Dublin Pass, cómo ahorrar en la capital de Irlanda

Durante nuestro último viaje por Irlanda, pudimos disfrutar del Dublin Pass y todas sus ventajas. Esta tarjeta permite acceder a algunos de los monumentos y lugares más representativos de la ciudad. Así como obtener descuentos en diversas tiendas y restaurantes, además de los autocares turísticos que la recorren.

10 ventajas del Dublin Pass

Aquí te damos diez motivos por los que comprar el Dublin Pass, si planeas viajar a la capital de Irlanda:

1. 15% de descuento en el servicio de transporte Aircoach desde el aeropuerto a las calles más céntricas, en autobuses con red wifi gratuita.

2. Visita guiada a Kilmainham Gaol, la impresionante prisión donde se rodó ‘En el nombre del padre’.

3. Entrada rápida, sin esperar colas, al Guinness Storehouse, donde podrás disfrutar de una pinta en el Gravity Bar, con las mejores vistas de Dublín.

4. Acceso a la Old Jameson Destilery, con degustación gratuita de una bebida y la posibilidad de participar en una cata de whiskies.

5. Catedral de San Patricio, que data de 1191 y es uno de los monumentos más visitados de Irlanda.

6. Museo de los Escritores, donde se exponen verdaderas joyas, como libros, cartas u objetos personales de James Joyce o Samuel Beckett.

7. Galería Nacional, con más de 2.500 pinturas y servicio gratuito de audioguías.

8. Chester Beatty Library, el mejor museo del país y uno de los más importantes del mundo por la exquisita colección de piezas de cuatro continentes que expone.

9. Dublinia, una recreación del Dublín medieval y vikingo que permite obtener una visión totalmente diferente de la ciudad.

10. James Joyce Center, ideal para los amantes de la obra del novelista más reconocido de la isla, con curiosos objetos que le pertenecieron.

El placer de comer en Dublín

Si, finalmente, te animas a visitar Dublín, te recomendamos que pruebes las mejores alitas de pollo que hemos comido nunca, en Elephant&Castle. Y no dejes de acudir un sábado al Temple Bar Food Market, en la zona de más marcha. Si buscas un pub auténtico, acércate a The Brazen Head, el más antiguo de Irlanda.

Precios del Dublin Pass para 2020

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Incluye una completa guía. Puedes recogerlo a tu llegada en las oficinas de The Dublin Pass (25 Suffolk Street y 14 Upper O’Connell Street). O recibirlo al instante en tu móvil gracias a su app.

Qué ver en Dublín. Un paseo por la capital de Irlanda

Ciudad fascinante y muy recomendable para una escapada de fin de semana hay muchas cosas cosas que ver en Dublín. Al no ser demasiado grande, es fácil de conocerla en 48 o 72 horas. Nosotros la hemos visitado juntos y por separado, lo que supone dos experiencias totalmente diferentes, pero igual de recomendables.

Estatua de James Joyce en Dublín
Estatua de James Joyce

Vayas solo o en pareja, aquí te dejamos 22 ideas que hacer en Dublín para no perder detalle de la capital irlandesa. Y también, el coste de cada una de ellas para que tu presupuesto no se dispare.

1. Desayunar como un lugareño. Alrededor de 5 euros.

La mejor manera de afrontar un día de turismo en cualquier ciudad es un buen desayuno pero, además, el irlandés es uno de los más potentes del mundo: baked beans, beicon, huevos, salchichas, black pudding, tostadas, café o té, zumo… ¡Energía a tope para no perder detalle de todas las cosas que ver en Dublín!

Desayuno típico irlandés
Desayuno típico irlandés

2. Saint Patrick’s Cathedral. 8 euros.

Data de 1191, es la catedral más importante que ver en Dublín y la grande de la iglesia irlandesa. Se construyó junto a un pozo en el que cuentan que San Patricio bautizaba a los que se convertían del paganismo al cristianismo.

Saint Patrick's Cathedral, Dublín
Saint Patrick’s Cathedral

3. Kilmainham Gaol. 8 euros.

Es la atracción turística más dura que ver en Dublín, pero necesaria para conocer la historia del país y el conflicto político que sufrió durante décadas. Solo se accede a ella mediante una visita guiada en inglés que es aconsejable reservar con antelación. Relatos como el de Joseph Plunkett y Grace Gifford, que contrajeron matrimonio horas antes de que él fuera ejecutado, o la visita al patio donde fueron fusilados algunos de los líderes revolucionarios del 16, no dejan indiferente a nadie.

Kilmainham Gaol, Dublín
Kilmainham Gaol

4. Guinness Storehouse. 15 euros.

Su Gravity Bar, en la séptima planta y con las vistas más espectaculares que ver en Dublín es, sin duda, el mejor lugar del mundo para beber la cerveza negra. Nadie la tira mejor que ellos y está incluida en el precio de la entrada. En un recorrido que puede durar unas cuatro horas, descubrirás la historia de la marca, desde su elaboración a distribución pasando por cómo servir la pinta perfecta. ¿Un consejo? Aprovecha para comer en alguno de sus restaurantes, a ser posible, un delicioso Guinness Irish Stew.

Two pints! in Dublin
Two pints!
Guinnes Irish stew
Guinnes Irish stew

5. Old Jameson Distillery. 30 euros.

Los amantes del whisky no pueden perderse la fábrica de Jameson, donde es posible realizar un tour guiado para conocer al detalle su elaboración, así como prestarse voluntario para una cata. La entrada de esta atracción que ver en Dublín incluye una degustación que, te aconsejamos, no pidas con zumo de arándanos para no ver la cara del camarero…

6. Estatua de Oscar Wilde. Gratuito.

La familia del genial y defenestrado novelista Oscar Wilde vivió hasta 1876 en una residencia de arquitectura georgiana en Merrion Square. Frente a ella y algo escondida, rodeada de algunas de sus frases más célebres, se encuentra la estatua del escritor, lugar de culto que ver en Dublín para amantes de su obra y su figura, como es nuestro caso.

Estatua de Oscar Wilde
Estatua de Oscar Wilde

7. Temple Bar Food MarketGratuito.

Su lema reza “Cada sábado, llueva, granice o brille el sol”. Así que si tu visita coincide en fin de semana, aprovecha para pasear por este mercado que ver en Dublín donde saborear lo mejor de la variada gastronomía que ofrece la ciudad, Desde ostras del Condado de Clare a quesos de ovejas de Galway, además de otras propuestas más exóticas como pasteles croatas o burritos orgánico.

Temple Bar Food Market
Temple Bar Food Market

8. Chester Beatty Library. Gratuito.

El mejor museo del país y uno de los más importantes del mundo por la exquisita colección de piezas de cuatro continentes que expone. Pertene al magnate minero, Sir Alfred Chester Beatty y se encuentra en los apacibles jardines del Castillo de Dublín.

9. The Brazen Head

Inaugurado en 1198, está considerado el pub más antiguo de Irlanda. Conserva el encanto del pasado y por sus mesas han pasado celebridades como Winston Churchill, James Joyce o Michael Collins. Es perfecto para disfrutar una buena pinta (unos 6 euros) o un plato de mejillones al vino blanco (16.50 euros), así como para escuchar música tradicional en vivo. Un must que ver en Dublín.

Mejillones al vino blanco en 'The Brazed Head', Dublín
Mejillones al vino blanco en ‘The Brazed Head’
'The Brazed Head', Dublín
‘The Brazed Head’

10. Octagon Bar

El Hotel Clarence es propiedad de Bono y The Edge. Cuenta con uno de los bares más tranquilos de Temple Bar, donde es posible beber un delicioso cóctel (alrededor de 12 euros) en un ambiente relajado. Como su propio nombre indica, tiene forma de octógono y dicen que, de vez en cuando, algún miembro de la banda se deja caer por allí.

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11. Estatua de Molly Malone. Gratuito.

Es uno de los símbolos más fotografiados que ver en Dublín y representa a una joven pescadera de exuberante escote que murió en la calle por culpa de unas fiebres. Se encuentra en la calle Grafton.

Molly Malone, Dublín
Molly Malone

13. James Joyce Center. 5 euros. 

Ideal para los amantes de la obra del novelista más reconocido de la isla, con curiosos objetos que le pertenecieron, así como recreaciones de estancias de la época y la puerta de entrada a la casa del protagonista de su novela más famosa, ‘Ulises’.

14. Elephant&Castle

No probar las alitas de pollo picantes de este restaurante en Temple Bar es como ir a París y no ver el Louvre. Seguro que repetirás… (14.95 euros la cesta de la foto).

Alitas de pollo picantes de 'Elephant&Castle', Dublín
Alitas de pollo picantes de ‘Elephant&Castle’

15. Museo de los Escritores. 7.50 euros.

Aquí se exponen verdaderas joyas, como libros, cartas u objetos personales de James Joyce, Oscar Wilde, Bram Stoker o Samuel Beckett. ¿Un consejo para visitar este museo que ver en Dublín? Hazte con una audioguía para no perder detalle y no dejes de pasar por su tienda.

16. Galería Nacional. Gratuito.

Con más de 2.500 pinturas y servicio de audioguías sin coste. Destaca por sus pinturas del barroco italiano, maestros holandeses como Rembrandt o españoles como Goya, Velázquez y Picasso.

17. Bewley’s Café

La cafetería más antigua que ver en Dublín, una verdadera institución con una privilegiada ubicación en Grafton Street. No dudes en sentarte a disfrutar de una taza café preparado con mimo o, en su defecto, una pinta de Guinness. La oferta de tartas y pasteles que muestra en sus vitrinas llama la atención hasta de los poco golosos como nosotros.

'Bewley's Café', Dublín
‘Bewley’s Café’

18. Ha’penny Bridge. Gratuito.

Hasta 1919 era necesario pagar medio penique para cruzar este puente sobre el río Liffey, de ahí su nombre, además de su curioso forma, similar al canto de dicha moneda.

Qué ver en Dublín: Ha'penny Brigde
Ha’penny Brigde

19. Stephen’s Green Park. Gratuito.

Uno de los parques que ver en Dublín y uno de sus principales pulmones. Si el tiempo lo permite, es posible sentarse tranquilamente con un buen libro, dar de comer a los patos de su enorme lago o ver cómo el actor Gabriel Byrne pasea a su perro.

20. Trinity College. Gratuito. 

La universidad más antigua de Irlanda y una de las más famosas del mundo fue fundada en 1592 por la reina Isabel I. Ocupa una superficie de 190.000 metros cuadrados. Por sus aulas han pasado alumnos tan ilustres como Wilde, Stoker o Beckett.

21. The Spire. Gratuito.

Con 120 metros de altura, es considerada la escultura más alta del mundo. Construida en acero inoxidable, se encuentra en la calle O´Connell y fue diseñada por un estudio británico, Ian Ritchie Architects Ltd.

Qué ver en Dublín: The Spire
The Spire

22. Temple Bar. Gratuito.

No vamos a contarte nada nuevo sobre la zona más famosa y canalla que ver en Dublín y, con toda probabilidad, en Irlanda. Pubs, restaurantes, músicos callejeros, despedidas de soltero… En resumen, mucho bullicio y diversión asegurada.

¿Dónde dormir en Dublín?

Te recomendamos que te alojes en el centro aunque, como te hemos comentado, Dublín es una urbe pequeña y las distancias no son muy largas. Eso sí, los hoteles son caros, en general. Nosotros hemos probado el Temple Bar Hotel (desde 120 euros la habitación doble con desayuno) y The Clarence Hotel (desde 120 euros la doble en solo alojamiento), pero también hay un buen número de hostels o guest houses más económicos.

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*Los precios de este artículo han sido actualizados en 2020.

Qué ver en Galway, un paseo por esta sorprendente ciudad de Irlanda

Galway, en la costa oeste de Irlanda, es una de las ciudades más acogedoras que visitamos durante nuestro viaje. Y una de las que mayor población joven posee, gracias a las dos universidades ubicadas en ella. Atravesada por los ríos Corrib y Friars, y con cerca de 75.000 habitantes, es perfecta para una escapada de un día o fin de semana. Así como para realizar excursiones desde ella a algunos de los puntos más famosos de las isla, como los Acantilados de Moher. Aquí te damos unas pequeñas pistas para descubrirla. Apunta todo lo que hay que ver en Galway.

Río Friars

1. The Spanish Arc. Gratuito

La primera de nuestra recomendaciones sobre qué ver en Galway. Se trata de un resto de la muralla construida entre 1584 y 1588 para proteger a los barcos atracados en el muelle colindante, ahora conocido como The Spanish Parade.

Qué ver en Galway: The Spanish Arc
Galway

2. Museo de Galway. Gratuito

Con vistas al Arco español, es uno de los puntos más recomendables que ver en Galway para descubrir aspectos de la historia de la ciudad. Expone una colección de casi 1.000 objetos, donados por sus habitantes en los últimos 30 años. Entre ellos, pueden encontrarse auténticas joyas. Como la silla en la que el genial John Ford se sentaba durante sus rodajes, entradas de los primeros conciertos ofrecidos por U2 o una estatua de Pádraic Ó Conaire. Fue uno de los escritores irlandeses más prolíficos, nacido en Galway en 1882. Abre de martes a sábado y desde la segunda planta se contempla una espectacular vista de la costa.

Galway
Pádraic Ó Conaire
Galway
La silla de John Ford

3. Recorrer sus iglesias. Gratuito

La catedral católica que ver en Galway es también conocida como Nuestra señora de la Asunción. Por su parte, San Nicolás es la iglesia medieval más grande de Irlanda. Fundada en 1320, está dedicada a San Nicolás de Myra, patrón de los marineros. Es famosa porque en 2002 se celebró en ella la primera boda en el país entre personas de un mismo sexo, aunque posteriormente se prohibió cualquier ceremonia futura de este tipo.

Qué ver en Galway: Nuestra señora de la Asunción y San Nicolás
Nuestra señora de la Asunción y San Nicolás
St. Nicholas Church
St. Nicholas Church

4. Ir de compras por Shop Street. Depende del crédito de tu tarjeta

La calle más larga y transitada que ver en Galway es Shop Street, lugar perfecto donde comprar un jersey de lana hecho a mano o alguna típica joya celta. En ella se encuentra el Castillo de Lynch, construido en el siglo XVI y en el que actualmente se ubican las oficinas del Allied Irish Banks.

Qué ver en Galway: Shop Street

5. Fotografiarse con Oscar Wilde. Gratuito

Una de las fotografías más típicas es la que se toma junto a las estatuas de los novelistas Oscar Wilde y el estonio Eduard Vilde. Situadas a la entrada de Shop Street, no se trata del hermano de Wilde, como erróneamente se indica en algunas guías. Una tierna estampa que ver en Galway.

Galway

6. Sentarse en alguno de sus verdes parques. Gratuito

Como el de Eyre Square, que en 1965 fue renombrado como ‘Parque Kennedy’ en honor al presidente John F. Kennedy. Este visitó Galway poco antes de su asesinato.

Eyre Square
Eyre Square

7. Beber una pinta de Galway Hooker. 4 euros

No pensar mal, ya que no se trata de nada relacionado con la prostitución. Sino de una cerveza que hace honor al nombre de una competición de barcos de pesca que ver en Galway y que se celebra desde hace años.

Galway Hooker

8. Escuchar música irlandesa en directo. Lo que cueste tu bebida

Son bastantes los pubs donde al caer la noche puede disfrutarse de música tradicional irlandesa en directo sin ningún coste aparte de la bebida. Sin duda, una de las actividades más encantadoras que ver en Galway.

Escuchando música tradicional irlandesa

¿Dónde comer en Galway?

Lejos de la idea que tenemos de la pobre gastronomía irlandesa, encontrarás varios restaurantes en Galway donde saborear pescados y mariscos de primera. Como las vieiras a la plancha con morcilla de Mc Donagh’sdonde también preparan el fish&chips más sabroso y legendario de la ciudad-. O la ensalada de langosta de la bahía, en The Seafood Bar Kirwan’s.

Seared scallops with black pudding
Seared scallops with black pudding
Galway Bay Lobster Salad
Galway Bay Lobster Salad

¿Dónde dormir en Galway?

El Hotel Harbour, al lado del puerto, es perfecto para pasar la noche por alrededor de 75 euros la habitación doble. Y con un excelente desayuno incluido en el precio.

Galway

¿Conoces esta sorprendente ciudad irlandesa? ¿Nos recomiendas otras cosas que ver en Galway?

Un paseo por los acantilados de Moher (Irlanda)

Considerados como una de las Nuevas Maravillas de la Naturaleza, los Acantilados de Moher atrapan al visitante nada más pisarlos. Con una extensión de casi 10 kilómetros y una altura superior a los 200 metros, estos colosos de la geología provocan un espectáculo sobrecogedor con vistas al Océano Atlántico.

¿Cómo ir desde Galway a los acantilados de Moher en autocar?

Hay diferentes tours que salen a diario desde Galway hacia los bellísimos acantilados de Moher. Cliffs of Moher Day Tour, por 30 euros, hace un recorrido de lo más interesante. Con varias paradas en el camino para conocer la Irlanda profunda, alguno de sus castillos y el Condado de Clare.

Saliendo del puerto de Galway, descubrimos esa parte de Irlanda tan única, mezcla de costa y campo, castillos y granjas, barcos y vacas. La distancia de Galway a los acantilados de Moher es de unos 75 km.

Acantilados de Moher
Condado de Clare

Parada obligada es Doolin, el último pueblo antes de llegar a los acantilados de Moher. Allí recomendamos reponer fuerzas en una taberna que parece sacada de una película de Ken Loach. De nombre Gus O’Connor, ofrece un variado menú del que escogimos su tartaleta de queso de cabra sobre ensalada y su estofado irlandés regado con cerveza Guinness.

Tartaleta de queso de cabra sobre ensalada
Tartaleta de queso de cabra sobre ensalada
Estofado irlandés a la Guinness
Estofado irlandés a la Guinness

En esta localidad uno puede preguntar si hay disponible algún barco para hacer la excursión desde el mar. Aunque nosotros preferimos hacerla a través de los senderos que salen del cercano centro de visitantes, a un lado y otro de la Torre O’Brien. Recomendamos ir con calzado apropiado para parajes embarrados y ropa impermeable, ya que la constante lluvia convierte el camino en una senda peligrosa.

Acantilados de Moher

¡Cuidado con los golpes de viento!

Si vais con niños, no los perdáis de vista. Seguid las instrucciones y no hagáis fotos cuya posición conlleve asomarse demasiado al precipicio. Parece imposible que viváis para contarlo si el viento cambia de repente. Por si fuera poco, os toparéis cada cierta distancia con carteles de la ONG Samaritans’, que trabaja para evitar que potenciales suicidas lleven a cabo su fatal decisión de arrojarse al vacío.

No dejéis de ir al Centro de Visitantes de los acantilados de Moher para entender cómo se formaron y admirar su exposición. También servirá para entrar en calor -el tiempo suele ser muy desagradable- y comer algo en su cafetería.

Acantilados de Moher

Queremos cerrar esta entrada con una visión más optimista, así que no dudéis en conocer esta zona de alta protección medioambiental -según la Unesco– y que da cobijo a miles de aves en sus procesos migratorios, siendo los frailecillos de pico rojo los más fáciles de observar en la época más cálida del año.

‘Deanes Love Fish’, pequeños bocados en Belfast

El año pasado decidimos pasar la Nochevieja en Belfast. Sí, ya sabemos que no es un destino muy habitual, pero la fecha cuadraba en la ruta que teníamos pensado realizar. Y, además, los altos precios del alojamiento esa noche en Dublín se salían del presupuesto.

Tuvimos una cena de lo más tranquila en el recientemente cerrado Cayenne, pero antes disfrutamos un agradable almuerzo en Deanes Love Fish, un pequeño local aledaño a Deane’s, único restaurante en ostentar una Estrella Michelin hasta hace poco. Situado en Howard’s Street, en pleno corazón de la ciudad. En principio, pensábamos celebrar allí la bienvenida de 2013, pero solo nos ofrecían mesa a las seis de la tarde y teníamos que dejarla en un par de horas para el siguiente turno (otra vez será).

Menú para comer en Belfast por 6,50 libras

Al mediodía ofrece un interesantísimo menú -aunque se trata, en realidad, de un plato- por 6.50 libras. Con pequeños bocados en forma de tostas o cazuelitas. Todos ellos elaborados con excelente materia prima y cuidada presentación. También se puede comer a la carta: ostras en tempura, vieiras a la parrilla, langosta, mejillones, pastel de pescado, hamburguesa de salmón

Aceitunas

Tras unas aceitunas con hierbas de la Provenza, probamos el plato más popular de la gastronomía irlandesa e inglesa, fish&chips, en este caso, con bacalao.

El mejor que probamos en todo el viaje, bueno, creo que en total fueron tres… Excelente el rebozado y el punto del pescado, además de la deliciosa salsa tártara que lo acompañaba. Y un puñado de guisantes con un ligero toque de mantequilla.

Fish and chips Belfast

Marinated sardines on toast and fries, un must. El pan es casero y crujiente. Las sardinas, perfectamente marinadas, se acompañan de patatas fritas y una ensalada de rúcula. Frescas y ligeras.

Marinated sardines on toast and fries

No pudimos resistirnos a probar un Christmas pudding, que en Deanes Love Fish sirven con helado de vainilla.

Christmas pudding

Un blanco del sur de Francia, Coquille D’Oc, nos acompañó en la última comida del año. La carta de vinos es bastante amplia, ya que comparte bodega con el ‘restaurante formal’.

Blanco francés

Como había que celebrar que en unas horas terminaba 2012, y hacía mucho frío en la calle, nos permitimos un par de gin tonics, ya que también dispone de una barra con gran variedad de bebidas.

Gin tonics en Belfast

El servicio y la decoración, con toques marineros, además de la vajilla y los detalle de las mesas, son cuidados y muy esmerados. Más que recomendable para comer en Belfast. Un ‘fast food’, pero con mantel y calidad.

Un paseo por Londonderry, ciudad amurallada de Irlanda del Norte

En nuestro periplo navideño, Derry (o Londonderry) fue una de las ciudades que visitamos, la segunda más importante de Irlanda del Norte

Aunque oficialmente es Londonderry, y así aparece en los mapas desde 1613, su denominación es fuente de conflictos. Los barrios católicos, que se refieren a ella de la primera forma, están separados de los protestantes por el río Foyle, en una división que va más allá de lo geográfico y que han intentado acercar con la construcción del Puente de la Paz.

Londonderry

Dentro de la muralla de Londonderry encontramos una acogedora y tranquila urbe con calles empedradas, pequeñas tiendas, galerías de arte y típicos pubs. Nos llamaron la atención las terrazas exteriores de algunos establecimientos. Son perfectas para tomar algo al aire libre cuando el tiempo lo permita y tienen un gran encanto.

Calles de Londonderry

Pasear entre sus murallas es algo que hacer en Londonderry. Con más de 400 años, y entre las mejor conservadas de Europa, es más que recomendable para observar la ciudad en todo su esplendor. Con seis metros de grosor, fueron construidas para proteger a los colonos. De ahí que cuenten con espectaculares puertas, torres de vigilancia e, incluso, cañones. Las vistas desde ellas resultan impresionantes.

Londonderry

Precisamente desde ella se divisa la zona que ver en Londonderry que más nos apetecía conocer, Free City of Derry. Allí nos encaminamos para retratar sus archifamosos murales y, como no, tomarnos una pinta de Guinness en un pub donde no pasamos nada desapercibidos al entrar. Segundos más tarde, volvieron a girar sus cabezas para continuar viendo el partido de fútbol.

Free Derry

Los barrios católicos de Londonderry

Free Derry, o Derry Libre, comprende los dos barrios católicos de las afueras, Bogside y Creggan, y se autoproclamó autónoma entre 1969 y 1972. Fue uno de los primeros focos del enfrentamiento armado entre unionistas y republicanos por el estatus político del Úlster. Y es tristemente conocida por los incidentes sucedidos el 30 de enero de 1972, en el llamado Domingo Sangriento. 14 personas que se manifestaban pacíficamente -entre ellos varios menores- murieron como consecuencia de los disparos de la fuerza paracaidista británica.

En las horas posteriores a la matanza se produjeron gravísimos incidentes en todo el mundo, como el incendio de la embajada inglesa en Dublín o el estallido de varias bombas colocadas por el IRA en Belfast. Es curiosa y emotiva la anécdota protagonizada al día siguiente por la diputada independiente Bernadette Devlin, que estaba presente en la manifestación. Esta abofeteó a Reginald Maudling, Ministro de Interior británico, y le increpó: «Hipócrita, asesino. Ayer me disparó su ejército». U2 retrató lo ocurrido en una de sus canciones más comprometidas, ‘Sunday, Bloody Sunday’.

Londonderry

Al tratarse del Día de Año Nuevo tuvimos serios problemas para encontrar restaurantes abiertos que no fueran las multinacionales de comida rápida o locales de kebabs. Cuando nos topamos con Flaming Jacks, no lo pensamos dos veces. Comida correcta, sin grandes florituras y a una hora más que prudente. Creo recordar que estábamos cenando a las siete de la tarde.

Alitas de pollo
Fish&Chips
Salmón a la parrilla
Vino tinto del sur de Australia

Para dormir, te aconsejamos el Maldron Hotel Derry, en el centro de la ciudad, con precios desde 80 euros la noche y un estupendo desayuno.

Guinness Storehouse: 10 motivos para no perderse una de las mejores atracciones de Dublín

Guinness Storehouse

¿Estás pensando en visitar Dublín y te preguntas si merece la pena reservar algo de tu tiempo para recorrer el Guinness Storehouse? Te damos 10 motivos que seguro te convencen:

1. Es, probablemente, el lugar del mundo donde mejor se tiran las pintas de Guinness.

2. Aprender el complejo sistema de elaboración de la cerveza irlandesa por excelencia.

3. El precio de la entrada incluye una degustación por persona en el Gravity, situado en la séptima planta. Y desde el que se divisan las mejores vistas de la ciudad. Puedes verlas en este vídeo.

4. Porque el edificio en que se encuentra el Guinness Storehouse, de siete pisos de altura, representa una gran pinta que, si estuviese llena, contendría 14,3 millones de unidades.

5. Degustar platos preparados con esta delicia líquida, como mejillones de Carlingford, crema de leche, eneldo y Guinnes o estofado de ternera con este ‘zumo’ tan especial.

Guinness Storehouse
Guinness Storehouse

6. Tener la oportunidad de aprender a tirar la Guinnes perfecta, que tiene su aquel, y obtener un certificado que lo acredite.

7. Admirar el contrato de arrendamiento de la fábrica de St. James’s Gate, que firmó el fundador Arthur Guinness por un plazo de 9.000 años y la irrisoria cantidad de 45 libras por año.

8. Contemplar la galería de la publicidad, con anuncios históricos y las típicas placas que decoran los pubs de medio planeta.

9. Su tienda, con merchandising exclusivo. No apta para fans empedernidos del tucán.

10. Porque está a un paso de la cárcel más famosa de Dublín, Kilmainham Gaol.

¿Cómo llegar al Guinness Storehouse?

Andando desde el centro puede llevar algo más de media hora. Pero el autobús 123, que sale de o’Connell Street, además del City Bus Sightseeing, te dejará en la misma puerta.

¿Cuánto cuesta la entrada al Guinness Storehouse?

En taquilla, 16.50 euros (15.00 si la compras on line). Precios 2020.

Guinness Storehouse

‘The Seafood Bar Kirwan’s’, probando langosta de la bahía de Galway

Después de dos noches seguidas cenando comida típica de Irlanda en Mc Donagh’s, en la tranquila ciudad de Galway, nos llamó la atención este elegante restaurante especializado en marisco y ostras, The Seafood Bar Kirwan’s. Si el primero destaca por su austera decoración y pocas florituras, este es un local del que enamorarse. Con velas, ambiente cálido, música relajante y un servicio de lo más atento y servicial. Un lugar muy especial que nos dejó un grato sabor de boca y ganas de repetir.

Mantequilla en The Seafood Bar Kirwan's

Tras esa costumbre que tanto nos gusta cuando estamos en el extranjero de comer pan con mantequilla, compartimos varios platos. Una Galway bay lobster salad, media langosta de la Bahía de Galway acompañada de ensalada. Un plato delicioso y sorprendente, ya que no solemos degustar este marisco tan selecto.

Galway bay lobster salad en The Seafood Bar Kirwan's

Deep fried calamari, tiernos calamares a la romana servidos en una pequeña cesta de freidora, sobre una tabla de madera, con un cuenco de suave mayonesa.

Calamares en The Seafood Bar Kirwan's

Crab claws with Marie Rose, exquisitas y fresquísimas pinzas de cangrejo con salsa rosa. Otro tipo de marisco que no habíamos probado antes.

The Seafood Bar Kirwan's

Ya os hemos contado en anteriores post que la oferta de vinos en Irlanda es bastante pobre. Se limita a exportaciones de Australia, Francia, Italia y, como en este caso, Sudáfrica. Precios elevados, pero para nosotros es casi imposible disfrutar de una buen cena sin este acompañamiento.

The Seafood Bar Kirwan's

The Seafood Bar Kirwan’s se encuentra en el rincón de igual nombre, Kirwan’s Lane.

Un paseo por Kilmainham Gaol, la cárcel más cinematográfica de Dublín

La cárcel de Kilmainham Gaol es una de las visitas más interesantes que hacer en Dublín. Ofrece un tour guiado en inglés de aproximadamente una hora en el que se conoce gran parte de la historia de la misma. Y, por añadidura, del conflicto político vivido durante décadas en el país.

Kilmainham Gaol
Kilmainham Gaol

La visita a Kilmainham Gaol comienza en la capilla. Uno de los primeros relatos que se escuchan es que allí fue donde Joseph Plunkett se caso con Grace Gifford horas antes de ser ejecutado. Plunkett era el líder del Alzamiento de Pascua, que tuvo lugar en 1916. Y constituyó el intento más popular de tomar el control de Irlanda por parte de los republicanos y lograr de ese modo su independencia del Reino Unido.

Kilmainham Gaol, saturada de pequeños presos

En sus comienzos, Kilmainham Gaol estaba principalmente poblada por niños que eran detenidos por pequeños hurtos, ya que los adultos eran enviados a Australia por orden de los británicos. Pero llegó un momento en que las celdas se encontraron superpobladas. Eran cientos las personas que eran encerradas por robar alimentos para superar la gran hambruna que se vivía en esa época. La situación se tornó insostenible y algunos presos tenían que vivir en los pasillos junto a sus familias.

Kilmainham Gaol

En 1924 la situación se tornó insostenible y fue dada de baja como prisión. Y, aunque se pensó en reabrirla, esto no llegó a suceder. Tras comprobar que el precio de su demolición era desorbitado, muchos años de disputas después, se decidió restaurarla y convertirla en museo. Tras la creación de una sociedad que logró su objetivo a mediados de 1960, con la ayuda de decenas de voluntarios.

Kilmainham Gaol

En la actualidad Kilmainham Gaol alberga un museo sobre la historia del nacionalismo irlandés. Exhibe pinturas y fotografías, así como joyas de presos de toda la República y decenas de objetos. Tanto de los prisioneros que habitaron sus celdas, como uniformes de sus empleados, llaves, candados, útiles del día a día…

Kilmainham Gaol

Una de las partes más sobrecogedoras de la visita la ofrece el patio, donde fueron fusilados algunos de los líderes revolucionarios del 16. Una placa en la pared recuerda todos los nombres y fechas de las matanzas.

Kilmainham Gaol

Los amantes del cine tampoco deben perderse Kilmainham Gaol, ya que entre sus muros se han rodado varias películas. The Quare Fellow, 1962; The Face of Fu Manchu, 1965 (con Christopher Lee); Italian Job, 1969, y las más recordadas: In the Name of the Father, 1993, y Michael Collins, 1999, además de The Escapist, 2008.

You made me the thieve of your heart

Y si sois unos auténticos frikis, como yo, os recomiendo tener a mano ‘You made me the thieve of your heart’. La canción de Sinead O’Connor que formó parte de su B.S.O. Y escucharla muy, muy alto durante el paseo… ¡Pelos como escarpias!

‘Elephant & Castle’, alitas de pollo en Temple Bar, Dublín

No recuerdo dónde leí que en Elephant and Castle preparaban unas alitas de pollo memorables, pero lo creí a pie juntillas y allí me planté en mi primera visita a Dublín hace ya unos cuantos años. Entonces viajaba sola y me llevé las que sobraron, ya que la ración era generosa y me negaba a desperdiciarlas. Regresar con Jota a lugares que he visitado antes supone la ventaja de ir ‘a tiro hecho’. Y, también, saber con seguridad que no va a quedar nada en el plato.

Fachada de 'Elephant & Castle'

Aquí tenéis las spicy chicken wings in a basket, estrella indiscutible de Elephant and Castle, que sirven con una tira de apio fresco y salsa muy picante que te hará chuparte los dedos. Tienen buena pinta, ¿verdad?

Spicy chicken wings in a basket

También compartimos un par de platos más: crisp calamari salad with miso vinaigrette, ensalada tibia de calamares crujientes con vinagreta de miso.

Elephant and Castle

Maryland crabcakes with ruby slaw and smoked spicy mayonnaise, pastelitos de cangrejo rebozados acompañados de lombarda y mayonesa picante, suaves y deliciosos.

Elephant and Castle

La oferta de vinos en Elephant and Castle, como en todo el país, se reduce a australianos, chilenos, sudafricanos, franceses o italianos. Nos decantamos por este de las Antípodas de uva shiraz. Su hermana francesa, syrah, proviene de las zonas frías del país, mientras que esta lo hace de las cálidas.

Elephant and Castle

Como es costumbre en nosotros regresamos otra noche a Elephant and Castle para engullir más alitas y probar un par de hamburguesas caseras que pintaban estupendas. Estaban buenas de verdad.

Elephant and Castle

En esta ocasión nos dejamos acompañar por un recio vecino galo.

Elephant and Castle
Elephant and Castle

El restaurante se encuentra en el número 18 de Temple Bar Street, con una inconfundible fachada de azulejos blancos.

Elephant &Castle cuenta con varias sucursales en Dublín, además de la Temple Bar, en Rathmines, Monkstown, The Beacon, The Mayson (North Wall Quay), Churchtown, Blanchardstown Shopping Centre y Bray (located in MC’s & Harvey’s). También puedes encontrarlos en Cork.

‘Mc Donagh’s’, comida típica irlandesa en Galway

Si algo hicimos durante el Eyre Trip, además de disfrutar de bellísimos paisajes, fue comer de maravilla. La comida típica irlandesa está llena de sorpresas. Y, sobre todo, hay que aprovechar las ciudades costeras y lugares como Mc Donagh’s para degustar pescados y mariscos de primera sin que por ello duela el bolsillo.

Mc Donagh's

El mejor fish&chips de Galway

Habíamos leído que uno de los mejores restaurantes en Galway era Mc Donagh’s. Con 111 años de vida y especializado en fish&chips, está dividido en dos zonas: una para cómida rápida y otra ‘más formal’.

En la de fast food existen 6 variedades de pescado y patatas (cocinados con mantequilla). Además de pollo, salchichas y sopa del día con el tradicional ‘pan marrón’. Para acompañar: salsas de ajo o curri, aros de cebolla, ensalada de col o puré de guisantes.

Probando los mejillones de Clarenbridge

Nosotros preferimos la tranquilidad del comedor y la carta más amplia para compartir wild Clarenbridge mussels, mejillones salvajes de esta localidad a unos diez minutos de Galway. Cocinados al vapor con ajo suave, chile, lemongrass y leche de coco, diferentes de todos los que hemos probado.

Wild Clarenbridge Mussels en Mc Donagh's

Seared scallops with black pudding, vieiras a la plancha con lo que sería la versión irlandesa de nuestra morcilla. Se adorna con crema balsámica de Módena, consiguiendo una mezcla de sabores fascinante. Es uno de los platos que más recordamos del viaje, una delicia.

Seared scallops with black pudding en Mc Donagh's

Mc Donaghs scampi, gambas de la bahía de Dublín y pescado blanco rebozados. Acompañados de Marie Rose Sauce -salsa rosa o cóctel- y patatas fritas.

Mc Donagh's Scampi

La carta de vinos se reducía a varios extranjeros -de Italia, Francia y Chile- y elegimos este de Sudáfrica.

Mc Donagh's

El local está decorado con motivos marineros. Y los manteles de papel muestran historias relacionadas con la pesca o su manera de limpiarla o cocinarla. Perfectos para saber cómo abrir ostras o pelar gambas correctamente.

Mc Donagh's
Mc Donagh's

Nos gustó tanto la comida típica irlandesa de Mc Donagh’s que regresamos otra noche para repetir vieiras y probar su afamado fish&chips. En nuestro caso cod&chips, jugoso trozo de bacalao blanco y fresco. Nada tiene que ver con este plato inglés que suele servirse grasiento y salado. Aquí se presenta con puré de guisantes y ensalada.

Mc Donagh's

Pedimos también pan fried mackerel, caballa con chutney caliente sobre una base de arroz con cilantro. Fue el plato que menos nos gustó, quizás porque no estamos acostumbrados a este tipo de pescado de sabor fuerte.

Mc Donagh's

En esta ocasión, nos dejamos acompañar por un fresco chileno.

Mc Donagh's

El precio, teniendo en cuenta que el vino no baja de los 20, es de unos 25 euros por persona. Pero la calidad de la comida merece la pena sin ninguna duda. Mc Donagh’s se encuentra en el número 22 de Quay Street.

Temple Bar Food Market, un paseo por el mercado gastronómico de Dublín

«Cada sábado, llueva, granice o brille el sol», hay algo que el turista que visita Dublín no puede perderse, pasear por el Temple Bar Food Market. Un mercado donde saborear lo mejor de la variada gastronomía que ofrece la ciudad.

Ostras del Condado de Clare y quesos de ovejas de Galway se dan la mano con las fajitas y burritos orgánicos, de Theresa y Gustavo -oriundos de Guadalajara (México)-. También, los pasteles del croata Darko Marjamovic o el sushi de Lian Yi. Y es que, desde finales de los noventa, Irlanda disfruta de una envidiable riqueza cultural y culinaria que han aportado inmigrantes llegados de medio mundo.

Temple Bar Food Market
Temple Bar Food Market

Cada sábado, de 10 a 16:30

Desde las diez de la mañana y hasta las cuatro y media de la tarde, existe la posibilidad de disfrutar de un improvisado brunch en plena calle del Temple Bar. Desde un sencillo perrito caliente con salchichas elaboradas a mano, pasando por unos noodles recién hechos. Koftas, samosas o una docena de las más finas ostras acompañadas de una botella de vino blanco. El mercado está especializado en productos orgánicos ideales para regalar o darse un capricho: panes, mermeladas caseras o, incluso, comida para veganos.

Temple Bar Food Market

Los golosos también tienen su espacio en el Temple Bar Food Market con un gran surtido de dulces y pasteles. Y donde destacan dos puestos, el de crepés y el que ofrece chocolates calientes, con menta o caramelo. Y a los que se puede añadir gratuitamente un chupito de ron (perfecto para entrar en calor).

Nosotros probamos unos noodles y un hot dog. La bebida no hizo falta pensarla mucho, un par de pintas de Guinness en uno de los muchos pubs de la zona. Un plan perfecto para cualquier mañana de sábado.

Noodles
Hot dog
Guinness is good for you

¿Conoces Temple Bar Food Market? ¿Nos recomiendas otros mercados que merezca la pena visitar? ¡Gracias por tus comentarios!

La estatuta de Oscar Wilde en Merrion Square (Dublín)

Algo escondida y mirando a la casa que le vio nacer, en el tranquilo parque dublinés de Merrion Square, se encuentra la estatua de Oscar Wilde, genial escritor de Irlanda.

Recostado sobre una roca, en una pose de lo más relajada y con una pipa en su mano derecha, parece reírse con cierto sarcasmo de la difícil época que le tocó vivir, en la que fue repudiado y encarcelado por sodomita.

Estatua de Oscar Wilde

Algunas de sus frases más célebres pueden leerse en las dos columnas situadas enfrente del busto. Él, curiosamente, parece dirigir sus ojos hacia la que corona una figura masculina. «La mayoría de las personas son otras personas» hace referencia, sin duda, a sí mismo. Ya que durante muchos años tuvo que aparentar ser quien no era para ocultar su homosexualidad, como casarse con una mujer con la que tuvo dos hijos.

Frases geniales
Frases geniales

La familia Wilde vivió en Dublín hasta 1876, en la residencia de arquitectura georgiana que se encuentra cruzando la calle. En 1994 el American College la compró y restauró -sus estudiantes suelen tomar clases en los dos pisos superiores-. Y ofrece la posibilidad de alquilarla para reuniones de negocios o actividades culturales.

Solo visitas guiadas y con reserva previa

La casa de Oscar Wilde abre durante todo el año y puede visitarse en tours guiados de un mínimo de 25 personas, previa reserva. El precio es de 8 euros.

Estatua de Oscar Wilde
Casa de Oscar Wilde

La estatua de Oscar Wilde, obra de Danny Osborne, emana informalidad y descaro, dos de las características que hicieron de Wilde uno de los autores más extraordinarios de todos los tiempos. «No voy a dejar de hablarle solo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo». Simplemente, genial.