Dónde comer en Edimburgo: 12 pistas gastronómicas

Martin Wishart Restaurant

Si hay algo que nos gusta hacer cuando salimos de viaje es disfrutar de la gastronomía local, algo tan importante para nosotros como visitar museos y monumentos. Escocia no iba a ser menos y durante el tiempo que pasamos en su capital pudimos llenar el buche en unos cuantos restaurantes y pubs que os mostramos a continuación. Desde Estrellas Michelin a comida callejera, comer en Edimburgo más allá del haggis y el fish&chips es posible.

¿Dónde comer en Edimburgo?

1. Martin Wishart Restaurant

Es uno de los restaurantes más reputados del Reino Unido por motivos más que evidentes. Galardonado con una Estrella Michelin desde 2001, Martin Wishart nos dio aún más de lo que esperábamos. Pedimos el menú degustación de seis platos que, por 95 libras (precio 2020).

Menú degustación en Martin Wishart

Incluía algunas pequeñas joyas como crab and langoustine, a base de cangrejo y cigala, con calabacín, aguacate y judías verdes; Orkney scallop, con vieira de las Islas Orcadas, apio, guanciale y dashi, o ravioli of squab pigeon, un delicado ravioli de carne de paloma de apenas tres semanas de vida, con consomé, zanahoria y rábano. Un sitio único para comer en Edimburgo, en el barrio de Leith, al que regresar con los ojos cerrados.

Martin Wishart Restaurant
Cangrejo y langostino, en Martin Wishart
Martin Wishart Restaurant
Ravioli de paloma, en Martin Wishart
Martin Wishart Restaurant
Regalazos de cumpleaños, en Martin Wishart

2. Number One

Ubicado en uno de los hoteles más lujosos de Edimburgo, el Balmoral, fue el lugar elegido para celebrar mi cumpleaños número 41. Number One ofrece varios menús degustaciónde siete platos, con opción de maridaje o bebidas sin alcohol. Elegimosde el de 110 libras, junto a una botella de Burdeos y la experiencia fue realmente mágica. Es uno de los restaurantes para comer en Edimburgo más exclusivos y resulta perfecto para celebrar una ocasión especial.

Number One Restaurant Edimburgo
Vieiras con pasta orzo, pimiento rojo y calamar, en ‘Number One’
Number One Restaurant Edimburgo
Tarta 2001 de chocolate Valrhona, en ‘Number One’
Number One Restaurant Edimburgo 3
Les Cent Rangs 2009, en ‘Number One’

3. World’s End

En el número 2 de High Street, en pleno centro de la ciudad, World’s End es uno de los mejores lugares para comer en Edimburgo por poco dinero. Nosotros pedimos un crujiente fish and chips, con haddock -o eglefino- capturado diariamente y que proviene del puerto de Peterhead. Y haggis, que se presenta como si de un pastel al horno se tratara y se sirve con una deliciosa salsa de whisky. Para beber, nada mejor que un par de Inns&Guns de barril (no es tan fácil de encontrar en Escocia). En su carta también ofrecen sopa del día, ensaladas, hamburguesas y otros clásicos de la cocina local, como steak and ale pie o black pudding.

Fish and chips World’s End Edimburgo
Fish and chips, en ‘World’s End’
Haggis World’s End Edimburgo
Haggis, en ‘World’s End’
Cervezas World’s End Edimburgo
Innis&Gunn, en ‘World’s End’

4. Oink

En pleno Grassmarket, en Victoria, 4, este pequeño local acababa de abrir sus puertas cuando lo conocimos y ya se hacían largas colas para probar su sencilla y acertada propuesta: bocadillos de carne de cerdo asada.

Bocadillo ‘do it yourself’ para comer en Edimburgo

El Hog Roast se sirve en un bollo de pan blanco o negro, con elección de cebolla y salvia o haggis casero. Para finalizar, la salsa: de manzana, mayonesa de mostaza, barbacoa, queso picante o mermelada picante. Hay tres tamaños: The Piglet (80 gramos de carne), por 3.95 libras; The Oink (160 gramos de carne), por 5.40 libras, y The Grunter (250 gramos de carne), por 6.80.

Oink es un must para comer por poco dinero en Edimburgo que ya cuenta con tres sucursales: Victoria, Canongate y Hanover Street.

Bocadillo carne asada Oink Edimburgo
Bocadillo de carne de cerdo asada, en ‘Oink’

5. Edinburg Food Festival

Nuestra buena amiga Pat, de Mad About Travel, nos chivó que se celebraba el Edinburg Food Festival en agosto, coincidiendo con nuestra visita a Escocia. Para suerte, el día amaneció soleado y allí nos plantamos para recorrer los numerosos food trucks que se instalan para la ocasión con opciones de todo tipo: desde gyozas a lobster roll, pasando por pizzas, hamburguesas o deliciosos y esponjosos baos. Para beber, cerveza artesana, vino y cómo no, whisky, mucho whisky. Hay un montón de espacio para sentarse a mesas compartidas, así como césped artificial para que, si viajas con niños, campen a sus anchas.

Edinburg Food Festival
Lobster Roll, en el Edinburg Food Festival
Edinburg Food Festival
Bao de pato, en el Edinburg Food Festival

6. The White Hart y su delicioso haggis en salsa de whisky

The White Hart presume de ser el pub más antiguo de Edimburgo desde 1740. Y, además de cervezas de barril de todo tipo, su carta está llena de platos muy apetecibles y a un precio apto para cualquier bolsillo. A partir de las ocho de la tarde programa música en directo y suele estar abarrotado. Ojo, porque la cocina cierra a esa hora, así que si eres de los que, como nosotros, cena tarde, mejor acércate a la hora de la comida.

The White Hart Edimburgo
Paté casero, en ‘The White Hart’
The White Hart Edimburgo
Salmón a la parrilla, con puré de patatas y salsa holandesa, en ‘The White Hart’
Haggis The White Hart Edimburgo
Haggis en salsa de whisky, en ‘The White Hart’

7. The Mussel and Steak Bar

También en Grassmarket, una de las mejores zonas para salir de marcha en Edimburgo y, como su propio nombre indica, The Mussel and Steak Bar está especializado en mejillones y filetes. Nosotros, además de estos moluscos en una salsa de beicon, whisky y crema, nos animamos con zamburiñas y ostras de las Islas Shetland, con vinagreta de chalota y vino tinto, limón, wasabi y tabasco.

Ostras The Mussel and Steak Bar Edimburgo
Ostras, en ‘The Mussel and Steak Bar’
The Mussel and Steak Bar Edimburgo
Zamburinas, en ‘The Mussel and Steak Bar’
Mejillones The Mussel and Steak Bar
Mejillones, en ‘The Mussel and Steak Bar’

8. Whisky Rooms

Si te gusta el whisky, tu sitio está sin duda en uno de los mejores restaurantes de la parte antigua de Edimburgo. Además de catas y una amplia selección de este licor típicamente escocés, Whisky Rooms dispone de una exquisita carta con platos más que elaborados. Aunque no es barato, merece la pena por la calidad de los ingredientes utilizados y su cálida decoración, que te hará sentir como en casa.

Whisky Rooms Edimburgo
Cordero al horno con verduras a la parrilla, en ‘Whisky Room’
Comer en Edimburgo
Steak and ale pie, en ‘Whisky Room’
Quesos escoceses Whisky Rooms
Selección de quesos escoceses, en ‘Whisky Room’

9. The Rabbit Hole

Lo encontramos por casualidad durante un paseo por la zona donde nos alojamos y tuvimos la suerte de comer más tarde de las tres, algo poco usual en Escocia. The Rabbit Hole ofrece dos menús del día: dos platos, por 13 libras, y tres platos, por 16 libras. Pedimos, además, un rosado francés a un precio más que interesante.

Huevos escoceses para comer en Edimburgo

Nos llamó la atención uno de los entrantes: huevos escoceses. La receta original de esta especialidad, que no tiene su origen en Escocia a pesar de lo que se crea, es un huevo duro recubierto de una mezcla de salchichas picadas, pan rallado y frito después. Dice Wikipedia que fue inventado en 1738, en la tienda londinense Fortnum & Mason. Más que recomendable para comer en Edimburgo.

Huevos escoceses The Rabbit Hole Edimburgo
Huevos escoceses, en ‘The Rabbit Hole’
The Rabbit Hole Edimburgo
Lubina con verduras a la parrilla, en ‘The Hole Rabbit’
Que nos gusta el vino…

10. The Dogs

En el 110 de Hanover St, The Dogs es uno de los restaurantes de moda para comer en Edimburgo al que me llevo Pat. Sirve comidas y cenas, estas últimas en horario de seis a diez. Sus propuestas son bastante sanas y cocinadas con mimo respetando el producto: merluza, conejo, pierna de pato confitada, carrilleras, trucha ahumada en casa… Buena carta de cócteles y postres caseros.

The Dogs Restaurant Edimburgo
Merluza al vapor con salsa de eneldo, en ‘The Dogs’
The Dogs Restaurant Edimburgo
Posset de limón con galleta de jengibre, en ‘The Dogs’

11. Roseleaf Café

Este coqueto local, en pleno puerto de Leith, Roseleaf Café es perfecto para tomar el té de la tarde o un almuerzo ligero antes de seguir recorriendo la ciudad. Su cocina abre cada día de diez de la mañana a diez de la noche con sopas, wraps, hamburguesas, diferentes opciones vegetarianas y especialidades que varían a diario. Si buscas dónde tomar un brunch en Edimburgo, este es tu sitio, ya que lo sirven de 10:00 a 17:00.

Roseleaf Café Edimburgo
Huevos Benedictine con salmón, en ‘Roseleaf Café’
Roseleaf Café
Crema de zanahorias y calabaza asada, en ‘Roseleaf Café’

12. The Sir Walter Scott

Al contrario que en los aeropuertos españoles, el de Edimburgo ofrece varias opciones interesantes, además de los clásicos Starbucks, Krispy Kreme, Caffè Nero o Costa Coffee: una barra de sushi, un bar de vinos y champán, y un típico pub donde disfrutar un último desayuno si tienes un vuelo temprano como el nuestro. Eso sí, para hacerlo como un auténtico escocés, no puede faltar la cerveza. The Sir Walter Scott está junto a la puerta 12.

Desayuno en The Sir Walter Scott Edimburgo
Desayuno escocés en el aeropuerto de Edimburgo

¿Se te ha hecho la boca agua? Esperamos que sí y hayas disfrutado este recorrido por 12 de los mejores lugares donde comer en Edimburgo.

‘Chifa’, sorprendente cocina de fusión en el centro de Madrid

Ceviche algueado, con corvina, vieiras y pulpo Chifa Madrid

Los días malos pueden arreglarse con una gran cena -imprescindible también una grata compañía- que te haga recordar solo los buenos momentos. Teníamos ganas de probar Chifa Madrid desde hacía tiempo y fue la excusa perfecta para olvidar un pésimo jueves. Ubicado en un pequeño local donde inició su andadura Sudestada, es uno de los sitios de moda en Chamberí desde que se inauguró.

Fusión peruana y china en Chifa Madrid

Chifa es un término utilizado en Perú para referirse a la cocina adaptada al paladar peruano por los inmigrantes chinos. Y también para denominar a los restaurantes donde se sirve este tipo de comida. Así que no hace falta explicar qué linea sigue el establecimiento ubicado en el número 64 de la calle de Modesto Lafuente

La carta de Chifa

El menú de Chifa Madrid, aunque reducido, se compone de propuestas de lo más frescas y sorprendentes. Son, concretamente, 14 platos que no están sujetos a la temporada, salvo 3 que se ofrecen a diario fuera de carta. Dumplings chinolatinos con salsa de chiles ahumados, tacos de cordero anticuchados, arroz chaufa o curri rojo de carrillada, heredado del desaparecido Sudestada.

Al ser nuestra primera vez nos dejamos asesorar por la camarera, que nos explicó al detalle cada uno de los platos que pedimos.

Ceviche algueado, con corvina, vieiras y pulpo. El típico ceviche mixto de los peruanos, deliciosa mezcla de sabores ácidos y picantes, una auténtica virguería repleta de matices.

Ceviche algueado, con corvina, vieiras y pulpo Chifa Madrid

Escabeche filipino de bonito, servido con pan artesano. Original y potente, con un pescado tierno y meloso que deja un sabor de boca inolvidable.

Escabeche filipino de bonito Chifa Madrid

Empanadillas de pollo y cuitlacoche (especie de hongo comestible, parásito del maíz), que se comen agitándolas previamente para que se distribuya el líquido que las rellena. Después, se muerde una de las puntas y se añade salsa picante en su interior. Se recomienda acompañar cada bocado con la lechuga de guarnición y notar así el contraste con el vinagre que la adereza.

Empanadillas de pollo y cuitlacoche Chifa

Cuadril saltado, madurado 60 días, y servido con sillau (salsa de soja), vinagre y patatas fritas. El punto de la carne, cortada en grandes trozos, era realmente bueno y jugoso. Junto a un puñado de trompetas de la muerte, grandes tiras de cebolla y kilos de cilantro. Un plato de diez.

Cuadril saltado

Para beber nos dejamos seducir por un suave rosado francés. La oferta de vinos de Chifa Madrid es bastante escueta y nada barata.

Rosado frances

Como no somos de postres, preferimos acabar la cena con un par de batidas mojaditas, un híbrido entre batida y mojito. Se prepara con cachaça, lima, maracuyá y menta, refrescante colofón final.

Batidas mojaditas

Si puedes, te recomendamos sentarte a la barra de Chifa Madrid. Las mesas son diminutas y están muy pegadas entre ellas, por lo que esta opción es un pelín más íntima y puedes contemplar la actividad de la cocina. Mejor reservar.

‘Osteria Il Bocconcino’, comer cerca del Coliseo de Roma

Pollo guisado Roma

Fue en 2006 cuando una venezolana y un farmaceútico italiano decidieron abrir un restaurante a espaldas del Coliseo de Roma donde ofrecer lo mejor de la cocina del Lazio. Es por eso que en Osteria Il Bocconcino los lunes se sirven especialidades con carne. Los martes, pescados como sardinas o anchoas. Los jueves se preparan ñoquis. El sábado, callos. Y el domingo, empanadas y asados. Todo ello utilizando las mejores materias primas y recetas tradicionales de la mamma.

Osteria Il Bocconcino, auténticos platos del Lazio

Nos habían recomendado este sitio y, aprovechando nuestra visita a uno de los monumentos más representativos de la Ciudad Eterna, reservamos mesa para comer en Osteria Il Bocconcino. Nos apetecía probarlo todo, pero nos decidimos por:

Selezione di formaggi e salumi del Lazio, antipasti con embutido y quesos de la zona del Lazio. Ideal para probar un poquito de cada cosa.

Antipasti Osteria Il Bocconcino Roma

Insalata di polpo e sedano con mandorle e pomodori secchi, ensalada de pulpo con apio, almendras y tomate seco. Original y sabrosa.

Ensalada de pulpo, apio, almendras y tomate seco Osteria Il Bocconcino Roma

Panzanella con pomodoro e buffala. La panzanella es una ensalada típica de Italia, que se prepara con pan remojado, tomates y cebolla. En este caso llevaba mozzarella.

Panzanella Osteria Il Bocconcino Roma

Pollo con pepperoni, el único plato caliente que compartimos en Osteria Il Bocconcino. Pollo guisado con pimientos, tan sencillo como delicioso. Para recordar.

Pollo guisado Roma

La oferta de vinos de es bastante escasa y algo cara. Aunque el de la casa, que se sirve en frascas, es de la zona y más que aceptable.

Vino italiano
Café italiano

Es recomendable que reservéis mesa, ya que suele estar lleno al tratarse de una de las partes más turísticas de Roma. Además, es habitual que a la hora de la comida haya oficinistas de la zona que acuden al reclamo de la comida auténtica, lo cual es muy buena señal.

Osteria Il Bocconcino Roma

Osteria Il Bocconcino se encuentra en el número 23 de Via Ostilla. Tiene una coqueta terraza exterior, aunque la calle es bastante transitada por lo que, si queréis tranquilidad, os recomendamos comer dentro.

‘Mc Donagh’s’, comida típica irlandesa y fish&chips en Galway

Fish and chips Mc Donagh’s Galway

Si algo hicimos durante el Eyre Trip, además de disfrutar de bellísimos paisajes, fue comer de maravilla. La comida típica irlandesa está llena de sorpresas. Y, sobre todo, hay que aprovechar las ciudades costeras y lugares como Mc Donagh’s para degustar pescados y mariscos de primera sin que por ello duela el bolsillo.

Mc Donagh’s Galway detail

El mejor fish&chips de Galway

Habíamos leído que uno de los mejores restaurantes en Galway era Mc Donagh’s. Con 111 años de vida y especializado en fish&chips, está dividido en dos zonas: una para cómida rápida y otra ‘más formal’.

En la de fast food existen 6 variedades de pescado y patatas (cocinados con mantequilla). Además de pollo, salchichas y sopa del día con el tradicional ‘pan marrón’. Para acompañar: salsas de ajo o curri, aros de cebolla, ensalada de col o puré de guisantes.

Probando los mejillones de Clarenbridge

Nosotros preferimos la tranquilidad del comedor y la carta más amplia para compartir wild Clarenbridge mussels, mejillones salvajes de esta localidad a unos diez minutos de Galway. Cocinados al vapor con ajo suave, chile, lemongrass y leche de coco, diferentes de todos los que hemos probado.

Wild Clarenbridge mussels

Seared scallops with black pudding, vieiras a la plancha con lo que sería la versión irlandesa de nuestra morcilla. Se adorna con crema balsámica de Módena, consiguiendo una mezcla de sabores fascinante. Es uno de los platos que más recordamos del viaje, una delicia.

Seared scallops with black pudding Galway

Mc Donaghs scampi, gambas de la bahía de Dublín y pescado blanco rebozados. Acompañados de Marie Rose Sauce -salsa rosa o cóctel- y patatas fritas.

Mc Donaghs scampi Galway

La carta de vinos se reducía a varios extranjeros -de Italia, Francia y Chile- y elegimos este de Sudáfrica.

Vino de Sudafrica

El local está decorado con motivos marineros. Y los manteles de papel muestran historias relacionadas con la pesca o su manera de limpiarla o cocinarla. Perfectos para saber cómo abrir ostras o pelar gambas correctamente.

Mc Donagh’s

Nos gustó tanto la comida típica irlandesa de Mc Donagh’s que regresamos otra noche para repetir vieiras y probar su afamado fish&chips. En nuestro caso cod&chips, jugoso trozo de bacalao blanco y fresco. Nada tiene que ver con este plato inglés que suele servirse grasiento y salado. Aquí se presenta con puré de guisantes y ensalada.

Fish and chips Mc Donagh’s Galway

Pedimos también pan fried mackerel, caballa con chutney caliente sobre una base de arroz con cilantro. Fue el plato que menos nos gustó, quizás porque no estamos acostumbrados a este tipo de pescado de sabor fuerte.

Pan fried mackerel Mc Donagh’s Galway

En esta ocasión, nos dejamos acompañar por un fresco chileno.

Blanco de Chile

El precio, teniendo en cuenta que el vino no baja de los 20, es de unos 25 euros por persona. Pero la calidad de la comida merece la pena sin ninguna duda. Mc Donagh’s se encuentra en el número 22 de Quay Street.

‘La Fernandica’, una taberna auténtica en Ledesma (Salamanca)

Callos de ternera

Quedan cada vez menos sitios auténticos donde disfrutar comida casera de verdad, de la que hacen madres o abuelas con mimo durante horas. Uno de esos lugares es la Taberna La Fernandica, en la localidad salmantina de Ledesma.

Una casa de comidas con tres generaciones a sus espaldas

Tres generaciones han regentado esta humilde casa de comidas donde sin rascarte el bolsillo puedes comer en abundancia platos de toda la vida. Y cuando la definimos así es porque es verdad, se trata de una típica casa de pueblo con tres habitaciones convertidas en comedores, baño y cocina de leña. No te extrañe que te sienten a la entrada de la misma, ya que siempre está lleno, pero no te importe lo más mínimo.

No hay carta ni lista de precios. Mari Tere -hija de Tere, el alma del local- te recitará los platos de memoria y te apetecerá probarlos todos: entremeses, alubias, sopa castellana, rabo de toro, chuletón, codornices, solomillo en salsa…

¡Una de huevos con limones!

La primera vez que fuimos a Ledesma descubrimos los huevos con limones, un bocado típico de los Corpus que, dicen, es perfecto para depurar el organismo tras una noche de fiesta. Desde entonces no faltan en nuestra mesa de La Fernandica cada vez que vamos. ¡Nos encantan!

Huevos con limones La Fernandica Ledesma

Sopas de ajo, en Salamanca es habitual que lleven trozos de jamón y huevo escalfado.

Sopas de ajo La Fernandica Ledesma Salamanca

Patatas revolconas, hechas casi puré y bastante picantes, deliciosas.

Patatas revolconas La Fernandica Ledesma

Callos de ternera

Callos de ternera

Tostón cuchifrito, crujiente y sabroso

Toston cuchifrito La Fernandica Ledesma Salamanca

Cordero cuchifrito

Cordero cuchifrito

La estrella de La Fernandica es, sin duda, su mesa de quesos -barra libre- con muchas variedades de Castilla y León. Y donde, como dice Tere, hay que probar el que se sirve a la Casa Real.

Tabla quesos La Fernandica Ledesma

Flan y membrillo caseros a discreción (coma todo lo que quiera) antes del café de puchero y unos chupitos.

Flan casero La Fernandica Ledesma
Membrillo

Durante toda la comida Tere se acercará a tu mesa para preguntar qué tal está todo y repetir sus frases más famosas. «¡Hijos, es que no coméis nada!» o «Come, hija, que estás más delgada que la Schiffer». Lo dicho, comida casera y trato familiar por 20 euros/persona. ¿Alguien da más por este precio?

Dato importante: no aceptan pago con tarjeta de crédito.

Dónde comer en Oporto: 10 paradas imprescindibles para saborear la ciudad

Arroz con bogavante Esplanada Marisqueira A Antiga Oporto Portugal

Los anglicismos mezclados con el castellano nunca nos gustaron. Pero ahora que la segunda ciudad más importante de Portugal es un fenómeno trendy y que, según cuentan influencers como el gran Xixerone, la zona de Bombarda es lo más hipster en la desembocadura del Duero, ahí va nuestra propuesta de 10 paradas para comer en Oporto.

Ideas para comer en Oporto

1. Desayunar en la Playa de los Ingleses

Desayunar un sencillo sándwich con una fría cerveza Super Bock mientras se observa la majestuosa amplitud del Atlántico. Esta opción es posible en alguno de los chiringuitos que abren desde primera hora de la mañana en la Playa de los Ingleses (Foz), entre el Faro de Felgueiras y el Fuerte de San Francisco Javier. En el que estuvimos había wifi, pero sugerimos desconectar para disfrutar. 

Playa de los Ingleses Oporto Portugal

2. Arroz con bogavante en Matosinhos

Pasear por Matosinhos y tomar nota de los restaurantes para comer en Oporto que hay alrededor del Mercado Municipal. Nosotros elegimos el arroz con bogavante de Esplanada Marisqueira A Antiga (Rua Roberto Ivens, 628). Aunque el producto es de primera calidad, los precios de la carta nos parecieron un tanto elevados. 

Arroz con bogavante Esplanada Marisqueira A Antiga Oporto Portugal

3. Un cóctel en el mítico Café Majestic

Adentrarse en el Café Majestic (Rua Santa Catarina, 112) es trasladarse a la atmósfera de los años 20, conocida como Belle Époque. El lugar conserva el original estilo Art Nouveau del arquitecto João Queiroz y permite degustar la típica francesinha. Este tentempié con alto nivel calórico es imprescindible para comer en Oporto, acompañada, por ejemplo, del cóctel de la casa: sangría espumante de frutos rojos.

Sangria espumante de frutos rojos Cafe Majestic Portugal

4. Platos tradicionales en una tasca repleta de encantopara comer en Oporto

Almorzar comida tradicional portuguesa en A Tasquinha (Rua do Carmo, 23). Este pequeño local sirve, entre otras exquisiteces, filetes do polvo o tamboril, pataniscas de bacalhau com arroz de tomate, lombinhos de vitela com vinho do porto o febras de salpicão, todo ello regado con una interesante propuesta de vinos locales.

A Tasquinha Oporto Portugal

5. Comida al aire libre en Restaurante Barão Fladgate

El elegante restaurante de las bodegas Taylor’s cuenta con una terraza que ofrece una espectacular panorámica de Oporto. Barão Fladgate toma su nombre del famoso productor y exportador del siglo XIX. Y, su carta, centrada en productos frescos autóctonos, es de lo más sugerente.

Taylors Port Wine Portugal

6. Cata de vino de Oporto en Vila Nova de Gaia

Recorrer diferentes bodegas en Vila Nova de Gaia antes de media tarde, ya que muchas cierran a las 18:00 horas. En Cockburn’s (Rua de Serpa Pinto, 346) nos explicaron la historia de un escocés que se estableció allí en el siglo XIX. Offley (Rua do Choupelo, 62), con visita guiada y cata. Escuchamos fado en directo en Quevedo (Rua de Santa M.nha, 77) y en Taylor’s Port Wine comimos al aire libre, sobre los tejados del barrio, como hemos mostrado antes.

Offley Oporto Portugal

Estrellas Michelin para comer en Oporto

7. The Yeatman, un lujo con las mejores vistas

Brindar en la incomparable terraza de The Yeatman porque la vida puede ser maravillosa. Considerado el más lujoso para comer en Oporto, reservamos mesa en su restaurante para celebrar que Marta cumplía cuarenta. Las fotos del extenso menú puedes verlas en nuestro perfil de Instagram, nueve platos por un lado y, aunque parezca extraño, otros tantos para terminar, exhaustos pero contentos.

The Yeatman Oporto Portugal

8. La cocina de vanguardia de Pedro Lemos

Conocer la merecida estrella Michelin de Pedro Lemos, chef revelación de la ciudad, cuya propuesta en un escondido local de Foz (Rua Padre Luís Cabral, 974) no deja indiferente. Muy interesante la idea de permitir a cada cliente la composición de su menú, basado en una combinación de cocina tradicional y vanguardia en los fogones, pequeños, según pudimos comprobar en una breve charla con el jefe.

Pedro Lemos Oporto Portugal

9. La sencillez de unas sardinas con vinho verde para comer en Oporto

Sentarse en alguno de las pocos sitios libres que veas en el Muro dos Bacalhoeiros. No busques platos muy elaborados porque aquí aciertas con sencillas viandas, una botella de vinho verde y, por supuesto, con la mejor compañía, al menos en mi caso. Si quieres comprobarlo, pásate por el número 145 de la mencionada dirección y, aunque parezca un pub, no dudes en pedir la carta.

Sardinas Muro dos Bacalhoeiros

10. Vinos portugueses para despedir Oporto

Y cerrarmos estas pistas para comer en Oporto con el Wine Bar del Aeropuerto Francisco Sá Carneiro, ideal para despedirse de lo que nosotros denominamos «Turismo Gastronómico». Este puesto sirve vino por copas acompañadas de bocadillos gourmet, quesos y ricos aperitivos. Los escasos metros que separan el local de las puertas de embarque lo convierten en la tienda perfecta para comprar botellas a buen precio.

Wine Bar Aeropuerto Francisco Sá Carneiro Portugal

¿A que va a costar que te decidas entre todos estos sitios para comer en Oporto? ¿Cuál es tu favorito?

‘La Magdalena de Proust’, cursos para hacer pan en Madrid

Pan La Magdalena de Proust Madrid

Hace unos meses, nos invitaron a conocer La Magdalena de Proust, panadería y tienda ecológicas donde se imparten cursos de cocina. Ubicada en el número 8 de Regueros, entre Chueca y Alonso Martínez, en poco tiempo se ha convertido en un referente para aficionados a una cesta de la compra sana y natural. Ofrece también menús ecológicos vegetarianos para llevar o tomar en el local. En ellos combinan sopas, legumbres, proteína vegetal, verdura y granos.

¿Qué hace diferente a La Magdalena de Proust? Sus cursos de cocina nada convencionales. De arroces integrales, introducción a la macrobiótica, algas, cereales integrales, pan sin gluten… Acompañada por Alberto, de Mucha Vida, nos embarcamos en uno llamado ‘Pan: iniciación, amasando a mano’. Nos sedujo la idea de aprender a elaborar nuestras propias hogazas y olvidarnos del ‘chicloso’ que se vende en muchos establecimientos de España.

Néstor Calvo La Magdalena de Proust Madrid
Néstor Calvo, nuestro profesor

Durante cerca de cuatro horas, seguimos las instrucciones de Néstor Calvo. Profesor y dueño del negocio, abandonó su carrera cinematográfica para cumplir su sueño ‘panadero’. Así, conocimos las diferencias entre harinas, las medidas exactas de cada ingrediente y el laborioso proceso del amasado a mano (¡benditas amasadoras!). Fue un trabajo arduo, pero mereció la pena el resultado final, un pan casi perfecto que pudimos comer durante varios días sin miedo a que endureciera.

Curso pan La Magdalena de Proust
La mezcla
Amasar pan La Magdalena de Proust
Preparados para amasar
Masa reposando La Magdalena de Proust
Reposando
Pan La Magdalena de Proust Madrid
El resultado final

Productos bio, ecológicos y sostenibles para un planeta mejor

En La Magdalena de Proust es posible adquirir las harinas necesarias para elaborar nuestro propio pan, así como gran variedad de productos ecológicos. Entre ellos, destacan frutas, verduras y hortalizas que llegan a diario procedentes de diferentes cooperativas agrícolas de la zona de Rivas Vaciamadrid. También, aceites, quesos, pastas, mermeladas y vinos. Además, es posible comprar jabones y detergentes naturales que ayudarán a cuidar el medioambiente.

La Magdalena de Proust Madrid
Harinas en ‘La Magdalena de Proust’
Vinos ecologicos La Magdalena de Proust
Vinos ecológicos
Jabones naturales La Magdalena de Proust
Detergentes y jabones naturales

Sus nuevas sucursales se ubican en Pelayo, 43 (obrador artesano) y Bravo Murillo, 54 (cafetería bio).

‘La Gitana’, exquisita carne a la piedra en el Barrio Húmedo de León

Carne a la piedra La Gitana Leon

La Gitana es uno de los bares con más solera del Barrio Húmedo de León, tierra de Jota y, por ende, casi mía. Se trata de una típica casa de comidas, abierta a principios del siglo XX, que ofrece los mejores productos de la tierra, además de mariscos y pescados. En su restaurante decidimos dar rienda suelta a nuestra vena más carnívora para degustar su famosa carne a la piedra. Antes, nos metimos entre pecho y espalda una ensalada de puerros de Sahagún y unas almejas a la marinera.

Ensalada de puerros de Sahagun La Gitana Leon
Almejas a la marinera La Gitana Leon

¿Veis este enorme pedrusco echando humo? Aquí es donde cada uno se cocina su propia carne a la piedra, al gusto. Y no os preocupéis si se queda fría. Pedid que vuelvan a calentarla y punto.

Piedra caliente

Esta es nuestra fuente de buey (éramos cuatro personas) de La Gitana. Viene aliñada con sal y un chorrito de aceite, lo que le da el toque perfecto para cocinarla. Y se sirve con una guarnición de pimientos asados del Bierzo y patatas fritas.

Carne La Gitana Leon
Carne a la piedra La Gitana Leon

El acompañamiento perfecto para esta carne a la piedra tenía que ser un vino de la zona, así que elegimos un rosado Prieto Picudo, fresco y correcto.

Rosado Prieto Picudo

Tenemos que volver a La Gitana para probar sus embutidos caseros, que ellos mismos fabrican en las montañas de León. Y sus alabadas mollejas guisadas. ¡Os lo contaremos!

Restaurante La Gitana Leon

Un paseo por Borough Market, mercado gastronómico en Londres

Quesos Borough Market Londres

Si eres uno de esos especímenes raros a los que les resulta más fascinante un paseo entre productos frescos que una agotadora jornada de compras por Oxford Street, Borough Market es, sin duda, tu sitio en Londres.

Está ubicado en Southwark Street, a un tiro de piedra del London Bridge. Es uno de los mercados más grandes de la ciudad y data de mediados del siglo XVIII. Frutas, verduras, carnes y pescados se dan la mano con panes, quesos, embutidos, vinos y toda clase de productos gourmet. Además de una excelente selección de comidas preparadas y zumos recién exprimidos.

Pescaderia Borough Market Londres
Embutidos Borough Market Londres
Quesos Borough Market Londres

Colores, olores y sabores, que te harán salivar lo que no está escrito, se mezclan en un espacio para amantes de la gastronomía. Y de un Londres menos turístico del que aparece en las guías.

Sopas, arroces, ensaladas, aceitunas y encurtidos, pizzas, hamburguesas… La variedad de platos para degustar en sus instalaciones es inmensa y de diferentes lugares del mundo.

Si prefieres comer sentado, puedes probar el restaurante ‘oficial’ del mercado, Fish, que ofrece almuerzos y cenas.

Caribbean chicken curry Borough Market Londres
Zumos naturales Londres

España tiene una lugar destacado en el mercado gracias a Brindisa, el mayor distribuidor de productos de la península en Reino Unido. En su tienda se puede comprar desde jamón de Pata Negra a una paella -que no paellera-. Pasando por aceites de oliva, pimentón de la Vera, anchoas o arroz de Calasparra. Una de las comidas que más éxito tiene entre los visitantes es el Brindisa chorizo sandwich, un extraño bocadillo de chorizo frito, pimientos del piquillo y rúcula. Sí, como lo lees…

Brindisa Borough Market Londres
Pimenton Borough Market Londres

Degustación de vinos en Borough Market

Nosotros aprovechamos para hacer una pequeña degustación de vinos ingleses en una pequeña tienda frente a la entrada principal, Wine Pantry. Refugiados de la lluvia bajo su toldo pudimos probar seis distintos con su respectiva explicación. Muy recomendable para conocer un poco más de estos desconocidos vinos. Acompáñalo de unas aceitunas y unos tomates secos recién comprados y te sentirás en el mismo paraíso.

Wine Pantry Londres
Degustación de vinos Wine Pantry Londres

Borough Market abre de lunes a jueves de 10 a 17 horas, viernes de 10 a 18 y sábados de 8 a 17. Los domingos está cerrado.

Sidrería Diego, un asturiano auténtico en el barrio de Chamberí

Fabada Sidreria Diego Madrid

En una de las calles con nombre más impronunciable que conocemos, la de Hartzenbusch, en pleno madrileño barrio de Chamberí, se encuentra la Sidrería Diego, un sitio para degustar auténtica comida asturiana a buen precio. Además de la carta, en la que no faltan propuestas típicas como fabada, fabes con almejas, arroz con bogavante, patatas al Cabrales o cachopines, puedes degustar raciones, sartenes, carnes rojas y dos interesantes menús del día.

Como íbamos a pedir dos platos contundentes, decidimos compartir un par de entrantes ligeros: cebollas rellenas de bonito y tosta de pastel de cabracho, ambos realmente buenos y lo más importante, caseros.

Cebollas rellenas de bonito Sidreria Diego Madrid
Tosta de pastel de cabracho Sidreria Diego Madrid

No podíamos resistirnos a probar una buena fabada -y no nos equivocamos- y verdinas con bogavante, excelentes ambas.

Fabada Sidreria Diego Madrid
Verdinas con bogavante Sidreria Diego Madrid

Y un trozo de exquisita tarta de manzana para terminar con un bocado dulce, ¿por qué no?

Tarta de manzana Sidreria Diego Madrid

¿Sabéis también qué otro detalle os hará sentir que estáis en tierras asturianas? El simpático aparato para escanciar la sidra. Funciona a pilas y tiene la ventaja de que no se ensucia el suelo ni salpicas a los que te rodean. Y la presión a la que sale la sidra es casi perfecta.

Sidra
Isidrin

Actualización: hemos regresado a Sidrería Diego para probar su arroz con bogavante. Lo ofrecen en menú junto a croquetas de Cabrales y una botella de sidra por 40 euros. Te aseguramos que la ración de arroz es para cuatro personas y está deliciosa.

Croquetas Cabrales
Arroz con bogavante Sidreria Diego Madrid

¿Que todavía no sabes dónde está Sidrería Diego en Madrid? Busca al maniquí vestido de minero en su puerta. ¡No tiene pérdida!

Sidreria Diego Madrid

Basque Culinary Center, visita a las instalaciones e interesante menú

Pizza de hongos Basque Culinary Center

Gracias a Astrid, la grandísima autora de Mi blog de pinxtos, tuvimos la suerte de disfrutar de una comida para el recuerdo en el restaurante del Basque Culinary Center, en una de mis ciudades favoritas, la bella Donosti, coincidiendo con la celebración de San Sebastian Gastronomika.

Por 35 euros pudimos, además, visitar las instalaciones en compañía de José Luis Galiana, director de Comunicación del BCC, que nos explicó los entresijos de este centro culinario de cinco plantas que aspira a convertirse en una de las escuelas de gastronomía más importantes del mundo. Aptitudes tiene, desde luego.

José Luis Galiana
José Luis Galiana, director de Comunicación del Basque Culinary Center
Basque Culinary Center
Uno de los edificios del BCC

Las instalaciones más modernas para los cocineros del futuro

En este recorrido, que os recomendamos encarecidamente, pudimos contemplar unas funcionales instalaciones diseñadas exclusivamente para el aprendizaje y práctica de sus alumnos y en las que se ha cuidado al milímetro cada detalle. Cocinas con electrodomésticos de última generación, salas donde la temperatura varía dependiendo del alimento que se cocine en ellas: carne, pescado, pan… Hasta un envidiable espacio para fotografiar platos recién salidos de los fogones.

Cocinas
Alumnos en plena acción
Cocina
Una de las cocinas del Basque Culinary Center
Sala de catas
Una de las salas de catas

¿En qué consiste el menú del restaurante del Basque Culinary Center?

Uno de los rincones que nos resultó más atractivo fue el restaurante, en el que nos ofrecieron un más que interesante menú a los visitantes con motivo de San Sebastian Gastronomika. Luminoso, diáfano y minimalista, con grandes cristaleras a los bucólicos espacios verdes que rodean el centro, resulta ideal (aunque deben vigilar la altura de las lámparas, ya que los camareros-estudiantes se llevaron más de un buen golpe con ellas).

Restaurante del Basque Culinary Center

A continuación os mostramos el menú que degustamos y juzgad vosotros mismos qué os parece por ese precio. Ya sólo con ver el aspecto de la cesta de pan os podéis hacer una idea de lo que vais a ver.

Panes

Aperitivo de chupito de crema de calabaza

Aperitivo

Jamón y lomo ibérico COVAP

Ibericos Basque Culinary Center

Ostras al natural (cinco por comensal)

Ostras al natural Basque Culinary Center

Pizza de hongos boletus edulis y lascas de queso Idiazábal, uno de los platos que más nos gustó por su originalidad y exquisito sabor.

Pizza de hongos Basque Culinary Center

Ensalada de foie y jamón de pato Martiko

Ensalada de foie Basque Culinary Center

Porrusalda ahumada con taco de bacalao Giraldo confitado, un pelín sosa según la opinión general.

Porrusalda Basque Culinary Center

Merluza en salsa verde con almejas

Merluza en salsa verde Basque Culinary Center

Carrilleras de cerdo ibérico COVAP guisadas con parmentier y pipas de girasol

Carrilleras de cerdo Basque Culinary Center

Degustación de quesos

Quesos Basque Culinary Center

Y tres postres: creme de vainilla caramelizada; jugo de frutos rojos con helado de yogur, y sable bretón cremoso de chocolate.

Crema de vainilla caramelizada Basque Culinary Center
Creme de vainilla caramelizada
Jugo de frutos rojos con helado Basque Culinary Center
Jugo de frutos rojos con helado de yogur
Sable breton Basque Culinary Center
Sable bretón cremoso de chocolate

Tranquilos, que ya se ha terminado la comida. Para beber pudimos elegir entre blanco Raimat, rosado Campo Viejo, tinto La Vicalanda Reserva, cava Codorníu, cerveza Cruzcampo Gran reserva y sidra Euskal Herriko Gorenak. Ahí donde los veis, estos platos están elaborados por alumnos del centro, que tan solo llevaban ¡3 semanas en el curso! ¿Alguien da más por ese precio?

Campo Viejo

‘Relae’, una joya gastronómica en Nørrebro (Copenhague)

Trigo sarraceno, queso de cabra y rábano Relae Copenhague

Corría el año 2010 cuando Christian Puglisi y Kim Rossen, ex trabajadores de Noma, abrieron este sencillo local en el barrio de Nørrebro, en Copenhague, con las ideas muy claras. Años después, Relae puede presumir de una Estrella Michelin e integrar la lista de los 50 Mejores Restaurantes del Mundo.

El menú Relæ experience consta de siete platos y cuesta 120 euros por persona, un precio más que ajustado si se tiene en cuenta el altísimo nivel adquisitivo de Dinamarca. También hay otro de cuatro platos, por 63 euros.

Su manifiesto es que ‘todo se corta hasta el hueso y los únicos marcos son los que cuelgan de las paredes’. Entre el 90 y el 100 por 100 de los alimentos con los que trabajan están certificados como orgánicos, sus panes son 100 por 100 ecológicos y los vinos de su carta, naturales.

Relae es un ejemplo de restaurante sostenible y llaman la atención detalles que en otra parte pasarían desapercibidos, como el agua, que en vez de ser mineral ha sido filtrada y se sirve en botellas de vino recicladas, sin ningún coste,por supuesto.

Si tienes oportunidad, reserva una mesa con vistas a la cocina abierta de Relae. Así no perderás detalle de una coreografía casi perfecta en la que algunos de los camareros son los propios cocineros. Ellos se encargan de presentar su creación y explicar cómo ha sido elaborada.

¿Cuáles son algunos de los principios de este restaurante sostenible?

– Cartas y menús impresos en papel FSC. Acredita que la madera con la que está fabricado proviene de bosques gestionados según los criterios del Consejo de Administración Forestal.

– Servilletas de tela reutilizables e higienizadas a través de De Forende Dampvaskerier, un servicio de lavandería que ganó el Premio Europeo de Medio Ambiente en 2012.

– Posibilidad de envío de facturas a clientes vía mail. O grupo de comunicaciones escritas a empleados a través de Facebook para reducir el uso de papel.

– Delantales de producción textil sostenible que repelen el agua y la suciedad para disminuir el número de lavados.

– Mesas de roble de cultivo local con cero residuos en su fabricación.

– Reciclaje de todo el papel, vidrio o plástico utilizado en sus instalaciones.

– Uso de energía hidráulica, que no emite dióxido de carbono, nitrógeno ni azufre en su producción. Y mediante la cual el agua utilizada se envía de nuevo al río.

– Sensores de luces y opciones como LED para ahorrar en el consumo de electricidad.

Detalle de la mesa de Relae Copenhague
Detalle de la mesa de ‘Relae’

¿Cómo es el menú largo de Relae?

Cambia casi a diario, dependiendo de los productos de temporada. Y su denominador común son los vegetales. Rábano, espárrago blanco y verde, espinaca, pepino… Además, algunos elementos curiosos que aportan frescura a cada plato, como trigo sarraceno, bergamota o suero de leche.

Trigo sarraceno, queso de cabra y rábano

Trigo sarraceno, queso de cabra y rábano Relae Copenhague

Espárragos blancos, suero de leche y bergamota

Espárragos blancos, suero de leche y bergamota

Trucha escalfada, ajo silvestre y espinacas

Trucha escalfada, ajo silvestre y espinacas Relae Copenhague

Salmón curado sobre ruibarbo

Salmón curado sobre ruibarbo

Pepino, capuchina y fresas verdes

Relae Copenhague

Espárragos verdes y bagna cauda

Espárragos verdes y bagna cauda

Cerdo de Hindsholm, cogollo y flor de saúco

Cerdo de Hindsholm, cogollo y flor de saúco Relae

Yogur, perifollo y limón

Yogur, perifollo y limón Relae

Ruibarbo y queso

Ruibarbo y queso

¿Qué certifica que Relae es un restaurante orgánico casi en su totalidad?

Cerdos de Hindsholm Griseri, de la isla de Fyn. Alimentados sin ningún tipo de sustancia artificial. Si no con guisantes, raíces y plantas de la propia tierra.

Corderos de Harvervadgård, de la costa oeste de Jutlandia. Pastan en campos de vegetación silvestre ricos en sal, minerales y nutrientes.

Terneras de Birkemosegård y Mineslund. Criadas al aire libre y alimentadas con productos vegetales libres de antibioticos o conservantes.

Pollos del extremo sur de Jutlandia. Viven entre 75 y 120 días en amplios graneros con paja, hierba y suelos de concha para fortalecer sus patas y alas.

Patos silvestres y otras carnes de caza de Klosterhedens Vildt, que sigue las prácticas sostenibles de cetrería establecidas por la Asociación Cinegética Danesa.

– La mayoría de pescado que utilizan en este restaurante sostenible es bacalao que se compra directamente a los pescadores en el propio puerto, a 20 kilómetros al norte de la ciudad. Dicho bacalao ha sido certificado como sostenible por el Consejo de Administración Marina (MSC). También trabajan con trucha de cultivo ecológico de Bisserup.

Ostras de Glyngøre Mariscos, en Limfjord. Certificadas por el MSC como sostenibles. Las capturan seis semanas al año y las mantienen con agua de mar en depósitos que funcionan con energía solar.

– Anchoas de Conservas Lolin, en Castro Urdiales. En cuya pesca se utilizan métodos tradicionales que son menos perjudiciales para el mar.

– Huevos y leche de cooperativas orgánicas.

– Café de Comercio Justo.

– Pan elaborado con masas fermentadas con levadura natural y harina local. Se recoge a diario en bicicleta desde Mirabelle, a dos kilómetros de distancia, para llevar al restaurante.

Pan y vino Relae Copenhague

Si te apetece y puedes permitirte un capricho, Relae es uno de los mejores restaurantes de Copenhague. No te arrepentirás.

Atrio Restaurante Hotel, un Relais & Chateaux en el corazón de Cáceres

Detalle manta Hotel Atrio

Acudir a Extremadura en pleno verano puede suponer un agobio para gente del norte como nosotros. Si la convocatoria la hace tu mejor amigo porque quiere celebrar su boda en una finca de la provincia de Cáceres, la cosa cambia. Y si, además, Marta, la editora de Pasean2.com, concluye que la parada en la Capital Gastronómica de 2015 es más que obligatoria, no queda otra que tomar una decisión: ¿comemos en Restaurante Atrio y, de paso, nos alojamos allí?

Seis meses antes de la cita hicimos nuestros cálculos y observamos que la oportunidad se presentaba única para experimentar lo que nosotros denominamos «Turismo Gastronómico». Consiste en viajar, pasear, comer y contar. Sin prisas, sin coches, sin niños.

En el momento de escribir esta reseña nos hemos dado cuenta que Atrio representa un concepto mucho más amplio de lo que hemos conocido alrededor de esta península y en otros rincones del mundo.

Casa, comida y bodega. Así vamos a estructurar esta exigente entrada. Pero, antes, permítanme una breve pincelada sobre Cáceres. Marco de esta aventura y ciudad Patrimonio de la Humanidad gracias a la herencia histórica sobre la que se asienta. Restos del Neolítico, vestigios romanos, legado visigodo, influencia almohade, arquitectura medieval, cuna conquistadora y camino de Sefarad. Entre otras muchas referencias que darían para abrir un blog o una enciclopedia, según se mire.

Hotel Atrio Cáceres

Este «Relais & Chateaux» de nueve habitaciones y cinco suites se levanta intramuros. Concretamente, en la plaza de San Mateo, junto a la iglesia del mismo nombre y al lado del Palacio Ulloa, ambos del siglo XV. Atrio es hoy por hoy otra joya arquitectónica salida del prestigioso estudio “Mansilla y Tuñón Arquitectos”. Para dar cabida a un impresionante restaurante con bajada a la bodega en la primera planta, un hotel de vanguardia en la segunda y una muy calculada piscina en la azotea.

Habitacion Hotel Atrio Caceres
Detalle manta

Todas las estancias están equipadas con suelo radiante, televisión Loewe y mobiliario escandinavo de diseño. Que, unido a los cuadros de importantes pintores contemporáneos, provocan en el viajero la inevitable tentación de resguardarse. De no salir, de quedarse para siempre leyendo un libro, escuchando el lejano bullicio de las calles o, simplemente, duchándose, con medida, por supuesto.

Restaurante Atrio Cáceres

Explicaba Ferrán Adrià en una crónica firmada por el periodista placentino Antonio Armero que «no hay en el mundo sitios como restaurante Atrio y no hay que olvidar que, en el mundo actual, Cáceres compite con Pekín». Además de sus dos Estrellas Michelin, a mí personalmente me llama la atención que el escritor Manuel Vázquez Montalbán incluyera la antigua versión de Atrio en su “Guía de Restaurantes Obligatorios”. Casi nada. Debo decir que la propuesta del cocinero y fundador, Toño Pérez, no deja indiferente a nadie.

Bodega Atrio

Nuestra degustación en Restaurante Atrio Cáceres arrancó con unos macarons con remolacha. Estos dieron paso a una zanahoria acompañada de ortiguilla e hinojo. Seguida de unos falsos guisantes y un bloody mary con helado de cebolletas.

Bloody Mary con helado de cebolleta

A continuación llegó el turno de la ostra canalla, con papel de frutos rojos y kimchi, la cigala verde con pan de algas y el carabinero al cerdo ibérico.

Restaurante Atrio Caceres

El protagonista del tercer acto fue el solomillo de retinto en dos pases: en tartar con sorbete de mostaza, y asado con costra crujiente de hierbas. Antes del postre probamos su Torta del Casar en contraste con membrillo y aceite especiada. Y en el cierre final estuvieron presentes piña, cereza y golosinas.

Solomillo de retinto Caceres

Bodega de Restaurante Atrio Cáceres

José Polo, la otra gran mitad de Atrio, confesaba en una entrevista concedida a Selectus Wines que, tras abrir un vino de 1939, reparó “en lo que podía ser la España de ese año con una guerra a cuestas, casi sin hombres para recoger la uva”. Toda una declaración de intenciones en palabras del mejor jefe de sala según la Real Academia de Gastronomía e ideólogo de una bodega única en España.

Bodega Restaurante Atrio
Bodega Restaurante Atrio

El sótano de esta casa tiene más de templo dedicado al dios Baco que de simple sucesión de estanterías repletas de botellas. Es esta una formidable aventura enológica que se remonta a cosechas que superan los 200 años de antigüedad. Donde el siglo XIX y el XXI se dan la mano a través de un hilo de colores tintos, blancos y, a veces, dorados. 

Vino en Restaurante Atrio

Si, además de ver las joyas, puedes comprobar cómo te quedan, suponemos que la atracción aumenta. Eso nos pasó a nosotros a la hora de elegir el vino en una carta que incluye cientos de referencias. Y que se presenta en un tomo de formato catedralicio. Es de justicia aclarar que hubiera sido imposible acertar sin la inestimable ayuda del sumiller José Luis Paniagua, un profesional de los buenos, sin estridencias, preparado para explicar a cada cliente el arte del buen beber. 

Nos gustó: la relación calidad – precio de la oferta especial que escogimos en su web para una noche y una comida o cena.

Lo peor: la resaca posterior a la boda que nos impidió degustar el que dicen es uno de los mejores desayunos de España.

5 pistas gastronómicas para comer en la ciudad de Burdeos

Medallón de ternera con guisantes Miles Burdeos

¿Tienes pensada una escapada a la capital gastronómica de Francia? Toma buena nota de estos restaurantes para comer en Burdeos.

1. La Tupina

Este encantador restaurante en Burdeos está situado en la Rue Porte de la Monnaie. Abierto en 1968, La Tupina dispone de varios espacios perfectamente diferenciados. Es un pequeño hotel de cinco habitaciones, café, brasería, tienda delicatessen, bistró de inspiración cretense y restaurante tradicional de comida francesa. Probamos el último de ellos, que ofrece varios menús entre 18 y 64 euros.

Nada más entrar, un impresionante fuego donde se cocinan algunos de los platos de su carta, y productos de primerísima calidad expuestos como si de un puesto del mercado se tratase, dan la bienvenida al cliente. Nos decidimos por el menú de 39, con varias propuestas galas más que apetecibles y que incluía tres copas de vino, además de postre. Algunas joyas inalcanzables para el común de los mortales, como un Petrus de 1963, se exhiben en su vinoteca sin ningún tipo de pudor, aunque, eso sí, bajo candado.

La Tupina Burdeos
Una cocina muy original
Huevos La Tupina Burdeos
Huevos «fritos» sobre fondue de pimientos, tomates, cebolla y ajo
Cordero La Tupina Burdeos
Jarrete de cordero cocinado en jugo de alubias blancas

2. Le Bistrot du Gabriel

El local más económico de Le Gabriel, Estrella Michelin en plena Place de la Bourse, nos dejó un poco fríos con su menú nocturno de 39 euros. Quizás deberíamos habernos dejado seducir por su carta… Aun así, Le Bistrot du Gabriel propone platos elaborados con buena materia prima y un servicio de lo más atento. Si podéis, pedid una de las mesas de la cristalera para disfrutar de las vistas.

Panna cotta salmon Le Bistrot du Gabriel
Panna cotta de salmón e hinojo con crema de rábano picante
Angus Le Bistrot du Gabriel
Angus con patatas fritas y salsa de pimienta negra

3. Miles

Dos parejas de jóvenes cocineros provenientes de cuatro dispares rincones del globo terráqueo se conocieron en la escuela Gregoire Ferrandi, de la capital de Francia. Tras ejercer sus prácticas por separado en diferentes locales decidieron abrir su propio restaurante en Burdeos, consiguiendo en poco tiempo ser uno de los favoritos de público y crítica.

En su pequeña cocina vista se las apañan de maravilla para medir los tiempos de sus diferentes menús: de 24 y 29 euros, a la hora del almuerzo, y de 43 para el turno de cenas. Producto, técnica y buen hacer, apuesta ganadora para comer en Burdeos que te hace salir de Miles con una gran sonrisa y ganas de regresar.

Miles Burdeos
Buenas vistas desde la barra
Langostino a la plancha con pasta negra Miles Burdeos
Langostino a la plancha con pasta negra, salsa de maíz y reducción de sus cabezas
San Pedro con espinacas Miles Burdeos
San Pedro con espinacas y almendras y salsa de jengibre y tamarindo
Medallón de ternera con guisantes Miles Burdeos
Medallón de ternera con guisantes, salsa de yogur, cilantro y jengibre, chips y salsa de ajo negro

4. Brunch en el Museo de Arte Contemporáneo

El Café André Putman del Museo de Arte Contemporáneo de Burdeos ofrece un brunch sábados y domingos por 30 euros. En dos servicios, de 12/12:30 y de 13/13:30, es posible comer todo lo que el cuerpo aguante. Ensaladas, zumos, quesos, bollería y platos calientes, además de una copa de champán, café e infusiones. Recomendable para un encuentro informal y poco más.

Brunch en el Museo de Arte Contemporáneo Burdeos
Variada selección de platos
Quesos Brunch en el Museo de Arte Contemporáneo Burdeos
Plato de quesos

5. Mercado des Capucines

Mariscadas a precio razonable, ostras y platos preparados. Además de bollería y panadería francesa recién elaborada, quesos, embutidos, así como varios restaurantes para comer en Burdeos, componen la oferta del mercado más grande de la ciudad. En des Capucines también es posible adquirir los pescados más frescos y las carnes más selectas de la zona.

Mercado des Capucines Burdeos
Rodeado de puestos
Ostras Mercado des Capucines Burdeos
Buenas ostras y mariscos
Croquetas Mercado des Capucines
Croquetas caseras
Dulces Mercado des Capucines
Espectaculares dulces

¿Conoces esta bellísima ciudad de Francia? ¿Nos recomiendas otros restaurantes para comer en Burdeos?

‘Jaleo’ o cómo el español José Andrés conquistó Washington

Restaurante Jaleo Washigton

Debo reconocer que uno de los cocineros que siempre me ha llamado la atención lleva por nombre José Ramón Andrés Puerta. Dicho así, pocos sabrán que me estoy refiriendo al chef José Andrés (Mieres, 1969). El motivo de esta admiración reside en tres claves, siendo la primera aquel programa de TVE que, allá por 2005, mostraba una forma de cocinar tan sencilla como bien explicada. La segunda razón es la vinculación de José Andrés al «evangelio» de Ferrán Adriá. Ya que el asturiano trabajó en la época dorada de El Bulli para luego convertirse en uno de los mejores «discípulos» de aquel templo de la alta gastronomía. En tercer lugar, hay que tomar nota de la increíble trayectoria de este personaje en Estados Unidos, cuya curva ascendente comenzó en 1993 con la apertura en Washington de Jaleo, su buque insignia y objeto de esta reseña.

Restaurante Jaleo Washigton
Según la RAE: diversión bulliciosa, alboroto, tumulto…

En julio del año pasado, tuvimos ocasión de visitar de nuevo la capital del imperio. Como es habitual en nosotros, tardamos en decidir cuál sería el restaurante elegido para darnos un capricho comedido. Pues, además del precio, valoramos mucho comentarios de otros comensales, la opinión de blogs especializados y por qué no, el tirón mediático del establecimiento. Aunque Marta era muy reacia a una propuesta española (según ella para eso no hace falta cruzar un océano) la balanza se inclinó por Jaleo. Está localizado en el 480 7th St NW (muy cerca de la Casa Blanca y no muy lejos del Capitol Hill Hotel). E hicimos reserva previa en Opentable.

Mesa Jaleo Washington
Atentos al jugador merengue en el centro

Llegamos puntuales a nuestra cita gracias a la buena orientación del chófer de Uber. Esta app funciona a la perfección en la ciudad donde vive y trabaja Obama. Cuya esposa, Michelle, gran amiga de José Andrés, ha declarado que Jaleo es uno de sus restaurantes favoritos. Tanto es así que ha celebrado allí algún San Valentín con su amado. Antes de sentarnos a cenar, tuvimos tiempo de comprobar la curiosa mezcla que provocan las mesas de futbolín con el partido de béisbol que retransmitían por la tele. Y que varios parroquianos observaban desde la barra, diseño de Capella, con mobiliario de Mariscal y collages de Canogar.

Jota Jaleo Washington
El autor del post y la completa carta de vinos

Antes de abrir la carta, no pude por menos que echar un vistazo a mi alrededor. Y detener la mirada un rato en las numerosas mesas repletas de yanquis que, bebiendo porrón a morro (ellos) y sangría deluxe (ellas), parecían disfrutar entre tanto «jaleo» de un ambiente español con todos sus típicos tópicos perfectamente distribuidos.

Avisado por la otra mitad de este blog, volví a recuperar la atención para perderla de nuevo ante la colosal relación de vinos patrios que José Andrés guarda en su bodega. Desde una amplia variedad de riberas y riojas hasta bierzos. Como el Ultreia de Valtuille de Raúl Pérez, a 135 dólares la botella. Quien quiera exportar vino a Estados Unidos debiera apañárselas para ser incluido en esta lista, nota mental que comparto. Tras una larga deliberación, nos inclinamos por un A Portela (D.O Valdeorras).

Conos de La Serena con membrillo Jaleo Washington
Un bocado crujiente

Arrancamos la comanda con unas aceitunas ‘Ferran Adrià’. Escoltadas por unos conos de La Serena con membrillo, jamón ibérico Fermín y, cerrando este primer acto, ensaladilla rusa y mejillones al vapor. Nótese la economía narrativa de quien les escribe porque así de simple fue lo que comimos en este inicio. Sorprendidos del éxito que tendrían entre el público local los aperitivos de nuestras madres o cualquiera de sus sencillos platos.

Croquetas Jaleo Washington
Las croquetas van dentro aunque no lo parezca

Ya en el segundo cuarto llegó el turno de la cebolla con queso de Valdeón (cuántos tesoros guarda la provincia de León). Seguida de una selección de croquetas (servidas dentro de unas deportivas fabricadas de cristal), espinacas a la catalana (por si teníais dudas de la cohesión territorial que defiende José Andrés chef). Y unos calamares en su tinta (ofrecidos como calamari seared on the ‘Plancha’ with traditional squid ink and white rice). Mientras saboreaba la copa de mencía, seguía preguntándome por qué hace furor la sangría entre los estadounidenses, a 50 dólares la jarra. Más cara en este lado del Atlántico que muchos de nuestros mejores vinos.

Fideua Jaleo Washington
Besarse antes de probar que luego será más difícil

En el ecuador de esta velada, un servidor echaba en falta algo más de pan para mojar. Que ya puestos a promocionar España nada mejor que una buena miga para dejar el plato reluciente, tradición esta todavía sin exportar. Pero centrémonos, que todavía nos quedan por reseñar las Spanish mini burgers (con piparra incluida), patatas bravas (a Jaleo favorite) y la traca final compuesta de fideuà y coliflor salteada con aceitunas y dátiles. Demasiado para una cena, aunque viendo las tallas que gastan los yanquis pudiera ser más bien ligera, según sus costumbres.

Helado de aceite de oliva con pomelo Jaleo Washington
Un final refrescante

Y llegados al último cuarto, como si de un partido de la NBA se tratase, repusimos fuerza gustativa con dos copas de Rosa de Arrocal (Tempranillo de Ribera del Duero), a 9 dólares la unidad. En Estados Unidos beber buen vino es un lujo. Terminamos la cena con una victoria clara del chef José Andrés y dos de sus postres: helado de aceite de oliva con pomelo y sorbete casero de carquiñoles.

Nos gustó del Jaleo de José Andrés

Conocer la propuesta de un cocinero asturiano que llegó al país de las oportunidades siendo un veinteañero y que hoy es uno de los españoles más influyentes al otro lado del charco.

No nos gustó

Que no hubiera wifi. Y que, como en otros muchos restaurantes de Estados Unidos, en la factura se indicará el porcentaje de propina ideal para evitar, suponemos, disgustos con los camareros. Por cierto, casi ninguno español.

‘El Tostón de Oro’, el mejor cochinillo asado en Mozárbez (Salamanca)

Toston asado El Tostón de Oro Mozarbez Salamanca

El Tostón de Oro es uno de esos restaurantes que no se olvidan. No sé si por el calor de la chimenea, los platos de barro, la buena compañía que he tenido siempre o, simplemente, la comida. Casera, preparada con cariño, típica de mi tierra, de mi Salamanca. Sabor a carne asada al horno de leña, a maruja, a vino tinto, al perfume de mi padre (se lo pone en sus canosas barbas y siempre se me queda en los labios cuando le beso). Esas asociaciones que hacemos los humanos, que perduran en la memoria con el paso de los años y sabes que son parte de ti, de tu vida.

Cocina casera y auténtica

El Tostón de Oro no tiene en su cocina a un chef con Soles Repsol, ni un sumiller que asesore sobre los diferentes tipos de vino de su bodega. En su lugar, un modesto comedor y una pequeña carta con las propuestas justas. Pero contundentes: pochas con chorizo, sopa castellana, mollejas de cordero, arroz con bogavante, bacalao al horno o chuletón de ternera.

En una de nuestras escapadas a Candelario, nos acercamos para que Jota lo conociera, y vaya si le gustó. Compartimos unas anchoas del Cantábrico con miel y una ensalada de maruja.

Ensalada de anchoas El Tostón de Oro Mozarbez Salamanca

No sé si todos conocéis este verdadero manjar. La maruja o pamplina es una delicada planta que crece al borde los arroyos y regatos limpios al inicio de la primavera. Y lo hace durante muy pocos días, lo que la convierte en cotizadísima. Se aliña con ajo machacado, sal, vinagre y aceite de oliva y es un acompañamiento perfecto, sobre todo, con carnes. Tiene un cierto sabor terroso y el ajo se queda en el aliento como un demonio, pero es tan diferente a cualquier otra cosa que haya probado que me encanta.

Ensalada de maruja El Tostón de Oro Mozarbez Salamanca

Como su propio nombre indica, el tostón es la especialidad de la casa. Lo bordan. Con la piel tan dorada y crujiente, pero al mismo tiempo con la carne tan tierna y jugosa. En una capital grande como Madrid estaría entre los lugares que todo turista debería visitar, como el archiconocido Casa Botín.

Toston asado El Tostón de Oro Mozarbez Salamanca

Tampoco vamos a restarle méritos al cochinillo cuchifrito (primero cocido y después frito en pequeños trozos). Como veis ambos se sirven solo con patatas, ya que no les hacen falta más florituras ni acompañamientos.

Toston cuchifrito El Tostón de Oro Mozarbez Salamanca

Lo regamos con un buen tinto, de los que nunca falla, un Marqués de Cáceres Crianza 2008.

El Tostón de Oro Mozarbez Salamanca

El Tostón de Oro está en la localidad salmantina de Mozárbez, a doce kilómetros de Salamanca, en dirección a Béjar. Sal de la autovía y haz un pequeño rodeo para encontrarlo. ¡No te arrepentirás!

Japón en 30 bocados (más o menos) inolvidables más allá del sushi

Sashimi

Si hay algo que sorprenda en este país, además de la exquisita educación de sus habitantes y sus impolutas calles, es la comida japonesa. Si eres de los que piensa que los nipones se alimentan a base de sushi y tempura, te llevarás una sorpresa mayúscula.

En las tres semanas que disfrutamos del Imperio del Sol Naciente, apenas repetimos ningún plato. Y, si lo hicimos, fue porque sabíamos que tardaremos tiempo en probar otro igual. De esta selección de 30 bocados de comida japonesa, apenas hay 5 que no hicieron disfrutar a nuestro paladar. El resto, para repetir una y mil veces. Juzga tú mismo.

1. Barbacoa japonesa o yakiniku

El yakiniku es una de las opciones más sanas y económicas de comida japonesa. Cada uno se prepara carne y verdura al punto deseado y sin apenas grasa. Suele ir acompañada de un bol de sopa y otro de arroz y, dependiendo del corte de la carne, oscila entre 10 y 30 euros por persona.

Barbacoa japonesa o yakiniku

2. Bento

El take away para comer en Japón por excelencia. Imposible marcharse del país sin haberlo probado una o varias veces. Sobre todo, si haces trayectos en shinkansen, ya que es el bocado más habitual de lugareños y turistas. Dada la comodidad de su envase, resulta de lo más sencillo para comer mientras se viaja. Y existen decenas de puestos en las diferentes estaciones de tren a lo largo y ancho del país.

En su interior: infinidad de propuestas a base de ternera, pollo o pescado, acompañados de diferentes guarniciones. ¿El precio? Desde 8 euros y, por lo general, con una bebida.

Bento japones

3. Carne de Kobe

La indiscutible delicia de la comida japonesa es, sin duda, la carne de Kobe, que proviene de los bueyes de la prefectura de igual nombre. Conocidos por su cuidada alimentación, a base de los mejores granos y una cerveza diaria, así como masajes con sake templado, su ternura la hace única en el planeta.

Aunque desde hace algún tiempo ya se exporta con cuentagotas, merece la pena rascarse el bolsillo y darse un homenaje que rondará los 150 euros por persona. Eso sí, busca el distintivo que acredita que es auténtica para que no te den gato por liebre. Y, si puedes, saboreála en la misma ciudad de Kobe.

Carne de Kobe Comida japonesa

4. Crepes japoneses

Porque los nipones han sabido hacer muy suya esta casi fast food francesa. Y es sencillo encontrar puestos donde las preparan dulces y saladas en pocos minutos. Ideales para comer por la calle mientras se sigue haciendo turismo.

Crepes japoneses

5. Desayuno japonés

Si tienes oportunidad, no dejes de empezar el día como un auténtico lugareño. Aunque no es costumbre, algunos hoteles incluyen en el precio la primera comida japonesa del día. Por lo general, se compone de una sopa de miso, arroz y vegetales encurtidos. En nuestro caso, además, de un trozo de salmón al vapor y otro de tamagoyaki, tortilla de la que os hablamos un poco más abajo.

Desayuno japones

6. Edamame

Uno de los snacks más tradicionales en la comida japonesa son estas vainas de soja hervidas y saladas que se sirven enteras. Con un alto contenido de proteínas vegetales, fibra, lípidos e hidratos de carbono, ayudan a reducir el colesterol malo y las enfermedades cardiovasculares.

Comida japonesa Edamame

7. Gyozas

A estas alturas, casi todo el mundo ha probado alguna vez esta comida japonesa en un restaurante asiático. A nosotros, nos encantó hacerlo en un minúsculo local de Kobe, regentado por dos ancianas y acompañadas de una Asahi de litro.

Comida japonesa Gyozas

8. Hamburguesas hawaianas de KuaAina

Las preferidas de Barack Obama y presentes desde hace más de 35 años en Londres, Honolulú y Haleiwa. El menú de KuaAina ronda los 10 euros e incluye bebida y patatas fritas. El toque exótico y diferente lo aportan ingredientes como piña a la parrilla o aguacate. Pero, además, la calidad de la carne y el pan con semillas de amapola la convierten en una parada a tener en cuenta.

Hamburguesas hawaianas de Kua ‘Aina

9. Hamburguesas de Mos Burger

Habíamos leído bastante sobre esta cadena de hamburgueserías japonesas. Es la segunda más frecuentada después de McDonald’s, y no quisimos dejar de probarlas. Aunque presumen de prepararlas una vez recibido el pedido, más estilo slow food, veréis que su presentación no dista mucho de las de otras ‘grandes marcas’. Muy decepcionante esta comida japonesa, a unos 6 euros el menú con bebida y patatas fritas de Mos Burger.

10. Issen-yosyoku

Un okonomiyaki al estilo de Kioto, con nada menos que doce ingredientes. Cebolleta, huevo, gambas secas, pasta de pescado, harina, atún seco, ternera, jengibre… Se prepara, sobre todo, para llevar y ha de comerse con palillos (bastante complicado, la verdad).

Comida japonesa Issen-yosyoku

11. Helado de té matcha

Aunque, por suerte, es fácil de encontrar en España, merece la pena disfrutar cucurucho en mano de una de las delicias dulces de la comida japonesa. Tampoco te pierdas el de sésamo negro o judías.

Comida japonesa Helado de té matcha

12. Kaiten zushi o kaiten sushi

Una de las opciones más económicas entre la comida japonesa -alrededor de 10 euros por persona- y cuyo sistema no puede ser más sencillo. En una pantalla táctil van apareciendo fotos, precios y hasta calorías para que no haya ninguna duda de qué pedir y cuánto gastar. Tú eliges qué quieres y en unos minutos aparecerá camino de tu mesa.

De vez en cuando, también verás pasar algún plato suelto, una especialidad concreta que puede cogerse sin previo aviso. Ni se te ocurra pensar que llevará horas dando vueltas y vueltas. Los platos tienen etiquetas con RFID (Identificador por Radiofrecuencia) que avisa a la cocina para retirar los que llevan en la cinta demasiado tiempo. Nigiris, makis, sashimis, tempuras, noodles y hasta ramen, todas las delicias que uno pueda imaginar. Además de postres, fruta y helados, que pueden pedirse también para llevar en un Kaiten zushi.

Kaiten zushi

13. Kani guratan

Una de las múltiples maneras de preparar el cangrejo es gratinado en su propia concha. Una comida japonesa de receta sencilla, pero muy sabrosa. Nosotros lo probamos en Hiroshima.

Comida japonesa Kani guratan

14. Katsudon

Cuenco de arroz blanco cubierto con una chuleta de cerdo rebozada, huevo revuelto y diferentes condimentos. Potente y nada ligero, pero muy suculento.

Comida japonesa Katsudon

15. Kushikatsu

Brochetas de vegetales, carne, pollo, queso o marisco empanadas. Resultan adictivas. Antes de hincarle el diente a esta comida de Japón, se sumerge en una especie de salsa agridulce, solo una vez para no ‘contaminarla’. Se puede añadir más sobre la brocheta, si se desea, con una hoja de col.

Comida japonesa Kushikatsu

16. Okonomiyaki

El plato más popular entre la comida japonesa de Hiroshima. Una especie de pizza (muchos lo consideran la pizza japonesa) con una base de harina, ñame, agua y huevo. Se le añaden los ingredientes que elija el comensal: cerdo, calamares, pulpo, gambas, vieiras, mozzarella… Lleva también una juliana de repollo y, en nuestro caso, udon y noodles, respectivamente. Además de una lluvia de cebolleta, salsa especial, mayonesa japonesa y escamas de bonito seco, que le daban un toque delicioso. Su nombre viene a significar algo así como ‘lo que guste a lo plancha’.

Okonomiyaki

17. Omoide Yokocho

Una de las callejuelas con más encanto de Tokio, Omoide Yokocho, está situada muy cerca de la estación de Shinjuku. Y alberga más de sesenta izakayas donde ‘degustar’ todo tipo de brochetas a la parrilla (yakitori): intestinos, corazón, mollejas, hígado, pulmón… No apto para cualquier estómago. Pero imprescindible aunque solo sea para mirar o, si sabes elegir, disfrutar de unos sencillos pinchitos de pollo a 1 euro.

Omoide Yokocho

18. Ramen

Aunque de origen chino, los japoneses han sabido hacer de este plato que ronda los 6 euros uno de sus símbolos nacionales. Caldo, fideos y diferentes guarniciones que pueden ir desde huevo duro a cerdo, pasando por cebolleta, shiitake o algas para una receta japonesa de laboriosa elaboración que puede tardar hasta 24 horas.

Ramen

19. Restaurantes temáticos de Dotombori (Osaka)

Gyozas, nigiris, carne, pez globo, pescado, cangrejo… Los restaurantes temáticos de Dotombori tienen su distintivo bien grande para que no pase desapercibido y tengas claro qué comida japonesa encontrarás en la carta. Es una de las imágenes más típicas de Dotonbori, el barrio más canalla de Osaka.

Restaurantes temáticos de Dotombori (Osaka)

20. Sashimi

Aunque de origen coreano, es otro de los símbolos entre la gastronomía de Japón. Y lo encontrarás en la mayoría de menús con infinita variedad de pescados, mariscos y moluscos. Los 18/20 euros por ración lo convierten en una de las opciones menos económicas, pero merece la pena por su frescura y presentación como las de la foto.

Sashimi

21. Shirasu

Sardinas baby que pueden servirse secas, fritas o al vapor. A nosotros nos parecieron de lo más insulsas…

Shirasu

22. Sopa de miso

Otra de las insignias de la comida japonesa es fácil encontrar en desayunos, almuerzos y cenas. Elaborada a base de dashi (caldo de pescado) y miso, suele ir acompañado de tofu en pequeños dados, wakame y cebolleta. Aunque se le puede añadir patata, pollo, carne o pescado. ¿Quién no se reconforta por 1 euro?

Sopa de miso

23. Sushi Bars

Nos habían dicho por activa y por pasiva que los japoneses no comen sushi. Y aunque es verdad que la idea que tenemos sobre la comida en Japón cambió radicalmente tras el viaje, lo cierto es que lo consumen en menor medida de lo que pensamos los españoles.

A nosotros nos sorprendió el encanto de las barras donde se contempla de pie cómo preparan el sushi más delicado y fresco que te llevarás a la boca unos minutos después. Su precio, comparado con el que estamos acostumbrados a pagar, resulta irrisorio: unos 65 céntimos de euro cada nigiri, maki y cía. Para ponerse las botas por muy poco dinero, vamos…

Sushi Bars

24. Takoyaki

Otra de las recetas japonesas más típicas de Osaka. Unas bolas de harina de maíz rellenas de trozos de pulpo y cubiertas con salsa especial, mayonesa japonesa, jengibre y atún seco en escamas. Es habitual encontrar puestos callejeros donde lo preparan delante de los clientes con palillos y mucha paciencia, ya que hay que darles la vuelta continuamente para que se cuezan correctamente.

Comida japonesa Takoyaki

25. Tamagoyaki

Tortilla de huevo, dulce o salada, que suele tener forma rectangular y para la que existen sartenes especiales. Es habitual en el desayuno y en las cajas bento, aunque no nos convenció del todo.

Comida japonesa Tamagoyaki

26. Tempura

Otro de los platos que más se han exportado fuera del Imperio del Sol Naciente. Pequeños trozos de verduras y crustáceos fritos en un wok con aceite muy caliente durante no más de 3 minutos. Las más habituales son de gambas o langostinos, aunque pueden ser de pollo o pescado.

Tempura japonesa

27. Ternera de Hida

A la parrilla, en una hoja con salsa de miso, con arroz y sake caliente o bien en forma de bun (bollito al vapor) son algunas de las formas en las que puede degustarse esta comida japonesa. La ternera de Hida, una de las carnes más apreciadas de Japón, rivaliza en ternura con la carne de Kobe.

Comida japonesa Ternera de Hida

28. Tonkatsu

Lo que viene a ser una chuleta de cerdo empanada, pero en panko japonés, que le aporta un crujiente extra. Se acompaña de col y una salsa especia, además de un bol de arroz y sopa de miso.

Comida japonesa Tonkatsu

29. Tori no karaage

El ‘pollo frito’ para comer en Japón se marina previamente en salsa de soja, ajo y jengibre. Después, se sumerge en una mezcla de harina o fécula de patata y se fríe en aceite muy caliente.

Comida japonesa Tori no karaage

30. Yakisoba

Tallarines fritos en aceite vegetal con ternera, pollo o cerdo y diferentes vegetales, entre los que destaca la col, además de una salsa especial. 4 euros. Fácil de encontrar y una opción barata entre la comida japonesa.

Comida japonesa Yakisoba

Qué beber en Japón

Calpis

Ya llevaba curiosidad cuando llegué a Japón y fue una de las primeras que me animé a probar. Aunque existen infinidad de sabores, desde fresa a piña pasando por guayaba, la natural se convirtió en mi preferida, con un ligero regusto a yogur aunque un pelín ácido.

Calpis

Cerveza helada Kirin

Como si de una máquina de helados se tratara, la marca nipona Kirin añade espuma helada al vaso de cerveza de barril. Consiguiendo un sorbo de lo más refrescante e ideal para aplacar las altas temperaturas del verano japonés.

Cerveza helada Kirin

Cerveza japonesa

Aunque existen más marcas, sobre todo, de fabricación local, los pilares son -además de la Kirin anteriormente citada- Asahi, Sapporo y Yebisu, fáciles de encontrar en restaurantes, izakayas y supermercados.

Cerveza japonesa

Matcha latte

Para mí, el verdadero descubrimiento del viaje que me acompañó en desayunos, sobremesas y meriendas… Se trata de té verde en polvo que se mezcla con agua y leche fría y se agita a modo de capuccino. Muy fresca y nutritiva. ¡Un vicio que echo de menos!

Matcha latte

Vino japonés

Totalmente olvidable. Lo intentamos en tres ocasiones y ninguna nos convenció. Dada la escasez de terrenos para plantar uva, es complicado de producir y bastante caro para el consumidor. El de la foto es de los Alpes y lo sirvieron recién sacado de la nevera, que no de una cava. Parece ser que sí los están elaborando de más calidad cerca del Monte Fuji, pero nosotros no tuvimos la suerte de encontrarlos.

Vino japonés

Sake

A falta de vino de uva, bueno es el «vino de arroz», aunque la denominación no sea correcta. Ya sea frío -para Jota- o caliente para una servidora, nos acompañó en cada una de nuestra cenas y otras tantas comidas. Un verdadero mundo por descubrir.

Sake

Té verde

Los japoneses lo beben como si fuera agua y bien que hacen. Aunque al principio extrañarás su amargo sabor, es un refresco sano y repleto de propiedades beneficiosas para la salud.

Té verde

Umeshu

Elaborado con ciruelas, no te sorprendas cuando veas que los nipones lo beben mezclado con refrescos o, incluso, té verde. Para mi gusto es demasiado dulce, pero merece la pena probarlo.

Umeshu

Zumo de yuzu

Lo descubrimos en el Nishiki Market de Kioto y, además, exprimido al instante. El yuzu es un cítrico autóctono cada vez más de moda en la cocina asiática.

Zumo de yuzu

Venga, confiesa que te ha entrado un poco de hambre. Y tú, ¿conoces alguna otra delicia para comer en Japón que debamos probar cuando regresemos? ¡Cuéntanoslo!

Ocho visitas a ‘Cocinandos’ en ocho platos para recordar

Cochinillo asado con melocotón Cocinandos

Si sois lectores habituales de este blog y seguís nuestras redes sociales, conoceréis de sobra la debilidad que tenemos por Cocinandos. Este restaurante leonés está galardonado con una estrella Michelin. Y a sus mandos se encuentra la pareja formada por Yolanda León y Juanjo López.

En este post, hemos querido recopilar los platos que más nos han gustado en las ocho visitas que llevamos hasta la fecha. Y por qué tantas, os preguntaréis. Muy sencillo: la relación calidad-precio, con un menú degustación por 55 euros (precio 2020), y la opción de maridaje, es incomparable en la Ciudad del Bernesga. Y, posiblemente, en toda Castilla y León.

Pero, sin duda, el motivo principal es que allí, gracias a la hospitalidad de todo el equipo, nos sentimos como en casa.

Nuestros platos preferidos en Cocinandos

1. Mini bollo chino de hongos al vapor

En Cocinandos fueron unos visionarios elaborando los bollitos chinos al vapor que tan de moda se han puesto en la gastronomía española. Se sirve sobre una minúscula cesta de mimbre. Y los preparan de diferentes maneras, siendo el de hongos y el de Cecina de León los dos que hemos podido catar hasta ahora. Pero es un aperitivo tan sabroso y original que no nos importaría que estuviera presente en cada repertorio.

2. Bacalao con guiso de hongos y garbanzos de pico pardal con su jugo

Lo probamos en nuestra primera comida en Cocinandos. Entonces, fue uno de los platos más aplaudidos por la increíble textura del pescado fresco. Ellos mismos lo ‘salan’ hasta dar con la intensidad deseada, sobre un fondo memorable. Perfecta combinación de técnica y equilibrio al que la ternura de los garbanzos leoneses, que se asimilan al pico de un pardal o gorrión, aporta un toque extra.

Bacalao con guiso de hongos y garbanzos de pico pardal con su jugo Cocinandos

3. Tartar de tomate, bogavante y ajoblanco

En esta ocasión, degustamos uno de los menús más redondos que recordamos. Un plato con una más que generosa ración de este preciado marisco por semejante precio es para tener en cuenta y, desde luego, no olvidar fácilmente. La frescura y dulzura del tomate, en perfecto contraste con el punto ácido del ajoblanco. Una creación ‘muy leonesa’, como explicaba Juanjo con su habitual sentido del humor.

4. Carpaccio de presa ibérica, boletus, almendras fritas y helado de mostaza

Dentro de la interesante oferta de Buscasetas 2013, encontramos esta pequeña joya con cuatro sabores y texturas totalmente diferentes, pero que unidos conseguían un bocado brillante. La delicadeza de la carne y la potencia de las setas, junto al picante del helado y el toque de los frutos secos, resultó sublime.

Carpaccio de presa ibérica, boletus, almendras fritas y helado de mostaza Cocinandos

5. Cochinillo asado con melocotón

El cochinillo es otro de los fuertes del estrella Michelin leonés. La corteza, siempre crujiente, y la carne, jugosa y en su punto exacto. Este cochinillo asado con melocotón, su hueso, foie de pato y jugo de piñones es toda una obra de arte.

Cochinillo asado con melocotón Cocinandos

6. Cigala asada, tartar de quinoa, cecina, brevas y gazpachuelo

Pura fusión peruano-cazurra para un excelente tartar de quinoa y Cecina de León que acompaña una cola de marisco apenas pasada por la plancha. Se adorna con un suavecísimo gazpachuelo para resaltar aún más el dulzor de unas sencillas brevas. Impecable.

Cigala asada, tartar de quinoa, cecina, brevas y gazpachuelo Cocinandos

7. Manzana dorada, avellanas y queso

De todos los postres que hemos podido degustar, este fue uno de los que se grabó en nuestra retina por la belleza de la composición y la notoriedad de sabores del trío manzana reineta-bizcocho de avellanas-queso mascarpone, dibujado en el plato como si de un bodegón se tratara.

8. Bombones de queso de oveja con gelatina de tomate

Es el detalle que, junto a unas gominolas de elaboración propia, siempre cierra el menú de Cocinandos. Se preparan rallando queso “con un rallador fino que antes humedecemos con un poco de leche y juntado con dados pequeños de una gominola que hemos hecho con jugo de tomate, pectina neutra y acido cítrico”. El queso utilizado, Pastor del Esla, de la zona de Valencia de Don Juan, es de leche curada de oveja.

Bombones de queso de oveja con gelatina de tomate Cocinandos

Siempre que los bombones llegan a la mesa, Juanjo me hace la misma pregunta con una gran sonrisa: «¿Por qué les haces foto si ya tienes la misma tropecientas veces?». Y yo pienso: «Porque la foto puede ser parecida, pero cada experiencia en Cocinandos forma parte de un recuerdo que, siempre, asociamos con la felicidad… y esos bombones ponen el broche final a cada una de esas experiencias felices».

Restaurantes en Oviedo: dónde comer en la capital de Asturias

Chuletón especial de buey asturiano con pimientos, en ‘La Pumarada’

1. Casa Fermín (San Francisco, 8)

Sin duda, Casa Fermín es nuestro favorito entre los restaurantes de Oviedo. Su sorprendente menú degustación por 70 euros y una excelente carta de vinos lo convierten en imprescindible para cualquier amante de la gastronomía. Cuatro generaciones han pasado por una cocina vanguardista que sigue siendo fiel a las tradiciones asturianas y, sobre todo, al producto de temporada. Os mostramos algunos de los platos que más nos gustaron, pero podéis leer el post completo de nuestra experiencia en Casa Fermín aquí.

Restaurantes en Oviedo Taco de salmón ahumado con yogur, aceite de vainilla y germinados, en ‘Casa Fermín’
Taco de salmón ahumado con yogur, aceite de vainilla y germinados, en ‘Casa Fermín’
Vieiras marinadas con guacamole, fruta y vinagreta de frambuesa, en ‘Casa Fermín’
Vieiras marinadas con guacamole, fruta y vinagreta de frambuesa, en ‘Casa Fermín’
Restaurantes en Oviedo Sopa de tomate con helado de aceite de oliva, en ‘Casa Fermín’
Sopa de tomate con helado de aceite de oliva, en ‘Casa Fermín’

2. Gloria (Cervantes, 24)

El local informal del chef asturiano con más Estrellas Michelin en su haber es una tradicional casa de comidas. En Gloria, Nacho Manzano ha querido proponer platos de toda la vida que le gusta comer fuera de casa. Y lo hace en forma de raciones, medias y tapas, homenajeando a su abuela Gloria. Cremosas croquetas, la suave ensaladilla, originálisimos preñadinos y la fabada son para quitarse el sombrero. Al igual que ‘el pan’, que se sirve en forma de tortos de maíz en otro de los mejores restaurantes de Oviedo. (Precio medio: 30 euros).

Ensaladilla rusa con mayonesa canalla, en ‘Gloria’
Ensaladilla rusa con mayonesa canalla, en ‘Gloria’
Preñadinos con muchísima sorpresa, en ‘Gloria’
Preñadinos con muchísima sorpresa, en ‘Gloria’
Restaurantes en Oviedo Croquetas de jamón, en ‘Gloria’
Croquetas de jamón, en ‘Gloria’
Restaurantes en Oviedo Fabada asturiana, en 'Gloria'
Fabada asturiana, en ‘Gloria’

3. La Taberna del Zurdo (Cervantes, 27)

Situada justo enfrente de Gloria, La Taberna del Zurdo cuenta con más de 10 años de andadura. Recetas clásicas en otro de los restaurantes de Oviedo. Croquetas de jamón ibérico o tomates ‘asaos’, anchoas y afuega´l pitu se dan la mano con otras más innovadoras, como dim-sum de gambas, jengibre, verduritas y soja o tempura de calamares en su tinta. El cachopo y el arroz nos resultaron de lo más insulso. (Precio medio: 30 euros).

‘Dim-sum’ de gambas, jengibre, verduritas y soja, en ‘La Taberna del Zurdo’
‘Dim-sum’ de gambas, jengibre, verduritas y soja, en ‘La Taberna del Zurdo’
Restaurantes en Oviedo Tomates asaos, anchoas y afuega´l pitu, en ‘La Taberna del Zurdo’
Tomates asaos, anchoas y afuega´l pitu, en ‘La Taberna del Zurdo’
Croquetas de jamón ibérico, en ‘La Taberna del Zurdo’
Croquetas de jamón ibérico, en ‘La Taberna del Zurdo’
Restaurantes en Oviedo Calamares en tempura de tinta, en ‘La Taberna del Zurdo’
Calamares en tempura de tinta, en ‘La Taberna del Zurdo’

4. La calle Gascona

No todo van a ser restaurantes en Oviedo donde comer o cenar a la carta. Gascona es la calle más famosa y gamberrra por el sinfín de sidrerías que alberga. El lugar perfecto para picar algo por poco dinero y con unas cuantas botellas de sidra recién escanciada (alrededor de 3 euros cada una y con tapa de cortesía).

La mayoría de locales cuenta también con terraza donde, si el tiempo acompaña, disfrutar de unos chipirones a la plancha o pulpo a la brasa. Nuestro favorito, al menos para comer una buen chuletón de ternera asturiana a la piedra, es La Pumarada, con 600 gramos de la carne más tierna que uno pueda imaginar para preparar al gusto y por 34 euros.

Restaurantes en Oviedo Chuletón especial de buey asturiano con pimientos, en ‘La Pumarada’
Chuletón especial de buey asturiano con pimientos, en ‘La Pumarada’
Chipirones a la plancha en la calle Gascona
Chipirones a la plancha en la calle Gascona
Pulpo a la brasa en la calle Gascona
Pulpo a la brasa en la calle Gascona

¿Conoces la capital asturiana? ¿Nos recomiendas otros restaurantes en Oviedo que no podamos dejar de visitar?

‘Tondeluna’, las tapas de Francis Paniego en Logroño

Yogur de foie gras y caviar de vino tinto Tondeluna Logroño

Tondeluna es una pequeña aldea que se encuentra dentro del valle del Oja, muy cerca de Ezcaray. Allí se encuentra el Hotel Echaurren, cuyo propietario, Francis Paniego, regenta el gastrobar al que da nombre la aldea logroñesa.

Comedor

Ofrece una carta pequeña, pero selecta y con diferentes menús: Compartir, por 60 euros (precio para dos personas) y otro degustación de 50 euros por persona.

Nos dieron el chivatazo de que la ensaladilla rusa con mayonesa aireada y láminas de pan era una de las especialidades de la casa. Y no nos defraudó en absoluto. La mayonesa es de sifón, lo que le da una esponjosidad única y una textura mágica.

Ensaladilla rusa Tondeluna Logroño

Hemos de confesar que el yogur de foie gras y caviar de vino tinto (dedicado a Quique Dacosta) lo pedimos porque nos apetecía recordar una de las tapas que comimos en Vuelve Carolina, uno de los restaurantes del cocinero afincado en la Comunidad Valenciana. Espectacular.

Yogur de foie gras y caviar de vino tinto Tondeluna Logroño

Seguimos con un huevo de corral cocinado a 65º y luego frito con puntillas, patatas y chorizo riojano, sencillamente, delicioso.

Huevo de corral, patatas y chorizo riojano Tondeluna Logroño

La panceta cocinada a baja temperatura con alcachofas y puré de manzana es un plato que hay que probar para comprenderlo. ¿Panceta, alcachofa y manzana? Pues la combinación resulta tan original como exquisita.

Panceta a baja temperatura Tondeluna Logroño

La hambuguesa homenaje a David Chang, chef de Momofuku

No podíamos dejar de probar la hamburguesa de Tondeluna. Bueno, en realidad se llaman panecillos al vapor con nuestra hamburguesa de solomillo, jengibre y ajos tiernos salteados. La receta es de David Chang, chef del local neoyorkino Momofuku: carne picada de solomillo con un toque de jengibre. Servida en un delicioso bollo de pan cocido al vapor y que se hace cada día en la cocina de este local.

Hamburguesa Tondeluna Logroño

Se acerca la hora del postre y nos decantamos por una de nuestras debilidades, mojito con ensalada de plátano y menta. Muy refrescante, aunque un pelín ácido (se lo perdonamos).

Mojito Logroño

Para acompañar este homenaje elegimos un blanco de Rueda, Marqués de Riscal, que nos ofrece Luisa, la costilla de Francis Paniego, con quien forma el binomio perfecto.

Marques de Riscal

Restaurantes en Chamberí: nuestra pequeña guía gastronómica

Escabeche filipino de bonito Chifa

No tienen nada que ver uno con otro, ni sus cocinas, chefs, público o decoración, pero nos encantan. Nuestro antoguo barrio madrileño ofrece una de las mejores ofertas gastronómicas de la ciudad y queremos enseñaros esos sitios donde nos sentimos como en casa y disfrutamos cual enanos. Si alguna vez nos perdemos, ya sabéis dónde encontrarnos. Descubre los mejores restaurantes en Chamberí.

Dónde comer en Chamberí

1. Lakasa (Plaza del Descubridor Diego de Ordás)

César Martín Cruz pilota los mandos de nuestra primera recomendación de restaurantes en Chamberí. Especialistas en platos con caza, el joven equipo de Lakasa consigue que el tartar de lubina salvaje, los buñuelos de Idiazabal o la hamburguesa de carne de Guadarrama cortada a cuchillo permanezcan en el recuerdo durante mucho tiempo.

Buñuelos de Idiazabal Lakasa
Buñuelos de Idiazabal, en ‘Lakasa’
Tartar de lubina salvaje Lakasa Restaurantes en Chamberí
Tartar de lubina salvaje, en ‘Lakasa’

2. Bacira (Calle del Castillo, 16)

Aunque la primera vez nos acercamos a probar el menú del día, finalmente nos dejamos seducir por su carta, con un puñado de platos que pueden degustarse en forma de media ración. Algunos de ellos tan divertidos como ‘risoteo’ de setas con jamón, un tiradito de vieiras hecho nigiri o ‘nuestra versión del Drácula’, con auténtico sabor al famoso polo de nuestra infancia. Gabriel Zapata, Vicente de la Red y Carlos Langreo forman el equipo ganador en Bacira.

Tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa Bacira Restaurantes en Chamberí
Tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa, en ‘Bacira’
Anguila ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy Bacira
Anguila ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy, en ‘Bacira’

3. La Manduca de Azagra (Sagasta, 14)

Casi haciendo frontera con Malasaña, se encuentra el restaurante navarro por excelencia, lugar de reunión de famosetes y políticos de diversa índole. No dejes que eso te eche para atrás, ya que en su carta ofrece verduras de temporada que llegan cada mañana desde su huerta en Azagra. Además de un buen puñado de carnes (cordero, rabo de toro, foie) y pescados (besugo, rape, lubina) de primerísima calidad y una completa carta de vinos. La Manduca de Azagra es apuesta segura entre los restaurantes en Chamberí.

Pimientos de cristal La Manduca de Azagra Restaurantes en Chamberí
© La Manduca de Azagra

4. Ponzano (Ponzano, 12)

Materia prima de primerísima calidad en un local que ha sabido aguantar bien el tirón y fama que desde hace meses tiene la calle de Ponzano, para muchos la más gastronómica de Madrid. Déjate asesorar por Paco, su dueño. Especialistas en escabeches (bonito, lengua, lomo de orza, perdiz…), casquería y setas, preparan una chuleta de vaca vieja de Villagodio que quita el sentido. Además de chipirones, rodaballo, pulpo, tomate ‘pata negra’, piparras, chistorra… ¡Un vicio entre los restaurantes en Chamberí!

Escabeche de bonito Ponzano 12
Escabeche de bonito, en ‘Ponzano’
Chuleta de vaca vieja Ponzano 12 Restaurantes en Chamberí
Chuleta de vaca vieja, en ‘Ponzano’

5. Sala de Despiece (Ponzano, 11)

Como si de una Sala de Despiece se tratara, con ganchos y lavabos que recuerdan a un espacio industriale, este local se llena a diario a la hora de comer y cenar para ver y ser visto. Buena RCP y algunas tapas con presentaciones de lo más sorprendentes entre los restaurantes en Chamberí, como chuletón cenital o solomillo de tomate navarro.

Solomillo de tomate de Navarra Sala de Despiece Restaurantes en Chamberí
Solomillo de tomate de Navarra, en ‘Sala de Despiece’
Steak tartar con salsa de ostras Sala de Despiece
Steak tartar con salsa de ostras, en ‘Sala de Despiece’

6. Lúa (Eduardo Dato, 5)

Inspirado en las recetas tradicionales de nuestra abuelas y madres, el gallego Manuel Domínguez ofrece dos menús por 72 y 98 euros, este último armonizado con diferentes vinos. Lúa cuenta con una apetecible terraza y zona de barra con una carta de platos basados en la cocina tradicional de Galicia. Un must entre los restaurantes en Chamberí.

Raya en caldeirada sobre arroz verde apio, chile y alga wakame Lúa Madrid Restaurantes en Chamberí
Raya en caldeirada sobre arroz verde apio, chile y alga wakame, en ‘Lúa’
Carrillera de ternera de reducción de curry verde con shiitake salteado y espuma de elote blanco Lúa Madrid Restaurantes en Chamberí
Carrillera de ternera de reducción de curry verde con shiitake salteado y espuma de elote blanco, en ‘Lúa’

7. Cervecería del Río (Olid, 14)

Bar de toda la vida regentado por dos simpáticos hermanos e ideal para cañas, menú del día o raciones caseras. Su especialidad son las setas, con buenas ofertas en boletus o níscalos, que preparan guisados y son una verdadera delicia. Al igual que tigres, callos o unas simples alitas de pollo. Si planeas una tarde en la Plaza de Olavide, recuerda que su oferta gastronómica deja mucho que desear y, aunque del Río no tiene terraza, seguro que no te arrepientes del cambio.

Boletus a la plancha Cervecería del Río Madrid Restaurantes en Chamberí
Boletus a la plancha, en ‘Cervecería del Río’
Níscalos guisados Cervecería del Río Madrid
Níscalos guisados, en ‘Cervecería del Río’

8. Chifa (Modesto Lafuente, 64)

Su línea es la misma que su nombre, utilizado en Perú para referirse a la cocina traída y adaptada al paladar peruano por los inmigrantes chinos. Carta reducida, pero potente y no apta para paladares demasiado delicados. Si puedes, siéntate a la barra de Chifa para disfrutar en primera línea y termina con una refrescante batida mojadita en esta ya clásico entre los restaurantes en Chamberí.

Escabeche filipino de bonito Chifa Restaurantes en Chamberí
Escabeche filipino de bonito, en ‘Chifa’
Cuadril saltado Chifa
Cuadril saltado, en ‘Chifa’

9. El Paisano (Alburquerque, 15)

Especializado en arroces caldosos y asados para llevar, además de pescados frescos y carnes rojas. Nos encanta dejarnos caer por su barra para degustar sus sublimes callos a la madrileña y almejas a la marinera. En la carta del comedor ofrecen un cochinillo que poco tiene que envidiar al de Casa Botín (en nuestra modesta opinión).

Callos a la madrileña El Paisano Madrid Restaurantes en Chamberí
Callos a la madrileña, en ‘El Paisano’
Almejas a la marinera El Paisano Madrid
Almejas a la marinera, en ‘El Paisano’

10. Taberna el 2 de Sagasta (Sagasta, 2)

Auténtica y castiza taberna inaugurada en 1880, decorada con decenas de fotografías del Madrid antiguo y regentada por un amable matrimonio. Sirven un canapé frío a elegir –sobrasada o queso de Cabrales– con cada bebida. Y, dependiendo del día, lo acompañan con unas rodajas de embutido o un plato de palomitas de maíz. Buenas cañas y excelente vermut, además de vinos que se pueden pedir por frascas. Un bar con encanto.

Aperitivo Taberna el 2 de Sagasta
Aperitivo en ‘Bar Sagasta’

11. Sidrería Diego (Hartzenbusch, 6)

Un pedacito de Asturias entre los restaurantes en Chamberí. Este establecimiento casi familiar es perfecto para degustar raciones, sartenes, carnes rojas y dos menús del día por 12 o 16 euros. La cuchara la bordan con fabada, fabes con almejas, arroz con bogavante o verdinas, que puedes regar con unas botellas de sidra escanciada en un simpático aparato automático. Puedes leer el post completo de Sidrería Diego aquí.

Fabada asturiana Sidrería Diego Madrid Restaurantes en Chamberí
Fabada asturiana, en ‘Sidrería Diego’
Arroz con bogavante Sidrería Diego
Arroz con bogavante, en ‘Sidrería Diego’

12. El Doble (Ponzano, 58)

Probablemente, las cañas mejor tiradas de Chamberí y, si es en forma de doble, mejor. La tapa de cortesía suele ser una banderilla o patatas fritas. Pero, si prefieres rascarte el bolsillo, puedes catar marisco cocido a diario en su propia cocina. Además de raciones de ibéricos o conservas gallegas. Presumen de clientes VIP en sus paredes.

Doble y tapa El Doble Ponzano Madrid
Doble y tapa en ‘El Doble’

13. La Ardosa (Santa Engracia, 70)

La tasca por autonomasia donde también se puede comprar vino. Muy buenas bravas y boquerones. Y, para los más atrevidos, zarajos (intestinos de cordero lechal marinados y envueltos en sarmiento).

Zarajos La Ardosa Madrid
Zarajos, en ‘La Ardosa’

14. Petisqueira I (Churruca, 6)

Aunque, en realidad, delimita con Chamberí, nuestro último descubrimiento es el sitio ideal de jóvenes y no tan jóvenes a los que les gusten las tapas generosas. Casi a modo de ración, acompañan cada bebida con un buen plato de ‘chicha’. Ya sea en forma de patatas con salchichas o chorizo, mini hamburguesas, albóndigas o un cuarto de tortilla de patatas. Vamos, para salir cenado con 4 vinos por 10 euros. Recordad que la cantidad no implica máxima calidad…

Tapa de cortesía Petisqueira Madrid
Tapa de cortesía en ‘Petisqueira’

15. Jimbo Smokehouse (Plaza del Descubridor Diego de Ordás, 4)

‘La esencia de la comida ahumada americana y las mejores cervezas artesanales’ es la carta de presentación de Jimbo Smokehouse. No admite reservas y es tu sitio entre los restaurantes en Chamberí si te gusta la carne. Tacos de pulled pork, costillas, alitas de pollo de corral ahumadas y fritas con salsa de miel y chile chipotle.. O mac ‘n’ cheese con salsa de cheddar madurado y cobertura de panko se sirven en informales bandejas para degustar con las manos, mancharse mucho y relamerse.

Cortes de carne Jimbo Smokehouse Madrid Restaurantes en Chamberí
Guarniciones en Jimbo Smokehouse Madrid

¿Conoces nuestro barrio? ¿Hay otros restaurantes en Chamberí que no debamos dejar de visitar?

Restaurante Baluarte Soria, la cocina de Óscar García Marina

Raviolis de pato Baluarte Soria

Restaurante Baluarte Soria nació a finales de 2008. Óscar García Marina, premio al Mejor Cocinero de Castilla y León en 2013, decidió trasladarse desde Vinuesa, donde trabajaba en Alvargonzález, hasta un emblemático edificio en pleno centro de Soria.

Allí, tras una impresionante entrada de piedra, se encuentra un local luminoso con modernas y amplias mesas. Para disfrutar de la que probablemente sea la mejor cocina de la Ciudad de los Poetas y una de las más prometedoras de Castilla y León.

Fachada del restaurante Baluarte en Soria
Fachada del restaurante ‘Baluarte’, en Soria

Especialidades micológicas y la trufa como estrella en Baluarte Soria

Los fogones de Restaurante Baluarte Soria se han especializado en platos con setas y trufas. Por lo que el otoño es una de las mejores épocas del año para visitarlo. Nuestra comida fue unas semanas antes y coincidió con un nuevo menú que iniciaron de cara al verano y que consistía en diferentes tapas maridadas con cerveza. Como no nos atrajo demasiado, nos inclinamos por la carta, en la que no se diferencian entrantes de primeros y segundos.

Compartimos varios platos: unos jugosos boletus salteados con cortezas crujientes, finas y sin apenas grasa. Un delicado huevo con ensalada líquida y velo de panceta. Y un sorprendente y refrescante tomate con vinagreta de aceitunas y anchoas al aroma de menta. Nos gustó mucho el detalle de que emplataran cada uno de ellos -a excepción del huevo- como si se tratara de medias raciones individuales.

Boletus salteados con cortezas crujientes Baluarte Soria
Boletus salteados con cortezas crujientes
Huevo con ensalada líquida y velo de panceta Baluarte Soria
Huevo con ensalada líquida y velo de panceta
Tomate con vinagreta de aceitunas y anchoas al aroma de menta Baluarte Soria
Tomate con vinagreta de aceitunas y anchoas al aroma de menta

Restaurante Baluarte Soria ofrece creaciones armoniosas y sin estridencias donde prima el producto. Lomo de merluza con bisqué de marisco, rape frito con trompetas y hortalizas, sashimi de salmón, solomillo añojo con foie y gratén de queso, pichón de Bresse en dos cocciones con verduras… Los ravioli de pato con manzana son para el recuerdo. Y el rulo de cordero con panadera y brotes tiernos, un guiso serio y contundente.

Unas cuantas elecciones dulces y una carta de vinos no demasiado extensa, pero con un excelente Godello, rematan una experiencia muy recomendable. También cabe destacar la amabilidad del personal y del propio Óscar, que se encarga de saludar personalmente a cada comensal y recibir el feedback de los mismos.

Rulo de cordero con panadera y brotes tiernos
Rulo de cordero con panadera y brotes tiernos
Raviolis de pato Baluarte Soria
Ravioli de pato con manzana
Coulant de chocolate con sorbete de mojito
Coulant de chocolate con sorbete de mojito
Louro Godello
We love Godello!

Restaurante Baluarte Soria se encuentra en la calle Caballero, número 14, junto a la Diputación Provincial de Soria. Está galardonado con una Estrella Michelin desde 2016.

*Nuestra visita fue en 2015, coincidiendo con el Tren Campos de Castilla, cuando todavía ofrecían la opción de comida a la carta. Actualmente, solo ofrecen dos menús degustación. Por 62 y 71 euros, respectivamente.

Comer en Viena: pistas gastronómicas para devorar la ciudad

Plachutta Viena

Viena es una ciudad fantástica para disfrutar de lo que denominamos ‘Turismo Gastronómico’. Básicamente consiste en exprimir al máximo la oferta cultural del destino y hacer de cada alto en el camino un descubrimiento culinario. En esta entrada, os proponemos un recorrido por la capital austriaca en función de un amplio abanico de establecimientos para probar lo mejor de su cocina y productos. Descubre dónde comer en Viena.

Restaurantes en Viena

1. Café Mozart

Una manera perfecta de empezar el día es hacerlo con un típico desayuno en el cinematográfico Café Mozart. Ubicado en el número 2 de Albertinaplatz, abre desde las 8 de la mañana. Y, entre otras vicisitudes históricas, fue escenario de una obra culmen del séptimo arte, El Tercer Hombre, protagonizada de Orson Wells. Dispone de una larguísima carta de cafés e infusiones que, acompañada de la mejor repostería local, hará las delicias del viajero. Imprescindible, el café vienés. Y, si quieres comer en Viena, también ofrece un menú de 11:30 a 15 horas.

Café Mozart Viena

2. Naschmarkt

La segunda visita para comer en Viena, si no te pierdes entre las majestuosas avenidas vienesas, es Naschmarkt, uno de los mercados más concurridos. Frutas, verduras, carnes, pescados, mariscos, conservas, dulces, vinos y un sinfín de productos para degustar a mediodía entre variados puestos y amables tenderos. Situado en la calle Wienzeile, tiene una extensión cercana a los dos kilómetros. Y alcanza su punto álgido los sábados, cuando se une con el rastro o ‘Flohmarkt’.

Naschmarkt Viena

3. Augustinerkeller Bitzinger

Para comer en Viena ofrecemos 3 alternativas. La primera y más recomendable son los sótanos de un antiguo monasterio que hay en los bajos del Museo Albertina, concretamente en Augustinerkeller Bitzinger. En un ambiente de antigua taberna, ofrecen la famosa ternera empanada, Wiener Schnitzel. En grandes bandejas para compartir que se acompañan de patatas con jamón frito (tiroler gröstl) o de espárragos de la tierra (marchfeld).

Augustinerkeller Bitzinger Viena

4. Caffe Restaurant Resselpark

La segunda opción para comer en Viena podría ser el Caffe Restaurant Resselpark, un tenderete levantado en la plaza del mismo nombre. Ideal para abrir boca con una reconfortante sopa de carne (rindsuppe). Continuar con las conocidas salchichas austriacas y cerrar la comanda con unas albóndigas de sémola de trigo (knödel). Si te toca un día despejado con algo de sol es mejor comer en la terraza del establecimiento para disfrutar de este rincón de Viena.

Caffe Restaurant Resselpark

5. Bocadillo en el metro de Viena

La tercera alternativa para comer en Viena resulta un poco descabellada dentro de esta selección. Pero el metro se convierte en una experiencia a tener en cuenta. La mayoría de las estaciones dispone de numerosos locales para resolver el almuerzo con un tentempié limpio, rico y barato. Ofrecen una amplia oferta de bocadillos, muy distinta en ingredientes a los nuestros en España. Combina panes exquisitos con verduras, quesos y ligeros fiambres. Puedes acompañar este aperitivo con un Red Bull, bebida nacional.

Bocadillo en el metro de Viena

6. Pastelería Demel

A media tarde, otra de las paradas imprescindibles es la Pastelería Demel, en el número 14 de Kohlmarkt. Solo su escaparate con lujosas réplicas de los Huevos de Fabergé invita a cruzar la puerta de este negocio centenario. Entre sus estanterías se puede encontrar una amplia variedad de dulces imperiales, recuerdo de aquella época de esplendor donde la repostería vienesa alcanzó cotas de fama internacional.

Pastelería Demel

7. Cervecerías de Viena

Irse de la capital de Austria sin probar alguna de sus fantásticas cervezas no tiene perdón. Son muchas las cervecerías que abundan a lo largo de sus calles. Por lo que apenas hay riesgo si uno se adentra en cualquiera de sus barras para pedirlas de barril o en botella, rubias o malteadas, frías o casi tibias, de burbujeo fino o algo amargas, negras o con pipas de calabaza. En fin, que debemos seguir con la ruta y tampoco es plan hacerla en zig zag.

Cervecerías de Viena

8. Kaffee Alt Wien

Para la cena os describiremos escenarios distintos. La atmósfera bohemia de Kaffee Alt Wien en la calle Bäckerstraße, mitad café, mitad comedor. Y punto de encuentro de estudiantes, músicos, pintores y turistas que, como nosotros, van buscando un plato de goulash. La referencia gastronómica para comer en Viena consiste en un estofado de carne con cebolla y pimentón. No hay mucho más dónde escoger, así que, no dudes en regarlo con unas copas de vino de la casa, austriaco suponemos. Mientras observas el ambiente tan distendido que te rodea.

Kaffee Alt Wien

9. Plachutta

Otra apuesta entre los restaurantes en Viena es Plachutta, en el 38 de Wollzeile. Para degustar su famoso tafelspitz, conjunto de cazuelas que da forma a este buey con verduras. El ritual arranca al verter primero el consomé. Continúa untando tuétano sobre una rebanada de pan negro. Y se cierra colocando la carne en un plato para saborearla con patatas salteadas, verduras, salsa de cebollino y rábano picante. Todo un espectáculo que si no estás atento te cobrarán al final en forma de propina obligatoria.

Plachutta Viena

10. Hotel Sacher

Como broche final a esta jornada, nada mejor que probar la tarta Sacher. Y en el hotel de mismo nombre, muy cerca de la Kärntner Straße. Allí sirven desde finales de siglo XIX esta obra de arte del universo repostero. Se compune de dos partes de bizcocho de chocolate separadas por una capa de mermelada de albaricoque. La cobertura de chocolate negro coronada por una nube de nata hace de este bocado una excusa perfecta para viajar a Viena.

Hotel Sacher

Cerramos esta entrada con una mención especial a los puestos de comida rápida para comer en Viena. Perfectamente reconocibles, se pueden encontrar en casi cualquier esquina del centro. Junto a la Ópera por ejemplo. Son ideales para degustar ese último bocado si está todo cerrado o te quedaste con hambre momentos antes de alcanzar un merecido descanso.

Kebab Viena

¿Has estado en esta bella ciudad austriaca? ¿Nos recomiendas otros restaurantes imprescindibles para comer en Viena?