Basque Culinary Center (San Sebastián)

Gracias a Astrid, la grandísima autora de Mi blog de pinxtos, tuvimos la suerte de disfrutar de una comida para el recuerdo en el restaurante del Basque Culinary Center, en una de mis ciudades favoritas, la bella Donosti, coincidiendo con la celebración de San Sebastian Gastronomika.

Por 35 euros pudimos, además, visitar las instalaciones en compañía de José Luis Galiana, director de Comunicación del BCC, que nos explicó los entresijos de este centro culinario de cinco plantas que aspira a convertirse en una de las escuelas de gastronomía más importantes del mundo. Aptitudes tiene, desde luego.

José Luis Galiana, director de Comunicación del Basque Culinary Center
Uno de los edificios del BCC

Las instalaciones más modernas para los cocineros del futuro

En este recorrido, que os recomendamos encarecidamente, pudimos contemplar unas funcionales instalaciones diseñadas exclusivamente para el aprendizaje y práctica de sus alumnos y en las que se ha cuidado al milímetro cada detalle. Cocinas con electrodomésticos de última generación, salas donde la temperatura varía dependiendo del alimento que se cocine en ellas: carne, pescado, pan… Hasta un envidiable espacio para fotografiar platos recién salidos de los fogones.

Alumnos en plena acción
Sala de fotografía
Una de las cocinas del Basque Culinary Center
Una de las salas de catas

¿En qué consiste el menú del restaurante del Basque Culinary Center?

Uno de los rincones que nos resultó más atractivo fue el restaurante, en el que nos ofrecieron un más que interesante menú a los visitantes con motivo de San Sebastian Gastronomika. Luminoso, diáfano y minimalista, con grandes cristaleras a los bucólicos espacios verdes que rodean el centro, resulta ideal (aunque deben vigilar la altura de las lámparas, ya que los camareros-estudiantes se llevaron más de un buen golpe con ellas).

Comedor

A continuación os mostramos el menú que degustamos y juzgad vosotros mismos qué os parece por ese precio. Ya sólo con ver el aspecto de la cesta de pan os podéis hacer una idea de lo que vais a ver.

Panes
Aperitivo de chupito de crema de calabaza
Jamón y lomo ibérico COVAP
Ostras al natural (cinco por comensal)

Pizza de hongos boletus edulis y lascas de queso Idiazábal, uno de los platos que más nos gustó por su originalidad y exquisito sabor.

Pizza de hongos Boletus Edulis y lascas de queso Idiazábal
Ensalada de foie y jamón de pato Martiko

Porrusalda ahumada con taco de bacalao Giraldo confitado, un pelín sosa según la opinión general.

Porrusalda ahumada con taco de bacalao Giraldo confitado
Merluza en salsa verde con almejas
Carrilleras de cerdo ibérico COVAP guisadas con parmentier y pipas de girasol

Y tres postres: creme de vainilla caramelizada; jugo de frutos rojos con helado de yogur, y sable bretón cremoso de chocolate.

Creme de vainilla caramelizada
Jugo de frutos rojos con helado de yogur
Sable bretón cremoso de chocolate

Tranquilos, que ya se ha terminado la comida. Para beber pudimos elegir entre blanco Raimat, rosado Campo Viejo, tinto La Vicalanda Reserva, cava Codorníu, cerveza Cruzcampo Gran reserva y sidra Euskal Herriko Gorenak. Ahí donde los veis, estos platos están elaborados por alumnos del centro, que tan sólo llevaban ¡3 semanas en el curso! ¿Alguien da más por ese precio?

De pintxos por Donosti

Un día antes del comienzo de San Sebastian Gastronomika tuvimos el honor de ser invitados a una ruta de tapas por Donosti de la mano de Astrid Gabilondo, de Mi blog de pintxos, y Lúa Monasterio, Community Manager de Guía Repsol.

Nos juntamos un grupo de blogueros de lo más variopinto. A algunos de ellos los conocía virtualmente casi del día a día y a otros les pude, por fin, poner cara: a la maravillosa Silbia, a Manu, Pilar y Josu Galludo, Marta, los Fernandos, Lorenzo,… Fue una velada impresionante tanto por la compañía como por los pintxos que pudimos degustar.

Comenzamos por uno de los clásicos de la Parte Vieja, el ‘Goiz Argi’, donde probamos su especialidad, las brochetas, en este caso, de gambas, que sirven con una vinagreta deliciosa.

Brocheta de gambas con vinagreta, de ‘Goiz Argi’

Unos metros más adelante, en la misma calle de Fermín Calbetón se encuentra ‘Sport’, donde la estrella es el foie que véis debajo. Como no es santo de mi devoción, pedí una Crepe de txangurro, suave y suculenta.

Crepe de txangurro, de ‘Sport’

Foie, de ‘Sport’

En ‘Borda Berri’ probamos el que para todos fue el gran descubrimiento de la noche, Callos de bacalao al pil pil. No sabía que se utilizaba esta parte del pescado y, mucho menos, que el resultado podía ser una auténtica delicia.

Callos de bacalao en pil pil, de ‘Borda Berri’

También nos gustó en el mismo local su propia versión del kebab, costilla especiada y confitada al horno.

Kebab, de ‘Borda Berri’

Ya os habíamos contado en un anterior post nuestra visita a La Cuchara de San Telmo, donde comimos dos tapas: Pulpo de roca con hojas de berza asada y Oreja de cerdo.

Pulpo a la brasa, de ‘La Cuchara de San Telmo’

Oreja de cerdo, de ‘La Cuchara de San Telmo’

El punto y final lo pusimos en el siempre recomendable ‘A Fuego Negro’, con su famosa Mac Kobe con txips de plátano, presentada en un delicioso pan de tomate, y Bacalao enkarbonao con pepitas de pimiento, otra maravilla.

Mac Kobe con txips, de ‘A Fuego Negro’

Bacalao confitado, de ‘A Fuego Negro’

Aquí podéis ver una foto del grupo que nos juntamos. Una noche para el recuerdo. ¡Gracias, Astrid y Lúa!