, la división del mundo a través de un simbólico Telón de Acero. Si después de comprar una vieja chaqueta del ejército alemán te entran ganas de comer, no tendrás que preocuparte. Aquí la oferta de comida callejera es muy amplia, también la variedad de cervezas e incluso la propuesta musical, con karaoke dominical incluido. Cerca, en Arkonaplatz, abre también un mercadillo con objetos de mayor calidad.

Prenzlauer Berg
Para ir a la moda o camuflarse entre el gentío

¿Qué comer y beber en Prenzlauer Berg?

Currywurst en Konnopke’s Imbiss

Deleitarse con un currywurst en Konnopke’s Imbiss es casi una tradición. Este diminuto establecimiento, situado debajo de las vías de la estación de Eberswalder Straße, adquirió fama allá por los años 60, cuando Max y Charlotte Konnopke comenzaron a vender sus salchichas con una salsa tan especial como secreta.

Varias décadas después se siguen formando pequeñas colas de hambrientos transeúntes para probar este delicioso bocado. Recuerda que cierran los domingos, el horario es de 10:00 a 20:00, y sirven una gran variedad de cervezas. Si tienes suerte, podrás sentarte en un banco de la zona cubierta aunque hacerlo de pie en medio del bullicio también mola.

Prenzlauer Berg
El mejor currywurst pídelo en ‘Konnopke’s Imbiss’
Currywurst, en ‘Konnopke’s Imbiss’

El Prater Garten más antiguo de Berlín

Los números 7 y 9 de Kastanienallee albergan el Prater Garten más antiguo de Berlín, con casi un siglo de antigüedad. El solar, repleto de mesas al aire libre, es el lugar ideal para tomar una birra, de abril a septiembre, desde mediodía hasta medianoche. En las casetas debes pedir bebida por un lado y comida por otro: variedad de salchichas, sopa del día, típicos pretzels, encurtidos o patatas con queso.

El recinto también cuenta con un restaurante con un menú clásico compuesto, según el mes, de königsberger klopse (bolas de carne en salsa), wiener schnitzel (chuleta de ternera) y senfeier mit quetschkartoffeln (huevos con mostaza y puré). Revisa la web porque programan eventos, conciertos e, incluso, combates de boxeo.

Prenzlauer Berg
Cerveza al aire libre desde 1837
Cervezas y snacks en el Prater Garten más antiguo de Berlín

Mercadillo de productos locales

La torre Wasserturm es el depósito de agua más longevo de la capital. Esta cilíndrica construcción está situada en la zona de Kollwitzkiez. En ella residen jóvenes familias en un ambiente muy hipster: jardín comunitario, bicicletas en la verja, tiendas vintage en los alrededores y mercadillo de productos locales, artesanía y puestos de comida, sábados por la mañana.

El plan es perfecto para comprar todo lo necesario en un pícnic estival. Hogazas de pan, embutidos del país, interesantes quesos, frutas, flores frescas… Si prefieres dar un paseo sin prisas, te aconsejamos, a medio camino, parar en alguna de las barras habilitadas y disfrutar, por ejemplo, con una copa de riesling alemán ecológico.

Prenzlauer Berg
Tenderos amables dispuestos a ayudarte

Street Food Markt

Llueva o haga sol, el punto álgido del domingo en Prenzlauer Berg se concentra en el Street Food Markt del KulturBrauerei, explanada de la antigua fabrica de cerveza que mencionábamos al principio de esta reseña. Estudiantes, turistas y un buen número de vecinos degustan especialidades de medio mundo, preparadas en una decena de food trucks especializados en bocados asiáticos, latinos y mediterráneos.

Con la llegada de la primavera y casi hasta el otoño, el lugar suele estar muy concurrido por lo que recomendamos, primero, encontrar una mesa a la sombra y, luego, decidir qué delicatessen saborear. Imprescindible.

Prenzlauer Berg
Street Food Markt del KulturBrauerei

Deliciosa comida vietnamita

El vietnamita Van Anh, en el número 7 de la calle Oderberger, donde saborear platos sanos, sabrosos y auténticos del país asiático. Como dato curioso cabe decir que enfrente de este local, concretamente en la terraza del ‘Godot’, se rodaron varias escenas de la cuarta temporada de ‘Homeland’.

Fresh tuna summer roll in sweet soy-ginger-sauce, en ‘Van Anh’
Prenzlauer Berg
Grilled French duck breast marinated with green tea, basil in soy-ginger-sauce, en ‘Van Anh’

Su alto índice de inmigración hacen que en Berlín sea posible comer algunos de los mejores kebabs del mundo. En K’UPS Gemüse Kebap, Kastanienallee 102, la mezcla de verduras asadas y salsas (a elección del cliente) junto a un toque de lima, hacen de este bocado uno de los mejores que comer en Prenzlauer Berg. Cuentan con una pequeña terraza y, por supuesto, ‘take away’. ¿El precio? No supera los 3 euros.

Kebab, en ‘K’UPS Gemüse Kebap’

Cocina rusa en Berlín

¿Conoces la alta cocina de la antigua Unión Soviética? Cambiamos de tercio y nos vamos a Knaackstraße 22/24 para disfrutar un menú degustación en Pasternak, especializado en platos rusos y judíos. Por 38 euros, sirve seis típicos, como sopa Borshtsh, ternera Stroganoff, o blinis dulces. Lo acompañamos con un tinto de Georgia, vino curioso donde los haya, y difícil de encontrar en España. También ofrece desayunos, menú del día y brunch, los domingos.

Beef Stroganoff, en ‘Pasternak’
Prenzlauer Berg
Filled with salmon caviar, served on baby spinachand sellery with white wine cream sauce, en ‘Pasternak’
Vino de Georgia, en ‘Pasternak’

¿Y alguna recomendación para alojarse en Prenzlauer Berg?

Nosotros intercambiamos de nuevo nuestro balcón madrileño por otro con vistas más ecológicas y es que, en esta parte de Berlín, se observa una conciencia medioambiental inimaginable en la capital de España. Las zonas comunes de reciclaje están compuestas de grandes contenedores donde la clasificación de residuos es rápida, colaborativa y relativamente limpia.

Vivir una semana en este tipo de comunidades sirve también para entender el espíritu del barrio, así que no dudes en alquilar un apartamento por días. Y a ser posible con vistas a uno de estos patios traseros que tanto abundan en Prenzlauer Berg.Y si te haces con una bicicleta de paseo para ir a la compra de comida orgánica, mejor que mejor.

Prenzlauer Berg
Patios traseros con mucho encanto

Cómo ir desde el aeropuerto al centro de Hamburgo

Cómo ir desde el aeropuerto al centro de Hamburgo
Aeropuerto de Hamburgo

Bautizado en 2016 con el nombre del ex Canciller Federal de Alemania, Helmut Schmidt, el aeropuerto de Hamburgo fue inaugurado en 1911. Se ubica en el distrito Hamburg-Nord (barrio Fuhlsbüttel) al norte. Cuenta con dos terminales y un sector central denominado Airport Plaza, con tiendas, restaurantes y salas de espera.

El aeropuerto de Hamburgo está comunicado con el centro de la ciudad mediante un servicio de trenes que funciona con soltura y de una manera muy sencilla. En apenas media hora de trayecto directo, diez paradas, esta especie de cercanías te dejará en Hauptbahnhof, estación de ferrocarril por la que a diario pasan más de 450.000 viajeros. Esto la convierte en la primera más transitada de Alemania y la segunda de Europa, tras la parisina Gare du Nord.

Cómo ir desde el aeropuerto al centro de Hamburgo
En dirección a S-Bahn

A la entrada de la estación, perfectamente señalizada por todo el aeropuerto, están las máquinas expendedoras. Selecciona idioma en castellano (si lo necesitas). Su sistema es parecido al del metro de Madrid, ya que se paga según el destino elegido.

Cómo ir desde el aeropuerto al centro de Hamburgo
Máquinas expendedoras en el aeropuerto de Hamburgo
Cómo ir desde el aeropuerto al centro de Hamburgo
Menú en castellano

En nuestro caso, las máquinas pedían el importe justo y tuvimos que tirar de tarjeta de crédito. El precio del billete es de 3,40 euros euros por persona (precio 2020) y la línea 1 de la S-Bahn opera cada 10 minutos en dirección a Blankenese.

Billete de metro en Hamburgo
Billete de metro en Hamburgo
Cómo ir desde el aeropuerto al centro de Hamburgo
Marta, deja de hacer fotos y ven

Aquí puedes ver un plano de la red de metro y cercanías de Hamburgo. Pincha aquí para ampliarlo.

Plano de metro de Hamburgo

Ahorrar dinero en tu viaje a Hamburgo

Un consejo para ahorrar dinero en tu viaje a Hamburgo es que adquieras la Hamburg Card para viajar gratis en el transporte público (incluido el S-Bahn S1 desde el aeropuerto). Además, ofrece hasta un 50% de descuento en más de 150 atracciones turísticas. La Hamburg Card está disponible por 10,50 euros por persona y 18,50 para un grupo máximo de cinco personas (precio en 2020).

Hotel Sofitel Hamburg Alter Wall, delicioso descanso en Hamburgo

Tras nuestra primera experiencia con la cadena Sofitel, en la localidad marroquí de Essaouira, no lo pensamos dos veces a la hora de reservar alojamiento para las últimas noches del año en Hamburgo. Ubicado en pleno centro de la ciudad, y con un modernas instalaciones, el Hotel Sofitel Hamburg es un cinco estrellas que invita a no salir de la habitación. A menos que uno busque relajación en su maravilloso spa.

Hotel Sofitel Hamburgo

Habitaciones con espectacular diseño

La nuestra, una doble de lujo, tenía un ventanal con vistas al canal de Alsterkanal. Desde él pudimos contemplar el espectáculo de fuegos artificiales minutos después de empezar 2014.

A la mullida y enorme cama exclusiva de los Sofitel, MyBed -que puede adquirirse en su web por 4.300 euros- se suma un cómodo sofá con reposapiés en forma de huevo diseñado por Herman Miller. Lugar ideal para mirar la televisión en una pantalla plana de 42 pulgadas o escuchar la música de nuestro iPhone en el sistema de audio Bose Wave.

En el cuarto de baño, con una gran bañera y ducha de efecto lluvia, aguardan dos suaves albornoces y aromáticos amenities de Lanvin.

Hotel Sofitel Hamburgo
Hotel Sofitel Hamburgo
Hotel Sofitel Hamburgo

Una de las mayores cualidades de esta cadena hotelera es el cuidado que ponen en los detalles. Desde cafetera Nespresso a botella de agua de cortesía o unas esponjosas berlinesas para recibir al año nuevo. La exquisita decoración hace que el minibar esté oculto a modo de armario en la pared. O que un ejemplar de buen vino francés se esconda en un pequeño cajón.

Nespresso
Hotel Sofitel Hamburgo
Berlinesas

Otro de los puntos fuertes del Hotel Sofitel Hamburg es el desayuno. Siempre dispone de un cocinero para preparar platos calientes al momento: huevos, tortillas, tortitas… Puede decirse que no falta de nada. Gran variedad de zumos y panes, fruta preparada, fiambres, quesos, embutidos, bollería para todos los gustos… Y algunas delicatessen como salmón o yogures artesanales. Nos llamó la atención el buen número de productos biológicos y bajos en calorías con los que cuenta el bufé. ¡Los alemanes saben cuidarse!

Hotel Sofitel Hamburgo
Hotel Sofitel Hamburgo
Zumos
Fruta fresca
Yogures
Bufet frío
Desayuno

Pero si hay algo que enamora del Hotel Sofitel Hamburg es su encantador spa. Con piscina climatizada, sauna, baño turco, baño de contraste para los pies, tumbonas, masajes…

Hotel Sofitel Hamburgo

Nos gustó del Hotel Sofitel Hamburg

– El tamaño de la habitación y del baño, 33 metros cuadrados en total.

– Los amenities de Lanvin.

– La conexión wifi gratuita.

– Los platos preparados al momento en el desayuno.

– La fuente con manzanas frescas en recepción, a disposición de los clientes.

– La terraza de verano a orillas del canal y con embarcadero privado.

– La infinita tranquilidad del spa, casi siempre…

No nos gustó

– Que me perdonen los padres y madres, pero enseñar a nadar a una niña chillona en un la piscina de un spa no es, definitivamente, buena idea.

El precio de la habitación doble de lujo de este hotel en Hamburgo, desde 240 euros por noche con desayuno y acceso al spa incluidos.

Miniatur Wunderland, museo de las miniaturas de Hamburgo

Fue a finales de diciembre del año 2000 cuando los gemelos Frederik y Gerrit Braun, creadores y actuales directores de Miniatur Wunderland, decidieron que su gran pasión por las miniaturas, los trenes a escala y el modelismo se convirtiera en realidad.

Hoy en día es una de las atracciones turísticas más visitadas de Alemania. Un espacio en el que niños y adultos disfrutan por igual con las ocho secciones de diferentes países recreadas en tres plantas. Y a la que es recomendable dedicar, al menos, 4 o 5 horas para no perderse ningún detalle.

Pincha en la imagen para ver nuestro vídeo

Esta especie de museo se encuentra en Hamburgo, presente en la colección con algunos de sus monumentos y lugares más emblemáticos, como la catedral, la estación central, el puente Köhlbrand o el Imtech Arena, para cuya reproducción a escala de sólo 1:150 por motivos de espacio se emplearon 2.000 horas.

Imtech Arena de Hamburgo
Imtech Arena de Hamburgo
Miniatur Wunderland
La hamburguesa y canciller alemana, Angela Merkel
Puerto de Bergvik (Escandinavia)
Puerto de Bergvik (Escandinavia)

Aunque la mayoría de las representaciones expuestas en Miniatur Wunderland son fruto de la fantasía de sus creadores, hay otras que se han recreado con mucha fidelidad, como la historia de Alemania, muy presente en la primera parte de la colección. Llama especialmente la atención cómo se muestran los cambios sufridos a raíz de la Segunda Guerra Mundial en ciudades como Berlín o la caída del Muro en 1989.

Caída del Muro de Berlín
Caída del Muro de Berlín

Son muchos los detalles que se esconden en las maquetas de este pequeño ‘país de las maravillas’, algunos colocados deliberadamente para que haya que fijar la vista al máximo y encontrar alguna de las veinte escenas que en el folleto explicativo señalan como más populares: un cadáver en el río, un laboratorio de drogas, una pareja de amantes (encontramos varias), el esqueleto de un dinosaurio, una familia de pingüinos o la famosa Pippi Calzaslargas.

Miniatur Wunderland
¡Un cadáver en el río!
Accidente de tráfico
Rescatando el coche accidentado
Miniaturas muy curiosas
Mientras unos trabajan…

Hay algunos escenarios que destacan por sus enormes dimensiones y funciones interactivas, como la ajetreada estación de tren suiza Porta Alpina, un concierto de DJ Bobo (con música incluida) o el aeropuerto de la imaginaria ciudad de Knuffingen, donde estuvimos un buen rato viendo cómo despegaban y aterrizaban las maquetas de los aviones.

Concierto de DJ Bobo
Concierto de DJ Bobo
Urinarios en el concierto de DJ Bobo
Urinarios en el concierto de DJ Bobo

 Miniatur Wunderland en cifras

-Más de 10 millones de visitantes.

-500.000 horas de trabajo.

-1.300 metros cuadrados.

-215.000 figuras en miniatura.

-930 trenes y 14.450 vagones.

-228.000 árboles.

-Más de 335.000 luces.

-150 botones interactivos.

Precios de Miniatur Wunderland

El precio de la entrada a Miniatur Wunderland es de 20 euros para adultos y 12,50 para niños. El día que fuimos había una espera de más de 3 horas, así que decidimos comprarlas para la mañana siguiente. Si no quieres llevarte sorpresas, puedes adquirirlas por adelantado en su web, donde también puedes consultar los horarios de apertura.

Dispone de un pequeño bistró donde es posible hacer una parada para descansar con una buena cerveza alemana o una currywurzt antes de proseguir la visita.