Parador de Gredos (Ávila), el capricho del rey Alfonso XIII

Parador de Gredos

Con motivo del TBM celebrado en Gredos, nos alojamos en su Parador, que puso en oferta algunas habitaciones para los blogueros asistentes. Tras la decepción que supuso la del leonés de San Marcos, esta nos pareció todo lo contrario: cama grande y confortable, muebles rústicos y cuidados y, lo más importante, baño nuevo y luminoso.

Parador de Gredos
Parador de Gredos
Parador de Gredos

Las instalaciones, decoradas con vigas de madera y cientos de detalles relacionados con la caza, son amplias y lustrosas. Destacando una terraza desde la que puede contemplarse la sierra de día y el cielo estrellado por la noche. También dispone de un gran salón con chimenea de ensueño donde disfrutar de una relajante copa.

Salón
Terraza
Chimenea

El desayuno es el tradicional de Paradores, aunque menos variado que el de Léon o Ávila: quesos, embutidos, cazuelitas, fiambres, fruta, bollería… Y la posibilidad de pedir platos calientes cocinados al momento, como huevos fritos o revueltos, además de un detalle que nos encanta, zumo de naranja natural.

Cecina y jamón
Detalle del desayuno

Pero si hay algo por lo que destaca el Parador de Gredos es por su apasionante historia, ya que se trata del primero y de la red. Resultado del capricho del rey Alfonso XIII, que lo mandó construir en 1926 para hacer de él su lugar de reposo tras las excursiones cinegéticas que realizaba por la zona. Años más tarde, José Antonio Primo de Rivera fundó aquí la Falange. Y en 1978, albergó a los siete ponentes responsables de redactar el proyecto definitivo de la Constitución Española, que se debatió en el bautizado como ‘Salón del Silencio’.

Vistas

Nos gustó

– Las vistas y el entorno.

– La paz y tranquilidad que se respiran.

– Detalles como alfombrillas al pie de la cama.

– La historia que desprende el Salón del Silencio.

No nos gustó

– La cafetería cierra a las 23.30, aun teniendo a un gran grupo de blogueros alojados en él. Además, el segundo día, cerraron el acceso al salón con chimenea. Imperdonable.

– Los precios de la cafetería (12 euros un bocadillo de jamón y 11 un gin tonic).

– La mala insonorización de las habitaciones ya que, al ser el suelo de madera, se oyen las pisadas de todo aquel que pasa delante de tu puerta.

Gastronomía del Parador de Gredos

Como no podía ser de otra manera, nos animamos a probar el restaurante del Parador de Gredos. Vaya por delante decir que la nuestra fue una cena ligera. A pesar de que su carta está plagada de propuestas de la zona, como judiones del Barco, migas del pastor o patatas revolconas, nos decidimos por platos sencillos. Pero muy apetecibles y excelentemente presentados.

 Carpaccio de solomillo de ternera avileña con virutas de parmesano

Parador de Gredos

Huevos camperos rotos con habitas, cebolla confitada y pimientos del Piquillo

Huevos camperos rotos con habitas, cebolla confitada y pimientos del Piquillo

Alcachofas naturales salteadas con ajo y cecina

Alcachofas naturales salteadas con ajo y cecina

Y, de postre, los fríos más divertidos del Parador de Gredos, cuatro mini conos con helado de nube, chocolate, fresa y vainilla sobre bizcocho de chocolate con gominolas.

Parador de Gredos
Cava

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