Visitar las Cataratas del Niágara, excursión de un día desde Toronto

Cataratas del Niágara desde Canadá

Cuesta pensar que estadounidenses y canadienses compartan algo más allá del idioma, ¿verdad? Pues, más aún, que compartan una atracción turística de la envergadura de las Cataratas del Niágara. Aunque ya eran populares como destino para recién casados, la película ‘Niágara’, protagonizada por Marilyn Monroe, hizo que el número de visitantes se disparara. Al igual que ‘Superman II’, donde se rodaron algunas impactantes escenas que seguro recuerdas si naciste en la década de los 70 u 80. Una excursión de un día o fin de semana es una de las actividades más típicas desde Toronto.

Cataratas del Niágara desde Canadá

Qué hacer en las Cataratas del Niágara o Niagara Falls

1. Table Rock Welcome Centre

Empieza tu visita a las Cataratas del Niágara en el Centro de Bienvenida y déjate aconsejar para disfrutar al máximo. En Table Rock podrás, además, comprar alguno de los pases turísticos como el Niagara Falls Explorer Pass. También encontrarás tiendas de recuerdos y varios restaurantes. El Table Rock House, con excelentes vistas, ofrece brunch dominical con dos opciones: a la carta o por un precio fijo de 30 dólares.

2. Crucero Maid of the Mist

En funcionamiento desde 1846, es uno de los servicios turísticos más antiguos del mundo que todavía sigue activo. Esta emocionante experiencia tienes que hacerla, al menos, una vez en la vida. El precio de los cruceros en el Maid of the Mist es de 22,25$ para adultos y 13$ para niños entre 6 y 12 años. Los menores de 5 años acompañados por un adulto pueden acceder de manera gratuita. El trayecto es muy seguro, pero te avisamos que da ‘un poco de respeto’ cuando el barco se acerca a la catarata y tiene que emplear a fondo sus motores para vencer la fuerte corriente en contra. Aunque la compañía proporciona un chubasquero con cada tíquet, te mojarás sin remedio. Así que ten mucho cuidado con la cámara fotográfica o teléfono móvil.

Crucero Maid of the Mist Cataratas del Niagara

3. Subir a la torre Skylon

La atracción más famosa de las Cataratas del Niágara te brindará las mejores vistas de esta maravilla y sus alrededores. Desde la torre Skylon es posible divisar Nueva York o Toronto en los días más claros. Pensada para el ocio de toda la familia, en ella podrás encontrar un observatorio, 3 restaurantes panorámicos -uno de ellos, giratorio- o un centro de ocio.

Torre Skylon Cataratas del Niágara Canadá

4. Pasear por Niagara Falls

Como si de un parque temático se tratara, las calles de Niagara Falls están plagadas de llamativas tiendas y restaurantes. Cadenas como Rainforest Cafe o Hard Rock Cafe cuentan con sucursales de lo más coloridas.

Niagara Falls Canadá
Niagara Falls Canadá

5. Tomar una cerveza en la Niagara Brewing Company

Con varias refrescantes cervezas de barril, algunas de ellas de elaboración propia, la Niagara Brewing Company es el sitio perfecto para hacer un alto en el camino antes o después de tu visita a las Cataratas del Niágara. Ofrece una «Hoppy Hour» de 15:00 a 16:00 y de 19:00 a 20:00, además de una pequeña carta de comidas y dos terrazas. Los encontrarás en el 4915-A de Clifton Hill.

Niagara Brewing Company

6. Reponer fuerzas en Chuck’s Roadhouse Bar & Grill

Un poco alejado de zona más turística, en el 5317 de Ferry St, se ubica este restaurante para comer en Niagara Falls. Una de las especialidades de Chuck’s Roadhouse Bar & Grill es el denominado steak and lobster: solomillo de ternera con cola de langosta a la parrilla. Nunca un ‘tierra y mar’ nos supo tan delicioso. En su menú, también ofrecen hamburguesas, costillas, ensaladas, platos de pollo o fish and chips.

Steak and lobster Chuck's Roadhouse Bar & Grill

7. Cata de vino de hielo o icewine

Algo que hacer de manera casi obligatoria cuando visites las Cataratas del Niágara es una cata de vinos en alguna de las más de 50 bodegas de la región. Cada vez más famoso, el vino helado canadiense se produce de viñedos congelados de forma natural cuyos frutos se recogen a temperaturas de -8º o menos. Ideal para postre, el ice wine es bastante caro ya que son necesarios muchos kilos de fruto para una sola botella.

8. Niagara on the Lake

Al contrario que Niagara Falls, esta ciudad de postal parece haberse quedado anclada en el tiempo. Pasea tranquilamente por el centro histórico de Niagara on the Lake, relájate en Queen’s Royal Park, explora las pequeñas tiendas o disfruta de los dulces típicos en alguno de sus acogedores cafés. ¡Una verdadera delicia!

Niagara on the Lake

¿Cómo llegar hasta las Cataratas del Niágara desde Toronto?

El autobús es la manera más cómoda ya que hay varias compañías que realizan el recorrido desde Toronto a las Cataratas del Niágara en dos horas y media. Nosotros elegimos Greyhound. Otra opción es un tren que sale desde Union Station y llega a Niagara Falls en menos de dos horas.

Toronto Canadá

¿Has estado en las Cataratas del Niágara? ¿Cómo fue tu experiencia?

San Francisco, tranvías y casas victorianas en el norte de California

The Painted Ladies San Francisco

En esta entrada, os proponemos un recorrido por San Francisco, una de las ciudades más fascinantes de los Estados Unidos. Situada al norte de California, es famosa por el icónico puente Golden Gate. Otras estampas de su cosmopolita imagen la componen los típicos tranvías y coloridas casas victorianas. Pero hay mucho que ver en San Francisco. Y también mucho que comer. Así que vamos a proponeros varias paradas coincidiendo con los lugares más turísticos. ¿Nos acompañais en este paseo?

Qué ver en San Francisco

1. The Painted Ladies

Uno de los lugares más fotografiados que ver en San Francisco. Esta hilera de casas victorianas de madera, pintadas en colores suaves, son famosas en todo el mundo. Son conocidas también como Postcard Row, por aparecer en cientos de postales, y fueron construidas finales del siglo XIX. Frente a ellas, el parque de Alamo Square (que da nombre al barrio), ideal para sentarse a contemplar el skyline o disfrutar de un pícnic.

The Painted Ladies San Francisco

¿Dónde comer cerca de The Painted Ladies?

Con varios restaurantes en San Francisco, la especialidad de Souvla es el souvlaki. Ellos mismos asan la carne -pollo, cerdo o cordero- que sirve de relleno a unas esponjosas pitas. Te recomendamos que hagas un pedido para llevar y lo saborees en Alamo Square. ¡Ah, y de postre, el clásico yogur griego!

Souvla
© Souvla

2. Union Square

La zona más comercial que visitar en San Francisco es un enjambre de turistas, adictos a las compras y hoteles de cinco estrellas. Boutiques de lujo, tiendas de regalos, grandes almacenes (con Macy’s a la cabeza) y galerías de arte hacen de Union Square una de las plazas más animadas.

Union Square San Francisco

¿Dónde comer en Union Square?

Un establecimiento imprescindible en la zona de Union Square es Lori´s Diner, en el número 500 de Sutter Street. Esta famosa barra abrió sus puertas por primera vez en 1986 y es muy popular por sus hamburguesas y desayunos.

Loris Diner San Francisco

3. Fisherman’s Wharf

Otro de los rincones imprescindibles que ver en San Francisco es el Muelle 39 (Pier 39), situado en Fisherman’s Wharf. Allí, encontrarás muchísimas tiendas y atracciones como el Aquarium o el Cartoon Art Museum. Pero, si algo te sorprenderá, es la inmensa comunidad de leones marinos que vive en su aguas. Siempre concurrido, podréis contratar diferentes actividades -en segway, bicicleta o tuk-tuk– y tours en barco.

Fishermans Wharf San Francisco

¿Dónde comer en Fisherman’s Wharf?

En Fisherman’s Wharf podrás almorzar en puestos callejeros o algunos de los mejores restaurantes en San Francisco especializados en pescados y mariscos. Si no sabes qué elegir, te sugerimos The Franciscan Crab, con sus espectaculares vistas a Alcatraz. ¿Dos imprescindibles? Cangrejo y sopa de almejas o clam chowder.

Sopa de almejas en 'The Franciscan Crab'

4. Little Italy

Una de las zonas con más encanto que ver en San Francisco es, también, una de las más tranquilas. Para conocer a fondo Little Italy, lo mejor es comenzar en el cruce entre Broadway y la Avenida Columbus.

Entre sus coloridos edificios, destacan cafeterías y heladerías en las que descansar durante unos minutos antes de seguir descubriendo la ciudad.

Little Italy San Francisco

¿Dónde comer en Little Italy?

No pierdas la oportunidad de saborear la auténtica cocina italiana en Little Italy. Pizza al horno de leña, antipasti, pastas frescas, helados… ¡Y buenos vinos del país alpino! Nosotros acertamos en Original U.S. Restaurant (414 Columbus Ave) y su horario ininterrumpido de 11 a 23. Fundado en 1890, es una institución en la ciudad.

Original U.S. Restaurant San Francisco

5. Chinatown

Después de Nueva York, el Chinatown de San Francisco acoge a la segunda comunidad china más grande de los Estados Unidos. En cuanto cruces la típica puerta de entrada, te esperan mercadillos de comida, tiendas de ropa, artesanía y recuerdos, restaurantes y farolillos por doquier.

En Portsmouth Square se izó por primera vez la bandera estadounidense en 1846. Casi dos siglos después, es lugar de encuentro de muchos de sus vecinos, formando una estampa muy original que ver en San Francisco.

Por cierto, ¿sabías que las primeras galletas de la fortuna fueron horneadas aquí y no en China?

Qué ver en San Francisco: Chinatown

¿Dónde comer en Chinatown San Francisco?

Al igual que en Little Italy, encontrarás un buen puñado de restaurantes especializados en cocina oriental. Regentados por familias de emigrantes, son sinónimo de precios económicos y abundantes cantidades. Nuestra recomendación es Sam Wo, con más de 100 años de andadura y todo un símbolo en Chinatown.

Sam Wo San Francisco

6. Pirámide Transamerica

El segundo rascacielos más alto que ver en San Francisco es uno de los iconos de esta ciudad de California. Aunque, actualmente, ya no es sede de la Transamerica Corporation, aún aparece su logo en el edificio. Diseñada por William Pereira, tiene 260 metros de altura.

Pirámide Transamerica San Francisco

¿Dónde tomar algo cerca de la Pirámide Transamerica?

A tiro de piedra de Chinatown y Little Italy se encuentra Vesuvio Cafe (255 Columbus Avenue). Este bar histórico es el sitio perfecto para hacer un alto en el camino con una buena cerveza de grifo o un cóctel eco-friendly. Inaugurado en 1948, el edificio en el que se encuentra fue diseñado por el arquitecto italiano Italo Zanolini. Enfrente de Vesubio Café podrás, también, curiosear en City Lights Booksellers & Publishers, una de las librerías más míticas que visitar en San Francisco, especializada en artes, literatura del mundo y política progresista.

Vesubio Café San Francisco

7. Japantown

Japantown es el barrio japonés más grande y antiguo de la nación. Además de su calle principal, Post Street, merece la pena acercarse hasta el Japan Center, repleto de tiendas y restaurantes nipones. Llama la atención una impresionante pagoda de cinco pisos y treinta metros de alto, regalo de la ciudad de Osaka. Y la puerta de entrada a Japantown, similar a a la de un templo. Un barrio muy curioso que ver en San Francisco.

¿Dónde comer en Japantown?

Corea no es Japón, pero una barbacoa coreana siempre es una buena idea. Beque BBQ Grill y su ‘barra libre’ de carne -que cocinas tú mismo- por 22 dólares/persona es una gran idea.

Beque BBQ Grill San Francisco

8. Lombard Street

Situada entre Hyde y Leavenworth, Lombard Street es la calle más famosa de San Francisco. Aunque no es la más empinada de la ciudad, sí es la más conocida. Cada día, cientos de turistas se acercan hasta ella para fotografiar su cuesta en zigzag, con 40 grados de inclinación.

Lombard Street San Francisco

¿Dónde comer cerca de Lombard Street?

Desde hace 17 años, Pacific Catch es uno de los restaurantes más populares de Marina District. Su menú incluye pescado salvaje o criado de forma sostenible, en forma de ceviche, poke hawaiano o sushi. Y también, hamburguesas, parrilladas, fish and chips o ‘la captura del día’. Los encontrarás en 2027 Chestnut St.

Pacific Catch
© Pacific Catch

9. Castro

Uno de los barrios que ver en San Francisco más populares. Castro se caracteriza por ser el centro de la comunidad gay, con un ambiente tolerante y abierto, sin ningún tipo de discriminación. Verás banderas multicolor a cada paso, y algunos de los mejores bares de la ciudad. Si te gusta la fiesta, Castro es, sin duda, tu sitio.

¿Dónde comer en Castro?

Si buscas disfrutar de un brunch en San Francisco, no te pierdas Star Belly. Están en 3583 16th Street, en pleno Castro, y disponen tanto de brunch diario como de fin de semana.

Star Belly
© Star Belly

10. Mission Street

Mission Street es una de las arterias principales y se extiende desde la frontera sur de Daly City hasta la costa noreste. En el número 2779 podrás hincarle el diente a los mejores tacos de San Francisco. Ojo, se forman largas colas y no aceptan tarjetas de crédito. Y una recomendación para pedir en Taquería El Farolito, atrévete con los camarones a la diabla. Pican, ¡pero están de vicio!

Taqueria El Farolito San Francisco

11. AT&T Park

Si tienes la suerte de que tu visita coincida con la liga de béisbol, no pierdas la oportunidad de acudir a un partido de este deporte 100 por 100 americano. El AT&T Park, casa de los Giants, se sitúa en un enclave incomparable que ver en San Francisco, al pie del mar.

AT&T Park San Francisco

Si el partido se alarga (algo que suele ser habitual), el estadio ofrece diferentes opciones para comer o cenar. Nuestra recomendación es el sándwich de cangrejo de Crazy Crab’z.

Crazy Crab'z San Francisco

12. Golden Gate

El símbolo más representativo que ver en San Francisco es, también, uno de los más queridos. Con 2,7 kilómetros de longitud y 227 metros de altura, el Golden Gate es uno de los puentes colgantes más largos y altos del mundo.

Aunque puede verse desde infinidad de puntos, uno de los mejores es el Mirador H. Dana Bowers (o Vista Point), de camino a Sausalito.

Golden Gate San Francisco

13. Sausalito

Una de las localidades más bonitas que visitar en San Francisco, la excursión por excelencia, es Sausalito. Con apenas 7.000 habitantes, rezuma encanto por los cuatro costados. No te pierdas el puerto marítimo y las más de 400 casas flotantes de su costa, donde habitan personajes famosos y ricachones varios. Puedes llegar a Sausalito en autobús o ferri, pero si te animas a alquilar una bicicleta, la experiencia puede ser magnífica. Jota la hizo y lo cuenta aquí.

Sausalito California

¿Dónde comer en Sausalito?

Esta vez nos apetecía darnos un capricho y reservamos mesa en The Spinnaker. Ubicado en el paseo marítimo de Sausalito, ofrece vistas panorámicas de San Francisco, East Bay y Belvedere. Su menú a base de pescados y mariscos frescos, además de una exquisita selección de vinos, no os dejará indiferentes. Y ya que estáis, completad la experiencia con un cóctel previo en su encantador saloncito frente a la bahía. Inolvidable.

The Spinnaker Sausalito California

¿Os ha gustado este paseo? ¿Nos recomendáis otros lugares imprescindibles que visitar en San Francisco?

*Este artículo ha sido actualizado en 2021 y todas las fotografías son de Pasean2, a excepción de las acreditadas, que han sido elegidas por ser mucho mejores (y más apetitosas) que las nuestras de hace algunos años.

Pearl Harbor, visita a una de las atracciones más espectaculares de EE.UU.

USS Arizona Memorial

Esta base naval es uno de los lugares más emblemáticos de los Estados Unidos. Conocida por el trágico ataque sufrido a mano de los japoneses, su popularidad aumentó aún más gracias a la película de igual nombre, dirigida por Michael Bay en 2001. Si estás pensando en visitar Pearl Harbor, te contamos todos los detalles.

Ataque a Pearl Harbor

El 7 de diciembre de 1941 es, junto al 11 de septiembre de 2001, una de las fechas más fatídicas en la historia de los Estados Unidos. A las 7.55 de la mañana, la aviación japonesa atacó por sorpresa la base naval de Pearl Harbor en Honolulu, Hawái. Este acto provocó la muerte de más de 2.400 personas, resultando heridas de consideración cerca de 1.300. Además, 188 aeronaves se perdieron y 4 acorazados fueron hundidos. Así se produjo la entrada del país en la Segunda Guerra Mundial.

¿Dónde está Pearl Harbor?

Situado a unos 20 minutos en coche desde el centro de Honolulu, puedes acceder a Pearl Harbor de manera sencilla con transporte público. Los autobuses 20 y 42 salen de Waikiki y te dejarán en el Visitor Center en algo menos de una hora. También puedes utilizar un taxi, pero calcula que no te costará menos de 65 dólares.

Vista aerea Pearl Harbor

Atracciones que visitar en Pearl Harbor

Pearl Harbor Visitor Center

Este viaje histórico comienza en el Pearl Harbor Visitor Center. Allí podrás admirar fotografías, objetos personales y decenas de artefactos relacionados con la batalla. También, escucharás impresionantes testimonios orales de algunos supervivientes, así como un breve documental.

Pearl Harbor Visitor Center
Pearl Harbor Visitor Center
Pearl Harbor Visitor Center
Pearl Harbor Visitor Center

USS Arizona Memorial

El USS Arizona Memorial, al que se accede con una pequeña embarcación, es la atracción más visitada de Pearl Harbor. Con una estructura de 56 metros de largo, está construida encima de los restos del acorazado. Algunas partes del USS Arizona, como una torreta del pecio, aún pueden observarse a simple vista. Atacado poco antes de las 8 de la mañana del 7 de diciembre de 1941, tardó menos de 10 minutos en hundirse, causando la muerte de 1.177 de sus tripulantes. Dentro de este santuario figuran inscritos en mármol los nombres de todos los fallecidos.

USS Arizona Memorial
USS Arizona Memorial
USS Arizona Memorial
Santuario USS Arizona Memorial Pearl Harbor

Battleship Missouri Memorial

Pensar en el USS Missouri (BB-63) es hacerlo en la historia del país. Encargado en 1940, fue el último acorazado construido en Estados Unidos. Combatió en las sangrientas batallas de Iwo Jima y Okinawa, así como en la Guerra de Corea. En él se firmó la rendición de Japón que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, el 2 de septiembre de 1945. Fue puesto fuera de servicio en 1992, tras ser modernizado y proveer soporte durante la Operación Tormenta del Desierto. En 1998 se convirtió en museo flotante en Pearl Harbor.

Battleship Missouri Memorial

USS Bowfin Submarine Museum & Park

Apodado el «Vengador de Pearl Harbor», el USS Bowfin (SS-287) es uno de los submarinos estadounidenses utilizados en la Segunda Guerra Mundial. Comenzó a operar el 7 de diciembre de 1942, exactamente un año después del ataque a Pearl Harbor. El tour del USS Bowfin Submarine Museum te permitirá descubrir lugares tan especiales como la sala de motores o la de torpedos, algunos de los camarotes o el Waterfront Memorial, en honor a los 52 submarinos y más de 3.600 oficiales y tipulantes perdidos durante este conflicto bélico.

USS Bowfin Submarine Museum & Park Pearl Harbor

Regulus I

Propulsado por turborreactores, el Regulus I fue un misil de crucero utilizado por la Marina de los Estados Unidos durante la Guerra Fría. Lanzado desde submarinos y barcos, tenía un alcance de aproximadamente 500 millas náuticas. El 8 de junio de 1959 se cargó un misil Regulus I con 3.000 cartas y se lanzó desde el submarino USS Barbero (SS-317). Este misil viajó más de 100 millas sobre el Océano Atlántico. 22 minutos después, hizo un aterrizaje exitoso en la Estación Aérea Naval de Mayport, Florida, para entregar 3.000 cartas que el Director General de Correos había escrito a figuras políticas clave como el presidente Eisenhower.

Regulus I Pearl Harbor

Precio de las entradas para visitar Pearl Harbor

El acceso a Pearl Harbor es gratuito. Aunque no hace falta contratar ningún tour, sí debes tener en cuenta ciertas consieraciones.

Pearl Harbor Visitor Centre: el acceso al Pearl Harbor Visitor Centre, que incluye dos museos, ‘Road to War’ y ‘Attack Gallery’, es gratuito.

USS Arizona Memorial: cada día, más de 1.300 entradas gratuitas para el USS Arizona Memorial están disponibles en el Centro de Visitantes de Pearl Harbor. También puedes obtenerlas a través de esta web por 1 dólar de gastos de gestión.

Battleship Missouri Memorial: tiene un precio de 30 dólares para adultos y 14 para niños entre 4 y 12 años. Los menores de 4 no pagan entrada.

USS Bowfin Submarine Museum: visitar el USS Bowfin Submarine Museum cuesta 20 euros para adultos y 14 para niños entre 12 y 4 años. Los menores de 4 no pueden acceder por razones de seguridad.

Pasaporte a Pearl Harbor

Por 80 dólares para adultos y 40 para menores entre 12 y 4 años, puedes experimentar esta atracción en su totalidad con una entrada conjunta que permite ahorrar algo de dinero. El pasaporte para visitar Pearl Harbor incluye:

-Recorrido con audioguía por el USS Arizona.

-Entrada al USS Bowfin.

-Acceso al Battleship Missouri Memorial.

-Entrada al Museo de la Aviación de Pearl Harbor (en otra localización distinta).

Otras opciones incluyen transporte desde Waikiki. Puedes encontrar más información en la web oficial.

Pearl Harbor sigue siendo una base naval activa. A la llegada, encontrarás fuertes medidas de seguridad y no se permite la entrada de bolsas de ningún tipo, ni siquiera para guardar la cámara fotográfica. Puedes dejar tus pertenencias en el Visitor Center, pagando 5 dólares por pieza depositada. Sí está permitido hacer fotografías y vídeos.

Plano Pearl Harbor

¿Se puede comer en Pearl Harbor?

Dentro de las instalaciones de Pearl Harbor solo encontrarás un pequeño puesto de perritos calientes. Si prefieres algo más elaborado, te recomendamos Restaurant 604, a escasos metros, en el 57 Arizona Memorial Dr #108. Presumen de preparar el ‘mejor Bloody Mary de Hawái’ y, además de contemplar espectaculares atardeceres desde su terraza, podrás saborear hamburguesas, ensaladas, riquísimos tacos de pescado y dos de los platos hawaianos por excelencia, poke y Loco Moco, a base de arroz blanco, carne de hamburguesa, huevo frito y salsa tipo gravy. Este también llevaba una pequeña porción de mac & cheese.

Loco Moco Hawai
Tacos pescado Restaurant 604 Hawai
Restaurant 604 Hawai

¿Te ha gustado esta visita a Pearl Harbor? A nosotros nos sorprendió tanto como otros lugares históricos que hemos podido conocer.

Qué ver en Toronto, la ciudad más multicultural de Canadá

Toronto Islands Canada

Capital de la región de Ontario, es la ciudad más poblada de Canadá. El corazón económico del país no es uno de los destinos más turísticos de Norteamérica, pero sí una metrópolis con grandes atractivos gracias, entre otros factores, a su multiculturalidad. Barrios repletos de personalidad, un impresionante downtown y su cercanía a las Cataratas del Niágara son motivos más que suficientes para viajar a Toronto. Estas son nuestras recomendaciones:

  1. CN Tower
  2. St. Lawrence Market
  3. Casa Loma
  4. Distillery District
  5. Kensington Market
  6. Chinatown
  7. Royal Ontario Museum
  8. Roundhouse Park
  9. Dundas Square y Eaton Centre
  10. Rogers Centre
  11. Toronto Islands
  12. PATH, la ciudad subterránea de Toronto
  13. Las playas de Toronto
  14. High Park
Downtown Toronto Canada

Qué visitar en Toronto

1. CN Tower

El emblema por el que la urbe canadiense es conocida fuera de sus fronteras es la primera de las atracciones que ver en Toronto. La CN Tower fue la torre más alta del mundo desde 1976 a 2007, cuando fue superada por el Burj Khalifa de Dubái, y recibe más de dos millones de visitantes cada año. No tengas miedo de caminar por el suelo acristalado a 342 metros y hacer unas de las fotos más típicas, como si flotaras en el aire. Con una altura de 553,33 metros, las vistas desde la CN Tower son apabullantes.

Vistas desde la CN Tower Toronto Canada

2. St. Lawrence Market

Este mercado de ladrillo rojo que ver en Toronto es el sitio ideal para recuperar fuerzas o comprar alimentos frescos locales. Si no te apetece ninguna de las dos cosas, acércate a curiosear y descubrir uno de los lugares más animados de la capital. En St. Lawrence Market, gran variedad de carnes, pescados, frutas y verduras se dan la mano con un puñado de pequeños restaurantes como Buster’s Sea Cove, especializado en fish and chips, Churrasco’s y sus famosos sándwiches de pollo, o Yianni’s Kitchen, cocina griega.

St. Lawrence Market Toronto Canada
Interior de St. Lawrence Market Toronto Canada

3. Casa Loma

Otro de los imprescindibles que ver en Toronto recibe su nombre por estar situado sobre una loma. Su historia roza lo rocambolesco, pues fue contruida por el multimillonario Henry Mill Pellatt en un intento por copiar el castillo de Balmoral, en Escocia. Casa Loma es una de las residencias más grandes de Canadá, con 98 habitaciones repartidas en más de 6.011 m². Sus elevados gastos de mantenimiento arruinaron a su propietario, y en 1933 la ciudad se apropió de la mansión. Desde 1937, está abierta al público en general como museo.

Casa Loma Toronto Canada

4. Distillery District

Sin lugar a dudas, Distillery District es el distrito de moda que visitar en Toronto. Esta antiguamente zona degradada se ha transformado en un delicioso barrio de arquitectura industrial donde se reúnen algunos de los bares y restaurantes más solicitados. No dejes de hacer un alto en el camino para probar las cervezas de elaboración propia en Mill Street Brew Pub, uno de los garitos más chulos de Distillery District.

Distillery District Toronto Canada

5. Kensington Market

La zona hippie y alternativa que ver en Toronto se extiende apenas por unas manzanas, pero con una personalidad muy marcada. Este barrio bohemio destaca por sus tiendas vintage y agradables cafés y restaurantes. Nosotros hicimos una pequeña degustación de cervezas en Kensington Brewing Company, en el 299 de Augusta Avenue. Muy recomendable.

Kensington Market Toronto Canada
ensington Brewing Company Toronto Canada

6. Chinatown

Anexo a Kensigton Market, es igual de animado que en otras grandes ciudades. Alberga un gran número de restaurantes chinos y asiáticos (japoneses, vietnamitas o tailandeses). En Spadina Avenue podrás admirar su mercado al aire libre, con variedad de productos frescos, artesanía y hierbas medicinales. Un imprescindible que ver en Toronto.

Chinatown Toronto Canada

7. Royal Ontario Museum

El museo más importante que visitar en Toronto alberga importantes muestras de arte e historia natural. Sus exposiciones temporales son uno de los principales reclamos culturales de la ciudad y atraen a turistas de todo el país. El Royal Ontario Museum, conocido como ROM, fue fundado en 1912 y está formado por más de 40 galerías que guardan cerca de seis millones de elementos. Posee la colección de fósiles del esquisto de Burgess más grande del mundo, con alrededor de 150.000 especímenes.

8. Roundhouse Park

Este parque en pleno centro ocupa antiguos terrenos ferroviarios. En él podrás admirar el Museo del Ferrocarril y, también, una de las mejores cosas que hacer en Toronto, visitar la Steam Whistle Brewing. Esta fábrica de cerveza artesanal a gran escala pertenece a tres ex empleados de la Upper Canada Brewing Company, quienes la fundaron en el año 2000. Reserva un tour guiado por sus instalaciones y termina degustando en su bar una de las mejores cervezas de Canadá.

Roundhouse Park Toronto Canada
Steam Whistle Brewing Toronto Canada

9. Dundas Square y Eaton Centre

Sin lugar a dudas, el centro neurálgico. Yonge-Dundas Square es a esta ciudad lo que Times Square a Nueva York o Picadilly Circus a Londres. Este concurrido lugar que visitar en Toronto resulta especialmente atractivo de noche, cuando los letreros luminosos muestran todo su poder. En ella se ubica Eaton Centre, un gran centro comercial con cerca de 350 tiendas y un atractivo food court. Recibe a un millón de turistas semanalmente.

Dundas Square Toronto Canada

10. Rogers Centre

Ver un partido de béisbol es una de las mejores cosas que hacer en Toronto si te gusta este deporte. El Rogers Centre, con capacidad para 49.282 espectadores, es la casa de los Blue Jays y del club de fútbol local. Nosotros nos divertimos con la victoria de los primeros, equipo que compite en la División Este de la Liga Americana. Ya solo por ver el ambiente, merece la pena comprar una entrada.

Rogers Centre Toronto Canada

11. Toronto Islands

La orilla del Lago Ontario marca la geografía de la ciudad. Frente al downtown se localizan una serie de islas que ofrecen impresionantes vistas y la posibilidad de disfrutar de un entorno natural y tranquilo, como si de un parque se tratara. Nosotros hicimos un pequeño crucero que sale desde el puerto y realiza un recorrido de una hora que permite fotografiar el skyline de Toronto en todo su esplendor.

Toronto Islands Canada

12. PATH, la ciudad subterránea de Toronto

30 kilómetros de pasillos subterráneos forman la red del PATH, ‘ciudad subterránea’ que ver en Toronto. Ya te lo advertimos, te perderás. Orientarse no siempre es fácil, así que intenta prestar atención a los indicadores para no terminar en una salida distinta a la que tenías pensada.

-La P (color rojo) indica dirección sur.

-La A (naranja) indica dirección oeste.

-La T (azul) indica dirección norte.

-La H (amarilla) indica dirección este.

El PATH conecta todo el centro urbano y permite que en épocas de frío o calor extremo no haya necesidad de pisar la calle. En él encontrarás más de 1.200 tiendas y otros servicios, como supermercados, farmacias o tintorerías.

13. Las playas de Toronto

Al localizarse a orillas del Lago Ontario, son varias las playas de Toronto en las que, cuando el clima lo permite, darse un chapuzón, un baño de sol, disfrutar de un pícnic o, simplemente, pasear.

Woodbine Beach es una de las más largas y se extiende por Lake Shore Boulevard.

Cherry Beach, muy cerca de Old Toronto, es ideal para nadar, practicar windsurfing o kitesurfing.

Sunnyside Beach es una de las playas de Toronto más populares. Su amplio paseo es ideal para montar en bici, patinar o hacer skateboarding. Uno de los días que la visitamos, Chace Crawford grababa una escena para The Boys, serie de HBO. Aunque la trama transcurre en Nueva York, en realidad está rodada en esta ciudad canadiense para reducir costes de producción.

-Por su parte, HTO Park y Sugar Beach son dos playas urbanas inauguradas en 2007 y 2010, respectivamente, pero en ellas no está permitido el baño.

Sugar Beach Toronto Canada

14. High Park

El segundo parque municipal más grande que visitar en Toronto (con 161 hectáreas). Fácilmente accesible en transporte público, High Park cuenta con varios parques infantiles, instalaciones deportivas, 18 áreas de pícnic, senderos para caminatas (ojo con los coyotes), grandes espacios verdes, un zoo y bancos para sentarse a contemplar el Lago Ontario.

High Park Toronto Canada

Restaurantes en Toronto

Aunque no es un gran destino gastronómico, la gran cantidad de barrios de comunidades diferentes hacen que la oferta para comer o cenar en Toronto sea muy variada. No te dé miedo saltar de distrito en distrito para saborear diferentes cocinas del mundo.

Momofuku Noodle Bar (190 University Ave)

El imperio del chef estadounidense David Chang se ha extendido a Canadá. En un mismo espacio se dan cita el Noodle Bar y, en la planta superior, Kōjin, restaurante especializado en carnes de Ontario preparadas al carbón. Nosotros probamos el bar de noodles, donde su ramen y bollitos al vapor nunca fallan.

Momofuku Noodle Bar Toronto Canada

Carousel Bakery (St. Lawrence Market)

Con más de 40 años a sus espaldas, este puesto del mercado de St. Lawrence consigue que cada día se formen largas colas para probar su bocadillo más famoso: peameal bacon sand­wich. Esta delicia a base de carne de cerdo curada y queso americano derretido servido en un tierno bollo de pan se vende por decenas. Otros bocadillos que triunfan son el de pollo o ternera a la parmesana, salchicha, filete de ternera o vegetariano. Y, si eres goloso, no podrás resistirte a su gran variedad (más de 300 tipos) de pasteles, bollería, panes o bagels. ¡Fantástica!

Peameal bacon sand­wich Carousel Bakery St. Lawrence Market Toronto Canada

Dumpling House Restaurant (328 Spadina Ave)

Si dicen que los mejores dumplings de Toronto se preparan en este restaurante de Chinatown, allá que vamos a probarlos. Puedes pedirlos al vapor o fritos, ambos están riquísimos. También ofrecen más de 10 tipos de noodles. Su amplio horario, de 11 de la mañana a 11 de la noche, hace que sea una opción más que recomendable para comer en Toronto.

Dumplings en Dumpling House Restaurant Toronto Canada

El Catrin Destileria (18 Tank House Lane)

La comida mexicana siempre es una buena idea. Y si es en una de las terrazas al sol de este restaurante en Kensington Market, más. En la carta de El Catrin Destileria no falta un excelente guacamole (preparado en la mesa delante de los comensales), tacos (los de Baja Califonia son para chuparse los dedos) y especialidades como carne asada o cubeta de camarones. Ojo si pides una jarra de margarita. Igual te vas directo a echar la siesta, como nosotros…

Tacos Baja California en El Catrin Destileria Toronto Canada

Yianni’s Kitchen (St. Lawrence Market)

Otra excelente idea es siempre la comida griega. En Yianni’s Kitchen, también en el mercado de St. Lawrence, llevan más de 20 años deleitando los paladeres de sus clientes a base de souvlaki, musaca, pinchos de cordero, falafel o gyros. También sirven el que, probablemente, sea uno de los mejores desayunos de Toronto.

Yianni's Kitchen St. Lawrence Market Toronto Canada

Fran’s Restaurant (diferentes localizaciones)

Fran’s Restaurant abrió su primer establecimiento en 1940. 80 años más tarde, cuenta con tres sucursales para comer en Toronto. Este clásico diner americano es toda una institución en la ciudad, con gran parte de clientela atraída por el denominado ‘all day breakfast’. Otras especialidades son los wraps, tacos de pescado, costillas o hamburguesas.

Tacos y costillas en Fran’s Restaurant Toronto Canada

¿Qué plato típico probar en Toronto?

Un buen amigo que reside desde hace décadas en Canadá lo describe como ‘una auténtica guarrada’. Y, desde luego, razón no le falta. Elaborada con patatas fritas, queso en grano y salsa de carne (gravy), la poutine es un snack nada sano que triunfa entre locales y turistas. De alto contenido calórico, han ido surgiendo diferentes versiones que incluyen cerdo o ternera, así como otras más gourmet a base de langosta, caviar o trufas. Smoke’s Poutinerie es una franquicia que nació en 2008 y se localiza a lo largo y ancho del país, además de Estados Unidos.

Poutine Canada

¿Conoces esta fascinante ciudad? ¿Nos recomiendas otros lugares que ver en Toronto? ¡Esperamos tus comentarios!

Boston, 35 motivos para enamorarse de la capital de Massachusetts

Fan Pier (One Marina Park Drive)

Boston, capital de Massachusetts, es una de las ciudades con más historia de los Estados Unidos. Ideal para peatones como nosotros, invita a recorrer sus cientos de rincones cámara en mano y ojos bien abiertos para no perder detalle. Hemos recopilado 35 motivos por los que ya se ha convertido en uno de nuestros destinos favoritos al que, a buen seguro, regresaremos en un futuro. Descubre qué ver y hacer en Boston.

Qué hacer en Boston

1. Acariciar mantarrayas en el acuario (Central Wharf)

Uno de los lugares que ver en Boston perfectos para ir con niños es el New England Aquarium. Recibe más de un millón de visitantes al año y ofrece la posibilidad de acariciar mantarrayas como las de la fotografía, además de otras actividades educativas. En su tanque central, con casi 800.000 litros de agua marina que dan cobijo a alrededor de 700 animales, destacan tortugas gigantes y tiburones. Y en la primera planta, un hábitat diseñado para albergar a cerca de 80 pingüinos de 3 especies diferentes. Hay distintas atracciones dependiendo del día de la semana, como espectáculos en vivo con focas y leones marinos o la hora de la comida de los ‘pájaros bobos’. El precio es de 32 dólares por adulto y 23 para niños entre 3 y 11 años. Los menores de 3 pueden acceder de manera gratuita.

Acariciando peces raya en el acuario de Boston

2. Avistamiento de ballenas (Boston Harbor Cruises)

Para disfrute de pequeños y mayores, una de las actividades más fascinantes que hacer en Boston es un crucero para contemplar ballenas piloto, jorobadas, aladas y de aleta. El trayecto dura alrededor de 2 horas y llega hasta el Stellwagen Bank National Marine Sanctuary, a 40 kilómetros de la ciudad, y una de las áreas marinas salvajes más importantes del mundo. Si no consigues ver ninguna ballena, la compañía te entregará un ticket para que regreses otro día. Y, si tienes suerte, podrás observar más de 30, como nos ocurrió a nosotros. Pensando en familias, existe un paquete especial para 4 miembros por 140 dólares. El precio por adulto es de 55 dólares. No olvides las gafas de sol, una gorra y protector solar.

Avistamiento de ballenas (Boston Harbor Cruises)

3. Degustar langosta de Maine en Barking Crab (88, Sleeper Street)

Al aire libre, con largas mesas de madera compartidas con otros comensales, y unas maravillosas vistas del puerto, se ubica Barking Crab, especializado en mariscos y pescados frescos. Degustar una langosta de Maine a la parrilla o unas patas de cangrejo de Alaska, junto a una Samuel Adams (cerveza local) bien fría, debería ser obligatorio que hacer en Boston para cualquier turista.

Fired grilled lobster Barking Crab Boston

4. Fotografiar Beacon Hill

Calles de adoquines, pequeñas y estilosas tiendas de comestibles o decoración y un buen puñado de vecinos dedicados a la política, hacen de este barrio uno de los más exclusivos que ver en Boston. Sus casas adosadas y farolas, algunas de las cuales todavía funcionan con gas, aportan un toque lleno de encanto. Es sede del Massachusetts State House, donde trabaja el gobernador del estado.

Beacon Hill Boston

5. Descansar en Boston Common

Con casi 400 años de antigüedad, es uno de los parques con mayor solera de los Estados Unidos y uno de los más bellos que ver en Boston. Alberga un centro de visitantes y desde él salen la mayoría de rutas y excursiones que recorren la ciudad. Perfecto para hacer un alto en el camino con un café para llevar de alguna de las numerosas cafeterías de la zona.

Boston Common

6. Divertirse con los Boston Duck Tours (salida desde diversos puntos)

Una de las actividades más divertidas que hacer en Boston es este tour que hace la mitad de su recorrido por tierra y la otra mitad, por agua. Como suele pasar en este tipo de ‘atracciones’, los conductores -en este caso, conducktores- hacen que la experiencia sea de lo más amena.

Boston Duck Tours

7. Visitar Cambridge

Uno de los barrios residenciales más fascinantes que ver en Boston. Repleto de vida, es famoso a nivel mundial por su universidad, Harvard, donde estudiaron mentes tan inquietas como las de Barack Obama, Al Gore o Mark Zuckerberg. Allí se ubica el MIT, fundada en 1861, designada como la universidad más selectiva de los Estados Unidos y la escuela de ingeniería más importante del mundo. Entre sus graduados hay 76 premios Nobel.

Edificio del MIT

8. Descubrir que Cheers, en realidad, nunca se rodó aquí (84, Beacon Street)

Estrenada en 1982, Cheers fue una de las series de nuestra infancia (si naciste en los setenta). Los exteriores del bar en el que transcurría la trama son los de este pub ubicado en Beacon Hill, pero la verdad es nunca se rodó una sola escena en su interior ni se parece en nada a aquel en el que Ted Danson ‘trabajaba’ de camarero. Sí han construido una réplica del que veíamos en televisión en Quincy Market, del que os hablamos un poco más abajo.

Bar Cheers Boston

9. Comprar galletas de la suerte en Chinatown (Beach Street)

Sin ningún tipo de interés arquitectónico y con mucho menos encanto que el de otras urbes como Nueva York, Londres o San Francisco, merece la pena un paseo para los que quieran degustar auténtica comida asiática en alguno de sus numerosos restaurantes.

Chinatown (Beach Street) Boston

10. Aprovechar la Go Boston Card

Una de las mejores formas para ahorrar es adquirir alguna de las tarjetas que incluyen entrada gratuita o importantes descuentos a las principales atracciones que ver en Boston, como la Go Boston Card. Sus precios oscilan desde 65 dólares, para un solo día, a 190 para una semana, y es más que recomendable. Las de mayor duración permiten el acceso a las más costosas, como el avistamiento de ballenas, o una considerable rebaja en los ferris a Martha’s Vineyard o Nantucket.

Go Boston Card

11. Inmortalizar el skyline en Fan Pier (One Marina Park Drive)

El lugar ideal para conseguir una fotografía del skyline de Boston es este muelle donde se han edificado algunos de los condos más exclusivos de la ciudad. Alejado del mundanal ruido, es un paseo de lo más relajante mientras se contempla sentado en un banco el ir y venir de las embarcaciones.

Fan Pier (One Marina Park Drive)

12. Patear el Fine Arts Museum (465, Huntington Avenue)

Uno de los museos más importantes de los Estados Unidos, con la segunda colección permanente más grande del país tras la del MET neoyorquino. Obras de Velázquez o El Greco se dan la mano con otras de Renoir, Van Gogh o Monet en un espacio colosal donde destacan 5.000 piezas de cerámica japonesa, el mayor conjunto que existe fuera del Imperio del Sol Naciente.

Boston Fine Arts Museum

13. Almorzar en algún food truck (por toda la ciudad)

El descubrimiento gastronómico del viaje fueron las camionetas de comida que encuentras a cada paso. La hora del almuerzo y las zonas de oficinas son perfectas para estos negocios que, poco a poco van instaurándose en nuestro país. Para saber dónde se instalan, nada mejor que seguir sus cuentas de Twitter.

Food trucks

14. Recorrer The Freedom Trail

El ‘sendero de la libertad’ es uno de los símbolos más representativos que ver en Boston y recorre, a lo largo de 4 kilómetros, 16 de los lugares más propios de la ciudad, como la Old State House o la casa de Paul Revere. Une el Boston Common con el USS Constitution, una de las primeras fragatas de la Armada de los Estados Unidos. Fue ideado en 1951 por un periodista local y hay tours animados para conocerlo al detalle.

The Freedom Trail

15. Admirar el Granary Burying Ground (Tremont Street)

El tercer cementerio más antiguo de la ciudad está situado en pleno downtown, a escasos metros del Boston Common. Con 2.345 tumbas, hay más de 5.000 personas enterradas en él, destacando Paul Revere, Samuel Adams o varias víctimas de la masacre de 1770.

Granary Burying Ground (Tremont Street)

16. Tomar una cerveza en The Institute of Contemporany Art (100, Northern Avenue)

En plena zona portuaria y dentro de un espectacular edificio de vidrio y acero, se encuentra este museo no apto para aquellos que, como a nosotros, les cuesta entender este tipo de arte moderno como el que muestra la fotografía de arriba. Al menos, merece la pena pagar la entrada para tomarse una cerveza en su terraza con vistas al mar.

The Institute of Contemporany Art Boston

17. Descubrir el Isabella Stewart Gardner Museum (289, The Fenway)

Nacida en Nueva York, aunque casada con un bostoniano, Isabella Stewart se convirtió en una de las coleccionistas más relevantes de su época después de heredar la fortuna paterna. Tras las adquisiciones realizadas durante 3 décadas en sus viajes por medio mundo, decidió construir un edificio donde exponerlas al público. La imponente colección, con más de 2.500 obras de arte americano, asiático y europeo, incluye cuadros de Matisse o Rembrandt. En 1990 sufrió el robo de algunas de sus pinturas más valiosas, que aún no han sido recuperadas, y a día de hoy todavía supone un quebradero de cabeza para el FBI.

Isabella Stewart Gardner Museum

18. Sorprenderse en el JFK Presidential Library and Museum (Columbia Point)

Diseñada por I.M. Pei e inaugurada en 1979, es una de las 13 Bibliotecas Presidenciales de los Estados Unidos. Como españoles renegados -con razón- de los que nos gobiernan o gobernaron, resulta sorprendente el respeto y devoción que los norteamericanos profesan a la figura de John Fitzgerald Kennedy, el masachusetano más ilustre, asesinado el 22 de noviembre de 1963. Los objetos expuestos cuentan la historia política de JFK desde la campaña electoral de 1960 hasta su llegada al Despacho Oval, que ocuparía menos de 3 años, e incluye la recreación de uno de los pasillos de la Casa Blanca. Su viuda, Jacqueline, también tiene un lugar destacado en esta atracción, una de las más populares que ver en Boston.

JFK Presidential Library and Museum

19. ¡Comer lobster roll sin parar!

Uno de los bocados más tradicionales de Nueva Inglaterra consiste en un bollo relleno de carne de langosta con sal, pimienta, mayonesa, zumo de limón y lechuga. No dejes de probarlo, ya que es realmente delicioso y no existe nada parecido en nuestro país.

Lobster Roll

20. Relajarse en L Street Tavern (South Boston)

Si eres tan cinéfilo como nosotros, merecerá la pena un paseo hasta esta taberna de South Boston donde se rodaron algunas escenas de Good Will Hunting, película que supuso el salto a la fama del bostoniano Matt Damon y su inseparable amigo, Ben Affleck.

L Street Tavern (South Boston)

21. Alucinar con el Mapario en The Mary Baker Eddy Library (200, Massachusetts Avenue)

Escritora y fundadora de la Ciencia cristiana, sistema de creencias que sirve para curar enfermedades, Mary Baker Eddy fue una mujer adelantada a su tiempo cuyas palabras, para muchos, cambiaron el curso de la humanidad. En 1908, cuando contaba con 87 años, creó el periódico The Christian Science Monitor, ganador de 7 premios Pulitzer. Abierta al público en 2002, la biblioteca homónima alberga en su interior el Hall of Ideas, un lugar que invita a la reflexión, y el impresionante Mapparium, al que se accede con visita guiada, donde está estrictamente prohibido hacer fotos, y que recrea en 3 dimensiones un mapa del mundo de más de 9 metros.

The Mary Baker Eddy Library

22. Ir de mercadillos (por toda la ciudad)

De frutas y verduras (en su mayoría, ecológicas), comida de orgánica, productos de granjas, ropa o antigüedades, son muchos los mercadillos que inundan las calles de Boston durante los meses de verano.

Mercadillo de comida orgánica

23. Apuntarse al Movie Tour (Boston Commom)

Cada vez son más las películas norteamericanas que, por motivos de presupuesto, se ruedan en Boston en vez de Nueva York, ya que resulta infinitamente más barato. Este divertido tour para amantes del cine hace un recorrido por los escenarios de algunos largometrajes tan famosos como Good Will Hunting, Mystic River, American Hustle o The Departed. De éste último, uno de nuestros favoritos, visitamos 10 localizaciones, incluida la última en la que aparece Martin Sheen. También puede verse la fachada del bufete donde trabajaba Ally McBeal, serie que realmente se rodaba en Los Angeles, o Boston Legal, además del bar que inspiró Cheers.

Movie Tour (Boston Commom)

24. Transportarse a Asia en Myers+Chang

Platos vietnamitas, tailandeses, taiwaneses y chinos en este ‘indie diner’ en el que Joanne Chang y su marido, Christopher Myers, cocinan mano a mano auténticas delicias que no superan los 20 dólares por ración. Si puedes, siéntate a la barra para disfrutar del espectáculo y refréscate con una soda casera de piña y jengibre o litchi y frambuesa. Si has estado en el neoyorquino Momofuku, encontrarás más de una similitud.

Myers+Chang

25. Reflexionar en The New England Holocaust Memorial (Carmen Park)

Diseñado por Stanley Saitowitz y erigido en 1995, es un monumento dedicado a los judíos masacrados durante el Holocausto. Seis torres acristaladas representan cada uno de los campos de exterminio en los que fueron asesinados un total de seis millones de personas. En el interior de las mismas pueden leerse notas de algunos supervivientes y, a través de varias rendijas, como si de chimeneas se tratara, surge vapor… Para reflexionar.

The New England Holocaust Memorial (Carmen Park)

26. Descubrir la historia de Old South Meeting House (310, Washington Street)

El 16 de diciembre de 1773 se tomó una decisión que marcaría un antes y un después en la historia de la nación: se decidió no aplicar tasas al té y nació el conocido como Boston Tea Party. Entre estas paredes, encuentro tras encuentro y voto a voto, fue naciendo la revolución de los Estados Unidos. Un lugar que ver en Boston con muchísimo encanto que te hará retroceder en el tiempo.

Old South Meeting House

27. Fotografiar la Old State House (206, Washington Street)

Construido en 1713 y sede del gobierno colonial británico, su exterior, de grandísima belleza, destaca entre los rascacielos que lo rodean. En su interior, tours interactivos y artilugios relacionados con los bostonianos del siglo XVIII y la Revolución Americana. Unos de los símbolos de la capital de Massachusetts.

Old State House

28. Hacer una breve visita a The Paul Revere House (19, North Square)

Construida en 1680, es el edificio más antiguo del downtown de Boston y conserva gran parte del encanto de la época. Su último dueño, Paul Revere, fue un orfebre y patriota cuya figura de mensajero fue clave durante la Guerra de Independencia y ha sido venerada desde entonces. Es muy pequeña y se ve en apenas 15 minutos.

The Paul Revere House

29. Picotear algo en Quincy Market

Abierto desde el 26 de agosto de 1826, está compuesto de más de cincuenta restaurantes y puestos de todas las nacionalidades imaginables, el clásico food hall donde comprar comida y buscar después un sitio donde hincarle el diente. Si afuera diluvia, como fue nuestro caso, es una tarea ardua, pero merece la pena intentarlo y probar clam chowder, la sopa de almejas típica de las ciudades costeras americanas, además del lobster roll que os mencionábamos antes. Quincy Market también está formado por varios pubs, una sucursal de Cheers y otra de Wagamama.

Quincy Market

30. Ver un partido de los Red Sox en Fenway Park

Si tu viaje coincide con la (amplia) temporada de béisbol, no dejes de asistir a un partido de los Red Sox, equipo local que causa verdadero furor, en Fenway Park. Déjate empapar por el ambiente previo y siéntete un bostoniano más animando a las estrellas más aplaudidas. Algunos encuentros pueden llegar a durar cuatro horas, así que no dudes en rascarte el bolsillo para disfrutar con unas cuentas cervezas (a 9 dólares el vaso) de uno de los espectáculos más americanos que existen.

Red Sox (Fenway Park)

31. Hincarle el diente a una hamburguesa de Shake Shack (diferentes localizaciones)

Desde que las probamos en Nueva York hace varios años, no hemos encontrado otras hamburguesas en Estados Unidos que nos hayan gustado más. Ternera Angus 100% natural (sin antibióticos ni hormonas), productos frescos y una salsa adictiva. Además, las patatas fritas no son congeladas, sino cortadas a mano diariamente.

Shake Shack Boston

32. Admirar las vistas desde el Skywalk Observatory (Prudential Center)

Las mejores vistas que ver en Boston pueden contemplarse en 360 grados desde este observatorio ubicado en Prudential Center, que hace las veces de edificio de oficinas y centro comercial. Si vas al atardecer, tendrás la suerte de contemplar Boston de día y de noche. Exhibe también fotografías que cuentan la historia de la capital del estado y de algunos de los equipos locales de baloncesto, béisbol o fútbol americano.

Skywalk Observatory (Prudential Center)

33. Curiosear en SoWa Market (460, Harrison Avenue)

Cada domingo, de 11 de la mañana a 4 de la tarde, el SoWa Market abre sus puertas para ofrecer desde ropa vintage a mermeladas caseras, pasando por quesos y verduras ecológicas. En otra zona de la misma avenida, se ha habilitado un área especial de food trucks con un improvisado comedor al aire libre. Pizzas, tacos, grilled cheese sandwiches y algunas opciones vegetarianas, entre las más demandadas.

SoWa Market

34. Descubrir, por casualidad, la Trinity Church (206, Clarendon Street)

Si hay una iglesia que ver en Boston que destaque entre todas, esa es la Trinity Church. Situada al pie de la John Hancock Tower, formando un espectacular contraste de estilos y épocas, fue construida a finales del siglo XIX y es la obra cumbre de Henry Hobson Richardson.

Boston Trinity Church

35. Degustar marisco fresco en Union Oyster House (41, Union Street)

Distinguido como el restaurante más antiguo de Estados Unidos, sirve comidas desde 1826. Está dividido en varias zonas: barra, oyster bar y restaurante en la planta superior, donde el presidente Kennedy tenía una mesa reservada para cuando quisiera disponer de ella. Aunque la especialidad, como su propio nombre indica, son las ostras -que no nos atraen especialmente- nos aventuramos con dos platos que nos dejaron bastante indiferentes, pero la historia del lugar bien merece una visita.

Union Oyster House

¿Te han gustado estos 35 tips? Seguro que tú conoces otros sitios que ver en Boston a los que merece la pena ir. ¿Los compartes con nosotros?

Filadelfia, la ciudad de los museos y el ‘Philly cheesesteak’

Filadelfia

Philadelphia fue la tercera parada de nuestro viaje a la Costa Este de Estados Unidos. Con millón y medio de habitantes, es la quinta ciudad más grande del país y un gran centro cultural y artístico. Aunque solo estuvimos 48 horas, si organizas bien tu tiempo, puede dar mucho de sí. A pesar de tratarse de una gran urbe, los museos y atracciones más importantes se aúnan en el denominado Museum District o Parkway, que puede recorrerse a pie. A continuación, te mostramos 10 lugares que ver en Filadelfia.

Qué hacer en Filadelfia

1. Alucinar con la celda de Al Capone

En la inquietante Eastern State Penitentiary, una de las cárceles más famosas del mundo y en la que el mafioso vivió durante 8 meses con bastante lujo. Conocida como Park Avenue, estaba decorada con alfombras, escritorio, aparato de radio, sillón… Nada que ver con las ‘habitaciones’ del resto de presos con los que ni siquiera comía, ya que su propio chef cocinaba lo que al gánster le apeteciera cada día. Un lugar muy curioso que ver en Filadelfia.

Celda de Al Capone Filadelfia

2. Hacerse una foto a lo Rocky Balboa

E intentar subir corriendo las famosas escaleras de la película (y no morir en el intento). Ten en cuenta que son muchas y si no eres un auténtico runner puedes acabar con la lengua fuera, como le sucedió a Jota. Sé cuidadoso también con los vendedores de camisetas de la película, que aprovecharán para ofrecerse a fotografiarte con la estatua y pedirte después un par de dólares a cambio.

Rocky Balboa Filadelfia
Escaleras de Rocky Filadelfia

3. Visitar el Museo de Arte de Filadelfia

Ya que has subido la escaleras, no dejes de entrar al Philadelphia Museum of Art, uno de los más grandes de Estados Unidos, que abrió sus puertas en 1877. Esta pinacoteca que ver en Filadelfia alberga más de 227.000 piezas -algunas, hasta con 2.000 años de antigüedad- entre pinturas, esculturas, fotografías, textiles… Destacan la ‘Piedad’, del Greco, obras de Picasso y Degas, o los ‘Doce girasoles’ de Van Gogh.

Museo de Arte de Filadelfia

4. Admirar la Barnes Foundation

Y quedarte con la boca abierta ante una de las colecciones privadas más imponentes del mundo. Con 3.000 piezas que incluyen 181 Renoirs -más que ninguna otra del planeta-, 69 Cézannes y 60 Matisse, además de Picassos o Monets. Nacida en 1922 gracias a la fortuna del doctor Albert Barnes, está considerada como el conjunto impresionista más importante de Estados Unidos. La Barnes Foundation es, sin duda, el museo más impresionante que ver en Filadelfia.

Barnes Foundation (Filadelfia)

5. Comer un Philly cheesesteak

El bocado más famoso de la ciudad, una especie de sándwich relleno de tiras de carne de ternera y queso fundido. Además de otros ingredientes a elección del cliente, como lechuga, tomate o pimientos. Inventado hacia 1930, es realmente jugoso, calórico -y pringoso-.

Philly cheesesteak

6. Curiosear por Reading Terminal Market

Situado entre las calles 12 y Arch, Reading Terminal Market es el mercado más importante que ver en Filadelfia y en 2012 celebró sus 120 años de vida. Ofrece la oportunidad de comprar tanto productos frescos como platos para llevar o almorzar en su pequeño food hall, con puestos de comida italiana, china e incluso griega, además del famoso Philly cheesesteak.

Philly cheesesteak

7. Pasear entre las estatuas del Museo Rodin

Fue inaugurado en 1929 gracias a la colección de Jules Mastbaum, un filántropo local que comenzó a comprar las obras del autor francés con la intención de fundar una galería en su honor. Entre otras, pueden contemplarse una de las veinte versiones de El Pensador, Las Puertas del Infierno, Los Burgueses de Calais o una copia de El Beso. Sí, aunque no te lo creas, la obra más famosa de Rodin es algo que ver en Filadelfia.

Museo Rodin Filadelfia

8. Recorrer la ciudad en un bus turístico

Aunque somos partidarios de conocer nuestros destinos a pie, si tu tiempo es limitado, como fue nuestro caso, una de las mejores opciones es subirte a un autobús para no perder detalle. The Big Bus Company la recorre de cabo a rabo con guías en diferentes idiomas y posibilidad de bajar en la mayoría de lugares de interés que visitar en Filadelfia por 25 dólares el pase de un día.

9. Fotografiar la Liberty Bell

Uno de los grandes símbolos de la independencia y la abolición de la esclavitud en el país es algo que ver en Filadelfia sin falta. Su toque más famoso tuvo lugar el 8 de julio de 1776, cuando se convocó a los ciudadanos de Filadelfia para la lectura de la Declaración de la Independencia.

Liberty Bell Filadelfia

10. Pasear por el Center City Mural Mile

Hay más de 3.600 murales que ver en Filadelfia. Consecuencia del Proyecto de Arte Mural, que pretende rehabilitar a grafiteros ‘problemáticos’ y emplea a casi 40 que se dedicaban anteriormente a pintar las paredes sin pensar que un día podría convertirse en su modo de vida. Existe un tour de 90 minutos para contemplar los que componen el denominado Center City Mural Mile, ideal para los amantes del arte callejero.

Center City Mural Mile Filadelfia

Dónde dormir en Filadelfia

Si buscas hotel para alojarte en el centro de Filadelfia, te recomendamos The Windsor Suites, desde 90 euros por noche y con habitaciones de auténtico lujo. Cuenta con una piscina en la azotea, perfecta para un chapuzón en pleno verano.

Habitacion The Windsor Suites Filadelfia

¿Te ha gustado este paseo? ¿Nos recomiendas otros lugares que visitar en Filadelfia?

Qué hacer una semana en Oahu, isla principal de Hawái

Atardecer en North Shore Hawai

Hace unos meses tuvimos la oportunidad de visitar Oahu, una de las 8 islas principales que conforman el archipiélago de Hawái. Su centro neurálgico (Honolulu) es también la capital administrativa del estado. Despegamos desde San Francisco y volamos durante unas 6 horas sobre el Océano Pacifico. El vuelo con Hawaiian Airlines es de unos 400 dólares (precio para una persona, ida y vuelta).

Los principales motivos que nos empujaron a realizar este viaje fueron varios. Por un lado, la curiosidad que suponía adentrarnos en un nuevo y exótico continente (Oceanía). Y del otro, comprobar la hospitalidad de esta gente a través de dos familias: los Hansen, con quienes intercambiamos casa, y los Machida, amigos japoneses destinados en esta parte del territorio estadounidense.

Estatua del rey Kamehameha Oahu Hawai
Estatua del rey Kamehameha en la sede de las oficinas de ‘Hawai 5.0’

Sobre la historia de Hawái se ha escrito mucho y no seremos nosotros quienes se extiendan con más de lo mismo, pero sí nos gustaría introducir dos curiosidades. La primera tiene que ver con el origen volcánico del mencionado archipiélago. Es el más alejado del continente de todo el planeta, siendo posiblemente un pájaro perdido con una semilla en su pico el artífice del entorno natural que ahora conocemos.

La segunda hace referencia a la primera expedición española que en 1542, liderada por Ruy López de Villalobos, desembarcó en estas costas. Antes de regresar, dibujó en un mapa secreto la ruta marítima que, por motivos desconocidos, descubrió el navegante inglés James Cook dos siglos más tarde. Todo lo demás es de sobra conocido, pero si quieres ampliar más detalles puedes hacerlo en webs especializadas.

Día 1: la llegada

Aterrizamos un lunes de agosto en el Aeropuerto de Internacional de Honolulu. La aproximación desde el aire a esta mítica bahía ofrece una fantástica visión de un terreno que combina a la perfección playa y montaña como pocos lugares en el mundo. Fue nuestro anfitrión quien nos recogió en la puerta de la terminal para llevarnos a su casa de invitados cerca de las ruinas de Kaniakapupu, en plena reserva forestal. Con todo el día por delante, decidimos comer nuestro primer poke en un chiringuito junto a la estatua de Duke Kahanamoku. Después, un refresco en la terraza del Moana Hotel y regreso en Uber a nuestra morada.

Waikiki desde el aire

Día 2: Honolulu

El martes nos reencontrarnos con nuestra amiga Mariko en el restaurante Bubba Gump de Waikiki para ponernos al corriente. Además, avanzar detalles de nuestra estancia y resolver dudas básicas como la de elegir supermercado (Foodland se llamaba el nuestro, por cierto). The Bus es la línea de transporte municipal para moverse por la ciudad y en la que llegamos con total normalidad a Chinatown. Este curioso distrito surgido a finales del XVIII hoy se extiende por 15 manzanas de viejos almacenes, escondidos restaurantes y un sinfín de tiendas. Terminamos la jornada paseando por el cercano puerto hasta que una tormenta de verano nos obligó a recluirnos en una terraza a base de mai tais.

Aloha Tower Honolulu Hawai

Día 3: Pearl Harbor

Si os gusta la Historia con mayúsculas y sentís predilección por la Segunda Guerra Mundial, durante esta semana en Oahu tenéis una parada obligatoria en Pearl Harbor. Se trata de la base marítima de los Estados Unidos que Japón atacó por aire en 1941 y que años después sería excusa perfecta para masacrar con armamento nuclear las ciudades niponas de Hiroshima y Nagasaki. Una lancha de la armada os llevará hasta el monumento al USS Arizona, lugar sagrado en esta isla y sumergido para siempre. Para quitarnos parte de la tristeza que se respira en estos sitios, decidimos que nuestro tercer día concluyera en la playa del mítico Hotel Hilton acompañados con un par de cervezas y música en directo para ver el atardecer.

USS Arizona Pearl Harborr Hawai

Día 4: tour en helicóptero

La editora jefa de este weblog decidió con mucha antelación la realización de una actividad no recomendada para gente asustadiza: recorrer los rincones de Oahu en helicóptero. Si el día señalado no pudimos despegar por unas condiciones climatológicas adversas, fue nuestro primer jueves en Hawái el escogido para un vuelo de casi dos horas, con un piloto excepcional y toda la isla a nuestros pies. Despegamos a media mañana del hangar de Makani Kai Air, previa instrucción de seguridad y listos para volar en dirección sur, este, norte y centro. Sencillamente inolvidable y apto para todo tipo de bolsillos (200 euros por persona) si antes uno se dedica a buscar y comparar precios u ofertas.

Tour Helicoptero Hawai

Día 5: en busca del Faro Makapuu

Unas horas antes de mudarnos al extremo sureste de Oahu, invitados por la familia Machida, desayunamos dim sums en un establecimiento muy típico de Honolulu. Ya en la nueva ubicación y casi sin tiempo para deshacer las maletas, uno de los vecinos, profesor de surf, nos ofreció gratis nuestra primera clase sobre la tabla en una de las playas que se localizan cerca del Faro Makapuu, centro estratégico de la Costa de Barlovento (The Windward Coast). Aunque quien les escribe no duró ni 10 segundos cabalgando una ola para niños, bien puede decir que, al menos, lo intentó.

The Windward Coast Hawai

Día 6: excursión hasta North Shore

Nunca antes había visto un partido de La Roja nada más amanecer. Por eso, la victoria frente a Italia fue el aliciente perfecto para montarnos en la furgoneta de Kenji e irnos con toda la familia de excursión hasta North Shore. La meca surfera de Hawái y sede de una de las pruebas míticas del Campeonato del Mundo es un sitio sin igual. Previamente, nos detuvimos en las playas de Waimanalo (de fina arena, ideal para tumbarse debajo de una palmera) y en Sandy Beach (más conocida como ‘la Rompe Cuellos’). Una vez que llegamos al destino elegido en Haleiwa, optamos por acercarnos a la Bahía de las Tortugas para hacernos unas fotos con un atardecer en el horizonte, uno de los más bellos de Oahu.

Atardecer en North Oahu Shore Hawai

Día 7: buceando en Hanauma

Tras varios intentos de acceder a Hanauma Bay tuvimos la suerte de conocer una de las reservas naturales más importantes del Océano Pacífico. Cada visitante está obligado a pasarse por el centro de interpretación anexo y así conocer las diferentes especies marinas que nos encontraríamos más tarde practicando esnórquel a las órdenes de Ryuichi y Komari. Aunque no vimos ni ballenas ni tiburones en unas aguas donde se sumergían a la vez cientos de turistas como nosotros, pudimos vislumbrar al menos una decena de peces tan distintos como coloridos.

Hanauma Bay Oahu Hawai

Día 8: una visita al Palacio Real

Concluido el periplo por la zona este de la isla volvimos a nuestra primera ubicación para descansar de tantos kilómetros en la carretera, cosa extraña en nosotros que no tenemos ni carnet de conducir. En este último tramo de nuestro paseo por Oahu todavía pudimos visitar el Palacio Real de Honolulu, quizás el único que existe en territorio de los Estados Unidos. Construido hacia 1870, el Iolani Palace fue residencia de los reyes Kamehameha y Kalākaua e, incluso, de ilustres visitantes como el escritor escocés Robert Louis Stevenson, de paso por la isla en dirección a Samoa. Una nota para los fans de ‘Hawai 5.0’: justo enfrente del palacio se encuentra la estatua del rey Kamehameha, sede ficticia de las oficinas de McGarrett y cía.

Palacio Real de Honolulu Oahu Hawai

¿Te ha gustado este paseo de una semana en Oahu? ¿Quieres conocer la gastronomía típica de Hawái? Lo contamos en este suculento artículo.

Un paseo entre viñedos por Sonoma y Napa Valley, zona vinícola de California

Jamieson Ranch Vineyards California

Una de las visitas que os proponemos si estáis por las cercanías de San Francisco, Sacramento o Yosemite son los famosos viñedos de Napa Valley y Sonoma. Si, además, lo hacéis en la furgoneta con guía que proporciona el equipo de Green Dream Tours, la experiencia será inolvidable. Por dos cuestiones fundamentales: conocen el terreno y se encargan de conducir. Con esta recomendación, queremos evitar que os pongáis al volante si lo que realmente os apetece es catar vino californiano.

Furgoneta Green Dream Tours
Un trayecto seguro y confortable

El Condado de Sonoma está a menos de una hora del imponente Golden Gate. Y alberga más de 400 bodegas entre bosques de robles, apartados ríos y cuidadas granjas que trasladan al viajero a escenas sacadas de aquellas películas del Lejano Oeste. Casi pegando se encuentra Napa Valley, otra comarca con unas condiciones climatológicas únicas que influyen en la producción de las mejores añadas de Estados Unidos. Y también en la llegada anual de casi 5 millones de turistas.

Uvas del Valle de Sonoma California
Uvas de renombre internacional

Esta cultura vinícola se remonta a la época de los primeros colonos españoles. Aunque el actual esplendor tuvo como enemigos a la Ley Seca que prohibía el consumo de alcohol y a la filoxera. También, una larva que diezmó la práctica totalidad de estas tierras en los años ochenta. Hoy en día entre sus uvas destacan variedades de gewurztraminer, chardonnay, sauvignon, merlot, pinot y zinfadel. Siendo esta última la más autóctona de las cepas californianas.

Vinos de Sonoma Valley California
Todo un territorio en una simple copa de vino

En Sonoma, Napa Valley y Carneros no solo se concentra la historia de un territorio único. También una filosofía basada en el compromiso por mantener el suelo fértil a través de una agricultura sostenible. Métodos naturales en lugar de nocivos insecticidas. Combinación de importantes avances tecnológicos con el ritmo de la naturaleza. Riegos optimizados. Poda en caña. Y recogida en pequeños lotes con el objetivo de aunar vista, olfato y paladar hacia sensaciones memorables a través de una simple copa de vino.

Vides de chardonnay
Vides de chardonnay

Larson Family Winery

Nuestra primera parada fue en Larson Family Winery. Esta bodega, en 1823, era un bullicioso embarcadero, importante centro de rodeo en 1929 y el lugar donde el abuelo Bob plantó las primeras vides de chardonnay allá por 1977. En la actualidad, la quinta generación de esta saga produce unos fantásticos vinos en una extensión de 400 hectáreas. Competitivos blancos, apreciados tintos, sorprendentes espumosos y curiosos rosados. Si te apetece, puedes incluso llevar tu propio pícnic.

Larson Family Winery
Para quedarse a vivir

Nicholson Ranch

Continuamos viaje hasta Nicholson Ranch, cuyos suelos albergan cuatro de las mejores uvas de California: chardonnay, pinot noir, merlot y syrah. El complejo se compone de varios espacios donde destaca su impresionante terraza. También, un patio de reminiscencias hispanas y un pintoresco estanque. Su bodega de flujo gravitacional es una referencia tecnológica que les ha permitido ganar importantes premios en los últimos años.

Nicholson Ranch Napa Valley
Tintos exquisitos en Nicholson Ranch

Jamieson Ranch Vineyards

Cerramos esta maravillosa ruta por Napa Valley y Sonoma en Jamieson Ranch Vineyards. El lugar ideal para producir el prestigioso «Double Lariat Cabernet», extraído en sus 300 acres de laderas limítrofes con Napa Valley y la bahía de San Pablo. Las instalaciones son propiedad de Ken Laird, el mayor terrateniente de viñedos en todo el condado. La visita con degustación incluye también un recorrido por la zona de fermentación, sala de barricas y el hangar de embotellado.

Jamieson Ranch Vineyards California
Barrica de pinot noir en Jamieson Ranch Vineyards

Merece la pena destacar que entre la segunda y tercera bodega hicimos una parada técnica para comer en Five Dot Tranch, un establecimiento ubicado en Oxbow Market y especializado en suculentas carnes. Como curiosidad, cabe reseñar que el cliente elige el producto desde la propia carnicería pegada a la barra que gestiona la familia Swickard desde 1858. La marca es una de las más importantes de la zona en la crianza de ganado angus, ya que aplican un programa personalizado de alimentación para cada res.

Five Dot Tranch Napa Valley
Carne y buen vino para almorzar

Washington, capital de los Estados Unidos y de los museos gratuitos

Washington es una de las ciudades más fascinantes de los Estados Unidos. Mucho menos turística que Nueva York, y con alrededor de 600.000 habitantes, ofrece al viajero decenas de posibilidades para disfrutar solo, en pareja o en familia. La mayoría de museos son gratuitos, se concentran en una misma zona y están dotados de conexión wifi libre de pago y contraseña. Aquí te ofrecemos 20 lugares que visitar en Washington para disfrutar a tope en 2 o 3 días del centro neurálgico de la política.

Qué visitar en Washington

1. Monumento a Abraham Lincoln o Lincoln Memorial

Inaugurado en 1922 e inspirado en un templo griego, este monumento que visitar en Washington fue construido para honrar la memoria del presidente número 16 de los Estados Unidos. De piedra blanca y con casi 200 metros de altura, consta de 36 columnas. Estas representan el número de estados a la muerte de Lincoln, y en sus paredes pueden leerse algunas de sus frases más célebres. Fue allí donde, en 1963, Martin Luther King pronunció su discurso ‘Yo tengo un sueño’, al final de la marcha por el trabajo y la libertad.

Lincoln Memorial Washington

2. Monumento a Jefferson

Otro de los lugares que visitar en Washington está edicado al tercer presidente y uno de los padres de la nación. Se encuentra en West Potomac Park, a la orilla del río de igual nombre, en línea recta con la Casa Blanca y el Monumento a Washington. En su interior alberga una estatua de Thomas Jefferson realizada por el escultor Rudulph Evans, con una altura de 6 metros y 5 toneladas de peso.

Monumento a Jefferson Washington

3. National Mall y Monumento a Washington (obelisco)

Uno de los símbolos más representativos que ver en Washigton y escenario de infinidad de películas. ¿Quién no recuerda a Forrest Gump metiéndose en el agua en busca de su amada Jenny? Se extiende desde Lincoln Memorial hasta el Capitolio y está rodeado de los museos Smithsonianos. Casi en el medio se encuentra el Obelisco, que con casi 170 metros de altura, conmemora al primer presidente de la nación, George Washington.

4. La Casa Blanca

Uno de los lugares que visitar en Washington más fotografiados y, posiblemente, el más vigilado del mundo. Residencia oficial del presidente de turno y familia, comenzó a construirse en 1792 y se ubica en el número 1.600 de Pennsylvania Avenue. En cifras, según Wikipedia, ocupa 5.100 metros cuadrados y se compone de 6 plantas (3 de ellas, subterráneas). Cuenta con 132 habitaciones y 35 baños (en los 2 pisos superiores), 412 puertas, 147 ventanas, 28 chimeneas, 60 escaleras y 7 ascensores. Puede visitarse previa petición a la Embajada Española en Washington. Series tan famosas como ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’, ’24’ o ‘Scandal’ han transcurrido entre sus ficticias paredes.

Casa Blanca

5. Monumento a Iwo Jima

La batalla de Iwo Jima fue una de las más sangrientas de la Segunda Guerra Mundial. El fotógrafo Joe Rosenthal captó con su cámara el momento en el que cinco marines y un médico de la Armada alzaban la bandera norteamericana en el monte Suribachi. Dicha instantánea, además de hacerle merecedor del premio Pulitzer de fotografía, fue utilizada para esculpir el Memorial de Guerra del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Se encuentra situado a las afueras de Washington, muy cerca del Cementerio Nacional de Arlington.

Monumento a Iwo Jima

6. Memorial a los Veteranos del Vietnam

Se encuentra junto al National Mall y rinde homenaje a los miembros de las Fuerzas Armadas fallecidos en la Guerra del Vietnam. Más de 3 millones de personas lo visitan anualmente, muchos de ellos en busca del nombre de sus seres queridos serigrafiado en el mármol. Dichos nombres pueden consultarse previamente en los libros que hay a la entrada de este monumento que visitar en Washington, donde están relacionados alfabéticamente cada uno de los caídos.

Memorial a los Veteranos del Vietnam

7. Memorial Nacional a la Segunda Guerra Mundial

Fue inaugurado en 2004, entre el Monumento a Lincoln y el de Washington. Rinde homenaje a los 16 millones de miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses que sirvieron y cayeron -más de 400.000- en la Segunda Guerra Mundial. 56 columnas de granito, divididas por 2 semicírculos en el marco de la antigua Rainbow Pol, simbolizan la unidad en tiempos de guerra entre los 48 estados, 7 territorios federales y el distrito de Columbia.

Memorial Nacional a la Segunda Guerra Mundial Washington

8. Capitolio

La institución americana por excelencia alberga las 2 cámaras del Congreso de los Estados Unidos y es una de las principales atracciones turísticas que visitar en Washington. Inaugurado en 1800, se encuentra en el barrio de Capitol Hills. Su imagen sale en la cabecera de series tan populares como ‘Homeland’ o ‘House of Cards’. Diseñado por William Thornton, puede visitarse con un tour guiado de 45 minutos, previa reserva a través de esta página.

Capitolio Washington

9. Museo del Aire y del Espacio

Alberga la mayor colección de aviones y naves espaciales del mundo, muchos de ellos originales. Expone piezas tan sorprendentes como el Air Force One de 1960, usado por primera vez por John Fitzgerald Kennedy. También, el Spirit of Saint Louis, con el que Charles Lindbergh realizó el primer vuelo en solitario a través del Océano Atlántico. O un módulo del Apollo 11, primera misión tripulada en llegar a la luna. Es uno de los museos más visitados del mundo y el lugar ideal que visitar Washington con niños.

Museo del Aire y del Espacio Washington

10. Cementerio Nacional de Arlington

Pocos camposantos resultan tan sobrecogedores como el de Arlington, con la Tumba al soldado desconocido a la cabeza. Allí, al pie de una llama eterna, está enterrado John Fitzgerald Kennedy, junto a su esposa y algunos de sus hijos. Y muy cerca, sus dos hermanos, Robert y Edward. La tripulación del transbordador espacial Challenger, que falleció en 1986 durante el lanzamiento de la nave, tiene su propio memorial. Además de otros dedicados a las víctimas del Columbia, los fallecidos durante el ataque al Pentágono el 11 de septiembre de 2001 y los pasajeros del vuelo de la Pan Am estrellado en Lockerbie tras estallar una bomba a bordo. Un imprescindible que ver en Washigton.

Cementerio de Arlington

11. Galería Nacional de Retratos

Podría decirse que si eres un personaje famoso norteamericano y tu retrato no está en este museo es porque no existes. Fotografías, esculturas, pinturas -más de 1.600 de los presidentes de los Estados Unidos-, dibujos… Además, cerca de 5.500 negativos de placa de vidrio de los estudios de Matthew Brady. Algunas de las obras originales que sirvieron como portada de la revista ‘Time’ también están expuestas en la Galería Nacional de Retratos. No dejes de tomar un café en su impresionante patio interior y disfrutar alguna de sus exposiciones temporales.

Galería Nacional de Retratos Washington

12. Georgetown

El distrito más chic que visitar en Washington es, además de sede de la mayorías de embajadas, paraíso para amantes de la moda y emplazamiento de restaurantes donde ver y ser visto. A pesar de ser un barrio más antiguo que la propia ciudad, la cercanía de la universidad de igual denominación ha conseguido que su vecindario goce de una juventud insultante. Caminar por sus empedradas calles y comprar en las panaderías ecológicas y tiendas de productos orgánicos que desde hace tiempo cotizan al alza en este país es algo que hacer en Washigton. Desde allí también salen algunos de los cruceros que recorren la ciudad a través del Potomac.

Georgetown Washington

Dónde comer en Washington

13. Food trucks

Washington es la capital mundial de los camiones de comida, un negocio a los que a otros países como España les cuesta ver su gran potencial. Repartidos por toda la ciudad -su ubicación suele anunciarse previamente vía Twitter o Facebook-, están especializados en comidas de medio planeta. Son muchos los trabajadores que compran allí su almuerzo. Y, bien lo suben a la oficina, o lo disfrutan en alguna zona colindante, en las que casi siempre suele haber algún pequeño parque o mesas.

Food trucks Washington

14. Rose’s Luxury

Elegido Mejor Restaurante Nuevo de los Estados Unidos en 2014 por la revista Bon Apetit y localizado en el barrio de Capitol Hills, uno de los más chic de Washington. Su chef, Aaron Silverman, ha creado un espacio muy agradable, que incluye una terraza en la azotea para eventos privados. La carta de Rose’s Luxury es de lo más ecléctica con ideas del Sudeste asiático, México, Francia o Italia. Ensalada de calamar crujiente con aguacate, lima y rábano; mousse de trucha con manzanas y perifollo o estofado de marisco al lemongrass, que se sirve con ensalada de hinojo y pan de ajo son algunas de sus propuestas.

Rose’s Luxury Washington

15. Museo Nacional del Indígena Americano

Presenta la historia, arte y modo de vida de los pueblos indígenas del hemisferio occidental. Se ubica en un edificio de arquitectura curvilínea y con un sorprendente recorrido que, si tienes suerte como nosotros, puede incluir danzas tradicionales. Procura que tu visita coincida con la hora de almorzar. La oferta gastronómica de Mitsitam (que significa ‘vamos a comer’) es de lo más interesante. Ofrece platos preparados con productos utilizados por indígenas del continente americano. Sus 5 estaciones de comida y 5 cartas diferentes representan cada una de las grandes zonas donde se encuentran presentes.

Comida Museo Nacional del Indígena Americano Washington

16. Ben’s Chili Bowl

Muy popular entre los turistas, es uno de los clásicos restaurantes de comida rápida que visitar en Washington. Ubicado en el 1213 de U St (Georgetown), la especialidad de Ben’s Chili Bowl son los perritos calientes. También encontrarás hamburguesas, ensaladas y bowls de chile con carne.

Bens Chili Bowl Washington

17. Museo Nacional de Historia Estadounidense

Un museo de lo más peculiar que ver en Washigton y que gustará tanto a mayores como pequeños. Artículos tan curiosos como el saxofón de Bill Clinton o el uniforme que vistió George Washington durante la Guerra de la Independencia se exhiben en las 3 plantas que lo albergan. Resulta especialmente llamativa la exhibición que hace un recorrido por la historia de la mesa americana y una reproducción exacta de la cocina de la famosísima Julia Child. Además, objetos relacionados con historia del transporte, música o fotografía norteamericana. Aprovecha para comer en Stars and Stripes Cafe: buenas hamburguesas, carnes a la barbacoa y otros platos típicos de la gastronomía más yanqui.

Hamburguesa Museo Nacional de Historia Estadounidense

18. Union Station

La principal estación ferroviaria de la ciudad y centro de operaciones de Amtrak. Es también un edificio de gran valor arquitectónico y un enorme mall que incita a visitar sus tiendas para hacer más amena la espera hasta la salida del tren o autobús. En su oferta de restauración, las principales cadenas estadounidenses: Burger King, McDonald’s, Taco Bell, Starbucks, Chipotle y, por suerte, Shake Shack.

Shake Shack Washington

19. Jaleo

Era muy reticente a ir, pero a Jota le apetecía… A mí, la experiencia me defraudó en general. Este restaurante, uno de los muchos que actualmente posee el mediático José Andrés en diferentes puntos del globo terráqueo, está dirigido a un público muy concreto en busca de jarras de sangría y sencillas tapas españolas, por las que pagaríamos cuatro veces menos en nuestro país. Os contamos la experiencia completa de Jaleo aquí.

Jaleo Washington

20. Capitol Hill Hotel

Situado en el histórico barrio de igual nombre, a escasas calles del Capitolio. Este hotel boutique de tres estrellas dispone de amplias y luminosas habitaciones equipadas con una pequeña cocina. Además, desayuno continental gratuito en Capitol Hill Hotel, desde 140 euros/noche.

Capitol Hill Hotel Washington

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