Qué ver en Bolonia: 24 horas en la capital de Emilia-Romaña

Bolonia

De camino al Gran Premio de San Marino de Moto GP pudimos aprovechar 24 horas en Bolonia. La bella ciudad del noroeste de Italia es capital de la región de Emilia-Romaña. De fácil manejo y cortas distancias, no la recomendamos para familias con niños pequeños por culpa del intenso tráfico rodado. Sí creemos que es un destino ideal para estudiantes con beca Erasmus, jóvenes con ganas de marcha o blogueros ligeros de equipaje, como nosotros. Descubre, a continuación, qué ver en Bolonia.

1. La llegada

Aterrizamos en el Aeropuerto Marconi, una de las bases más importantes para compañías low cost en el sur de Europa. Está ubicado a unos 10 kilómetros del centro, donde llegamos sin mayores problemas en el Aerobus de la línea TPER por unos 6 euros. Si sois tres o cuatro personas, quizá os convenga hacer el trayecto en taxi por menos de 20 euros. Y empezar a disfrutar de todo lo que hay que ver en Bolonia.

Bolonia
Motos, coches, empedrado y soportales

2. La ciudad

Mundialmente conocida por el magnífico estado de conservación de su casco histórico, es una urbe capaz de trasladarnos a una época medieval. Pero, a día de hoy, solo se entiende como un caos de coches y motos perfectamente organizado. Recomendamos dejarse llevar entre los soportales sin rumbo fijo, pues merece la pena fijarse en los detalles de la esplendida arquitectura que ver en Bolonia en cada rincón del paseo. También es sede de marcas míticas como Lamborghini o Ducati.

Bolonia
En bici hubiéramos visto más lugares secretos

3. Los monumentos que ver en Bolonia

La lista de monumentos que ver en Bolonia se puede hacer interminable. Pero destacamos las Dos Torres, su Plaza Mayor flanqueada por San Petronio y el Palacio del Ayuntamiento. Otros edificios exuberantes que ver en Bolonia son las antiguas sedes de Los Bancos o Los Notarios, Teatro Comunale, Pinacoteca Nacional o el Real Colegio de España. También, iglesias, pórticos, arcadas, palazzos, villas, museos, colecciones, teatros… Y un sinfín de referencias que obligan al viajero a preparar con tiempo su ruta artística si no quiere acabar como Stendhal en la vecina Florencia.

Bolonia
Nos miran con cara de perro

4. Las tiendas que ver en Bolonia

No hace falta que lo digamos, pero las compras no suelen estar entre nuestros objetivos viajeros. A no ser que se nos rompan las botas, echemos en falta algo más de abrigo o nos ‘mole’ alguna gorra, camiseta o recuerdo similar. Sin embargo, pudimos comprobar que Bolonia es un paraíso para los adictos al consumo. Su artería central está plagada de tiendas especializadas en moda italiana, zapatos a medida, alta cosmética, cuero, joyas y otros complementos fáciles de encontrar y nada baratos a la hora de pagar.

5. La gastronomía de Bolonia

En este apartado nos hemos sentido muy cómodos, ya que las 24 horas en Bolonia puede arrancar en una de sus coquetas pastelerías a ritmo de cannolis y ristrettos (deliciosos). Continuar entre los puestos de carnes, pescados, frutas y verduras que se amontonan en los aledaños de la Piazza Maggiore (sorprendente). Recuperar fuerzas en osterias como dell’Orsa (imprescindible) y adentrarse en la Via Zamboni para beber en la calle o sentarse en alguna terraza. No os perdáis dos de los platos más típicos: ragú alla bolognese y tortellini in brodo.