Dónde comer en Oporto: 10 paradas imprescindibles

Arroz con bogavante Esplanada Marisqueira A Antiga Oporto Portugal

Los anglicismos mezclados con el castellano nunca nos gustaron. Pero ahora que la segunda ciudad más importante de Portugal es un fenómeno trendy y que, según cuentan influencers como el gran Xixerone, la zona de Bombarda es lo más hipster en la desembocadura del Duero, ahí va nuestra propuesta de 10 paradas para comer en Oporto.

Ideas para comer en Oporto

1. Desayunar en la Playa de los Ingleses

Desayunar un sencillo sándwich con una fría cerveza Super Bock mientras se observa la majestuosa amplitud del Atlántico. Esta opción es posible en alguno de los chiringuitos que abren desde primera hora de la mañana en la Playa de los Ingleses (Foz), entre el Faro de Felgueiras y el Fuerte de San Francisco Javier. En el que estuvimos había wifi, pero sugerimos desconectar para disfrutar. 

Playa de los Ingleses Oporto Portugal

2. Arroz con bogavante en Matosinhos

Pasear por Matosinhos y tomar nota de los restaurantes para comer en Oporto que hay alrededor del Mercado Municipal. Nosotros elegimos el arroz con bogavante de Esplanada Marisqueira A Antiga (Rua Roberto Ivens, 628). Aunque el producto es de primera calidad, los precios de la carta nos parecieron un tanto elevados. 

Arroz con bogavante Esplanada Marisqueira A Antiga Oporto Portugal

3. Un cóctel en el mítico Café Majestic

Adentrarse en el Café Majestic (Rua Santa Catarina, 112) es trasladarse a la atmósfera de los años 20, conocida como Belle Époque. El lugar conserva el original estilo Art Nouveau del arquitecto João Queiroz y permite degustar la típica francesinha. Este tentempié con alto nivel calórico es imprescindible para comer en Oporto, acompañada, por ejemplo, del cóctel de la casa: sangría espumante de frutos rojos.

Sangria espumante de frutos rojos Cafe Majestic Portugal

4. Platos tradicionales en una tasca repleta de encantopara comer en Oporto

Almorzar comida tradicional portuguesa en A Tasquinha (Rua do Carmo, 23). Este pequeño local sirve, entre otras exquisiteces, filetes do polvo o tamboril, pataniscas de bacalhau com arroz de tomate, lombinhos de vitela com vinho do porto o febras de salpicão, todo ello regado con una interesante propuesta de vinos locales.

A Tasquinha Oporto Portugal

5. Comida al aire libre en Restaurante Barão Fladgate

El elegante restaurante de las bodegas Taylor’s cuenta con una terraza que ofrece una espectacular panorámica de Oporto. Barão Fladgate toma su nombre del famoso productor y exportador del siglo XIX. Y, su carta, centrada en productos frescos autóctonos, es de lo más sugerente.

Taylors Port Wine Portugal

6. Cata de vino de Oporto en Vila Nova de Gaia

Recorrer diferentes bodegas en Vila Nova de Gaia antes de media tarde, ya que muchas cierran a las 18:00 horas. En Cockburn’s (Rua de Serpa Pinto, 346) nos explicaron la historia de un escocés que se estableció allí en el siglo XIX. Offley (Rua do Choupelo, 62), con visita guiada y cata. Escuchamos fado en directo en Quevedo (Rua de Santa M.nha, 77) y en Taylor’s Port Wine comimos al aire libre, sobre los tejados del barrio, como hemos mostrado antes.

Offley Oporto Portugal

Estrellas Michelin para comer en Oporto

7. The Yeatman, un lujo con las mejores vistas

Brindar en la incomparable terraza de The Yeatman porque la vida puede ser maravillosa. Considerado el más lujoso para comer en Oporto, reservamos mesa en su restaurante para celebrar que Marta cumplía cuarenta. Las fotos del extenso menú puedes verlas en nuestro perfil de Instagram, nueve platos por un lado y, aunque parezca extraño, otros tantos para terminar, exhaustos pero contentos.

The Yeatman Oporto Portugal

8. La cocina de vanguardia de Pedro Lemos

Conocer la merecida estrella Michelin de Pedro Lemos, chef revelación de la ciudad, cuya propuesta en un escondido local de Foz (Rua Padre Luís Cabral, 974) no deja indiferente. Muy interesante la idea de permitir a cada cliente la composición de su menú, basado en una combinación de cocina tradicional y vanguardia en los fogones, pequeños, según pudimos comprobar en una breve charla con el jefe.

Pedro Lemos Oporto Portugal

9. La sencillez de unas sardinas con vinho verde para comer en Oporto

Sentarse en alguno de las pocos sitios libres que veas en el Muro dos Bacalhoeiros. No busques platos muy elaborados porque aquí aciertas con sencillas viandas, una botella de vinho verde y, por supuesto, con la mejor compañía, al menos en mi caso. Si quieres comprobarlo, pásate por el número 145 de la mencionada dirección y, aunque parezca un pub, no dudes en pedir la carta.

Sardinas Muro dos Bacalhoeiros

10. Vinos portugueses para despedir Oporto

Y cerrarmos estas pistas para comer en Oporto con el Wine Bar del Aeropuerto Francisco Sá Carneiro, ideal para despedirse de lo que nosotros denominamos «Turismo Gastronómico». Este puesto sirve vino por copas acompañadas de bocadillos gourmet, quesos y ricos aperitivos. Los escasos metros que separan el local de las puertas de embarque lo convierten en la tienda perfecta para comprar botellas a buen precio.

Wine Bar Aeropuerto Francisco Sá Carneiro Portugal

¿A que va a costar que te decidas entre todos estos sitios para comer en Oporto? ¿Cuál es tu favorito?

‘Jaleo’ o cómo José Andrés conquistó Washington

Restaurante Jaleo Washigton

Debo reconocer que uno de los cocineros que siempre me ha llamado la atención lleva por nombre José Ramón Andrés Puerta. Dicho así, pocos sabrán que me estoy refiriendo al chef José Andrés (Mieres, 1969). El motivo de esta admiración reside en tres claves, siendo la primera aquel programa de TVE que, allá por 2005, mostraba una forma de cocinar tan sencilla como bien explicada. La segunda razón es la vinculación de José Andrés al «evangelio» de Ferrán Adriá. Ya que el asturiano trabajó en la época dorada de El Bulli para luego convertirse en uno de los mejores «discípulos» de aquel templo de la alta gastronomía. En tercer lugar, hay que tomar nota de la increíble trayectoria de este personaje en Estados Unidos, cuya curva ascendente comenzó en 1993 con la apertura en Washington de Jaleo, su buque insignia y objeto de esta reseña.

Restaurante Jaleo Washigton
Según la RAE: diversión bulliciosa, alboroto, tumulto…

En julio del año pasado, tuvimos ocasión de visitar de nuevo la capital del imperio. Como es habitual en nosotros, tardamos en decidir cuál sería el restaurante elegido para darnos un capricho comedido. Pues, además del precio, valoramos mucho comentarios de otros comensales, la opinión de blogs especializados y por qué no, el tirón mediático del establecimiento. Aunque Marta era muy reacia a una propuesta española (según ella para eso no hace falta cruzar un océano) la balanza se inclinó por Jaleo. Está localizado en el 480 7th St NW (muy cerca de la Casa Blanca y no muy lejos del Capitol Hill Hotel). E hicimos reserva previa en Opentable.

Mesa Jaleo Washington
Atentos al jugador merengue en el centro

Llegamos puntuales a nuestra cita gracias a la buena orientación del chófer de Uber. Esta app funciona a la perfección en la ciudad donde vive y trabaja Obama. Cuya esposa, Michelle, gran amiga de José Andrés, ha declarado que Jaleo es uno de sus restaurantes favoritos. Tanto es así que ha celebrado allí algún San Valentín con su amado. Antes de sentarnos a cenar, tuvimos tiempo de comprobar la curiosa mezcla que provocan las mesas de futbolín con el partido de béisbol que retransmitían por la tele. Y que varios parroquianos observaban desde la barra, diseño de Capella, con mobiliario de Mariscal y collages de Canogar.

Jota Jaleo Washington
El autor del post y la completa carta de vinos

Antes de abrir la carta, no pude por menos que echar un vistazo a mi alrededor. Y detener la mirada un rato en las numerosas mesas repletas de yanquis que, bebiendo porrón a morro (ellos) y sangría deluxe (ellas), parecían disfrutar entre tanto «jaleo» de un ambiente español con todos sus típicos tópicos perfectamente distribuidos.

Avisado por la otra mitad de este blog, volví a recuperar la atención para perderla de nuevo ante la colosal relación de vinos patrios que José Andrés guarda en su bodega. Desde una amplia variedad de riberas y riojas hasta bierzos. Como el Ultreia de Valtuille de Raúl Pérez, a 135 dólares la botella. Quien quiera exportar vino a Estados Unidos debiera apañárselas para ser incluido en esta lista, nota mental que comparto. Tras una larga deliberación, nos inclinamos por un A Portela (D.O Valdeorras).

Conos de La Serena con membrillo Jaleo Washington
Un bocado crujiente

Arrancamos la comanda con unas aceitunas ‘Ferran Adrià’. Escoltadas por unos conos de La Serena con membrillo, jamón ibérico Fermín y, cerrando este primer acto, ensaladilla rusa y mejillones al vapor. Nótese la economía narrativa de quien les escribe porque así de simple fue lo que comimos en este inicio. Sorprendidos del éxito que tendrían entre el público local los aperitivos de nuestras madres o cualquiera de sus sencillos platos.

Croquetas Jaleo Washington
Las croquetas van dentro aunque no lo parezca

Ya en el segundo cuarto llegó el turno de la cebolla con queso de Valdeón (cuántos tesoros guarda la provincia de León). Seguida de una selección de croquetas (servidas dentro de unas deportivas fabricadas de cristal), espinacas a la catalana (por si teníais dudas de la cohesión territorial que defiende José Andrés chef). Y unos calamares en su tinta (ofrecidos como calamari seared on the ‘Plancha’ with traditional squid ink and white rice). Mientras saboreaba la copa de mencía, seguía preguntándome por qué hace furor la sangría entre los estadounidenses, a 50 dólares la jarra. Más cara en este lado del Atlántico que muchos de nuestros mejores vinos.

Fideua Jaleo Washington
Besarse antes de probar que luego será más difícil

En el ecuador de esta velada, un servidor echaba en falta algo más de pan para mojar. Que ya puestos a promocionar España nada mejor que una buena miga para dejar el plato reluciente, tradición esta todavía sin exportar. Pero centrémonos, que todavía nos quedan por reseñar las Spanish mini burgers (con piparra incluida), patatas bravas (a Jaleo favorite) y la traca final compuesta de fideuà y coliflor salteada con aceitunas y dátiles. Demasiado para una cena, aunque viendo las tallas que gastan los yanquis pudiera ser más bien ligera, según sus costumbres.

Helado de aceite de oliva con pomelo Jaleo Washington
Un final refrescante

Y llegados al último cuarto, como si de un partido de la NBA se tratase, repusimos fuerza gustativa con dos copas de Rosa de Arrocal (Tempranillo de Ribera del Duero), a 9 dólares la unidad. En Estados Unidos beber buen vino es un lujo. Terminamos la cena con una victoria clara del chef José Andrés y dos de sus postres: helado de aceite de oliva con pomelo y sorbete casero de carquiñoles.

Nos gustó del Jaleo de José Andrés

Conocer la propuesta de un cocinero asturiano que llegó al país de las oportunidades siendo un veinteañero y que hoy es uno de los españoles más influyentes al otro lado del charco.

No nos gustó

Que no hubiera wifi. Y que, como en otros muchos restaurantes de Estados Unidos, en la factura se indicará el porcentaje de propina ideal para evitar, suponemos, disgustos con los camareros. Por cierto, casi ninguno español.

Catando vinos del Alentejo de la mano de Bodegas Comenda Grande

Los vinos del Alentejo son los más populares de Portugal. Y tuvimos ocasión de catarlos en una de las tiendas que los comercializa en el Évora Hotel, durante el Amieira Trip. De la mano del propietario de Bodegas Comenda Grande degustamos un blanco, un rosado y dos tintos, con unos típicos aperitivos lusos, entre los que no puede faltar queso.

Vinos del Alentejo

Alentejo quiere decir ‘más allá del Tajo’, Tejo, en portugués. Se trata de una extensa región en el interior de Portugal, cuya capital es Évora. En lo que a vinos se refiere se divide en ocho subregiones: Borba, Évora, Granja-Amareleja, Moura, Portalegre, Redondo, Reguengos y Vidigueira. Algunas de ellas fueron Denominación de Origen independiente hace años, hasta que en 1998 se unificaron bajo el nombre de Alentejo.

La propia DO ha creado tres rutas para los amantes del buen beber: una por el norte, en torno a la Sierra de San Mamede. Otra, conocida como la Ruta Histórica, por el centro, con paradas en Reguengos de Monsaraz, Évora y Estremoz. Y una tercera,  a orillas del Guadiana y por el sur de la región.

Vinos del Alentejo

Tras la cata cenamos en el bufé del Évora Hotel, que ofrece variedad de ensaladas, quesos y platos fríos y calientes.

Évora Hotel
Évora Hotel

¿Conoces los vinos del Alentejo? Nos encantaría leer tus comentarios.