Sapa, una ciudad de cuento en las montañas de Vietnam

Tren Sapa Fansipan

Esta ciudad montañosa se encuentra en la provincia de Lào Cai, a 1.600 metros de altitud. Ubicada a 6 horas en coche desde Hanói, fue una de las paradas durante nuestra ruta por el país asiático. Bellos arrozales, hoteles coloniales, aldeas locales, mercados… Famosa por su riqueza paisajista y mezcla de etnias, es el destino ideal en Vietnam para amantes de montaña y senderismo. Hay mucho que hacer en Sapa y lo contamos a continuación.

Una ciudad sacada de un cuento

Tras nuestro paso por urbes tan caóticas como Hanói o Ho Chi Minh, o repletas de turistas como Hoi An, cuesta imaginar que, en lo alto de una montaña, en medio del intenso verdor vietnamita, se pueda encontrar un remanso de paz como este. Y es que el largo trayecto hasta Sapa, que requiere recorrer la misma ruta de ida y vuelta, hace que no sea un lugar tan visitado. Aun así, nos llamó la atención que varias grandes cadenas hoteleras estuvieran construyendo sus proyectos en el centro del municipio. Así que imaginamos que, en breve, esperan que este sea otro de los destinos a tener en cuenta durante cualquier ruta por Vietnam.

En un pueblo de casas de colores que parece sacado de un cuento, el tráfico y el ajetreo de la vida diaria no existe. Con un pequeño pero bello casco antiguo, en él destacan la Catedral, el Ayuntamiento y el mercado. En este último, puedes aprovechar para comprar objetos de artesanía. Nosotros adquirimos un mantel tejido a mano tan bonito que lo guardamos para ocasiones especiales.

Edificio Sapa Vietnam
Sapa Vietnam
Mercado Sapa Vietnam
Regalos mercado Sapa Vietnam

Minorías étnicas de Sapa

Vietnam es un país multiétnico, con 54 grupos distintos. El más numeroso, Kinh o Viet, representa alrededor del 86% de la población. Los otros 53 son conocidos como ‘minorías étnicas’. En la provincia de Lào Cai habitan más de 20 minorías étnicas, muchas de ellas, en Sapa, como los Dao, Day, Kinh, Hmong, Tay o Xa Pho. Todos siguen conservando su propia identidad y contribuyen a la conservación del ecosistema local dedicándose al pastoreo y la agricultura. También, alquilando casas como alojamiento, haciendo funciones de guías o con la venta de souvenirs.

Mujeres Sapa Vietnam

Fansipan, el Techo de Indochina

Conocido como el Techo de Indochina por su altura (3.142m), el Pico Fansipan es una de las mayores atracciones que ver en Sapa. Con más de 2.000 variedades de flora y 327 de fauna, está reconocido como uno de los pocos lugares ecoturísticos de Vietnam.

Cómo llegar a Fansipan

Aunque existe la opcion de subir a su cima en un trekking de 2 días de duración, el teleférico nos pareció mucho más sencillo. El Sun World Fansipan Legend fue inaugurado en 2016. Con un nivel de 1.400 metros, recorre el trayecto en tan solo 15 minutos desde la Estación de Muong Hoa hasta la de Fansipan. Antes, puedes tomar un tren como el de la siguiente fotografía desde el centro de Sapa. Y sí, las vistas desde las cabinas no pueden resultar más fascinantes. Si padeces una enfermedad cardiovascular, no es recomendable esta excursión debido a los cambios de presión. Tampoco si sufres vértigo…

Tren Fansipan Sapa Vietnam
Teleferico Fansipan Sapa Vietnam
Arrozales Sapa Vietnam
Vistas camino a Fansipan Sapa Vietnam

Una vez en la estación, hay que subir cerca de 600 escalones hasta llegar a la cima mientras atraviesas un bellísimo complejo de pagodas. Como podéis ver en el siguiente vídeo, a nosotros no nos acompañó el tiempo en nuestra visita al Fansipan. Aun así, la experiencia fue increíble.

Fansipan Sapa Vietnam

Cómo ir de Hanói a Sapa

La alternativa más popular es un tren nocturno Hanói-Sapa. Hay varias compañías que operan este trayecto, pero la falta de baño privado no terminó de convencernos. El precio es de unos 35 dólares por trayecto.

King Express: salida desde Hanói: 22:00. Llegada a Lào Cai: 6:10.

Orient Express: salida desde Hanói: 21:35. Llegada a Lào Cai: 5:45.

Livitrans: salida desde Hanói: 21:35. Llegada a Lào Cai: 5:30.

Pumpkin Express: salida desde Hanói: 21:10. Llegada a Lào Cai: 5:30.

Sapaly Express: salida desde Hanói: 22:00. Llegada a Lào Cai: 6:17.

Estos trenes te dejarán en la estación de Lào Cai, y desde allí podrás llegar a Sapa en autobús o taxi.

También puedes ir de Hanói a Sapa en autobús, muchos de ellos con camas, en un trayecto de 6 horas. Nos encontramos con uno de estos coloridos vehículos de Sapa Express en una de las paradas que realizó nuestro conductor.

Sapa Express

Nosotros elegimos una furgoneta con chófer privado de la compañía EcoSapa que por 50 dólares ida y vuelta nos llevó a nuestro destino en 6 horas, con dos paradas de 25 minutos. Por precio y comodidad, nos pareció la mejor opción.

¿Dónde dormir en Sapa?

Aira Boutique Sapa Hotel & Spa

Son muchos los alojamientos en Sapa, la mayoría de ellos repletos de encanto. Nosotros buscábamos uno que nos permitiera caminar hasta el centro. También, que tuviera vistas a las montañas y servicio de spa, ya que nos apetecía relajarnos tras un par de semanas recorriendo Vietnam. Nos decantamos por el Aira Boutique y reservamos una suite excutive con terraza hacia la impresionante panorámica del Fansipan y el pintoresco valle Muong Hoa. Otras comodidades son su enorme cama de 2 metros, zona de estar o minibar gratuito.

Habitacion Aira Boutique Sapa Hotel & Spa Vietnam
Lavabo Aira Boutique Sapa Hotel & Spa Vietnam
Terraza Aira Hotel Sapa Vietnam
Tren Sapa Fansipan
Piscina Aira Boutique Sapa Hotel & Spa Vietnam
Vistas Aira Boutique Sapa Hotel & Spa Vietnam

El restaurante del Aira Boutique Sapa Hotel & Spa ofrece especialidades vietnamitas exquisitamente presentadas y elaboradas con los productos más frescos. Así que ese fue nuestro refugio gastronómico durante los días que estuvimos en la ciudad. También disfrutamos de unos desayunos de ensueño y el llamado ‘té de la tarde’, con bebidas calientes y bollería.

Estamos seguros de que, antes o después, y por todos lo motivos que habéis visto anteriormente, Sapa terminará siendo uno de los lugares más visitados de Vietnam. Motivos no le faltan.

Qué ver en Frankfurt, la ciudad alemana del Apfelwein

Terrazas río Frankfurt

Arrasada en la Segunda Guerra Mundial, Frankfurt (o Fráncfort del Meno) ha renacido de sus cenizas para convertirse en el centro financiero de Europa. Ciudad de altísimo nivel adquisitivo, su carga artística y cultural se reflejan a la perfección en casi una cuarentena de museos, galerías de arte e imponentes rascacielos. Se ha ganado el sobrenombre de Mainhattan, juego de palabras que une el nombre en alemán del río Meno (Main) y el barrio de Nueva York. Cuna de Goethe y sede de más de 400 entidades bancarias de todo el mundo, hay mucho que ver en Frankfurt.

Qué hacer en Frankfurt

1. Pasear por Römerberg

El centro neurálgico de la Ciudad Vieja es una de las atracciones turísticas más importantes que ver en Frankfurt. En ella puede contemplarse un conjunto de seis edificios tradicionales con entramados de madera, conocidos como Oszteile. Fueron construidos en los siglos XV y XVI y forman una de las imágenes más bonitas de toda la ciudad. En Römerberg puedes aprovechar para conocer el Museo Histórico de Frankfurt, dedicado a la historia de la villa, y descubrir la destrucción sufrida por la Segunda Guerra Mundial. En el centro de la plaza se erige la Fuente de la Justicia, que data de 1543.

Römerberg

2. Fotografiar Frankfurt desde la Torre de Meno

La Maintower o Torre de Meno es un imponente rascacielos que ver en Frankfurt. Con 200 metros de altura y 56 plantas, desde su observatorio contemplarás unas vistas de infarto. En verano, abre de 10:00 a 21:00 de domingo a jueves, y de 10:00 a 23:00, viernes y sábados. En invierno, hasta las 19:00 de domingo a jueves, y hasta las 21:00 en fin de semana.

Vistas Torre de Meno Frankfurt
Vistas desde la Torre de Meno Frankfurt

3. Envidiar la casa donde nació Goethe

Uno de los museos que ver en Frankfurt es el hogar donde nació y vivió uno de los novelistas más geniales. La casa de Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) es una mansión de cuatro plantas donde se puede observar el poder adquisitivo de la familia del autor y a la que se puede acceder previo pago de 7 euros.

En la planta baja se ubicaban cocina y salones sociales. Actualmente, también es la recepción de la casa-museo, donde deberás dejar bolsos y mochilas. Primera planta: salón y sala de música. Segunda planta: dormitorios de los padres, del propio Johann y de su hermana Cornelia. También podrás ver la biblioteca y la sala de estudios, con una enorme librería. Última planta: en ella se exponen documentos originales de la obra de Goethe y algunos de sus primeros poemas de juventud.

Casa de Goethe

4. Beber Apfelwein

Beber Apwelwein (o Ebbelwoi, como lo denominan los locales) es, sin duda, una de las mejores cosas que hacer en Frankfurt. Y si es en las antiguas tabernas de sidra del barrio de Sachsenhausen, aún más. Con un contenido alcohólico entre 5 y 7 grados, este vino de manzana es la bebida exclusiva de algunos establecimientos como el Adolf Wagner, del que hablamos un poco más abajo. Como dato curioso, el Ebbelwei-Expreß es una línea de tranvía que opera fines de semana y días festivos. Su recorrido pasa por la zona denominada Ebbelweiviertel, del barrio de Sachsenhausen. Su precio es de 8 euros y a bordo se sirven Apfelwein y bretzel.

Apfelwein Frankfurt

5. Patear la Orilla de los Museos

La Orilla de los Museos está considerada una de las zonas museísticas más importantes de Alemania y Europa. Y es que en ambas riberas del río Meno se pueden encontrar nada menos que 37 museos, algunos de ellos, de primer nivel. El Museo Judío de Frankfurt, el Alemán del Cine, Etnológico, de Artes Decorativas, Arquitectura, Comunicación… Si dispones de tiempo suficiente, hazte con un pase que permite la entrada a cada uno de ellos. Es válido durante un año y su precio es de 89 euros. Existe una entrada familiar por 150 euros.

6. Sobrecogerse ante los Stolpersteine de Frankfurt

Hace ya más de dos décadas que el artista alemán Gunter Demnig coloca piedras delante de casas donde víctimas del nazismo tuvieron su última residencia voluntaria. En estas pequeñas placas se inscribe el texto «Aquí vivió», junto al nombre, año de nacimiento, año y lugar de deportación e información disponible sobre su destino. Judíos, homosexuales, gitanos, perseguidos políticos… Actualmente, hay cerca de 50.000 placas en más de 1.000 ciudades que no quieren olvidar el exterminio nazi. Algo que ver en Frankfurt con un nudo en el estómago.

Stolpersteine Frankfurt

7. Admirar la Colegiata de San Bartolomé

Divisable desde muchos puntos de la urbe, la principal iglesia que ver en Frankfurt fue construida entre los siglos XIV y XV. Destruida por el fuego en 1867, fue reconstruida en la década de 1950. Recibe la distinción de Catedral Imperial porque en ella se llevaron a cabo coronaciones de reyes y emperadores desde 1356 hasta 1792. Pero, en realidad, no es una catedral pues no es la sede del obispo. De estilo gótico, la Colegiata de San Bartolomé resulta majestuosa se mire por donde se mire.

Colegiata de San Bartolomé

8. Inmortalizar al toro y al oso de la Bolsa de Frankfurt

La Bolsa de Frankfurt es la más importante de Alemania y la tercera a nivel mundial. En ella se negocian las acciones y fondos de las empresas más importantes del país. A sus puertas pueden contemplarse un toro y un oso, símbolos de las tendencias de mercado: toro (tendencia alcista) y oso (tendencia bajista), animales utilizados por su forma de atacar. Se puede visitar con un tour en inglés que has de reservar con antelación.

Toro y oso Bolsa de Frankfurt

9. Beber una cerveza alemana en alguna terraza de la ribera del Meno

Si el clima acompaña, pocos planes mejores que hacer en Frankfurt que sentarse en alguna de las terrazas a orillas del río Meno con una buena cerveza alemana. Muchas de ellas también ofrecen comida, así que puede ser el sitio ideal para hacer un descanso antes de seguir haciendo turismo por la ciudad.

Terrazas río Meno

10. Curiosear en el mercado de Kleinmarkthalle

Construido entre 1877 y 1879, el histórico mercado cubierto de Kleinmarkthalle es la última de nuestras propuestas que ver en Frankfurt. Ya sea para, simplemente, echar un vistazo, o adquirir productos como típicas salchichas envasadas al vacío, quesos germanos, embutidos o dulces, no te pierdas este curioso lugar. También es posible almorzar en algunos pequeños puestos. Abre de lunes a viernes, de 8 a 18 horas, y sábados, de 8 a 16 horas. Cierra domingos y festivos.

Kleinmarkthalle

Restaurantes en Frankfurt de comida alemana

Restaurant Klosterhof (Weißfrauenstraße, 3)

Inaugurado en 1936, debe su nombre a un cercano convento carmelita. Klosterhof es uno de los restaurantes en Frankfurt con horario ininterrumpido de cocina entre las 12 y las 22 horas. Comida alemana auténtica en un ambiente cálido y con más lugareños que turistas. Su beer garden es fantástico.

Zu den 12 Aposteln (Rosenbergerstrasse, 1)

Zu den 12 Aposteln es uno de los restaurantes en Frankfurt donde cenar en la calle en mesas compartidas es un verdadero placer. Platos típicos alemanes en generosas raciones y cerveza de elaboración propia. Un must.

Arenque Zu den 12 Aposteln
Wiener Schnitzel Zu den 12 Aposteln

Paulaner am Dom (Domplatz, 6)

Ambiente rústico, camareras vestidas con trajes típicos, comida alemana tradicional y una de las cervezas más famosas del mundo. ¿Alguien da más? Paulaner am Dom es uno de los restaurantes en Frankfurt donde degustar delicias teutonas con una enorme jarra bien fría. Paulaner es la sexta cerveza más vendida en el país, y una de las seis fábricas que la ofrecen para la Oktoberfest.

Adolf Wagner (Schweizer Str., 71)

La casa del Apfelwein y del Wiener Schnitzel se encuentra en pleno barrio de Sachsenhausen desde 1931. Largas mesas de madera, sabrosa comida alemana y un atractivo jardín hacen de Adolf Wagner uno de los restaurantes en Frankfurt absolutamente imprescindibles. Pide una jarra de vino de manzana (o dos) y ¡a disfrutar!

Jarra Apfelwein

Cómo moverse en transporte público por Frankfurt

El servicio de tranvías es uno de los medios de transporte más antiguos de la metrópolis. Cuenta con 9 líneas y es una forma repleta de encanto de acceder a los diferentes puntos de interés que ver en Frankfurt. Otras formas de moverse son el metro (U-Bahn, con 9 líneas que llegan a 87 estaciones) o el tren (S-Bahn).

Tranvía Frankfurt

Dónde dormir en Frankfurt

Como celebrábamos mi cumpleaños, nos dimos el capricho de reservar una habitación Westin Executive Club en The Westin Grand Frankfurt. Este tipo de estancia incluye acceso al Westin Club Lounge, donde se pueden disfrutar bebidas y snacks durante gran parte del día, además de un exquisito desayuno. También aprovechamos para relajarnos en su exquisito spa.

Cama The Westin Frankfurt
Piscina The Westin Frankfurt

¿Conoces esta interesante ciudad de Alemania? ¿Nos recomiendas otras cosas que hacer en Frankfurt?

Ho Chi Minh, un paseo por la antigua ciudad vietnamita de Saigón

Vietnamita en Ho Chi Minh

Con casi 9 millones de habitantes -y más de 10 millones de motos-, la antigua Saigón es una de las ciudades más grandes y pobladas del Sudeste Asiático. Su actual nombre, mucho menos romántico que el anterior, hace referencia al político, militar y poeta que fue primer ministro y presidente de la República Democrática de Vietnam. Convertido en uno de los destinos más turísticos del país, hay muchos lugares que ver en Ho Chi Minh. ¡Te los contamos!

Ho Chi Minh Vietnam

Qué ver en Ho Chi Minh

Dividida en 19 de distritos, el número 7, Phu Nhuan, es la zona de moda gracias a sus exclusivos restaurantes vietnamitas que contrastan con puestos callejeros auténticos. El bullicioso distrito 1, con la calle Phạm Ngũ Lão a la cabeza, es perfecto si quieres disfrutar de la vida nocturna de Ho Chi Minh. Además, alberga el mercado Bến Thành, la catedral de Notre Dame y el Palacio de la Independencia. En el número 3 podemos encontrar el Museo de los Vestigios de la Guerra de Vietnam, el Lago de la Tortuga o el parque Le Van Tam. También, brinda los mejores puestos para saborear cocina vietnamita, modernas cafeterías y sencillos bares de tallarines. Y el distrito 5 o barrio chino presume del Mercado Bình Tây, uno de los mejores para comprar productos frescos, así como de la pagoda de Tam Son.

1. Basílica de Notre-Dame

La Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción es uno de los símbolos arquitectónicos que ver en Ho Chi Minh. Fue construida a finales del siglo XIX por colonos franceses y se acoge a la religión católica.

Basilica de Notre Dame Ho Chi Minh Vietnam

2. Oficina Central de Correos

Levantada a finales del siglo XIX por Gustave Eiffel, la Oficina Central de Correos es uno de los edificios históricos más bonitos que ver en Ho Chi Minh. Ubicada en la plaza Cong Xa Paris, en pleno centro y frente a la Catedral de Notre Dame, en su fachada están grabados los nombres y rostros de algunos personajes de la época, como Benjamin Franklin o el inventor de la pila, el italiano Alessandro Volta. En su interior acoge una coqueta tienda de souvenirs.

Oficina Central de Correos Ho Chi Minh Vietnam

3. Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús

También conocida como Iglesia de Tan Dinh, fue construida a principios del siglo XX, cuando Vietnam era parte de la Indochina francesa. Pertenece a la archidiócesis católica y es de estilo romano. Es la segunda iglesia más grande que ver en Ho Chi Minh, tras la Basílica de Notre-Dame.

4. Mercado Ben Thanh

Localizado en el Distrito 1, es otro de los puntos turísticos que visitar en Ho Chi Minh. Ropa, calzado, complementos, artesanía, joyas, especias, frutos secos… En el Mercado Ben Thanh es posible encontrar casi de todo. Y, por supuesto, aprovechar para comer delicias vietnamitas en alguno de sus puestos.

Mercado Ben Thanh Ho Chi Minh Vietnam
Mercado Ben Thanh Ho Chi Minh

5. Museo de los Vestigios de la Guerra de Vietnam

Ya sabíamos que no iba a ser una visita fácil, al igual que nos ocurrió en Hiroshima o Auschwitz. Pero la realidad suele superar las expectativas. Y así fue en el Museo de los Vestigios de la Guerra de Vietnam. Dividido en varias partes, las más duras muestran los efectos del llamado ‘agente naranja’, así como fotografías de algunas atrocidades cometidas durante el conflicto bélico. De hecho, aquí se exhibe la famosa foto de la niña vietnamita corriendo por la carretera con la piel quemada. En el exterior se exponen tanques, aviones y diferentes vehículos. Un imprescindible que ver en Ho Chi Minh.

Museo de los Vestigios de la Guerra de Vietnam Ho Chi Minh Vietnam
Museo de los Vestigios de la Guerra de Vietnam

6. Pagoda del Emperador de Jade

Una de las pagodas más bonitas que visitar en Ho Chi Minh es también una de las más antiguas. Construida por la comunidad china entre 1892 y 1909, rinde tributo al Emperador de Jade. Según la tradición taoísta, era él quien decidía si una persona iba al cielo o a uno de los 10 infiernos. De entrada gratuita, su horario es de 6 de la mañana a 6 de la tarde.

7. Turtle Lake

Con un diámetro de unos 100 metros, Turtle Lake es uno de los rincones más bellos que ver en Saigón. En su interior, una alta torre de 34 metros surge como si de una gigante flor de loto se tratara. También, podrás admirar una fuente octogonal y una tortuga de metal con una piedra en la espalda donde leerás una lista de países que apoyan a la República de Vietnam. En la simbología nacional, la tortuga representa longevidad.

8. Calle Bùi Viện

Si hay un lugar turístico que ver en Ho Chi Minh, esa es la calle Bùi Viện. También conocida como ‘calle occidental’, está plagada de tiendas, restaurantes y locales de ocio nocturno. Al ser peatonal es fácilmente transitable, pero te advertimos que, por momentos, puede resultar algo asfixiante por la cantidad de viandantes, ruidos y olores que se juntan en ella.

Calle Bui Vien Ho Chi Minh Vietnam

9. The View Rooftop Bar

Ya que te encuentras en la zona con más marcha de Ho Chi Minh, no dejes de aprovechar para degustar un cóctel con vistas de infarto en The View Rooftop Bar. En su coqueta terraza decorada con decenas de tradicionales farolillos, podrás desconectar del bullicio.

The View Rooftop Bar Ho Chi Minh

10. Barrio chino o Cholon

Tam Son Hoi Quan, Phuoc An Hoi Quan, Thien Hau o Nghia An Hoi Quan son algunas de las pagodas con las que deleitarse en Cholon. El barrio chino es un punto imperdible que ver en Ho Chi Minh para disfrutar de su característica arquitectura. Aunque, sin duda, la mejor foto podrás tomarla en la mezquita de Cholon, un verdadero contraste de colores azulados entre templos budistas y altos edificios como el Hotel Caravelle. En este barrio, fue donde Eddie Adams tomó la foto que mostraba una ejecución en Saigón. Con ella ganó el premio Pulitzer.

Barrio chino Ho Chi Minh Vietnam
Mezquita de Cholon

Dónde comer en Ho Chi Minh

Banh Xeo 46A, 46A Dinh Cong Trang

El banh xeo es una famosa crep vietnamita elaborada con harina de arroz y rellena de carne o gambas y vegetales. Snack favorito para muchos lugareños, existen multitud de restaurantes en Ho Chi Minh donde hincarle el diente. Habíamos visto Bahn Xeo 46A en uno de los programas del desaparecido Anthony Bourdain. Y allá que fuimos. Aunque se pueden encontrar por todo el país, las de Ho Chi Minh tienen fama de ser más grandes. Doradas y crujientes, se envuelven en diferentes hojas verdes, se le añaden hierbas frescas y se sumergen en salsa de pescado con chile dulce.

Su elaboración puede verse a pie de calle y es de lo más sencilla: las cocineras arrojan un puñado de gambas, cebollas y carne de cerdo en una sartén, y luego añaden una cucharada de masa para crepes que van girando hasta que esta se forma. Por último, brotes de soja antes de doblarla y colocarla en un plato. En la mesa encontrarás hojas de mostaza y de lechuga, albahaca o sisho. Elige tu preferida y colócala dentro de la crep para saborear esta especialidad vietnamita en todo su esplendor.

Bahn Xeo 46A Ho Chi Minh Vietnam
Cocina Bahn Xeo 46A Ho Chi Minh Vietnam

Quán Lẩu Bò Thiên Ngọc. 207 Bến Vân Đồn

Un restaurante sin turistas siempre es buena señal. Al menos, para nosotros. Lo encontramos cerca de nuestro apartamento y aprovechamos para cenar un par de noches. Con un tíquet que no supera los 12 euros por persona (varias cervezas incluidas), en Quán Lẩu Bò Thiên Ngọc saboreamos platos de pollo, pulpo o marisco en mesas de madera a pie de calle.

Hot pot de marisco Vietnam
Hot pot de marisco y verduras
Pollo a la parrilla Quán Lẩu Bò Thiên Ngọc
Pollo a la parrilla
Pulpo Ho Chi Minh Vietnam
Pulpo a la brasa
Guiso de pulpo Vietnam
Guiso de pulpo
Langostinos jumbo Quán Lẩu Bò Thiên Ngọc
Langostinos jumbo

Nam Giao. 136/15 Le Thanh Ton

Bastante más elegante que el anterior, este restaurante de Ho Chi Minh no es muy fácil de encontrar, pues hay que atravesar una estrecha calle hasta dar con él. También con clientela local, en Nam Giao probamos bánh bột lọc (aperitivo a base de gambas y panceta de cerdo envuelto en hojas de banano), nem lụi (brochetas de cerdo a la parrilla que comen envueltas en papel de arroz con menta fresca y salsa de cacahuete), bánh canh cá lóc (sopa de noodles con pescado fresco) y cuốn tôm chua (rollitos al vapor con carne y camarones).

Banh bot loc Nam Giao Ho Chi Minh Vietnam
Bánh bột lọc
Banh canh ca loc Nam Giao Ho Chi Minh Vietnam
Bánh canh cá lóc
Cuon tom chua Nam Giao
Cuốn tôm chua

Restaurantes especializados en hot pot vietnamita

No anotamos el nombre de este restaurante en Ho Chi Minh en el distrito 5. Y nos ha sido imposible localizarlo en Google Maps. Pero recomendamos encarecidamente probar el hot pot vietnamita. Aunque su procedencia es china, lo preparan tan apetecible como se ve en la imagen.

Hot pot Quán Lẩu Bò Thiên Ngọc

Pho Le. 413 – 415 Nguyen Trai, Distrito 5 y 303 -305 Vo Van Tan, Distrito 3.

Pensar en auténtica comida vietnamita es hacerlo en su sopa más famosa: el phở. Elaborada con fideos de arroz en caldo de ternera, sus variedades más comunes incluyen pequeños trozos de esta carne o pollo. También lo sirven acompañado de tendones, tripas o albóndigas. Y, si te gustan los sabores extremos, con hígado o corazón de pollo. El toque fresco lo ponen algunas hojas verdes que encontrarás en la mesa para sazonar a tu gusto: cilantro, menta o albahaca.

Entre los mejores restaurantes de Ho Chi Minh para comerlo se encuentra Pho Le. Con dos localizaciones y un amplio horario de 6 de la mañana a 1 de la madrugada, sus mesas siempre están llenas. Y es que el phở es ideal como desayuno, comida o cena. Abrió en 1950, y el secreto de su caldo son algunos ingredientes como huesos de vaca, canela, comino y cilantro.

Pho de ternera Pho Le Ho Chi Minh
Phở de ternera
Pho albondigas ternera Pho Le Ho
Phở de albóndigas de pollo

Banh Mi 362

Con diferentes sucursales repartidas por la ciudad, Bahn Mi 362 es el sitio perfecto para comer el bocadillo vietnamita por excelencia. El bánh mì se elabora con una crujiente baguette a la que se añaden diferentes ingredientes. Aquí ofrecen una amplia carta, apta para todos los gustos. De pollo y vegetales, paté y mayonesa, sardinas y chile, ternera y pimienta, jamón cocido y huevo frito… El toque que los hace únicos es la incorporación de encurtidos de zanahoria, rábano o cebollas y cilantro fresco.

Banh Mi 362 Ho Chi Minh

Highlands Coffee y el café vietnamita

Si visitas este país asiático en temporada de mucho calor, como nos ocurrió a nosotros, estarás deseando descansar en un sitio con aire acondicionado y wifi. Si, además, puedes bajar la temperatura corporal con un té helado, refresco o café con hielo, mejor que mejor. Highlands Coffee es una cadena de cafeterías repartidas por todo el país con una imagen similar a Starbucks, pero con precios mucho más amables. Aprovecha para probar allí cà phê sữa đá (café con leche y hielo), receta única de Vietnam.

Dónde dormir en Ho Chi Minh

Como en todo el país, tú decides cuánto quieres gastarte en alojamiento. La oferta para dormir en Ho Chi Minh es tan amplia como variada. Nosotros optamos por un estudio con cocina, y piscina común, en el Distrito 4. Su nombre es TeeUp Home y el precio ronda los 40 euros por noche.

¿Te ha gustado este paseo repleto de historia y gastronomía? ¿Nos recomiendas otros lugares que visitar en Ho Chi Minh?

Qué ver en Casablanca, el destino más moderno de Marruecos

Encurtidos Casablanca Marruecos

Considerada centro económico, industrial y comercial de todo el país, es la ciudad más poblada de Marruecos. Si las primeras imágenes que vienen a tu cabeza al pensar en ella son las de un taciturno Humphrey Bogart paseando por silenciosas y bucólicas calles, olvídalas. Casablanca es de todo, menos tranquila. El principal puerto del norte de África se asoma al Atlántico para recoger sus valiosos frutos, que mueven gran parte de sus exportaciones. El ruido del constante tráfico, los colores de su limpio cielo o los olores de sus cotizadas especias perdurarán en tu memoria durante mucho tiempo. Pero son muchos los atractivos turísticos que ver en Casablanca y aquí lo contamos.

Qué ver en Casablanca

1. Mezquita del Rey Hassan II

En esta impresionante construcción que ver en Casablanca se emplearon ocho años, y en ella trabajaron más de 2.500 obreros y cerca de 10.000 artesanos. Tuvo un coste cercano a 500 millones de euros, por lo que fue muy criticada. Las descomunales dimensiones de la Mezquita del Rey Hassan II hacen que pueda albergar a más de 100.000 personas: 80.000 en su interior y 25.000 en la sala de oraciones. Fue diseñada por el francés Michel Pinseau.

Vista Mezquita Hassan II

2. Ciudad Antigua o Medina de Casablanca

Situada a un tiro de piedra del puerto, la Medina es uno de los mejores lugares para ir de compras en Casablanca. Destruida como consecuencia del terremoto de Lisboa en 1755, en los últimos años está siendo restaurada para conseguir que sea tan atractiva como la de Essaouira o el zoco de Marrakech. Adéntrate en sus estrechas calles y aprovecha para adquirir babuchas, bolsos de piel u otros artículos de marroquinería.

Medina Casablanca Marruecos
Interior Medina Casablanca Marruecos

3. Parque de la Liga Árabe

Inaugurado en 1918, el Parque de la Liga Árabe es el pulmón verde de la ciudad y uno de los símbolos que ver en Casablanca. Este ‘tesoro vegetal’ invita a la relajación, pues es uno de los pocos puntos donde olvidar el intenso ruido del tráfico y el constante bullicio. Situado en el Boulevard Moulay Youssef, junto a la catedral del Sagrado Corazón, cuenta con gran variedad de árboles e impresionantes palmeras.

4. La Corniche

El barrio de moda que ver en Casablanca presume de un pintoresco paseo marítimo y elegantes hoteles. Atravesado por un boulevard de 3 kilómetros que se extiende desde la mezquita Hassan II, en su extremo occidental se encuentra el islote de Sidi Abderrahman, lugar de peregrinación musulmana al que solo se puede acceder cuando hay marea baja.

5. El Museo Judío de Casablanca

Abierto en 1996, es el único museo judío del mundo árabe. Ubicado en el barrio de Oasis, a cinco kilómetros, exhibe 2.000 años de historia en forma de antiguos libros, pergaminos, trajes tradicionales y elementos sacramentales. El Museo Judío de Casablanca abre de 10:00 a 17:00 (de lunes a viernes) y de 11:00 a 16:00, domingos. En verano amplía su horario una hora más de lunes a viernes, cerrando sus puertas a las 18:00.

6. Plaza de Mohammed V

La Plaza de Mohammed V alberga algunos de los edificios más sorprendentes que ver en Casablanca y es uno de sus principales ejes. Nombrada en honor del antiguo Sultán, está siempre repleta de actividad. No obstante, algunas de las sedes administrativas más importantes se dan cita aquí: Banco de Marruecos, Consulado de Francia, Oficina de Correos o Tribunal de Justicia.

Plaza Mohammed V Casablanca Marruecos
Plaza Mohamed V Casablanca Marruecos

7. Mercado Central de Casablanca

Como fans confesos de los mercados, este rebosa actividad por los cuatro costados. Se encuentra en la zona del Boulevard Mohamed V y en su interior se venden carnes, pescados, frutas, flores y otros productos que van desde especias a miel, pasando por el cotizadísimo aceite de Argán. Si el calor lo permite, animaos a comprar carne en algún puesto del Mercado Central para que la cocinen en los restaurantes de su patio interior. Algo distinto que hacer en Casablanca.

Carniceria Mercado Central Casablanca Marruecos
Puesto pescados y ostras
Mercado Central Casablanca

8. Plaza de las Naciones Unidas

Lo que en su día fuera el Gran Zoco es hoy uno de los puntos de interés que ver en Casablanca. A medida que la Ciudad Nueva se fue extendiendo, la plaza evolucionó de mercado a nexo de unión entre la Medina y la denominada ‘ciudad europea’. La llegada del tranvía en 2012 la transformó por completo, siendo una de las paradas principales de la línea 1. Puede atravesarse de punta a punta mediante un paso subterráneo.

Transporte público en Casablanca-tranvía

9. Zoco de las aceitunas

Otro de los lugares imprescindibles que visitar en Casablanca es el zoco de las aceitunas, en el Barrio de Habous. Si os gustan olivas y encurtidos, este será vuestro pequeño paraíso. Las encontraréis de todos los tamaños, colores y sabores: negras, verdes, picantes, con especias, al limón… A precios de risa (menos de 2 euros el kilo) y listas para saborear in situ. O, si lo preferís, empaquetadas para llevar o meter en la maleta de vuelta a casa. Larga vida al Marché des Olives.

Zoco de las aceitunas Casablanca

10. Puerto de Casablanca

Construido a comienzos del siglo XX, está protegido de las olas por un colosal dique de tres kilómetros de extensión. La actividad pesquera en el puerto de Casablanca es frenética a primeras horas de la mañana, aunque no cesa en ningún momento. Ya sea la descarga de las piezas más frescas, el arreglo de las redes o un paseo por la concurrida estación de ferrocarril de Casa-Port, siempre hay algo que admirar en este punto imprescindible que ver en Casablanca.

Puerto Casablanca

Restaurantes en Casablanca

Ricks Café

Aunque la película ‘Casablanca’ se rodó íntegramente en unos estudios cinematográficos de Los Ángeles, este café evoca al establecimiento testigo del amor entre Ingrid Bergman y Humphrey Bogart. Kathy Kriger, diplomática norteamericana de andadura profesional en Marruecos, decidió reconvertir un antiguo riad en Rick’s Café, escenario donde transcurre la película. Su barra es perfecta para disfrutar de un cóctel y en su restaurante se sirven platos de cocina marroquí y mediterránea.

Ricks Café
Cocteles Rick’s Café
Winter salad with pear, roquefort and walnuts

Dirección: Place du jardin public, 248 Boulevard Sour Jdid

Ostrea

Especializado en pescados y mariscos que descargan a diario casi en su propia puerta, este del puerto es nuestro preferido entre los restaurantes en Casablanca. Ostrea cuenta con dos elegantes espacios desde los que se divisa la Mezquita Hassan II. Ostras, camarones, tartares, frituras y excelentes vinos marroquíes te esperan en su apetitosa carta.

Ostras Casablanca Marruecos
Vino blanco de Marruecos

Dirección: Le Port de Peche Centre Ville

Cafe Ramses

Si no te gusta la fantástica cocina marroquí o te apetece un almuerzo sin mayores complicaciones, siéntate en la terraza del Cafe Ramses, en la mismísima Plaza de las Naciones Unidas. Algunas propuestas de carne y pescado se dan la mano con ensaladas, platos de pasta, pizzas o tortillas. También encontrarás cuscús o tajines. Añade a la cuenta un 20% del servicio. Y, sobre todo, disfruta de uno de los restaurantes en Casablanca con mejores vistas a una plaza llena de vida.

Ensalada Cafe Ramses Casablanca Marruecos
Pescado Cafe Ramses Casablanca Marruecos
Tortilla Cafe Ramses Casablanca Marruecos

Dirección: 10 Rue des Nations Unies

Puestos callejeros para comer en Casablanca

Pueden sacarte de un apuro si buscas un tentempié, como fruta fresca (recuerda lavarla muy bien antes), zumos de naranja a 50 céntimos de euro, un bocado dulce, mazorcas de maíz o caracoles a la menta.

Puesto magdalenas Marruecos
Vendedor zumo naranja
Puesto Caracoles Marruecos

Dónde dormir en Casablanca

El Mövenpick Hotel Casablanca es un cinco estrellas perfecto para descansar en la ciudad marroquí. Sus amplias habitaciones y piscina en la azotea con zona chill out nos encantaron. El precio, desde 110 euros la noche en solo alojamiento.

Mövenpick Hotel Casablanca
Piscina Mövenpick Hotel Casablanca

¿Te ha gustado este exótico paseo? ¿Nos recomiendas otras cosas que hacer en Casablanca?

Visitar las Cataratas del Niágara, excursión de un día desde Toronto

Cataratas del Niágara desde Canadá

Cuesta pensar que estadounidenses y canadienses compartan algo más allá del idioma, ¿verdad? Pues, más aún, que compartan una atracción turística de la envergadura de las Cataratas del Niágara. Aunque ya eran populares como destino para recién casados, la película ‘Niágara’, protagonizada por Marilyn Monroe, hizo que el número de visitantes se disparara. Al igual que ‘Superman II’, donde se rodaron algunas impactantes escenas que seguro recuerdas si naciste en la década de los 70 u 80. Una excursión de un día o fin de semana es una de las actividades más típicas desde Toronto.

Cataratas del Niágara desde Canadá

Qué hacer en las Cataratas del Niágara o Niagara Falls

1. Table Rock Welcome Centre

Empieza tu visita a las Cataratas del Niágara en el Centro de Bienvenida y déjate aconsejar para disfrutar al máximo. En Table Rock podrás, además, comprar alguno de los pases turísticos como el Niagara Falls Explorer Pass. También encontrarás tiendas de recuerdos y varios restaurantes. El Table Rock House, con excelentes vistas, ofrece brunch dominical con dos opciones: a la carta o por un precio fijo de 30 dólares.

2. Crucero Maid of the Mist

En funcionamiento desde 1846, es uno de los servicios turísticos más antiguos del mundo que todavía sigue activo. Esta emocionante experiencia tienes que hacerla, al menos, una vez en la vida. El precio de los cruceros en el Maid of the Mist es de 22,25$ para adultos y 13$ para niños entre 6 y 12 años. Los menores de 5 años acompañados por un adulto pueden acceder de manera gratuita. El trayecto es muy seguro, pero te avisamos que da ‘un poco de respeto’ cuando el barco se acerca a la catarata y tiene que emplear a fondo sus motores para vencer la fuerte corriente en contra. Aunque la compañía proporciona un chubasquero con cada tíquet, te mojarás sin remedio. Así que ten mucho cuidado con la cámara fotográfica o teléfono móvil.

Crucero Maid of the Mist Cataratas del Niagara

3. Subir a la torre Skylon

La atracción más famosa de las Cataratas del Niágara te brindará las mejores vistas de esta maravilla y sus alrededores. Desde la torre Skylon es posible divisar Nueva York o Toronto en los días más claros. Pensada para el ocio de toda la familia, en ella podrás encontrar un observatorio, 3 restaurantes panorámicos -uno de ellos, giratorio- o un centro de ocio.

Torre Skylon Cataratas del Niágara Canadá

4. Pasear por Niagara Falls

Como si de un parque temático se tratara, las calles de Niagara Falls están plagadas de llamativas tiendas y restaurantes. Cadenas como Rainforest Cafe o Hard Rock Cafe cuentan con sucursales de lo más coloridas.

Niagara Falls Canadá
Niagara Falls Canadá

5. Tomar una cerveza en la Niagara Brewing Company

Con varias refrescantes cervezas de barril, algunas de ellas de elaboración propia, la Niagara Brewing Company es el sitio perfecto para hacer un alto en el camino antes o después de tu visita a las Cataratas del Niágara. Ofrece una «Hoppy Hour» de 15:00 a 16:00 y de 19:00 a 20:00, además de una pequeña carta de comidas y dos terrazas. Los encontrarás en el 4915-A de Clifton Hill.

Niagara Brewing Company

6. Reponer fuerzas en Chuck’s Roadhouse Bar & Grill

Un poco alejado de zona más turística, en el 5317 de Ferry St, se ubica este restaurante para comer en Niagara Falls. Una de las especialidades de Chuck’s Roadhouse Bar & Grill es el denominado steak and lobster: solomillo de ternera con cola de langosta a la parrilla. Nunca un ‘tierra y mar’ nos supo tan delicioso. En su menú, también ofrecen hamburguesas, costillas, ensaladas, platos de pollo o fish and chips.

Steak and lobster Chuck's Roadhouse Bar & Grill

7. Cata de vino de hielo o icewine

Algo que hacer de manera casi obligatoria cuando visites las Cataratas del Niágara es una cata de vinos en alguna de las más de 50 bodegas de la región. Cada vez más famoso, el vino helado canadiense se produce de viñedos congelados de forma natural cuyos frutos se recogen a temperaturas de -8º o menos. Ideal para postre, el ice wine es bastante caro ya que son necesarios muchos kilos de fruto para una sola botella.

8. Niagara on the Lake

Al contrario que Niagara Falls, esta ciudad de postal parece haberse quedado anclada en el tiempo. Pasea tranquilamente por el centro histórico de Niagara on the Lake, relájate en Queen’s Royal Park, explora las pequeñas tiendas o disfruta de los dulces típicos en alguno de sus acogedores cafés. ¡Una verdadera delicia!

Niagara on the Lake

¿Cómo llegar hasta las Cataratas del Niágara desde Toronto?

El autobús es la manera más cómoda ya que hay varias compañías que realizan el recorrido desde Toronto a las Cataratas del Niágara en dos horas y media. Nosotros elegimos Greyhound. Otra opción es un tren que sale desde Union Station y llega a Niagara Falls en menos de dos horas.

Toronto Canadá

¿Has estado en las Cataratas del Niágara? ¿Cómo fue tu experiencia?

San Francisco, tranvías y casas victorianas en el norte de California

The Painted Ladies San Francisco

En esta entrada, os proponemos un recorrido por San Francisco, una de las ciudades más fascinantes de los Estados Unidos. Situada al norte de California, es famosa por el icónico puente Golden Gate. Otras estampas de su cosmopolita imagen la componen los típicos tranvías y coloridas casas victorianas. Pero hay mucho que ver en San Francisco. Y también mucho que comer. Así que vamos a proponeros varias paradas coincidiendo con los lugares más turísticos. ¿Nos acompañais en este paseo?

Qué ver en San Francisco

1. The Painted Ladies

Uno de los lugares más fotografiados que ver en San Francisco. Esta hilera de casas victorianas de madera, pintadas en colores suaves, son famosas en todo el mundo. Son conocidas también como Postcard Row, por aparecer en cientos de postales, y fueron construidas finales del siglo XIX. Frente a ellas, el parque de Alamo Square (que da nombre al barrio), ideal para sentarse a contemplar el skyline o disfrutar de un pícnic.

The Painted Ladies San Francisco

¿Dónde comer cerca de The Painted Ladies?

Con varios restaurantes en San Francisco, la especialidad de Souvla es el souvlaki. Ellos mismos asan la carne -pollo, cerdo o cordero- que sirve de relleno a unas esponjosas pitas. Te recomendamos que hagas un pedido para llevar y lo saborees en Alamo Square. ¡Ah, y de postre, el clásico yogur griego!

Souvla
© Souvla

2. Union Square

La zona más comercial que visitar en San Francisco es un enjambre de turistas, adictos a las compras y hoteles de cinco estrellas. Boutiques de lujo, tiendas de regalos, grandes almacenes (con Macy’s a la cabeza) y galerías de arte hacen de Union Square una de las plazas más animadas.

Union Square San Francisco

¿Dónde comer en Union Square?

Un establecimiento imprescindible en la zona de Union Square es Lori´s Diner, en el número 500 de Sutter Street. Esta famosa barra abrió sus puertas por primera vez en 1986 y es muy popular por sus hamburguesas y desayunos.

Loris Diner San Francisco

3. Fisherman’s Wharf

Otro de los rincones imprescindibles que ver en San Francisco es el Muelle 39 (Pier 39), situado en Fisherman’s Wharf. Allí, encontrarás muchísimas tiendas y atracciones como el Aquarium o el Cartoon Art Museum. Pero, si algo te sorprenderá, es la inmensa comunidad de leones marinos que vive en su aguas. Siempre concurrido, podréis contratar diferentes actividades -en segway, bicicleta o tuk-tuk– y tours en barco.

Fishermans Wharf San Francisco

¿Dónde comer en Fisherman’s Wharf?

En Fisherman’s Wharf podrás almorzar en puestos callejeros o algunos de los mejores restaurantes en San Francisco especializados en pescados y mariscos. Si no sabes qué elegir, te sugerimos The Franciscan Crab, con sus espectaculares vistas a Alcatraz. ¿Dos imprescindibles? Cangrejo y sopa de almejas o clam chowder.

Sopa de almejas en 'The Franciscan Crab'

4. Little Italy

Una de las zonas con más encanto que ver en San Francisco es, también, una de las más tranquilas. Para conocer a fondo Little Italy, lo mejor es comenzar en el cruce entre Broadway y la Avenida Columbus.

Entre sus coloridos edificios, destacan cafeterías y heladerías en las que descansar durante unos minutos antes de seguir descubriendo la ciudad.

Little Italy San Francisco

¿Dónde comer en Little Italy?

No pierdas la oportunidad de saborear la auténtica cocina italiana en Little Italy. Pizza al horno de leña, antipasti, pastas frescas, helados… ¡Y buenos vinos del país alpino! Nosotros acertamos en Original U.S. Restaurant (414 Columbus Ave) y su horario ininterrumpido de 11 a 23. Fundado en 1890, es una institución en la ciudad.

Original U.S. Restaurant San Francisco

5. Chinatown

Después de Nueva York, el Chinatown de San Francisco acoge a la segunda comunidad china más grande de los Estados Unidos. En cuanto cruces la típica puerta de entrada, te esperan mercadillos de comida, tiendas de ropa, artesanía y recuerdos, restaurantes y farolillos por doquier.

En Portsmouth Square se izó por primera vez la bandera estadounidense en 1846. Casi dos siglos después, es lugar de encuentro de muchos de sus vecinos, formando una estampa muy original que ver en San Francisco.

Por cierto, ¿sabías que las primeras galletas de la fortuna fueron horneadas aquí y no en China?

Qué ver en San Francisco: Chinatown

¿Dónde comer en Chinatown San Francisco?

Al igual que en Little Italy, encontrarás un buen puñado de restaurantes especializados en cocina oriental. Regentados por familias de emigrantes, son sinónimo de precios económicos y abundantes cantidades. Nuestra recomendación es Sam Wo, con más de 100 años de andadura y todo un símbolo en Chinatown.

Sam Wo San Francisco

6. Pirámide Transamerica

El segundo rascacielos más alto que ver en San Francisco es uno de los iconos de esta ciudad de California. Aunque, actualmente, ya no es sede de la Transamerica Corporation, aún aparece su logo en el edificio. Diseñada por William Pereira, tiene 260 metros de altura.

Pirámide Transamerica San Francisco

¿Dónde tomar algo cerca de la Pirámide Transamerica?

A tiro de piedra de Chinatown y Little Italy se encuentra Vesuvio Cafe (255 Columbus Avenue). Este bar histórico es el sitio perfecto para hacer un alto en el camino con una buena cerveza de grifo o un cóctel eco-friendly. Inaugurado en 1948, el edificio en el que se encuentra fue diseñado por el arquitecto italiano Italo Zanolini. Enfrente de Vesubio Café podrás, también, curiosear en City Lights Booksellers & Publishers, una de las librerías más míticas que visitar en San Francisco, especializada en artes, literatura del mundo y política progresista.

Vesubio Café San Francisco

7. Japantown

Japantown es el barrio japonés más grande y antiguo de la nación. Además de su calle principal, Post Street, merece la pena acercarse hasta el Japan Center, repleto de tiendas y restaurantes nipones. Llama la atención una impresionante pagoda de cinco pisos y treinta metros de alto, regalo de la ciudad de Osaka. Y la puerta de entrada a Japantown, similar a a la de un templo. Un barrio muy curioso que ver en San Francisco.

¿Dónde comer en Japantown?

Corea no es Japón, pero una barbacoa coreana siempre es una buena idea. Beque BBQ Grill y su ‘barra libre’ de carne -que cocinas tú mismo- por 22 dólares/persona es una gran idea.

Beque BBQ Grill San Francisco

8. Lombard Street

Situada entre Hyde y Leavenworth, Lombard Street es la calle más famosa de San Francisco. Aunque no es la más empinada de la ciudad, sí es la más conocida. Cada día, cientos de turistas se acercan hasta ella para fotografiar su cuesta en zigzag, con 40 grados de inclinación.

Lombard Street San Francisco

¿Dónde comer cerca de Lombard Street?

Desde hace 17 años, Pacific Catch es uno de los restaurantes más populares de Marina District. Su menú incluye pescado salvaje o criado de forma sostenible, en forma de ceviche, poke hawaiano o sushi. Y también, hamburguesas, parrilladas, fish and chips o ‘la captura del día’. Los encontrarás en 2027 Chestnut St.

Pacific Catch
© Pacific Catch

9. Castro

Uno de los barrios que ver en San Francisco más populares. Castro se caracteriza por ser el centro de la comunidad gay, con un ambiente tolerante y abierto, sin ningún tipo de discriminación. Verás banderas multicolor a cada paso, y algunos de los mejores bares de la ciudad. Si te gusta la fiesta, Castro es, sin duda, tu sitio.

¿Dónde comer en Castro?

Si buscas disfrutar de un brunch en San Francisco, no te pierdas Star Belly. Están en 3583 16th Street, en pleno Castro, y disponen tanto de brunch diario como de fin de semana.

Star Belly
© Star Belly

10. Mission Street

Mission Street es una de las arterias principales y se extiende desde la frontera sur de Daly City hasta la costa noreste. En el número 2779 podrás hincarle el diente a los mejores tacos de San Francisco. Ojo, se forman largas colas y no aceptan tarjetas de crédito. Y una recomendación para pedir en Taquería El Farolito, atrévete con los camarones a la diabla. Pican, ¡pero están de vicio!

Taqueria El Farolito San Francisco

11. AT&T Park

Si tienes la suerte de que tu visita coincida con la liga de béisbol, no pierdas la oportunidad de acudir a un partido de este deporte 100 por 100 americano. El AT&T Park, casa de los Giants, se sitúa en un enclave incomparable que ver en San Francisco, al pie del mar.

AT&T Park San Francisco

Si el partido se alarga (algo que suele ser habitual), el estadio ofrece diferentes opciones para comer o cenar. Nuestra recomendación es el sándwich de cangrejo de Crazy Crab’z.

Crazy Crab'z San Francisco

12. Golden Gate

El símbolo más representativo que ver en San Francisco es, también, uno de los más queridos. Con 2,7 kilómetros de longitud y 227 metros de altura, el Golden Gate es uno de los puentes colgantes más largos y altos del mundo.

Aunque puede verse desde infinidad de puntos, uno de los mejores es el Mirador H. Dana Bowers (o Vista Point), de camino a Sausalito.

Golden Gate San Francisco

13. Sausalito

Una de las localidades más bonitas que visitar en San Francisco, la excursión por excelencia, es Sausalito. Con apenas 7.000 habitantes, rezuma encanto por los cuatro costados. No te pierdas el puerto marítimo y las más de 400 casas flotantes de su costa, donde habitan personajes famosos y ricachones varios. Puedes llegar a Sausalito en autobús o ferri, pero si te animas a alquilar una bicicleta, la experiencia puede ser magnífica. Jota la hizo y lo cuenta aquí.

Sausalito California

¿Dónde comer en Sausalito?

Esta vez nos apetecía darnos un capricho y reservamos mesa en The Spinnaker. Ubicado en el paseo marítimo de Sausalito, ofrece vistas panorámicas de San Francisco, East Bay y Belvedere. Su menú a base de pescados y mariscos frescos, además de una exquisita selección de vinos, no os dejará indiferentes. Y ya que estáis, completad la experiencia con un cóctel previo en su encantador saloncito frente a la bahía. Inolvidable.

The Spinnaker Sausalito California

¿Os ha gustado este paseo? ¿Nos recomendáis otros lugares imprescindibles que visitar en San Francisco?

*Este artículo ha sido actualizado en 2021 y todas las fotografías son de Pasean2, a excepción de las acreditadas, que han sido elegidas por ser mucho mejores (y más apetitosas) que las nuestras de hace algunos años.

Pearl Harbor, visita a una de las atracciones más espectaculares de EE.UU.

USS Arizona Memorial

Esta base naval es uno de los lugares más emblemáticos de los Estados Unidos. Conocida por el trágico ataque sufrido a mano de los japoneses, su popularidad aumentó aún más gracias a la película de igual nombre, dirigida por Michael Bay en 2001. Si estás pensando en visitar Pearl Harbor, te contamos todos los detalles.

Ataque a Pearl Harbor

El 7 de diciembre de 1941 es, junto al 11 de septiembre de 2001, una de las fechas más fatídicas en la historia de los Estados Unidos. A las 7.55 de la mañana, la aviación japonesa atacó por sorpresa la base naval de Pearl Harbor en Honolulu, Hawái. Este acto provocó la muerte de más de 2.400 personas, resultando heridas de consideración cerca de 1.300. Además, 188 aeronaves se perdieron y 4 acorazados fueron hundidos. Así se produjo la entrada del país en la Segunda Guerra Mundial.

¿Dónde está Pearl Harbor?

Situado a unos 20 minutos en coche desde el centro de Honolulu, puedes acceder a Pearl Harbor de manera sencilla con transporte público. Los autobuses 20 y 42 salen de Waikiki y te dejarán en el Visitor Center en algo menos de una hora. También puedes utilizar un taxi, pero calcula que no te costará menos de 65 dólares.

Vista aerea Pearl Harbor

Atracciones que visitar en Pearl Harbor

Pearl Harbor Visitor Center

Este viaje histórico comienza en el Pearl Harbor Visitor Center. Allí podrás admirar fotografías, objetos personales y decenas de artefactos relacionados con la batalla. También, escucharás impresionantes testimonios orales de algunos supervivientes, así como un breve documental.

Pearl Harbor Visitor Center
Pearl Harbor Visitor Center
Pearl Harbor Visitor Center
Pearl Harbor Visitor Center

USS Arizona Memorial

El USS Arizona Memorial, al que se accede con una pequeña embarcación, es la atracción más visitada de Pearl Harbor. Con una estructura de 56 metros de largo, está construida encima de los restos del acorazado. Algunas partes del USS Arizona, como una torreta del pecio, aún pueden observarse a simple vista. Atacado poco antes de las 8 de la mañana del 7 de diciembre de 1941, tardó menos de 10 minutos en hundirse, causando la muerte de 1.177 de sus tripulantes. Dentro de este santuario figuran inscritos en mármol los nombres de todos los fallecidos.

USS Arizona Memorial
USS Arizona Memorial
USS Arizona Memorial
Santuario USS Arizona Memorial Pearl Harbor

Battleship Missouri Memorial

Pensar en el USS Missouri (BB-63) es hacerlo en la historia del país. Encargado en 1940, fue el último acorazado construido en Estados Unidos. Combatió en las sangrientas batallas de Iwo Jima y Okinawa, así como en la Guerra de Corea. En él se firmó la rendición de Japón que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, el 2 de septiembre de 1945. Fue puesto fuera de servicio en 1992, tras ser modernizado y proveer soporte durante la Operación Tormenta del Desierto. En 1998 se convirtió en museo flotante en Pearl Harbor.

Battleship Missouri Memorial

USS Bowfin Submarine Museum & Park

Apodado el «Vengador de Pearl Harbor», el USS Bowfin (SS-287) es uno de los submarinos estadounidenses utilizados en la Segunda Guerra Mundial. Comenzó a operar el 7 de diciembre de 1942, exactamente un año después del ataque a Pearl Harbor. El tour del USS Bowfin Submarine Museum te permitirá descubrir lugares tan especiales como la sala de motores o la de torpedos, algunos de los camarotes o el Waterfront Memorial, en honor a los 52 submarinos y más de 3.600 oficiales y tipulantes perdidos durante este conflicto bélico.

USS Bowfin Submarine Museum & Park Pearl Harbor

Regulus I

Propulsado por turborreactores, el Regulus I fue un misil de crucero utilizado por la Marina de los Estados Unidos durante la Guerra Fría. Lanzado desde submarinos y barcos, tenía un alcance de aproximadamente 500 millas náuticas. El 8 de junio de 1959 se cargó un misil Regulus I con 3.000 cartas y se lanzó desde el submarino USS Barbero (SS-317). Este misil viajó más de 100 millas sobre el Océano Atlántico. 22 minutos después, hizo un aterrizaje exitoso en la Estación Aérea Naval de Mayport, Florida, para entregar 3.000 cartas que el Director General de Correos había escrito a figuras políticas clave como el presidente Eisenhower.

Regulus I Pearl Harbor

Precio de las entradas para visitar Pearl Harbor

El acceso a Pearl Harbor es gratuito. Aunque no hace falta contratar ningún tour, sí debes tener en cuenta ciertas consieraciones.

Pearl Harbor Visitor Centre: el acceso al Pearl Harbor Visitor Centre, que incluye dos museos, ‘Road to War’ y ‘Attack Gallery’, es gratuito.

USS Arizona Memorial: cada día, más de 1.300 entradas gratuitas para el USS Arizona Memorial están disponibles en el Centro de Visitantes de Pearl Harbor. También puedes obtenerlas a través de esta web por 1 dólar de gastos de gestión.

Battleship Missouri Memorial: tiene un precio de 30 dólares para adultos y 14 para niños entre 4 y 12 años. Los menores de 4 no pagan entrada.

USS Bowfin Submarine Museum: visitar el USS Bowfin Submarine Museum cuesta 20 euros para adultos y 14 para niños entre 12 y 4 años. Los menores de 4 no pueden acceder por razones de seguridad.

Pasaporte a Pearl Harbor

Por 80 dólares para adultos y 40 para menores entre 12 y 4 años, puedes experimentar esta atracción en su totalidad con una entrada conjunta que permite ahorrar algo de dinero. El pasaporte para visitar Pearl Harbor incluye:

-Recorrido con audioguía por el USS Arizona.

-Entrada al USS Bowfin.

-Acceso al Battleship Missouri Memorial.

-Entrada al Museo de la Aviación de Pearl Harbor (en otra localización distinta).

Otras opciones incluyen transporte desde Waikiki. Puedes encontrar más información en la web oficial.

Pearl Harbor sigue siendo una base naval activa. A la llegada, encontrarás fuertes medidas de seguridad y no se permite la entrada de bolsas de ningún tipo, ni siquiera para guardar la cámara fotográfica. Puedes dejar tus pertenencias en el Visitor Center, pagando 5 dólares por pieza depositada. Sí está permitido hacer fotografías y vídeos.

Plano Pearl Harbor

¿Se puede comer en Pearl Harbor?

Dentro de las instalaciones de Pearl Harbor solo encontrarás un pequeño puesto de perritos calientes. Si prefieres algo más elaborado, te recomendamos Restaurant 604, a escasos metros, en el 57 Arizona Memorial Dr #108. Presumen de preparar el ‘mejor Bloody Mary de Hawái’ y, además de contemplar espectaculares atardeceres desde su terraza, podrás saborear hamburguesas, ensaladas, riquísimos tacos de pescado y dos de los platos hawaianos por excelencia, poke y Loco Moco, a base de arroz blanco, carne de hamburguesa, huevo frito y salsa tipo gravy. Este también llevaba una pequeña porción de mac & cheese.

Loco Moco Hawai
Tacos pescado Restaurant 604 Hawai
Restaurant 604 Hawai

¿Te ha gustado esta visita a Pearl Harbor? A nosotros nos sorprendió tanto como otros lugares históricos que hemos podido conocer.

Niza: playas, cultura y glamur en la capital de la Costa Azul

La séptima ciudad más habitada de Francia es uno de los centros turísticos de la bella Costa Azul. Apenas 30 kilómetros la separan de Italia, cuya influencia culinaria puede apreciarse en algunos de sus platos más típicos. Hoteles de lujo, balnearios, magníficas playas y una marchosa vida nocturna han hecho de ella un destino imprescindible para viajeros de alto nivel adquisitivo. Pero, no te preocupes, hay muchas cosas que ver en Niza sin dejar a cero la cuenta bancaria. Acompáñanos en este paseo.

Qué ver en Niza

1. Paseo de los Ingleses

Lo que a principios del siglo XIX era un camino de piedras con apenas dos metros de anchura, es hoy uno de los principales puntos que ver en Niza. El Promenade des Anglais separa la playa de los edificios de la bahía de los Ángeles y mide 7 kilómetros de longitud. Ideal para recorrer andando o en bicicleta (incluso, con patines) alberga algunos de los más lujosos hoteles de la Costa Azul, como Le Negresco o el Hyatt Regency Nice Palais De La Méditerranée.

Qué ver en Niza: Paseo de los Ingleses

2. Museo Matisse

Dedicado al pintor francés Henri Matisse, reúne una de las colecciones más grandes del mundo. El Musée Matisse fue inaugurado en 1963 y está ubicado en la Villa des Arènes, en el barrio de Cimiez. Abre todos los días, excepto martes. De 10:00 a 17:00 entre el 1 de noviembre y el 1 de abril. Y de 10:00 a 18:00 del 2 de mayo al 31 de octubre. Uno de los lugares imprescindibles que visitar en Niza si eres un amante del arte.

3. Puerto de Niza o Port Lympia

Construido en 1745, fue uno de los principales motores económicos de la ciudad gracias al transporte de mercancías. Al igual que su actividad turística y deportiva, una de las más productivas de la Costa Azul francesa. Pequeñas embarcaciones de pescadores locales contrastan con yates de lujo. Además de los enormes buques de pasajeros allí atracados, pues Niza es una de las paradas más típicas en los numerosos cruceros que recorren el Mediterráneo. Sin duda, un sitio mágico que ver en Niza.

Puerto de Niza o Port Olympia

4. Catedral de San Nicolás

Este templo que visitar en Niza te transportará por unos instantes a Rusia. ¿Por qué? La catedral de San Nicolás es una iglesia ortodoxa rusa y está bajo la jurisdicción del Patriarca de Moscú. Localizada en el bulevar Tzarévitch, fue inaugurada en 1912. Puedes reservar una visita guiada a través de la dirección de correo electrónico que aparece en su web.

Catedral de San Nicolás

5. Mercado de las flores Cours Saleya

El principal mercado que ver en Niza rezuma encanto por los cuatro costados. Se extiende a lo largo de la calle Cours Saleya, desde las 6 de la mañana hasta las 17:30 (domingos, solo hasta las 13:30). Además de flores, recuerdos y artesanía, es posible adquirir alimentos de todo tipo: quesos, embutidos, fruta fresca, dulces, frutos secos… ¡Una delicia para los sentidos!

Qué ver en Niza: Mercado de las flores Cours Saleya

6. Ciudad Vieja de Niza

Difícil encontrar lugares que visitar en Niza con tanto encanto como la Ciudad Vieja. El corazón turístico de la urbe gala es punto de encuentro de los nizardos. Uno de sus enclaves más espectaculares, la Plaza Rosetti, está repleto de cafés y típicos restaurantes con terrazas donde sentarse a ver la vida pasar, copa de vino en mano. La de Rosetti está presidida por la catedral de Santa María y Santa Reparata, patrona de la ciudad.

Ciudad Vieja de Niza

Restaurantes en Niza

La cocina nizarda está muy influenciada por la cercanía de Italia, aunque es mayormente mediterránea. Se dice que los franceses llaman ‘cariñosamente’ caga-blea (caga acelga) a sus compatriotas, ya que uno de los platos típicos es la tortilla de acelgas. Nosotros no la probamos, pero sí estos restaurantes en Niza que bien valen una parada.

Chez Rene Socca (2 Rue Miralheti)

La socca es una de las especialidades culinarias para comer en Niza. Sus ingredientes principales son harina de garbanzos y aceite de oliva, y se prepara en forma de crep. Se come con las manos y, para acompañarla, nada mejor que un vino francés. Cada día se forman largas colas a las puertas de Chez Rene Socca, en la Ciudad Vieja. Se trata de un local que exhibe sus platos en grandes vitrinas. Tú eliges qué quieres y pagas después por todo lo que lleves. Lo habitual es difrutarlo en su terraza exterior. También sirven focaccias, sardinas rebozadas o calabacines rellenos. Y de postre, una suculenta tarta casera de manzanas.

Les Distilleries Idéales (24 Rue de la Préfecture)

Pocos bares que visitar en Niza con tanto encanto como Les Distilleries Idéales. Con casi 20 cervezas de barril, también ofrece cócteles y aperitivos. Frecuentado por lugareños, es perfecto para sentarse en su tranquila terraza. Pide un par de copas de vino, algo de charcuterie o quesos franceses y ¡disfruta!

Qué ver en Niza: Les Distilleries Idéales

Chez Mémère (6 Rue Francis Gallo)

Este negocio familiar ofrece el denominado ‘menú fórmula’. Consiste en un entrante y plato principal o principal y postre por menos de 20 euros. Su marmita de pescados (con salmonetes y mejillones) es para recordar. También dispone de otros menús, a base de tapas vegetarianas o degustación de noquis. Uno de los restaurantes en Niza con más encanto que puedas imaginar.

Chez Mémère, Niza

¿Cuál es el plato típico de Niza?

La ensalada nizarda o salade niçoise

No puedes marcharte sin probar el plato más popular de la zona. Esta fresca ensalada nizarda se compone de tomate, pimiento verde y rojo, alcaparras, huevo duro, aceitunas negras, aceite de oliva y albahaca. A menudo se sirve con atún y anchoas, dependiendo de dónde la pidas. Y sí, está claro que los franceses no han descubierto América con este plato, pero lo encontrarás en la mayoría de restaurantes de Niza.

Ensalada nizarda

¿Te ha gustado este paseo? ¿Nos recomiendas otros lugares que visitar en Niza? ¡Esperamos tus comentarios!

Hoi An, la ciudad más bonita de Vietnam y la magia de sus farolillos

Situada en la costa central de Vietnam, Hoi An es una de esas ciudades que te atrapa nada más pisarla. Con algo menos de 90.000 habitantes, fue durante muchos años el puerto más importante del país asiático. Aunque ha sufrido el auge de urbes cercanas, como Da Nang, la pesca sigue funcionando de forma tradicional y es su principal fuente de ingresos, junto al turismo. Hoi An consiguió evitar grandes daños durante la guerra, conservando una imagen única que la llena de encanto.

Hay mucho que ver en Hoi An y esperamos que nos acompañes en este paseo repleto de belleza e historia.

Hoi An Vietnam

Qué ver en Hoi An

Sin duda, este es un lugar para pasear sin prisas. Aprovecha las primeras horas del día o las últimas de la tarde, cuando las temperaturas son más suaves, cálzate unas cómodas zapatillas y déjate seducir por la ciudad más bonita de Vietnam. Hay mucho que hacer en Hoi An.

Mercado central de Hoi An

Uno de los lugares más bulliciosos que ver en Hoi An, donde se dan cita vendedores de carnes, pescados, frutas y verduras, además de compradores y turistas curiosos como nosotros. Una amalgama de olores y colores, ideal para adquirir algún producto típico de la zona, como su alabada artesanía.

Mercado central de Hoi An

Templo Quang Cong

Dedicado al general de igual nombre, histórico personaje famoso por su coraje, este templo de colorida fachada y entrada gratuita que ver en Hoi An es un verdadero espectáculo. Construido a mediados del siglo XVII, este remanso de paz invita a olvidarse del mundanal ruido.

Templo Quang Cong

Ciudad Vieja de Hoi An

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999, la Ciudad Vieja de Hoi An rebosa encanto por los cuatro costados. Cientos de turistas pasean relajadamente entre tiendas de recuerdos, sastrerías, pequeñas joyerías artesanales, restaurantes con vistas al río Thu Bon y casas de madera que te transportan irremediablemente a siglos pasados.

Ciudad Vieja de Hoi An

El puente cubierto japonés

Construido en la década de los cincuenta, este puente-pagoda separaba la ciudad en dos partes: el barrio chino y el japonés. Su original estructura de madera incluye techo para refugiarse de sol y lluvia, y en su interior alberga un pequeño templo de entrada gratuita. Sin duda, una de las mejores fotos que hacer en Hoi An.

Puente cubierto japonés de Hoi An

Mercado nocturno de Hoi An

Al caer la tarde, es el momento de pasear por la orilla del río y encaminarse al Mercado nocturno. Si hay un término para describir este sitio que ver en Hoi An, ese es, sin duda, ‘mágico’. Los callejones iluminados por miles de coloridos farolillos forman una imagen que se grabará en tu retina para siempre. Aprovecha para visitar alguna de sus tiendas y hacerte con un par de ellos. Te aseguramos que es un souvenir tan bonito como decorativo, y hará que recuerdes tu visita a Hoi An cada vez que lo mires. Otras compras típicas son bolsas de seda, cerámica, cajas de madera, máscaras tradicionales y, cómo no, el típico sombrero vietnamita. El nón lá es usado por los campesinos para protegerse del sol y la lluvia mientras trabajan en el campo.

Mercado nocturno de Hoi An Vietnam

Sastrerías

Las hay por decenas y en ellas es posible adquirir ropa a medida. Elige tu modelo de chaqueta, vestido o traje de cualquier marca internacional y en pocas horas lo tendrás listo por un precio bajísimo. Algunos de los vestidos que exponen a las puertas de sus establecimientos son dignos de la gala de los Oscar.

Sastrería de Hoi An

Cómo llegar a Hoi An

La mejor manera de llegar a Hoi An es en avión hasta el cercano aeropuerto de Da Nang. Los vuelos internos suelen tener precios de risa con la compañía vietnamita Jetstar Pacific Airlines. Desde allí podéis trasladaros a vuestro hotel en taxi o transporte privado (no dejéis de usar Grab, el Uber asiático) en unos 20 minutos. Muchos hoteles de Hoi An ofrecen la opción de shuttle desde y hasta el aeropuerto de Da Nang por unos 15 dólares por persona y trayecto.

Dónde alojarse en Hoi An

Hoi An TNT Villa

Situado a 300 metros del Puente Cubierto Japonés y del Salón de Actos de la Congregación Chino Cantonesa, este hotel para alojarse en Hoi An nos sedujo por precio y servicios. Una de las cosas que más agradecerás si visitas Vietnam en temporada de calor será una piscina para darte un refrescante chapuzón antes o después de una jornada de turismo. Nosotros nos alojamos en una espaciosa junior suite por algo menos de 40 euros la noche, con desayuno incluido y una terraza de lo más pintona.

Hotel Hoi An TNT Villa

Qué comer en Hoi An

Rosas blancas de Hoi An

Este delicada especialidad de Hoi An se asemeja a los pétalos de una rosa y esconde en su interior una gamba cocida que ha sido cubierta con papel de harina de arroz. Se sirve con ajo frito y se come con palillos.

Rosas blancas de Hoi An

Cao lầu

Elaborado con fideos, cerdo y verduras, el cao lầu es un plato regional que comer en Hoi An. Lo encontrarás en la carta de la mayoría de restaurantes.

Cao lầu

Pescado envuelto en hoja de banano

Cada mañana podrás ver a los pescadores vendiendo mercancía en las calles cercanas al puerto. Aprovecha para degustarlo cocinado en una hoja de banano, acompañado de arroz y diferentes especias.

Pescado envuelto en hoja de banano

La gastronomía vietnamita es, sencillamente, deliciosa. Además de estas sugerencias para comer en Hoi An, no dejes de hincarle el diente a una buena sopa phở (fideos de arroz en caldo de carne de ternera), gỏi cuốn (rollitos fríos de papel de arroz con carne de cerdo, gambas y hierbas) o su bocadillo más típico: bánh mì.

Sopa pho vietnamita
Sopa phở
Gỏi cuốn
Gỏi cuốn
Bánh mì
Bánh mì

¿Has estado en esta preciosa ciudad vietnamita? ¿Nos recomiendas otras cosas que hacer en Hoi An?

Monsaraz, un coqueto y encantador pueblo del Alentejo portugués

Detalle Monsaraz Portugal

Fue una de las más gratas sorpresas que tuvimos en el Amieira Trip. Este encantador pueblecito de casas blancas y estrechas calles peatonales -solo dos, la Rua Direita y la de Santiago– rezuma paz y tranquilidad entre cal y pizarra. Rodeada por una muralla medieval y baluartes levantados durante la guerra de 1640, cuenta con un castillo que fue mandado edificar por Alfonso III en el siglo XIII. Pero, a pesar de sus pequeñas dimensiones, hay mucho que ver en Monsaraz.

Hasta 1167, estuvo bajo dominio musulmán. Y, tras ser repoblada, pasó a manos de los Caballeros templarios, hasta ser entregada en 1319 a la Orden de Cristo. Desde mediados del XIX forma parte del concejo de Reguengos de Monsaraz. A lo largo de su historia ha sufrido varios asaltos, como el de la artillería inglesa liderada por el Conde de Cambridge tras no recibir el dinero pactado con la Corona de Portugal y haber roto el compromiso de boda entre el lord británico y la hija del Rey. Al ser una de las poblaciones más antiguas del sur, le tocó desempeñar durante siglos un papel clave en el sistema defensivo contra la armada española.

Calles de Monsaraz Portugal
Calles empedradas Monsaraz Portugal
Casas blancas Monsaraz Portugal
Rua de Santiago Monsaraz Portugal

Tras entrar por la Porta da Vila y recorrer unos empinados metros de calzada nos encontramos con la rúa Direita. Desde ahí se abre una luminosa plaza que ver en Monsaraz, Plaça Velha, presidida por la Igreja Matriz. Consagrada a Nossa Señora da Lagoa, data de mediados del siglo XVI. Y fue construida por el maestro de pedrería Pero Gomes. Frente a ella se erige el Pelourinho, una picota del siglo XVIII coronada por una esfera del universo. En la misma plaza contemplamos la antigua iglesia, el hospital de la Misericordia, la capilla de San José y la Oficina de Turismo.

Igreja Matriz Monsaraz Portugal

El que fuera patio de armas de la fortaleza ha sido reconstruido. Y se utiliza como coso taurino al que acuden los forçados de la zona para su espectáculo, uno de los más famosos de Portugal.

Todo el pueblo, a pesar de ser pequeño, da la sensación de ser una fortaleza desde la que podía divisarse con facilidad la llegada del enemigo. De ahí que las vistas desde varios de esos ‘miradores’ resulten espectaculares. Como las de la Torre de Menagem, desde el que en los días claros puede divisarse el Castillo de Mourao. Además del impresionante lago Alqueva, el mayor de agua dulce de Europa, y el valle del Alentejo.

Vistas Torre Menagem Monsaraz Portugal
Vistas Monsaraz Portugal
Vistas campiña Monsaraz Portugal

Azulejos y pinturas costumbristas, bordados, cestas, artículos de cuero y productos artesanales, como mieles, licores, dulces o patés, son algunos de los recuerdos típicos de Monsaraz.

Una de mis compañeras de viaje, la gran Manena Munar y yo, nos enamoramos de las coloridas vajillas y cristalerías, una preciosidad. Hemos prometido volver para darnos el capricho y pasear de nuevo por sus calles para retroceder en el tiempo.

Vajilla portuguesa
Artesania portuguesa
Sillas Portugal

Además de todas estas recomendaciones sobre qué ver en Monsaraz, no te marches sin disfrutar de la espectacular gastronomía de la zona.

100 razones para visitar Bélgica más allá de beber cerveza y comer gofres

Mejillones al curri Chez Bouboule

Hace unos días recibimos un curioso e interesante e-mail desde la Oficina de Turismo de Bélgica invitándonos a participar en un concurso para pasar una semana disfrutando de Bruselas y Valonia. ¡No ha hecho falta pensarlo dos veces! ¿Por qué queremos visitar Bélgica? Aquí van 100 razones:

1. Beber las mejores cervezas del mundo.

2. Comer mejillones con patatas fritas.

Mejillones al curri Chez Bouboule

3. Cenar a las siete…

4. Comprar alguna de las 500 variedades de bombones es un motivo más que suficiente para visitar Bélgica.

5. Pasear por la Grand Place.

6. Admirar el Atomium.

7. Fotografiar el Manneken Pis, una de las mejores cosas que ver en Bruselas.

Manneken Pis Bruselas

8. Visitar la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula.

9. Mirar los escaparates de las ‘Galerías Saint Hubert’.

10. Recorrer las 80 ciudades europeas de la Mini Europe.

11. Conocer a la novia del Manneken, la descarada Jeanneke Pis.

Jeanneke Pis

12. Contemplar las obras del Museo Magritte.

13. Montar en tranvía para descubrir todo lo que hay que ver en Bruselas.

14. Curiosear por el Boulevard Waterloo, considerado el más chic de la capital.

15. Acercarnos al Parlamento Europeo para ver si hay algún VIP.

16. Probar alguna de las 3.000 variedades de cerveza que ofrece Delirium Tremens... Y salir vivitos y coleando. Uno de los imprescindibles si planeas visitar Bélgica.

17. Pillar una buena tortícolis examinando una por una las vidrieras de Notre Dame du Sablon.

18. Quemar la Brussels Card de tanto usarla.

19. Comprobar que la cerveza no solo se bebe, sino que podemos meternos entre pecho y espalda unos carbonnades flamandes.

20. Acompañar el estofado con una ligeras chicons au gratin.

21. Sentarnos en una terraza de la Rue des Bouchers a tomar café.

22. No perdernos el Museo del Cómic.

23. Practicar el poquito francés que sabemos (sin bromas…).

24. Comprobar por qué Bruselas es una de las capitales más verdes de Europa.

25. Visitar el Museo de los Judíos y su colección de arte.

26. Probarnos un vestido vintage en la Rue Antoine Dansaert.

27. Buscar alguna ganga en el Rastro de Los Marolles.

28. Descubrir una de las joyas del Art Nouveau, la Casa Cauchie.

29. Adivinar por qué son tan famosas las coles de Bruselas.

30. Intentar ver cada una de las piezas del Museo del Auto.

31. Sentarnos sobre el césped del Jardín Botánico.

32. ¿El viaje es en agosto? Habrá que tomarse algo en uno de los chiringuitos de Bruxelleslesbain.

33. Pasar el domingo en los Museos Reales de Arte y de Historia.

34. Dar envidia a todos los fans de Tintín tuiteando desde el Museo Hergé.

35. Disfrutar de las vistas desde el Palacio de Justicia.

36. Saludar, si nos cruzamos con ella, a la reina Fabiola, que para algo es española (actualización: falleció en diciembre de 2014).

37. Probar el salchichón de las Ardenas, a ser posible con pan de farro.

38. Buscar sin descanso un Lazarillo de Tormes editado en Bélgica para la colección de Nacho Carnero, un clásico en nuestros viajes.

39. No perder detalle de cómo se elabora el chocolate artesanal en Zaabär.

40. Volver a sentirnos niños en el Museo del Juguete.

41. Fotografiar la cúpula del Sagrado Corazón.

42. Quejarnos de que los ‘Serres de Laeken’, los invernaderos reales, solo abran tres semanas al año (y no cuando nosotros vayamos, precisamente)

43. Ver las casi 40 paredes de diferentes casas decoradas con enormes murales basándose en cómics.

Art street Bruselas

44. Descubrir dónde está la simpática estatua de un perro orinando.

45. Echarnos unos bailes en el Wax Club.

46. Tomar el sol en el Parc du Cinquantenaire.

47. Comprar alguna variedad de los muchos quesos belgas: Passendale, Folies de Béguines, Wynendale

48. Comer un crepe cubierto con cerezas naturales calientes y nata.

49. Tomar una copa en Mappa Mundo.

50. Viajar a Lieja, la quinta ciudad más importante de Bélgica.

Place Saint Lambert Lieja Belgica

51. Descubrir por qué Lieja es denominada la «Atenas del norte». Y ya que estamos allí…

53. Recorrer el Archéoforum, el yacimiento arqueológico más grande de Europa.

54. Conocer la Estación de Lieja-Guillemins, diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava.

55. Hacer una pintoresca foto desde las escaleras de la colina Bueren.

56. Descubrir el original Museo Tchantches, dedicado a la popular marioneta creada en el siglo XIX.

57. Almorzar unas boulets de Liège (albóndigas de Lieja) aderezadas con sirope.

Albondigas de Lieja Brasserie la Roue D’or Bruselas Visitar Bélgica

58. Probar el pékèt (y no emborracharnos con él).

59. Echar un vistazo a la Catedral de Saint Paul, de arquitectura gótica, punto de visita obligada en Lieja.

60. No perdernos el Palacio de los Príncipes-Obispos, una de las mejores atracciones que ver en Bélgica.

61. Conocer los hoteles flotantes de Lieja, barcos con capacidad para 18 personas.

62. Fotografiar alguno de los castillos cerca de Lieja ¡y lamentarnos de no poder vivir en uno!

63. Ver dónde empieza y dónde acaba la carrera ciclista internacional Lieja-Bastogne-Lieja.

64. Tomar el aperitivo regional por excelencia, un Maitrank.

65. Escuchar sonidos de todo tipo en la Maison de la Pataphonie, en Dinant, museo único que visitar en Bélgica y en el mundo.

66. Ya que estamos allí, probar las famosas couques de Dinant (galletas a base de miel).

67. Ver dónde nació en 1841 Adolphe Sax, inventor del saxofón.

La Masion de Monsieur Sax Visitar Bélgica

68. Hacer una parada en la Cervecería Caracole, cerca de Dinant, donde las cubas de cobre se siguen calentando al fuego de leña.

69. Probar una tarte al djote, especialidad típica de Nivelles, en Valonia.

70. Querer tener dinero y permiso para rehabilitar el abandonado Castillo de Noisy. (Actualización: el castillo fue totalmente demolido en octubre de 2017).

71. Olisquear por la mina Hasard Cheratte, cerrada al público y clausurada sin previo aviso en 1977 por ser una de las más peligrosas del mundo.

72. De vuelta a Bruselas, visitar el Museo de los cerveceros belgas y degustar la cerveza que incluye la entrada.

73. Alquilar una bicicleta (y no caernos).

74. Desayunar un apetitoso gofre, sin duda, una de las mejores cosas que hacer en Bélgica.

Gofre Bruselas

75. Jugar una partidita de algo en el Gran Casino de Bruselas.

76. Apuntarnos a ‘La excursión verde’ y envidiar los espacios naturales que no tenemos en Madrid.

77. Darnos una vuelta por el Toutou Bar y flipar viendo cómo animales de cuatro patas saborean una Red Dog, cerveza solo apta para perros, a tres euros la botella.

78. Curiosear en su menú canino, que incluye hamburguesas, arroz o pasta.

79. Admirar -si sigue en pie- la impresionante Catedral de las cervezas, construida con 792.000 botellines.

80. Hacer un ‘petit’ descanso en la Plaza del ‘Petit Sablon’.

81. Degustar unas crujientes croquetas de camarones (promete).

Croquetas de camarones Chez Bouboule Visitar Bélgica

82. Realizar el itinerario ‘El arte en el metro’ y ver cuánta creatividad anda suelta.

83. Visitar el Museo Clockarium, dedicado a accesorios de chimenea fabricados con loza y con una exposición de más de 1.200 relojes de este material.

84. Comer patatas como si no hubiera mañana -hay más de 300 variedades-, como las come de gatte o las Plate de Florenville.

85. Comprar un DVD de ‘Los pitufos’, creados por el dibujante belga Peyo.

86. Visitar el puerto de mar y, de paso, navegar a bordo del Gueuse.

87. Pasar una refrescante tarde en Océade, el parque acuático de Bruselas.

88. Relajarnos en el Spa Cinq Mondes y dejarnos mimar.

89. Ya puestos, nos encantaría desplazarnos hasta Spa, no para bañarnos, sino para ver dónde se disputa el Gran Premio de Bélgica de F1.

90.  Escuchar un concierto de jazz en Sazz n Jazz.

91. Cenar un buen filete de Blanc-bleu, raza vacuna criada solo con heno y productos de granja.

92. Tomarnos un cóctel en la terraza del lujoso Hotel Conrad.

93. Buscar gangas el miércoles por la tarde en el mercado del Châtelain.

94. Pedir un deseo al tocar la estatua de bronce de Charles-Everard (trae buena suerte y, quizás, regreses a visitar Bélgica).

Estatua bronce de Charles-Everard Visitar Bélgica

95. Comprar cremosos pralinés en Wittamer.

96. Disfrutar del mercado de las flores, en martes o domingo.

97. Contemplar los geniales cuadros de El Bosco en el Museo Real de Bellas Artes.

98. Visitar la Casa de Erasmo, ese gran viajero…

99. Comprobar que la película de Jan Bucquoy La Vie Sexuelle des Belges es verídica…

100. Buscar 100 razones más para regresar a Bélgica.

¿Te animas a visitar Bélgica? ¡Seguro que estos motivos te han convencido!

*Post actualizado en 2021

Acantilados de Moher, la atracción turística más visitada de Irlanda

Acantilados de Moher

Considerados como una de las 7 Nuevas Maravillas de la Naturaleza, los acantilados de Moher atrapan al visitante nada más pisarlos. Con una extensión cercana a 8 kilómetros y una altura superior a los 200 metros, estos colosos de la geología provocan un espectáculo sobrecogedor con vistas al Océano Atlántico. Por ello son la atracción turística más visitada de Irlanda.

Acantilados de Moher

Dónde están los acantilados de Moher

Los acantilados de Moher se encuentran en la costa del condado de Clare, a unos 75 kilómetros al sur de Galway. En autobús supone una hora y media de viaje contemplando bellísimas vistas. También puedes hacerlo en coche particular, pero si te toca conducir, te perderás gran parte del paisaje. Y, por supuesto, es posible llegar desde la capital de Irlanda. La distancia de Dublín a los acantilados de Moher es de 286 kilómetros.

Clare Irlanda
Acantilados de Moher Monks Pub

Cómo ir a los acantilados de Moher desde Galway

Hay diferentes tours diarios desde Galway hacia los bellísimos acantilados de MoherCliffs of Moher Day Tour hace un recorrido de lo más interesante, con varias paradas en el camino para conocer esa Irlanda profunda que componen Fanore, los paisajes de The Burren, alguno de sus castillos y el Condado de Clare.

Saliendo del puerto de Galway, descubrimos esa parte de Irlanda tan única, mezcla de costa y campo, castillos y granjas, barcos y vacas.

Condado de Clare Irlanda
Condado de Clare

Consejos para tu visita

La visita a los acantilados de Moher puede hacerse a pie o en ferri. Nosotros preferimos hacerla a través de los senderos que salen del cercano centro de visitantes, a un lado y otro de la Torre O’Brien. Recomendamos ir con calzado apropiado para parajes embarrados y ropa impermeable, ya que la constante lluvia convierte el camino en una senda peligrosa.

Acantilados de Moher Galway

La Torre O’Brien es el punto más alto para admirar los acantilados de Moher. Si el clima no lo impide, está abierta al público por una entrada de 2 euros. Pero las vistas desde cualquier punto son igual de impresionantes.

Los acantilados de Moher también pueden contemplarse desde un barco, pero para ello hay que pasar necesariamente por Doolin. La compañía Doolin2Aran Ferries organiza paseos turísticos en ferri de una hora de duración, con paradas en zonas de interés como la roca Great Raven.

Esta zona de alta protección medioambiental -según la Unesco– da cobijo a miles de aves en sus procesos migratorios, siendo los frailecillos de pico rojo los más fáciles de observar en la época más cálida del año.

No dejéis de ir al centro de visitantes de los acantilados de Moher para entender cómo se formaron y admirar su exposición. También servirá para entrar en calor -el tiempo suele ser muy desagradable- y comer algo en su cafetería.

¡Cuidado con los golpes de viento!

Si vais con niños, no los perdáis de vista. Seguid las instrucciones y no hagáis fotos cuya posición conlleve asomarse demasiado al precipicio. Parece imposible que viváis para contarlo si el viento cambia de repente. Por si fuera poco, os toparéis cada cierta distancia con carteles de la ONG Samaritans, que trabaja para evitar que potenciales suicidas lleven a cabo su fatal decisión de arrojarse al vacío.

Acantilados de Moher Irlanda

Qué ver cerca de los acantilados de Moher

Parada obligada es Doolin, el último pueblo antes de llegar a los acantilados de Moher. Allí recomendamos reponer fuerzas en una taberna que parece sacada de una película de Ken Loach. De nombre Gus O’Connor’s Pub, ofrece un variado menú del que escogimos tartaleta de queso de cabra sobre ensalada y estofado irlandés regado con cerveza Guinness.

Tartaleta de queso de cabra sobre ensalada
Estofado irlandés a la Guinness

¿Has podido visitar esta maravilla de la naturaleza? ¿Te enamoraste de este lugar único en Irlanda?

Dublín en 48 horas. Un intenso paseo por la capital de Irlanda

Estatua de James Joyce Dublin

Ciudad fascinante y muy recomendable para una escapada de fin de semana, hay muchas cosas cosas que ver en Dublín. Al no ser demasiado grande, es fácil de conocerla en 48 o 72 horas. Nosotros la hemos visitado juntos y por separado, lo que supone dos experiencias totalmente diferentes, pero igual de recomendables.

Estatua de James Joyce Dublin

Vayas solo o en pareja, aquí te dejamos 22 ideas que hacer en Dublín para no perder detalle de la capital irlandesa. Y también, el coste de cada una de ellas para que tu presupuesto no se dispare.

Qué hacer en Dublín

1. Desayunar como un lugareño. Alrededor de 5 euros.

La mejor manera de afrontar un día de turismo en cualquier ciudad es un buen desayuno pero, además, el irlandés es uno de los más potentes del mundo: baked beans, beicon, huevos, salchichas, black pudding, tostadas, café o té, zumo… ¡Energía a tope para no perder detalle de todas las cosas que hacer en Dublín!

Desayuno irlandes

2. Saint Patrick’s Cathedral. 8 euros.

Data de 1191, es la catedral más importante que ver en Dublín y la más grande de la iglesia irlandesa. Saint Patrick’s Cathedral se construyó junto a un pozo en el que cuentan que San Patricio bautizaba a los que se convertían del paganismo al cristianismo.

3. Kilmainham Gaol. 8 euros.

Es la atracción turística más dura que ver en Dublín, pero necesaria para conocer la historia del país y el conflicto político que sufrió durante décadas. A Kilmainham Gaol solo se accede mediante una visita guiada en inglés que es aconsejable reservar con antelación. Relatos como el de Joseph Plunkett y Grace Gifford, que contrajeron matrimonio horas antes de que él fuera ejecutado, o la visita al patio donde fueron fusilados algunos de los líderes revolucionarios del 16, no dejan indiferente a nadie.

Kilmainham Gaol Dublin

4. Guinness Storehouse. 15 euros.

Su Gravity Bar, en la séptima planta y con las vistas más espectaculares que ver en Dublín es, sin duda, el mejor lugar del mundo para beber la cerveza negra. Nadie la tira mejor que ellos y está incluida en el precio de la entrada a la Guinness Storehouse. En un recorrido que puede durar unas cuatro horas, descubrirás la historia de la marca, desde su elaboración a distribución pasando por cómo servir la pinta perfecta. ¿Un consejo? Aprovecha para comer en alguno de sus restaurantes, a ser posible, un delicioso Guinness Irish Stew.

Guinness Storehouse
Guinnes Irish stew

5. Old Jameson Distillery. 25 euros.

Los amantes del whisky no pueden perderse la Old Jameson Distillery, donde es posible realizar un tour guiado para conocer al detalle su elaboración, así como prestarse voluntario para una cata. La entrada de esta atracción que ver en Dublín incluye una degustación que, te aconsejamos, no pidas con zumo de arándanos para no ver la cara del camarero…

6. Estatua de Oscar Wilde. Gratuito.

La familia del genial y defenestrado novelista Oscar Wilde vivió hasta 1876 en una residencia de arquitectura georgiana en Merrion Square. Frente a ella y algo escondida, rodeada de algunas de sus frases más célebres, se encuentra la estatua del escritor, lugar de culto que ver en Dublín para amantes de su obra y su figura, como es nuestro caso.

Estatua de Oscar Wilde Dublin

7. Temple Bar Food Market. Gratuito.

Su lema reza “Cada sábado, llueva, granice o brille el sol”. Así que si tu visita coincide en fin de semana, aprovecha para pasear por este mercado y saborear lo mejor de la variada gastronomía que ofrece la ciudad. En Temple Bar Food Market encontrarás desde ostras del Condado de Clare a quesos de ovejas de Galway, además de otras propuestas más exóticas como pasteles croatas o burritos orgánicos. Algo imprescindible que hacer en Dublín si te encuentras allí sábado o domingo.

Temple Bar Food Market

8. Chester Beatty Library. Gratuito.

La Chester Beatty Library es el mejor museo del país y uno de los más importantes del mundo por la exquisita colección de piezas de cuatro continentes que expone. Pertenece al magnate minero, Sir Alfred Chester Beatty y se encuentra en los apacibles jardines del Castillo de Dublín.

9. The Brazen Head

Inaugurado en 1198, The Brazen Head está considerado el pub más antiguo de Irlanda. Conserva el encanto del pasado y por sus mesas han pasado celebridades como Winston Churchill, James Joyce o Michael Collins. Es perfecto para disfrutar una buena pinta (unos 6 euros) o un plato de mejillones al vino blanco (16.50 euros), así como para escuchar música tradicional en vivo. Un must que ver en Dublín.

The Brazen Head Dublin
The Brazed Head

10. Octagon Bar

El The Clarence Hotel es propiedad de Bono y The Edge. Cuenta con uno de los bares más tranquilos de Temple Bar, donde es posible beber un delicioso cóctel (alrededor de 12 euros) en un ambiente relajado. Como su propio nombre indica, tiene forma de octógono y dicen que, de vez en cuando, algún miembro de la banda se deja caer por allí.

Octagon Bar Dublin

11. Estatua de Molly Malone. Gratuito.

Es uno de los símbolos más fotografiados que ver en Dublín y representa a una joven pescadera de exuberante escote que murió en la calle por culpa de unas fiebres. Se encuentra en la calle Grafton.

Estatua de Molly Malone

13. James Joyce Center. 5 euros. 

Visitar el James Joyce Center es un buen plan que hacer en Dublín para los amantes de la obra del novelista más reconocido de la isla. Con curiosos objetos que le pertenecieron, así como recreaciones de estancias de la época y la puerta de entrada a la casa del protagonista de su novela más famosa, ‘Ulises’.

14. Elephant&Castle

¡Una de las mejores cosas que hacer en Dublín! No probar las alitas de pollo picantes de Elephant&Castle, restaurante en Temple Bar, es como ir a París y no ver el Louvre. Seguro que repetirás… (14.95 euros la cesta de la foto).

Alitas de pollo picantes Elephant&Castle Dublin

15. Museo de los Escritores. 7.50 euros.

Aquí se exponen verdaderas joyas, como libros, cartas u objetos personales de James Joyce, Oscar Wilde, Bram Stoker o Samuel Beckett. ¿Un consejo para este museo que visitar en Dublín? Hazte con una audioguía para no perder detalle y no dejes de pasar por su tienda.

16. Galería Nacional. Gratuito.

Con más de 2.500 pinturas y servicio de audioguías sin coste. Destaca por sus pinturas del barroco italiano, maestros holandeses como Rembrandt o españoles como Goya, Velázquez y Picasso.

17. Bewley’s Café

La cafetería más antigua que ver en Dublín es una verdadera institución con una privilegiada ubicación en Grafton Street. No dudes en sentarte a disfrutar de una taza café preparado con mimo o, en su defecto, una pinta de Guinness. La oferta de tartas y pasteles que muestra en sus vitrinas llama la atención hasta de los poco golosos como nosotros.

Bewley’s Café Dublin

18. Ha’penny Bridge. Gratuito.

Hasta 1919 era necesario pagar medio penique para cruzar este puente sobre el río Liffey, de ahí su nombre, además de su curiosa forma, similar al canto de dicha moneda.

Ha’penny Bridge Dublin

19. Stephen’s Green Park. Gratuito.

Uno de los parques que ver en Dublín y uno de sus principales pulmones. Si el tiempo lo permite, es posible sentarse tranquilamente con un buen libro, dar de comer a los patos de su enorme lago o ver cómo el actor Gabriel Byrne pasea a su perro.

20. Trinity College. Gratuito. 

La universidad más antigua de Irlanda y una de las más famosas del mundo fue fundada en 1592 por la reina Isabel I. Ocupa una superficie de 190.000 metros cuadrados. Por sus aulas han pasado alumnos tan ilustres como Wilde, Stoker o Beckett.

21. The Spire. Gratuito.

Con 120 metros de altura, es considerada la escultura más alta del mundo. Construida en acero inoxidable, se encuentra en la calle O´Connell y fue diseñada por un estudio británico, Ian Ritchie Architects Ltd.

The Spire Dublin

22. Temple Bar. Gratuito.

No vamos a contarte nada nuevo sobre la zona más famosa y canalla que ver en Dublín y, con toda probabilidad, en Irlanda. Pubs, restaurantes, músicos callejeros, despedidas de soltero… En resumen, mucho bullicio y diversión asegurada.

¿Dónde dormir en Dublín?

Te recomendamos que te alojes en el centro aunque, como te hemos comentado, Dublín es una urbe pequeña y las distancias no son muy largas. Eso sí, los hoteles son caros, en general. Nosotros hemos probado el Temple Bar Hotel (desde 120 euros la habitación doble con desayuno) y The Clarence Hotel (desde 120 euros la doble en solo alojamiento), pero también hay un buen número de hostels o guest houses más económicos.

The Clarence Hotel Dublin

¿Has visitado la capital de Irlanda? ¿Nos recomiendas otras cosas que hacer en Dublín?

*Los precios de este artículo han sido actualizados en 2021.

Qué ver en Candelario, uno de los Pueblos más Bonitos de España

Si tuviéramos que elegir otro sitio más para sentirnos en casa, además de Madrid, Salamanca y León, ese lugar sería este bellísimo pueblo. Ubicado en la sierra de igual nombre, a tan solo 76 kilómetros de la ciudad del Tormes, fue declarado conjunto histórico-artístico en 1975. A continuación, te proponemos los mejores sitios que ver en Candelario.

Caminar por sus empinadas calles, parando de fuente en fuente, entre las viejas casas señoriales de no más de tres pisos, es una verdadera delicia para el paseante. Así como contemplar los balcones de madera y las típicas batipuertas que las protegen de la nieve.

Calles de Candelario

Si algo caracteriza a Candelario es cómo ha sabido mantener la esencia del pasado, sobre todo, en sus viviendas con las tejas ‘del revés’ para protegerlas de las frecuentes nevadas y bajas temperaturas. Además del típico desván donde todavía son muchos los vecinos que curan la matanza casera con el humo de madera de castaño. O los ‘amarres’ para el ganado a la entrada del hogar.

Qué ver en Candelario

1. Ermita del Humilladero

Justo a la entrada de Candelario, la Ermita del Humilladero está dedicada al Cristo del Refugio. Es del siglo XVIII y está dotada de un porche sostenido por cuatro columnas. En su interior, puede contemplarse un retablo de madera con la imagen del Cristo, por el que los candelarienses sienten gran devoción.

2. Museo de la Casa Chacinera

Abrió sus puertas es 2008 y es ideal para ir con niños. Se trata de una visita teatralizada donde, además, pueden degustarse productos típicos del pueblo, como embutido o perronillas.

3. Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

La iglesia parroquial, con un impresionante artesonado mudéjar, además de retablos barrocos y churriguerescos, es el edificio más representativo que ver en Candelario. Su interior está compuesto por tres naves donde se mezclan estilos mudéjar, barroco, románico y gótico.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción Candelario

4. Batipuertas

Igual os preguntáis qué es una batipuerta. Podéis verla con más detalle en la siguiente foto y, como indicábamos antes, sirven para que la nieve no se cuele en las casas. También, permiten que las puertas permanezcan abiertas para dejar paso a luz natural en los portales. Una imagen clásica que ver en Candelario.

Batipuerta de Candelario

5. Regaderas de Candelario

Uno de sus signos más característicos que ver en Candelario lo constituyen las llamadas regaderas, con sus cristalinas aguas. Estas pueden ‘programarse’ para limpiar las calzadas en las que se encuentran, así como las colindantes.

Regadera de Candelario

6. La cabina de madera de Candelario

La encontrarás frente a la Ermita del Humilladero. Esta curiosa foto que hacer en Candelario es de las pocas cabinas teléfonicas construidas en madera que aún se conservan en España.

Cabinas de teléfono de madera Candelario

7. Fuentes de Candelario

La villa está irremediablemente ligada al agua. En cada de una de las tres entradas al pueblo se construyó una fuente romana que todavía existe: de las Ánimas, de los Puentes y de Lapachares. Y, en las calles de Candelario, existen otras 8 de las que mana agua fresca y limpia: Fuente de La Hormiga, del Parque, de la Carretera, del Arrabal, la del Barranco…

Fuente de la Carretera Candelario

Restaurantes en Candelario

Al ser la localidad más turística de la zona, hay una buena variedad de restaurantes en Candelario. Además, en todos los bares os pondrán una tapa a elegir con cada consumición.

El Ruedo

Con el simpático Pepe al frente del negocio, El Ruedo ofrece un menú del día sin competencia de lunes a viernes. Su carta está repleta de auténticas delicias, muchas de ellas en torno al mundo de las setas. Con especialidad en platos de cuchara y carnes a la parrilla, tiene una de las mejores ofertas de vinos entre los restaurantes en Candelario. Precio alrededor de 30 euros/persona.

Boletus con jamón ibérico y parmentier de queso El Ruedo Candelario Salamanca
Boletus con jamón ibérico y parmentier de queso
Carpaccio de ibérico, foie y jamón El Ruedo Candelario Salamanca
Carpaccio de ibérico, foie y jamón

La Artesa

La Artesa se encuentra en plena Calle Mayor 57, con propuestas sugerentes y variadas. Ensalada templada de boletus con confitura de tomate; arroz meloso con gambas y setas; estofado de alubiones con almejas en salsa verde; albóndigas de retinto con ragut de calamar…

Además, los postres de uno de los mejores restaurantes en Candelario son para el recuerdo. Durante el verano, habilitan una coqueta carpa en el jardín que, de noche, resulta de lo más romántica. Precio alrededor de 35 euros/persona.

Bacalao confitado con crema de aceite de oliva y tripas estofadas La Artesa Candelario
Bacalao confitado con crema de aceite de oliva y tripas estofadas
Atún rojo a la plancha con reducción de Módena y sal Maldon Artesa
Atún rojo a la plancha con reducción de Módena y sal Maldon

La Posada de Candelario

La La Posada de Candelario es una antigua casa chacinera del siglo XIX, convertida en hotel rural, en la calle Enrique Fraile, 31. Su acogedor salón de comidas está especializado en parrilladas y carnes a la parrilla. Uno de los restaurantes en Candelario donde saborear el auténtico sabor serrano.

Parrillada de buey y verduras La Posada de Candelario
Parrillada de buey y verduras

La Candela

Con una decoración muy cuidada, al igual que la elaboración de sus platos, La Candela se localiza en Núñez Losada, 19. En uno de los últimos establecimientos en sumarse a la lista de restaurantes en Candelario, prima el producto local, cocinado con mimo y muy bien presentado. Imprescindible reservar.

Carpaccio de presa ibérica, jamón y foie La Candela Candelario
Carpaccio de presa ibérica, jamón y foie
Tartar de amanita caesarea y trucha ahumada La Candela
Tartar de amanita caesarea y trucha ahumada

Hoteles en Candelario

Al tener allí nuestra casa, nunca hemos probado ninguno de los alojamientos del pueblo. Pero son muchas las casas rurales, hostales y posadas donde se puede pernoctar por menos de 50 euros la noche. Todos los restaurantes en Candelario de los que os hemos hablado, excepto La Candela, disponen de habitaciones para huéspedes. Podéis encontrar toda la oferta hotelera de Candelario aquí.

*La información de este artículo ha sido actualizada en 2021.

Galway, un paseo por la ciudad más auténtica de Irlanda

Musica tradicional irlandesa

Galway, en la costa oeste de Irlanda, es una de las ciudades más acogedoras que visitamos durante nuestro viaje. Y una de las que mayor población joven posee, gracias a las dos universidades ubicadas en ella. Atravesada por los ríos Corrib y Friars, y con cerca de 75.000 habitantes, es perfecta para una escapada de un día o fin de semana. Así como para realizar excursiones desde ella a algunos de los puntos más famosos de las isla, como los Acantilados de Moher. Aquí te damos unas pequeñas pistas para descubrirla. Apunta todo lo que hay que ver en Galway.

Rio de Galway Irlanda

Qué hacer en Galway

1. The Spanish Arc. Gratuito

La primera de nuestra recomendaciones sobre qué ver en Galway. Se trata de un resto de la muralla construida entre 1584 y 1588 para proteger a los barcos atracados en el muelle colindante, ahora conocido como The Spanish Parade.

The Spanish Arc Galway
Arco español Galway

2. Museo de Galway. Gratuito

Con vistas al Arco español, es uno de los puntos más recomendables que ver en Galway para descubrir aspectos de la historia de la ciudad. Expone una colección de casi 1.000 objetos, donados por sus habitantes en los últimos 30 años. Entre ellos, pueden encontrarse auténticas joyas. Como la silla en la que el genial John Ford se sentaba durante sus rodajes, entradas de los primeros conciertos ofrecidos por U2 o una estatua de Pádraic Ó Conaire. Fue uno de los escritores irlandeses más prolíficos, nacido en Galway en 1882. Abre de martes a sábado y desde la segunda planta se contempla una espectacular vista de la costa.

Museo de Galway
Pádraic Ó Conaire
La silla de John Ford en el Museo de Galway
La silla de John Ford

3. Recorrer sus iglesias. Gratuito

La catedral católica que ver en Galway es también conocida como Nuestra señora de la Asunción. Por su parte, San Nicolás es la iglesia medieval más grande de Irlanda. Fundada en 1320, está dedicada a San Nicolás de Myra, patrón de los marineros. Es famosa porque en 2002 se celebró en ella la primera boda en el país entre personas de un mismo sexo, aunque posteriormente se prohibió cualquier ceremonia futura de este tipo.

Nuestra señora de la Asunción Galway
Nuestra señora de la Asunción y San Nicolás
St. Nicholas Church
St. Nicholas Church

4. Ir de compras por Shop Street. Depende del crédito de tu tarjeta

La calle más larga y transitada que ver en Galway es Shop Street, lugar perfecto donde comprar un jersey de lana hecho a mano o alguna típica joya celta. En ella se encuentra el Castillo de Lynch, construido en el siglo XVI y en el que actualmente se ubican las oficinas del Allied Irish Banks.

Shop Street Galway

5. Fotografiarse con Oscar Wilde. Gratuito

Una de las fotografías más típicas que hacer en Galway es la que se toma junto a las estatuas de los novelistas Oscar Wilde y el estonio Eduard Vilde. Situadas a la entrada de Shop Street, no se trata del hermano de Wilde, como erróneamente se indica en algunas guías. Una tierna estampa que ver en Galway.

Oscar Wilde Galway

6. Sentarse en alguno de sus verdes parques. Gratuito

Como el de Eyre Square, que en 1965 fue renombrado como ‘Parque Kennedy’ en honor al presidente John F. Kennedy. Este visitó la localidad poco antes de su asesinato. Algo muy relajante que hacer en Galway.

Parque Kennedy Galway
Eyre Square

7. Beber una pinta de Galway Hooker. 4 euros

¡Una de las mejores cosas que hacer en Galway en cualquier momento! No pensar mal, ya que no se trata de nada relacionado con la prostitución. Sino de una cerveza que hace honor al nombre de una competición de barcos de pesca que se celebra desde hace años.

Galway Hooker

8. Escuchar música irlandesa en directo. Lo que cueste tu bebida

Son bastantes los pubs donde al caer la noche puede disfrutarse de música tradicional irlandesa en directo sin ningún coste aparte de la bebida. Sin duda, una de las actividades más encantadoras que hacer en Galway.

Musica tradicional irlandesa

¿Dónde comer en Galway?

Lejos de la idea que tenemos de la pobre gastronomía irlandesa, encontrarás varios restaurantes en Galway donde saborear pescados y mariscos de primera. Como las vieiras a la plancha con morcilla de Mc Donagh’sdonde también preparan el fish&chips más sabroso y legendario de la ciudad-. O la ensalada de langosta de la bahía, en The Seafood Bar Kirwan’s.

Mc Donagh’s
Seared scallops with black pudding
Galway Bay Lobster Salad
Galway Bay Lobster Salad

¿Dónde dormir en Galway?

El Harbour Hotel, al lado del puerto, es perfecto para pasar la noche por alrededor de 90 euros la habitación doble. Y con un excelente desayuno incluido en el precio.

Habitacion Harbour Hotel Galway

¿Conoces esta sorprendente ciudad irlandesa? ¿Nos recomiendas otras cosas que ver en Galway?

Róterdam, 72 horas en la ciudad portuaria de los Países Bajos

Delfshaven Roterdam

Róterdam es uno de esos lugares que rebosa encanto mires donde mires. Con el mayor puerto de Europa, segundo del mundo tras el de Shanghai. Su población supera el medio millón de habitantes. Y sufrió un bombardeo en 1940 que dejó 800 muertos y a más de 80.000 personas sin hogar. La posterior ocupación nazi forma también parte de su historia. Una ciudad cómoda para recorrer a pie en un par de días con la tranquilidad que conlleva el slow travel. A continuación, os contamos qué ver en Róterdam en 72 horas disfrutando de grandes contrastes arquitectónicos y buena gastronomía, sin ningún tipo de estrés.

Delfshaven Roterdam

¿Qué ver en Róterdam?

1. Ayuntamiento

Uno de los pocos edificios que sobrevivió al bombardeo de 1940. De estilo modernista, con influencias románicas, bizantinas y art déco, fue construido en torno a un jardín interior al que se puede acceder. Es sede de la oficina del alcalde de Róterdam.

Ayuntamiento Roterdam

2. Calypso

407 apartamentos de lujo repartidos en 22 plantas en un espectacular edificio de 2012 que, por el diseño de su fachada, da la sensación de estar en movimiento.

Calypso Roterdam

3. Casas Cubo

Diseñadas por Piet Blom entre 1982 y 1984, y también llamadas Blaakse Bos, componen uno de los puntos más originales que ver en Róterdam. El arquitecto giró 45 grados los 42 cubos que las forman y los colocó sobre pilares con forma hexagonal. Todas ellas están habitadas y una de ellas es visitable, previo pago de 3 euros. Y, para aquellos que se aventuren a compartir habitación, el albergue Stayokay ofrece la posibilidad de alojarse en el emblemático edificio.

Casas Cubo Roterdam

4. Coffee shops en Róterdam

Fumar marihuana es legal en Róterdam, aunque solo puede hacerse en los denominados coffee shops. Allí se venden los ‘cigarrillos’ ya preparados o, en su defecto, semillas de última generación para su cultivo ‘privado’.

5. Delfshaven

El barrio más pintoresco que ver en Róterdam enamora a primera vista. Fue el único que no sufrió las consecuencias del bombardeo de 1940 y conserva todo el encanto de las casas típicas holandesas y canales que atraviesan sus calles. La foto de esta lluviosa jornada está sacada desde De Pelgrim, única fábrica de cerveza de Róterdam.

De Pelgrim Roterdam

6. De Rotterdam

Diseñado por Rem Koolhaas en 1998, es uno de los edificios más espectaculares que ver en Róterdam. En su interior, alberga un hotel, además de oficinas, tiendas, restaurantes, espacios para exposiciones y conferencias. Sus tres torres, de 150 metros de altura, 44 plantas y unidas entre sí, forman una ‘ciudad vertical’. Desde su terraza, abierta solo en verano, puede contemplarse una de las más bellas vistas de Róterdam.

Edificio De Rotterdam

7. Edificio Lápiz

Situado junto a las Casas Cubo y frente al Markthal, recibe su nombre por su curiosa forma, que recuerda a un grueso lápiz.

Edificio Lapiz Roterdam

8. Erasmo de Róterdam

Nacido en Róterdam en 1466, fue uno de los representantes del humanismo. Símbolo de la metrópolis, su estatua es la más antigua de Holanda.

Erasmo de Roterdam

9. Estación Central de Róterdam

Recientemente reformada, conserva elementos del antiguo edificio, originario de 1957, como el reloj de la fachada o las letras Centraal Station. Con un volumen superior a los 100.000 usuarios diarios para viajar en tren, metro, tranvía o autobús, es una de las estaciones más importantes de los Países Bajos. En su interior, se encuentra una oficina de información turística. Impresionante, se mire por donde se mire.

Estacion Central de Roterdam

10. Euromast

El mirador más alto de Holanda, Euromast, fue diseñado en 1960 para la exposición mundial de jardinería Floriade. Desde hace algunos años, es reseñable su restaurante con vistas panorámicas, al que se accede mediante un ascensor giratorio.

Euromast Roterdam

11. Hotel New York

La antigua sede de la línea Holland Amerika es hoy un hotel-restaurante. En él se han respetado ambiente de principios del siglo XX y detalles relacionados con la navegación. Perfecto para tomar un café o el té vespertino mientras se contempla el puerto y se imaginan las historias de aquellos que se aventuraban a cruzar el Atlántico en busca del sueño americano.

Hotel New York Roterdam

12. Las Palmas

El antiguo taller de la línea Holland Amerika fue restaurado en 2005. En la actualidad, es sede del Nederlands Fotomuseum, entre otros.

Las Palmas Roterdam

13. Linjbaan

La principal calle de compras de Róterdam fue abierta en 1953, convirtiéndose en la primera rúa comercial y peatonal de Europa. Está totalmente libre de coches, lo que supone una delicia para los amantes del shopping que pueden deambular de tienda en tienda los 7 días de la semana sin miedo a ser atropellados.

Linjbaan Roterdam

14. Maastoren

Sus 164 metros de altura lo convierten en el edificio más alto de Holanda. Su construcción es en una de las más innovadores del mundo, pues posee un sistema de almacenamiento de calor y frío basado en la temperatura del agua del río Mosa.

Maastoren Roterdam

15. Markthal

Uno de los mercados cubiertos más espectaculares del mundo con casi un centenar de puestos de comida, tiendas, restaurantes y supermercado. Lo que hace realmente especial a Markthal es su parte superior, donde se han construido 228 viviendas, muchas de ellas con vistas a su patio central. En su interior, un impresionante mural digital de 11.000 metros cuadrados y 4.500 piezas de aluminio, obra de Arno Coenen e Iris Roskam. Un imprescindible que ver en Róterdam.

Markthal Roterdam

16. Museo Boijmans Van Beuningen

Una de las pinacotecas más antiguas de Holanda. Su nombre hace referencia a los dos personajes que donaron su colección de arte a la ciudad, el jurista Boijmans y el coleccionista Van Beuningen. De sus paredes cuelgan cuadros de Dalí, Rubens, Van Gogh, Tintoretto o El Bosco.

Pintura en el Museo Boijmans Van Beuningen

17. Museo de la Fotografía

Una de las mejores maneras de conocer la historia más reciente de Holanda es visitando este museo donde se exhiben y almacenan tres millones de negativos, diapositivas y grabados. Pone a disposición del visitante un área con instalaciones interactivas en la que sentirse como un auténtico profesional. Como es razonable, solo pueden hacerse fotografías de las zonas comunes.

Museo de la Fotografia Roterdam

18. Puente de Erasmo

El icono de la ciudad, con más de 800 metros de largo, une el norte de Róterdam con la parte sur. Es obra del diseñador Ben van Berkel y se inauguró en 1996.

Puente de Erasmo

19. Puerto marítimo de Róterdam

El puerto más grande de Europa, ubicado en las confluencias de los ríos Mosa y Rin. Es inabarcable a pie, por lo que una de las mejores formas de recorrerlo es a bordo del Spido. Durante 75 minutos, y por unos 14 euros, este crucero permite contemplar uno de los centros neurálgicos de las conexiones marítimas de nuestro continente mientras se disfruta de una copa de merlot.

Puerto maritimo de Roterdam

20. Toren op Zuid

Su fachada se inclina con los cables del puente Erasmo imitando a la torre de Pisa. Mediante 900 bombillas en forma de baldosas, ofrece una especie de noticiario luminoso en el que pueden verse textos e imágenes.

Toren op Zuid

¿Cómo ahorrar en tu visita a Róterdam?

La Rotterdam Welcome Card ofrece descuentos de un mínimo del 25% en más de 50 atracciones, museos y restaurantes. También, viajes ilimitados en la red de tranvía, metro y autobuses de RET durante 1, 2 o 3 días. Muy recomendable si, como a nosotros, te coincide con un clima que invita a todo, menos a caminar.

Dónde comer y beber en Róterdam

Bierhandel De Pijp (Gaffelstraat, 90)

Puede que se trata del lugar más auténtico de todo Róterdam. Aunque su aspecto exterior invita a pasar de largo, su interior enamora desde el primer minuto. Paredes forradas de madera donde reposan cientos de corbatas que los clientes han ido dejando a lo largo de sus más de cien años de andadura, largas mesas corridas y bancos que se comparten con otros comensale. Cocina vista y una carta escueta, pero con interesantes sugerencias como ostras, mejillones rebozados, paté de oca o un apetitoso plato holandés, steewed beef with cabbage and sautéed potatoes, además de una decena de vinos.

Bierhandel De Pijp
Stewed beef with red cabbage and sauteed potatoes

Cafe De Oude Sluis (Havenstraat, 7a)

En la zona antigua, Delfshaven, sobre el pequeño canal que la atraviesa, se localiza este café-taberna donde disfrutar de alguna de las 30 cervezas que ofrece. Merece la pena echar un vistazo al bello edificio en el que se encuentra. Su galería -por desgracia, habilitada para fumadores- da la sensación de estar suspendida sobre el agua. Podéis verlo en la primera foto de este post.

Cafe De Oude Sluis Roterdam

Cocina indonesia

La gastronomía holandesa posee un extenso abanico de platos indonesios, afición que ha perdurado desde el antiguo imperio colonial. Son muchos los restaurantes que hacen guiños a este tipo de cocina asiática en sus cartas y bastante amplio el número de locales especializados solo en ella.

Sopa de pollo y vegetales
Sopa de pollo y vegetales
Fideos con verduras y gambas
Fideos con verduras y gambas

Febo (distintas localizaciones)

Aunque su calidad no sea relevante, Febo es una de las alternativas gastronómicas más curiosas para comer en Róterdam. Febo es una cadena holandesa con más de 60 locales en todo el país. Aquí la comida se extrae directamente de máquinas expendedoras a través de pequeñas ventanas. Detrás de ellas puede verse a los cocineros que se encargan de su preparación y de reponer rápidamente el producto que se consume. Croquetas de pollo o pescado, patatas fritas o, incluso, hamburguesas, lo más demandado.

Febo Roterdam
Croqueta de Febo

Pelgrim Bar (Aelbrechtskolk, 12)

El acogedor bar de la única fábrica de cerveza de Róterdam ofrece una degustación de cervezas artesanas y bocados rápidos en forma de tortilla o sopa del día. Muy recomedables las croquetas de camarones.

Pelgrim Bar Roterdam
Sopa de calabaza, en ‘Pelgrim Bar’
Tortilla Pelgrim Bar Roterdam
Tortilla de queso, en ‘Pelgrim Bar’

Restaurante Fred (Honingerdijk, 263-265)

Fred Mustert es uno de los chefs más reputados de los Países Bajos. Su restaurante homónimo está galardonado con dos Estrellas Michelin. Además de carta, ofrece un único menú degustación de 7 platos, Inspiration, por 159 euros. Un recorrido por los mejores productos de temporada tratados de manera exquisita y servidos por un equipo de profesionales que hacen que la experiencia sea única. Capítulo aparte merece su carro de quesos…

Restaurante Fred Roterdam
Aperitivos en ‘Fred’
Mesa de quesos Fred Roterdam
Mesa de quesos en ‘Fred’

Markthal (Verlengde Nieuwstraat, 3011)

Además de comprar productos frescos, en Markthal es posible comer en varios de sus casi 100 puestos. Desde pequeños snacks en forma de queso o embutido, hasta pizzas y sushi recién preparado, pasando por todo tipo de dulces. También podemos encontrar un puñado de restaurantes donde pedir a la carta, destacando un bar de tapas, una hamburguesería y un japonés.

Mercado Markthal
Donuts

Prachtig (Willemsplein, 77)

Situado en el corazón de Róterdam y con unas bellas vistas a los puentes Erasmo y Willem. Prachtig es el sitio perfecto para disfrutar de café o cerveza antes de coger el Spido que recorre el puerto marítimo. En su carta, ensaladas, sándwiches y hamburguesas. Ofrece una pequeña carta de vinos donde no faltan verdejo o albariño.

Prachtig Roterdam

Dónde dormir en Róterdam

Rotterdam Marriott Hotel

El antiguo Manhattan Hotel está situado frente a la Estación Central, en la Millenium Tower, y dispone de todas las comodidades de un cinco estrellas. Su ubicación del Rotterdam Marriott Hotel es perfecta para recorrer la ciudad a pie o en tranvía, ya que está cerca de las principales atracciones turísticas que ver en Róterdam. La habitación executive con desayuno incluido y acceso a un exclusivo lounge, desde 175 euros/noche.

Habitacion

¿Te ha gustado este paseo por la ciudad holandesa? Si vas a viajar a Róterdam, echa un vistazo a nuestro artículo Cómo ir desde el aeropuerto al centro de Róterdam.

Copenhague, bicicletas y ‘hygge’ en la capital de Dinamarca

Nyhavn Copenhague

Dinamarca era una de nuestras asignaturas pendientes y el pasado mayo tuvimos la suerte de escaparnos durante una semana a su capital. Hoy os contamos todo lo que hay que ver en Copenhague.

Una ciudad para los ciclistas

Lo primero que nos llamó la atención, además de su belleza, fue la limpieza de sus calles. Y el culto al medio de transporte por excelencia de los países nórdicos: la bicicleta. Si el tiempo acompaña, es la manera más recomendable de recorrer la urbe.

Al contrario que en Madrid, por ejemplo, existe un amplio carril bici de 350 kilómetros. Seguro y separado de la carretera, por el que transitar sin miedo a atropellos o estorbar a los coches de turno. Hay semáforos y aparcamientos exclusivos para bicicletas. Y estas tienen prioridad absoluta sobre los automóviles, bastante más escasos que en cualquier otra metrópoli europea.

Bicicletas en la Estación Central de Copenhague
Bicicletas en la Estación Central de Copenhague

Encontrarás cientos de establecimientos en los que alquilarlas por días, por alrededor de 10 euros, o semanas, por unos 50. Una alternativa más barata son las bicicletas públicas, completamente gratis tras depositar como fianza 20 coronas, unos 3 euros. Los recuperarás cuando la dejes en cualquiera de las estaciones repartidas por Copenhague.

Y si eres de los que prefieren pedalear lo justo, únete al movimiento Bycyklen. Su idea es compartir bicicletas eléctricas con otros usuarios por las que únicamente pagarás el tiempo justo que las utilices.

Aunque son muchas las cosas que hacer en Copenhague, aquí te mostramos nuestra pequeña selección:

¿Qué ver en Copenhague?

1. Christiania

Uno de los lugares menos turísticos que ver en Copenhague es también uno de los que más nos gustó. Esta ‘ciudad libre’ existe desde 1971 y resulta perfecta para tomar unas cervezas mientras se escucha música en directo. Con alrededor de 850 residentes que se autoproclaman independientes del Estado danés, se la conoce como ‘distrito verde’, ya que en sus calles está permitida la compra y consumo de drogas blandas

Pusher Street

Pusher Street, traducida como Calle del Vendedor de Estupefacientes, está plagada de pequeños puestos en los que adquirir hachís o marihuana, además de ‘cigarros’ ya preparados. Al no pagar impuestos, el precio de la comida y la bebida es infinitamente más barato que en el resto de Copenhague. Alrededor de 2,50 euros una cerveza, que viene a costar más del doble fuera de las ‘fronteras’ de Christiania. Ah, está prohibido sacar fotos…

Christiania Copenhague
Prohibido sacar fotos en Christiania

2. La Sirenita

Aunque de cerca decepciona un poco, no puedes irte de la capital danesa sin hacer una visita a la sirena más famosa del mundo. La encontrarás en el Parque Langelinie, en la bahía del puerto, mirando lánguidamente al Báltico mientras es fotografiada por cientos de turistas de todo el mundo. Construida en bronce, mide 1,25 metros y pesa 175 kilogramos. En la historia de este monumento que ver en Copenhague hay con varios asaltos vandálicos que incluyen mutilaciones, manchas con pintura e, incluso, ataque con explosivos.

La Sirenita Copenhague
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3. Nyhavn

Uno de los barrios más bellos que ver en Copenhague y el lugar perfecto para obtener algunas instantáneas inolvidables. Nyhavn, ‘Puerto Nuevo’, es un paseo marítimo con barcos de madera y zona de ocio repleta de bares y restaurantes. Además de pequeños hoteles de brillantes colores que forman una imagen única. Desde sus aguas, que permitían el acceso directo al mar desde la antigua ciudad, parten algunos de los tours que recorren en barco los diferentes canales. Hans Christian Andersen vivió en el número 20 de Nyhavn. Mientras que en el número 17 residió uno de los primeros tatuadores de la historia.

Nyhavn Copenhague
Postal de cuento desde Nyhavn

4. Museo Carlsberg

La cerveza danesa por autonomasia cuenta con su propio museo en el barrio de Vesterbro. Compra un ticket para el tour guiado por estas instalaciones que ver en Copenhague y déjate sorprender por la historia de J. C. Jacobsen, fundador de la marca, y su hijo, Carl, con el que mantuvo una relación de enemistad durante gran parte de su vida. Fundada en 1847, Carlsberg es una de las más vendidas del mundo. Y, además de elaborar más de 500 birras locales, es responsable de Kronenbourg, Tuborg, Baltika, Belgian Grimbergen y la sidra Somersby. No te pierdas tampoco la degustación de cervezas del Museo Carlsberg para conocer los ingredientes y proceso de algunas variedades que, por desgracia, no se comercializan en España.

Museo Carlsberg Copenhague
Cata de cervezas en el Museo Carlsberg

5. Malmö

Sí, ya sabemos que Malmö está en Suecia, pero a un corto viaje en tren de 25 minutos desde Copenhague, vía el puente Oresund, que une ambos países y se hizo famoso por la serie Broen. Pasea por el barrio de Västra Hammen, uno de los más modernos de la ciudad. Construido en torno al Turning Torso, famoso rascacielos del español Santiago Calatrava y una de las imágenes más reconocibles de la ciudad, es una de las zonas más turísticas de Malmö. Busca mesa en alguno de los restaurantes de la plaza Lilla Torg, que data de 1592, y disfruta de una buena cerveza acompañada de alguna especialidad sueca, como salmón o albóndigas.

Malmo Suecia
La arquitectura de Malmö
Salmon sueco Malmo
Salmón sueco

6. Helsingør

Una excursión en tren hasta esta ciudad danesa considerada la ‘puerta a Suecia’, cuya costa puede divisarse desde varios puntos, merece la pena para visitar el Castillo de Kronborg, que inmortalizara Shakespeare en Hamlet. Compra la entrada más completa, por 19 euros (varías según la temporada del año). Y disfruta de un tour guiado en inglés para recorrer las habitaciones reales, la armería o las oscuras y frías catacumbas. Cuando termines el recorrido, date una vuelta por el centro de la ciudad y su puerto deportivo. Y aprovecha para disfrutar de alguna de las delicias danesas que ofrece el restaurante Kronborg Havbad, con unas espectaculares vistas de la bahía. Y especialidades en su menú como arenques encurtidos, mejillones a la crema o salmón marinado.

Helsingør Dinamarca
El castillo de Hamlet, Kronborg, en Helsingør
Arenques encurtidos
Arenques encurtidos

Restaurantes en Copenhague: dónde comer

1. Meatpacking District in Vesterbro

El barrio de moda que ver en Copenhague y uno de los diez más hipster del mundo es Vesterbro. Un vecindario idílico donde los jóvenes comen pizza y beben cerveza sobre el mullido césped del Sønder Boulevard, padres pasean a sus bebés en bicicleta y lugareños lucen impecables barbas y tatuajes infinitos. Allí se encuentra el Meatpacking District, antiguo mercado de carnes hoy restaurado y convertido en una de las zonas de obligada visita.

Food trucks y restaurantes de moda en Copenhague

Además de un buen puñado de restaurantes en Copenhague, cada fin de semana alberga una zona de food trucks con música DJ. Uno de nuestros favoritos fue War Pigs Brewpub, que, como su propio nombre indica, está especializado en productos del cerdo cocinados a la barbacoa: costillas, salchichas, paleta… También, pecho de ternera, alitas de pollo con apio y salsa de queso azul, realmente adictivas o ensaladas. Y 22 tipos de cerveza elaborada en sus propias instalaciones.

Un must, al igual que las pizzas napolitanas de Mother o los tacos y micheladas de Rosio Sanchez, una de las alumnas aventajadas de René Redzepi, dueño de Noma, en Hija de Sanchez.

War Pigs Copenhague
Comida en ‘War Pigs’
Hija de Sanchez Copenhague
Tacos y micheladas en ‘Hija de Sanchez’

2. Copenhagen Street Food

Sí, el amor a primera vista existe. Y, si eres un enamorado de los food trucks, caerás rendido a los pies de este enorme espacio en la isla de Paper. Varias decenas de puestos sobre ruedas se dan la mano para ofrecer platos indios, surcoreanos, mexicanos, chinos, marroquíes, japoneses, italianos… Todos los preparan al momento a la vista del cliente y cuesta decidirse.

La hamburguesa de pato de Duck It es, sencillamente, espectacular, al igual que las creaciones de Fish and chips. Pilla una jarra de cerveza en MS Brewsky, más económica que por vasos, y siéntate en una de las largas mesas interiores o en la terraza exterior con vistas al río mientras el sol acaricia tu cara. Lo más parecido a estar en el cielo, pero rodeados de los mejores locales para comer en Copenhague.

Copenhagen Street Food
Hamburguesa de pato en Copenhagen Street Market
Copenhagen Street Food
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3. Torvehallerne

Este mercado cubierto, con más de sesenta stands, es el sitio ideal para combinar la compra de productos frescos como carne, pescado o marisco, con otros gourmet como queso, embutido, chocolate o especias. También se puede tomar algún que otro bocado en los puestos de Torvehallerne: sándwiches, sushi, hamburguesas, tacos e, incluso, tapas españolas.

Prueba un típico smørrebrød danés para comer en Copenhague: rebanadas de pan de centeno con manteca sobre el que se colocan ingredientes fríos como gambas, salchichas, huevos, carne y queso. Y, de postre, uno de los típicos mazapanes con forma de cerdo.

Torvehallerne Copenhague
Smørrebrød danés en Torvehallerne

4. Relae

Si te apetece y puedes permitirte un capricho, Relae es uno de los mejores restaurantes en Copenhague. Su manifiesto es que ‘todo se corta hasta el hueso y los únicos marcos son los que cuelgan de las paredes’. Entre el 90 y el 100% de los alimentos con los que trabajan están certificados como orgánicos. Sus panes son 100 por cien ecológicos y los vinos de su carta, naturales. Puedes leer y ver lo que cenamos en este otro post.

Relae Copenhague
Trigo sarraceno, queso de cabra y rábano, en ‘Relae’

5. Manfred’s

El hermano pequeño de Relae se sitúa en la acera de enfrente. Y es un coqueto establecimiento pensado para compartir platos y disfrutar de una extensa carta de vinos naturales, muchos de ellos, por copas. Es otro ejemplo de sostenibilidad entre los restaurantes en Copenhague. Intenta reducir al mínimo el impacto sobre el medioambiente y su informe anual sobre cómo lo hacen debería ser un ejemplo a seguir por los restauradores de medio mundo. A mediodía, Manfred’s ofrece un menú de cinco platos a elección del chef por 40 euros, con propuestas muy verdes y muy, pero que muy sabrosas.

Manfred’s Copenhague

6. Pícnic junto al río

Si el tiempo acompaña, como nos sucedió el pasado mayo, nada puede resultar más apetecible que un pícnic con vistas al canal mientras se contempla el fluido tráfico de barquitos por el río. Compra comida preparada o un par de sándwiches o en un 7-Eleven y relájate. Nosotros nos decantamos por dos woks y una botella de vino de un supermercado cercano y la experiencia fue maravillosa para comer en Copenhague.

Picnic Copenhague
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7. Puestos callejeros de perritos calientes daneses para comer en Copenhague

Aunque, probablemente, no lo asocies a Dinamarca, sus hot dogs están presentes en multitud de puestos callejeros desde hace ochenta años. Son un snack perfecto para la mitad de la mañana o la tarde por algo más de dos euros. ¡Elige tu topping e híncale el diente!

Hot dogs Copenhague
Hot dogs de Copenhague

¿Cómo ir desde el aeropuerto al centro de Copenhague?

El aeropuerto está situado en Kastrup, a menos de 10 kilómetros del corazón de la ciudad. Y perfectamente conectado con la Estación Central desde la Terminal 3. Por metro (unos 5 euros el billete), tren o autobús 5A (2,5 euros, en ambos casos) o taxi (unos 30 euros). Valora antes de elegir tu medio de transporte si merece la pena comprar alguna tarjeta turística, en caso de que tu estancia sea superior a tres días. Y ten en cuenta que las tres terminales aeroportuarias están unidas entre ellas por un servicio gratuito de lanzaderas.

¿Te ha gustado este paseo? ¿Hay algún otro sitio que ver en Copenhague que nos recomiendes para una futura visita? ¡Déjanos tu comentario!

Qué ver en Toronto, la ciudad más multicultural de Canadá

Toronto Islands Canada

Capital de la región de Ontario, es la ciudad más poblada de Canadá. El corazón económico del país no es uno de los destinos más turísticos de Norteamérica, pero sí una metrópolis con grandes atractivos gracias, entre otros factores, a su multiculturalidad. Barrios repletos de personalidad, un impresionante downtown y su cercanía a las Cataratas del Niágara son motivos más que suficientes para viajar a Toronto. Estas son nuestras recomendaciones:

Downtown Toronto Canada

Qué visitar en Toronto

1. CN Tower

El emblema por el que la urbe canadiense es conocida fuera de sus fronteras es la primera de las atracciones que ver en Toronto. La CN Tower fue la torre más alta del mundo desde 1976 a 2007, cuando fue superada por el Burj Khalifa de Dubái, y recibe más de dos millones de visitantes cada año. No tengas miedo de caminar por el suelo acristalado a 342 metros y hacer unas de las fotos más típicas, como si flotaras en el aire. Con una altura de 553,33 metros, las vistas desde la CN Tower son apabullantes.

Vistas desde la CN Tower Toronto Canada

2. St. Lawrence Market

Este mercado de ladrillo rojo que ver en Toronto es el sitio ideal para recuperar fuerzas o comprar alimentos frescos locales. Si no te apetece ninguna de las dos cosas, acércate a curiosear y descubrir uno de los lugares más animados de la capital. En St. Lawrence Market, gran variedad de carnes, pescados, frutas y verduras se dan la mano con un puñado de pequeños restaurantes como Buster’s Sea Cove, especializado en fish and chips, Churrasco’s y sus famosos sándwiches de pollo, o Yianni’s Kitchen, cocina griega.

St. Lawrence Market Toronto Canada
Interior de St. Lawrence Market Toronto Canada

3. Casa Loma

Otro de los imprescindibles que ver en Toronto recibe su nombre por estar situado sobre una loma. Su historia roza lo rocambolesco, pues fue contruida por el multimillonario Henry Mill Pellatt en un intento por copiar el castillo de Balmoral, en Escocia. Casa Loma es una de las residencias más grandes de Canadá, con 98 habitaciones repartidas en más de 6.011 m². Sus elevados gastos de mantenimiento arruinaron a su propietario, y en 1933 la ciudad se apropió de la mansión. Desde 1937, está abierta al público en general como museo.

Casa Loma Toronto Canada

4. Distillery District

Sin lugar a dudas, Distillery District es el distrito de moda que visitar en Toronto. Esta antiguamente zona degradada se ha transformado en un delicioso barrio de arquitectura industrial donde se reúnen algunos de los bares y restaurantes más solicitados. No dejes de hacer un alto en el camino para probar las cervezas de elaboración propia en Mill Street Brew Pub, uno de los garitos más chulos de Distillery District.

Distillery District Toronto Canada

5. Kensington Market

La zona hippie y alternativa que ver en Toronto se extiende apenas por unas manzanas, pero con una personalidad muy marcada. Este barrio bohemio destaca por sus tiendas vintage y agradables cafés y restaurantes. Nosotros hicimos una pequeña degustación de cervezas en Kensington Brewing Company, en el 299 de Augusta Avenue. Muy recomendable.

Kensington Market Toronto Canada
ensington Brewing Company Toronto Canada

6. Chinatown

Anexo a Kensigton Market, es igual de animado que en otras grandes ciudades. Alberga un gran número de restaurantes chinos y asiáticos (japoneses, vietnamitas o tailandeses). En Spadina Avenue podrás admirar su mercado al aire libre, con variedad de productos frescos, artesanía y hierbas medicinales. Un imprescindible que ver en Toronto.

Chinatown Toronto Canada

7. Royal Ontario Museum

El museo más importante que visitar en Toronto alberga importantes muestras de arte e historia natural. Sus exposiciones temporales son uno de los principales reclamos culturales de la ciudad y atraen a turistas de todo el país. El Royal Ontario Museum, conocido como ROM, fue fundado en 1912 y está formado por más de 40 galerías que guardan cerca de seis millones de elementos. Posee la colección de fósiles del esquisto de Burgess más grande del mundo, con alrededor de 150.000 especímenes.

8. Roundhouse Park

Este parque en pleno centro ocupa antiguos terrenos ferroviarios. En él podrás admirar el Museo del Ferrocarril y, también, una de las mejores cosas que hacer en Toronto, visitar la Steam Whistle Brewing. Esta fábrica de cerveza artesanal a gran escala pertenece a tres ex empleados de la Upper Canada Brewing Company, quienes la fundaron en el año 2000. Reserva un tour guiado por sus instalaciones y termina degustando en su bar una de las mejores cervezas de Canadá.

Roundhouse Park Toronto Canada
Steam Whistle Brewing Toronto Canada

9. Dundas Square y Eaton Centre

Sin lugar a dudas, el centro neurálgico. Yonge-Dundas Square es a esta ciudad lo que Times Square a Nueva York o Picadilly Circus a Londres. Este concurrido lugar que visitar en Toronto resulta especialmente atractivo de noche, cuando los letreros luminosos muestran todo su poder. En ella se ubica Eaton Centre, un gran centro comercial con cerca de 350 tiendas y un atractivo food court. Recibe a un millón de turistas semanalmente.

Dundas Square Toronto Canada

10. Rogers Centre

Ver un partido de béisbol es una de las mejores cosas que hacer en Toronto si te gusta este deporte. El Rogers Centre, con capacidad para 49.282 espectadores, es la casa de los Blue Jays y del club de fútbol local. Nosotros nos divertimos con la victoria de los primeros, equipo que compite en la División Este de la Liga Americana. Ya solo por ver el ambiente, merece la pena comprar una entrada.

Rogers Centre Toronto Canada

11. Toronto Islands

La orilla del Lago Ontario marca la geografía de la ciudad. Frente al downtown se localizan una serie de islas que ofrecen impresionantes vistas y la posibilidad de disfrutar de un entorno natural y tranquilo, como si de un parque se tratara. Nosotros hicimos un pequeño crucero que sale desde el puerto y realiza un recorrido de una hora que permite fotografiar el skyline de Toronto en todo su esplendor.

Toronto Islands Canada

12. PATH, la ciudad subterránea de Toronto

30 kilómetros de pasillos subterráneos forman la red del PATH, ‘ciudad subterránea’ que ver en Toronto. Ya te lo advertimos, te perderás. Orientarse no siempre es fácil, así que intenta prestar atención a los indicadores para no terminar en una salida distinta a la que tenías pensada.

-La P (color rojo) indica dirección sur.

-La A (naranja) indica dirección oeste.

-La T (azul) indica dirección norte.

-La H (amarilla) indica dirección este.

El PATH conecta todo el centro urbano y permite que en épocas de frío o calor extremo no haya necesidad de pisar la calle. En él encontrarás más de 1.200 tiendas y otros servicios, como supermercados, farmacias o tintorerías.

13. Las playas de Toronto

Al localizarse a orillas del Lago Ontario, son varias las playas de Toronto en las que, cuando el clima lo permite, darse un chapuzón, un baño de sol, disfrutar de un pícnic o, simplemente, pasear.

Woodbine Beach es una de las más largas y se extiende por Lake Shore Boulevard.

Cherry Beach, muy cerca de Old Toronto, es ideal para nadar, practicar windsurfing o kitesurfing.

Sunnyside Beach es una de las playas de Toronto más populares. Su amplio paseo es ideal para montar en bici, patinar o hacer skateboarding. Uno de los días que la visitamos, Chace Crawford grababa una escena para The Boys, serie de HBO. Aunque la trama transcurre en Nueva York, en realidad está rodada en esta ciudad canadiense para reducir costes de producción.

-Por su parte, HTO Park y Sugar Beach son dos playas urbanas inauguradas en 2007 y 2010, respectivamente, pero en ellas no está permitido el baño.

Sugar Beach Toronto Canada

14. High Park

El segundo parque municipal más grande que visitar en Toronto (con 161 hectáreas). Fácilmente accesible en transporte público, High Park cuenta con varios parques infantiles, instalaciones deportivas, 18 áreas de pícnic, senderos para caminatas (ojo con los coyotes), grandes espacios verdes, un zoo y bancos para sentarse a contemplar el Lago Ontario.

High Park Toronto Canada

Restaurantes en Toronto

Aunque no es un gran destino gastronómico, la gran cantidad de barrios de comunidades diferentes hacen que la oferta para comer o cenar en Toronto sea muy variada. No te dé miedo saltar de distrito en distrito para saborear diferentes cocinas del mundo.

Momofuku Noodle Bar (190 University Ave)

El imperio del chef estadounidense David Chang se ha extendido a Canadá. En un mismo espacio se dan cita el Noodle Bar y, en la planta superior, Kōjin, restaurante especializado en carnes de Ontario preparadas al carbón. Nosotros probamos el bar de noodles, donde su ramen y bollitos al vapor nunca fallan.

Momofuku Noodle Bar Toronto Canada

Carousel Bakery (St. Lawrence Market)

Con más de 40 años a sus espaldas, este puesto del mercado de St. Lawrence consigue que cada día se formen largas colas para probar su bocadillo más famoso: peameal bacon sand­wich. Esta delicia a base de carne de cerdo curada y queso americano derretido servido en un tierno bollo de pan se vende por decenas. Otros bocadillos que triunfan son el de pollo o ternera a la parmesana, salchicha, filete de ternera o vegetariano. Y, si eres goloso, no podrás resistirte a su gran variedad (más de 300 tipos) de pasteles, bollería, panes o bagels. ¡Fantástica!

Peameal bacon sand­wich Carousel Bakery St. Lawrence Market Toronto Canada

Dumpling House Restaurant (328 Spadina Ave)

Si dicen que los mejores dumplings de Toronto se preparan en este restaurante de Chinatown, allá que vamos a probarlos. Puedes pedirlos al vapor o fritos, ambos están riquísimos. También ofrecen más de 10 tipos de noodles. Su amplio horario, de 11 de la mañana a 11 de la noche, hace que sea una opción más que recomendable para comer en Toronto.

Dumplings en Dumpling House Restaurant Toronto Canada

El Catrin Destileria (18 Tank House Lane)

La comida mexicana siempre es una buena idea. Y si es en una de las terrazas al sol de este restaurante en Kensington Market, más. En la carta de El Catrin Destileria no falta un excelente guacamole (preparado en la mesa delante de los comensales), tacos (los de Baja Califonia son para chuparse los dedos) y especialidades como carne asada o cubeta de camarones. Ojo si pides una jarra de margarita. Igual te vas directo a echar la siesta, como nosotros…

Tacos Baja California en El Catrin Destileria Toronto Canada

Yianni’s Kitchen (St. Lawrence Market)

Otra excelente idea es siempre la comida griega. En Yianni’s Kitchen, también en el mercado de St. Lawrence, llevan más de 20 años deleitando los paladeres de sus clientes a base de souvlaki, musaca, pinchos de cordero, falafel o gyros. También sirven el que, probablemente, sea uno de los mejores desayunos de Toronto.

Yianni's Kitchen St. Lawrence Market Toronto Canada

Fran’s Restaurant (diferentes localizaciones)

Fran’s Restaurant abrió su primer establecimiento en 1940. 80 años más tarde, cuenta con tres sucursales para comer en Toronto. Este clásico diner americano es toda una institución en la ciudad, con gran parte de clientela atraída por el denominado ‘all day breakfast’. Otras especialidades son los wraps, tacos de pescado, costillas o hamburguesas.

Tacos y costillas en Fran’s Restaurant Toronto Canada

¿Qué plato típico probar en Toronto?

Un buen amigo que reside desde hace décadas en Canadá lo describe como ‘una auténtica guarrada’. Y, desde luego, razón no le falta. Elaborada con patatas fritas, queso en grano y salsa de carne (gravy), la poutine es un snack nada sano que triunfa entre locales y turistas. De alto contenido calórico, han ido surgiendo diferentes versiones que incluyen cerdo o ternera, así como otras más gourmet a base de langosta, caviar o trufas. Smoke’s Poutinerie es una franquicia que nació en 2008 y se localiza a lo largo y ancho del país, además de Estados Unidos.

Poutine Canada

¿Conoces esta fascinante ciudad? ¿Nos recomiendas otros lugares que ver en Toronto? ¡Esperamos tus comentarios!

Nápoles, mucho más que ‘pizza’ y ‘sfogliatella’ en el sur de Italia

Castel dell'Ovo Napoles Italia

La tercera ciudad más grande de Italia, por detrás de Roma y Milán, posee un carácter único. Amada y odiada a partes iguales, llena de vida, presume de imponentes monumentos, pintorescos rincones, historia a raudales y una excelente gastronomía con la pizza como buque insignia. Acompáñanos en este ordenado caos por los mejores lugares que ver en Nápoles.

Qué visitar en Nápoles

1. Plaza del Plebiscito

La mayor plaza que ver en Nápoles, con una superficie cercana a los 25.000 m², acoge algunos de los edificios históricos más importantes, como la imponente Basílica de San Francisco de Paula. En ella también podrás admirar tres palacios: Real, de la Prefectura y Salerno.

Plaza del Plebiscito Napoles Italia

2. Spaccanapoli

Se traduciría literalmente como ‘parte-Napóles’ porque antiguamente dividía el centro histórico en norte y sur. Para disfrutar una de las calles más importantes que ver en Nápoles es recomendable llevar contigo una pequeña lista de paradas:

-Basílicas: Santa Clara y Santo Domingo Mayor.

-Palacios: Pinelli, Petrucci, San Gennaro all’Olmo, Tufarelli, Mazziotti, di Sangro di Casacalenda

-Iglesias y capillas: Santa Maria del Presidio, Santa Maria Assunta dei Pignatelli, Sant’Agrippino a Forcella, Gesù Redentore y San Ludovico d’Angiò

En Spaccanapoli también merecen un alto en el camino la Casa Professa dei Padri Gesuiti y el Complejo de Santa Maria dello Splendore.

3. Galería Humberto I

Construida entre 1887 y 1890, es una de las fotos más típicas que hacer en Nápoles. La Galería Humberto I es la más popular de Italia junto con la Galleria Vittorio Emanuele II de Milán. Aunque algunos de sus locales están cerrados actualmente, merece una visita por lo espectacular de su arquitectura.

Galería Humberto I Napoles Italia

4. Catedral de Nápoles

Más conocida como Duomo, es el principal edificio religioso que visitar en Nápoles. La Catedral Metropolitana de Santa María de la Asunción fue edificada entre 1299 y 1314, y aunque no resulta especialmente llamativa por fuera, en su interior se ‘esconde’ la Capilla del Tesoro. De estilo barroco, en ella luce la estatua del santo patrón de la villa, San Jenaro.

Catedral de Napoles Italia

5. Castel dell’Ovo

El Castillo del Huevo debe su nombre a una vieja leyenda. Cuenta que Virgilio escondió un huevo mágico bajo sus cimientos y que, si este llegara a romperse, la ciudad sufriría una enorme catástrofe. Construido en 1128 junto a la costa, esta fortificación que ver en Nápoles ha servido como elemento defensivo, cárcel o residencia real. Actualmente, se utiliza como centro de eventos y exposiciones.

Castel dell'Ovo Napoles Italia

6. Castel Nuovo

Conocido entre los lugareños como Maschio Angioino, este castillo medieval es otra de las atracciones que ver en Nápoles. Su exterior conserva cinco torreones unidos y está rodeado por un gran foso. En su interior puede contemplarse la Capella Palatina, pequeña iglesia que aún conserva algunos de sus frescos originales.

Castel Nuovo Napoles Italia

7. Via San Gregorio Armeno

¿Quién no ha oído hablar de los famosos belenes de Nápoles? Localizada en pleno centro histórico, San Gregorio Armeno reune a los mejores artesanos en este curioso arte navideño. Las figuritas se exponen durante todo el año, junto a otras más modernas que representan a políticos, deportistas y otros famosos.

Via San Gregorio Armeno Napoles Italia

8. Quartieri Spagnoli

A pesar de su mala fama en el pasado, el barrio español de Nápoles es un sitio bastante tranquilo (al menos, durante el día, cuando lo visitamos). Surgió en el siglo XVI con el objetivo de dar cobijo a los militares españoles destinados a controlar posibles revueltas. En él encontrarás algunas de las imágenes más típicas que ver en Nápoles: estrechas y empinadas calles, motoristas sin casco, ropa tendida entre edificios y altares en cada esquina. Muchos de ellos, dedicados a su ‘dios’: Maradona.

Quartieri Spagnoli Napoles Italia

9. Via Partenope

Una de las que calles más elegantes que visitar en Nápoles te brindará, además, impresionantes vistas del mar a lo largo de todo el paseo. En Via Partenope se ubican algunos de los hoteles más lujosos de la ciudad, como el Royal Continental o el Eurostars Hotel Excelsior. A lo largo del recorrido, nada mejor que una parada para reponer fuerzas en alguna de sus pizzerías o trattorias mientras contemplas el Mediterráneo y el Vesubio en primera línea.

Via Partenope Napoles Italia

La gastronomía de Nápoles

Ya seas de dulce o salado, la gastronomía napolitana es apta para todos los gustos. Y, también, para todos los bolsillos. Marcada por su situación geográfica, en ella abundan pescados y mariscos frescos, además de verduras y frutas. Y, por supuesto, pasta. La estrella es, sin duda, la pizza napolitana, elaborada siempre en horno de leña. Aunque encontrarás más variedades en algunas de las mejores pizzerías de Nápoles, los lugareños creen firmemente que solo hay dos tipos: margarita y marinera (no, no lleva ningún tipo de pescado y lo explicamos un poco más abajo).

¿Qué comer en Nápoles?

Babà napolitano

Este dulce, muy dulce, está presente en la mayoría de pastelerías y restaurantes de Nápoles. Encontrarás la versión clásica de la foto, además de otras con crema, chocolate, nata, fresas, limón, Nutella… Elaborado al horno, su ligera masa está bañada en limoncello, así que, mejor, no se lo deis a probar a los niños… La Pasticceria Capparelli, en Via Dei Tribunali, 327, es uno de los mejores sitios para probar el babà napolitano.

Babà napolitano Italia

Sfogliatella

Otro de los dulces tradicionales que comer en Nápoles debe su nombre a la hojas de hojaldre (pasta sfoglia) utilizadas en su preparación. Aunque se suele rellenar con pasta de queso ricotta, otras variantes son mermelada, nata montada, crema de chocolate o chantillí. El origen de los sfogliatelle se remonta al siglo XVIII, cuando se creó en el Monasterio de Santa Rosa, en la Costa Amalfitana. Los de Sfogliate e Sfogliatelle, Via San Gregorio Armeno, 24, son para ponerles un altar.

Sfogliatella Napoles Italia

Spaghetti alle vongole

Este delicioso plato de pasta que comer en Nápoles tiene almejas como ingrediente principal. Además, un sofrito de ajo y aceite de oliva, vino blanco y tomate natural. La sencillez más exquisita que uno pueda imaginar.

Spaghetti alle vongole Napoles Italia

Pizza frita napolitana

Además de las pizzas que veréis a continuación, la variedad frita es típica para comer en Nápoles. Podría decirse que la pizza fritta napoletana es similar a una empanada, pero rellena de diferentes ingredientes, dependiendo de la variedad: ricotta, ciccioli, pimiento, albahaca… Aunque puede parecer un bocado grasiento, si está bien cocinado, resulta realmente ligero.

Dónde comer en Nápoles

Pizzeria Di Matteo (Via dei Tribunali, 94)

Abierta en 1936, es para muchos la mejor pizzería de Nápoles. Siempre con locales entre su clientela -lo que es buena señal- cuenta con varios pisos, facilitando que la cola formada a las horas punta se mueva con bastante rapidez. La pizza de Di Matteo es sublime, sin más. Bill Clinton dio buena cuenta de ello durante su visita con motivo de la cumbre del G7.

Pizza en Pizzeria Di Matteo Napoles Italia

L’Antica Pizzeria da Michele (Via Cesare Sersale 1/3)

Si hay una pizzería en Nápoles que deba su fama a Hollywood, esa es L’Antica Pizzeria da Michele. En ella, Julia Roberts zampaba esta delicia italiana en la película ‘Comer, beber, amar’. Es por ello que cada día se forman larguísimas colas -puede llegar a haber más de 50 personas esperando- a las puertas del establecimiento. Si, como a nosotros, te puede la curiosidad, intenta hacer una comida tardía. Yo fui más allá de las cuatro de la tarde y encontré mi sitio. La pizza, tan buena como en otros muchos restaurantes de Nápoles. Aunque aquí solo encontrarás dos variedades: margherita (tomate, mozzarella, aceite, queso y albahaca) y marinara (tomate, ajo, orégano y aceite). ¿Los precios de L’Antica Pizzeria da Michele? Entre 4 y 5 euros por pizza (precio 2019).

Pizza en L'Antica Pizzeria da Michele Napoles Italia

Mattozzi Ristorante (Via Pietro Colletta, 25)

Para nosotros, fue el gran descubrimiento entre los restaurantes de Nápoles. Situado justo enfrente de Pizzeria da Michele, entramos porque la cola del establecimiento del que os hablábamos antes era infinita. Mattozzi es un negocio familiar regentado por un matrimonio de mediana edad. Ella, a los mandos de la cocina. Y él, de la sala. Aquí no encontrarás pizza, pero sí auténticos platos de pasta italiana: spaghetti alle vongole, spaghetti frutti di mare, spaghetti alla carbonara, fettuccine alla bolognese, gnocchi alla sorrentina, penne all’arrabbiata, pappardelle all’ischitana… También, otras delicias como risottos: al funghi, allo champagne o all’ortolana. Repetimos tres días por calidad, precio y ambiente nada turístico. ¡Ojo! Al buscar la información para este post, hemos descubierto que hay varios establecimientos con el mismo nombre. Buscad el de Via Pietro Colletta, 25.

Spaguetti carbonara en Mattozzi Ristorante Napoles Italia

Pupella (Via Partenope, 12)

Sin duda, lo mejor de esta trattoria para comer en Nápoles son sus vistas al mar. En la carta, antipasti, pizzas, platos de pasta y pescados a la parrilla.

Plato de pasta en Pupella Napoles Italia
Restaurante Pupella Napoles Italia

¿Te ha gustado este paseo? Hambre, seguro, seguro, que te ha dado. ¿Nos recomiendas otras cosas que hacer en Nápoles?

Évora, ciudad medieval de calles empedradas en el corazón del Alentejo

Rua do Cano Evora Portugal

Situada a 120 kilómetros de Lisboa, es una de las ciudades más bonitas de Portugal y la más popular de la zona del Alentejo. Desde antes de entrar en ella, a una considerable distancia, puede contemplarse el símbolo de la villa, su acueducto romano. Pero hay mucho que ver en Évora. Acompáñanos en este paseo.

Qué ver en Évora

1. Acueducto de Água de Prata

El Acueducto da agua da Prata es uno de los mejores conservados junto al de Segovia. Y, también, la primera parada de nuestras recomendaciones sobre qué ver en Évora. En este caso, su construcción en ladrillo recubierto con una capa de yeso le proporciona una gran finura. Además, se adentra durante varios centenares de metros en la ciudad. Algunas de las casas de la zona están construidas bajo los arcos del mismo, lo que ofrece una imagen única y pintoresca.

Acueducto de Água de Prata
Acueducto de Água de Prata

2. Templo romano de Évora

La siguiente parada la realizamos en el templo romano de la villa, conocido como el Templo de Diana, y uno de los símbolos más fotografiados que ver en Évora. A pesar de que, actualmente, solo lo sostienen trece columnas que han sobrevivivo a los años y la erosión, merece la pena contemplarlo. Mi compañero de viaje, Jesús, da muchos más datos en su blog.

Templo de Diana Portugal

3. Catedral de Évora

Otro de los monumentos más importantes que ver en Évora es su catedral, o Basílica Sé Catedral de Nossa Senhora da Assunção. Está emplazada en el centro histórico y a medio camino entre el gótico y el románico. Su fachada principal, cubierta con granito rosa, recuerda levemente a la de Salamanca, aunque sus dimensiones son menores. La entrada conjunta para verla junto al claustro cuesta 2.50 euros, 1.50 si se quiere visitar sola.

Catedral de Evora Portugal

4. Calles de suelos empedrados

Recorrer sus empinadas calles es una de las mejores cosas que hacer en Évora, una delicia para el paseante. Paredes blancas y suelos empedrados en un ambiente silencioso que en cierto modo consigue trasladarte a otra época.

Calles blancas de Evora Portugal

5. Capilla de los Huesos, no apta para todos

Uno de los puntos que ver en Évora que más llamó nuestra atención fue la Capilla de los Huesos, situada junto a la iglesia de San Francisco. Su característica principal es que sus paredes están construidas con huesos y cráneos humanos. Tal y como nos explicó nuestra guía, se debe a que en la última reconstrucción que se hizo en el templo tras el terremoto de Lisboa y su posterior incendio, se encontró un cementerio y al no saber qué hacer con los restos, se les ocurrió utilizarlos para revestir su interior.

A la entrada de la misma puede leerse esta inscripción: Nós ossos que aqui estamos pelos vossos esperamos (Nosotros huesos que aquí estamos por los vuestros esperamos). Escalofriante.

Capilla de los Huesos Evora Portugal

6. Plaza de Giraldo

Terminamos nuestra ruta sobre lugares de interés que ver en Évora en la Praça do Giraldo. En ella destaca su enorme fuente de mármol blanco, del siglo XVI, que durante muchos años aprovisionó de agua a los evorenses. Rinde homenaje a Geraldo Geraldes, personaje legendario de la historia de Portugal. Aquí se encuentra la Oficina de Turismo.

Plaza de Giraldo Evora Portugal

7. Café Arcada

El Café Arcada es uno de los más antiguos de la ciudad, perfecto para comer un sándwich o comprar dulces típicos: pastéis de nata, bolas de berlim o exquisitas queiijadas. ¡Imposible resistirse!

Pasteles Evora Portugal

La industria del corcho en Évora

Otro de los encantos añadidos que ver en Évora son las tiendas de recuerdos, de las que cabe destacar todo tipo de objetos realizados con corcho. Desde zapatos, bolsos, paraguas o sombreros hasta vinagreras o figuras para el belén navideño. De hecho, la producción de este material es uno de los motores económicos de la zona.

Bolsos de corcho Evora Portugal
Articulos de corcho Evora Portugal
Aceiteras corcho Evora Portugal

¿Conoces este bellísima localidad del Alentejo? ¿Nos recomiendas otras cosas que hacer en Évora?

Marsella, villa de pescadores en la Provenza francesa

Vallon des Auffes Marsella Francia

Es la segunda ciudad más poblada de Francia, por detrás de París. Su privilegiada situación, a orillas del Mediterráneo, destaca entre sus grandes atractivos. Colorida y llena de vida, con buen clima gran parte del año, es una escapada más que recomendable para un fin de semana. Por ello, te proponemos las mejores cosas que hacer en Marsella.

Qué ver en Marsella

1. Puerto Viejo de Marsella

El Puerto Viejo, también llamado Vieux Port, es uno de los lugares con más encanto que ver en Marsella. Su frenética actividad contrasta con los turistas que pasean relajadamente por su orilla o descansan en alguna de las terrazas de restaurantes colindantes. Flanqueado por dos fuertes, el de Saint Nicolas y el de Saint Jean, desde él se admira una las mejores perspectivas de la Basílica de Notre-Dame de la Garde, erigida en lo alto de la colina. Como curiosidad, el ferri que cruza de un lado a otro los 206 metros del Vieux Port es la línea marítima comercial más pequeña del mundo.

Puerto Viejo de Marsella Francia

2. Fort Saint-Jean

El Fuerte de San Juan es otro de los monumentos que visitar en Marsella. Conectado con la antigua ciudad portuaria a través de una pasarela -parte del MuCEM- ofrece unas vistas inigualables del Puerto Viejo. Construida en 1660 por Luis XIV, esta torre de vigilancia era visible a 20 kilómetros, facilitando así la actividad de los barcos comerciales. A lo largo de su historia ha sido, además, prisión estatal y depósito de municiones durante la Segunda Guerra Mundial.

Fort Saint-Jean Marsella Francia

3. Catedral de Marsella o La Major

Construida en estilo bizantino, es una de las iglesias más grandes de Francia. La Catedral de Sainte-Marie-Majeure presume de unas dimensiones similares a las de la Basílica de San Pedro de Roma, que permiten acoger a 3.000 personas. Uno de los iconos que ver en Marsella fue la única catedral construida en el país durante el siglo XIX.

Catedral de Marsella Francia

4. Notre-Dame de la Garde

Imponente. Ese sería el adjetivo para definir a la basílica de Notre-Dame de la Garde. Este monumento que visitar en Marsella está situado a una altitud de 150 metros. Aunque se puede llegar en autobús urbano, subir a pie no deja de tener su encanto, aunque te arrepientas a mitad de camino… Su campanario alcanza una altura de 41 metros. Y la estatua dorada de María que la corona mide 11,20 metros de largo, pesa cerca de diez mil kilos y necesita ser ‘bañada’ con 500 gramos de oro cada cuarto de siglo. Desde Notre-Dame de la Garde se divisan las vistas más impresionantes que ver en Marsella.

Notre-Dame de la Garde Marsella Francia

5. MuCEM

Inaugurado en 2013, coincidiendo con la capitalidad europea de la ciudad, es el museo más importante que ver en Marsella. El Museo de las civilizaciones de Europa y del Mediterráneo se creó para el estudio y conservación del patrimonio antropológico europeo y mediterráneo. Con su iluminación nocturna resulta realmente espectacular. El precio de la entrada es de 11 euros.

MuCEM Marsella Francia

6. Le Panier

Conocido como ‘de los artistas’, es el barrio más antiguo que ver en Marsella. Y también uno de los más concurridos. Sus (muy) empinados callejones conservan una esencia única que recuerda a la época en que era mayoritariamente habitado por marineros y pescadores. El ‘pequeño Montmartre marsellés’ está repleto de tiendas de artesanía, encantadores bistrós y restaurantes con terraza.

Le Panier Marsella Francia

7. La Corniche Kennedy

Debe su nombre al entonces recién asesinado presidente de los Estados Unidos y da comienzo en la Playa de Les Catalans. Con 3 kilómetros de longitud, podrás admirar una panorámica única, con el Mediterráneo como protagonista central y las islas de Friuli como invitadas especiales. A lo largo de la Corniche Kennedy encontrarás varios establecimientos que ofrecen vistas (y precios) de escándalo, así como garitos de moda donde lucir palmito en alguna de sus tumbonas.

La Corniche Kennedy Marsella Francia

8. Parc Longchamp

Uno de los parques más bellos que visitar en Marsella presume de ocho hectáreas de espacios verdes. Dentro de él, el Palais Longchamp luce esplendoroso mientras alberga los museos de Bellas Artes e Historia Natural. El Parque de Longchamp está catalogado por el Ministerio de Cultura francés como uno de los Jardines Notables del país.

Parc Longchamp Marsella Francia

9. Vallon des Auffes

Hemos dejado para el final nuestro favorito. Para nosotros, el lugar más pintoresco que ver en Marsella. Algo alejado del centro y, por tanto, de las hordas de turistas, el Vallon des Auffes rezuma encanto por los cuatro costados. Intenta ir la mediodía para admirar las vistas y sentarte en la terraza de alguno de sus restaurantes tradicionales. Mientras, sueña con vivir en una de sus cabañas de colores con un pointu (barco típico) a la puerta, listo para salir a pescar.

Vallon des Auffes Marsella Francia

Restaurantes en Marsella

Dependiendo de tu presupuesto, encontrarás restaurantes en Marsella de todo tipo. Desde comida rápida a pizzerías, pasando por acogedores bistrós o establecimientos de lujo. A la hora de la comida, aprovecha para buscar el plate du jour (plato del día) o los menús fórmula, que no suelen irse de precio. Como buena ciudad portuaria, la oferta de pescados y mariscos frescos es magnífica. Y recuerda que te encuentras en Francia, uno de los países donde mejor se come. Así que pasa de fast food y, si puedes, ráscate un poco el bolsillo.

Les Pieds Sous La Table (63 rue Sainte)

Lo encontramos por casualidad al lado del apartamento donde nos alojamos. Y acertamos de pleno. Ofrece dos menús: entrante+principal o principal+postre por 22 euros. O entrante+principal+postre por 26 euros. Las especialidades se muestran en una pizarra que la camarera enseña a los clientes. Echa un vistazo a las sugerentes propuestas: steak tartar, ensalada de ahumados, tartar de salmón, atún a la parrilla. Voilà!

Steak tartar Les Pieds Sous La Table Marsella Francia
Atún Les Pieds Sous La Table Marsella Francia

Pizzeria Chez Jeannot (129 rue du Vallon des Auffes)

¿Una pizzería para comer en Marsella? Cuando fuimos a Vallon des Auffes todas las terrazas estaban repletas. Así que nos animamos con este italiano-francés. Pizzeria Chez Jeannot es un bonito local para probar mejillones a la provenzal o auténticas pizzas (nunca fallan). El precio es de unos 20 euros por cabeza.

Mejillones a la provenzal Pizzeria Chez Jeannot Marsella Francia
Pizzeria Chez Jeannot Marsella Francia

L’Espigoulier (204 quai du Port)

Lo encontramos paseando por el puerto. Anunciaba especialidades provenzales, y a por ellas que fuimos. Probamos una original fritura de pescados y aïoli marseillais, verduras y mariscos al vapor con huevo cocido y una salsa parecida a nuestro alioli.

L'Espigoulier Marsella Francia
Aïoli marseillais Marsella Francia

¿Cuál es el plato típico de Marsella?

La bouillabaisse o sopa bullabesa es la especialidad de la ciudad. Este guiso marinero se elabora con pescados de roca como salmonete, rape o congrio. Se sirve acompañada de picastostes frotados con ajo y salsa rouille (a base de aceite de oliva, pan, ajo y pimentón) que se puede echar en la propia sopa o untar sobre el pan. Suele llevar patatas cocidas. Aunque no es muy fotogénica, resulta deliciosa.

Bouillabaisse Marsella Francia

¿Dónde dormir en Marsella?

Aunque las primera noches nos alojamos en un apartamento cerca del Puerto Viejo, un pequeño incidente nos hizo quedarnos unas horas más en Marsella. Y es que perdimos el autobús con el que teníamos pensado regresar a Niza, el último de ese día… Así que buscamos hoteles cerca de la Estación de San Carlos y encontramos el Aparthotel Adagio Access Marseille Saint Charles. Un sitio muy correcto para descansar por menos de 60 euros.

Aparthotel Adagio Access Marseille Saint Charles Marsella Francia

¿Te ha gustado este paseo con sabor a mar? ¿Nos recomiendas otros lugares que ver en Marsella?

Ámsterdam, ciudad liberal y capital de los ‘coffee shops’

Canales de Amsterdam

Su arquitectura, canales, limpieza y estilo de vida la hacen tan diferente del resto del mundo que, automáticamente, deseas comprarte una bicicleta y echarte a la calle, a descubrir cada rincón. Pero, ¿qué ver en Ámsterdam en una escapada de 3 o 4 días? Acompáñanos en este paseo por una de las ciudades más liberales del planeta.

Qué ver en Ámsterdam

1. Mercado de Flores

Fundado en 1862, el de Bloemen es el mercado de flores más famoso que visitar en Ámsterdam. En él podrás comprar la flor más típica de los Países Bajos, el tulipán, en todos los colores que imagines. También, semillas de otras plantas y artículos de jardinería.

Mercado de las flores Amsterdam

2. Rijksmuseum

Además del impresionante edificio que lo alberga, el atractivo del Rijksmuseum se encuentra en las 22 pinturas de Rembrandt que cuelgan de sus paredes. La ronda de noche o El árbol de Jesé son dos de las joyas de este museo que ver en Ámsterdam. Pero, también, alberga obras de casi todos los grandes maestros neerlandeses de los siglos XV al XVII. Está abierto a diario de 9:00 a 17:00. El precio de la entrada es de 19 euros. Ah, la cafetería del Rijksmuseum es perfecta para un bocado rápido.

Rijksmuseum
Johannes Vermeer, The Milkmaid, c. 1660. © Rijksmuseum, Amsterdam

3. Van Gogh Museum

Uno de los museos más visitados del mundo es otro de los imprescindibles que ver en Ámsterdam. La visita con audioguía -para conocer los secretos mejor guardados de la vida del genial artista- es más que recomendable por 5 euros más. El acceso al Van Gogh Museum tiene un precio de 19 euros.

Van Gogh Museum
Vincent van Gogh, The Bedroom, c. 1888. © Van Gogh Museum, Amsterdam

4. Casa de Ana Frank

Aunque se trata de una de las visitas más duras que hacer en Ámsterdam, es necesaria para conocer la historia de Ana Frank. En 1942, esta adolescente judía tuvo que esconderse de los nazis junto a su familia durante la ocupación de los Países Bajos. Fue descubierta dos años después, muriendo en el campo de concentración de Bergen-Belsen en 1945.

A todos nos ha conmovido su libro. Pero ver en primera persona el lugar donde transcurre te pone un nudo en la garganta. La Casa de Ana Frank es una atracción muy visitada, por lo que te aconsejamos que reserves tus entradas con mucha antelacion, semanas o, incluso, meses. No olvides que está prohibido tomar fotos.

Casa de Ana Frank
Bookcase, entrance Secret Annex © Anne Frank House / Photographer: Cris Toala Olivares

5. Vondelpark

Con 47 hectáreas, es el parque más grande que visitar en Ámsterdam. Si el tiempo acompaña, puedes comer al aire libre o tomar algo en una de sus terrazas. Se extiende a lo largo de cerca de 470.000 metros cuadrados y recibe a más de 10 millones de personas al año.

Vondelpark Amsterdam

6. Plaza Dam

El centro neurálgico de la capital es, también, la plaza más importante que visitar en Ámsterdam. En la Plaza Dam se alza el Monumento Nacional, homenaje a los soldados holandeses caídos en la Segunda Guerra Mundial. Y, también, el Palacio Real.

7. Jordaan

Aunque antiguamente se trataba de un barrio obrero, actualmente, Jordaan es una de las zonas más caras de la ciudad. En ella encontrarás modernos restaurantes, boutiques de diseño y algunos de los canales más bonitos que ver en Ámsterdam.

Jordaan Amsterdam

8. Moco Museum

Este museo independiente que ver en Ámsterdam exhibe arte moderno y contemporáneo. Si este tipo de obras no va contigo, como es nuestro caso, al menos merece la pena para admirar algunas de las creaciones más icónicas del genial Banksy. El Moco Museum abre de domingo a jueves, de 10:00 a 19:00. Y viernes y sábado, de 10:00 a 21:00. El precio es de 19,50 euros.

Banksy Moco Museum

9. Barrio Rojo de Ámsterdam

Es, sin duda, una de las zonas más polémicas que ver en Ámsterdam. Y, probablemente, en Europa. En el Barrio Rojo, las mujeres exhiben sus cuerpos en escaparates. Se fija un precio y quien lo desea pasa a un pequeño habitáculo donde disfrutará de 15 o 20 minutos de placer, a pie de calle, con la única privacidad de unas cortinas… Aunque esto puede parecer una locura, has de saber que Ámsterdam es una de las trece ciudades holandesas donde existe la prostitución. Es legal desde 1911 y las trabajadoras del sexo alquilan el escaparate en el que trabajan, pagando impuestos como cualquier otra empleada holandesa. Recuerda que está prohibido hacer fotos.

10. Crucero por los canales de Ámsterdam

Su fama ha traspasado fronteras. Y un crucero por sus históricos canales es una de las mejores cosas que hacer en Ámsterdam. Existen diferentes companías y modalidades para todos los gustos: con degustación de queso y vino, con pizza y cerveza, con cena a la luz de las velas e, incluso, un crucero con barra libre de tortitas. Sí, has leído bien.

Canales de Amsterdam

11. Heineken Experience

A pesar de haber sido totalmente remodelada, esta antigua fábrica mantiene su encanto original. Durante la visita guiada a la Heineken Experience, podrás contemplar las enormes y antiguas calderas donde se elaboraba la cerveza. A lo largo de 90 minutos, también conocerás la historia de la marca. Y para rematar, dos Heineken bien frías en su animado bar.

Heinekene Experience Amsterdam

Coffee shops en Ámsterdam

Ser una de las ciudades más permisivas del mundo hace posible entrar en uno de los llamados coffee shop como quien va a la frutería y decide qué tipo de manzanas comprar… Pero, en este caso, el menú se basa en drogas legales en los Países Bajos. Existen más de 160 coffee shops en Ámsterdam, siendo turistas un 23% de su clientela. Más de millón y medio de visitantes por año han hecho que sea un negocio que reporta mucho dinero a las arcas públicas.

Puedes comprar diferentes mezclas o porros de marihuana pura ya preparados. Es posible fumarlos en el propio local, pero, paradojas de la vida, en ellos solo sirven refrescos, zumos o cafés. Está prohibida la venta de alcohol en los cofeee shops de Ámsterdam. También puedes encontrar tés, pipas de agua o magdalenas, galletas y pastelitos elaborados a base de cannabis.

I Weed Amsterdam

Comer en Ámsterdam

No podemos destacar nada en especial de la comida típica de Ámsterdam, salvo la cerveza, por supuesto. Aun así, hay restaurantes donde merece la pena hacer una parada.

Pesca

Como si de un mercado se tratara, Pesca ha apostado por mostrar su propio producto antes de ser cocinado. Al entrar a este restaurante de Ámsterdam, encontrarás un típico mostrador de pescadería. Allí se exponen ostras, almejas, cangrejos, salmones, rapes, calamares, gambas o lubinas. Tú decides qué quieres y la forma en que se cocine. Minutos después, llegará a tu mesa para degustar el mejor sabor del mar.

Ostras Pesca Restaurant Amsterdam
Ostras
Cangrejo Pesca Restaurant Amsterdam
Cangrejo de caparazón blando

Bistro Bij Ons

En pleno barrio de Jordaan, Prinsengracht 287, se encuentra uno de los bistrós más encantadores para comer en Ámsterdam. El Bistro Bij Ons está especializado en comida neerlandesa y, también, sirve desayunos. Abierto ininterrumpidamente de 11 de la mañana a 12 de la noche, su cocina cierra a las 22:00. ¿Una recomendación? Mejillones fritos con cebollas, vino blanco y curri amarillo. O, si prefieres carne, su jugoso filete holandés con patatas y ensalada, dicen, el más famoso de Ámsterdam.

Mejillones Bistro Bij Ons Amsterdam
Mejillones fritos
Filete holandes Bistro Bij Ons Amsterdam
Filete holandés

Frens Haringhandel

Visitar Ámsterdam y no probar el arenque ahumado sería todo un sacrilegio. El de Frens Haringhandel se sirve con cebolla picada y pepinillo en vinagre. Por 3 euros, es una de las mejores opciones para comer en Ámsterdam un bocado rápido. Al lado hay una pequeña zona con bancos donde te puedes sentar. También lo sirven en forma de sándwich, dentro de un bollo de perrito caliente.

Frens Haringhandel

Jacketz

Nunca las patatas al horno rellenas tuvieron tanto éxito como en este restaurante de Ámsterdam. Jacketz ofrece varios tipos: chile con carne, pulled pork en salsa de whisky, salmón, curri verde picante, estofado de carne o pescado, vegetales de temporada… Elige tu topping, una salsa, ¡y listo!

Jacketz

Cafe Orloff

Otro de esos restaurantes en Ámsterdam para un bocado rápido y sin muchas complicaciones. En su carta, aperitivos, sándwiches, pizzas o ensaladas.

Cafe Orloff

Febo

La cadena de establecimientos Febo ofrece comida rápida en distribuidores automáticos a precios muy económicos. Croquetas, hamburguesas y patatas fritas son su especialidad. Merece la pena hacer un alto en el camino para reponer fuerzas.

Febo Amsterdam

Foodhallen Amsterdam

Inaugurado en 2014 en una antigua estación de tranvía, Foodhallen es uno de los sitios de moda para comer en Ámsterdam. Con 22 puestos, es difícil que no encuentres algo que se adapte a tus gustos. Pollo frito, tacos, sushi, comida vegetariana, pizzas, pitas, hamburguesas, tapas y hasta un Jabugo Bar… O, como en nuestro, bocadillos vietnamitas.

Foodhallen Amsterdam

SkyLounge Amsterdam

La mejor panorámica que ver en Ámsterdam las encontrarás en la azotea del DoubleTree by Hilton. Su SkyLounge está abierto de 11 de la mañana a 10 de la noche. Y es el sitio perfecto para disfrutar de una copa de vino o un cóctel mientras fotografías el skyline.

SkyLounge Amsterdam

Comida de Surinam

Surinam es una antigua colonia holandesa situada en América del Sur. Aunque se independizó de Países Bajos en 1975, su legado sigue presente en diferentes aspectos, como el gastronómico. Roopram Roti es una cadena de establecimientos donde degustar lo mejor de la cocina surinamesa. Rijst doks, estofado de pato con curri y arroz, o bara kip, bocadillo de pollo al curri, son buena muestra de ello.

Roopram Roti Asmterdam
Estofado de pato con curri y arroz
Roopram Roti Asmterdam
Bara kip

Puestos de comida callejera

Como cualquier otra gran ciudad europea, es habitual encontrar puestos de comida callejera a las puertas de las principales atracciones que ver en Ámsterdam. Si tienes prisa entre museo y museo, un perrito caliente recién preparado puede ser una opción buena y barata.

Hot dog Amsterdam

Winkel 43, la mejor tarta de manzana de Ámsterdam

¿Pueden formarse largar colas para comer en Ámsterdam la que dicen es ‘mejor tarta de manzana’? Sí, se puede. Intenta que tu visita a Winkel 43 no coincida con el fin de semana y saborea cada bocado de esta delicia.

Tarta manzana Winkel 43 Amsterdam

Un par de consejos para tu viaje a Ámsterdam

Amsterdam city card

1. No dudes en adquirir la I amsterdam City Card. Con ella, puedes entrar en casi 40 museos y otras actracciones que ver en Ámsterdam. Ofrece ventajas como evitar la larguísima espera para acceder al Museo Van Gogh o descuentos en diferentes tiendas o cafés. ¡Ojo! La visita a la Casa de Anne Frank no está incluida.

2. Si vas a la Heineken Experience, compra la entrada Rock the City. Además de la visita guiada, incluye una paseo en barca por los canales de Ámsterdam y acceso a the A’DAM Lookout. El precio es de 35 euros.

Dónde dormir en Ámsterdam

Grand Hotel Amrâth Amsterdam

El Grand Hotel Amrâth Amsterdam está situado a un tiro de piedra de la Estación Central. Ofrece junior suites de ensueño con vistas al canal: cama de dos metros con dosel, minibar y wifi gratuitos, amenities de Lanvin, cafetera Nespresso… Además, puedes relajarte en su Wellness Center, con piscina climatizada, jacuzzi, baño turco… ¡¡Una maravilla!!

Grand Hotel Amrâth Amsterdam
© Grand Hotel Amrâth Amsterdam

*Este artículo ha sido actualizado en 2020 y todas las fotografías son de Pasean2, a excepción de las correctamente acreditadas.

Bolonia: 24 deliciosas horas en la capital de Emilia-Romaña

De camino al Gran Premio de San Marino de Moto GP pudimos aprovechar 24 horas en Bolonia. La bella ciudad del noroeste de Italia es capital de la región de Emilia-Romaña. De fácil manejo y cortas distancias, es un destino ideal para estudiantes con beca Erasmus, jóvenes con ganas de marcha o blogueros ligeros de equipaje, como nosotros. Descubre, a continuación, qué ver en Bolonia.

Qué ver y hacer en Bolonia

1. Piazza Maggiore de Bologna (Plaza Mayor de Bolonia)

Denominada “Piazza Grande” por los lugareños, conserva un aspecto casi idéntico al que tenía en el siglo XV. El centro neurálgico de la ciudad italiana alberga algunos de los edificios más importantes que ver en Bolonia: Basílica de San Petronio, Palacio del Rey Enzo, Palacio Comunal o Palacio del Podestà. Sentarse en la terraza de alguno de sus cafés es una verdadera delicia.

Plaza Mayor de Bolonia

2. Basílica de San Petronio

Dedicada al santo de igual nombre, la basílica de San Petronio es la iglesia más relevante que ver en Bolonia. Sus imponentes dimensiones (132 metros de largo, 60 de ancho y una cúpula de 45 metros) hacen de ella el quinto templo más grande del mundo. Aunque el inicio de su construcción se remonta a 1390, los trabajos se alargaron durante siglos.

Basílica de San Petronio Bolonia Italia

3. Torres de los Asinelli y Garisenda

A pesar de que en la antigüedad llegó a haber casi un centenar de torres, erigidas como símbolo de poder e instrumento defensivo, solo 21 siguen en pie en la actualidad. Las Torres de los Asinelli y Garisenda son dos de los símbolos que ver en Bolonia.

Torre Asinelli Bolonia Italia

4. Los pórticos de Bolonia 

Uno de los elementos arquitectónicos más característicos que ver en Bolonia, pues se extienden a lo largo de casi 40 kilómetros. Construidos para poder transitar tanto con sol como con lluvia, te acompañarán en la mayor parte de tus paseos.

5. Il Quadrilatero

Uno de los lugares más bonitos que ver en Bolonia, en el centro histórico junto a la Plaza Mayor, es un entramado de estrechas calles empedradas repleto de encanto. El «Cuadrilátero» es una bulliciosa zona con tradición artesanal, mercantil y comercial que se remonta a la Edad Media. Muchas de sus tiendas se han transmitido de generación en generación y venden la misma categoría de productos, conservando arquitectura y mobiliario históricos.

Quadrilatero Bolonia

6. Comprar productos típicos en Bolonia

Si, como a nosotros, te gusta comprar productos locales, te perderás entre escaparates que exponen mortadelas, quesos, pasta, vinos italianos, panes, embutidos u olorosos encurtidos. Si facturas maleta, aprovecha para meter en ella una de las delicatessen más típicas de la zona de Emilia-Romaña: el cotizado aceto balsámico di Modena IGP.

Aceto balsamico di Modena

7. Mercato delle Erbe

Si también eres fan de los mercados, como nosotros, has de saber que el delle Erbe es el mercado cubierto más grande del centro histórico. Poco frecuentado por turistas, te encontrarás como pez en el agua entre verduras, frutas, quesos, vino y fiambres. Además, cuenta con pequeños puestos donde degustar las mejores delicias italianas. El Mercato delle Erbe, reabierto en 1949, es otro de los lugares imprescindibles que visitar en Bolonia.

Mercato delle Erbe Bolonia

8. Otros monumentos que ver en Bolonia

La lista de monumentos que ver en Bolonia se puede hacer interminable. Otros edificios exuberantes son las antiguas sedes de Los Bancos o Los Notarios, Teatro Comunale, Pinacoteca Nacional o el Real Colegio de España. También, templos como la de Basílica de San Francisco (en la foto inferior), arcos, palazzos, villas, museos, colecciones, teatros… Y un sinfín de referencias que obligan al viajero a preparar con tiempo su ruta artística si no quiere acabar como Stendhal en la vecina Florencia.

Basílica de San Francisco Bolonia Italia

9. Qué hacer en Bolonia si te gustan las compras

No hace falta que lo digamos, pero las compras no suelen estar entre nuestros objetivos viajeros. A no ser que se nos rompan las botas, echemos en falta algo más de abrigo o nos ‘mole’ alguna gorra, camiseta o recuerdo similar. Sin embargo, pudimos comprobar que Bolonia es un paraíso para los adictos al consumo. Su artería central está plagada de tiendas especializadas en moda italiana, zapatos a medida, alta cosmética, cuero, joyas y otros complementos fáciles de encontrar y nada baratos a la hora de pagar.

Tienda curiosa en Bolonia

10. Saborear la gastronomía de Bolonia

En este apartado nos hemos sentido muy cómodos, ya que las 24 horas en Bolonia pueden arrancar en una de sus coquetas pastelerías a ritmo de cannolis y ristrettos (deliciosos). Continuar entre los puestos de carnes, pescados, frutas y verduras que se amontonan en los aledaños de la Piazza Maggiore (sorprendente). Recuperar fuerzas en osterias como dell’Orsa (imprescindible) y adentrarse en la Via Zamboni para beber en la calle o sentarse en alguna terraza. No os perdáis dos de los platos más típicos que comer en Bolonia: ragú a la boloñesa y tortellini in brodo. Este último os sorprenderá, ya que estamos acostumbrados a comer los tortellini con salsa y aquí se sirven en forma de sopa. Y, si eres goloso, aprovecha para hincarle el diente a algunos de los postres más típicos de Italia, como la panna cotta (zona del Piamonte) o los cannoli (Sicilia).

Ragu a la boloñesa
Ragú a la boloñesa
Tortellini in brodo
Tortellini in brodo
Cannoli
Panna cotta
Panna Cotta

Cómo llegar al centro de Bolonia desde el aeropuerto

Aterrizamos en el Aeropuerto Marconi, una de las bases más importantes para compañías low cost en el sur de Europa. Está ubicado a unos 10 kilómetros del centro, donde llegamos sin mayores problemas en el Aerobus de la línea TPER por unos 6 euros. Si sois tres o cuatro personas, quizá os convenga hacer el trayecto en taxi por menos de 20 euros. Y empezar a disfrutar de todo lo que hay que ver en Bolonia.