Miconos, la isla con más marcha de Grecia y paraíso del turismo gay

Playa de Miconos

¿Pensando en una escapada a una de las islas más visitadas del mundo? Si no sabes qué ver en Miconos, sigue leyendo.

Con menos de 10.000 habitantes, -de las más pequeñas entre las Cíclicas-, es también una de las más turísticas de Grecia. Su alocada vida nocturna, cita de turismo gay de alto nivel adquisitivo, la ha convertido en uno de los lugares de moda cada verano para miles de personas en busca de sol, playas -alguna nudista- y fiesta. También acoge a turistas despistadas como yo, que tuve la suerte de visitarla en mi periplo por este fascinante país hace años.

Qué ver en Miconos

1. Calle Matogianni

La calle Matogianni está considerada la más cara del Mar Egeo, y es el sitio que ver en Miconos si eres un amante de las compras. Arteria principal de la isla, en ella encontrarás ropa de grandes firmas, complementos y joyas, no aptas para todos los bolsillos.

Calle Matogianni

2. Barrio de Castro

Situado en la zona alta, fue en el barrio de Castro donde los venecianos construyeron un castillo del que apenas quedan restos. En su parte baja se encuentra la zona más pintoresca que ver en Miconos, la denominada Pequeña Venecia.

3. Pequeña Venecia

Su verdadero nombre es Alefkandra, pero fue bautizada así porque, al igual que en Venecia, sus casas están construidas sobre el agua. Las viviendas que se asoman al mar (muchas reconvertidas en tabernas y bares de copas) son construcciones del siglo XVIII, cuando surgió en la isla la clase burguesa gracias al auge del comercio marítimo. Repleta de encanto mires donde mires, es imposible no enamorarse de la Pequeña Venecia.

Pequeña Venecia

4. Iglesia de Paraportiani

Esta bella iglesia que ver en Miconos es una de las más antiguas de Grecia y, sin duda, la más importante y fotografiada de las más de 400 repartidas por la isla. Se encuentra en Castro y se terminó de construir en el siglo XVII.

Iglesia de Paraportiani Miconos

5. Los molinos de Miconos

Famosa por sus molinos -hace viento más de 200 días al año-, aún conserva siete de la veintena que hubo hasta principios del siglo pasado. Una de las estampas más típicas que ver en Miconos. Ideal para subir a tu perfil de Instagram.

Molinos de Miconos

6. Centro de Miconos

Ciudad pintoresca donde las haya, su zona centro destaca por la belleza y magia de sus callejuelas estrechas y laberínticas. En ellas es muy sencillo perderse. Blancas casas de puertas azules, balcones decorados con cientos de coloridas flores y pavimento de losas oscuras componen una de las escenas más típicas que ver en Miconos. La proximidad de las viviendas -en algunas es posible tocar la de al lado con tan solo estirar el brazo-, es para protegerlas del viento y del calor. Y en una época no muy lejana, también de los piratas.

Tienda de Miconos

7. Puerto de Miconos

En el puerto pequeño podrás fotografiar los barcos pesqueros de los lugareños, entremezclados con yates de lujo de famosos que cada verano se dan cita en la ‘isla de la fiesta’. Desde allí salen embarcaciones que pueden llevarte a Delos y otros diferentes puntos. En el puerto también se concentran algunos de los mejores restaurantes de la isla, con impresionantes vistas al mar.

8. Los pelícanos de Miconos

El pelícano Petros era la mascota de la localidad hasta su fallecimiento en 1985. Tras vivir más de 30 años en Miconos, su muerte supuso tal impacto que se declaró luto oficial. Algún tiempo más tarde, Jackie Kennedy Onassis regaló a la población su segundo pelícano, de nombre Irene. Y años después, el zoo de Hamburgo donó otro ejemplar al que bautizaron Petrus, en honor al primero. Convertidos en todo un símbolo que ver en Miconos, es fácil que encuentres estas aves durante tus paseos, dispuestas a posar como si de modelos se tratase. A mí me dan pánico, así que siempre que los veía, corría hacia el lado contrario…

© Karma Group

9. Kastro’s Restaurant

Seguro que lo has visto cientos de veces en Instagram. Su increíble localización, casi al borde del mar, lo convierten en uno de los más cotizados. Aunque antiguamente era un bar de cócteles, hoy es un restaurante con precios inflados donde sentarse a ver la vida pasar. Algo que hacer en Miconos, sin lugar a dudas.

Kastro's Restaurant

Cómo llegar a Miconos desde Atenas

El puerto -yo llegué en barco desde Atenas-, está bastante alejado. Hay que coger un autobús que hace diferentes paradas y cuesta un par de euros. Mi conductor no hablaba inglés y no me bajé en la correcta porque no sabía dónde quedaba mi alojamiento. Caminar por Miconos maleta en mano bajo un sol de justicia no es muy recomendable. A la vuelta cogí un taxi, que me costó unos 15 euros.

Dónde dormir en Miconos

Dormí en la Pensión Vouniotis (50 euros la habitación individual sin desayuno). El gran ‘pero’ es que se encuentra a 600 metros de la ciudad y para llegar no hay más remedio que caminar por carretera. Volver de noche fue toda una aventura, os lo aseguro.

Pension Vouniotis Miconos

Como no había servicio de desayuno, lo hice en una típica cafetería, antes de tomar el ferri a Naxos. Plato con queso, jamón y tomate, café, bollería y zumo de naranja natural, 9 euros. Olvídate de viajar a Miconos si eres de la ‘Cofradía del puño cerrado’…

Desayuno griego

¿Qué comer en Miconos?

Lejos de tostarme en una playa, copa en mano, para mí el verdadero placer en Miconos fue sentarme a cenar (eso sí, a las siete de la tarde) en una terraza contemplando el atardecer en el Mediterráneo y los barcos pesqueros. Tsaziki, pulpo a la brasa y musaca, regados con una jarra de Retsina, me hicieron sentir en el séptimo cielo. Pero hay muchas más delicias que comer en Grecia.

Pulpo a la parrilla Grecia

¿Te han gustado estos lugares que ver en Miconos? ¿Nos recomiendas otros para el futuro?

Santorini, la isla griega de los atardeceres más fotografiados

Caldera de Santorini

Santorini fue otra de las paradas de nuestro periplo por Grecia. Tras la tranquila y apacible Naxos, encontramos una isla mucho más turística y cara -aunque no tanto como Miconos-. Pero con una belleza y singularidad únicas. Su capital, Thira, se asoma a un precipicio conocido como la Caldera, por la que navegan decenas de cruceros esperando para desembarcar a miles de pasajeros. Descubre, a continuación, qué ver en Santorini.

Santorini

Qué ver en Santorini

Su paisaje lo constituyen las características y únicas casitas blancas. Resulta impresionante el contraste con la roca casi negra, iglesias ortodoxas de cúpula azul y lujosas joyerías delante de las que pasean los sufridos burros que comunican el puerto con la ciudad. Y que conviene contratar si no se quieren subir a pie los más de cien escalones que los unen (agotador).

Casas blancas Santorini
Santorini
Calles de Santorini

Playas de Santorini

Otro de los grandes alicientes que ver en Santorini son sus playas. Aunque no somos muy aficionados a ellas, puedes coger un autobús que en pocos minutos te deja en la de Perissa, tercer pueblo más grande de la isla. Con arena negra y una enorme roca que surge del agua llamada Vouno Mesa.

Perissa

Hay un pequeño barco que une Perissa con Kamari, otra playa de arena blanda negra con cinco kilómetros de largo. Y famosa por la posibilidad de realizar todo tipo de deportes acuáticos. El trayecto, de unos 20 minutos, es ideal para admirar la belleza de la erosión del Mar Egeo sobre la piedra.

Kamari

El famoso atardecer de Oia

Si hay algo que ver en Santorini es su atardecer, uno de los más famosos del mundo. Cada tarde, cientos de personas se reúnen en Oia, uno de los lugares más solicitados para contemplarlo. Acude con tiempo porque no dura más de 10 minutos y los mejores enclaves están muy, pero que muy solicitados.

Atardecer Oia Santorini

Restaurantes en Santorini, dónde comer

La gastronomía de Santorini, como la de toda Grecia, es puramente mediterránea. Y abundante en pescado y marisco fresco. Además de platos populares como musaca, souvlaki, dolmades o gyros. Precisamente, fue allí donde probé el mejor gyros de todo el viaje, en un pequeño local llamado Obelix (de pollo y en pan de pita).

Gyros Obelix Santorini

Comimos en una encantadora taberna llamada Stani, romántica e ideal. La descubrí en mi primer viaje a Grecia. Y desde ella se divisa el volcán y la magnífica puesta de sol de Santorini.

Los precios de uno de los restaurantes en Santorini más bonitos son bastante moderados. En su carta, especialidades griegas a cada cual más apetitosa, como mejillones o calamares rellenos.

Mejillones Santorini
Calamar relleno Santorini

Otro de los restaurantes en Santorini con unas vistas de infarto es Niki. Ubicados en Agiou Mina, es el sitio ideal para saborear tzatziki, ensalada griega y musaca. No olvides regarlo con uno de los vinos que se producen en la propia Santorini. ¡Sorprendentes!

Ensalada griega Restaurante Niki Santorini
Musaca Restaurante Niki Santorini
Vino de Santorini

Cómo llegar a Santorini

La primera vez, fui en ferri desde Naxos y, después, cogí un autobús para subir a la ciudad. Salen del mismo puerto a los pocos minutos de la llegada de los barcos.

Con Jota, volamos desde Naxos, en un vuelo directo con Ryanair.

Ferri Santorini

Dónde alojarse en Santorini

El Plastiras Rooms, situado a 600 metros del centro de Fira, ofrece habitaciones con balcón privado, además de piscina y wifi gratuito. Los precios rondan los 60 euros por noche sin desayuno (por 6 euros puedes tomar uno tan suculento como el de la foto de abajo en muchos restaurantes en Santorini).

Desayuno Santorini

Cuando regresé con Jota nos dimos el capricho de dormir en uno de los apartamentos con vistas al mar y La Caldera.

Apartamento acantilado Santorini

Excursiones desde Santorini

Una de las excursiones más recomendables en Santorini es la que incluye una visita al volcán, baño en los Hot Springs (una especie de barros calientes), Thirassia y Oia, para ver su famoso atardecer.

Nea Kameni Grecia

¿Has visitado alguna vez Grecia? ¿Te parece que Santorini es una isla repleta de belleza?

Los colores y sabores de Marrakech, la ciudad con más vida de Marruecos

Madraza de Ben Youssef Marrakech

Es, junto a Rabat, Fez y Mequinez, una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos. Con algo más de millón y medio de habitantes, y situada al pie del Atlas, su atractivo turístico la hace más que recomendable para una visita de dos o tres días. Al no ser demasiado extensa y concentrar los lugares más típicos, es ideal para recorrer a pie. Aquí te mostramos qué ver en Marrakech.

Marrakech

Qué ver en Marrakech

1. El Jardín Majorelle

Situado en la Rue Yves Saint Laurent, el Jardín Majorelle es una de las principales atracciones que ver en Marrakech. Fue diseñado por el pintor francés Jacques Majorelle y recuperado en los ochenta por el modisto Yves Saint-Laurent y su pareja, Pierre Bergé. Esconde centenares de especies botánicas, da cobijo a pájaros desconocidos en otras latitudes y alberga un museo de arte bereber repleto de abalorios, ropajes, cerámicas, textiles y bocetos hechos por su fundador.

El Jardín Majorelle Marrakech

2. Madraza de Ben Youssef

Fundada en el siglo XIV por el sultán Abou el Hassan, es uno de los lugares más fotografiados que ver en Marrakech. Sobre todo, sus ventanas -es típica la instantánea de ventana a ventana asomando la cabeza al patio principal-. Más de 800 estudiantes memorizaban el Corán en sus instalaciones antes de ser destruida por los saadíes. Su sala de rezos impresiona, así como las numerosas inscripciones que pueden leerse en sus azulejos y paredes, algunas de madera.

Madraza de Ben Youssef Marrakech

3. Mezquita Kutubia

El edificio más alto que ver en Marrakech fue construido en el siglo XII y se encuentra en el interior de la Medina. Es famosa por su minarete de base cuadrada y no puede visitarse. Al anochecer, con el ruido del cercano zoco y el intenso tráfico de la zona, resulta mágica.

Mezquita Kutubia

4. Plaza Jemma el Fna

Puede que sea la plaza con más vida de toda África. Encantadores de serpientes, cuentacuentos, tatuadoras de henna, músicos callejeros, vendedores… Al caer la noche, la Plaza Jemma el Fna es invadida por decenas de puestos donde saborear el sabor marroquí más auténtico. Un poco más abajo, te recomendamos uno de los mejores quioscos para cenar en este imprescindible que visitar en Marrakech. Mientras, tómate un zumo de naranja recién exprimido por 40 céntimos de euro.

Plaza Jemma el Fna
Zumos naranja Plaza Jemma el Fna

5. Zoco de Marrakech

El lugar perfecto que ver en Marrakech para los amantes de las compras. Y para los que no lo somos, un sitio donde curiosear y disfrutar de un laberinto de callejuelas donde los tenderos esperan hacer su particular agosto con los turistas más despistados. Ropa, especias, artesanía, cuero, productos típicos y comida para los más valientes (suele estar expuesta al público y es habitual que sea lugar de concentración de moscas y otros insectos). Los artesanos están agrupados por gremios: cesteros, peleteros, ferreteros... Imprescindible.

Zoco de Marrakech
Tienda especias Zoco de Marrakech

6. Museo de Marrakech

Fue restaurado y rehabilitado como museo por Omar Benjelloun, coleccionista y mecenas. Se trata de una casa típica marroquí donde se organizan exposiciones no permanentes de arte contemporáneo y se exponen objetos de cobre, armas, vestimentas y joyas bereberes. El precio de la entrada es de algo más de 5 euros.

Museo de Marrakech
Suelo Museo de Marrakech

7. Palacio Bahia

Es una de las obras arquitectónicas más importantes que visitar en Marrakech. Data de finales del siglo XIX y su construcción duró más de una década. Con más de 150 habitaciones -todas ellas vacías excepto sus espectaculares techos-, la parte más llamativa del Palacio Bahia es el harén de Abu Bou Ahmed, donde convivían sus 4 mujeres y 24 concubinas.

Palacio Bahia Marrakech

8. Le Bain Blue

Es el baño árabe que elegimos para este recomendable ritual. Tras una exfoliación con jabón negro al eucaliptus (en la que casi nos quedamos sin piel), un baño hidratante de pies a la sal marina con aceites esenciales de lavanda y menta y un pequeño chapuzón en el jacuzzi, llegó la mejor parte, un masaje relajante al aceite de Argán. El tratamiento en Le Bain Blue, que dura algo menos de dos horas, tiene un precio de 55 euros por persona. Y termina en una sala de reposo donde te obsequian con un vaso de té a la menta.

Le Bain Blue

¿Dónde comer en Marrakech?

El puesto 14 de la Plaza Jemma el Fna

No entraría en el calificativo ‘restaurantes en Marrakech’, pero es la primera de nuestras recomendaciones. Rodeados de lugareños, sin cubiertos ni servilletas, déjate querer por la mejor comida marroquí: una deliciosa ensalada de berenjenas, calamares, pescado a la romana y pimientos fritos. Todo ello, con un par de refrescos, por menos de 10 euros. Hay muchos más puestos en esta plaza, con camareros pesadísimos que casi te obligarán a sentarse a sus mesas. Nosotros, la primera noche, no tuvimos tanta suerte y la experiencia fue bastante mala… Una pena no haber leído antes las recomendaciones de la dueña de nuestro riad, que nos indicó expresamente el número 14.

Comida Puesto 14 Plaza Jemma el Fna
Comida callejera Marrakech

Le Salama

Hay muchos restaurantes en Marrakech y cuesta decidirse. Este nos lo había aconsejado Fran, de My Guía de Viajes. A pesar de que llegamos más tarde de las 3, nos atendieron sin ningún problema, algo lentos, pero seguros. Probamos un surtido de comida marroquí en forma de aperitivos -13 platillos de lo más variopintos- y un tajine de pollo con limones encurtidos y aceitunas. Merece la pena pasar algo de calor en su terraza para contemplar los tejados de la cercana medina. A partir de las cinco, comienza la happy hour de Le Salama, con dos por uno en cócteles y otras bebidas alcohólicas.

Le Salama Marrakech
Tajine de pollo con limones encurtidos y aceitunas Marruecos

Le Relais de Paris

Si te has cansado de la comida marroquí, lo mejor es que te acerques a uno de los restaurantes en Marrakech con más encanto, ubicado en el lujoso Hotel Les Jardins de La Koutoubi, al lado de la Plaza Jeema El Fna. Tómate un cóctel sentado frente a su espectacular piscina antes de hincarle el diente a un jugoso filete de ternera con la salsa secreta que ha hecho famoso a Le Relais de Paris. Te parecerá increíble que desde su terraza no se oiga ni un solo ruido. El plato de la foto, además de la ensalada servida en una coqueta tulipa, por 15 euros.

Entrecot Le Relais de Paris
Ensalada Le Relais de Paris

Vinos de Marruecos

No te olvides de beber vino para acompañar cualquier comida marroquí como si no hubiera mañana. Para Jota y para mí fue, sin duda, el descubrimiento del viaje. Guerrouane es una de las Denominaciones de Origen del país. El clima de las montañas del Medio Atlas, donde se encuentran estos viñedos -con una elevación desde 580 hasta 700 metros-, además de las lluvias moderadas y el abundante sol, convierten a este lugar en el perfecto productor de blancos, grises y tintos.

Vino gris de Marruecos
Vino blanco de Marruecos
Vino tinto de Marruecos

Dónde dormir en Marrakech

A nosotros nos enamoró el Riad Abracadabra, a cinco minutos a pie de la Plaza Jemaa el Fna, y propiedad de dos primos españoles. Alrededor de un precioso patio, se distribuyen 8 habitaciones donde se ha cuidado hasta el último detalle. Mullidas y amplias camas, ventanas con rejillas mozárabes, alfombras bereberes, agua y dulces caseros de bienvenida, cuartos de baño realizados en cemento pulido artesanal y con geles y jabones con perfume de jazmín.

Una terraza para olvidarse del mundanal ruido

La guinda del pastel lo pone una espectacular terraza con zona chill out. En él se sirve un delicioso y romántico desayuno con zumo de naranja recién exprimido, té a la menta, pan tostado, mermeladas artesanales, tomate natural con aceite de oliva, ensalada de fruta fresca, bollería casera, especialidades marroquíes… Y los espectaculares y suaves huevos Abracadabra. Los precios de las habitaciones varían desde 140 a 180 euros por noche, con desayuno incluido. Hay wifi gratuito en todo el recinto.

Habitacion Riad Abracadabra
Baño Riad Abracadabra
Desayuno Riad Abracadabra

¿Te ha gustado este paseo? ¿Nos recomiendas otros lugares que ver en Marrakech?

Boston, 35 motivos para enamorarse de la capital de Massachusetts

Fan Pier (One Marina Park Drive)

Boston, capital de Massachusetts, es una de las ciudades con más historia de los Estados Unidos. Ideal para peatones como nosotros, invita a recorrer sus cientos de rincones cámara en mano y ojos bien abiertos para no perder detalle. Hemos recopilado 35 motivos por los que ya se ha convertido en uno de nuestros destinos favoritos al que, a buen seguro, regresaremos en un futuro. Descubre qué ver y hacer en Boston.

Qué hacer en Boston

1. Acariciar mantarrayas en el acuario (Central Wharf)

Uno de los lugares que ver en Boston perfectos para ir con niños es el New England Aquarium. Recibe más de un millón de visitantes al año y ofrece la posibilidad de acariciar mantarrayas como las de la fotografía, además de otras actividades educativas. En su tanque central, con casi 800.000 litros de agua marina que dan cobijo a alrededor de 700 animales, destacan tortugas gigantes y tiburones. Y en la primera planta, un hábitat diseñado para albergar a cerca de 80 pingüinos de 3 especies diferentes. Hay distintas atracciones dependiendo del día de la semana, como espectáculos en vivo con focas y leones marinos o la hora de la comida de los ‘pájaros bobos’. El precio es de 32 dólares por adulto y 23 para niños entre 3 y 11 años. Los menores de 3 pueden acceder de manera gratuita.

Acariciando peces raya en el acuario de Boston

2. Avistamiento de ballenas (Boston Harbor Cruises)

Para disfrute de pequeños y mayores, una de las actividades más fascinantes que hacer en Boston es un crucero para contemplar ballenas piloto, jorobadas, aladas y de aleta. El trayecto dura alrededor de 2 horas y llega hasta el Stellwagen Bank National Marine Sanctuary, a 40 kilómetros de la ciudad, y una de las áreas marinas salvajes más importantes del mundo. Si no consigues ver ninguna ballena, la compañía te entregará un ticket para que regreses otro día. Y, si tienes suerte, podrás observar más de 30, como nos ocurrió a nosotros. Pensando en familias, existe un paquete especial para 4 miembros por 140 dólares. El precio por adulto es de 55 dólares. No olvides las gafas de sol, una gorra y protector solar.

Avistamiento de ballenas (Boston Harbor Cruises)

3. Degustar langosta de Maine en Barking Crab (88, Sleeper Street)

Al aire libre, con largas mesas de madera compartidas con otros comensales, y unas maravillosas vistas del puerto, se ubica Barking Crab, especializado en mariscos y pescados frescos. Degustar una langosta de Maine a la parrilla o unas patas de cangrejo de Alaska, junto a una Samuel Adams (cerveza local) bien fría, debería ser obligatorio que hacer en Boston para cualquier turista.

Fired grilled lobster Barking Crab Boston

4. Fotografiar Beacon Hill

Calles de adoquines, pequeñas y estilosas tiendas de comestibles o decoración y un buen puñado de vecinos dedicados a la política, hacen de este barrio uno de los más exclusivos que ver en Boston. Sus casas adosadas y farolas, algunas de las cuales todavía funcionan con gas, aportan un toque lleno de encanto. Es sede del Massachusetts State House, donde trabaja el gobernador del estado.

Beacon Hill Boston

5. Descansar en Boston Common

Con casi 400 años de antigüedad, es uno de los parques con mayor solera de los Estados Unidos y uno de los más bellos que ver en Boston. Alberga un centro de visitantes y desde él salen la mayoría de rutas y excursiones que recorren la ciudad. Perfecto para hacer un alto en el camino con un café para llevar de alguna de las numerosas cafeterías de la zona.

Boston Common

6. Divertirse con los Boston Duck Tours (salida desde diversos puntos)

Una de las actividades más divertidas que hacer en Boston es este tour que hace la mitad de su recorrido por tierra y la otra mitad, por agua. Como suele pasar en este tipo de ‘atracciones’, los conductores -en este caso, conducktores- hacen que la experiencia sea de lo más amena.

Boston Duck Tours

7. Visitar Cambridge

Uno de los barrios residenciales más fascinantes que ver en Boston. Repleto de vida, es famoso a nivel mundial por su universidad, Harvard, donde estudiaron mentes tan inquietas como las de Barack Obama, Al Gore o Mark Zuckerberg. Allí se ubica el MIT, fundada en 1861, designada como la universidad más selectiva de los Estados Unidos y la escuela de ingeniería más importante del mundo. Entre sus graduados hay 76 premios Nobel.

Edificio del MIT

8. Descubrir que Cheers, en realidad, nunca se rodó aquí (84, Beacon Street)

Estrenada en 1982, Cheers fue una de las series de nuestra infancia (si naciste en los setenta). Los exteriores del bar en el que transcurría la trama son los de este pub ubicado en Beacon Hill, pero la verdad es nunca se rodó una sola escena en su interior ni se parece en nada a aquel en el que Ted Danson ‘trabajaba’ de camarero. Sí han construido una réplica del que veíamos en televisión en Quincy Market, del que os hablamos un poco más abajo.

Bar Cheers Boston

9. Comprar galletas de la suerte en Chinatown (Beach Street)

Sin ningún tipo de interés arquitectónico y con mucho menos encanto que el de otras urbes como Nueva York, Londres o San Francisco, merece la pena un paseo para los que quieran degustar auténtica comida asiática en alguno de sus numerosos restaurantes.

Chinatown (Beach Street) Boston

10. Aprovechar la Go Boston Card

Una de las mejores formas para ahorrar es adquirir alguna de las tarjetas que incluyen entrada gratuita o importantes descuentos a las principales atracciones que ver en Boston, como la Go Boston Card. Sus precios oscilan desde 65 dólares, para un solo día, a 190 para una semana, y es más que recomendable. Las de mayor duración permiten el acceso a las más costosas, como el avistamiento de ballenas, o una considerable rebaja en los ferris a Martha’s Vineyard o Nantucket.

Go Boston Card

11. Inmortalizar el skyline en Fan Pier (One Marina Park Drive)

El lugar ideal para conseguir una fotografía del skyline de Boston es este muelle donde se han edificado algunos de los condos más exclusivos de la ciudad. Alejado del mundanal ruido, es un paseo de lo más relajante mientras se contempla sentado en un banco el ir y venir de las embarcaciones.

Fan Pier (One Marina Park Drive)

12. Patear el Fine Arts Museum (465, Huntington Avenue)

Uno de los museos más importantes de los Estados Unidos, con la segunda colección permanente más grande del país tras la del MET neoyorquino. Obras de Velázquez o El Greco se dan la mano con otras de Renoir, Van Gogh o Monet en un espacio colosal donde destacan 5.000 piezas de cerámica japonesa, el mayor conjunto que existe fuera del Imperio del Sol Naciente.

Boston Fine Arts Museum

13. Almorzar en algún food truck (por toda la ciudad)

El descubrimiento gastronómico del viaje fueron las camionetas de comida que encuentras a cada paso. La hora del almuerzo y las zonas de oficinas son perfectas para estos negocios que, poco a poco van instaurándose en nuestro país. Para saber dónde se instalan, nada mejor que seguir sus cuentas de Twitter.

Food trucks

14. Recorrer The Freedom Trail

El ‘sendero de la libertad’ es uno de los símbolos más representativos que ver en Boston y recorre, a lo largo de 4 kilómetros, 16 de los lugares más propios de la ciudad, como la Old State House o la casa de Paul Revere. Une el Boston Common con el USS Constitution, una de las primeras fragatas de la Armada de los Estados Unidos. Fue ideado en 1951 por un periodista local y hay tours animados para conocerlo al detalle.

The Freedom Trail

15. Admirar el Granary Burying Ground (Tremont Street)

El tercer cementerio más antiguo de la ciudad está situado en pleno downtown, a escasos metros del Boston Common. Con 2.345 tumbas, hay más de 5.000 personas enterradas en él, destacando Paul Revere, Samuel Adams o varias víctimas de la masacre de 1770.

Granary Burying Ground (Tremont Street)

16. Tomar una cerveza en The Institute of Contemporany Art (100, Northern Avenue)

En plena zona portuaria y dentro de un espectacular edificio de vidrio y acero, se encuentra este museo no apto para aquellos que, como a nosotros, les cuesta entender este tipo de arte moderno como el que muestra la fotografía de arriba. Al menos, merece la pena pagar la entrada para tomarse una cerveza en su terraza con vistas al mar.

The Institute of Contemporany Art Boston

17. Descubrir el Isabella Stewart Gardner Museum (289, The Fenway)

Nacida en Nueva York, aunque casada con un bostoniano, Isabella Stewart se convirtió en una de las coleccionistas más relevantes de su época después de heredar la fortuna paterna. Tras las adquisiciones realizadas durante 3 décadas en sus viajes por medio mundo, decidió construir un edificio donde exponerlas al público. La imponente colección, con más de 2.500 obras de arte americano, asiático y europeo, incluye cuadros de Matisse o Rembrandt. En 1990 sufrió el robo de algunas de sus pinturas más valiosas, que aún no han sido recuperadas, y a día de hoy todavía supone un quebradero de cabeza para el FBI.

Isabella Stewart Gardner Museum

18. Sorprenderse en el JFK Presidential Library and Museum (Columbia Point)

Diseñada por I.M. Pei e inaugurada en 1979, es una de las 13 Bibliotecas Presidenciales de los Estados Unidos. Como españoles renegados -con razón- de los que nos gobiernan o gobernaron, resulta sorprendente el respeto y devoción que los norteamericanos profesan a la figura de John Fitzgerald Kennedy, el masachusetano más ilustre, asesinado el 22 de noviembre de 1963. Los objetos expuestos cuentan la historia política de JFK desde la campaña electoral de 1960 hasta su llegada al Despacho Oval, que ocuparía menos de 3 años, e incluye la recreación de uno de los pasillos de la Casa Blanca. Su viuda, Jacqueline, también tiene un lugar destacado en esta atracción, una de las más populares que ver en Boston.

JFK Presidential Library and Museum

19. ¡Comer lobster roll sin parar!

Uno de los bocados más tradicionales de Nueva Inglaterra consiste en un bollo relleno de carne de langosta con sal, pimienta, mayonesa, zumo de limón y lechuga. No dejes de probarlo, ya que es realmente delicioso y no existe nada parecido en nuestro país.

Lobster Roll

20. Relajarse en L Street Tavern (South Boston)

Si eres tan cinéfilo como nosotros, merecerá la pena un paseo hasta esta taberna de South Boston donde se rodaron algunas escenas de Good Will Hunting, película que supuso el salto a la fama del bostoniano Matt Damon y su inseparable amigo, Ben Affleck.

L Street Tavern (South Boston)

21. Alucinar con el Mapario en The Mary Baker Eddy Library (200, Massachusetts Avenue)

Escritora y fundadora de la Ciencia cristiana, sistema de creencias que sirve para curar enfermedades, Mary Baker Eddy fue una mujer adelantada a su tiempo cuyas palabras, para muchos, cambiaron el curso de la humanidad. En 1908, cuando contaba con 87 años, creó el periódico The Christian Science Monitor, ganador de 7 premios Pulitzer. Abierta al público en 2002, la biblioteca homónima alberga en su interior el Hall of Ideas, un lugar que invita a la reflexión, y el impresionante Mapparium, al que se accede con visita guiada, donde está estrictamente prohibido hacer fotos, y que recrea en 3 dimensiones un mapa del mundo de más de 9 metros.

The Mary Baker Eddy Library

22. Ir de mercadillos (por toda la ciudad)

De frutas y verduras (en su mayoría, ecológicas), comida de orgánica, productos de granjas, ropa o antigüedades, son muchos los mercadillos que inundan las calles de Boston durante los meses de verano.

Mercadillo de comida orgánica

23. Apuntarse al Movie Tour (Boston Commom)

Cada vez son más las películas norteamericanas que, por motivos de presupuesto, se ruedan en Boston en vez de Nueva York, ya que resulta infinitamente más barato. Este divertido tour para amantes del cine hace un recorrido por los escenarios de algunos largometrajes tan famosos como Good Will Hunting, Mystic River, American Hustle o The Departed. De éste último, uno de nuestros favoritos, visitamos 10 localizaciones, incluida la última en la que aparece Martin Sheen. También puede verse la fachada del bufete donde trabajaba Ally McBeal, serie que realmente se rodaba en Los Angeles, o Boston Legal, además del bar que inspiró Cheers.

Movie Tour (Boston Commom)

24. Transportarse a Asia en Myers+Chang

Platos vietnamitas, tailandeses, taiwaneses y chinos en este ‘indie diner’ en el que Joanne Chang y su marido, Christopher Myers, cocinan mano a mano auténticas delicias que no superan los 20 dólares por ración. Si puedes, siéntate a la barra para disfrutar del espectáculo y refréscate con una soda casera de piña y jengibre o litchi y frambuesa. Si has estado en el neoyorquino Momofuku, encontrarás más de una similitud.

Myers+Chang

25. Reflexionar en The New England Holocaust Memorial (Carmen Park)

Diseñado por Stanley Saitowitz y erigido en 1995, es un monumento dedicado a los judíos masacrados durante el Holocausto. Seis torres acristaladas representan cada uno de los campos de exterminio en los que fueron asesinados un total de seis millones de personas. En el interior de las mismas pueden leerse notas de algunos supervivientes y, a través de varias rendijas, como si de chimeneas se tratara, surge vapor… Para reflexionar.

The New England Holocaust Memorial (Carmen Park)

26. Descubrir la historia de Old South Meeting House (310, Washington Street)

El 16 de diciembre de 1773 se tomó una decisión que marcaría un antes y un después en la historia de la nación: se decidió no aplicar tasas al té y nació el conocido como Boston Tea Party. Entre estas paredes, encuentro tras encuentro y voto a voto, fue naciendo la revolución de los Estados Unidos. Un lugar que ver en Boston con muchísimo encanto que te hará retroceder en el tiempo.

Old South Meeting House

27. Fotografiar la Old State House (206, Washington Street)

Construido en 1713 y sede del gobierno colonial británico, su exterior, de grandísima belleza, destaca entre los rascacielos que lo rodean. En su interior, tours interactivos y artilugios relacionados con los bostonianos del siglo XVIII y la Revolución Americana. Unos de los símbolos de la capital de Massachusetts.

Old State House

28. Hacer una breve visita a The Paul Revere House (19, North Square)

Construida en 1680, es el edificio más antiguo del downtown de Boston y conserva gran parte del encanto de la época. Su último dueño, Paul Revere, fue un orfebre y patriota cuya figura de mensajero fue clave durante la Guerra de Independencia y ha sido venerada desde entonces. Es muy pequeña y se ve en apenas 15 minutos.

The Paul Revere House

29. Picotear algo en Quincy Market

Abierto desde el 26 de agosto de 1826, está compuesto de más de cincuenta restaurantes y puestos de todas las nacionalidades imaginables, el clásico food hall donde comprar comida y buscar después un sitio donde hincarle el diente. Si afuera diluvia, como fue nuestro caso, es una tarea ardua, pero merece la pena intentarlo y probar clam chowder, la sopa de almejas típica de las ciudades costeras americanas, además del lobster roll que os mencionábamos antes. Quincy Market también está formado por varios pubs, una sucursal de Cheers y otra de Wagamama.

Quincy Market

30. Ver un partido de los Red Sox en Fenway Park

Si tu viaje coincide con la (amplia) temporada de béisbol, no dejes de asistir a un partido de los Red Sox, equipo local que causa verdadero furor, en Fenway Park. Déjate empapar por el ambiente previo y siéntete un bostoniano más animando a las estrellas más aplaudidas. Algunos encuentros pueden llegar a durar cuatro horas, así que no dudes en rascarte el bolsillo para disfrutar con unas cuentas cervezas (a 9 dólares el vaso) de uno de los espectáculos más americanos que existen.

Red Sox (Fenway Park)

31. Hincarle el diente a una hamburguesa de Shake Shack (diferentes localizaciones)

Desde que las probamos en Nueva York hace varios años, no hemos encontrado otras hamburguesas en Estados Unidos que nos hayan gustado más. Ternera Angus 100% natural (sin antibióticos ni hormonas), productos frescos y una salsa adictiva. Además, las patatas fritas no son congeladas, sino cortadas a mano diariamente.

Shake Shack Boston

32. Admirar las vistas desde el Skywalk Observatory (Prudential Center)

Las mejores vistas que ver en Boston pueden contemplarse en 360 grados desde este observatorio ubicado en Prudential Center, que hace las veces de edificio de oficinas y centro comercial. Si vas al atardecer, tendrás la suerte de contemplar Boston de día y de noche. Exhibe también fotografías que cuentan la historia de la capital del estado y de algunos de los equipos locales de baloncesto, béisbol o fútbol americano.

Skywalk Observatory (Prudential Center)

33. Curiosear en SoWa Market (460, Harrison Avenue)

Cada domingo, de 11 de la mañana a 4 de la tarde, el SoWa Market abre sus puertas para ofrecer desde ropa vintage a mermeladas caseras, pasando por quesos y verduras ecológicas. En otra zona de la misma avenida, se ha habilitado un área especial de food trucks con un improvisado comedor al aire libre. Pizzas, tacos, grilled cheese sandwiches y algunas opciones vegetarianas, entre las más demandadas.

SoWa Market

34. Descubrir, por casualidad, la Trinity Church (206, Clarendon Street)

Si hay una iglesia que ver en Boston que destaque entre todas, esa es la Trinity Church. Situada al pie de la John Hancock Tower, formando un espectacular contraste de estilos y épocas, fue construida a finales del siglo XIX y es la obra cumbre de Henry Hobson Richardson.

Boston Trinity Church

35. Degustar marisco fresco en Union Oyster House (41, Union Street)

Distinguido como el restaurante más antiguo de Estados Unidos, sirve comidas desde 1826. Está dividido en varias zonas: barra, oyster bar y restaurante en la planta superior, donde el presidente Kennedy tenía una mesa reservada para cuando quisiera disponer de ella. Aunque la especialidad, como su propio nombre indica, son las ostras -que no nos atraen especialmente- nos aventuramos con dos platos que nos dejaron bastante indiferentes, pero la historia del lugar bien merece una visita.

Union Oyster House

¿Te han gustado estos 35 tips? Seguro que tú conoces otros sitios que ver en Boston a los que merece la pena ir. ¿Los compartes con nosotros?

Takayama, remanso de paz y ternera de Hida en los Alpes japoneses

Sarubobo Takayama Japon

¿Qué ver en Takayama? Con menos de 100.000 habitantes y ubicada en plenos Alpes Japoneses, se convirtió en un remanso de paz después de visitar algunas de las urbes más pobladas de Japón, como Tokio u Osaka. Tras un agradable viaje en tren desde esta última, hicimos una parada técnica en Nagoya para cambiar un ultramoderno shinkansen por el encantador Limited Express Wide View Hida.

En él es posible girar los asientos hacia la ventanilla para poder contemplar los inolvidables paisajes que atraviesa durante su recorrido de 2 horas y media. Es entonce cuando llega a Takayama, ciudad que puede visitarse a pie y en 24 o 48 horas. Aquí te damos algunas ideas para aprovechar tu tiempo.

Qué hacer en Takayama

1. Comprar fruta en Miyagawa Morning Market

Es el lugar ideal que ver en Takayama para comenzar la jornada, ya que abre a diario de 6 a 12 de la mañana, de abril a octubre, y de 7 a 12 el resto del año. Verduras frescas, leche y otros productos de alimentación, artesanía local o recuerdos de la zona, a precios más que razonables. La mayoría de las tenderas, que suelen ser mujeres de granjeros, habla el dialecto de Hida, denominado ‘kakasa’.

Miyagawa Morning Market

2. Hacerse con un sarubobo

Estos muñecos rojos con forma humana son tradicionales de la ciudad. Antiguamente eran elaborados por las abuelas como juguete para sus nietos y amuleto para el buen matrimonio de sus hijas. Ya que -dicen- sirve como protección contra cosas negativas, un hogar feliz con tu pareja, así como parir sin ningún tipo de problema.

Sarubobo Takayama Japon

3. Curiosear en una carnicería

Son tan limpias y están tan ordenadas que desearás tener una cocina a mano para comprar unos buenos filetes y prepararlos para cenar. No debe de ser muy extraño que a los turistas nos llame la atención, ya que nos dejaron hacer fotos sin problema.

4. Visitar una fábrica de sake

Fácilmente reconocibles por las bolas hechas de ramas de cedro que lucen en sus puertas, se cuentan por docenas. Ten cuidado con los horarios, ya que Takayama es una ciudad casi muerta a las cinco de la tarde, cuando cierran la mayoría de negocios. En muchas de ellas es posible realizar una cata, previa reserva.

Fabrica sake Takayama

 5. Mostrar tus respetos en el Templo Hida Kokubun-Ji

El templo más antiguo que ver en Takayama y uno de los más céntricos. En su interior puede contemplarse un árbol de la longevidad con más de 1.000 años.

Templo Hida Kokubun-Ji Takayama
Árbol de la longevidad

6. Conocer una Casa Patrimonio

Algunas, como la de la familia Yoshijima, son originarias del siglo XIX y las más antiguas que ver en Takayama. Están abiertas a los visitantes por algo más de 500 yenes.

Yoshijima House Takayama

7. Pasear por el centro histórico

Tiendas, cafés, restaurantes… Y centenarias casas que han sido convertidas en museo y abiertas al público para dar una idea de cómo era la vida de sus habitantes hace siglos, hacen de esta parte que ver en Takayama un paseo agradable y muy, pero que muy tranquilo.

Centro historico Takayama

8. Ir de excursión a Shirakawa-go

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995, Shirakawa-go se encuentra situada entre Takayama y Kanazawa, a unos sesenta minutos en autobús de la primera. Sus características viviendas, de un estilo arquitectónico conocido como Gassho-zukuri, te transportarán a otra época.

Shirakawa-go Japon

 ¿Dónde y qué comer en Takayama?

Un buen puñado de restaurantes y pequeñas izakayas son las opciones para comer en Takayama. Ya os hemos advertido que tengáis cuidado con los horarios, ya que muchos están cerrados más tarde de las 9 de la noche. Nosotros, tras probar suerte en varios locales donde ya no nos atendieron, encontramos dos sitios magníficos. Ambos, con especialidad en ternera de Hida.

Syusai (6 Chome-9-8 Hanasatomachi)

En Syusai, probamos algunos platos con la misma carne y de lo más sorprendentes, como Hida beef grilled with miso on hoba leaf, ternera de Hida bañada en pasta de miso que se cocina lentamente sobre una hoja colocada encima de un pequeño calentador. O Hida beef ‘Ishi-yaki-Hitsu-Mabuchi’, ternera de Hida con arroz que se termina de cocinar en la propia mesa con sake caliente.

Ternera de Hida Syusai
El antes
Hida beef grilled with miso paste on hoba leaf
El después (Hida beef grilled with miso paste on hoba leaf)
Hida beef ‘Ishi-yaki-Hitsu-Mabuchi’
Hida beef ‘Ishi-yaki-Hitsu-Mabuchi’
Hida beef ‘Ishi-yaki-Hitsu-Mabuchi’ with sake
Se añade sake caliente…
Hida beef ‘Ishi-yaki-Hitsu-Mabuchi’
… y listo
Kushikatsu de shiitake, tomate y patata dulce
Kushikatsu de shiitake, tomate y patata dulce
Pincho de ternera de Hida
Pincho de ternera de Hida
Sake frío y sake caliente y encurtidos japoneses
Sake frío y sake caliente y encurtidos japoneses

Maruaki (6-8 Tenmanmachi)

Lo encontramos por casualidad dando un paseo vespertino y nos llamó la atención que también fuese una tienda de carne. Viendo el aspecto que tenía la mercancía, no lo pensamos dos veces y cenamos allí la más deliciosa y tierna ternera de Hida que uno pueda imaginar. Cada mesa en Maruaki dispone de su propia barbacoa, por lo que es perfecto para darle el punto que uno quiera sin tener que preocuparse de si la dejan demasiado cruda o muy hecha. Nos animamos a regarla con un tinto de los Alpes japoneses (nada recomendable).

Maruaki Takayama
Mesas con barbacoas individuales
Ternera de Hida Maruaki Takayama
Ternera de Hida y verduras
Barbacoa japonesa Maruaki Takayama
¡A la parrilla!
Tinto de los Alpes japoneses
Tinto de los Alpes japoneses

¿Dónde dormir en Takayama?

Nosotros reservamos dos noches en el Washington Hotel Plaza, justo enfrente de la estación de JR Takayama. La nuestra era una habitación doble superior, bastante más amplia que las estándar (merece la pena). Disponen de conexión wifi y es un sitio limpio y correcto, sin más. El precio en solo alojamiento es de unos 120 euros por noche.

Habitacion Washington Hotel Plaza Takayama
Camas del Washington Hotel Plaza
Baño Washington Hotel Plaza Takayama
Baño del Washington Hotel Plaza

Festival de Takayama

Aunque no coincidió con nuestra visita, parece que tanto el de primavera como el de otoño están clasificados entre los tres más bonitos de Japón. Carrozas centenarias pasean por las calles de la ciudad ante la mirada de los miles de turistas que se acercan desde todos los rincones del país.

¿Te ha gustado este sabroso paseo? ¿Has tomado buena nota de todo lo que hay que hacer en Takayama?

Un paseo por Essaouira, lugar único para hacer surf en Marruecos

Essaouira Marruecos

Essaouira (Esauira en castellano) fue, junto a Casablanca y Marrakech, una de las paradas de nuestro viaje a Marruecos. Con cerca de 70.000 habitantes y una impresionante medina, es conocida con los sobrenombres de ‘La perla del Atlántico’ o ‘La Bella Durmiente’. Refugio de Jimmy Hendrix en los años setenta y escenario de películas como ‘Otelo’, de Orson Welles, o Alejandro Magno, de Ridley Scott, fue también el lugar elegido por ‘Juego de Tronos’ para la grabación de algunos de los capítulos de su tercera temporada. Si todo esto ha despertado tu curiosidad, descubre qué ver en Essaouira.

Essaouira Marruecos

Durante tres días, recorrimos sus estrechas calles y plazuelas llenas de encanto, coincidiendo con la celebración del Festival Gnaoua, evento más importante de los que se acoge la ciudad. Aquí te damos unos cuantos motivos por los que no debes dejar de visitar Essaouira.

Qué ver en Essaouira

1. La medina de Essaouira

Catalogada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad desde 2001, Essaouira es el lugar ideal donde alejarse del mundanal ruido por el laberinto de callejuelas que la recorren. Comerciantes, lugareños y turistas se cruzan entre puestos de alfombras, ropas, artículos para practicar surf, herboristerías o pequeños cafés en los que disfrutar de un té a la menta. Un sitio mágico que ver en Essaouira en el que no es difícil perderse, como nos pasó a nosotros. Aunque tomes como referencia la Torre del Reloj, llegará un momento en el que olvidarás si entraste por la izquierda o la derecha.

Medina de Essaouira
Calles Medina Essaouira
Puestos Medina Essaouira

2. La Plaza Moulay-Hassan

Aunque está repleta de placitas, la de Moulay-Hassan tiene un encanto especial y es la más animada que ver en Essaouira. Cuenta con un gran número de terrazas en las que descansar para tomar un refresco o, incluso, un almuerzo ligero al sol. Los colores con los que está ‘decorada’, blanco y azul, le dan un toque muy ‘cool’.

Plaza Moulay-Hassan Essaouira
Cafe Essaouira

3. Las playas de Essaouira

Paraíso para los amantes del surf y los deportes naúticos, el fuerte viento que entra desde el Atlántico -y que ha hecho que sea apodada por algunos como ‘La ciudad del viento’- la ha convertido en un destino de lo más hippy. Por lo que no es extraño ver por sus calles jóvenes bronceados con su tabla bajo el brazo. Así como escuelas para aprender a practicar esta y otras actividades relacionadas con la vela y el mar. ¿Te imaginas a adolescentes marroquíes con rastas? Los hay.

Playas de Essaouira

4. El puerto de Essaouira

El centro neurálgico se encuentra en el puerto, un punto imprescindible que ver en Essaouira. A primera hora de la mañana, los barcos llegan con la mercancía recién pescada que será subastada por la tarde o vendida en pequeños e improvisados tenderetes a pie de calle. No dejes de abrir boca con un zumo de naranja natural recién exprimido por 60 céntimos de euro. O comer en alguno de los pequeños restaurantes colindantes donde puedes elegir las piezas que deseas que te preparen a la parrilla por un precio casi ridículo.

Puerto de Essaouira
Pescado fresco
Puestos zumo naranja
Puestos marisco Essaouira

5. Las tiendas de Essaouira

La economía de Essaouira gira en torno a la pesca y el comercio (artesanía, joyería y marquetería), además de la industria textil y maderera. Es el sitio ideal para adquirir una alfombra hecha a mano, deliciosas pashminas u olorosas especias que nos transportarán de nuevo al continente africano cada vez que las utilicemos para cocinar. Aprovecha, también, para comprar aceite de argán puro. Mucho más barato que en España.

Alfombras Essaouira
Viagra Essaouira

La gastronomía de Essaouira

Recibe diariamente los pescados más frescos. Por lo que es la especialidad en la mayoría de restaurantes de Essaouira, así como moluscos y mariscos a precios más que interesantes para los turistas españoles. Dos lugares con calidad y buenos precios son Seafood Corner y Zahra’s Grill.

Ensalada de tomate
Ensalada de tomate
Ensalada de boquerones
Ensalada de boquerones
Fritura variada
Fritura variada

¿Cómo ir de Marrakech a Essaouira?

A pesar de que hay autobuses, es bastante complicado encontrar billete a no ser que se compren con bastante antelación. A la misma puerta de la estación, hay decenas de taxistas que se ofrecerán a llevarte por un 20 euros/persona en un coche compartido con otros turistas. El viaje por carretera, de unas dos horas, merece la pena por las imágenes tan chocantes que regala. Como las cabras trepadoras de árboles en la zona de Argán. Además de alimentarse de las hojas, dada la escasez de hierba que hay en esta zona de Marruecos, escupen las semillas que servirán para elaborar el afamado aceite de Argán.

Cabras arboles Marruecos

A la vuelta regresamos en un cómodo autobús, aunque el trayecto se nos hizo bastante más pesado: unas cuatro horas por algo más de 10 euros por pasajero.

¿Dónde dormir en Essaouira?

Como buena villa turística, hay un puñado de hoteles en los que alojarse. Nosotros elegimos el Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa, un cinco estrellas Gran Lujo que nos enamoró (desde 175 euros la noche con desayuno). Pero hay opciones más económicas y típicos riads.

Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa

¿Has estado en esta ciudad de Marruecos? ¿Nos recomiendas otros lugares que ver en Essaouira?

Hamburgo, la urbe desconocida y genuina de Alemania

Puerto de Hamburgo

Nuestra tradición de recibir el año nuevo fuera de España nos llevó en esta última ocasión a Hamburgo. Una buena oferta para alojarnos en una de nuestras cadenas hoteleras favoritas, Sofitel, y un vistazo a algunas fotos de la ciudad fue suficiente para decidirnos por esta bella urbe alemana que vio nacer a Angela Dorothea Kasner, más conocida como Angela Merkel, en 1954. Aquí os dejamos algunos sitios que ver en Hamburgo, actividades y tips que no debéis perderos. Así como los precios aproximados (actualizados en 2020) para que calculéis el presupuesto viajero.

Qué ver en Hamburgo

1. Miniatur Wunderland. 12 euros

Miniatur Wunderland es una de las atracciones turísticas que ver en Hamburgo más visitadas del Alemania. Cita obligada para los amantes de las maquetas y los trenes. Ocho secciones de diferentes países recreadas en tres plantas, donde destacan la estación suiza Porta Alpina, un concierto de DJ Bobo (con música incluida) o el aeropuerto de la imaginaria villa de Knuffingen. A los peques de la casa les encantará.

Miniatur Wunderland

2. Almorzar una frankfurt. 3 euros

En todo el país es fácil encontrar puestos callejeros donde las preparan a la brasa, lo que las hace aún más sabrosas, servidas en un panecillo con ketchup y mostaza. Red or white?

Frankfurt
Salchichas

3. Navegar por el lago Binnenalster. 11 euros

Situado en el interior de la ciudad y con una superficie de 18 hectáreas, posee una espectacular fuente en el medio con un chorro de agua que puede alcanzar hasta los 60 metros de altura. En un recorrido de algo más de una hora, es posible contemplar los edificios más representativos que ver en Hamburgo y algunas mansiones con su propio embarcadero que,  a buen seguro, os pondrán los dientes largos.

Lago Binnenalster

4. Beber cerveza hamburguesa. 2 euros

La Astra se conoce como ‘la cerveza de los marineros’ y es una pilsner de lo más suave con una botella de diseño moderno y original.

Cerveza Alpha

5. Comer pescado fresco. Alrededor de 12 euros

Al tratarse de una ciudad portuaria, es fácil encontrar restaurantes especializados en pescado fresco y mariscos para comer en Hamburgo. A orillas del Elba hay infinidad de locales que ofrecen bacalao, besugo o salmón en su carta.

6. Echar un vistazo a la calle Herbertstraße. Gratuito

Ubicada en el barrio más canalla que ver en Hamburgo, Sankt Pauli, y con tan solo 60 metros de longitud. Es conocida como ‘la calle de las putas de Hamburgo’, ya que en ella se exhiben las prostitutas en escaparates, al estilo del Barrio Rojo de Ámsterdam. ¡Ojo! No se permite el paso a mujeres ni a menores de 18 años (esto último sí que lo entiendo).

Calle Herbertstraße Hamburgo

7. Admirar el ayuntamiento. Gratuito

El edificio más icónico que ver en Hamburgo es de una apabullante belleza. De estilo neorrenacentista, ocupa una superficie de 17.000 m² y tiene 647 habitaciones, seis más que el Palacio de Buckingham. No dejes de entrar al restaurante Parlament, situado en uno de los laterales del ayuntamiento, un impresionante local de 2.900 m².

Ayuntamiento de Hamburgo

8. Comprar una pistola. Desde 129 euros

La ley de posesión de armas que rige en Alemania hace posible adquirirlas como si de unos pantalones se tratara. Aunque hay que tener un permiso especial, no deja de ser chocante este tipo de escaparate.

Pistolas en Hamburgo

9. Cenar flammkuchen. Alrededor de 8 euros

Su nombre significa ‘cocinado en las llamas’ y data de principios del siglo XX, cuando se ponían pequeños trozos de masa para hacer pan dentro del horno y comprobar de esa manera la temperatura del mismo. Un buen día alguien decidió que, si se les añadía algún ingrediente, se conseguiría un bocado rápido y económico. La receta tradicional lleva nata líquida, cebolla y panceta.

Flammkuchen

10. Comprarse un auténtico traje de marinero. Desde 29.90 euros

En el puerto, abundan las tiendas donde comprar todo tipo de material, recuerdos y prendas de vestir relacionados con el mundo del mar, como estos divertidos trajes de marinero, gorras, chubasqueros, botas…

Trajes de marinero

11. Patinar sobre hielo. 4,50 euros

Si eres valiente y estás en forma, puedes pasar un rato de lo más divertido en alguna de las pistas de patinaje sobre hielo que se instalan durante el invierno. ¡Ideal si viajas con niños!

Pista de patinaje Hamburgo

12. Degustar una currywurst. 3 euros

El fast food por excelencia alemán. Se trata de una salchicha asada o cocida, cortada en trozos, cubierta de ketchup y curri en polvo, y acompañada por un panecillo. Se sirve en una bandeja de papel para comerla tranquilamente por la calle. El snack de supervivencia ideal para aquellos viajeros que no quieren parar para comer ni rascarse el bolsillo.

Currywurst

13. Conocer el puerto de Hamburgo y sus astilleros desde un barco. 12 euros

Fundado en 1189, es el mayor de Alemania y uno de los más grandes del mundo. Hay compañías que ofrecen cruceros de una hora y media de duración (algunos con comida o cena) y se adentran en la zona de las astilleros, donde se han construido varios de los barcos y yates más importantes del mundo, como el ‘Eclipse’ de  Blohm + Voss, propiedad de Román Abramóvich, con un valor de 340 millones de euros. Uno de los imprescindibles que ver en Hamburgo.

Puerto de Hamburgo

14. Tomar un chocolate caliente con ron. 4 euros

Luego dicen de los españoles, pero los alemanes beben… y mucho. Cualquier ocasión es buena para ingerir alcohol y, si hace frío, aún más. En Hamburgo conocimos el chocolate caliente con ron, que entra de maravilla cuando la temperatura exterior es gélida.

15. Cenar auténtica cocina bávara. 10 euros

Una encantadora pareja que conocimos en el mercadillo navideño nos recomendó el restaurante Franziskaner, cuya especialidad es la cocina bávara, con platos tan completos y contundentes como los que veis en las fotos. Aunque lo típico sería regarlos con una buena jarra de cerveza, nosotros preferimos una botella de riesling.

Plato tipico bavaro
Plato tipico de Bavaria

16. Pasear por el barrio más chulo que ver en Hamburgo: Sankt Pauli. Gratuito

El centro de la vida nocturna de la ciudad y donde se ubica la calle Herbertstraße, que os hemos enseñado antes. En uno de sus locales, el Star-Club, comenzó a despegar la carrera musical de The Beatles y tiene hasta su propio museo. En 2014, fue el centro de las enfrentamientos con la policía llevados a cabo en Hamburgo tras una manifestación en contra del desalojo de un centro cultural de izquierda.

Sankt Pauli Hamburgo
Hamburgo

17. Entrar en calor con un vino caliente. 3 euros

Si vuestra visita coincide con la época navideña y el chocolate caliente con ron no os ha servido para quitaros el frío, probad con esta bebida a base de vino tinto, ron y azúcar quemada que los germanos ingieren a pares. La verdad es que está deliciosa y poco dulce, pero hay que tener cuidado, ya que se trata de un preparado muy alcohólico. (Se paga un depósito de 2 euros por el vaso de barro, por si te lo quieres llevar de recuerdo, como nosotros).

Vino caliente Hamburgo
Vino caliente

18. Admirar el edifico de la Filarmónica del Elba. Gratuito

Inaugurado en enero de 2017, forma parte del skyline que ver en Hamburgo. Esta sala de conciertos de la zona portuaria de HafenCity se considera una de las más grandes y acústicamente avanzadas salas de conciertos del mundo.

19. Fischmarkt. Gratuito

Cada domingo por la mañana, junto a la dársena del puerto y de 7 a 9.30 en invierno, es posible comprar pescado, frutas, verduras, flores e, incluso, ropa en el mercado más popular que visitar en Hamburgo.

Fischmarkt-Hamburgo
© Guiadealemania.com

20. Sellar vuestro amor en Hamburgo. Gratuito

Al igual que en otras muchas capitales europeas, los candados están de moda, así que, si quieres dar una sorpresa a tu pareja, hazte con un candado y un rotulador permanente. Igual funciona…

Canal de Hamburgo

¿Os ha parecido interesante este paseo? Es una ciudad muy completa y hay mucho que ver en Hamburgo. Seguro que tú descubres un montón de cosas más cuando la conozcas. Estamos deseando leerlo.

Ruta para comer los mejores ‘pintxos’ en San Sebastián

Ganbara San Sebastian

San Sebastián es una de nuestra ciudades favoritas no solo de España, sino del mundo. Somos unos enamorados del País Vasco, lugar al que nos escapamos siempre que podemos. Algo que nunca puede faltar en nuestro viaje es una ruta de pinchos en San Sebastián. Son tantos y tan buenos que cuesta decidirse, pero aquí os dejamos una selección de nuestros 10 favoritos para ‘ir de potes’.

Los 10 mejores bares de pintxos de Donosti

1. Bar Goiz Argi (Fermín Calbetón, 4)

Comenzamos en la Parte Vieja con un clásico de los pinchos en San Sebastián. En Goiz Argi probamos su especialidad, las brochetas, en este caso, de gambas, que sirven con una vinagreta deliciosa.

Bar Goiz Argi San Sebastian

2. Bar Sport (Fermín Calbetón, 10)

Unos metros más adelante, en la misma calle de Fermín Calbetón se encuentra Sport, donde la estrella es el pintxo de foie a la plancha. Si no te va mucho esta delicatessen que se deshace en la boca, la crep de txangurro y el chipirón a la plancha también son deliciosos.

Foie Bar Sport San Sebastian

3. Borda Berri (Fermín Calbetón, 12)

En Borda Berri probamos el gran descubrimiento de esta ruta de pintxos en San Sebastián, callos de bacalao al pil pil. Por si no lo sabías, esta parte del pescado también se utiliza y el resultado es una auténtica maravilla.

Borda Berri San Sebastian

También nos gustó en el mismo local su propia versión del kebab, costilla especiada y confitada al horno.

Kebab en Borda Berri San Sebastian

4. Bar Ganbara (San Jeronimo, 21)

Una experiencia de más de 25 años hacen de Ganbara uno de los mejores restaurantes de la Parte Vieja de San Sebastián. En su tentadora barra, gildas, ensaladilla rusa, setas con foie, tartaletas de txangurro o boletus con huevo. Un clásico que nunca falla para ir de pinchos en Donosti.

Ganbara San Sebastian

5. Gandarias (31 de agosto, 23)

No nos movemos de la Parte Vieja sin pasarnos antes por Gandarias. Brocheta de chuleta, risotto, foie a la plancha, brocheta de vieira, solomillo… ¡Se nos hace la boca agua con estos pinchos en San Sebastián!

Gandarias San Sebastian

6. La Cuchara de San Telmo (31 Agosto, 28 / Trasera de Santa Corda)

Ya os habíamos contado en un anterior post nuestra visita a La Cuchara de San Telmo. Esta vez comimos estos dos pintxos: pulpo de roca con hojas de berza asada y oreja de cerdo.

La Cuchara de San Telmo
Oreja La Cuchara de San Telmo San Sebastian

7. El Tamboril, (Arrandegi, 2)

El ‘bar de los gemelos’ es un clásico que nunca falla. Los ‘champis’ preparados al momento son imprescindibles en cualquier ruta de pintxos en San Sebastián que se precie.

Champi El Tamboril San Sebastian

8. Bar Txepetxa (Arrandegi, 5)

Si eres fan de las anchoas, Bar Txepetxa es tu sitio para ir de pintxos en Donosti. Con crema de centollo, foie y compota de manzana, huevas de trucha, paté de oliva, arándanos, salmón… ¡Y hasta coco o papaya! Para que luego sigan que una simple anchoa no puede ser exótica. Un must en San Sebastián.

Anchoas Bar Txepetxa

9. Bar Néstor (Arrandegi Kalea, 11)

Este negocio familar presume de preparar la mejor tortilla de patatas de la ciudad, ¡y no le falta razón! Es tal su fama, que solo puede disfrutarse a las 13:00 y las 20:00. Néstor no acepta reservas telefónicas, únicamente en persona y una hora antes. Ten en cuenta que preparan dos tortillas al día y que de cada una salen 16 raciones. En su carta, además, gildas, ensalada de tomate, pimientos de Guernica y chuleta. Un menú de lo más vasco, vamos. Imprescindible en cualquier ruta de pinchos por San Sebastián.

Tortilla Bar Nestor San Sebastian

10. Juantxo Taberna (Embeltran, 6)

Aunque también encontrarás pintxos en su barra, la estrella de este pequeño local en la Parte Vieja de Donosti son los bocadillos. O mejor dicho, los bocatas. De lomo, queso y pimientos, tortilla de patatas, tortilla rellena, tortilla de bacalao, calamares, pechuga de pollo, filete de ternera, chistorra… Tan sencillos como sabrosos y preparados al momento. Juantxo es un clásico entre los donostiarras y la mejor manera de poner un delicioso punto y final a esta ruta de pinchos por San Sebastián.

Bocata Juantxo Taberna

¿Te ha entrado hambre con estos pintxos en San Sebastián? Seguro que tú conoces otros para chuparse los dedos. ¡Esperamos tus comentarios!

Qué hacer en Shirakawa-go, un paseo por la aldea histórica de Japón

Casas tipicas en Shirakawa-go

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995, la aldea histórica de Shirakawa-go fue, sin duda, el pueblo con más encanto de los que encontramos en el Lovers in Japan.

Shirakawa-go Japon

Situada entre Takayama y Kanazawa, en plenos Alpes japoneses, El pueblo del río blanco -como se le conoce- es uno de esos lugares idílicos que rezuman paz y tranquilidad. Tras conocer grandes urbes como Tokio u Osaka, nos parecía imposible que existiera un Japón donde la población no supera los 700 habitantes. O donde las casas están construidas de madera y paja, con sus propios campos para cultivar arroz.

Las viviendas típicas de Shirakawa-go

Estas viviendas tan características de Shirakawa-go, de un estilo arquitectónico conocido como Gassho-zukuri o construcción con las palmas de las manos juntas, están rematadas con puntiagudos techos. Su fin es soportar las fuertes precipitaciones de nieve, muy abundantes en esta zona y que, como pudimos ver en diferentes fotografías, forman un paisaje de auténtico cuento.

Casas tipicas en Shirakawa-go
Carpas Shirakawa-go Japon
Turistas japoneses Shirakawa-go
Cultivo en Shirakawa

En nuestro caso, la visita a Shirakawa-go fue en septiembre, con un calor de justicia. Lo que hacía complicado pensar que en invierno las temperaturas puedan llegar a alcanzar muchos grados bajo cero. Tuvimos que hacer un par de paradas para refrescarnos con unas Asahi o un delicioso helado de té verde en alguna de las izakayas donde también es posible comer pero, sobre todo, relajarse.

Asahi frias
Jota en Shirakawa-go

Dos de los detalles que hacen todavía más especial a este diminuto pueblo de la montaña son las regaderas que recorren sus calles -al igual que sucede en la localidad salmantina de Candelario-. Pobladas de enormes carpas, además de las pequeñas tiendas donde es posible comprar productos artesanales y todo tipo de souvenirs.

Regadera Shirakawa-go
Peces japoneses

Siguiendo con nuestro paseo, nos llamó la atención el puesto que una anciana tenía a la puerta de su casa para vender tomates de su propia huerta. En un recipiente lleno de agua fría flotaban decenas de ellos para escoger el que más que te apeteciera por 100 yenes.

Por si no lo sabéis, la fruta y la verdura son bastante caras en Japón, ya que al haber pocos terrenos, se cotizan mucho. De ahí que el precio de una pieza fuese de alrededor de 1 euro.

Tomates Shirakawa-go
Tomate japones

Ternera de Hida para almorzar

Una de las especialidades de la zona de Shirakawa-go es la sublime ternera de Hida. Encontramos un pequeño local donde la vendían en forma de bollito relleno (bun) y empanada en rodajas, así que aprovechamos para almorzar. La verdad es que es tan sabrosa que puede resultar adictiva.

Hida beef bun
Hida beef bun
Hida minced beef cutlet
Hida minced beef cutlet
Fried dough cake
Fried dough cake

Dos o tres horas son suficientes para conocer esta idílica villa japonesa a la que se accede por un puente colgante de piedra. Y en la que también es posible pernoctar en alguno de los típicos ryokanes. Habíamos leído que a las seis de la tarde las calles de Shirakawa-go estaban desiertas y era necesario caminar en compañía de una linterna debido a la escasa iluminación. Por lo que decidimos que el campamento base estuviera en Takayama, desde donde llegamos en autobús en unos sesenta minutos. El precio del billete de ida y vuelta es de unos 35 euros por persona.

Puente colgante de piedra Shirakawa-go

¿Te ha gustado este paseo por Shirakawa-go? ¿Conoces los Alpes japoneses?

Florencia, cuna de la arquitectura y el arte en Italia

Ponte Vecchio

Florencia está considerada una de las cunas mundiales del arte y la arquitectura. Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1982, y es una de las ciudades más bellas del Mediterráneo. Situada a escasa distancia de Roma en tren, tan solo una hora y media, es perfecta para conocer en un fin de semana o 72 horas, ya que puede recorrerse a pie con facilidad. Aquí te damos algunos tips sobre qué ver en Florencia y los precios de cada uno de ellos (actualizados en 2020) para que calcules tu presupuesto.

Qué visitar en Florencia

1. Ponte Vecchio. Gratuito

Su nombre significa Puente Viejo y es el puente construido totalmente en piedra más antiguo de Europa. Una orden expresa de Hitler hizo que no fuera destruido durante la Segunda Guerra Mundial y fue citado por Dante en su novela más famosa, La Divina Comedia. Otro lugar que ver en Florencia donde los enamorados han comenzado a dejar candados…

Ponte Vecchio

2. Puerta del Paraíso. Gratuita

Obra del escultor y orfebre italiano Lorenzo Ghibert, se tardaron 27 años en construir y otros 27 en restaurar la Puerta del Paraíso. Sus descomunales dimensiones son 5,20 metros de altura, 3,10 de ancho y 11 centímetros de grosor, con un peso total de 8 toneladas, y representa cinco escenas del Antiguo Testamento. El original se exhibe dentro de una vitrina en el Museo dell’Opera del Duomo para evitar que la humedad vuelva a dañarla. Por 10 euros puede comprarse una entrada conjunta que incluye, además de dicho museo, catedral, cúpula, baptisterio, campanile y cripta.

Puerta del Paraíso

3. Mercado Central. Gratuito

Construido por Giuseppe Mengoni en el siglo XIX, es el mercado más importante que ver en Florencia y uno de los más antiguos de Europa. Situado frente a la Piazza del Mercato Centrale, entre la Vias dell’Ariento, Sant’Antonino y Panicale, el Mercado Central es cita ineludible para cualquier amante de la gastronomía. El lugar perfecto para comprar tomates secos, pasta, quesos o vinos de la Toscana.

Mercado Central Florencia

4. Museo Casa de Dante. 8 euros

Más que un museo sobre el autor y su genial obra, el Museo Casa de Dante traza un recorrido por la historia de la ciudad tomando como referencia las andanzas del escritor. Totalmente prescindible.

Museo Casa de Dante

5. Un Bloody Mary con vistas. 8 euros

No te quedes con las ganas y siéntate en algunas de las terrazas con vistas al Duomo. Aunque los precios a menudo resultan excesivos, piensa cuántas veces en la vida tendrás oportunidad de hacerlo.

Duomo Florencia

6. Galleria degli Uffizi. 20 euros del 1 de marzo al 30 de octubre. 12 euros del 1 de noviembre al 28 de febrero.

Una de las atracciones turísticas más importantes que ver en Florencia. En el interior de la Galleria degli Uffizi se encuentran algunas de las obras más antiguas y famosas del mundo, como el Nacimiento de Venus, de Boticelli. En temporada alta y fines de semana, las esperas para acceder pueden llegar a ser de varias horas, por lo que te aconsejamos reservar las entradas a través de su web.

7. El David de Miguel Ángel. 12 euros

Con 5,17 metros de altura y casi 6 toneladas de peso, el David es una de las obras maestras del Renacimiento realizada por Miguel Ángel, uno de los artistas italianos más grandes de todos los tiempos. Para evitar más de una hora de espera, os aconsejamos comprar las entradas por Internet, lo que os dará acceso inmediato. Una vez allí también existe la posibilidad de contratar un fast ticket, por unos 25 euros, que os permitirá saltaros la cola.

El David de Miguel Angel Florencia

8. Vistas desde el Duomo de Santa Maria del Fiore. 8 euros

La catedral, consagrada a Santa María del Fiore, data del siglo XIV, y es famosa por su enorme cúpula, con 45 metros de diámetro y 100 de altura. Fue diseñada por Brunelleschi y desde sus terrazas panorámicas pueden contemplarse las vistas más espectaculares que ver en Florencia.

Vistas Duomo Florencia

9. Palazzo Vecchio. 10 euros

Sede del ayuntamiento y famoso por su alto campanario. Fue lugar elegido por Hannibal Lecter para deshacerse de una de sus víctimas en la -terriblemente mala- secuela de El silencio de los corderos.

Palazzo Vecchio Florencia

10. Beber vino de la Toscana. Desde 15 euros la botella

No hacerlo sería tan grave como no probar un buen tinto en La Rioja, ya que en la zona hay 29 Denominazioni di origine controllata (DOC) y 7 Denominazioni di origine controllata e garantita (DOCG). ¡Larga vida al vino de la Toscana!

Vino Toscana

11.  Ir de compras. Según el crédito de tu tarjeta

Los italianos son apasionados por la moda, por lo que las grandes firmas mundiales están presentes en la Via dei Tornabuoni y sus alrededores. La capital también es famosa por sus joyas trabajadas a mano, como las que se exponen en los escaparates de las joyerías del Ponte Vecchio.

Compras Florencia

¿Cómo ahorrar en Florencia?

La Firenze Card cuesta 85 euros (precio 2021) y permite la entrada durante 72 horas -con acceso preferente y sin esperar cola- a más de 50 museos y monumentos que ver en Florencia. Entre ellos se incluyen algunos de los que os hemos comentado anteriormente, como la Galleria degli Uffizi o la dell’Accademia. También es válida para todos los autobuses urbanos y tranvías. Puedes comprarla a través de este enlace y, con cada tarjeta, un menor de 18 años de cualquier país de la Unión Europea y perteneciente a la familia del adulto tiene acceso gratuito.

Firenze Card

¿Dónde comer en Florencia?

Los restaurantes y pequeñas trattorias se cuentan a decenas en la capital toscana, además de locales de pizza al taglio o paninis para un bocado rápido. Huye de los establecimientos más típicos y busca lugares apartados de la zona monumental, donde suele haber más encanto y mejores precios.

Coco Lezzone

A nosotros nos enamoró Coco Lezzone, 25-30 euros/persona, una taberna auténtica en pleno centro. Mesas corridas y manteles de cuadros en la que si tienes suerte puedes cenar al lado de alguno de los muchos famosos que han visitado el local y cuyas fotos decoran sus paredes.

Zuppe tipiche Fiorentini Coco Lezzone Florencia
Zuppe tipiche Fiorentini

Trattoria da Benvenuto

Está ubicada en el número 16 de la Via della Mosca, una tranquila calle a un par de minutos de la florentina Piazza della Signoria. La Trattoria da Benvenuto es un pequeño restaurante familiar especializado en comida toscana. En su carta ofrece un puñado de entrantes típicos de la zona, además de pescados, carnes a la parrilla y platos de pasta. Efectivamente no hay pizza.

Carpaccio Trattoria da Benvenuto Florencia
Carpaccio con virutas de parmesano

¿Qué comer en Florencia?

Pocos platos hay más florentinos que el famoso bistecca alla fiorentina, ideal para los comensales más carnívoros ya que se sirve casi crudo, hervido en su propia sangre. O la trippa alla fiorentina, callos con salsa de tomate que también pueden comerse en bocadillo. Otras comidas típicas son pappa al pomodoro (potaje elaborado con tomate y pan), crostini ai fegatini (tostadas con paté de hígado), ribollita (sopa con pan, verduras y legumbres) o carabaccia (sopa de cebolla). Y, cómo no, un buen plato de pasta fresca es siempre apuesta segura para comer en Florencia.

Bistecca alla fiorentina
Bistecca alla fiorentina
Trippa alla fiorentina
Trippa alla fiorentina
Gnocchi al pomodoro
Gnocchi al pomodoro

Pizza a la leña. Desde 6 euros

Para comer en Florencia hay pizzerías a cada paso. Pero asegúrate de entrar en una que las prepare en horno de leña para darles ese sabor que las hace tan especiales. Las de Malatesta, muy cerca de la estación de tren, son un must y puedes ver cómo las elaboran delante de ti.

Pizza al horno de leña
Pizza al horno de leña

Helados. Desde 5 euros

Los de Heladería Vivoli, la más antigua de la ciudad, son para muchos los mejores de toda Italia. Artesanos y con una gran variedad de sabores, son perfectos para continuar nuestro paseo en un caluroso día.

Helados Florencia
Helados artesanales

Dulces italianos. Desde 1 euro

A buen seguro, una visita a Florencia aumentará tus niveles de azúcar. Además de los indispensables tiramisús o panna cottas, no dejes de probar los bongos, parecidos a nuestros profiteroles. O una ración de castagnaccio, dulce de castaña, también conocido como migliaccio (morcilla) en algunas partes de Toscana.

Dulces Florencia
Dulces italianos

¿Dónde dormir en Florencia?

El alojamiento es bastante caro en toda Italia. Al igual que hicimos en Roma y otras grandes urbes, elegimos un apartamento para descansar. Se encontraba situado en el centro histórico, a escasos metros del Duomo. Y contaba con dormitorio, amplio baño y salón-cocina-comedor, además de un acogedor patio trasero. ¿El precio? 110 euros por noche.

Apartamento Florencia
Apartamento

Seguro que tú conoces otros rincones con encanto que ver en Florencia, restaurantes u hoteles que nos puedas recomendar. ¡No seas tímido!

Dotonbori, un paseo por la calle más turística del barrio de Namba, en Osaka

Restaurante especializado en takoyaki

Dotonbori es el nombre de la calle principal del barrio de Namba, en Osaka, una de las más transitadas de la ciudad y, sin duda, la que más vida desprende por el número de restaurantes, tiendas, pachinkos y karaokes que acoge. Además de la cantidad de turistas y visitantes que la frecuentan a cualquier hora del día y de la noche. Su historia se remonta a 1692, época en la que llegó a acoger hasta once teatros, inexistentes a fecha de hoy. Es el sitio ideal para acudir a disfrutar de la gastronomía japonesa y sus restaurantes temáticos: gyozas, makis, carne, pez globo, pescado, cangrejo…

Restaurante especializado en gyozas Dotonbori
Restaurante especializado en gyozas
Restaurante especializado en takoyaki
Restaurante especializado en takoyaki
Peces globo
Peces globo, muy… frescos

Uno de los símbolos indiscutibles de Dotonbori es la noria de la tienda Don Quijote, que se fotografía sin problema desde Ebisu-bashi. Se trata de una cadena especializada en descuentos donde puede encontrarse casi de todo, desde bolsos de segunda mano de marcas de lujo a tintes de pelo o estrambóticos disfraces para celebrar Halloween, así como alimentos y la mayoría de bebidas alcohólicas. Hay tiendas por todo Japón y merece una visita, al igual que otras especializadas en productos de belleza, droguería y farmacia, con auténticas rarezas.

Don Quijote Dotonbori
La famosa noria de la tienda Don Quijote

Nuestra primera noche en Osaka tuvimos la suerte de desvirtualizar a Flapy. Para quienes no le conozcáis, David Esteban es un madrileño que lleva ocho años afincado en Japón y escribe uno de los blogs más influyentes sobre la cultura nipona, sus gentes y curiosidades.

Cena a base de kushikatsu

Fue él quien eligió el sitio para cenar, un restaurante especializado en kushikatsu, unas deliciosas brochetas de vegetales, carne, pollo, queso o marisco empanadas, que resultan adictivas. Creo que probamos una de cada… Se sumergen en una especie de salsa agridulce, sólo una vez para no ‘contaminarla’ y añadiendo más sobre la brocheta, si se desea, con una hoja de col. Podéis ver el set completo más abajo.

Restaurante kushikatsu Osaka
Entrada al restaurante de kushikatsu
Pinchos de kushikatsu
Pinchos de kushikatsu
Kushikatsu de queso, tomate, berenjena y queso
Kushikatsu de queso, tomate, berenjena y queso

Barbacoa en Dotonbori

Es complicado decantarse por un restaurante en Dotonbori, ya que hay uno a cada paso y todos resultan igual de apetecibles. A nosotros nos sedujo al día siguiente uno con barbacoas individuales. ¿Por qué? Porque la preparabas tú mismo y el aspecto de la carne era de lo más seductor. Ofrecen varios menús, todos ellos con una tiernísima ternera, desde 7 a 21 euros por persona.

Barbacoa en Dotonbori
Entrada al restaurante-barbacoa
Carne barbacoa en Dotonbori
Carne ligeramente adobada
Barbacoa japonesa Dotonbori
¡Al fuego!
Barbacoa japonesa Osaka
El set completo

Los adictivos takoyaki

Otra de las comidas más típicas de Osaka es el takoyaki, unas bolas de harina de maíz rellenas de trozos de pulpo y cubiertas con salsa especial, mayonesa japonesa, jengibre y atún seco en escamas. Es muy fácil encontrar puestos callejeros donde lo preparan delante de los clientes con palillos, mucho arte y paciencia (como podéis ver en el vídeo). Nosotros lo probamos en Shin Osaka y es más que recomendable. Además, lo sirven en recipientes especiales para degustar en la calle, en el shinkansen o llevar a casa.

Puesto de takoyaki en Dotonbori
Puesto de takoyaki en Dotonbori
Takoyaki en Shin Osaka
Takoyaki en Shin Osaka

Pero, sin duda, cuando más encanto tiene Dotonbori es de noche. Si sois fans de los luminosos, como nosotros, os enamorará a primera vista y reconoceréis enseguida los famosos carteles de Glico y Asahi. No olvidéis haceros la típica foto con la pierna izquierda doblada.

Carteles Glico Osaka
Glico Osaka

Y como algo curioso, daros un paseo hasta el final de la calle, cruzando la avenida, para ver de primera mano los denominados ‘hoteles del amor’ y su oferta de habitaciones por horas.

Filadelfia, la ciudad de los museos y el ‘Philly cheesesteak’

Filadelfia

Philadelphia fue la tercera parada de nuestro viaje a la Costa Este de Estados Unidos. Con millón y medio de habitantes, es la quinta ciudad más grande del país y un gran centro cultural y artístico. Aunque solo estuvimos 48 horas, si organizas bien tu tiempo, puede dar mucho de sí. A pesar de tratarse de una gran urbe, los museos y atracciones más importantes se aúnan en el denominado Museum District o Parkway, que puede recorrerse a pie. A continuación, te mostramos 10 lugares que ver en Filadelfia.

Qué hacer en Filadelfia

1. Alucinar con la celda de Al Capone

En la inquietante Eastern State Penitentiary, una de las cárceles más famosas del mundo y en la que el mafioso vivió durante 8 meses con bastante lujo. Conocida como Park Avenue, estaba decorada con alfombras, escritorio, aparato de radio, sillón… Nada que ver con las ‘habitaciones’ del resto de presos con los que ni siquiera comía, ya que su propio chef cocinaba lo que al gánster le apeteciera cada día. Un lugar muy curioso que ver en Filadelfia.

Celda de Al Capone Filadelfia

2. Hacerse una foto a lo Rocky Balboa

E intentar subir corriendo las famosas escaleras de la película (y no morir en el intento). Ten en cuenta que son muchas y si no eres un auténtico runner puedes acabar con la lengua fuera, como le sucedió a Jota. Sé cuidadoso también con los vendedores de camisetas de la película, que aprovecharán para ofrecerse a fotografiarte con la estatua y pedirte después un par de dólares a cambio.

Rocky Balboa Filadelfia
Escaleras de Rocky Filadelfia

3. Visitar el Museo de Arte de Filadelfia

Ya que has subido la escaleras, no dejes de entrar al Philadelphia Museum of Art, uno de los más grandes de Estados Unidos, que abrió sus puertas en 1877. Esta pinacoteca que ver en Filadelfia alberga más de 227.000 piezas -algunas, hasta con 2.000 años de antigüedad- entre pinturas, esculturas, fotografías, textiles… Destacan la ‘Piedad’, del Greco, obras de Picasso y Degas, o los ‘Doce girasoles’ de Van Gogh.

Museo de Arte de Filadelfia

4. Admirar la Barnes Foundation

Y quedarte con la boca abierta ante una de las colecciones privadas más imponentes del mundo. Con 3.000 piezas que incluyen 181 Renoirs -más que ninguna otra del planeta-, 69 Cézannes y 60 Matisse, además de Picassos o Monets. Nacida en 1922 gracias a la fortuna del doctor Albert Barnes, está considerada como el conjunto impresionista más importante de Estados Unidos. La Barnes Foundation es, sin duda, el museo más impresionante que ver en Filadelfia.

Barnes Foundation (Filadelfia)

5. Comer un Philly cheesesteak

El bocado más famoso de la ciudad, una especie de sándwich relleno de tiras de carne de ternera y queso fundido. Además de otros ingredientes a elección del cliente, como lechuga, tomate o pimientos. Inventado hacia 1930, es realmente jugoso, calórico -y pringoso-.

Philly cheesesteak

6. Curiosear por Reading Terminal Market

Situado entre las calles 12 y Arch, Reading Terminal Market es el mercado más importante que ver en Filadelfia y en 2012 celebró sus 120 años de vida. Ofrece la oportunidad de comprar tanto productos frescos como platos para llevar o almorzar en su pequeño food hall, con puestos de comida italiana, china e incluso griega, además del famoso Philly cheesesteak.

Philly cheesesteak

7. Pasear entre las estatuas del Museo Rodin

Fue inaugurado en 1929 gracias a la colección de Jules Mastbaum, un filántropo local que comenzó a comprar las obras del autor francés con la intención de fundar una galería en su honor. Entre otras, pueden contemplarse una de las veinte versiones de El Pensador, Las Puertas del Infierno, Los Burgueses de Calais o una copia de El Beso. Sí, aunque no te lo creas, la obra más famosa de Rodin es algo que ver en Filadelfia.

Museo Rodin Filadelfia

8. Recorrer la ciudad en un bus turístico

Aunque somos partidarios de conocer nuestros destinos a pie, si tu tiempo es limitado, como fue nuestro caso, una de las mejores opciones es subirte a un autobús para no perder detalle. The Big Bus Company la recorre de cabo a rabo con guías en diferentes idiomas y posibilidad de bajar en la mayoría de lugares de interés que visitar en Filadelfia por 25 dólares el pase de un día.

9. Fotografiar la Liberty Bell

Uno de los grandes símbolos de la independencia y la abolición de la esclavitud en el país es algo que ver en Filadelfia sin falta. Su toque más famoso tuvo lugar el 8 de julio de 1776, cuando se convocó a los ciudadanos de Filadelfia para la lectura de la Declaración de la Independencia.

Liberty Bell Filadelfia

10. Pasear por el Center City Mural Mile

Hay más de 3.600 murales que ver en Filadelfia. Consecuencia del Proyecto de Arte Mural, que pretende rehabilitar a grafiteros ‘problemáticos’ y emplea a casi 40 que se dedicaban anteriormente a pintar las paredes sin pensar que un día podría convertirse en su modo de vida. Existe un tour de 90 minutos para contemplar los que componen el denominado Center City Mural Mile, ideal para los amantes del arte callejero.

Center City Mural Mile Filadelfia

Dónde dormir en Filadelfia

Si buscas hotel para alojarte en el centro de Filadelfia, te recomendamos The Windsor Suites, desde 90 euros por noche y con habitaciones de auténtico lujo. Cuenta con una piscina en la azotea, perfecta para un chapuzón en pleno verano.

Habitacion The Windsor Suites Filadelfia

¿Te ha gustado este paseo? ¿Nos recomiendas otros lugares que visitar en Filadelfia?

Un paseo por el Trastevere, el barrio con más encanto de Roma

Trastevere Roma

El Trastevere es, sin lugar a dudas, el barrio más encantador de Roma. Quien lo visita desea regresar para pasear por sus calles adoquinadas y disfrutar en alguna de las coquetas terrazas con manteles de cuadros que lo caracterizan. A mí me gustó tanto en mi primera visita que fue el lugar elegido para alojarnos durante nuestra estancia.

Trastevere Roma terraza

Recibe su nombre por el cercano río Tiber (‘tras el Tíber’ es su traducción). Es el lugar ideal para poder moverse con facilidad por la Ciudad Eterna y visitar sus principales monumentos y atracciones turísticas. Vaticano, Piazza di Espagna, Fontana di Trevi, Piazza Navona, Mercato Campo di Fiori… Ninguno está a más de 40 minutos caminando.

Trastevere Roma
Trastevere callejuela Roma

La Piazza di Santa María in Trastevere, en la que se ubica la antiquísima Basílica de Santa María, es el centro neurálgico del barrio y su enorme fuente es punto de encuentro o descanso. En la zona hay otras iglesias más modestas, tiendas de ropa y complementos, típicas trattorias, bares de copas… No le falta de nada, pero si algo le hace seductor por encima de los demás es que en él pueden contemplarse escenas cotidianas que parecen sacadas de un par de siglos atrás.

Piazza di Santa María in Trastevere Roma

Restaurantes en el Trastevere

La propuesta de restaurantes en el Trastevere es, probablemente, la más interesante de Roma. Y la que ofrece mayor abanico de precios. Desde 2 euros, puedes disfrutar del fast food por excelencia de Italia, pizza al taglio.

Pizza al taglio y paninis

Nosotros nos enamoramos de Da li Cochi a Trastevere, un local justo enfrente de nuestro apartamento. Riquísimos bocadillos (paninis) en pan recién horneado e ingredientes de lo más apetecibles: alcachofas, setas, berenjenas o bresaola (ternera curada). Un detalle curioso para los futboleros, todos los paninis llevan el nombre de alguno de los jugadores del A.S. Roma. Por cierto, al dueño no le hace gracia que le pregunten por la labor de Luis Enrique al frente del equipo…

Paninis Da li Cochi a Trastevere Roma
Da li Cochi a Trastevere Roma

Las mejores pizzas del Trastevere por menos de 10 euros

A tan sólo unos pasos de Da li Cochi, en el número 45 de Vicolo del Bologna, podéis encontrar la que para muchos es la mejor pizza de Roma. Esta opinión es tan dividida como sucede al proclamar las mejores hamburguesas de Nueva York. La verdad es que las del Dar Poeta son para el recuerdo y rondan los 10 euros. Dispone de una encantadora terraza que suele estar abarrotada.

Pizza Dar Poeta Roma

Restaurantes en el Trastevere con auténtica comida italiana

Nosotros probamos dos restaurantes en el Trastevere que nos habían recomendado. Y ambos nos encantaron. Nos quedamos con estas delicias: carpaccio de pulpo, servido con rúcula y limón. Delicado, suave y sabroso. En Popi Popi, número 45 de la Via delle Fratte di Trastevere, 45.

Carpaccio de pulpo Popi Popi Roma

Y trippa a la romana, en Alle Fratte di Trastevere, Via delle Fratte di Trastevere, 49.

Trippa a la romana Popi Popi Roma

De postre, un gelato

No dejéis de disfrutar del barrio helado en mano. Una de las heladerías con mejor relación calidad-precio es Fior di Luna, en Via della Lungaretta, 96. Sabores de plátano, melocotón, chocolate amargo con naranja, piñones, o, cómo no, Nutella.

Gelato Trastevere Roma

Aunque no los catamos, vimos varios locales cuya oferta consiste en el llamado ‘Aperitivo italiano’, un bufet libre a base de pasta, ensaladas, arroces, pollo o fruta, más un cóctel, Spritz o Mojito, por 10 euros/persona. Muy interesante y con mucho éxito entre los lugareños. Para los que no sepáis qué es un Spritz, consiste en cava o vino espumoso, Aperol y un golpe de soda. ¡Muy refrescante!

Calles del Trastevere

¿Os ha gustado este paseo por el Trastevere? ¿Os parece el barrio más chulo de Roma?

3 excursiones desde Madrid en coche o transporte público

La capital de España es mucho más que museos, palacios, restaurantes y tiendas. La comunidad presume de bellos pueblos llenos de historia, y parajes con encanto donde desconectar de ruido, polución y estrés diario. Te llevamos en coche a estas tres excursiones desde Madrid: Chinchón, Becerril de la Sierra y el Puerto de Cotos.

Becerril de la Sierra

A 50 kilómetros de Madrid, en pleno Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, Becerril es la primera de estas excursiones desde Madrid en coche. Rodeado por algunos de los picos más altos de la comunidad, por lo que goza de un clima característico y gran riqueza natural, es hábitat ideal para multitud de animales y especies vegetales. Si te gusta el senderismo, son varias las rutas propuestas y con no demasiada dificultad que se pueden realizar desde Becerril de la Sierra. El área recreativa Alto del Hilo, con pinos, reptiles y una amplia variedad de aves, o el mirador del Cerro del Hilo, al que se puede acceder caminando desde la presa del Embalse de Navacerrada, son dos de sus imprescindibles.

Embalse de Navacerrada by Wikipedia

¿Dónde comer en Becerril de la Sierra?

Aunque pueda parecer mentira, en Becerril de la Sierra es posible comer uno de los mejores arroces caldosos con bogavante de todo Madrid. En Las Terrazas de Becerril lo preparan desde hace más de 50 años y nunca defrauda. ¡Y servido en cazuela de barro!

Arroz con bogavante en Las Terrazas de Becerril Becerril de la Sierra Madrid

Chinchón

A 44 kilómetros de la capital, Chinchón es una de las mejores excursiones en coche desde Madrid. Su Plaza Mayor está catalogada como una de las más bellas del mundo y es el lugar más concurrido de la localidad, con multitud de restaurantes y bares, así como tiendas donde comprar algunas de las delicias de la zona: anís, aceite, ajos, espárragos trigueros o tomates. Declarada la 4ª Maravilla de la Comunidad de Madrid en 2008, ha sido utilizada como recinto taurino o corral de comedias, y fue visitada en 1502 por Juana la Loca y Felipe el Hermoso.

Plaza Mayor de Chinchón Madrid

¿Dónde comer en Chinchón?

Aunque la Plaza Mayor está llena de bares y restaurantes, muchos de ellos con espectaculares vistas al coso, si os apetece algo contundente y muy original, os recomendamos el Parador de Chinchón. Hay dos espacios: el restaurante y El Bodegón, un encantador espacio donde, entre octubre y abril, es posible degustar el Cocido Completo de Taba. Esta antigua receta de unos monjes agustinos del siglo XVII consiste en albondiguillas de pan con cocido de ‘antesdeayer’, torreznillo tradicional frito en sartén y variantes de Campo Real, aceitunas aliñadas y pepinillos; sopa de fideos y pan con hierbabuena; garbanzos pedrosillanos, col, cardillos, judías verdes, nabos, patatas, cangrejo de río, morcillo, jamón, chorizo, tocino ‘entreverado’, gallina, cuello de ganso y hueso de taba. Y, por si te quedas con hambre, bartolillos y pestiños, de postre. Todo ello regado con vinos del año de la Comunidad de Madrid y por tan solo 28 euros.

Cocido en el Parador de Chinchón Madrid

Puerto de Cotos

El Puerto de Cotos, última de estas tres excursiones desde Madrid, separa la provincia con Segovia, y se sitúa en la Sierra de Guadarrama, a 1.830 metros de altitud. Famoso porque en él se asentó un destacamento republicano durante la Guerra civil española, hoy es un destino muy popular entre los amantes del trekking y el esquí, dada su cercanía a la estación de Navacerrada.

Becerril de la Sierra

¿Dónde comer en Puerto de Cotos?

Aunque está muy cerca de Cercedilla, donde hay una gran variedad de bares y restaurantes, el único establecimiento en Puerto de Cotos es Venta Marcelino. En su cocina tradicional utilizan alimentos de la zona y es la parada perfecta para reponer fuerzas si te has adentrado en el cercano Parque de Guadarrama. Dispone de carta y varios menús. El de 35 euros, con judiones de La Granja, chuletón de ternera y postre, es más que recomendable si eres ‘de buen comer’.

Judiones de la Granja en Venta Marcelino Puerto de Cotos Madrid

¿Y a ti? ¿También te gusta realizar excursiones desde Madrid en coche para descubrir las joyas ocultas a pocos kilómetros de la gran ciudad?

Qué ver en Vietnam: recorrido de sur a norte en tres semanas

En este artículo resumiremos nuestro reciente viaje a Vietnam para que toméis nota si estáis pensando en este país como próximo destino o, simplemente, os pica la curiosidad. Vaya por delante que esta escapada de 21 días se puede hacer en modo mochilero, de lujo, con la familia, en pareja, solo, con amigos, en equipo, etcétera. Por lo que, desde el tipo de transporte elegido hasta la ubicación del alojamiento, pasando por la propia selección gastronómica, pueden condicionar no solo el presupuesto, también la forma de disfrutar cada jornada de este viaje a Vietnam.


Viaje a Vietnam de 21 días

Día 1. Madrid – Dubái

Esta es una buena opción si buscáis un hotel dentro de la propia terminal. Os habréis pegado una paliza de casi ocho horas de vuelo y os quedarán otras tantas hasta vuestro destino en territorio vietnamita. El aeropuerto de Dubái es uno de los más modernos del mundo. Si preferís esperar sentados, podéis hacerlo sin problema. Hay suficientes enchufes para el móvil, fuentes de agua, algún sofá y servicios más o menos limpios. Nosotros nos quedamos en el Dubai Airport Hotel con traslado desde la pista y chapuzón en la piscina.

Calles y gentes de Saigón

Días 2, 3, 4 y 5. Dubái – Ho Chi Minh

Nos referiremos siempre a esta ciudad como Saigón, nombre más romántico que el actual en honor al poeta, político, militar y líder espiritual.

Dos recomendaciones nada más empezar este viaje a Vietnam: buscad una señal wifi y descargaros Grab, app que os permitirá pedir un conductor en las grandes urbes con total garantía y fiabilidad. La segunda es que activéis con antelación vuestra tarjeta WeSwap y así obtendréis, en determinados cajeros, fajos de dongs, la divisa nacional. A continuación, nuestras principales sugerencias:

Alojamiento en Ho Chi Minh

En esta primera parada la oferta de establecimientos es muy grande. Vietnam, en general, y Saigón, en particular, emergen con fuerza en el sector turístico. Podréis optar a hoteles de cinco estrellas, otros más básicos, pero bien situados, o concurridos albergues. También, como hicimos osotros, reservando el apartamento TeeUp Home. Se ubica en un condominio perfectamente equipado con personal de seguridad y piscina exterior, en una manzana repleta de locales para irse familiarizando con la gastronomía del lugar.

Catedral de Ho Chi Minh

Turismo en Ho Chi Minh

La antigua capital colonial de Vietnam se divide en una veintena de distritos donde se concentra una población que supera los 10 millones de habitantes. Por ejemplo, el nº 1 es el que más vida nocturna ofrece al turista. El 3 combina un sinfín de puestos a pie de calle con varias pagodas. El 4, con escondidos restaurantes y ambiente genuino junto al río. El 5 o barrio chino. El nº 7, más moderno, o la zona de moda entre los expatriados, Phu Nhuan.

Mercado de Ho Chi Minh

Gastronomía de Ho Chi Minh

La proliferación de mercados en la ciudad de Ho Chi Minh nos permitió una toma de contacto más directa con los productos de la región. En este sentido, sugerimos perderse sin mirar el reloj en el más antiguo de estos recintos, conocido como Binh Tay,  también en Ba Hoa (en Tan Binh) o en Ben Thanh (distrito nº 1). En este último os sugerimos comer en el diminuto Nam Giao. Añadimos dos ideas más, los contundentes crepes de Banh Xeo 46A o los bocatas vietnamitas del nocturno Banh mi 362.

Oficina Central de Correos de Ho Chi Minh

Museos de Ho Chi Minh y más

El primer paseo desembocó en una visita al Museo de la Guerra de Vietnam para comprender las causas y consecuencias de un conflicto reciente en nuestra memoria. Del mismo modo, sin datos en el móvil, pero activando la brújula de Google Maps, llegamos a la Oficina Central de Correos. Fue diseñada por Gustave Eiffel a finales del siglo XIX como ejemplo de la influencia francesa en parte de la arquitectura local.  Sugerimos otras dos visitas imprescindibles, la sede del Ayuntamiento y el Palacio de la Reunificación.


Puente del Dragón de Da Nang

Días 6, 7 y 8 del viaje a Vietnam. Saigón – Da Nang – Hoi An

Pese a existir una red de autobuses más o menos decente y líneas ferroviarias, decidimos volar hasta el aeropuerto de Da Nang para llegar luego por carretera a la bella Hoi An. De la primera urbe sobresale el impresionante Puente del Dragón y la cercana hilera de puestos de comida, perfectos para cenar ya que el calor del día solo invita a desplazarse, si hay tiempo y ganas de patear, hasta las míticas playas de Non Nuoc y My Khee Beach.

Respecto a qué ver y hacer en Hoi An os resumimos:

Alojamiento en Hoi An

Llega el momento de felicitar a Marta, la editora de Pasean2.com, quien os saluda en la imagen inferior. Por organizar cada una de las jornadas de este viaje a Vietnam durante meses y elegir establecimientos como el TNT Villa de Hoi An. Este hotel es perfecto para desconectar del caos urbano, amanecer con buenos desayunos y atardecer bajo el agua o sobre en la tumbona con una cerveza Tiger, en botella y casi helada a ser posible. Queremos ratificar la profesionalidad del equipo que nos atendió y el servicio que ofrecen de conductor desde y hasta el aeropuerto.

TNT Villa de Hoi An

Turismo en Hoi An

Posiblemente, Hoi An es la localidad más amable para pasear de todas las de esta viaje a Vietnam. Por algo la Unesco no dudó en declararla Patrimonio de la Humanidad con el fin de proteger los tesoros arquitectónicos que esconde en cada esquina. Destacan tres casas milenarias (Phung Hung, Quan Thang y Tan Ky), el Puente Japonés y la Sala de Asambleas. Imprescindible acercarse al atardecer hasta el mercado nocturno para curiosear entre una infinidad de puestos.

Calles de Hoi An

Gastronomía de Hoi An

Influidos por el agotador calor de Vietnam, apenas tuvimos fuerzas para buscar lugares emblemáticos. Por este motivo, priorizamos locales con grandes ventiladores antes que pararnos a analizar extensos menús bajo un sol de justicia. Eso sí, por la noche y como hemos dicho antes, el mercado nocturno de Hoi Ann es ideal para cenar entre el bullicio. Nosotros repetimos en Red Guecko, restaurante familiar con platos típicos como sopa cao lầu o white rose, pequeñas flores de harina de arroz rellenas de gambas. Nos os perdáis tampoco el caótico mercado matutino de carnes y pescados, no apto para todos los estómagos.

Puente de Hoi An

Días 9, 10, 11 y 12. Da Nang – Hanói – Bahía de Halong

Salimos de Hoi An hacia el aeropuerto de Danang para hacer noche en Hanói (más adelante, os daremos más detalles), madrugar y desplazarnos en furgoneta hasta el embarcadero principal de la Bahía de Halong. Allí nos esperaba la tripulación de Era Cruises, compañía de cruceros que opera en esta laberíntica extensión de islotes localizada en el golfo de Tonkín, muy cerca de la frontera con China, y catalogada como una de las Siete Maravillas planetarias.

Camarote

A lo largo de tres días y dos noches disfrutamos de todas las comodidades que os podáis imaginar, empezando por diferentes embarcaciones puestas a nuestra disposición (una más pequeña para trayectos rápidos, la mediana en navegación poco profunda y la grande o buque principal). Durante la estancia estuvimos alojados en un camarote superior, con terraza propia, bañera con vistas y cama monumental, estancia formidable en uno de los recorridos más bellos que hemos conocido.

Era Cruises Halong

Qué excursiones se hacen en la Bahía de Halong

Entre las actividades programadas cada día, destacamos una excursión en barca de madera que nos adentró en cinematográficas cuevas. Así como una segunda a Cat Ba, isla más grande de las más de 300 que componen este archipiélago de Vietnam. Aunque es difícil encontrarlos, aquí sobrevive la última comunidad de monos con cabeza blanca o langures. También pudimos practicar kayak por primera vez en nuestra vida y con total seguridad gracias a los atentos marineros que nos acompañaban.

Bahia de Halong

Cómo es la cocina de un crucero por la Bahía de Halong

Desayunos infinitos, comidas temáticas y cenas de autor con una amplia variedad de postres, vinos o licores (no incluidos en el precio) y todo sin salir de este maravilloso crucero. Otros detalles interesantes son las clases de cocina vietnamita que recibimos en la cubierta del barco y la posibilidad de elegir menús veganos o vegetarianos.


Días 13, 14, 15 y 16 del viaje a Vietnam. Hanói – Valle de Sapa

Seguimos nuestro viaje a Vietnam y cambiamos costa por montañas para adentrarnos en la provincia de Lao Cai, en el corazón del Valle de Sapa. Esta región norteña está alejada de los principales recorridos turísticos y se puede llegar en tren, bus o transporte privado, como hicimos nosotros. La zona es ideal para hacer senderismo y facilmente reconocible por las terrazas de arroz que abundan en este escarpado terreno.

Hotel en el valle de Sapa

Otro verdadero acierto fue la elección de una habitación con amplio balcón en el Boutique Sapa Hotel & Spa. No solo por las magníficas instalaciones del sitio, también por la amabilidad de su joven personal para hacernos sentir en las nubes. Desayuno reconfortante, tratamientos de salud, cóctel de bienvenida, billar inglés, vistas panorámicas, hora del té, piscina casi infinita, tours personalizados, comidas y cenas gourmet

Recorrer Sapa

Sapa está experimentando una importante transformación. Ha pasado de ser centro neurálgico de remotas rutas a convertirse en polo de atracción turística. Y de ello dan fe la próxima apertura de importantes hoteles, entre ellos, un Sofitel de cinco estrellas. Hasta que llegue ese momento todavía encontraréis la esencia de estos parajes únicos donde aún sobrevive un puñado de minorías étnicas. Por último, proponeros dos fáciles paseos, uno desde el ayuntamiento hasta el mercado nuevo y otro de bajada a la aldea de Cat Cat.

Valle de Sapa

Turismo en Sapa y alrededores

Aunque son muchas las alternativas, nosotros optamos por una más cómoda, pero no exenta de sorpresas. De buena mañana cogimos el pequeño tranvía que veis más abajo en el centro del pueblo. Este nos llevaría en pocos minutos hasta el teleférico de tres cables sin escalas más largo del mundo, con una visión en altura tan brutal como mareante. Y así, setenta escalones de piedra más y un último funicular para alcanzar los 3.142 metros de altitud en Fansipan, el techo de Indochina y la sensación de haber tocado el cielo.


Días 17, 18 y 19.- Hanói

Llegamos al último tramo de este maravilloso viaje a Vietnam con etapa final en Hanói, capital del país y ciudad del dragón, según cuenta la leyenda. Vaya por delante que las recomendaciones iniciales para solicitar conductor a través de la aplicación móvil y la de conseguir dongs en cajeros con la mencionada tarjeta siguen vigentes. Menos problemas, más seguridad. A continuación, nuestro resumen y casi despedida de este artículo:

Hoteles en Hanói

Las noches previas a los desplazamientos a la Bahía de Halong y al Valle de Sapa recalamos en La Storia Hotel. Este pequeño establecimiento, en pleno Old Quarter, está casi pegado al Bia Hoisitio muy auténtico para cenar (las cervezas las traen de una cercana taberna). Para la estancia más larga elegimos un apartamento con vistas en Water Mark (Lac Long Quan), dotado de piscina, gimnasio y portero. Aunque no nos alojamos, pudimos rememorar viejas historias de espías desde el bar del Hilton, mítico hotel que se erige junto a la Ópera.

Hotel Hilton Hanoi

Visitas imprescindibles en Hanói

A primera vista puede parecer otro inmenso océano de tráfico, así que para caminar más o menos tranquilos os proponemos bordear el céntrico lago Hoan Kiem y ver el ambiente tan genuino que se respira en cada tramo. Si, por el contrario, ya le habéis perdido el miedo a las motos, lo mejor es adentrarse en las calles repartidas por gremios del Barrio Antiguo (Old Quarter) para descubrir escenas de otra época, comer en cualquier puesto o comprar todo tipo de recuerdos si no los encontrásteis en los mercados de Dong Xuan, Hang Da y Hom.

 Hanoi

Restaurantes en Hanói

Dejarse llevar por el instinto es la mejor manera de practicar esa modalidad de turismo gastronómico que tanto nos gusta. Hanói guarda en cada barrio lugares fantásticos para degustar su amplia variedad de platos. En este apartado destacamos el restaurante Bun Cha Huong Lien (en el número 24 de Lê Văn Hưu). Es el local que escogió Anthony Bourdain para picar algo con el presidente Barack Obama, de visita en la capital. Merece la pena también la curiosa modalidad de carne a la barbacoa que sirven en Xuan Xuan (en el 47 de Ma May Street).

Algunos museos y más en Hanói

Nosotros entramos en el Museo de la Prisión Central para reflexionar sobre la trágica represión sufrida en Vietnam por varias generaciones a lo largo del siglo XX. Durante las últimas horas en Hanói pudimos acercarnos al Mausoleo de Ho Chi Minh, pero ya estaba cerrado. Esa visita y otra al Templo de la Literatura quedan pendientes para la próxima aventura por estas tierras en las que tenemos tanto por descubrir.

Museo de la Prisión Central de Hanoi

Días 20 y 21 Hanói – Hong Kong

Antes de regresar a Madrid vía Dubái decidimos que podía ser interesante hacer una escala de dos noches en Hong Kong. Como el vuelo desde Hanói es relativamente corto no dudamos en reservar una habitación en el Intercontinental Grand Standford Hotel.

Nuestra idea era recorrer al máximo esta megalópolis, pero la confortabilidad del alojamiento y el asfixiante calor nos impidieron darlo todo en esta penúltima parada. Aún tuvimos tiempo de comer en Tim Ho Wan, restaurante con estrella Michelín más barato del mundo. Y a patear Mong Kok, uno de los barrios más densamente poblados del planeta. Pendiente nos queda cruzar la bahía en ferri, subir a The Peak, salir por Lang Kwai Fong…

¿Te ha gustado este viaje a Vietnam? ¿Conoces este bellísimo país asiático? ¡Esperamos tus comentarios!

Lago Alqueva o la magia de navegar en el Alentejo portugués

Alquiler de barcos Amieira Marina Portugal

¿Qué te parecería un pequeño crucero por el mayor lago de agua dulce de Europa? ¿Y si te decimos que tú serás el capitán? Muy cerca de la frontera española, en la provincia portuguesa de Évora, se encuentra el Lago Alqueva. Con 250 kilómetros cuadrados, se extiende a lo largo de 83 kilómetros de largo y 1.160 de perímetro, en pleno Alentejo.

Allí se encuentra Amieira Marina, primer proyecto naútico de la zona que ofrece el alquiler de las llamadas casas-barco. Así como el mantenimiento y aparcamiento de las mismas, restauración con servicios de bar y restaurante panorámico con terraza, y tienda.

Alquiler de barcos Amieira Marina Portugal Lago Alqueva

Alquiler de barcos en el Lago Alqueva con capacidad entre cuatro y doce personas

Los barcos, con capacidad entre cuatro y doce personas, cuentan con todo lo necesario para que te sientas como en casa. Dormitorios, aseo independiente y salón-comedor con cocina equipada. También, una pequeña terraza desde la que contemplar el horizonte o tirar la caña para pescar la cena.

Aquí podéis ver el que fue nuestro hogar durante dos días en el Lago Alqueva. Se trata del de mayor capacidad de todos los barcos de alquiler que ofrece Amiera Marina.

La cocina, con nevera, horno, frigorífico y placa de gas. Dispone de vajilla, cubertería y todo lo necesario para preparar comidas y cenas.

Barco Lago Alqueva Portugal Lago Alqueva

El salón-comedor cuenta, además, con una pequeña televisión.

Alquiler barcos Lago Alqueva Portugal

Los dormitorios son muy confortables y las camas, bastante cómodas.

Dormitorios Amieira Marina Portugal Lago Alqueva
Cama Amieira Marina Lago Alqueva

El baño es, quizás, la zona más compleja si nunca has estado en una embarcación de estas características. El espacio es bastante reducido y supone un ‘todo en uno’: aseo y ducha.

Baño Amieira Marina Lago Alqueva

Son muchas las actividades que Amieira Marina ofrece a sus clientes. Como pesca o alquiler de canoas, kayaks y bicicletas, que pueden transportarse cómodamente en el barco. Y suponen una sencilla manera de acercarse hasta los pueblos donde decidamos amarrar.

Instalaciones Amieira Marina

Te estarás preguntando, ¿cómo pilotar un barco sin licencia? Los de Amieira Marina no la requieren. Asistirás a una clase teórica y otra práctica donde te enseñarán lo necesario para navegar por el lago sin problemas. Te aseguro que los asistentes a este singular blogtrip lo conseguimos.

Clase practica Amieira Marina

Todas las embarcaciones disponen de un sónar y un GPS que te facilitarán el desplazamiento por el Lago Alqueva. La ruta a seguir está en tus manos. ¿A qué estás esperando para descubrir el marinero que llevas dentro?

Si no te hemos convencido te invitamos a ver este genial vídeo de nuestro compañero de viaje, el gran Jesús, de Fotonazos.

¿Conoces el Lago Alqueva? ¿Te atreverías a conducir un barco como el nuestro?

Qué hacer una semana en Oahu, isla principal de Hawái

Atardecer en North Shore Hawai

Hace unos meses tuvimos la oportunidad de visitar Oahu, una de las 8 islas principales que conforman el archipiélago de Hawái. Su centro neurálgico (Honolulu) es también la capital administrativa del estado. Despegamos desde San Francisco y volamos durante unas 6 horas sobre el Océano Pacifico. El vuelo con Hawaiian Airlines es de unos 400 dólares (precio para una persona, ida y vuelta).

Los principales motivos que nos empujaron a realizar este viaje fueron varios. Por un lado, la curiosidad que suponía adentrarnos en un nuevo y exótico continente (Oceanía). Y del otro, comprobar la hospitalidad de esta gente a través de dos familias: los Hansen, con quienes intercambiamos casa, y los Machida, amigos japoneses destinados en esta parte del territorio estadounidense.

Estatua del rey Kamehameha Oahu Hawai
Estatua del rey Kamehameha en la sede de las oficinas de ‘Hawai 5.0’

Sobre la historia de Hawái se ha escrito mucho y no seremos nosotros quienes se extiendan con más de lo mismo, pero sí nos gustaría introducir dos curiosidades. La primera tiene que ver con el origen volcánico del mencionado archipiélago. Es el más alejado del continente de todo el planeta, siendo posiblemente un pájaro perdido con una semilla en su pico el artífice del entorno natural que ahora conocemos.

La segunda hace referencia a la primera expedición española que en 1542, liderada por Ruy López de Villalobos, desembarcó en estas costas. Antes de regresar, dibujó en un mapa secreto la ruta marítima que, por motivos desconocidos, descubrió el navegante inglés James Cook dos siglos más tarde. Todo lo demás es de sobra conocido, pero si quieres ampliar más detalles puedes hacerlo en webs especializadas.

Día 1: la llegada

Aterrizamos un lunes de agosto en el Aeropuerto de Internacional de Honolulu. La aproximación desde el aire a esta mítica bahía ofrece una fantástica visión de un terreno que combina a la perfección playa y montaña como pocos lugares en el mundo. Fue nuestro anfitrión quien nos recogió en la puerta de la terminal para llevarnos a su casa de invitados cerca de las ruinas de Kaniakapupu, en plena reserva forestal. Con todo el día por delante, decidimos comer nuestro primer poke en un chiringuito junto a la estatua de Duke Kahanamoku. Después, un refresco en la terraza del Moana Hotel y regreso en Uber a nuestra morada.

Waikiki desde el aire

Día 2: Honolulu

El martes nos reencontrarnos con nuestra amiga Mariko en el restaurante Bubba Gump de Waikiki para ponernos al corriente. Además, avanzar detalles de nuestra estancia y resolver dudas básicas como la de elegir supermercado (Foodland se llamaba el nuestro, por cierto). The Bus es la línea de transporte municipal para moverse por la ciudad y en la que llegamos con total normalidad a Chinatown. Este curioso distrito surgido a finales del XVIII hoy se extiende por 15 manzanas de viejos almacenes, escondidos restaurantes y un sinfín de tiendas. Terminamos la jornada paseando por el cercano puerto hasta que una tormenta de verano nos obligó a recluirnos en una terraza a base de mai tais.

Aloha Tower Honolulu Hawai

Día 3: Pearl Harbor

Si os gusta la Historia con mayúsculas y sentís predilección por la Segunda Guerra Mundial, durante esta semana en Oahu tenéis una parada obligatoria en Pearl Harbor. Se trata de la base marítima de los Estados Unidos que Japón atacó por aire en 1941 y que años después sería excusa perfecta para masacrar con armamento nuclear las ciudades niponas de Hiroshima y Nagasaki. Una lancha de la armada os llevará hasta el monumento al USS Arizona, lugar sagrado en esta isla y sumergido para siempre. Para quitarnos parte de la tristeza que se respira en estos sitios, decidimos que nuestro tercer día concluyera en la playa del mítico Hotel Hilton acompañados con un par de cervezas y música en directo para ver el atardecer.

USS Arizona Pearl Harborr Hawai

Día 4: tour en helicóptero

La editora jefa de este weblog decidió con mucha antelación la realización de una actividad no recomendada para gente asustadiza: recorrer los rincones de Oahu en helicóptero. Si el día señalado no pudimos despegar por unas condiciones climatológicas adversas, fue nuestro primer jueves en Hawái el escogido para un vuelo de casi dos horas, con un piloto excepcional y toda la isla a nuestros pies. Despegamos a media mañana del hangar de Makani Kai Air, previa instrucción de seguridad y listos para volar en dirección sur, este, norte y centro. Sencillamente inolvidable y apto para todo tipo de bolsillos (200 euros por persona) si antes uno se dedica a buscar y comparar precios u ofertas.

Tour Helicoptero Hawai

Día 5: en busca del Faro Makapuu

Unas horas antes de mudarnos al extremo sureste de Oahu, invitados por la familia Machida, desayunamos dim sums en un establecimiento muy típico de Honolulu. Ya en la nueva ubicación y casi sin tiempo para deshacer las maletas, uno de los vecinos, profesor de surf, nos ofreció gratis nuestra primera clase sobre la tabla en una de las playas que se localizan cerca del Faro Makapuu, centro estratégico de la Costa de Barlovento (The Windward Coast). Aunque quien les escribe no duró ni 10 segundos cabalgando una ola para niños, bien puede decir que, al menos, lo intentó.

The Windward Coast Hawai

Día 6: excursión hasta North Shore

Nunca antes había visto un partido de La Roja nada más amanecer. Por eso, la victoria frente a Italia fue el aliciente perfecto para montarnos en la furgoneta de Kenji e irnos con toda la familia de excursión hasta North Shore. La meca surfera de Hawái y sede de una de las pruebas míticas del Campeonato del Mundo es un sitio sin igual. Previamente, nos detuvimos en las playas de Waimanalo (de fina arena, ideal para tumbarse debajo de una palmera) y en Sandy Beach (más conocida como ‘la Rompe Cuellos’). Una vez que llegamos al destino elegido en Haleiwa, optamos por acercarnos a la Bahía de las Tortugas para hacernos unas fotos con un atardecer en el horizonte, uno de los más bellos de Oahu.

Atardecer en North Oahu Shore Hawai

Día 7: buceando en Hanauma

Tras varios intentos de acceder a Hanauma Bay tuvimos la suerte de conocer una de las reservas naturales más importantes del Océano Pacífico. Cada visitante está obligado a pasarse por el centro de interpretación anexo y así conocer las diferentes especies marinas que nos encontraríamos más tarde practicando esnórquel a las órdenes de Ryuichi y Komari. Aunque no vimos ni ballenas ni tiburones en unas aguas donde se sumergían a la vez cientos de turistas como nosotros, pudimos vislumbrar al menos una decena de peces tan distintos como coloridos.

Hanauma Bay Oahu Hawai

Día 8: una visita al Palacio Real

Concluido el periplo por la zona este de la isla volvimos a nuestra primera ubicación para descansar de tantos kilómetros en la carretera, cosa extraña en nosotros que no tenemos ni carnet de conducir. En este último tramo de nuestro paseo por Oahu todavía pudimos visitar el Palacio Real de Honolulu, quizás el único que existe en territorio de los Estados Unidos. Construido hacia 1870, el Iolani Palace fue residencia de los reyes Kamehameha y Kalākaua e, incluso, de ilustres visitantes como el escritor escocés Robert Louis Stevenson, de paso por la isla en dirección a Samoa. Una nota para los fans de ‘Hawai 5.0’: justo enfrente del palacio se encuentra la estatua del rey Kamehameha, sede ficticia de las oficinas de McGarrett y cía.

Palacio Real de Honolulu Oahu Hawai

¿Te ha gustado este paseo de una semana en Oahu? ¿Quieres conocer la gastronomía típica de Hawái? Lo contamos en este suculento artículo.

Qué ver en Viena: diccionario para pasear por la ciudad de Sissi

En esta entrada, trataremos de resumir la infinidad de lugares que ver en Viena, antigua capital del Imperio austrohúngaro. A partir de este diccionario básico, mostramos una selección de sugerencias que hemos recopilado tras nuestra reciente visita a una de las ciudades más bellas de Europa.

Pasear por Viena es pararse en cada esquina para capturar la mejor instantánea, sin pensar que puede ser una de las urbes europeas más fotografiadas por hordas de turistas capaces de parar el tráfico o colapsar una acera. Amplias avenidas franqueadas por imponentes fachadas en el casco histórico contrastan con antiguos barrios como el judío. Este hoy da paso a edificaciones más modernas e igualmente dignas de aparecer en cualquier listado de lugares que ver en Viena.

Qué ver en Viena

1. Palacio Belvedere

Este conjunto palaciego, concebido para celebrar majestuosas fiestas, esconde en la actualidad tesoros de gran valor pictórico como “El Beso”, obra cumbre de Gustav Klimt. Ubicado en Prinz-Eugen-Strasse 27, nos toparemos con dos edificios de la época imperial que ver en Viena. Unidos por enormes jardines, albergan arte barroco, medieval y una galería con los mejores cuadros de las diferentes escuelas austriacas entre los siglos XIX y XX.

Palacio Belvedere Viena

2. Catedral de Viena

Denominada de San Esteban, se ubica en la plaza del mismo nombre y no tiene pérdida. Por fuera impresiona al más despistado y, por dentro, calma el espíritu de los atormentados. Imprescindible acceder a ella hasta la parte de visita gratuita o, si se quiere pagar, a través de alguno de los recorridos guiados disponibles. Cuenta la historia, en placa bien visible, que Mozart fue nombrado director musical de este recinto que ver en Viena poco antes de su muerte.

Catedral de Viena

3. Pastelería Demel

Como ya os hemos contado en una anterior entrada, es parada obligatoria que hacer en Viena para golosos. Entre las estanterías de Pastelería Demel se puede encontrar una amplia variedad de postres imperiales, recuerdo de aquella época de esplendor donde la repostería vienesa alcanzó cotas de fama internacional. No dejes de probar la Tarta Sacher o Sachertorte, una de las más famosas en el mundo. Está formada por dos capas de bizcocho de chocolate, una de mermelada de albaricoque entre ellas y todo ello cubierto por chocolate negro. Deliciosa.

Pastelería Demel Viena

4. Escuela Ecuestre

Más conocida como Königlich-Andalusische Reitschule, hace mención a la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre convertida hoy en la academia de equitación más antigua del mundo. Sus instalaciones se encuentran muy cerca de los aposentos reales y ofrece espectáculos abiertos al público para ver cómo bailan jinetes y caballos, descendientes estos últimos de equinos españoles, árabes y bereberes.

Los entrenamientos de la mañana son bastante más baratos y accesibles que las sesiones diarias, aunque preparaos para soportar una mezcla olfativa de lujosos salones sobre auténticas caballerizas.

Escuela Ecuestre Viena

5. Iglesia de San Francisco

Hay unas cuantas iglesias que ver en Viena a lo largo y ancho del mapa urbano. Destaca por su fotogenia la de San Francisco, en un vértice de Mexikoplatz o Plaza de México. Se localiza en el distrito de Leopoldstadt, a orillas del Danubio y pegada a la Reichsbrücke, una de las arterias más largas de la ciudad.

Iglesia de San Francisco Viena

6. Karlsplatz

La plaza que preside la Kalrskirche o Iglesia de San Carlos Borromeo, en el centro de una inmensa explanada de agua, convierte esta ubicación en uno de los puntos de encuentro más concurridos que ver en Viena. Ofrece, además, un interesante calendario de eventos.

Karlsplatz Viena

7. Leopold Museum

Inaugurado a principios de este siglo, el Leopold Museum muestra el legado del matrimonio Leopold, formado por Rudolf y Elisabeth. Alberga una importante colección de Egon Schiele, pintor expresionista austríaco. Junto a otros cuadros de Gustav Klimt, convierten a este museo en uno de los más visitados que visitar en Viena.

Leopold Museum

8. Museos Imperiales

Si quieres sentir en tu propia piel cómo vivían los emperadores, no dudes en adentrarte en los museos del Palacio Hofburg, cuartel general de los Habsburgo. Las tres atracciones que ver en Viena están abiertas al público. Y son los Apartamentos Imperiales, el Museo de Sissi y la Colección de Plata.

Museos Imperiales Viena

9. Niños Cantores de Viena

Tendrás que conseguir tu entrada con antelación acercándote al MuTh, recinto junto al palacio Augarten donde se forman, conviven y cantan estos jóvenes sopranos y mezzosopranos. No pienses que este espectáculo que ver en Viena se relaciona con los orígenes religiosos del coro pues te llevarás una grata sorpresa como en mi caso. Fascinante.

Niños Cantores de Viena

10. Ópera de Viena

Probablemente, el principal reclamo que visitar en Viena. Ubicada en el número 2 de Opernring, fue inaugurada en mayo de 1869 con la obra Don Giovanni, de Mozart. Desde entonces, se han representado multitud de libretos casi a diario. Lohengrin, de Wagner; Aida, de Verdi, o  ‘la novena de Beethoven’ son algunos ejemplos. Noventa minutos antes de cada sesión se puede conseguir una de las 500 entradas más baratas, eso sí, de pie para no dormirse con esta música «celestial».

Ópera de Viena

11. Prater de Viena

Dicen que este parque de atracciones que ver en Viena, enclavado en el distrito número 2, fue el primero de la historia en abrirse. Su imponente noria ya aparecía en algunas escenas de El Tercer Hombre, película protagonizada por Orson Welles y considerada obra culmen del cine. Es muy recomendable subir hasta lo más alto para obtener unas magníficas vistas de esta parte de la ciudad.

Prater Viena

12. Ruinas de Viena

Viena se levanta sobre un asentamiento celta que, siglos más tarde, sería ocupado por la guarnición romana de Vidonbona, hasta que en el siglo V fue convertida en ruinas por causa de las invasiones bárbaras. Dinastías germanas como la Babenberg o los Habsburgo gobernaron la ciudad, que fue deseada por los turcos allá por 1683, año en el que comienza su renacimiento para convertirse en el corazón del Imperio astrohúngaro a lo largo del XVIII.

Ruinas Viena

13. Monumento a los Héroes del Ejército Rojo

El Monumento a los Héroes del Ejército Rojo que ver en Viena recuerda a los miles de soldados soviéticos que cayeron en las inmediaciones durante la Segunda Guerra Mundial. El conjunto se encuentra al aire libre y su acceso es totalmente gratuito. Llama la atención el contraste que provoca esta plaza respecto a los edificios que la rodean, muy cerca del mencionado Belvedere.

Monumento a los Héroes del Ejército Rojo Viena

Viena y la música

Mozart

De Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, nacido en Salzburgo un 27 de enero de 1756 y fallecido en Viena un 5 de diciembre de 1791, más conocido como Wolfrang Amadeus Mozart, poco más se puede decir que no venga ya en la Wikipedia. En nuestro caso, tuvimos la oportunidad de escuchar su ‘Réquiem’ en la ya citada Kalrskirche o Iglesia de San Carlos Borromeo de Karlsplatz.

Wolfrang Amadeus Mozart

Quinta Sinfonía de Beethoven

Compuesta por Ludwig van Beethoven en los primeros años del siglo XIX, fue estrenada en el Theater an der Wien de la capital austriaca allá por 1808. Sus asistentes, cuentan las crónicas de la época, disfrutaron durante cuatro horas del concierto que dirigió el propio compositor, todo un lujo.

Quinta Sinfonía
Pincha para escuchar la Quinta Sinfonía

Sissi Emperatriz y Viena

Emperatriz de Austria, icono del país y referencia fundamental para entender el devenir de Europa en la segunda mitad del siglo XIX. Ya hemos contado que uno de los tres Museos Imperiales del Palacio Hofburg que ver en Viena está dedicado a su figura, por lo que su visita es más que obligada.

Isabel de Baviera, nombre original, era muniquesa de nacimiento, princesa desde la cuna y joven esposa del emperador Francisco José. Calificada por algunos como bella, rebelde y culta, así como de trágica por otros. Perdió a dos de sus hijos en fatales circunstancias y murió debido a las heridas que le causó un anarquista italiano a orillas del Lago Lemán.

Sissi Emperatriz

Gastronomía de Viena

Viena es una ciudad fantástica para disfrutar de lo que denominamos ‘Turismo Gastronómico’: exprimir al máximo la oferta cultural del destino y hacer de cada alto en el camino un descubrimiento culinario. En una anterior recopilación, os proponíamos un recorrido personalizado en función de un amplio abanico de establecimientos para probar lo mejor de su cocina y productos.

Plachutta Viena

Alojamiento en Viena

Fleming’s Deluxe Hotel

Ocupando los números 10 y 12 de la empinada Josefstädter Straße de Viena se encuentra este céntrico establecimiento hotelero. Muy bien conectado con las líneas de metro y tranvía, es perfecto para ir andando a la Ópera o al Parlamento, dos imprescindibles que ver en Viena.

Tiendas que ver en Viena

Viena posee unos magníficos escaparates que invitan a entrar en cualquiera de sus tiendas más por curiosidad que otra cosa. Ropa, zapatos, joyas, bicicletas, libros, discos, peluches, antigüedades y un largo etcétera de variedades comerciales en cada calle, lo que da una idea del poder adquisitivo que existe a este lado de la Unión Europea.

Tiendas de Viena
Jugueteria Viena

¿Os ha gustado este paseo? ¿Nos recomendáis otras cosas que hacer en Viena?

Un paseo entre viñedos por Sonoma y Napa Valley, zona vinícola de California

Jamieson Ranch Vineyards California

Una de las visitas que os proponemos si estáis por las cercanías de San Francisco, Sacramento o Yosemite son los famosos viñedos de Napa Valley y Sonoma. Si, además, lo hacéis en la furgoneta con guía que proporciona el equipo de Green Dream Tours, la experiencia será inolvidable. Por dos cuestiones fundamentales: conocen el terreno y se encargan de conducir. Con esta recomendación, queremos evitar que os pongáis al volante si lo que realmente os apetece es catar vino californiano.

Furgoneta Green Dream Tours
Un trayecto seguro y confortable

El Condado de Sonoma está a menos de una hora del imponente Golden Gate. Y alberga más de 400 bodegas entre bosques de robles, apartados ríos y cuidadas granjas que trasladan al viajero a escenas sacadas de aquellas películas del Lejano Oeste. Casi pegando se encuentra Napa Valley, otra comarca con unas condiciones climatológicas únicas que influyen en la producción de las mejores añadas de Estados Unidos. Y también en la llegada anual de casi 5 millones de turistas.

Uvas del Valle de Sonoma California
Uvas de renombre internacional

Esta cultura vinícola se remonta a la época de los primeros colonos españoles. Aunque el actual esplendor tuvo como enemigos a la Ley Seca que prohibía el consumo de alcohol y a la filoxera. También, una larva que diezmó la práctica totalidad de estas tierras en los años ochenta. Hoy en día entre sus uvas destacan variedades de gewurztraminer, chardonnay, sauvignon, merlot, pinot y zinfadel. Siendo esta última la más autóctona de las cepas californianas.

Vinos de Sonoma Valley California
Todo un territorio en una simple copa de vino

En Sonoma, Napa Valley y Carneros no solo se concentra la historia de un territorio único. También una filosofía basada en el compromiso por mantener el suelo fértil a través de una agricultura sostenible. Métodos naturales en lugar de nocivos insecticidas. Combinación de importantes avances tecnológicos con el ritmo de la naturaleza. Riegos optimizados. Poda en caña. Y recogida en pequeños lotes con el objetivo de aunar vista, olfato y paladar hacia sensaciones memorables a través de una simple copa de vino.

Vides de chardonnay
Vides de chardonnay

Larson Family Winery

Nuestra primera parada fue en Larson Family Winery. Esta bodega, en 1823, era un bullicioso embarcadero, importante centro de rodeo en 1929 y el lugar donde el abuelo Bob plantó las primeras vides de chardonnay allá por 1977. En la actualidad, la quinta generación de esta saga produce unos fantásticos vinos en una extensión de 400 hectáreas. Competitivos blancos, apreciados tintos, sorprendentes espumosos y curiosos rosados. Si te apetece, puedes incluso llevar tu propio pícnic.

Larson Family Winery
Para quedarse a vivir

Nicholson Ranch

Continuamos viaje hasta Nicholson Ranch, cuyos suelos albergan cuatro de las mejores uvas de California: chardonnay, pinot noir, merlot y syrah. El complejo se compone de varios espacios donde destaca su impresionante terraza. También, un patio de reminiscencias hispanas y un pintoresco estanque. Su bodega de flujo gravitacional es una referencia tecnológica que les ha permitido ganar importantes premios en los últimos años.

Nicholson Ranch Napa Valley
Tintos exquisitos en Nicholson Ranch

Jamieson Ranch Vineyards

Cerramos esta maravillosa ruta por Napa Valley y Sonoma en Jamieson Ranch Vineyards. El lugar ideal para producir el prestigioso «Double Lariat Cabernet», extraído en sus 300 acres de laderas limítrofes con Napa Valley y la bahía de San Pablo. Las instalaciones son propiedad de Ken Laird, el mayor terrateniente de viñedos en todo el condado. La visita con degustación incluye también un recorrido por la zona de fermentación, sala de barricas y el hangar de embotellado.

Jamieson Ranch Vineyards California
Barrica de pinot noir en Jamieson Ranch Vineyards

Merece la pena destacar que entre la segunda y tercera bodega hicimos una parada técnica para comer en Five Dot Tranch, un establecimiento ubicado en Oxbow Market y especializado en suculentas carnes. Como curiosidad, cabe reseñar que el cliente elige el producto desde la propia carnicería pegada a la barra que gestiona la familia Swickard desde 1858. La marca es una de las más importantes de la zona en la crianza de ganado angus, ya que aplican un programa personalizado de alimentación para cada res.

Five Dot Tranch Napa Valley
Carne y buen vino para almorzar

Albi, la ciudad natal de Toulouse-Lautrec y los ‘cassoulet’

A tan solo 45 minutos de Toulouse y Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2010, Albi es una de las ciudades más visitadas de la región de Mediodía-Pirineos. Con poco más de 51.000 habitantes y situada a orillas del río Tarn, es perfecta para pasar una jornada de lo más completa disfrutando de sus estrechas calles, casas medievales y exquisita gastronomía, donde destaca el guiso local, cassoulet, elaborado con alubias blancas y distintas partes de carne o pescado. Descubre con nosotros qué ver en Albi.

La mejor manera de conocer cualquier ciudad es patearla hasta que te duelan los pies y, sin duda, Albi invita a ello. Su imponente conjunto arquitectónico de piedra y ladrillo, sus impolutas rúas y pintorescas fachadas obligan a fotografiar pequeños detalles que enamoran al visitante.

Albi Francia

Qué ver en Albi

1. Catedral de Santa Cecilia

Una joya del gótico meridional, con una bella decoración interior, y uno de los símbolos que ver en Albi. Fueron necesarios dos siglos para su construcción, de 1282 a 1392, y hoy en día es una de las catedrales más visitadas de Francia. En su interior acoge un un órgano clásico galo de 1736 y una serie de pinturas murales.

Catedral de Santa Cecilia Albi Francia

2. Puente Viejo

Con 150 m de largo, fue construido en piedra a mediados del siglo XI. Durante la Edad Media contaba con capilla, puente levadizo y una torre-puerta fortificada. Sobre sus pilares se alzaban viviendas entre los siglos XIV y XVIII, pero fueron demolidas tras una crecida del río en 1766.

3. Museo Toulouse-Lautrec

El palacio de la Berbie, antigua residencia episcopal, alberga el museo Toulouse-Lautrec, donde se exponen numerosas obras del artista local. El precio de la entrada es de 10 euros (precio 2021), siendo gratuito para menores de 13 años.

Museo Toulouse-Lautrec Albi Francia

4. Jardines del palacio de la Berbie

No te pierdas los románticos jardines del palacio de la Berbie, catalogado como Monumento histórico de Francia desde 1862, con unos bellísimos setos de diferentes formas y tamaños, y una de las mejores panorámicas que ver en Albi.

Museo Toulouse-Lautrec Albi Francia

5. Casa natal de Toulouse-Lautrec

Situada en la calle homónima, no puede visitarse, pero seguro que sentirás una pequeña emoción si eres admirador de la obra del genial pintor francés, autor de cuadros tan míticos como En el Moulin de la Galette, Retrato de Vincent van Gogh o La toilette.

Albi

6. Centro histórico de Albi

El centro histórico de Albi, con imponentes edificios de ladrillo rojo que dan testimonio de su vasta historia, se extiende por el conjunto episcopal junto a la catedral y el Palacio de la Berbie. Dedica unas horas a pasear por sus calles, descansar en una terraza y disfrutar del slow travel en su máxima expresión. 

Centro historico Albi Francia

7. Barrio de Castelnau

Este ‘barrio nuevo’ data de los siglos XII y XIII. Sus estrechas calles y casas medievales con entramados de madera son de gran encanto. La Rue des Prêtres es ideal para fotografiar la catedral de Santa Cecilia en su máximo esplendor.

Albi Francia 2

¿Dónde comer en Albi?

Íbamos buscando comida típica de esta zona de Francia. En Le Lautrec, en el número 13-15 de la Rue Henri de Toulouse Lautrec, justo enfrente de la casa natal que acabamos de mostraros, acertamos de pleno. Su cocina casera está elaborada con productos frescos locales certificados: foie gras de granjas occitanas, corderos de Assac, terneras de Tarn, quesos de Lacaune

Dispone de varios menús: 1 plato, por 20 euros; 2 platos, por 30 euros, y 3 platos, por 38 euros, con algunas de las recetas más populares de la cocina de Albi, elaborados con mucho mimo. Nos animamos con el último de ellos y probamos ensalada albigense, con salchicha y albóndigas fritas de cerdo de Lacaune, morcilla y rábano con fetche (hígado de cerdo salteado en vinagre caramelizado); rissole (una especie de pequeña croqueta) con Armagnac y ciruelas sobre una cama de cebollas caramelizadas; cassoulet de bacalao con ajo rosa y azafrán y cassoulet con pierna de pato cocinada a baja temperatura, almorta de Cestayrols, cerdo Apalhat y ajo rosa. Para acompañar, elegimos unos de los excelentes vinos tintos de la zona de Gaillac, donde se producen más de 20 millones de botellas al año.

Rissole con Armagnac y ciruelas Le Lautrec Albi Francia
Rissole con Armagnac y ciruelas, en ‘Le Lautrec’
Ensalada albigense Le Lautrec Albi Francia
Ensalada albigense, en ‘Le Lautrec’
Cassoulet de bacalao con ajo rosa y azafrán Le Lautrec Albi Francia
Cassoulet de bacalao con ajo rosa y azafrán, en ‘Le Lautrec’
Cassoulet con pierna de pato cocinado a baja temperatura Le Lautrec Albi Francia
Cassoulet con pierna de pato cocinado a baja temperatura, en ‘Le Lautrec’
Vino Gaillac Francia
Gaillac, en ‘Le Lautrec’

¿Cómo llegar a Albi en tren desde Toulouse?

Apenas una hora es lo que dura el trayecto desde la estación Toulouse Matabiau hasta Albi, en cualquiera de los modernos trenes franceses, y por unos 30 euros ida y vuelta.

Tren Touluse Albi Francia

¿Conoces esta bella localidad gala? ¿Nos recomiendas otras cosas que ver y hacer en Albi? Esperamos tus comentarios.

Un paseo por Dinant, ciudad de postal en Bélgica

Panoramica de Dinant Belgica

Situada en el corazón de la provincia de Namur, recibe el nombre de Hija del Mosa, ya que está edificada a lo largo del cauce de dicho río. Es una de las ciudades más bonitas que visitamos en el blog trip ‘Destino Bélgica’, un soleado día de septiembre. Un lugar ‘de postal’ o ‘de Playmobil’, como cuenta en su blog mi estupendo compañero de viaje, Xixerone. ¿Nos acompañas en este paseo para enseñarte lo mejor que ver en Dinant?

Panoramica de Dinant Belgica
Rio de Dinant Belgica

Dinant deslumbra nada más verla. Sobre un enorme acantilado, su seña de identidad, se sustenta la Ciudadela. A ella se accede tomando el teleférico Notre Dame (a no ser que se quieran subir los 408 escalones de acceso a ella). Desde allí las vistas resultan espectaculares. ¿A que sí?

Vistas de Dinant Belgica

En la Ciudadela se aprende sobre la historia de Dinant, explorando sus pasillos y haciendo un recorrido en el tiempo. El saqueo de la villa por las tropas de Carlos ‘el Temerario’ en 1466, la construcción de fortificaciones, los combates entre soldados franceses y alemanes, y la masacre de casi 700 civiles en agosto de 1914.

Dinant, ciudad natal de Adolphe Sax

Esta ciudad de juguete es también famosa por ser el lugar donde nació el inventor del saxofón, Adolphe Sax. Diferentes modelos de saxofones representando a cada uno de los países de la Unión Europea adornan el puente principal. En la Rue Sax está la casa natal del artista y en su puerta, una estatua en la que es de recibo hacerse una foto de recuerdo. Sin duda, uno de los imprescindibles que ver en Dinant.

Saxofon Dinant Belgica
La Masion de Monsieur Sax

A los pies de la Ciudadela se encuentra el restaurante Chez Bouboule, denominado el Rey de los mejillones desde hace casi 60 años. Dada la excelente temperatura que nos acompañaba, decidimos comer en la terraza, al pie del río. En su carta encontramos 33 variedades de este suculento molusco: al vino blanco, a la mejicana, a la monegasca, con mantequilla…

Chez Bouboule Dinant Belgica

No podía faltar nuestro ya clásico aperitivo belga, unas croquetas de camarones. Suficiente para lo que nos esperaba después…

Croquetas de camarones Chez Bouboule

Los mejillones son presentados en cazuelas de 1,2 kg. por persona, una barbaridad si se tiene en cuenta que el acompañamiento es como el que veis en la foto. Los míos eran los de las Árdenas, con champiñones, tocino, tomate y nata. Estaban espectaculares, pero fue imposible terminarlos. Por si fuera escasa la ración, añaden una guarnición de crujientes patatas fritas.

Mejillones Chez Bouboule

Xixerone se decantó por unos mejillones al curri, también muy buenos, aunque manchaban un poco…

Mejillones al curri Chez Bouboule

Sí, eso que véis son las fuentes repletas de conchas. Bueno, y a Vuelo Directo, relamiéndose del gusto, junto a Sebastián, de la Oficina de Turismo de Bélgica.

Terraza Chez Bouboule

Acompañadlos de una buena cerveza belga y tendréis la jornada perfecta en una de las localidades más bonitas que ver en Bélgica.

Qué ver en Durbuy, la ciudad más pequeña de Bélgica

Plaza de Durbuy Belgica

Conocida como la ciudad más pequeña en la tierra hasta 1977, Durbuy es también una de las más bonitas que ver en Bélgica. Se encuentra a orillas del río Ourthe, al borde de las Árdenas, en medio del triángulo formado por Lieja, Namur y Marche. Situado en un entorno natural extraordinario, el pueblo está en perfecta armonía con el paisaje circundante.

La parte vieja de Durbuy data principalmente del siglo XVII. Y sus calles peatonales, serpenteando entre las casas antiguas, son estrechas y empedradas, constituyendo su principal atractivo. Un paseo por el casco antiguo de Durbuy es una verdadera delicia para el visitante.

A pesar de su escasa longitud, cuenta irónicamente con el mayor parque de jardinería ornamental del mundo. Con más de 30.000 metros cuadrados y una gran variedad de figuras que incluyen formas animales y humanas es uno de los principales atractivos que ver en Durbuy.

Este distrito cosmopolita exhibe con orgullo sus riquezas locales para un número creciente de visitantes de todo el mundo encantados año tras año. Atrae a turistas de los Países BajosAlemania, Francia e, incluso, Suecia y Japón. Nosotros tuvimos la suerte de que fuera incluida en el blog trip  ‘Destino Bélgica’.

Plaza de Durbuy Belgica
Calles de Durbuy Belgica
Puente de Durbuy Belgica

Para hacer un poco de historia os contaremos que Durbuy tuvo un papel muy importante en la defensa de la zona hasta el siglo XIV, debido a su ubicación estratégica en la frontera. Tenía enormes murallas y un castillo construido sobre un promontorio rocoso rodeado por el río Ourthe.

Adquirió su estatus oficial como ciudad en 1331, no porque se tratara de una aglomeración importante, sino porque era un centro para el comercio y la justicia. En su entrada, más allá del viejo puente sobre el río, se encuentra el castillo de los Condes de Ursel, edificado en el siglo XI y reconstruido por la familia en el siglo XVII sobre las ruinas de la fortificación feudal anterior. La iglesia de San Nicolás, de los siglos XVII y XVIII, con su pila bautismal del siglo décimo sexto, y el antiguo convento de los Recoletos, son de particular interés.

Pasteleria de Durbuy Belgica
Casa de Durbuy Belgica

Dónde comer en Durbuy

Durbuy es un centro turístico muy agradable conocido por su excelente comida. Nosotros cenamos en uno de sus restaurantes más atractivos y modernos que, además, es grill y hotel, Victoria. ¿A que es preciosa la decoración de la mesa?

Terraza de Hotel Victoria
Restaurante Hotel Victoria Durbuy Belgica

Nos recibieron con un cóctel a base de granadina, zumo de naranja y vodka, excelente para acompañar un aperitivo compuesto de gazpacho y guacamole.

Coctel Hotel Victoria Durbuy Belgica
Aperitivos Hotel Victoria

El primer plato fue un carpaccio de ternera con camarones, pan de ajo y una salsa buenísima con vino blanco y champiñón.

Carpaccio de ternera con camarones Hotel Victoria

Le siguió un filete de trucha a la parrilla con ensalada al curri y patatas al horno, que tenía este aspecto tan sugerente (y sabía mejor).

Trucha a la parrilla Hotel Victoria Durbuy Belgica

Como ya sabéis que no soy nada golosa, pero me gustan los postres que llevan fruta y las fresas son de mis preferidas. Este lo componía un vasito con una especie de crema chantilly (perdonad mi ignorancia pastelera) y fresas confitadas. Todo ello dornado con un bizcocho, helado de nata con bolitas de chocolate y polvo de pistachos. Una verdadera delicia.

Postre Hotel Victoria

El local cuida tanto los detalles que tiene hasta sus propias botellas de agua, con un diseño así de bonito. Ya siento no haberme traído una…

Botellas agua Hotel Victoria

Nos acompañó durante la velada un vino francés, cuya etiqueta ya está en el libro de recuerdos de Pasean2. Una cena fantástica, antes de dormir en el Castillo de Modave. ¿Se puede pedir más?

Etiqueta vinos Durbuy Belgica

¿Conoces esta bella ciudad belga? ¿Nos recomiendas otros lugares de interés que ver en Durbuy?

Un paseo por Varsovia, la capital de Polonia

Palacio de la Cultura y la Ciencia Varsovia Polonia

Con cerca de dos millones de habitantes, la capital de Polonia se extiende esplendorosa a ambas orillas del Vístula. Devastada casi en su totalidad durante la Segunda Guerra Mundial, se vio reducida a escombros y 700.000 personas perdieron la vida. Reconstruida durante más de una década, hoy en día es una de las urbes más visitadas de Europa y no le faltan motivos: historia se mire donde se mire, museos, música a raudales y una gastronomía tan variada como sorprendente. Hay mucho que ver Varsovia. ¿Nos acompañas en este paseo?

Qué ver en Varsovia

1. Palacio de la Cultura y la Ciencia

El edificio más alto de Polonia es el más representativo de su capital, con 237 metros de altura repartidos en 42 pisos, y más de 3.000 oficinas de diferentes empresas e instituciones. En su interior alberga también la Academia de Ciencias Polaca, varios museos, una sala de cine, y dos universidades privadas. No dejes de sacar entrada para admirar las vistas de Varsovia desde su mirador de la planta 30, por tan solo 20 zlotys.

Palacio de la Cultura y la Ciencia Varsovia Polonia

2. Museo Chopin

Uno de los mejores compositores de todos los tiempos nació en Polonia y es venerado en su capital de diferentes maneras. Además de dar nombre a su principal aeropuerto, existen estatuas, bancos sonoros en plena calle y, cómo no, su propio museo. Objetos personales, cartas, manuscritos de algunas de sus obras más famosas, fotografías e, incluso, uno de sus pianos, pueden contemplarse en el Museo Chopin, uno de los imprescindibles que ver en Varsovia aunque no te interese su música. El precio de la entrada es de 23 zlotys y hay tickets especiales para familias. Los miércoles el acceso es gratuito.

Museo Chopin Varsovia Polonia
© Chopin Museum

3. POLIN Museum of the History of Polish Jews

Ubicado en el antiguo gueto, este impresionante y original edificio que ver en Varsovia abrió sus puertas en 2013. Nombrado Museo del Año en Europa en 2016, el POLIN Museum of the History of Polish Jews recorre la historia de los judíos polacos a lo largo de más de 1.000 años, desde la Edad Media hasta nuestros días. El precio de la entrada es de 27 zlotys, siendo gratuita los jueves.

4. Museo del Alzamiento de Varsovia

Las antiguas cocheras del tranvía acogen más de 800 piezas y 1.500 fotografías y documentos gráficos y sonoros sobre el Alzamiento de Varsovia. Fue la mayor rebelión civil contra la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Del 1 de agosto al 2 de octubre de 1944, las tropas polacas resistieron al asedio germano, siendo finalmente superadas por ellos con un resultado de más de 250.000 muertos. La mayoría de ellos fueron ejecutados, dejando la ciudad destruida en un 85% de su totalidad. El precio de admisión del Museo del Alzamiento de Varsovia es de 25 zlotys, con acceso gratuito los domingos.

Museo del Alzamiento de Varsovia Polonia
© Adrian Grycuk para Wikipedia

5. Plaza del Mercado de Varsovia

La más conocida de sus plazas es la más antigua del centro histórico, uno de los principales puntos que ver en Varsovia. Destruida tras el Alzamiento antes reseñado, fue restaurada tras la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en una de las más bellas de toda Europa. Rodeada de tiendas, cafeterías y restaurantes con mucho encanto, se divide en cuatro lados que hacen referencia a diferentes parlamentarios polacos: Barss, Dekert, Kollataj y Zakrzewski.

Plaza del mercado Varsovia

6. Ciudad Vieja de Varsovia

Patrimonio de la Humanidad a pesar de haber sido casi destruida durante la Segunda Guerra Mundial, supo resurgir de sus cenizas para convertirse en uno de los imprescindibles que ver en Varsovia. El salón cultural de la ciudad se fundó en el siglo XIII y en su interior podemos encontrar la Barbacana y parte de la muralla de la ciudad. Así como el Castillo Real, construido en el siglo XV y que fuera residencia de los príncipes de Mazovia, Iglesia de San Martín o Basílica Archicatedral del Martirio de San Juan Bautista Mártir.

Ciudad Vieja de Varsovia Polonia

7. Antiguo gueto de Varsovia

Esta línea separaba el resto de la ciudad del mayor gueto judío establecido en Europa durante el Holocausto. En su interior fueron recluidos todos los judíos de Varsovia, así como de otras regiones de Polonia, llegando a malvivir en él alrededor de 400.000 personas. Durante sus tres años de existencia la población se redujo a 50.000 habitantes, falleciendo el resto como consecuencia de enfermedades, hambre y deportaciones a campos de concentración y exterminio. Un lugar muy triste que ver en Varsovia.

Antiguo gueto de Varsovia Polonia

8. Cementerio Powązki

No podemos evitarlo… Nos gustan los cementerios… Ni tan siquiera los 15 grados bajo cero, con sensación térmica de -30, nos impidieron visitar el Powązki. En él descansan múltiples personalidades de Polonia, como los padres de Chopin, el Premio Nobel de Literatura Władysław Reymont o el director de cine Krzysztof Kieślowski, principal motivo de nuestra visita.

Cementerio Powązki Varsovia Polonia

Restaurantes en Varsovia

La gastronomía polaca es tan sabrosa como variada y son muchos los restaurantes en Varsovia, dependiendo del presupuesto de tu viaje. Si no te apetece gastar demasiado dinero, busca tabernas en las que encontrarás comida casera y los platos más típicos del país.

BrowArmia Królewska (Królewska, 1)

Sin duda, BrowArmia Królewska es el restaurante en Varsovia ideal si quieres cenar a ‘hora española’, es decir, más allá de las 22 horas. Como se nos hizo bastante tarde en nuestra primera noche en Varsovia, entramos en esta cervecería. Buena relación calidad-precio y algunos platos principales más que aceptables, como salmón al horno o entrecot a la parrilla. De entrante, estábamos deseando hincarle el diente al plato más tradicional de Polonia, pierogi, una especie de gyozas con un montón de rellenos diferentes y realmente deliciosos.

Pierogi BrowArmia Królewska Varsovia Polonia
Pierogi, en ‘BrowArmia Królewska’
BrowArmia Królewska Varsovia Polonia
Salmón al horno, en ‘BrowArmia Królewska’

Pasieka (Freta 7/9)

Situado en plena Ciudad Vieja, en Pasieka compartimos una tabla de embutidos y fiambres polacos; zupa grzybowa, sabrosísima sopa de diferentes tipos de setas; bigos, estofado de col agria y carne, y pierogi, en este caso, fritos y rellenos de carne. No es el más bonito de los restaurantes en Varsovia, pero tiene su encanto y la comida es auténtica. Una de sus especialidades es el ‘mead honey’, bebida tradicional polaca con alcohol, a base de miel y agua.

Fiambres y embutidos polacos Pasieka Varsovia Polonia
Fiambres y embutidos polacos, en ‘Pasieka’
Zupa grzybowa Pasieka Varsovia Polonia
Zupa grzybowa, en ‘Pasieka’
Bigos Pasieka Varsovia Polonia
Bigos, en ‘Pasieka’
Pierogi Pasieka Varsovia Polonia
Pierogi, en ‘Pasieka’

Stolica (Szeroki Dunaj 1/3)

También dentro de la Ciudad Vieja, este encantador restaurante en Varsovia es perfecto para comer, cenar o tomar una copa de vino entre medias. Su cocina es ‘non stop’ de 11 de la mañana a 10 de la noche. En la carta de Stolica, platos típicos polacos con un toque personal y perfectamente elaborados, así como un servicio realmente amable.

Stolica Varsovia Polonia
Sopa de calabaza con queso fresco y aceite de oliva al cilantro, en ‘Stolica’
Pechuga de pato en salsa de ciruelas con gratín de patatas y coulis de manzanas Stolica Varsovia Polonia
Pechuga de pato en salsa de ciruelas con gratín de patatas y coulis de manzanas, en ‘Stolica’

Warszawa Wschodnia by Mateusz Gessler (Minska, 25)

Hemos dejado para el final uno de los restaurantes en Varsovia que más nos gustó y donde celebramos la Nochevieja de una manera bastante original: con una comida que casi se convirtió en cena. Warszawa Wschodnia by Mateusz Gessler es un doble espacio -barra con cocina vista, por un lado, y restaurante, por otro-. Ofrece un menú degustación de ocho platos donde se conjuga lo mejor de la cocina polaca con toques afrancesados. Buena carta de vinos y, aunque los precios son bastante más elevados que la media del país, merece muchísimo la pena. Ah, además, la zona de barra está abierta las 24 horas del día, de lunes a domingo. El sitio ideal si buscas dónde cenar en Varsovia a altas horas de la madrugada.

Steak tartar Warszawa Wschodnia by Mateusz Gessler Varsovia Polonia
Steak tartar, en ‘Warszawa Wschodnia by Mateusz Gessler’
Warszawa Wschodnia by Mateusz Gessler
Sopa de setas y verduras, en ‘Warszawa Wschodnia by Mateusz Gessler’

Cervezas polacas

Żubr, Perla, Tyskie, Warka, Lech… La lista de cervezas polacas es infinita. Olvida la típica caña española, ya que se sirven en vaso de medio litro y, al ser bastante barata, 2,50 o 3 euros, es la bebida más recomendable si tienes pensado visitar Varsovia. Y, si te gusta probar nuevas cosas, pídela con especias, sirope o zumo de frutas, eso sí, caliente y respondiendo al nombre de “grzane piwo”.

Warka cerveza polaca

Vodka polaco

Żubrówka, Wolny, Evolution Bison… La lista de vodkas polacos no tiene nada que envidiar a la de cervezas. De alta graduación, la mayoría con más de 40 grados, goza de merecida fama y se disputa su origen con Rusia. Existen multitud de variedades, dependiendo de la destilación y la casa donde se fabrique. Na zdrowie!

Vodka polaco

Dónde dormir en Varsovia

Aunque las primeras noches las pasamos en un apartamento, las dos últimas reservamos una habitación superior con acceso al club en el Intercontinental Warsaw, uno de los mejores hoteles de Varsovia. Con vistas de la ciudad casi en 360 grados, está ubicado en la planta 41 y, de 7 de la mañana a 9 de la noche, ofrece una amplia selección de refrescos, snacks, infusiones y cafés.

Habitacion del Intercontinental Warsaw
Picoteo en el club del Intercontinental Warsaw

Cómo ir del aeropuerto de Modlin a Varsovia

El aeropuerto de Modlin no es el principal de Varsovia, pero sí uno de los más transitados, a pesar de que solo opera en él Ryanair. Se encuentra a 40 kilómetros de la capital polaca y cuenta con una sencilla terminal.

El autobús es la manera más cómoda de llegar del aeropuerto de Modlin al centro de Varsovia en 40 minutos. El servicio tiene bastante buena frecuecia y está coordinado con las llegadas de vuelos. Es directo, sin paradas, hasta el Palacio de la Cultura y la Ciencia, en pleno centro. Aunque puedes comprar los billetes en el propio autobús, si lo haces on line tendrás un pequeño descuento (33 zlotys ida y vuelta, unos 8 euros).

El taxi es la manera más costosa de llegar del aeropuerto de Modlin al centro de Varsovia, alrededor de 50 euros. Aunque ya está operativo Uber, que reduce el precio para dejarlo en unos 30 euros. Una excelente opción si viajáis un grupo de cuatro personas.

También es posible ir del aeropuerto de Modlin al centro de Varsovia en tren. Aunque la parada está en las inmediaciones de la terminal de salidas y llegadas, se accede con un bus coordinado con el ferrocarril. Tiene una frecuencia de 20-30 minutos y el trayecto dura 35 minutos, a los que hay que sumar unos 10 del recorrido en autobús. El precio para ambos trayectos es de unos 7 euros.

¿Te ha gustado este recorrido por lo mejor que ver en Varsovia? ¡Esperamos tus comentarios!