Un paseo por Chelsea Market, el mercado más ‘cool’ de Nueva York

Zona comidas Chelsea Market

Una visita a Chelsea Market es obligatoria para cualquier amante de los mercados como nosotros. Pero no solo de los tradicionales donde comprar carnes, pescados y verduras, sino de aquellos en los que la comida ya está preparada y es posible sentarse allí mismo para degustarla.

Si en España estos espacios se pusieron de moda hace escasos años, con el madrileño de San Miguel a la cabeza, en ciudades como Nueva York existen desde hace décadas. Chelsea Market resulta un lugar curioso, perfecto para un corto descanso si estás por el barrio, uno de los más bonitos de la ciudad.

Chelsea Market Nueva York

La tienda que más llama la atención, de las más de 50 que componen Chelsea Market, es The Lobster Place, una de las pocas donde es posible encontrar productos frescos. En este caso, pescados y mariscos expuestos con suma delicadeza y perfectamente identificados por su zona de captura o características especiales. Los reyes del negocio son la langosta de Maine, que se puede adquirir ya cocida y en diferentes tamaños. Y el sushi, que venden preparado en pequeñas bandejas o puede comerse a la barra preparado al momento por expertas manos japonesas a la vista de los clientes.

Marisco fresco en Chelsea Market
Barra de sushi y sashimi Chelsea Market

Pero como sucede en estos ‘templos’ gastronómicos, es posible encontrar casi todo tipo de comida en Chelsea Market. Desde italiana a tailandesa, pasando por mexicana o australiana, como la que ofrece Tuck Shop.

Bocadillos vietnamitas en Chelsea Market

Uno de los más exitosos es Num Pang, cuya especialidad son los bocadillos vietnamitas. Cuenta con la mayor puntuación de la revista Zagat para una bocadillería de la Gran Manzana. Y ofrece opciones tan exóticas como panceta glaseada a la cinco especias o gambas tigre al coco, que hacen que se formen largas colas a su puerta a la hora del almuerzo.

Bocadillo vietnamita Num Pang Chelsea Market
Take away Chelsea Market
Zona comidas Chelsea Market

No faltan tampoco tiendas gourmet en Chelsea Market. Con los mejores productos a precio de oro, como sales, especias, quesos, embutidos y hasta una curiosa cerveza artesana y ecológica que venden por galones.

Tienda Chelsea Market
Tienda casa Chelsea Market

Dos datos llamativos sobre Chelsea Market: en el mismo edificio se encuentra la sede neoyorquina de YouTube, con ascensor de uso exclusivo. Es usada también como una gran sala de exposiciones temporales. Nosotros tuvimos la suerte de poder admirar la de Rock Paper Photo Art Show, con cuarenta instantáneas de algunos de los mejores músicos de todos los tiempos.

Sede de YouTube Nueva York
Exposicion en Chelsea Market

Chelsea Market, en la Novena Avenida entre las calles 15 y 16, está abierto de 7 de la mañana a 9 de la noche, de lunes a sábado. Y de 8 de la mañana a 8 de la tarde, en domingo.

Descubriendo la clase ‘business’ de Iberia con un ‘upgrade’ gratuito

Poco imaginaba Jota la sorpresa que le esperaba cuando dijeron su nombre por megafonía en el aeropuerto de Barajas. Como es bastante fatalista, pensó que algo iba mal con su billete, que su solicitud para entrar a Estados Unidos no se había cursado correctamente o que había algún problema con su equipaje. Así que, cuando se presentó pálido frente al mostrador de la puerta de embarque, no esperaba que fuera a escuchar las mágicas palabras pronunciadas por una de las empleadas de Iberia: ‘Va a volar usted en business’. Sí, iba a conocer la clase business de Iberia. Y sin tener que pagar dinero extra.

Asientos clase business de Iberia
Ojalá volar fuera siempre así…

He de reconocer que en ese momento me cayó un poco mal… Pensé en la suerte que tenía y que ya podía haber sido yo… Apenas unos segundos después, Jota le decía a la señorita que si podía elegir prefería que fuese yo quien pasara a ocupar su asiento. Pero no le hizo falta insistir ya que mi nombre fue pronunciado un instante después y la misma frase sonó a música celestial en mis oídos: ‘Va a volar usted en business’.

Edredón y neceser Iberia
Edredón y neceser

Siempre había soñado con viajar en la clase business de Iberia, unas filas por delante de la clase turista. Pero el precio de los billetes, que puede hasta cuatriplicarse, me había echado para atrás como al resto de mortales mileuristas. Si el coste de nuestros dos pasajes a Boston era de algo más de 2.000 euros, en clase business ascendía a 5.413 euros. Bastante más del presupuesto fijado para las tres semanas de aventura que teníamos por delante.

Mando para el entretenimiento a bordo

El tan temido overbooking fue el ‘culpable’ de que nos tocara esta lotería. También influyeron otros dos factores: ser de los primeros en hacer el check-in on line y ser titulares de la tarjeta Iberia Plus. Así nos lo explicó nuestra amable azafata, que ayudó a convertir el vuelo Madrid-Boston en una experiencia inolvidable.

Desde el minuto uno, y como no podía ser de otra manera, uno se da cuenta de que volando en la clase business de Iberia todo son ventajas. El tamaño del asiento, espacio para las piernas y bultos extras, enchufes, revistas, almohada mullida, cálido edredón, neceser de cortesía, cava de bienvenida… ¡Hasta unos minutos de conexión wifi para escribir un tuit desde el aire!

Entrantes comida clase business Iberia
Entrantes

Otro de los aspectos que estaba deseando conocer era la oferta gastronómica. Desde hace algunos años, el menú de la clase business de Iberia está asesorado por cuatro de los cocineros más reputados de nuestro país: Toño Pérez, Paco Roncero, Dani García y Ramón Freixa, cada uno de ellos galardonado con dos Estrellas de la Guía Michelin.

Bacalao rebozado con salsa vizcaína, patata machacada y judías verdes Iberia
Bacalao rebozado con salsa vizcaína, patata machacada y judías verdes

El nuestro estaba compuesto de una serie de entrantes: gazpacho con huevo (marca Alvalle, eso sí); ventresca de atún con tomate, cebolleta y vinagreta de balsámico al Pedro Ximénez; ensalada de endivias, berros y pera con queso azul y queso de cabra Viejo Maestro con uvas.

El plato principal, a elegir entre tres -carne, pescado o una opción vegetariana-: guiso de pollo de corral con cebollitas, boletus y ciruelas; bacalao rebozado con salsa vizcaína, patata machacada y judías verdes o canelones de tomate, mozzarella y aceitunas con salsa bechamel.

Guiso de pollo de corral con cebollitas, boletus y ciruelas clase business Iberia
Guiso de pollo de corral con cebollitas, boletus y ciruelas

Cabe destacar la Bodega Business Plus, con un buen puñado de referencias españolas en blancos, tintos y rosados -Rioja, Ribera, Navarra, Rueda-, además de un brut reserva, vinos de aperitivo y otros cuantos dulces. Todos ellos comentados en la carta que se entrega junto al menú y con notas de cata de Custodio L. Zamarra, sumiller del restaurante Zalacaín. No hace falta apuntar que la opción de licores y destilados es totalmente libre durante todo el vuelo.

Helado de nata y piñones caramelizados con perlas de chocolate
Helado de nata y piñones caramelizados con perlas de chocolate

A media tarde, por si alguien se ha quedado con hambre, sirven una pequeña merienda con pan caliente, embutidos ibéricos, queso manchego y tomate natural, además de fruta fresca.

Merienda

Si hemos de poner una pega a este vuelo a Boston es que, en vez de las ocho previstas, durara siete horas y veinte minutos, lo que nos ‘robó’ cuarenta de disfrutar del mejor trayecto de toda nuestra vida. Ahora solo queda soñar con que, algún día, vuelva a repetirse esta tremenda suerte. O, en su defecto, que nos toque la lotería para volar así el resto de nuestra vida viajera. ¡Muchas gracias por todo, Iberia!

‘230 Fifth’, un ‘brunch’ en Nueva York con las mejores vistas

A estas alturas de la película no queda casi nadie sin saber qué es un brunch. Ese híbrido entre desayuno y almuerzo que suele hacerse los domingos en muchas ciudades de Estados Unidos. Y que los españoles hemos acabado adoptando como costumbre propia. Recuerdo cuando tomé mi primer brunch en Nueva York. Entonces era una fan total de ‘Sex and the city’ y elegí uno de los locales a los que iban las chicas de moda para poner a caldo a los hombres mientras comían huevos Benedict y bebían Bellinis.

Esta vez quise que fuera algo realmente especial y elegí la azotea del 230 Fifth, ya que había leído en una revista que las vistas desde su terraza eran las mejores de la Gran Manzana. Y vaya si lo son…

Vistas desde la azotea del 230 Fifth en Nueva York

Brunch en Nueva York con bufet libre

La oferta gastronómica que ofrece por 29 dólares/persona (15 en el caso de los niños) es un bufet libre de platos fríos y calientes. Además de una isleta donde se preparan tortillas al instante con los ingredientes que uno elija.

Huevos, beicon, pollo, sándwiches, hamburguesas, hot dogs, pasta, ensaladas, bagelsfrench toasts, tortitas, gofres, fruta fresca… Todo lo que uno pueda imaginar y más para degustar ininterrumpidamente desde las 10 de la mañana a las 4 de la tarde, como si de una tarifa plana se tratara. Está claro que si eres de los que les gusta comer, este lugar te resultará uno de los más económicos en Manhattan.

Brunch en Nueva York

En el precio de este brunch en Nueva York está incluida una copa de champán o una Mimosa. Además de café ilimitado -zumos y refrescos en el caso de los más pequeños-. También disponen de una carta adicional de bebidas y cócteles que van desde los 10 dólares de un Bloody Mary a los 2.200 de una botella de Perrier-Jouet Gran Brut.

Brunch 230 Fifth Nueva York
Tortilla recién hecha, ensalada de mozzarella, beicon, patatas,… ¡y champán!
Fruta fresca y fresas al vodka
Fruta fresca y fresas al vodka
Tortitas con nata y cookie
Tortitas con nata y cookie

Aunque está más que claro que no te vas a quedar con hambre después de este brunch en Nueva York, en este local la comida es lo de menos. Ya que difícilmente posarás los ojos en tu plato debido a las impresionantes vistas del skyline neoyorquino frente a ti. Presididas por el Empire State Building y el edificio Chrysler, mi favorito de la ciudad de los rascacielos.

Como su propio nombre indica, encontrarás este brunch en el 230 de la Quinta Avenida, esquina con la calle 27, muy cerca del Flatiron. Está disponible sábados y domingos y no es necesario hacer reserva. A la entrada, te darán una pulsera a modo de ‘todo incluido’ y te pedirán una tarjeta de crédito en la que cargarán después tu factura.

Revísala para que no te pase como a nosotros y añadan un 20% de propina. A pesar de que en el propio tíquet indican que no está incluida y que solo es obligatoria para grupos de 6 o más personas. Y no te preocupes por la temperatura. Si llueve, te trasladarán a una de las mesas de la planta de abajo, donde podrás seguir disfrutando de las vistas a través de sus grandes ventanales. Asimismo, en invierno aclimatan una zona concreta con estufas para soportar las frías temperaturas neoyorquinas.

Entrada 230 Fifth

Actualización 2020 COVID-19

Debido a la situación actual por la COVID-19, el bufet libre de este brunch en Nueva York ha dejado de estar disponible. En su lugar, ofrecen un menú a la carta con cuatro platos principales.

Carta 230 Fifth Nueva York