La estatuta de Oscar Wilde en Merrion Square (Dublín)

Algo escondida y mirando a la casa que le vio nacer, en el tranquilo parque dublinés de Merrion Square, se encuentra la estatua de Oscar Wilde, genial escritor de Irlanda.

Recostado sobre una roca, en una pose de lo más relajada y con una pipa en su mano derecha, parece reírse con cierto sarcasmo de la difícil época que le tocó vivir, en la que fue repudiado y encarcelado por sodomita.

Estatua de Oscar Wilde

Algunas de sus frases más célebres pueden leerse en las dos columnas situadas enfrente del busto. Él, curiosamente, parece dirigir sus ojos hacia la que corona una figura masculina. «La mayoría de las personas son otras personas» hace referencia, sin duda, a sí mismo. Ya que durante muchos años tuvo que aparentar ser quien no era para ocultar su homosexualidad, como casarse con una mujer con la que tuvo dos hijos.

Frases geniales
Frases geniales

La familia Wilde vivió en Dublín hasta 1876, en la residencia de arquitectura georgiana que se encuentra cruzando la calle. En 1994 el American College la compró y restauró -sus estudiantes suelen tomar clases en los dos pisos superiores-. Y ofrece la posibilidad de alquilarla para reuniones de negocios o actividades culturales.

Solo visitas guiadas y con reserva previa

La casa de Oscar Wilde abre durante todo el año y puede visitarse en tours guiados de un mínimo de 25 personas, previa reserva. El precio es de 8 euros.

Estatua de Oscar Wilde
Casa de Oscar Wilde

La estatua de Oscar Wilde, obra de Danny Osborne, emana informalidad y descaro, dos de las características que hicieron de Wilde uno de los autores más extraordinarios de todos los tiempos. «No voy a dejar de hablarle solo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo». Simplemente, genial.