El ‘brunch’ Barceló Raval, cita imprescindible los domingos en Barcelona

Huevos benedict brunch Barcelo Raval

El Hotel Barceló Raval es un 4 estrellas situado a unos metros de las Ramblas. Original y vanguardista, su estructura exterior es de las más reconocibles en Barcelona. Y su brunch, desde hace años, uno de los más solicitados no solo por clientes alojados, sino por curiosos como nosotros. Diseño moderno, productos de calidad a modo de bufet libre, precio razonable y vistas de infarto. ¿Alguien da más que el brunch Barceló Raval?

Vistas brunch Barcelo Raval

¿Qué es el brunch?

El brunch es un híbrido entre desayuno (breakfast) y comida (lunch).

¿Dónde tiene lugar el brunch del Hotel Barceló Raval?

En el moderno restaurante B-Lounge del Hotel Barceló Raval de Barcelona, en la Rambla del Raval, número 17.

¿Cuándo se celebra el brunch del Hotel Barceló Raval?

Cada domingo, de 12 a 16 horas.

¿Cuánto cuesta el brunch del Hotel Barceló Raval?

30 euros por persona (precio 2021).

¿Qué está incluido en el precio?

El brunch del Hotel Barceló Raval incluye bufet libre de alimentos fríos, bollería, bebidas calientes y zumos, además de un plato caliente recién cocinado.

Huevos benedict brunch Barcelo Raval
Bocaditos brunch Barcelo Raval

¿Qué comer en el brunch más completo de Barcelona?

Embutidos, cremas frías y calientes, quesos, tortillas, hummus, ensaladas, verduras a la parrilla, bocadillos salados, fruta, dulces y, a elegir entre dos propuestas de huevos: Benedictine, con salsa bearnesa y jamón dulce, o Florentine, con espinacas.

Quesos
Ensaladas Barcelona
Huevos benedict con jamón brunch Barcelo Raval
Fruta fresca

¿Y qué beber?

El precio incluye una bebida con alcohol: copa de cava; cóctel Mimosa, a base de cava y zumo de naranja natural, o Bloody Raval, interpretación del Bloody Mary de toda la vida.

Mimosas Barcelona

¿Qué le diferencia de otros brunchs?

El entorno no puede ser más cool, con DJ en directo, y la oportunidad de disfrutar el cóctel en la planta 11 del hotel, que ofrece unas espectaculares vistas de 360 grados de la Ciudad Condal.

Vistas brunch Hotel Barcelo Raval

¿Cómo llegar?

La parada de metro más cercana es Liceu, a unos diez minutos caminando.

Comer en Nueva York: los mejores restaurantes para todos los presupuestos

Shake Shack Nueva York

¿Estás planeando tu viaje y buscas dónde comer en Nueva York? A pesar de no disponer de una gastronomía propia, pocas ciudades en el mundo -o puede que ninguna- ofrecen una oferta tan amplia. Es casi imposible no encontrar un restaurante especializado en un tipo de cocina -vietnamita, rusa, malaya, chilena, escandinava-, desde Battery Park a Harlem pasando por el Upper East Side o Times Square. Aquí te damos algunas pistas (hemos probado todos estos restaurantes en Nueva York) para que te hagas una idea de lo que puedes encontrar, para que te comas la Gran Manzana a bocados.

Restaurantes en Nueva York

1. Shake Shack

Según muchos expertos gastronómicos, se trata de la ‘comida rápida’ de más calidad para comer barato en Nueva York. Sus hamburguesas destacan por presentación y sabor, cocinadas al momento. Ternera Angus cien por cien natural, de animales alimentados de manera vegetal, criados en libertad y sin ningún tipo de hormonas o antibióticos. Lechuga y tomates frescos, queso cheddar y pan recién horneado para un sabor inigualable, por unos cinco dólares.

En su carta, también perritos calientes y batidos, y unas patatas fritas crujientes y nada grasientas con una salsa de queso realmente adictiva. Además, la cerveza es de cosecha propia y el ‘vino de la casa’ está elaborado exclusivamente para ellos en el californiano valle de Napa.

En el menú de Shake Shack hay panes especiales sin gluten para celíacos, hamburguesas de pollo crujiente con mayonesa de hierbabuena o vegetarianas a base de champiñones, junto con helados o bebidas elaboradas artesanalmente, como su famosa limonada o un refrescante iced tea.

Cuentan con varias sucursales y ya se han expandido por todo el país.

Shake Shack Nueva York

2. 5 Napkin

Con una salsa secreta que es su seña de identidad, 5 Napkin ofrece varias opciones de apetitosas hamburguesas. Elaboradas con ternera sin antibióticos y libre de hormonas, es un must para comer en Nueva York. La de ‘la casa’ se presenta con cebolla caramelizada, gruyere y alioli de romero y ajo, toda una delicatessen. Otras opciones incluyen carne de pavo con mozzarella ahumada y mermelada de tomate. Si eres más de pescado, la tuya lleva filete de atún marinado, mayonesa de wasabi y cebolla en tempura. Y si buscas hamburguesas vegetarianas para comer en Nueva York, pide la 5N Veggie. No te pierdas sus crujientes aros de cebolla, servidos en forma de torre. Están en Hell’s Kitchen, Union Square, Upper West Side y Upper West Side.

5 Napkin burger
© 5 Napkin

3. JG Melon

Este pequeño local del Upper East Side (1291 3rd Avenue) ofrece hamburguesas realmente buenas, para algunos las mejores para comer en Nueva York. Gordas, jugosas y con una excelente carne a la parrilla, satisfacen a propios y extraños desde 1972. JG Melon es también famoso porque en su interior se rodó una escena de la película Kramer contra Kramer. No aceptan tarjetas de crédito.

Hamburguesa JG Melon Nueva York
© JG Melon

4. Joe’s Shanghai, un clásico en Chinatown para comer en Nueva york

Un clásico imprescindible para comer barato en Nueva York. Más concretamente, en Chinatown. La revista Zagat describe los dumplings de Joe’s Shanghai como ‘una experiencia religiosa’ y la sopa picante al estilo Hong Kong no se queda atrás. Adéntrate en Bowery Street y busca el número 46. Acompáñalo con una cerveza Tsingtao y déjate llevar.

Joes Shanghai Nueva York

5. Lombardi’s

Fue la primera pizzería de los Estados Unidos y no puedes perdértela cuando visites Little Italy. Inolvidables ‘pasteles de tomate’ de ocho raciones (suficiente para dos personas) por cerca de 20 dólares. Puedes encontrar Lombardi’s en 32 Spring Street (esquina con la calle Mott) y desde 2018, también en Chelsea.

Lombardis Nueva York

6. Papaya King, los mejores perritos calientes para comer en Nueva York

Se anuncian como ‘los mejores hot dogs de NY’ y no les falta razón. El ‘original’, con relish -pepinillo dulce en trocitos- como único topping, resulta delicioso. Las bebidas naturales que preparan al momento, como piña colada o Strawberry Fields, son también indispensables. Papaya King se localiza en 179 East 86th Street.

Hot dog Papaya King
© Papaya King

7. Mc Sorley’s Old Ale House, la cervecería más antigua de Nueva York

Aunque también sirve comidas (perrito caliente, sándwiches de jamón cocido, pavo o queso americano), aquí se viene a beber. Mc Sorley’s Old Ale House es la cervecería más antigua de Nueva York, inaugurada en 1854. Prohibió la entrada de mujeres hasta 1970 y las bebidas se sirven a pares. Pides una y te traen dos, de lo que sea. Su lemas: “Sé bueno o márchate”. En el número 15 Este de la calle 7ª. Ah, ¡y cuidado con la mostaza que acompaña a los crackers!

Mc Sorleys Old Ale House Nueva York

8. 230 Fifht Rooftop, un brunch con las mejores vistas para comer en Nueva York

¿Pensando en un brunch en Nueva York al más puro estilo de las chicas de Sex and the city? La oferta gastronómica que ofrece este restaurante para comer en Nueva York por menos de 30 dólares por persona es un bufet libre de platos fríos y calientes. En una de sus isletas, un cocinero prepara tortillas al instante con los ingredientes que uno elija.

Pollo, sándwiches, bagelsfrench toasts, huevos, hamburguesas, hot dogs, pasta, ensaladas, tortitas, gofres, fruta fresca… Todo lo que uno puedas imaginar y más para degustar ininterrumpidamente desde las 10 de la mañana a las 4 de la tarde en 230 Fifht Rooftop.

230 Fifht Rooftop Nueva York

9. Per Se, un lujo para comer en Nueva York

¿Buscas darte un capricho para comer en Nueva York o celebrar una ocasión especial? Reserva mesa en este tres Estrellas Michelin en el corazón de Manhattan, con enormes cristaleras que ofrecen una impresionante vista de Central Park y la Quinta Avenida. El menú degustación de cinco platos en Per Se cuesta 355 dólares por persona pero, tranquilos, la propina está incluida. También hay una opción de menú degustación vegetariano por el mismo precio. Una experiencia inolvidable y más que recomendable en Columbus Circle.

Per Se Nueva York
@ Per Se

10. Camiones (food trucks) o puestos callejeros para comer barato en Nueva York

Irse de Nueva York sin probar un hot dog a pie de calle o algún plato más elaborado como los que ofrecen los food trucks es casi delito. Algunos, como el español José Andrés en Washington, han visto el enorme filón que tienen e incluyen en su menú flautas de butifarra, bocadillos de trigueros con romesco, patatas bravas o gazpacho.

Hot dog Nueva York

11. Johnny Rockets

Con decoración propia de los diners de los años 50, Johnny Rockets es otra de nuestras recomendaciones si buscas hamburguesas para comer en Nueva York. Abrió su primer restaurante en Los Ángeles en 1986 y hoy tiene sucursales en 25 países, incluido España. Con diferentes localizaciones, es el bocado perfecto si tienes pensado visitar el Yankee Stadium.

Johnny Rockets
© Johnny Rockets

12. Chelsea Market

Una visita a Chelsea Market es obligatoria para cualquier amante de este tipo de mercados donde no solo comprar carnes, pescados y verduras. Sino de aquellos en los que la comida ya está preparada y es posible sentarse allí mismo para degustarla.

Chelsea Market ofrece opciones de muchos tipos, desde platos italianos a tailandeses, pasando por currywurst, ceviche o tacos. Uno de los más exitosos es Num Pang, cuya especialidad son los bocadillos -con la mayor puntuación de la revista Zagat para una bocadillería de la Gran Manzana-. Sus opciones son tan exóticas como panceta glaseada a la cinco especias o gambas tigre al coco, que hacen que se formen largas colas a su puerta a la hora del almuerzo.

Chelsea Market Nueva York

13. Bubba Gump Shrimp Co.

Con casi 40 establecimientos repartidos por medio mundo, esta cadena de restaurantes se inspira en la película Forrest Gump. Aunque nosotros probamos el restaurante de Honolulu, no podemos dejar de recomendar este frikisitio en pleno Times Square para comer en Nueva York (1501 Broadway). Su carta se basa en productos del mar, en especial, gambas. Aunque también hay opciones que incluyen pollo, pasta o las clásicas hamburguesas.

Bubba Gump Shrimp Co Nueva York

14. Hooters Nueva York

Ya no es lo que era y es evidente una notable decandencia, pero solo por probar sus alitas de pollo picantes, merece la pena buscar Hooters. Bueno, y también para que cierto público se alegre la vista con las camareras y sus ‘uniformes’ en naranja y blanco (155 W. 33rd Street y 61-09 190th Street). Una opción más que desenfadada para comer barato en Nueva York.

Hooters wings
© Hooters

15. Momofuku Noodle Bar Nueva York

Como homenaje a Momofuku Ando, creador de la sopa de fideos -o ramen– instantánea elaborada por la empresa Nissin Foods, el norteamericano David Chang decidió nombrar a su más que exitoso grupo de restaurantes. Este, Momofuku Noodle Bar, nació en 2004 con un modesto local para comer en Nueva York. Concretamente, en el East Village (171 1st Avenue), y en mesas compartidas.

En su carta, dos opciones de ramen: garlic chicken o smoked pork, junto a tres tipos de noodles: ginger scallion, chilled spicy o mushroom XO.

Ramen Momofuku Noodle Bar Nueva York

16. Ssäm Bar

La especialidad de la casa son los steamed buns o bollitos al vapor. Este restaurante para comer en Nueva York debe su nombre al ssäm, plato coreano en el que se usa una hoja de verdura para envolver los ingredientes de los que se compone. Situado en el 207 de la calle 13 con la 2ª Avenida, Ssäm Bar es otro de los negocios de David Chang. El ssäm de la fotografía se compone de lomo de cerdo, black beans, arroz y kimchi, en una mezcla de sabores picantes y dulces realmente sorprendente.

17. Los Tacos No. 1

Con varias localizaciones (una ellas en Chelsea Market, donde se generan largas colas), Los Tacos No. 1 es una de las mejores taquerías para comer en Nueva York. La carta es tan breve como auténtica, como el trompo donde se cocina ‘el relleno’ a fuego lento. Tacos de nopal, cerdo adobado, carne o pollo asados. Y un puñado de quesadillas y mulas para el bocado mexicano por excelencia.

Los Tacos n1 Nueva York
© Los Tacos No. 1

18. Pisillo Italian Panini, deliciosos bocadillos italianos para comer en Nueva York

Ingredientes de primera calidad y raciones más que generosas han hecho de Pisillo Italian Panini un éxito. Sus bocadillos a base de crujientes panes y jugosos rellenos para comer en Nueva York han conseguido que abra su segundo local. ¿El panini más demandado? El que homenajea a la ciudad, con pechuga de pollo asada, mozzarella, pimientos picantes, rúcula y aliño de limón.

19. Katz’s Delicatessen

El deli más mítico para comer en Nueva York es conocido, entre otras cosas, por ser el lugar elegido por Meg Ryan para fingir el orgasmo más famoso del cine en ‘Cuando Harry encontró a Sally’. Katz’s Delicatessen, en el 205 East Houston Street (esquina de Ludlow St), tiene como propuesta estrella un sándwich de pastrami que quita el sentido. Son muy grandes, así que lo ideal es compartirlo entre dos personas.

Pastrami sandwich Katz's Delicatessen
© Katz’s Delicatessen

20. Contra

Hemos dejado para el final otro de los restaurantes en Nueva York donde celebrar una ocasión especial. Situado en el Lower East Side, Contra marca la diferencia con una propuesta bastante gamberra basada en sus jóvenes chefs, animada música, entusiastas camareros y armónica cocina. Galardonado con una estrella Michelin, su menú degustación de cinco platos tiene un precio fijo de 105 dólares (2020). Las propuestas cambian frecuentemente y su lista de vinos naturales es, sencillamente, espectacular.

Contra Nueva York
© Contra

A nadie le amarga un dulce… Y en Nueva York, menos

Ferrara Bakery & Cafe

En pleno Little Italy, Ferrara Bakery & Cafe, fundada en 1892, ofrece especialidades italianas que dispararán los niveles de azúcar en tu organismo. Merecerá la pena aunque solo sea por probar sus afamados canoli, tan dulces y suaves como un beso. También merece la pena probar sfogliatelle y zeppole, dulces típicos de la cocina napolitana.

Canoli Little Italy Nueva York

Magnolia Bakery

Mundialmente famosa gracias a ‘Sexo en Nueva York’, Magnolia Bakery es una cadena de panaderías especializadas en cupcakes. Su primera sucursal abrió en 1996 en el 401 Bleecker Street, en pleno West Village. Con especialidades clásicas, como las magdalenas de vainilla, chocolate o red velvet, y otras que cambian cada semana, es tu lugar para comer en Nueva York si quieres emular a la mismísima Carrie Bradshaw.

Cupcake Magnolia Bakery Nueva York
© Magnolia Bakery

Venga, confiesa que te han entrado ganas de viajar a Nueva York después de ver todo lo que, también gastronómicamente, ofrece.

*Este artículo ha sido actualizado en 2021 y todas las fotografías son de Pasean2, a excepción de las de acreditadas, que han sido elegidas por ser mucho mejor (y más apetitosas) que las nuestras de hace algunos años.

Kioto en 6 pistas gastronómicas para comerte la ciudad

Issen-yosyoku Kioto

Su oferta gastronómica fue una de las que más llamó nuestra atención durante el Lovers in Japan. A cada paso encontramos restaurantes, pequeñas izakayas y locales de comida rápida en los que saciar nuestro apetito. A veces costaba decidirse y, salvo en una ocasión, acertamos de pleno en nuestra elecciones, si bien creemos que es muy difícil encontrar un sitio en el país nipón donde se coma mal. Aquí os dejamos seis propuestas de lo más suculentas para comer en Kioto.

¿Dónde comer en Kioto?

1. Issen-yosyoku

Es un okonomiyaki al estilo de Kioto, con nada menos que doce ingredientes: cebolleta, huevo, gambas secas, pasta de pescado, harina, atún seco, ternera, jengibre… Se prepara, sobre todo, para llevar y ha de comerse con palillos (bastante complicado, la verdad). Nosotros lo degustamos en el propio local, bajo la atenta mirada de un puñado de inquietantes maniquíes vestidas con kimonos

Issen-yosyoku Kioto
Issen-yosyoku
Preparación de Issen-yosyoku
Preparación de Issen-yosyoku

2. Mercado de Nishiki

Un paseo por Nishiki es más que recomendable para cualquier amante de los mercados. No sólo existe la posibilidad de adquirir productos frescos de primera mano, encurtidos y pescados deshidratados, sino que cuenta con numerosos puestos donde comprar delicias para comer en Kioto mientras se prosigue la visita, como sticks de sashimi, brochetas de carne y verduras rebozadas, zumos de yuzu recién exprimido o los curiosos pinchos de pulpitos que véis debajo.

Mercado de Nishiki Kioto
Pinchos de pulpo en Nishiki Market
Delicias en Nishiki Market
Delicias en Nishiki Market
Bollos de gelatina de yema y judía Nishiki Market
Bollos de gelatina de yema y judía, en Nishiki Market

3. Ootoya

Fue una decepción. Lo vendían como un lugar de moda entre jóvenes y ejecutivos de la zona, pero la comida de Ootoya no pudo ser más simplona e insípida o, quizás, no supimos elegir. Solo sé que puede que se trate del salmón más seco que haya comido en mi vida.

Ootoya Kioto
Salmón, en ‘Ootoya’
Croqueta de calabaza
Croqueta de calabaza, en ‘Ootoya’

4. Comer en la estación de Kioto

La estación y sus alrededores están plagados de restaurantes con todas las especialidades imaginables de comida japonesa, además de italiana y franquicias de fast food para comer en Kioto. Todos ellos disponen de menús y exponen sus platos al modo japonés con su correspondiente precio para que no haya lugar a dudas. Es una opción perfecta para un bocado rápido y económico antes o después de viajar en shinkansen.

Comer en la estación de Kioto
Udon al estilo de Kioto, con pollo, gambas y huevo frito, en Kyoto Station
Okonomiyaki de verduras Kyoto Station
Okonomiyaki de verduras, en Kyoto Station

5. Mimasu-ya

Se encuentra situado en la calle más bonita de Kioto, donde nos cruzamos con varias geishas y maikos. En su carta, propuestas de lo más sugerentes que no superan los diez euros, como carpaccio de besugo con yuba y yuzu; huevas de bacalao picantes y a la parrilla o nama-fu y vieiras gratinadas con patata y puerro. Tiene comedor para no fumadores con unas bonitas vistas del río.

Mimasu-ya Kioto
Carpaccio de besugo con yuba y yuzu, en ‘Mimasu-ya’
Huevas de bacalao picantes y a la parrilla Mimasu-ya Kioto
Huevas de bacalao picantes y a la parrilla, en ‘Mimasu-ya’
Tartar de atún y aguacate
Tartar de atún y aguacate, en ‘Mimasu-ya’
Kioto Hot pot de atún y puerro con pimienta sansho Mimasu-ya
‘Hot pot’ de atún y puerro con pimienta sansho, en ‘Mimasu-ya’

6. Isoya, yaki yasai para comer en Kioto

Hemos dejado para el final nuestro favorito para comer en Kioto que, por desgracia, descubrimos la última de nuestras cuatro noches en la ciudad. Isoya es un pequeño local a escasos metros del Kyoto Royal Hotel & Spa, nuestro alojamiento.

Su especialidad es el yaki yasai, una forma de cocinar los vegetales a la plancha. Las piezas, expuestas sobre la barra en cestas de paja y enormes fuentes, son recolectadas a diario en granjas de la zona y se preparan a la vista de los clientes. Algo tan sencillo como una cebolla o un tomate pueden convertirse en alta gastronomía si la materia prima es magnífica y se prepara con mimo. Ninguna de las raciones supera los cinco euros y los camareros son simpatiquísimos, por lo que está abarrotado. Un must.

Isoya Kioto
Ajetes con huevo escalfado, en ‘Isoya’
Tomate Isoya Kioto
Tomate, en ‘Isoya’
Tortilla japonesa Isoya Kioto
Tortilla y rábano, en ‘Isoya’
Pollo Isoya Kioto
Pollo, calabaza, calabacín, patata y pimiento, en ‘Isoya’
Sanma a la brasa
Sanma a la brasa, en ‘Isoya’
Cebolla Isoya
Cebolla, en ‘Isoya’
Chef Isoya Kioto
El chef de ‘Isoya’, en acción

Y bien, ¿cuál de todos los platos ha llamado más tu atención? ¿Qué va a ser lo primero que pruebes cuando visites Kioto? ¡Cuenta!

¿Langosta o ‘food trucks’? 10 pistas gastronómicas para saborear Boston

Fired grilled lobster Barking Crab Boston

Al ser ciudad portuaria, Boston ofrece una gastronomía variada y marinera que puede encontrarse fácilmente en la carta de la mayoría de restaurantes locales. Olvida la idea -muy española- de que en Estados Unidos solo se sirven hamburguesas y fast food y abre mente -y cartera- a nuevos sitios como los que te enseñamos en esta deliciosa entrada. Si no te apetece o no puedes permitírtelo, siempre tendrás a mano McDonald’s, Burger King, KFC o Dunkin Donuts para que, en menos de una semana, tu colesterol alcance niveles insospechados. No digas que no te lo advertimos y toma buena de estos 10 lugares para comer en Boston.

10 lugares imprescindibles para comer en Boston

1. Barking Crab

En un ambiente de lo más informal y al aire libre, con largas mesas de madera compartidas con otros comensales y unas maravillosas vistas del puerto se ubica Barking Crab, restaurante especializado en mariscos y pescados frescos. Comer en Boston una langosta de Maine a la parrilla o unas patas de cangrejo de Alaska debería ser obligatorio para cualquier visitante.

Fired grilled lobster Barking Crab Boston
Fired grilled lobster, en ‘Barking Crab’
Alaskan bairdi legs en Braking Crab Boston
Alaskan bairdi legs, en ‘Braking Crab’

2. Myers+Chang

Platos vietnamitas, tailandeses, taiwaneses y chinos en este ‘indie diner’ en el que Joanne Chang y su marido, Christopher Myers, cocinan mano a mano auténticas delicias que no superan los 20 dólares por ración. Si puedes, siéntate a la barra de Myers+Chang para disfrutar del espectáculo y refréscate con una soda casera de piña y jengibre o litchi y frambuesa. Si has estado en el neoyorquino Momofuku, encontrarás más de una similitud.

Mama chang’s pork dumplings Myers+Chang Boston
Mama chang’s pork dumplings, en ‘Myers+Chang’
Soft shell crab Myers+Chang Boston
Soft shell crab, en ‘Myers+Chang’
Nasi goreng Myers+Chang Boston
Nasi goreng, en ‘Myers+Chang’

3. Union Oyster House

Distinguido como el restaurante más antiguo de Estados Unidos, Union Oyster House sirve comidas desde 1826. Está dividido en varias zonas: barra, oyster bar y restaurante en la planta superior, donde el presidente Kennedy tenía una mesa reservada para comer en Boston cuando quisiera disponer de ella. Aunque la especialidad, como su propio nombre indica, son las ostras, nos aventuramos con un plato variado y unos mejillones que nos dejaron bastante indiferentes…

Union Oyster House Boston
Cerveza en la barra de ‘Union Oyster House’
Ye olde seafood platter Union Oyster House Boston
Ye olde seafood platter, en ‘Union Oyster House’
Mejillones Union Oyster House Boston
Mejillones. en ‘Union Oyster House’

4. Quincy Market

Abierto desde el 26 de agosto de 1826, está compuesto de más de cincuenta restaurantes y puestos de todas las nacionalidades imaginables, el clásico food hall donde comprar comida y buscar después un sitio donde hincarle el diente. Si afuera diluvia, como fue nuestro caso, es una tarea ardua, pero merece la pena intentarlo y probar clam chowder, sopa de almejas típica de las ciudades costeras americanas, y lobster roll, especialidad de algunos condados como Massachussets y Maine, ensalada fría de langosta en un bollo de pan ligeramente dulce. Quincy Market también está formado por varios pubs, una sucursal de ‘Cheers’ y otra de ‘Wagamama’. Ideal para comer en Boston por poco dinero.

Quincy Market Boston
Quincy Market
Sopa de almejas clam chowder Quincy Market Boston
Sopa de almejas (clam chowder), en Quincy Market
Lobster roll Quincy Market
Lobster roll, en Quincy Market

5. Hotel Intercontinental

El bar RumBa del lujoso Hotel Intercontinental ofrece una pequeña carta de aperitivos, ensaladas y sándwiches. Su lista de licores, en especial, rones y whiskies, es apabullante. Perfecto para una parada rápida -salmón y cóctel- antes de seguir devorando Boston.

Kale salad and Grilled maple cedar plank atlantic salmon Intercontinental
Kale salad and Grilled maple cedar plank atlantic salmon
Beet salad toasted Vermont goat cheese and grilled chicken Intercontinental
Beet salad toasted Vermont goat cheese and grilled chicken

6. Shake Shack

Desde que las probamos en Nueva York hace ya unos cuantos años, no hemos encontrado otras hamburguesas en Estados Unidos que nos hayan gustado más que las de Shake Shack. Ternera Angus 100% natural (sin antibióticos ni hormonas), productos frescos y una salsa que enamora. Además, las patatas fritas no son congeladas, sino cortadas a mano diariamente. Hay varias sucursales para comer en Boston: una en Seaport Blvd, Washington St y Newbury Street.

Shake Shack Boston
Hamburguesas en ‘Shake Shack’

7. Whole Food Market

La comida orgánica está de moda en Estados Unidos y Whole Food Market es la primera gran cadena que sólo vende este tipo de productos. A pesar de que el precio es bastante más elevado que un supermercado tradicional, merece la pena para un desayuno o almuerzo informal, ya que la mayoría de ellos dispone de una zona con mesas (además de wifi y lavabos para los clientes). Los más grandes cuentan con un amplio take away donde comprar bocados bastante sanos, desde sopas, ensaladas o sushi, a pollos y carnes asadas, pasando por sándwiches preparados al momento con los ingredientes que uno elija, eso sí, siempre orgánicos y que cumplan los requisitos de la compañía. Si no te lo crees, echa un vistazo al listado de ingredientes inaceptables para sus alimentos.

Whole Food Market
Bagels en Whole Food Market

8. Food trucks

El descubrimiento del viaje para comer en Boston han sido las camionetas que encuentras a cada paso por Estados Unidos. La hora del almuerzo y las zonas de oficinas son perfectas para estos negocios que, desgraciadamente, tantas trabas están encontrando para instaurarse en nuestro país. En el mercado de SOWA, que se celebra cada domingo de 11 de la mañana a 4 de la tarde, han habilitado un área especial para que los vehículos aparquen sin problemas y los platos que ofrecen puedan saborearse en un improvisado comedor al aire libre (y al sol). Pizzas, tacos, grilled cheese sandwiches y algunas opciones vegetarianas, entre las más demandadas.

Food trucks Boston
Food truck en Federal Reserve Plaza Park
Food trucks Sowa Market
Food trucks en Sowa Market

9. L Street Tavern

Si eres tan cinéfilo como nosotros, merecerá la pena un paseo hasta esta taberna de South Boston donde se rodaron algunas escenas de ‘Good Will Hunting’, película que supuso el salto a la fama del bostoniano Matt Damon y su inseparable amigo, Ben Affleck. Aunque no se trata de un restaurante, consideramos que la cerveza -aunque sea americana- debe tener un lugar destacado en la gastronomía.

Samuel Adams L Street Tavern Boston
Una Samuel Adam’s en ‘L Street Tavern’

10. Aeropuerto de Logan

A veces, uno se lleva sorpresas para comer en Boston cuando menos lo espera. Acostumbrados a la desastrosa oferta gastronómica de los aeropuertos españoles, Vineyard Grill fue la mejor manera de despedir la ciudad cuando ya pensábamos que deberíamos rendirnos al odioso fast food. Situado en la terminal E, justo antes del control de seguridad, ofrece una carta con pescados, mariscos, hamburguesas, sándwiches y ensaladas, además de 15 variedades de cerveza local y un buen puñado de vinos. Decir adiós a esta maravillosa ciudad con una ensalada de langosta, un jugoso filete a la parrilla y una botella de merlot no tiene precio… Además, la factura te da acceso VIP al control de seguridad, evitando así una larga espera.

Ensalada de langosta Vineyard Grille
Ensalada de langosta, en ‘Vineyard Grille’
Grilled steak Vineyard Grille Boston
Grilled steak, en ‘Vineyard Grille’
Merlot Vineyard Grille
Merlot

¿Has estado en la capital de Massachusetts? ¿Nos recomiendas otros lugares para comer en Boston?

Y si no saber qué hacer en tu visita a Boston, echa un vistazo a estos 35 motivos para enamorarse de la ciudad.

‘Chez Léon’ o dónde comer los mejores mejillones con patatas fritas en Bruselas

Mejillones rebozados Chez Léon Bruselas

Es el restaurante turístico por excelencia de Bruselas. Y, según aseguran, el más grande del país, con capacidad para 420 personas. Cualquiera diría que cuando Chez Léon nació en 1893 solo contaba con cinco mesas. Desde entonces ha pasado de generación en generación de la familia Vanlancker.

Terraza Chez Léon Bruselas

Situado a un tiro de piedra de la Grand Place, resulta el lugar ideal para saborear el plato más típico de la gastronomía belga, mejillones con patatas fritas. O si no, cualquiera de las 120 recetas tradicionales que ofrecen en su carta: terrina de paté de conejo, guisado de pavo a la cerveza de frambuesa, ancas de rana al ajillo, calamares con salsa tártara, sopa de cebolla

Acompáñalo de una cerveza rubia de la casa –Léon Beer-, elaborada exclusivamente para ellos, y te sentirás en el mismo paraíso. A mediodía ofrece un interesante menú del día por 17,95 euros.

Yo probé tomate relleno de camarones y mejillones rebozados, con sus correspondientes patatas fritas. Más abajo podéis ver la cazuela que se metió entre pecho y espalda mi compañero de viaje, Luis Xixerone. Todo estaba delicioso.

Tomate relleno de camarones Bruselas
Mejillones rebozados Chez Léon Bruselas
Cazuela de mejillones Bruselas

Nuestro grupo decidió comer dentro del local porque fuera hacía mucho calor. Pero si lo prefieres puedes hacerlo en una de las mesas de la amplísima terraza de Chez Léon. Eso sí, prepárate para el enorme trajín de gente que camina por la calle.

Chez Léon es gratis para menores de 12 años

Muy pocas personas lo saben, pero en Chez Léon, los niños menores de 12 años, acompañados de un familiar, pueden comer gratis ‘a la carta’ (excepto menús de grupos). En 2014, sirvieron más de 16.000 comidas infantiles gratuitas. Y otro detalle que hace único a este restaurante en Bruselas: hay un aparcamiento para cochecitos.

Además, todos los domingos a partir de las 18:00 horas, puedes comer todos los mejillones que quieras. Sí, como lees. Pide tu cocotte y decide cuándo parar.

Comedor Chez Leon Bruselas
Chez Leon Bruselas

Cuando hayas acabado, no te olvides de hacer una visita a la famosa Jeanneke Pis, a la misma vuelta de la esquina, la versión femenina del Manneken Pis.

Chez Léon abre todos los días ininterrumpidamente de 11:30 a 23:00, entre semana, y de 11:30 a 23:30, viernes y sábados.

Un paseo por el Mercado Central de Florencia, auténtica esencia italiana

Funghi porcini

Construido por Giuseppe Mengoni en el siglo XIX, el Mercado Central de Florencia es el más importante de la ciudad. Y uno de los más antiguos de Europa. Situado frente a la Piazza del Mercato Centrale, entre la Vias dell’Ariento, Sant’Antonino y Panicale, a escasos metros del apartamento donde nos alojamos, es cita ineludible para cualquier amante de la gastronomía.

Funghi porcini
Tomates secos Mercado Central de Florencia
Mercado Central de Florencia

Los mejores productos italianos

Fácilmente reconocible por su estructura de hierro, el Mercado Central de Florencia es el lugar idóneo para comprar carnes, pescados, quesos, jamones, chacinas, miel, aceite de oliva, setas, vinos de la Toscana, chocolates, panes… Un paraíso de colores, sabores y tradición italiana.

Aceto balsamico Mercado Central de Florencia
Fruta deshidratada
Charcuteria Mercado Central de Florencia

El chianti más exquisito convive con decenas de selectos acetos balsámicos y kilos de deliciosos tomates secos. Y lo hace a escasos metros de estómagos de vaca (poco agradables a la vista, pero ideales para preparar una de las especialidades de la zona, trippa alla fiorentina, que puedes degustar en un jugoso bocadillo en varios puestos a la salida del mercado). Y llamativas mezclas de especias para cocinar la mejor pasta alla rabiatta o diferentes tipos de pizza.

Quesos italianos
Mercado Central de Florencia

Septiembre es la mejor época para encontrar uno de sus productos estrella, el funghi porcini (nuestro boletus edulis). Lo venden por doquier fresco y seco. Una auténtica delicia que le da un toque muy especial a muchos de los platos más representativos del país.

Mercado Central de Florencia

Tras una minuciosa restauración, y siguiendo el modelo de otros mercados, el de Florencia ha ampliado su oferta gastronómica para saborear in situ. Pasta fresca, pizza, hamburguesas, sushi, dumplings o especialidades sicilianas son algunas delicias que encontrarás.

Pasta Mercato Centrale Firenze
© Mercato Centrale Firenze
Pizza Mercato Centrale Firenze
© Mercato Centrale Firenze

El Mercado Central de Florencia abre de 7 a 14 de lunes a viernes. Y de 7 a 17, sábados. La zona de restauración se puede visitar todos los días desde las 10:00 hasta medianoche.

Así se elabora la cerveza lambic, típica de Bélgica desde hace cuatro siglos

Degustacion cerveza Bruselas Belgica

Es la única fábrica de cerveza que todavía puede visitarse en Bruselas. Se trata de Cantillon, una empresa familiar con más de cien años de antigüedad, situada en el barrio de Anderlecht, especializada en cerveza lambic. Producen la nada despreciable cantidad de 900 hectolitros de cerveza al año.

Brasserie Cantillon Bruselas

¿Qué es la cerveza lambic?

Con una tradición que se remonta a 400 años atrás, la cerveza lambic sigue siendo una gran desconocida. ¿Y qué la hace única? El hecho de que solo se elabore en Bélgica. Esto se debe a las levaduras y bacterias del valle del Senne, donde nació Bruselas. La Unesco considera las cervezas belgas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

¿Cómo se elabora la cerveza lambic?

En esta caldera se mezclan 1.300 kilos de trigo y malta triturados con agua caliente, hasta que alcanza 72 grados de temperatura. Entonces, se produce la sacarificación (transformación del almidón de los granos en azúcares fermentables y dextrina). A continuación, se añade agua caliente para extraer los azúcares.

Caldera cerveza

El mosto obtenido se bombea hacia las cubas de cocción que veis aquí debajo. En ellas se mantienen en ebullición unos 10.000 litros entre tres y cuatro horas. Esto provoca una esterilización del líquido y una evaporación de 2.500 litros de agua. Antes de que empiece la ebullición se añade el lúpulo viejo (20 kilos de flores por cada 10.000 litros).

Cubas cerveza

7.500 litros de mosto

Esta inmensa tina de cobre rojo es la de enfriamiento, donde llegan los 7.500 litros de mosto tras la cocción y la separación del lúpulo. La temperatura ideal que debe alcanzarse se sitúa entre 18 y 20 grados. Esta operación se efectúa de noche y en la temporada fría del año (de finales de octubre a comienzos de abril). En la foto se pueden apreciar los postigos que hay en la sala y que se abren o cierran para incrementar o reducir la ventilación.

Tina

Es el momento de trasvasar el mosto a las barricas (de roble o castaño). En unos días comienza la fermentación espontánea. Al principio es tan violenta que no se pueden cerrar los toneles so pena de explosión debido a la cantidad de CO2 que se produce durante 3 ó 4 jornadas.

Barricas cerveza belga

Cada barrica pierde entre 5 y 10 litros de líquido, como podéis ver en esta foto, antes de que empiece la fermentación lenta, que dura tres años. Ya no hay peligro de explosión y se cierran herméticamente los toneles. Ha nacido la cerveza lambic, que se embotella y embala unos metros más abajo.

Cerveza Cantillon Bruselas Belgica

Degustación de cervezas en Cantillon

En la visita a esta fábrica de cerveza en Bélgica no podía faltar la degustación. Probamos tres variedades, a cada cual más diferente: Lambic, Gueuze y Faro.

Degustacion cerveza Bruselas Belgica

Podéis observar que una de las cervezas es rosada. Es tradicional mezclar frutas regionales con ellas. Guindas, frambuesas y uvas son algunas de las más utilizadas. La mezcla es de 150 kilos de fruta por 500 litros de cerveza lambic. La maceración dura un mínimo de tres meses para que se pueda extraer el sabor, color y azúcar de la fruta. ¡Las tres estaban deliciosas!

Degustacion cervezas Bruselas

La visita a Cantillon solo puede reservarse a través de su página web. El precio es de 9,50 euros (siendo gratuita para menores de 14 años), dura 75 minutos e incluye una degustación.

‘L’Art de Vivre’, cocina creativa en la localidad belga de Spa

Sopa de melon Restaurante L’Art de Vivre Spa Belgica

En nuestra visita a la ciudad termal de Spa, dentro del viaje Destino Bélgica, tuvimos la suerte de disfrutar de un inmejorable almuerzo en L’Art de Vivre. Situado en una de las principales avenidas de la ciudad (Avenue Reine Astrid, 53), se trata de un edificio de ladrillo rojo del siglo XIX con estética de New Orleans.

Restaurante L’Art de Vivre Spa Belgica
Detalle
Mesa

Carta y 3 tipos de menús entre 55 y 75 euros

En este elegante restaurante, cuyos chefs son Jean-François Douffet y Xavier Fisset, priman la calidad, el buen gusto y la pasión por el sabor.  Los platos, a cada cual más delicioso y elaborado. L’Art de Vivre ofrece varios menús: 3 pases por 55 euros; 4 pases, por 70, y 5 pases, por 75 euros.

Nos reciben con un cóctel de la casa y este aperitivo, chupito de crema de champiñones, con alcachofa natural y jamón de pato.

Aperitivos Restaurante L’Art de Vivre Spa Belgica

Nos sugieren tres tipos de pan para acompañar (y pedimos todos): blanco, de algas y de cereales.

Panes

El primero que elegí en L’Art de Vivre fue este magnífico tartar de ternera con tapenade de semillas de cítricos y aceite de oliva negra. La mezcla de la carne con los cítricos le daba un sabor excepcional.

Tartar de ternera con tapenade Restaurante L’Art de Vivre Spa Belgica

Mi compañera de Vuelo Directo se decantó por una sopa fría de mariscos e hinojo marino, espuma de tomates y pimientos de L’Espelette con finas rebanadas al ajo, que lucía así de bien.

Sopa fria de mariscos Restaurante L’Art de Vivre Spa Belgica

Mi segunda elección fue un gallo a la parrilla sobre carpaccio de calabacín, piperrada con albahaca y puré de Roseval, coronado con jamón Pata Negra, fresco, jugoso y en su punto perfecto de cocción. Mirad qué presentación.

Gallo a la parrilla Restaurante L’Art de Vivre Spa Belgica

VD prefirió un confit de pato, caviar de berenjenas y aceitunas, patatas y condimentos de temporada.

Confit de pato Restaurante L’Art de Vivre Spa Belgica

Postres para el recuerdo en L’Art de Vivre

El postre fue toda una sorpresa para una persona nada golosa como yo. Esta sopa de melón y frutos rojos al regaliz, crocanti de almendra y frutos del bosque era fresca y un pelín ácida, ideal para mí.

Sopa de melon Restaurante L’Art de Vivre Spa Belgica

Mis compañeros, todos, prefirieron un manjar blanco arábico, merengue con almendras, helado de vainilla al bourbon y mousse de chocolate, una bomba dulce, vamos.

Manjar blanco

Aquí podéis ver a Susana, de Vuelo Directo y a Juan Antonio, de Somos Viajeros, en plena acción. ¡Que no se mueva nadie!

Blogueros

Restaurante ‘Artesa’, capricho gastronómico en Candelario (Salamanca)

Pluma ibérica con salsa de Torta de la Serena La Artesa Candelario

Como sabéis aquellos que nos leéis habitualmente, Candelario es, después de Madrid, Salamanca y Léon, nuestra segunda casa. En ella nos sentimos como pez en el agua, paseando por sus empinadas calles, bebiendo de sus fuentes, contemplando los paisajes naturales y disfrutando de su excelente y variada gastronomía como la que ofrece Restaurante Artesa.

Ya os hemos hablado de algunos de sus restaurantes, en los que abundan los platos micológicos, guisos típicos de la zona, como el calderillo bejarano, asados o truchas de río. Pero lo tradicional no tiene por qué estar reñido con la innovación, y en Restaurante Artesa dan buena muestra de ello. La carta es completa y muy variada, con propuestas tan sugerentes como ensalada de pechuga de gallo escabechada con rulo de cabra y piñones; lomos de sardinas ahumadas sobre kumato; albóndigas de retinto con ragut de calamar o milhojas de solomillo de ternera con foie y setas.

Durante la época estival habilitan una carpa en el jardín, convirtiéndolo en un coqueto y romántico espacio en el que disfrutar de los mejores manjares con el único sonido del agua de la fuente que lo preside.

Comenzamos con tres entrantes frescos, de cuidada textura y presentación, y a cada cual más delicioso: ajoblanco con langostinos, salmorejo y gazpacho de cerezas del Jerte y licor.

Ajoblanco con langostinos La Artesa Candelario
Salmorejo La Artesa Candelario
Gazpacho de cerezas del Jerte y licor La Artesa Candelario

Seguimos con bacalao confitado con crema de aceite de oliva y tripas estofadas, una tajada fresca, muy bien cocinada y contundente.

Bacalao confitado con crema de aceite de oliva y tripas estofadas La Artesa Candelario

Atún rojo a la plancha con reducción de Módena y sal Maldon, sorprendente y delicioso.

Atún rojo a la plancha con reducción de Módena y sal Maldon La Artesa Candelario

Pluma ibérica con salsa de Torta de la Serena, jugosa y tierna, con el exquisito toque del queso de oveja servido en cucharita.

Pluma ibérica con salsa de Torta de la Serena La Artesa Candelario

Postres ideales en Restaurante Artesa para los más golosos

Los postres son apetecibles cada uno de ellos, pero había que elegir… Mousse de chocolate con natillas inglesas, ideal para los adictos al azúcar.

Mousse de chocolate con natillas inglesas

Sorbete de mojito

Sorbete de mojito Candelario

Crema de mascarpone con mango helado y azafrán, genial la idea de la fruta helada y el color que adquiere la mezcla por el toque de la cotizada especia.

Crema de mascarpone con mango helado y azafrán Candelario

Nuestro acompañamiento, un Viña Pomal Reserva 2006, excepcional.

Viña Pomal Reserva 2006

El precio medio es de 40 euros por persona, una relación calidad-precio fantástica.

En Candelario también hay restaurantes en los que se puede comer menú del día por 12 euros, como El Ruedo. Si preferís las populares carnes de la zona, no dejéis de visitar La Posada de Candelario o La Candela.

Artesa es también un hotel rural con siete habitaciones y está situado en pleno centro del pueblo, en el número 37 de la Calle Mayor.

Las mejores sidrerías de Gijón para beberse la ciudad a ‘culines’

Botellas de sidra Gijon

Pensar en Asturias es pensar en buena gastronomía, platos contundentes y raciones generosas de recetas tradicionales. Y es también pensar en sidrerías de Gijón. La cercanía del Cantábrico ofrece los pescados y mariscos más frescos, además de una interesante huerta y carnes de animales criados en los pastos más verdes. Es casi imposible comer mal en Asturias, pero la oferta es infinita y resulta complicado decidirse por un sitio. Nosotros os damos varias pistas para saborear Gijón al máximo.

Sidrerías para darse un homenaje en Gijón

La Galana, Plaza Mayor

Para disfrutar de la cocina más tradicional con un toque vanguardista y cuidado. En su carta, delicias como tataki de atún rojo con salsa de soja y espuma de wasabi; ensalada de langostinos confitados y vinagreta de centollo o huevos cremosos, patatas, foie y reducción de Pedro Ximénez. Además, excelentes arroces, pescados y carnes de buey. En la barra de La Galana tambien es posible picotear a base de tapas y cazuelinas (marmitaco, fabada, chorizo a la sidra). Los camareros escancian.

La Galana Gijon Asturias
Arroz en La Galana Gijon Asturias

El Requexu, Avenida de la Costa, 30

Aparte de la carta, hay que prestar atención a la pizarra de El Requexu, donde exponen las especialidades del día. Nosotros tuvimos suerte con una estupenda ventresca a la plancha (con cebolla ligeramente caramelizada y tomate natural) y cazuela de albóndigas de ‘pescao’ de roca y marisco con almejas y alcachofas. Si os gustan los arroces, el de la casa se compone de llámpares, calamar, chipirón y jamón. También pescados de la Rula de Avilés y raciones tan sugerentes como calamar fresco con mayonesa de lima limón o chipirones crujientes con arroz salvaje y trigueros.

El Requexu Gijon Asturias
Albondigas de pescado en El Requexu

Rías Baixas, Poeta Alfonso Camín, 10

Con la mejor oferta vinícola que uno pueda imaginar, Rías Baixas es mucho más que una sidrería en Gijón. Déjate llevar por la sabiduría de Felipe y aprovecha para disfrutar de vinos únicos por copas. Y para comer, dos especialidades: arroz con bugre y pulpo amariscado. Guarda sitio para una tabla de quesos, que cambian cada poco tiempo a su propio antojo y son de una calidad insuperable. ¡Larga vida a Rías Baixas!

Arroz con bugre Rias Baixas Gijon Asturias
Tabla de quesos Rias Baixas Gijon Asturias

Sidrerías para comer menú del día en Gijón

El Museo, Avenida del Llano, 22

El menú del día de Sidrería El Museo tiene un precio imbatible: 10 euros por primero, segundo, tercero, bebida y postre. También hay una variada carta con carnes y pescados a la parrilla como especialidad. A nosotros nos encantan los mejillones a la marinera y los chipirones fritos de esta sidrería en Gijón.

Fabada Sidreria El Museo Gijon Asturias

El Saúco, Valencia, 20

Fundada en 1977 por una pareja de zamoranos, El Saúco se ha consolidado como un referente entre las sidrerías de Gijón. El cochinillo asado es uno de sus platos estrella y su menú del día, más que recomendable por 10 euros con entrante, primero, segundo, pan, bebida y postre. También ofrece otros menús a base de parrillada de marisco, caldereta de pescados y marisco o arroz con bugre. Y, por encarco, cocido elaborado con garbanzos de Fuentesúco, como no podía ser de otra manera.

Pimientos Sidreria El Sauco Gijon Asturias

Su nuevo sistema de escanciado en sala de El Sáuco es de lo más original. Se paga por los ‘culines’ que hayas bebido y no tienes que preocuparte por ensuciar el suelo.

Sidreria El Sauco

Sidrerías para picar algo en Gijón

Tierra Astur, Playa de Poniente

En un ambiente mágico entre maderas, gigantes toneles-mesa y botellas de sidra, Tierra Astur es una de las sidrerías con más encanto de Gijón. Ofrece gastronomía tradicional asturiana, elaborada siguiendo las recetas de antaño. Con más de ciento cincuenta referencias en su carta, en ella encontrarás más de cuarenta tipos de quesos asturianos, embutidos de la tierra, o platos tradicionales como tortos de maíz, fabada, pote asturiano o fabes con almejas. A nosotros nos encatan los diferentes cortes de carne I.G.P. Ternera Asturiana.

Cecina Tierra Astur Gijon Asturias
Carne a la parrilla Tierra Astur

Sidrería Nueva Ibérica, Río de Oro, 6 y Aguado, 38

Cocina tradicional asturiana en una de las sidrería de Gijón con ambiente familiar y dos localizaciones (una frente al Centro Comercial Los Fresnos y otra junto a la Playa de San Lorenzo). Precios moderados en sus raciones para compartir y, también, menú del día por 10 euros. Dispone de otros menús para compartir, a base de cachopo o chuletón, por ejemplo.

Pastel de pescado Sidreria Nueva Iberica Gijon Asturias
Pollo al ajillo Sidreria Nueva Iberica

¿Y para beber?

Sidra, siempre sidra. Las botellas cuestan algo más de 3 euros y os recomendamos que la pidáis con Denominación de Origen.

Sidra asturiana

‘La Pepica’, excelentes arroces en la playa de La Malvarrosa

Paella La Pepica

Una de las cosas buenas cuando te invitan a una boda en un pueblo del Levante español es aprovechar para hacer una escapada a Valencia. Hace años que conocimos La Pepica, uno de los restaurantes más antiguos de la ciudad y de España, fundado en 1898. Por sus instalaciones han desfilado todo tipo de celebridades, desde el Rey -que se las sabe todas- hasta Hemingway, pasando por Ava Gadner u Orson Welles, todos ellos grandes enamorados de nuestro país.

Una carta para todos los gustos en La Pepica

La carta de La Pepica es extensa, con una gran variedad de arroces, pescados y mariscos, descritos en varios idiomas, ya que buena parte de su clientela es extranjera. Colorados como gambas, tras duras jornadas de sol, disfrutan como los que más delante de un buen plato de comida y una botella de vino. Spain is different. Nosotros no vamos a ser menos…

Lo bueno de regresar al mismo sitio una y otra vez es que estás deseando volver a paladear sabores que guardas con un grato recuerdo. De la ensalada valenciana siempre llamaron la atención los alcaparrones, difíciles de encontrar fuera de esta zona, y que pintan así de bien sobre el resto de ingredientes.

Ensalada valenciana La Pepica Valencia

Una de las exquisiteces de La Pepica son las almejas de Carril, que preparan al natural o a la marinera. Nosotros siempre nos hemos decantado por la segunda opción para poder, literalmente, tomarnos la salsa a cucharadas y mojar el pan con ajo tan típico de este local.

Almejas de Carril La Pepica Valencia

Hemos probado diferentes tipos de arroces en este restaurante, con bogavante, de verduras, de marisco… Nos decidimos por una mezcla de los dos últimos, la paella La Pepica, que está como siempre, deliciosa y con un punto socarrat. Imprescindible ponerle un poquito del alioli casero que siempre la acompaña.

Paella La Pepica

Hace tiempo que nos acostumbramos a una de las mejores cosas de comer en el litoral mediterráneo, la compañía de un buen cava. Juvé y Camps es uno de nuestros favoritos.

Cava

Terminamos la cena con dos sorbetes de limón de la tierra -al cava- invitación de la casa, otro detalle más del servicial y siempre dispuesto personal de este restaurante valenciano, ubicado en el paseo de la Malvarrosa, al que no nos cansamos de volver una y otra vez. «Fue una gran noche en Casa Pepica junto a la playa»… ¡Qué gran verdad, don Ernesto!

9 pistas para disfrutar de la mejor gastronomía de Valencia

Restaurante Ricard Camarena Valencia

La cercanía en AVE desde Madrid, el sol que aseguran luce durante más de 300 días al año, y una excelente gastronomía que le ha dado merecida fama mundial, hacen que cada año, bien sea primavera u otoño, nos escapemos a la Ciudad del Túria durante unos días para cargar pilas. Pero, ¿dónde comer en Valencia? Hay cientos de restaurantes y es difícil decidirse solo por uno. Bien sea cocina de mercado, pescados, mariscos, sus famosos arroces, o por qué no, en forma de tapa, te enseñamos estos 9 restaurantes para comer en Valencia.

Nuestros restaurantes en Valencia preferidos

1. Saiti

Vicente Patiño, que atesora más de veinte años en la profesión, sigue en la cresta de la ola gracias a su propuesta de cocina de mercado basada en producto fresco elaborado sin complicaciones y un toque muy personal. Saiti ofrece solo la opción de comer menú, con cuatro diferentes, de 36, 55, 70 y 85 euros.

Merluza con pilpil de perejil y limón

2. La Pepica

Clásico donde los haya para comer en Valencia, La Pepica es uno de los restaurantes más antiguos de la capital y de España. Fundado en 1898, por sus instalaciones han desfilado todo tipo de celebridades, desde el ‘ex Rey’ -que se las sabe todas- hasta Hemingway, pasando por Ava Gadner u Orson Welles, todos ellos grandes enamorados de nuestro país. Extensa carta de arroces, pescados y mariscos, además de pequeñas joyas estacionales, como clóchinas, tellinas o almejas de Carril. Y, todo ello, en plena Playa de la Malvarrosa.

La Pepica Valencia
Paella La Pepica

3. Ricard Camarena

La pasada primavera regresé con Jota para saborear la cocina de este dos Estrellas Michelin, una experiencia completa para comer en Valencia donde dejarse llevar por los cinco sentidos. Producto, técnica y sabor en un espacio íntimo y tranquilo donde la mesa más cercana está lo suficientemente lejos como para sentirse el protagonista único y principal. La obra gastronómica de Ricard Camarena rezuma belleza y complejidad en platos sublimes como carpaccio de mero, perejil y mandarina o guisantes estofados, rúcula y sisho verde.

Restaurante Ricard Camarena Valencia
Guisantes estofados, rúcula y sisho verde, en Ricard Camarena

4. Vuelve Carolina

El extremeño Quique Dacosta fue uno de los primeros en apostar por establecimientos de formato low cost con firma propia donde las tapas se salieran de lo corriente y se elaboran al momento con productos de excelente calidad. Vuelve Carolina fue el primero de ellos, al que siguió Mercat Bar y El Poblet, todos ellos para comer en Valencia.

Vuelve Carolina Valencia
Yogur de cremoso de parmesano con albahaca y mentas, en ‘Vuelve Carolina’

5. Canalla Bistro

El imperio de Ricard Camarena se ha expandido en poco tiempo con otros modelos de negocio más rentables para comer en Valencia que su espacio gastronómico y al que el público local se ha rendido sin ningún tipo de duda. Uno de ellos, en forma de bistró gamberro, se comunica con el restaurante estrellado a través de la cocina y, podemos asegurar, llena noche tras noche. Algunas de sus creaciones, como el sándwich de pastrami extilo ‘Kat’z’ o el bocata al vapor de cerdo Pekín, ya son clásicos en Canalla Bistró.

Sandwich pastrami Canalla Bistro
Sándwich de pastrami estilo ‘KAT’Z’

6. Duna

Arroz, domingo y playa puede sonar a pesadilla para muchos. Pero cuando el escenario son las dunas de la playa de El Saler, sobre las que se asienta el restaurante homónimo, el plan resulta, sencillamente, mágico. Exquisitos arroces servidos en su propia paella y delicadas creaciones como tartar de mero con encurtidos o croquetas de bogavante, además de una completa carta de vinos, invitan a disfrutar de una jornada playera de lo más especial. Duna es el enclave perfecto para comer en Valencia.

Arroz negro Duna Valencia
Arroz negro de sepionet y chipirones, en ‘Duna’

7. Panorama

En la Marina de Juan Carlos I se ubica el que, probablemente, sea el restaurante con mejores vistas para comer en Valencia. Además, Panorama cuenta con una terraza perfecta para aperitivos o copas y un comedor presidido por una enorme cristalera que parece adentrarse en el mar. Su propuesta resulta más que interesante, destacando arroces secos y melosos. Precios ajustados y servicio joven y moderno.

Arroz con pato Panorama Valencia
Arroz con pato, setas y alcachofas, en ‘Panorama’

8. Central Bar

Camarena alegra las barrigas de clientes y comerciantes del Mercado Central de Valencia. En la pizarra de Central Bar, sugerencias que varían diariamente y siguen la filosofía del ‘kilómetro 0’. La mayoría de productos se adquieren en los puestos del propio mercado, como gamba roja de Denia u ostras. Un buen puñado de originales bocadillos para comer en Valencia se dan la mano con tapas que hacen las delicias de guiris y lugareños, como croquetas de pollo rustido o patatas bravas, todo ello recién elaborado en una pequeña y bulliciosa cocina vista.

Ostra Central Bar Valencia
Ostra valenciana al natural, en ‘Central Bar’

9. San Nicolás

En el barrio del Carmen y muy cerca del Mercado Central, San Nicolás resiste los envites de la cocina moderna con la que se ha convertido en especialidad y seña de identidad de la casa, los pescados cocinados al papillote. O lo que es lo mismo, envueltos en papel vegetal y aderezados con zumo de limón y azafrán, para realzar su sabor final en el horno. 

El nuestro era una selección de pez limón, fura, pargo y corvina. Y todas las verduritas que podéis ver en la foto: zanahoria, calabacín, berenjena, guisante, judía verde, pimiento y haba. Sencillamente, delicioso. Antes, nada mejor que una degustación de entrantes compuesta por anguila en canelón, pulpo a la gallega, tomate valenciano aliñado y pescado escabechado.

Restaurante San Nicolás Valencia
Pescado al papillote, en ‘San Nicolás’

¿Te ha gustado esta selección de restaurantes para comer en Valencia? ¿Conoces algún otro que nos recomiendes para una próxima visita?

‘Shunka’, un restaurante japonés imprescindible en Barcelona

Shunka Barcelona

Shunka fue el primer restaurante japonés en Barcelona que conocimos hace unos cuantos años. Desde entonces sigue estando considerado uno de los mejores de España e, incluso, ha tenido un hermanito. O mejor dicho, un hermano mayor. Si la anterior vez probamos el menú degustación del elegante Koy Shunka, en este viaje decidimos volver al original. No tener buenas fotos para un post era la excusa perfecta.

Barra de Barcelona

La barra de Shunka, su mejor mesa

Cometimos el error de no reservar con tiempo suficiente y tuvimos que cenar sentados a una mesa. Lo que no tiene el mismo encanto que la barra y el espectáculo que eso conlleva. Pero aún así volvió a ser una experiencia gastronómica inmejorable por la calidad del producto que ofrece y la técnica con la que se cocina.

Compartimos un tartar de atún, casi bañado en una deliciosa salsa de soja con cebolla cruda. Puede parecer un plato sencillo ahora que los tartares están de moda. Pero el perfecto corte de este codiciado pescado y el contraste con el líquido salado lo convierten en un plato fino, suculento y especial.

Tartar de atun Shunka Barcelona

El carpaccio de salmonete con salsa ponzu y hoja de wasabi de este restaurante japonés en Barcelona resulta espectacular. La frescura de este ‘pequeño salmón’, junto a la acidez del ponzu y el ligero picor del wasabi, hacen de él un mordisco delicioso.

Carpaccio de salmonete con salsa ponzu y hoja de wasabi Shunka Barcelona

No sé si fue aquí donde probamos por primera vez una tempura de langostinos y verduras. Puede que por eso ya no nos sorprenda tanto o que la hayamos tomado en tantos sitios que a estas alturas nos deje indiferentes. Sí que han aprendido a poner la salsa aparte para que el rebozado no se ablande.

Tempura de langostinos y verduras

La vieira salteada con setas fue toda una sorpresa. Sobre todo, por la forma en que se presenta: en su propia concha. Colocada sobre un ‘pequeño fuego’ que mantiene caliente el contenido, de intenso sabor a shiitake. Deliciosa.

Plato Shunka Barcelona

No podíamos irnos sin el clásico nigiri de anguila, una de las creaciones más famosas de Shunka. Ligeramente soasado es un auténtico bocado de dioses.

Nigiri de anguila Shunka

De postre, un refrescante sorbete de yuzu, cítrico que nos encanta, sobre una galleta de sésamo.

Sorbete de yuzu Shunka Barcelona

Nos dejamos acompañar por un blanco del Penedés, un Gessamí de Bodegas Gramona.

Gessami Gramona

Shunka está situado en el número 5 de Carrer del Sagristans, a un tiro de piedra de la Plaza de Jaume I. Imprescindible para los amantes de la comida nipona. Imprescindible si buscas restaurante japonés en Barcelona.

‘Gumbo Madrid’, deliciosa cocina criolla de Nueva Orleans

Tomates verdes fritos Gumbo Madrid

Gumbo es el nombre que recibe la sopa tradicional de Nueva Orleans, colonia española y más tarde francesa tras muchos avatares. Famosa por ser la cuna del jazz (Louis Armstrong es uno de sus hijos más ilustres), la cocina criolla y por qué no, una de las fiestas más multitudinarias y liberales de los Estados Unidos, el Mardi Gras.

De la fusión hispana, francesa, mediterránea, caribeña, africana y americana solo puede salir algo bueno. Como algunos de sus platos más populares: étouffée (marisco con arroz) o jambalaya (guiso de carne o pescado con chile fuertemente sazonado).

Hace ya algunos años que Matthew Scott, nativo de la capital de Luisiana, se plantó con su peculiar bandana en este local del número 15 de la madrileña calle Pez para darnos a conocer lo mejor de la cocina sureña en Gumbo Madrid.

Carta Gumbo Madrid

Si hay una mezcla de sabores que me ha resultado imposible olvidar desde que la probé por primera vez es la de sus crujientes tomates verdes fritos. El suave rebozado en harina de maíz y la espectacular salsa remoulade de gambas, potente donde las haya y que no recuerda a ninguna otra que conozca, lo convierte en un plato realmente adictivo.

Tomates verdes fritos Gumbo Madrid

Fuera de la carta, en la pizarra que decora el restaurante, anunciaban solomillo Armstrong. Ya habíamos disfrutado anteriormente el lomo de buey bronceado (buenísimo). Y nos decidimos por esta sugerencia en cuanto nos explicaron que la carne estaba maridada en diferentes especias y asada con hierbas a la brasa. Sencillamente exquisito y muy jugoso, aunque en la foto no parezca nada del otro mundo.

Solomillo Armstrong

Nos llamó la atención en Gumbo Madrid el cangrejo de caparazón blando con arroz manchado. A pesar de que no tiene un sabor demasiado intenso, merece la pena probarlo por la sensación de comer este crustáceo con su cáscara. Y la guarnición que lo acompaña está realmente buena.

Cangrejo de caparazon blanco Gumbo Madrid

Solo pedimos tres platos porque el camarero nos advirtió que cuatro eran demasiados, así que nos quedaron ganas de postre. Los pasteles son otra de las especialidades de Gumbo Madrid y nos animamos con un banana cream pie, muy fresco y distinto por el sabor a plátano.

Banana cream pie Gumbo Madrid

Como no podía ser de otra manera, acompañamos esta comida con un vino americano, concretamente de California, un Cycles Gladiator.

Vino de California

En definitiva, una comida absolutamente diferente, por la que pagamos unos 75 euros y que nos apetecía repetir desde hace tiempo. Ya estamos pensando en volver.

Gumbo Madrid ofrece a mediodía un menú del día por 11,50 euros. Y un menú degustación de lunes a viernes por 25 euros, con propuestas como bisque de langostinos y maíz, tempura criolla con remolaude o alitas al estilo Búfalo.

Otros llamativos platos de su carta son albóndigas de cocodrilo, sí como lees. Y jambalaya, típico de la gastronomía cajún. Su base es el arroz y sus principales ingredientes: pollo, jamón crudo, langostinos y pimienta.

‘Sem-Fim’, un restaurante muy romántico en el Alentejo portugués

Bacalao de la casa Restaurante Sem-Fim Monsaraz Portugal

Una antigua fábrica de aceite, una estufa de leña, velas, flores… ¿Suena romántico? Lo es. Y si le sumas que el restaurante Sem-Fim se encuentra en Monsaraz, bellísimo pueblo del Alentejo portugués, lo convierte en imprescindible si planeas visitar esta zona.

Restaurante Sem-Fim Monsaraz Portugal

El padre de Tiago Kalisvaart, artista y arquitecto holandés, compró este viejo almacén en 1994. Y lo restauró durante dos años, conservando colores, vigas, suelos y muchos de los elementos empleados en la elaboración del aceite. Como la almazara o los tanques de conservación. Unos años más tarde nacía Sem-Fim, encantador establecimiento que regenta su hijo con auténtico entusiasmo. Además, las pinturas y esculturas de su progenitor se exhiben en una reconvertida galería de arte.

Antes de este almuerzo, que formaba parte del Amieira Trip, y tras recorrer las instalaciones y conocer la historia familiar de la mano de Tiago, realizamos una pequeña cata de aceites en el bar colindante.

Tiago

Más ‘oro líquido’, acompañado de aceitunas de la zona y un poco de queso artesanal de Rio de Moinhos, ambos imprescindibles en los aperitivos lusos.

Abrimos boca con esta seta gigante, gurumelo, cocinado a la brasa con sal, sencillamente deliciosa.

Gurumelo a la brasa Restaurante Sem-Fim Monsaraz Portugal

Una sopa de tomate para el recuerdo en Sem-Fim

El primer plato ya había captado nuestra atención desde que lo anunciaron: sopa de tomate con queso y huevo escalfado. Típico de la gastronomía portuguesa y tan sabroso que no te quedará más remedio que repetir. Una sopa con alma, hecha con cariño, inolvidable… Y una de las especialidades de la casa, que también preparan con ajo y bacalao, espinacas o pescado.

Sopa de tomate Restaurante Sem-Fim Monsaraz Portugal

No podía faltar a la mesa el guiso más servido de la cocina lusa, bacalao. El nuestro era receta de la casa, servido con ensalada de la huerta, cebolla frita y patatas cocidas.

Bacalao de la casa Restaurante Sem-Fim Monsaraz Portugal

Durante este viaje hemos descubierto que nuestros vecinos son unos grandes consumidores de pulpo. Y que, además, lo cocinan estupendamente. Este era salteado con patatas nuevas, tierno y en su punto, una delicia.

Pulpo salteado Restaurante Sem-Fim Monsaraz Portugal

Para completar el menú, solomillos de cerdo salteados al whisky. Otra creación jugosa, rica y colorida, como todas las que degustamos en el restaurante Sem-Fim.

Solomillo de cerdo al whisky Restaurante Sem-Fim Monsaraz Portugal

Para terminar nos obsequiaron con un auténtico bodegón para los más golosos: arroz con leche, mousse de chocolate con fresas, migas dulces, fruta…

Postres Restaurante Sem-Fim Monsaraz Portugal

Regamos esta comida con un tinto de la zona, Reguengos, una pequeña localidad de Évora, con poco más de 7.000 habitantes.

Vino del Alentejo

En la decoración de Sem-Fim se ha cuidado hasta el mínimo detalle. Y si algo prima es la originalidad y sencillez: manteles de tela, jaulas de grillos, cribas de tejer, ovillos de lana, antiguas sillas de barbería… También cuenta con una gran terraza con espectaculares vistas al Alentejo portugués.

Decoracion
Detalles
Comedor Restaurante Sem-Fim Monsaraz Portugal
Terraza

En resumen, un ‘sin fin’ de buenas sensaciones, excelente comida y agradable servicio. Un sitio al que ya estamos deseando volver.

‘Elephant & Castle’, las mejores alitas de pollo en Temple Bar, Dublín

Alitas de pollo Elephant and Castle

No recuerdo dónde leí que en Elephant and Castle preparaban unas alitas de pollo memorables, pero lo creí a pie juntillas y allí me planté en mi primera visita a Dublín hace ya unos cuantos años. Entonces viajaba sola y me llevé las que sobraron, ya que la ración era generosa y me negaba a desperdiciarlas. Regresar con Jota a lugares que he visitado antes supone la ventaja de ir ‘a tiro hecho’. Y, también, saber con seguridad que no va a quedar nada en el plato.

Elephant and Castle Dublin

Aquí tenéis las spicy chicken wings in a basket, estrella indiscutible de Elephant and Castle, que sirven con una tira de apio fresco y salsa muy picante que te hará chuparte los dedos. Tienen buena pinta, ¿verdad?

Alitas de pollo Elephant and Castle

También compartimos un par de platos más: crisp calamari salad with miso vinaigrette, ensalada tibia de calamares crujientes con vinagreta de miso.

Ensalada tibia de calamares Elephant and Castle

Maryland crabcakes with ruby slaw and smoked spicy mayonnaise, pastelitos de cangrejo rebozados acompañados de lombarda y mayonesa picante, suaves y deliciosos.

Pastelitos cangrejo Dublin

La oferta de vinos en Elephant and Castle, como en todo el país, se reduce a australianos, chilenos, sudafricanos, franceses o italianos. Nos decantamos por este de las Antípodas de uva shiraz. Su hermana francesa, syrah, proviene de las zonas frías del país, mientras que esta lo hace de las cálidas.

Como es costumbre en nosotros regresamos otra noche a Elephant and Castle para engullir más alitas de pollo y probar un par de hamburguesas caseras que pintaban estupendas. Estaban buenas de verdad.

Burger Elephant and Castle

En esta ocasión nos dejamos acompañar por un recio vecino galo.

Vino francés
Cocinero Elephant and Castle

El restaurante se encuentra en el número 18 de Temple Bar Street, con una inconfundible fachada de azulejos blancos.

Elephant &Castle cuenta con varias sucursales en Dublín, además de la Temple Bar, en Rathmines, Monkstown, The Beacon, The Mayson (North Wall Quay), Churchtown, Blanchardstown Shopping Centre y Bray (located in MC’s & Harvey’s). También puedes encontrarlos en Cork.

‘Brasserie la Roue D’or’, gastronomía belga en el centro de Bruselas

Hamburguesa Brasserie la Roue D’or Bruselas

En pleno corazón turístico de Bruselas, a escasos metros de la Grand Place, se encuentra Brasserie la Roue D’or. Fue una de nuestras paradas durante el blogtrip Destino Bélgica. Está elegantemente decorada en madera y con murales que homenajean al pintor surrealista Magritte, cuyo museo puede visitarse en la ciudad. Es más que recomendable para hacer un alto en el camino y disfrutar de la mejor gastronomía belga por unos 25 euros/persona.

Brasserie la Roue D’or Bruselas

La extensa carta de Brasserie la Roue D’or, además de los imprescindibles mejillones, ofrece caracoles, fondue de queso o salchichas de Lyon con lentejas. Y otras llamativas delicias como bacalao en costra de mostaza y perejil, estofado de conejo al estragón o anguila en salsa verde.

Croquetas de camembert a la miel

Croquetas de camembert a la miel Brasserie la Roue D’or

Hamburguesa, 200 gramos de excelente ternera que se sirve en su jugo, sin pan ni salsas, coronada con un huevo frito.

Hamburguesa Brasserie la Roue D’or Bruselas

Albóndigas de Lieja, de carne mixta. Aderezadas con el típico sirope de la misma localidad, melaza que se obtiene de la cocción del zumo de manzanas y peras.

Albondigas de Lieja Brasserie la Roue D’or Bruselas

Atún rojo ‘mi cuit’ con especias

Atun rojo Bruselas

Dispone de una gran variedad de postres, con especialidad en tartas caseras, aunque nos decantamos por opciones más frescas y ligeras para continuar nuestra visita por Bruselas.

Postre Brasserie la Roue D’or Bruselas

Brasserie la Roue D’or se encuentra en el número 26 de la Rue des Chapeliers.

‘Dar Poeta’, dónde comer las mejores ‘pizzas’ del Trastevere

Pizza Dar Poeta Roma

El Trastevere es, sin duda, nuestro barrio favorito de Roma. Además de habernos alojado allí en un coqueto apartamento, pudimos disfrutar de algunos de sus restaurantes más típicos, como Popi Popi o Alle Fratte di Trastevere. Aunque la idea del Azzurro Trip era probar la auténtica comida  italiana, no pudimos resistirnos ante las que nos habían comentado que eran las mejores pizzas de la zona, las de Dar Poeta.

Terraza pizzeria Roma

En el número 45 de Vicolo del Bologna, una estrecha callejuela sin acceso al tráfico, se encuentra este casi siempre abarrotado local que dispone de una pequeña terraza exterior donde disfrutar de su comida. El menú de Dar Poeta ofrece, además, ensaladas, bruschettas y entremeses, sin que ningún plato supere los 10 euros.

Nosotros pedimos un par de pizzas para cenar en casa: una Dar Poeta, con calabacín, ciauscolo -una especie de salami-, ajo y chile, y una Superformaggi, con mozzarella, queso crema, requesón y chile (muy picantes las dos, pero deliciosas). Se cocinan al horno de leña y la masa es gordita y crujiente. No somos ningunos expertos, pero son de las mejores que hemos probado.

Al estar completas las mesas, decidimos pedirlas para llevar y saborear en nuestra terraza con vistas al Vaticano. Es bastante habitual ver a muchos clientes hacer lo propio en los aledaños de esta pizzería del Trastevere. Así que, si tampoco encuentras mesa, no dudes en pedir tu take away en Dar Poeta y degustarlas en algún parque cercano.

Pizza Dar Poeta Roma
Pizza Trastevere Roma
Mesas Dar Poeta Roma

Además del habitual menú en Dar Poeta, sábados y domingos es posible disfrutar de un brunch. Está disponible de 12 a 17 por un precio de 15 euros.

Menu Dar Poeta
© Dar Poeta

La cocina de Dar Poeta abre ininterrumpidamente desde la 12 de la mañana. A las horas habituales de almorzar o cenar suele haber una pequeña cola de gente esperando. Pide una copa de vino tinto para beber mientras te den mesa o preparen tu pedido. ¡Merece la pena!

Temple Bar Food Market, un paseo por el mercado gastronómico de Dublín

Quesos en Temple Bar Food Market

«Cada sábado, llueva, granice o brille el sol», hay algo que el turista que visita Dublín no puede perderse, pasear por el Temple Bar Food Market. Un mercado donde saborear lo mejor de la variada gastronomía que ofrece la ciudad.

Ostras, quesos, burritos orgánicos y más en Temple Bar Food Market

Ostras del Condado de Clare y quesos de ovejas de Galway se dan la mano con las fajitas y burritos orgánicos, de Theresa y Gustavo -oriundos de Guadalajara (México)-. También, los pasteles del croata Darko Marjamovic o el sushi de Lian Yi. Y es que, desde finales de los noventa, Irlanda disfruta de una envidiable riqueza cultural y culinaria que han aportado inmigrantes llegados de medio mundo.

Temple Bar Food Market Dublin
Temple Bar Food Market
Oyster Bar Temple Bar Food Market

Cada sábado, de 10 a 16:30

Desde las diez de la mañana y hasta las cuatro y media de la tarde, existe la posibilidad de disfrutar de un improvisado brunch en plena calle del Temple Bar. Desde un sencillo perrito caliente con salchichas elaboradas a mano, pasando por unos noodles recién hechos. Koftas, samosas o una docena de las más finas ostras acompañadas de una botella de vino blanco. El mercado está especializado en productos orgánicos ideales para regalar o darse un capricho: panes, mermeladas caseras o comida para veganos.

Crepes Dublin
Quesos en Temple Bar Food Market
Dulces Temple Bar Food Market

Los golosos también tienen su espacio en el Temple Bar Food Market con un gran surtido de dulces y pasteles. Y donde destacan dos puestos, el de crepés y el que ofrece chocolate caliente, con menta o caramelo. Y a los que se puede añadir gratuitamente un chupito de ron (perfecto para entrar en calor).

Nosotros probamos unos noodles y un hot dog. La bebida no hizo falta pensarla mucho, un par de pintas de Guinness en uno de los muchos pubs de la zona. Un plan perfecto para cualquier mañana de sábado en Dublín.

Noodles
Guinness Temple Bar

¿Conoces Temple Bar Food Market? ¿Nos recomiendas otros mercados que merezca la pena visitar? ¡Gracias por tus comentarios!

‘Dinner by Heston Blumenthal’, dos estrellas Michelin en Londres

Meat fruit Dinner by Heston Blumenthal Londres

El Hotel Mandarin Oriental se encuentra frente la estación de metro de Knightsbridge. Una zona tan rica en Londres que si cierras los ojos y respiras profundamente, se puede oler el dinero. Allí se encuentra el ático más caro del mundo, adquirido el año pasado por un ucraniano que pagó la ‘módica’ cantidad de 160 millones de euros. Dentro de este lujosísimo establecimiento se ubica Dinner by Heston Blumenthal, restaurante del laureado cocinero británico Heston Blumenthal. Es dueño del tres estrellas Michelin The Fat Duck, y conocido como el creador de la ‘gastronomía molecular’.

El comedor es grande y espacioso. Parte de la bodega se exhibe tras una vidriera. Al igual que la cocina, en la que trabajan más de 40 personas. De modo que se pueden ver las últimas fases de preparación antes de que los platos lleguen al comensal.

El menú está inspirado en la historia de la gastronomía inglesa. De ahí que al lado de cada plato aparezca la fecha en la que se creó. Consta de ocho entrantes, diez principales y siete postres. Y abarca una amplia gama de sabores y gustos.

Para ir abriendo boca, pan (al parecer, el mismo que sirven en The Fat Duck) y mantequilla orgánica.

Pan y mantequilla organica Dinner by Heston Blumenthal Londres

Buttered crab loaf -pastel de cangrejo- fue mi elección para comenzar. Se trata de una receta del libro “A Collection of Above Three Hundred Receipts in Cookery, Physick and Surgery. For the use of all good wives, tender mothers and careful nurses”, de Mary Kettilby, publicado en 1714. Fresco y con reminiscencias de pepino y limón, uno de los ingredientes principales en la cocina de Kettilby. Suave como un beso.

Buttered crab loaf Dinner by Heston Blumenthal Londres

Meat fruit, plato estrella de Dinner by Heston Blumenthal

Meat fruit es el plato más emblemático de Dinner by Heston Blumenthal. Y con razón. En el siglo XVI era popular que la carne se ‘disfrazara’ como fruta y, por lo tanto, aquí el hígado de pollo está camuflado en gelatina de mandarina. Se agrega un tallo de verdad y tenemos una pieza de fruta en un tablero de madera con dos trozos de pan tostado. La ‘piel’ exterior tiene una calidad sedosa y un fuerte aroma a mandarina. En el interior se encuentra el más suave paté que hemos probado jamás. La ‘cáscara’ de mandarina aporta una dulzura maravillosa a un plato definitivamente inolvidable al que daba pena hincarle el cuchillo. Ingenioso y bello.

Meat fruit Dinner by Heston Blumenthal Londres

The Black Foot pork chop, de 1820, es un grueso pedazo de cerdo pata negra español con salsa Rober (una especie de  mostaza marrón), asado en horno de leña. Lo acompañé de una guarnición de col negra ‘amantequillada’. Tierno y suculento a más no poder, se sirve con unas pequeñas cortezas y tiene un increíble sabor a humo. A pesar de pedirlo muy pasado podéis ver los jugos de la carne. Ideal. Está basado en la etapa en la que Marie Antoine Carême -reconocido cocinero, gastrónomo y arquitecto francés- residió en Inglaterra. Se hizo famoso por haber estudiado las salsas en la cocina gala.

The Black Foot pork chop Dinner by Heston Blumenthal Londres

Cod in cider fue la elección de Jota. Un bacalao a la sidra inspirado en una receta de 1940 de Ambrose Heath, periodista londinense y escritor de más de cien libros de gastronomía. Cocinado a la perfección y servido con acelgas, mejillones y ajos fritos en una salsa delicada y aromática. Una guarnición de zanahorias fue el complemento perfecto.

Cod in cider Dinner by Heston Blumenthal Londres

Tipsy cake o pastel borracho

Junto con el Meat Fruit, el Tipsy Cake (pastel borracho) es el plato más popular en Dinner by Heston Blumenthal. Un tradicional bollo de leche empapado en brandy, que se sirve con piña asada a fuego abierto (como podéis comprobar en la foto de abajo). La fruta se carameliza por fuera, pero retiene la humedad en su interior. Se presenta en una pequeña cazuela de hierro y resulta esponjoso, dulce, mágico… Difícil describir todos los sabores que paladeamos. Data de 1810.

Tipsy Cake Dinner by Heston Blumenthal Londres

Este pequeño bocado de chocolate fue cortesía de la casa. Éramos reacios a comerlo para que no nos quitara el regusto del Tipsy Cake.

Chocolate Londres

Decidirse por un vino en Dinner by Heston Blumenthal no es tarea sencilla. Más si tenemos en cuenta las cientos de referencias de su carta y la enorme variedad de precios, desde 40 a 14.000 libras. Elegimos un blanco francés que no nos obligara a fregar los platos antes de marcharnos.

Blanco francés

Nos sentamos en una sencilla, pero coqueta mesa con grandes ventanas, desde donde se contempla una hermosa vista de Hyde Park. El menú, por el que pagamos unos 180 euros (en 2012), resultó una experiencia maravillosa e irrepetible por la compañía, vistas, emplazamiento, amabilísimo trato del personal, fecha (Año Nuevo)… Y que fuese en una ciudad tan idílica para nosotros como Londres. Desde 2014, Dinner by Heston Blumenthal está galardonado con dos estrellas Michelin.

Mesa con vistas a Hyde Park

Ah, y si os animáis a preparar en casa el Meatfruit, aquí os dejamos el enlace de un comensal que se atrevió y lo consiguió. No os olvidéis invitarnos a probarlo.

‘El Caldero’, cocina murciana en el corazón del barrio de Huertas

Fideua de mariscos El Caldero Madrid

Con casi 50 años de trayectoria a sus espaldas, El Caldero Madrid es uno de los restaurantes más clásicos de la zona de Huertas. Este elegante restaurante ofrece comida tradicional murciana y su especialidad son los arroces y pescados de temporada, que traen directamente del puerto de Cabo de Palos.

Una carta de los más suculenta y para todos los gustos

Chuleta de chato murciano con berza al vino de Jumilla, zarangollo murciano con gamba roja, buñuelos de bacalao, almejas a a la marinera o atún rosa con verduras son algunos de los platos que ofrecen en la elaborada y apetecible carta de El Caldero Madrid.

Con un grupo de blogueros e invitados por su agencia de comunicación pudimos degustar un menú de lo más suculento.

Ensalada murciana, compuesta por tomate sin piel, cebolla, atún, bacalao, huevo cocido y aceitunas negras.

Ensalada murciana El Caldero Madrid

Surtido murciano (mojama, huevas, bonito, morcón y longaniza roja y blanca).

Surtido murciano El Caldero Madrid

Zarangollo murciano (revuelto de huevo con cebolla y calabacín).

Zarangollo murciano El Caldero Madrid

El arroz al caldero, que se sirve en el espectacular artilugio que podéis ver más abajo, se acompaña de alioli y mújol gratinado. El mújol es un pez de aguas mediterráneas que abunda en la región de Murcia. El secreto de su sabor reside en la ñora que se utiliza para el sofrito y el pescado de roca que se usa para el caldo.

El Caldero Madrid
Arroz al caldero El Caldero Madrid
Mujol

Rematamos con una fideuá de mariscos, sabrosísima, pero que fue totalmente eclipsada por el plato anterior.

Fideua El Caldero Madrid

De postre, un dulce tocinillo de cielo y sorbete de limón al cava.

Tocinillo de cielo

Regamos esta comida con vinos de Murcia. Un tinto con seis meses de crianza en barrica, Hécula 2009, y un blanco, ambos de Bodegas Castaño (Yecla).

Vinos de Murcia

La carta de El Caldero Madrid se presenta en un iPad y la parte de vinos ofrece un sistema denominado Vinipad, que bajo el lema Think, Touch, Taste, permite la visualización de la botella e información sobre la uva, añada, cata…

Carta vinos El Caldero Madrid

El Caldero Madrid tiene otra sede, además de la de Huertas, 15, en el número 2 de la Travesía de Téllez.

‘Koy Shunka’, cocina japonesa con estrella Michelin en Barcelona

Ternera wagyu en cazuela japonesa Koy Shunka Barcelona

¿Qué te parecería admirar en primera fila el portentoso quehacer de más de una docena de cocineros nipones? En el restaurante japonés de Barcelona Koy Shunka, ubicado en el número 7 de la calle Copons, a un tiro de piedra de la Catedral, puedes.

La mejor materia prima española

Hideki Matsuhisa, padre del archiconocido Shunka, creó hace cuatro años esta versión más refinada de la exitosa taberna en la que degustar la gastronomía de Japón en todo su esplendor. Eso sí, fusionada con las mejores materias primas de las costas catalana: gamba de Palamós, espardeña o salmonete. Y también de nuestro país: atún de almadraba de Cádiz, secreto ibérico, rovellón o percebe.

La cocina abierta de Koy Shunka, todo un espectáculo

La puesta en escena de Koy Shunka no puede resultar más acertada. La sala principal acoge la cocina abierta. Rodeada de una barra para alrededor de veinte personas en la que contemplar el concienzudo trabajo -y buen rollo- de los chefs. Y recibir de ellos las oportunas explicaciones sobre lo que vamos a probar. Todo un espectáculo.

Menú Koy de ocho platos

Nosotros elegimos el menú Koy, de ocho platos, ya que nos pareció una buena manera de probar de todo un poco. Sentaros a nuestra barra y disfrutad de este paseo con los cinco sentidos. A ver qué os parece el que para muchos es mejor restaurante japonés de España.

Comenzamos con gin tonic de té verde y cremita de miso, foie, mandarina japonesa y sake, servido con patatas chips de boniato para utilizar a modo de cuchara. Y una crema de shiitake con alga kombu, dos aperitivos deliciosos.

Gin tonic de té verde, cremita de miso, foie, mandarina japonesa y sake Koy Shunka Barcelona
Gin tonic de té verde, cremita de miso, foie, mandarina japonesa y sake
Crema de shiitake con alga kombu Koy Shunka Barcelona
Crema de shiitake con alga kombu

Mi primer plato, ya que no me gustan las ostras, fue pulpo asado con coliflor, zanahoria y gelatina de bonito. Preciosamente ‘dibujado’ en una fuente satinada.

Pulpo asado con coliflor, zanahoria y gelatina de bonito

Jota sí se atrevió con la ostra con dashi, un caldo muy utilizado en la cocina nipona que aquí se sirve gelatinizado.

Ostra con dashi Koy Shunka Barcelona

El sashimi de calamar, originalmente presentado en una brocheta suspendida sobre una bandejita. Se acompaña de varias salsas: wasabi, sésamo negro, ciruelas…

Sashimi de calamar Koy Shunka Barcelona

Seguimos en Koy Shunka con nigiri de sepieta con pesto de shiso, una planta de sabor similar al hinojo, con propiedades antiinflamatorias. Se toma junto a una intensa sopa de miso servida en taza de café.

Nigiri de sepieta con pesto de shiso Koy Shunka Barcelona

Aunque la siguiente foto parezca un cuadro se trata de rovellones y secreto ibérico a la brasa con palomitas de arroz. Curiosa utilización de técnicas japonesas para cocinar productos españoles.

Rovellones y secreto ibérico a la brasa con palomitas de arroz Barcelona

Sin palabras nos quedamos tras el sashimi de atún (ventresca y lomo), delicado, fresco y sabroso.

Sashimi de atún Koy Shunka Barcelona

La tempura de vieiras y langostinos con setas de temporada es de 10. Esponjosa, melosa y suave, sin rastro de aceite gracias a la rejilla sobre la que se presenta.

Tempura de vieiras y langostinos con setas de temporada Barcelona

La ternera wagyu en cazuela japonesa, con rebozuelos, en una sabrosísima salsa, se termina de hacer en el propio plato. Inolvidable.

Ternera wagyu en cazuela japonesa Koy Shunka Barcelona

El homenaje en Koy Shunka se cierra con su propuesta de sushi. En nuestro caso fueron nigiris de jurel, gamba de Palamós, ventresca de atún flambeada y anguila del Delta del Ebro. ¡Creo que el aspecto ya lo dice todo!

Nigiris de jurel, gamba de Palamós, ventresca de atún flambeada y anguila del Delta del Ebro Koy Shunka Barcelona

El postre consiste en un bizcocho de chocolate y frutos rojos con helado de yogur, mandarina japonesa y menta, ideal para hacer la digestión de un menú que te hace gozar de principio a fin.

Bizcocho de chocolate y frutos rojos con helado de yogur, mandarina japonesa y menta Koy Shunka Barcelona

Acompañamos esta comida con un cava Gramona Imperial, perfecto.

Cava Gramona Imperial

Menús Koy Shunka 2021

Nuestro menú de Koy Shunka costó 72 euros por persona (año 2012), bebidas aparte. En 2021 el precio es de 95 euros (IVA incluido). Existe otro, denominado (G)astro, de 139 euros. En el comedor se puede pedir a la carta, pero te recomendamos encarecidamente la barra. Un restaurante japonés en Barcelona indispensable para cualquier amante de la comida nipona.

‘Trattoria da Benvenuto’, la mejor comida en el centro de Florencia

Carpaccio de ternera con queso Picorino di Grotta Trattoria da Benvenuto Florencia

Ubicado en el número 16 de la Via della Mosca, una tranquila calle a un par de minutos de la florentina Piazza della Signoria, la Trattoria da Benvenuto es un pequeño restaurante familiar especializado en comida toscana. En su carta ofrece un buen puñado de entrantes típicos de la zona, además de pescados, carnes a la parrilla y platos de pasta. Efectivamente no hay pizza, razón de más para elegirlo por encima de otros. Ya sabéis que en nuestro Azzurro Trip teníamos intención de probar la gastronomía italiana más desconocida, y lo conseguimos.

Compartimos cuatro platos en una mesa desde la que se contemplaba el Palazzo Vecchio, el primero de los cuales fueron estas sardinas marinadas, parecidas a nuestros boquerones en vinagre, pero más suaves.

Sardinas marinadas Florencia

Bruschetta primavera, con tomate natural y mozzarella, aunque al pan le faltaba un poco de jugosidad.

Bruschetta primavera Trattoria da Benvenuto Florencia

Risotto negro de sepia, muy sabroso.

Risotto negro de sepia Trattoria da Benvenuto Florencia

Bresaola con queso Picorino di Grotta, excelente.

Carpaccio de ternera con queso Picorino di Grotta Trattoria da Benvenuto Florencia

Para beber, un tinto de la Toscana, embotellado especialmente para ellos.

Tinto de la Toscana

El precio de Trattoria da Benvenuto es bastante razonable para la zona en que se encuentra, unos 25 euros por persona, sin postre ni café. Se trata de un lugar muy céntrico e ideal para realizar una parada entre visita y visita de los lugares más turísticos de Florencia.

Si os apetece pasta, en el menú de Trattoria da Benvenuto encontraréis algunas de las preparaciones más comunes y sabrosas de Italia: tortellini in Brodo, típico de Bolonia; spaghetti alle vongole, una deliciosa especialidad de Nápoles; pappardelle al coniglio o cappellacci al tartufo.

Platos ideales para carnívoros en Trattoria da Benvenuto

Otros platos que nos quedamos con ganas de probar fueron ossobuco alla fiorentina (guiso de jarrete de ternera en salsa de tomate), lombatina alla castellana (filete de ternera con champiñones, jamón y mozzarella), scaloppine al vino bianco (escalopines al vino blanco) o tagliata di manzo con rucola, aceto balsamico e parmigiano (ternera filteada con rúcula, aceto balsámico y parmesano).

¡Ah! Y los golosos, no os perdáis sus postres. Son todos caseros.