Hotel Pullman Eindhoven Cocagne, un desayuno para el recuerdo

Eindhoven fue la ciudad escogida para (casi) despedir el año en los Países Bajos. Antes de nuestra visita a Ámsterdam, paramos durante tres noches en la ciudad holandesa de moda. Os hablaremos más adelante de los (muchos) motivos para visitarla. Pero, antes, os recomendamos el Hotel Pullman Eindhoven Cocagne para descansar como marqueses.

Pullman Eindhoven
Lobby del Hotel Pullman Eindhoven Cocagne

Somos muy fans de la cadena Accord, que engloba un buen puñado de hoteles con características totalmente distintas: desde los socorridos Ibis a los lujosos Sofitel. Pasando por los de gama media como Novotel o Mercure, hasta llegar a Pullman que, sin ser tan lujosos como Sofitel, hay detalles que marcan la diferencia.

Este del que escribimos es un elegante 4 estrellas con servicio de 5 en pleno centro de Eindhoven, a solo 500 metros de la estación de tren principal que conecta con otros municipios holandeses. Ofrece wifi gratuito en todas las instalaciones, sala de fitness y un pequeño spa con piscina, sauna finlandesa y sauna de infrarrojos para relajarse después de varias horas pateando la urbe.

Piscina climatizada
Piscina climatizada
Sauna
Zona de sauna

Las 320 habitaciones y suites del Pullman Eindhoven Cocagne son modernas. Y, en el caso de la nuestra, un estudio de 40m2, disponen de minibar, escritorio, zona de estar, cocina completa con cafetera Nespresso, hervidor de agua y un enorme cuarto de baño con albornoces, zapatillas y amenities de C.O. Bigelow.

Pullman Eindhoven

Un desayuno para el recuerdo en el Hotel Pullman Eindhoven

Cada mañana se sirve un fabuloso desayuno en el restaurante Vestdijk47, que tanto para almorzar como para cenar ofrece platos de gastronomía francesa combinada con estilos más clásicos. Hay que destacar que utiliza su propia receta de chocolate, el Cocagne Noir, en algunos de sus postres y platos principales.

Se trata de un desayuno bufet con cocina abierta donde puedes pedir huevos fritos, revueltos o diferentes variedades de tortillas recién preparadas. Además de gofres (con forma de corazón) también hechos al instante por un amable cocinero. Hay una zona caliente con beicon, patatas asadas, verduras a la parrilla, salchichas, etc.

Destaca una parte dedicada a alimentos sin gluten, otra con zumos detox y productos bajos en calorías. Otra con frutas ecológicas, gran variedad de panes, cereales, bollería casera y las dos estrellas de la más importante comida del día: una máquina para preparar tú mismo zumo de naranjas naturales y otra de yogur griego. ¡Nos encantó!

Pullman Eindhoven
Tortillita

Nos gustó

– El tamaño de la habitación, ideal para no sentirse agobiado en ningún momento.

– La piscina climatizada y su amplio horario (hasta las 11 de la noche).

– El desayuno, sobre todo, la máquina de zumo de naranja natural y la de yogur griego.

– El compromiso Planet 21 de la cadena, que incluye reciclaje de papel, vidrio, plástico…, También, bombillas de bajo consumo en las zonas de recepción y en las habitaciones, interruptor centralizado para ahorro de energía, recuperación del calor ambiental para optimizar el consumo de calefacción o productos ecológicos para la limpieza.

No nos gustó

– Al estar en una primera planta, la habitación apenas tenía luz natural.

El precio de las habitaciones del Pullman Eindhoven Cocagne varía desde 90 euros hasta 250, sin contar la suite presidencial. Los estudios pueden reservarse desde 110 euros. Hay que añadir un impuesto de 4 euros diarios por persona.

Hotel Intercontinental Warsaw, lujo en Varsovia

La cadena Intercontinental es de sobra conocida por sus establecimientos repartidos a lo largo y ancho del planeta. Hacía tiempo que teníamos ganas de dormir en uno de sus hoteles. Varsovia y sus precios, mucho más módicos que en el resto de Europa, fueron la excusa perfecta para reservar en el Intercontinental Warsaw, en pleno centro.

Y, ya puestos, por unos euros más, nos apetecía pasar nuestra última noche en Polonia en una de sus habitaciones deluxe con acceso al club lounge. Sin duda, una de las mejores experiencias que hemos tenido en mucho tiempo.

Hotel Intercontinental Warsaw
Un espumoso con vistas a Varsovia

La habitación del Intercontinental Warsaw

Amplísima, con 35 metros cuadrados, y una confortable cama con carta de almohadas. Además de wifi de cortesía, incluye un gran escritorio para trabajar cómodamente, cafetera Nespresso, hervidor de agua y facilidades para preparar té, con servicio de leche sin ningún coste durante gran parte del día.

Hotel Intercontinental Warsaw
Cama de la habitación superior del Intercontinental Warsaw

El baño del Intercontinental Warsaw

Con ducha y bañera separadas, espejo de aumento, peso, deliciosos amenities y la posibilidad de escuchar la televisión gracias a un curioso sistema de audio. Además de albornoces y zapatillas, pone a disposición de sus clientes un buen número de esponjosas toallas.

Hotel Intercontinental Warsaw
Lavabo
Hotel Intercontinental Warsaw
Bañera
Hotel Intercontinental Warsaw
Ducha
Hotel Intercontinental Warsaw
Amenities

Las vistas desde la habitación del Intercontinental Warsaw

Situado frente al Palacio de la Cultura, uno de los edificios más emblemáticos de la capital polaca, las vistas desde algunas de sus estancias son espectaculares. Nuestra habitación, en la planta 33, nos regaló estas imágenes.

Vistas desde el Hotel Intercontinental Warsaw

El club lounge, la joya del Intercontinental Warsaw

Está ubicado en la planta 41 y goza de vistas casi en 360 grados de Varsovia. Abre de 7 de la mañana a 9 de la noche y, durante todo el día, ofrece una gran selección de refrescos, snacks, infusiones y cafés. Desde los macarons de la hora del té al desayuno, pasando por el pequeño bufet de la cena, todo resulta perfecto en el club lounge, al que se accede con una tarjeta especial.

Exclusividad absoluta

Solo sirve alcohol de seis a ocho de la tarde, pero la variedad no puede ser mayor: vinos, cervezas de varios tipos, espumoso y licores como vodka, coñac, ron, whisky, ginebra o tequila. Además de la exclusividad de un espacio como éste, merece la pena pagar algo más y disfrutar así de una cena ligera, con varios platos calientes, ensaladas, quesos y sopas. O desayuno a la mañana siguiente, en el que es posible pedir huevos o tortillas al gusto hechas al momento. Detalles como varios tipos de leche, fruta fresca o confituras caseras marcan la diferencia en el Intercontinental Warsaw.

Wiener Schnitzel y patatas asadas
Wiener Schnitzel y patatas asadas
Ensalada de calabaza asada
Ensalada de calabaza asada
Selección de quesos
Selección de quesos
Nuestra pequeña cena en el Club Intercontinental de Varsovia
Nuestra pequeña cena en el Club Intercontinental de Varsovia
Desayuno con tortillas recién hechas
Desayuno con tortillas recién hechas
Macarons
Macarons

Zona wellness o la guinda del pastel

Ya sabéis que somos unos amantes de spas y piscinas climatizadas. Junto al del Sofitel Hamburg, The Westin Valencia y el onsen del Hotel Dormy Inn, en Tokio, el del Intercontinental Warsaw ha pasado a ser uno de nuestros favoritos.

Al lado de su gran piscina con vistas a Varsovia, hay un jacuzzi para seis personas, sauna y baño de vapor. Y los deportistas pueden ejercitarse en las enormes instalaciones de su gimnasio, con todo tipo de aparatos para mantenerse en forma. El horario es amplísimo, hasta las once de la noche. Y con una excelente noticia para los que somos poco amigos de los niños: no se permite su entrada a partir de las seis de la tarde, con lo cual silencio y relax están más que asegurados.

Pisicina del Hotel Intercontinental Warsaw
Piscina con vistas a una helada Varsovia

Al ser los primeros días de 2017, el precio de esta habitación era algo superior a lo normal: alrededor de 160 euros. Pero te recomendamos que eches un vistazo a su web para encontrar una buena oferta y alojarte en uno de los mejores hoteles de Varsovia. ¡No te arrepentirás!

Restaurante Atrio: casa, comida y bodega en Cáceres

Restaurante Atrio

Acudir a Extremadura en pleno verano puede suponer un agobio para gente del norte como nosotros. Si la convocatoria la hace tu mejor amigo porque quiere celebrar su boda en una finca de la provincia de Cáceres, la cosa cambia. Y si, además, Marta, la editora de Pasean2.com, concluye que la parada en la Capital Gastronómica de 2015 es más que obligatoria, no queda otra que tomar una decisión: ¿comemos en Restaurante Atrio y, de paso, nos alojamos allí?

Seis meses antes de la cita hicimos nuestros cálculos y observamos que la oportunidad se presentaba única para experimentar lo que nosotros denominamos «Turismo Gastronómico». Consiste en viajar, pasear, comer y contar. Sin prisas, sin coches, sin niños.

En el momento de escribir esta reseña nos hemos dado cuenta que Atrio representa un concepto mucho más amplio de lo que hemos conocido alrededor de esta península y en otros rincones del mundo.

Casa, comida y bodega. Así vamos a estructurar esta exigente entrada. Pero, antes, permítanme una breve pincelada sobre Cáceres. Marco de esta aventura y ciudad Patrimonio de la Humanidad gracias a la herencia histórica sobre la que se asienta. Restos del Neolítico, vestigios romanos, legado visigodo, influencia almohade, arquitectura medieval, cuna conquistadora y camino de Sefarad. Entre otras muchas referencias que darían para abrir un blog o una enciclopedia, según se mire.

Hotel Atrio Cáceres

Este «Relais & Chateaux» de nueve habitaciones y cinco suites se levanta intramuros. Concretamente, en la plaza de San Mateo, junto a la iglesia del mismo nombre y al lado del Palacio Ulloa, ambos del siglo XV. Atrio es hoy por hoy otra joya arquitectónica salida del prestigioso estudio “Mansilla y Tuñón Arquitectos”. Para dar cabida a un impresionante restaurante con bajada a la bodega en la primera planta, un hotel de vanguardia en la segunda y una muy calculada piscina en la azotea.

Todas las estancias están equipadas con suelo radiante, televisión Loewe y mobiliario escandinavo de diseño. Que, unido a los cuadros de importantes pintores contemporáneos, provocan en el viajero la inevitable tentación de resguardarse. De no salir, de quedarse para siempre leyendo un libro, escuchando el lejano bullicio de las calles o, simplemente, duchándose, con medida, por supuesto.

Bodega de Atrio, Cáceres

Restaurante Atrio Cáceres

Explicaba Ferrán Adrià en una crónica firmada por el periodista placentino Antonio Armero que «no hay en el mundo sitios como restaurante Atrio y no hay que olvidar que, en el mundo actual, Cáceres compite con Pekín». Además de sus dos Estrellas Michelin, a mí personalmente me llama la atención que el escritor Manuel Vázquez Montalbán incluyera la antigua versión de Atrio en su “Guía de Restaurantes Obligatorios”. Casi nada. Debo decir que la propuesta del cocinero y fundador, Toño Pérez, no deja indiferente a nadie.

Nuestra degustación en Restaurante Atrio Cáceres arrancó con unos macarons con remolacha. Estos dieron paso a una zanahoria acompañada de ortiguilla e hinojo. Seguida de unos falsos guisantes y un bloody mary con helado de cebolletas.

A continuación llegó el turno de la ostra canalla, con papel de frutos rojos y kimchi, la cigala verde con pan de algas y el carabinero al cerdo ibérico.

El protagonista del tercer acto fue el solomillo de retinto en dos pases: en tartar con sorbete de mostaza, y asado con costra crujiente de hierbas. Antes del postre probamos su Torta del Casar en contraste con membrillo y aceite especiada. Y en el cierre final estuvieron presentes piña, cereza y golosinas.

Bodega de Atrio Cáceres

Bodega de Restaurante Atrio Cáceres

José Polo, la otra gran mitad de Atrio, confesaba en una entrevista concedida a Selectus Wines que, tras abrir un vino de 1939, reparó “en lo que podía ser la España de ese año con una guerra a cuestas, casi sin hombres para recoger la uva”. Toda una declaración de intenciones en palabras del mejor jefe de sala según la Real Academia de Gastronomía e ideólogo de una bodega única en España.

Restaurante Atrio

El sótano de esta casa tiene más de templo dedicado al dios Baco que de simple sucesión de estanterías repletas de botellas. Es esta una formidable aventura enológica que se remonta a cosechas que superan los 200 años de antigüedad. Donde el siglo XIX y el XXI se dan la mano a través de un hilo de colores tintos, blancos y, a veces, dorados. 

Borgoña

Si, además de ver las joyas, puedes comprobar cómo te quedan, suponemos que la atracción aumenta. Eso nos pasó a nosotros a la hora de elegir el vino en una carta que incluye cientos de referencias. Y que se presenta en un tomo de formato catedralicio. Es de justicia aclarar que hubiera sido imposible acertar sin la inestimable ayuda del sumiller José Luis Paniagua, un profesional de los buenos, sin estridencias, preparado para explicar a cada cliente el arte del buen beber. 

Nos gustó: la relación calidad – precio de la oferta especial que escogimos en su web para una noche y una comida o cena.

Lo peor: la resaca posterior a la boda que nos impidió degustar el que dicen es uno de los mejores desayunos de España.

Descubriendo Boston como auténticos bostonianos con intercambio de casas

Boston
Vistas desde la terraza de nuestra casa en Boston

Hace poco más de un año, nos invitaron a participar en una plataforma de intercambio de casas que nos era absolutamente desconocida. Pero que despertó nuestra curiosidad desde el primer momento. Los que sois lectores de Pasean2, sabéis que nos encanta alojarnos en apartamentos cuando salimos de viaje. Nueva York, Londres o Roma han sido algunos de los destinos en los que hemos conseguido sentirnos como auténticos lugareños. Pero siempre pagando una buena suma de dinero.

Razones para un intercambio de casas

Cuando Roser Goula, Social Media Manager de Intercambiocasas.com, nos explicó en qué consistía y las posibilidades viajeras que nos ofrecía, no lo pensamos dos veces. Nos dimos de alta y descubrimos un mundo que nos ha enganchado por tres razones principales:

Variedad. Con 65.000 casas en más de 150 países, es casi imposible pensar en unas futura escapada y que no haya disponible una vivienda que se adapte a tus necesidades. Bien en el centro de una ciudad, el campo o en primera línea de playa.

Precio. Por una suscripción de 130 euros anuales, lo que para nosotros suele ser una noche de hotel, se abren infinitas posibilidades de ocio. Pueden abarcar desde un fin de semana a varios días o, incluso, estancias más largas.

Calidad. Os podemos asegurar que hemos ‘cotilleado’ cientos de casas y muchas invitan a intercambiar la tuya. Desde apartamentos sencillos a auténticas mansiones con 5 dormitorios, jardín y piscina. Y desde el pueblo más escondido de Italia al mismísimo Upper East Side de Manhattan.

Nuestra experiencia con intercambio de casas en South Boston

A finales de marzo del pasado año, Indu, una ingeniera del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y residente en South Boston, se puso en contacto con nosotros para un intercambio de casas de tres semanas. Echamos un vistazo a las fotos, calculamos precios de hoteles -con las tarifas más caras de los Estados Unidos resulta difícil ahorrar para unas vacaciones allí- y no lo pensamos dos veces. Aunque los billetes de avión no eran precisamente baratos en julio, merecía la pena cruzar el charco y aprovechar esta oportunidad.

Una vez en Boston, la experiencia no pudo ser más gratificante. Dos dormitorios, un baño, salón-comedor con cocina abierta y un pequeño porche hicieron nuestra estancia de lo más cálida. La guinda del pastel la puso una terraza con impresionantes vistas del skyline de la capital de Massachusetts. Desde ella pudimos contemplar los famosos fuegos artificiales del 4 de julio (primera foto de este post).

intercambio de casas
Dormitorio con espada láser…
intercambio de casas
Cuarto de baño
intercambio de casas
Cocina

A día de hoy, seguimos manteniendo contacto con Indu. Ya nos ha invitado a intercambiar de nuevo nuestros hogares -se lo pasó en grande en Madrid- y no lo descartamos para un futuro, cuando encontremos una buena tarifa aérea.

Barceló Oviedo Cervantes, un cinco estrellas para dormir en ‘Vetusta’

Ubicado en una antigua casa de principios del siglo XX, completamente restaurada y en pleno centro de la villa, el Hotel Barceló Oviedo Cervantes ha obtenido varios premios por su peculiar diseño. A 7 minutos de la estación de tren, 5 del Centro de Convenciones Princesa Letizia y apenas 200 metros del Teatro Campoamor, es perfecto para recorrer la ciudad sin necesidad de utilizar coche u otro transporte público. Así como para desplazarse a pie hasta la zona más canalla de la capital asturiana, la calle Gascona.

Barceló Oviedo Cervantes

La decoración del Barceló Oviedo Cervantes es una de las más modernas que hemos visto en un hotel. Con cortinillas metálicas que le dan un toque de lo más ‘ochentero’, así como muebles y lámparas muy vanguardistas, pero con gusto. El baño, dividido en zona de lavabos, aseo y gran ducha de hidromasaje, está abierto hacia la habitación. Aunque dada la amplitud del mismo no resulta incómodo.

Barceló Oviedo Cervantes
Barceló Oviedo Cervantes
Barceló Oviedo Cervantes
Barceló Oviedo Cervantes

Además de carta de almohadas, ideal si eres un poco especial como yo a la hora de dormir, dispone de una pequeña selección de ambientadores para elegir a qué quieres que huela la estancia: té verde, frutos rojos o pomelo.

Barceló Oviedo Cervantes

El desayuno bufet del Barceló Oviedo Cervantes se sirve en el restaurante del propio hotel, La Galatea y resulta un poco justo. Aunque con la posibilidad de pedir platos calientes preparados al momento, como tortillas, revueltos o huevos fritos con jamón o chistorra. Aunque en su web aseguran que el zumo de naranja es natural, pudimos comprobar que no es cierto.

Tortillita Narcos
Zumo de 'naranja'
Desayuno de campeones
Fruta fresca

Nos gustó

– La conexión wifi gratuita.

– Las tortillas recién preparadas del desayuno y su encantadora cocinera.

No nos gustó

– La vistas desde la habitación a un horroroso patio interior.

– Que el zumo de naranja no fuera natural, al contrario de lo que indican en su web.

– El check-in fue excesivamente largo, ya que te obligan a  rellenar un formulario sin mucho sentido.

El precio de la habitación doble con desayuno ronda los 100 euros por noche.

Y, si buscáis restaurantes en Oviedo, aquí os dejamos varias recomendaciones.

The Westin Valencia, exclusividad a orillas del río Turia

Situado a 300 metros del estadio de Mestalla, en un impresionante edificio modernista de 1921, The Westin Valencia es uno de los hoteles más exclusivos de la ciudad. En sus 135 acogedoras habitaciones y suites art déco destaca una imponente cama Westin Heavenly Bed que, con razón, denominan ‘celestial’. Se vende por 3.000 euros en su web. Además, cuenta con un amplio baño de elegante mármol.

Lobby

Este pequeño oasis, con un silencioso patio interior perfecto para relajarse y un spa de 850 metros cuadrados, se encuentra muy cerca de los lugares más emblemáticos de Valencia. Como la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el centro histórico o el Parque de la Albufera, al que es fácil acceder en coche o transporte público.

Nuestra habitación era una Grand Deluxe con terraza privada, lo que le daba un magnífico valor añadido por la buena temperatura que pudimos disfrutar.

The Westin Valencia
The Westin Valencia

El cuarto de baño, en blanco y negro, y al que se accede a través de un pequeño vestidor de madera, se divide en zona de baño -con ducha y bañera- y zona de aseo. Aunque los amenities al llegar a la habitación son bastante básicos, existe la opción de solicitar otros muchos a través de un servicio exprés, como cepillos de dientes o enjuage bucal.

The Westin Valencia
The Westin Valencia
The Westin Valencia

¿Desayunar con cava? Siempre

El desayuno, que se sirve de 7 a 11 en el restaurante Rosemarino, es bastante completo. Aunque echamos de menos más bollería casera, más variedades de pan y un buen vaso de zumo de naranjas valencianas recién exprimidas. Eso, sí, nos encantó poder beber cava a primera hora de la mañana…

Tortillita Narcos
Quesos
Fruta fresca
Infusiones
The Westin Valencia

El Caroli Health Club es otro de los motivos por los que nos alojamos en The Westin Valencia, con piscina terapeútica, sauna finlandesa, baño turco y ducha de sensaciones. Ofrece también una completa sala de fitness con bicicletas y cintas para correr.

Caroli Health Club

Nos gustó de The Westin Valencia

– Las tortillas recién preparadas del desayuno.

– El té de cortesía en el lobby.

– El mostrador con acceso preferente para miembros del programa Starwood Preferred Guest.

– La enorme y cómoda cama, y las almohadas de plumas. Para dormir como bebés.

– El servicio Westin Workout con el que, por 5 euros, puedes tener a tu disposición ropa y zapatilla deportivas New Balance para hacer uso del gimnasio.

– La botella de agua de cortesía, aunque era pequeña y una sola unidad.

No nos gustó

– En su web advierten que el spa es para uso exclusivo de mayores de 18 años, pero no… Otra vez volvimos a sufrir a dos niños chillones a los que su padre llevó a jugar a la piscina climatizada, donde desde ese momento hubo de todo menos relax.

The Westin Valencia

La tarifa oficial para esta habitación en The Westin Valencia, con desayuno y acceso al spa, es de 400 euros. Pero nosotros encontramos una oferta que, además, incluía conexión wifi. Consultad su web para buscar paquetes promocionales.

Si buscas dónde comer en Valencia, echa un vistazo a nuestras recomendaciones.

Balneario Palacio de las Salinas, un hotel anclado en el tiempo en Medina del Campo

Ubicado en un antiguo y bellísimo edificio de 1912, el Hotel Balneario Palacio de las Salinas parece sacado de una novela de Gustave Flaubert en la que sus protagonistas acuden a la tradicional cita veraniega para ‘tomar las aguas’ y relajarse tras un largo invierno de cenas, fiestas y cacerías.

La imponente fachada de ladrillo rojo recuerda a la residencia de verano de los protagonistas de Downton Abbey o la burguesía inglesa más acaudalada. Y uno puede llegar a imaginar que las vaporosas cortinas que adornan sus largos pasillos han sido testigos de infinitas historias de amor en tiempo pasados…

Balneario Palacio de las Salinas
Pasillo de cuento

Todo resulta fascinante hasta que traspasas la puerta de tu habitación… Bien visto, es cierto que te trasladas a otra época, ya sea por los años que tienen muebles, ventanas o televisión, creo recordar que con 3 o 4 canales y de unas 14 pulgadas. Sobre la incómoda cama, con una única almohada y no dos individuales (algo que no recuerdo haber visto nunca en un hotel), yacen dos desgastados albornoces. Destacable también la ausencia de minibar y lámparas en las mesillas.

Balneario Palacio de las Salinas
Habitación

El baño, de color rosa, no se queda atrás: luz tenue, cortina mohosa, alcachofa del año de la inauguración, toallas deshilachadas y un par de sobres de gel, a mayores.

Balneario Palacio de las Salinas
Baño

¡Venga! Que no todo es malo. Las vistas desde la habitación (al menos, la nuestra) son espectaculares y dan ganas de salir corriendo de ella para disfrutar del verde césped y el sol vallisoletano.

Balneario Palacio de las Salinas
Vistas desde nuestra habitación

Lo mismo sucede con la piscina y sus aledaños, ideales para tumbarse tras un refrescante chapuzón en la tranquilidad más absoluta.

Balneario Palacio de las Salinas
Piscina

Un desayuno para olvidar…

Pero volvamos a la realidad con el desayuno: pan de molde, cereales presentados en soperas, algo de fiambre y embutido, y lo peor, ¡bollería industrial! Ausencia absoluta de platos calientes, zumos naturales, yogures, leche desnatada, pan integral…

Vayamos a la joya de la corona, el balneario. Inaugurado en 1891, dispone de una piscina termal cubierta. En ella puedes realizar un circuito programado de noventa minutos con camas de burbujas, río contra corriente, cuellos de cisne, pediluvios y zona de relajación, además de sauna. Si no dispones de gorro de baño, como era nuestro caso, prepárate para comprarlo por 2 euros.

Balneario Palacio de las Salinas
Imagen de Balneario Palacio de las Salinas

Menú del restaurante Balneario Palacio de las Salinas

A pesar de todo lo anterior, decidimos probar el menú del mediodía en el restaurante. Por 25 euros/persona -vino aparte- hay cuatro primeros y cuatro segundos a elegir. Los platos no estuvieron mal, pero por ese precio pudimos comprobar que en Medina del Campo puedes comer realmente bien. Uno de esos lugares es el Restaurante Gloria, en plena Plaza Mayor.

Espárragos rellenos de salmón con salsa roquefort
Ensalada de ventresca
Filet mignon
Palometa al horno
Pastel de queso
Pastel canario

Así que, y mira que no nos gusta ser duros, este es el resumen de nuestra estancia en el Hotel Balneario Palacio de las Salinas:

Nos gustó

– El edificio, el jardín y la piscina.

No nos gustó

– Todo lo demás.

Balneario Palacio de las Salinas

Teniendo en cuenta que íbamos con un cofre regalo (de unos amigos) y, aunque «a caballo regalado no le mires el diente», hemos de ser sinceros y confesar que la experiencia no pudo ser más decepcionante. Es una pena que, con unas instalaciones tan espectaculares, no se cuide ningún detalle y no den ganas ni de volver o recomendarlo.

Se encuentra a 4 kilómetros de Medina del Campo y a 160 de Madrid. Valladolid está a unos 40 minutos en coche.

Hotel Sofitel Hamburg Alter Wall, delicioso descanso en Hamburgo

Tras nuestra primera experiencia con la cadena Sofitel, en la localidad marroquí de Essaouira, no lo pensamos dos veces a la hora de reservar alojamiento para las últimas noches del año en Hamburgo. Ubicado en pleno centro de la ciudad, y con un modernas instalaciones, el Hotel Sofitel Hamburg es un cinco estrellas que invita a no salir de la habitación. A menos que uno busque relajación en su maravilloso spa.

Hotel Sofitel Hamburgo

Habitaciones con espectacular diseño

La nuestra, una doble de lujo, tenía un ventanal con vistas al canal de Alsterkanal. Desde él pudimos contemplar el espectáculo de fuegos artificiales minutos después de empezar 2014.

A la mullida y enorme cama exclusiva de los Sofitel, MyBed -que puede adquirirse en su web por 4.300 euros- se suma un cómodo sofá con reposapiés en forma de huevo diseñado por Herman Miller. Lugar ideal para mirar la televisión en una pantalla plana de 42 pulgadas o escuchar la música de nuestro iPhone en el sistema de audio Bose Wave.

En el cuarto de baño, con una gran bañera y ducha de efecto lluvia, aguardan dos suaves albornoces y aromáticos amenities de Lanvin.

Hotel Sofitel Hamburgo
Hotel Sofitel Hamburgo
Hotel Sofitel Hamburgo

Una de las mayores cualidades de esta cadena hotelera es el cuidado que ponen en los detalles. Desde cafetera Nespresso a botella de agua de cortesía o unas esponjosas berlinesas para recibir al año nuevo. La exquisita decoración hace que el minibar esté oculto a modo de armario en la pared. O que un ejemplar de buen vino francés se esconda en un pequeño cajón.

Nespresso
Hotel Sofitel Hamburgo
Berlinesas

Otro de los puntos fuertes del Hotel Sofitel Hamburg es el desayuno. Siempre dispone de un cocinero para preparar platos calientes al momento: huevos, tortillas, tortitas… Puede decirse que no falta de nada. Gran variedad de zumos y panes, fruta preparada, fiambres, quesos, embutidos, bollería para todos los gustos… Y algunas delicatessen como salmón o yogures artesanales. Nos llamó la atención el buen número de productos biológicos y bajos en calorías con los que cuenta el bufé. ¡Los alemanes saben cuidarse!

Hotel Sofitel Hamburgo
Hotel Sofitel Hamburgo
Zumos
Fruta fresca
Yogures
Bufet frío
Desayuno

Pero si hay algo que enamora del Hotel Sofitel Hamburg es su encantador spa. Con piscina climatizada, sauna, baño turco, baño de contraste para los pies, tumbonas, masajes…

Hotel Sofitel Hamburgo

Nos gustó del Hotel Sofitel Hamburg

– El tamaño de la habitación y del baño, 33 metros cuadrados en total.

– Los amenities de Lanvin.

– La conexión wifi gratuita.

– Los platos preparados al momento en el desayuno.

– La fuente con manzanas frescas en recepción, a disposición de los clientes.

– La terraza de verano a orillas del canal y con embarcadero privado.

– La infinita tranquilidad del spa, casi siempre…

No nos gustó

– Que me perdonen los padres y madres, pero enseñar a nadar a una niña chillona en un la piscina de un spa no es, definitivamente, buena idea.

El precio de la habitación doble de lujo de este hotel en Hamburgo, desde 240 euros por noche con desayuno y acceso al spa incluidos.

The Prince Park Tower Tokyo Hotel, un alojamiento con vistas al monte Fuji en Japón

Siempre que viajamos intentamos alojarnos en buenos hoteles. Qué le vamos a hacer. ¡Nos gusta! Desde que vimos fotos de The Prince Park Tower Tokyo Hotel nos quedamos enamorados. Así que no lo pensamos dos veces para hacerlo nuestro lugar de descanso en la última etapa del Lovers in Japan. Las primeras noches elegimos el Dormy Inn Premium Shibuya-jingumae, con precio mucho más ajustado y desayuno incluido. Pero esta vez quisimos darnos un capricho y disfrutar de las excepcionales vistas que ofrece, además de otras comodidades.

The Prince Park Tower Tokyo Hotel

El baño del The Prince Park Tower Tokyo Hotel, por ejemplo, es uno de los más grandes que hemos tenido en nuestros viajes. Y, sin duda, el de mejor panorámica.

Una ducha con vistas
The Prince Park Tower Tokyo Hotel
The Prince Park Tower Tokyo Hotel
The Prince Park Tower Tokyo Hotel

Este hotel destaca también por estar especializado en bodas. Un paseo por sus plantas subterráneas es toda una aventura donde encontrar sastrerías, zapaterías, peluquerías, tiendas de complementos, joyeríasTokio es una urbe enorme y, en caso de estar invitado a un enlace, no es necesario moverse de allí para estar preparado.

Dispone también de una zona de ocio muy curiosa, con bolera, mesa de billar, dardos, sillones de masaje

Bolera
Mesa de billar
Sillones de masaje

Las vistas que ofrecen algunas habitaciones del The Prince Park Tower Tokyo Hotel no pueden ser mejores. Tanto de día como de noche, el skyline de la ciudad japonesa resulta fascinante, con la Torre de Tokio al frente, el parque de Shiba a sus pies y el Monte Fuji en la lejanía. ¿No os parece?

Tokyo Tower
La Torre de Tokio desde nuestra habitación
The Prince Park Tower Tokyo Hotel
Vistas en un día nubloso
El Monte fuji
El Monte Fuji desde nuestra habitación

Nos gustó

– La conexión wifi gratuita.

– La situación, a 2 minutos a pie de la estación de metro de Akabanebashi y a unos 12 del JR de Hamamatsucho.

– El shuttle gratuito desde y hacia Hamamatsucho.

– La enorme ducha y la bañera de hidromasaje. Perfecta para relajarse tras un día de turismo por Tokio con la visión de las luces nocturnas de la ciudad.

– Las cortinas eléctricas.

– Los amenities, que incluían sales de baño y crema hidratante facial.

– Que, por fin, las toallas en Japón fueran de verdad y no del tamaño de un trapo de cocina.

No nos gustó

– Que la piscina fuera de pago… ¡Y menudo pago! Unos 12 euros por día.

El precio de nuestra habitación, al tratarse de una esquinera con vistas, era de 160 euros por noche en solo alojamiento. Aunque es elevado, es uno de los cinco estrellas de Tokio más económicos, ya que algunos hoteles pueden alcanzar los 600 euros con facilidad.

Hotel Eurostars Palace, descanso en el centro de Córdoba

El Hotel Eurostars Palace, antiguo AC Palacio de Córdoba, es un cinco estrellas situado en pleno corazón de la ciudad andaluza. A escasos metros de la entrada al Barrio de la Judería y a un paseo a pie de 15 minutos desde la estación del AVE. Lo que lo convierte en perfecto para una escapada de fin de semana.

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El precio del Hotel Eurostars Palace oscila desde los 110 de la habitación estándar a los 130 euros de la doble superior (por noche con el desayuno incluido). En este caso os mostramos la segunda de ellas, que es más amplia, tiene el baño divido en tres partes (aseo, baño y lavabo) y ofrece vistas de la ciudad.

Hotel Eurostars Palace
Hotel Eurostars Palace
Hotel Eurostars Palace

El desayuno del Hotel Eurostars Palace es bufé. Y aunque habíamos leído alguna quejas al respecto, nos pareció muy completo. Con una buena variedad de quesos y embutidos (muy bueno el jamón ibérico), bollería casera, platos calientes y fruta fresca.

Jamón ibérico
Bollería casera recién hecha
Hotel Eurostars Palace

Uno de los valores añadidos de este hotel en Córdoba es su piscina, situada en la azotea y con vistas de la ciudad y la sierra. Es perfecta para aplacar las altas temperaturas que suele sufrir esta ciudad.

Hotel Eurostars Palace
Señoritos andaluces

Nos gustó del Hotel Eurostars Palace

– La situación, a 700 metros de la estación del AVE y a 5 minutos de la Mezquita y el Barrio de la Judería, perfecta para viajeros sin coche como nosotros.

– El desayuno, con un delicioso tomate natural y café Nespresso.

– El minibar incluido en el precio (al tratarse de una habitación de categoría superior).

– La bañera de hidromasaje y la doble ducha, muy divertida…

– El diván con vistas de Córdoba.

– Las sábanas, 100% algodón.

No nos gustó

– Que la conexión wifi fuera de pago en las habitaciones (inaceptable).

– Que nadie vigile la piscina y tuviéramos que aguantar a un grupo de señoritos andaluces bebiendo en copas de cristal dentro de ella.

Si quieres comer platos típicos de Córdoba te recomendamos tres lugares que nos encantaron. Puedes leer la reseña aquí.

Kyoto Royal Hotel & Spa, descansando en la ciudad más mística de Japón

El Kyoto Royal Hotel & Spa está ubicado en la calle Kawaramachi, una de las más famosas de la ciudad japonesa, a 5 minutos a pie del templo Honno-ji y a 10 minutos en taxi del castillo de Nijo y del templo Kiyomizu-dera. En él pernoctamos cuatro noches durante el Lovers in Japan, con una excelente oferta que no superaba los 50 euros por habitación. Aunque no incluía el desayuno, fue el más barato de todos los hoteles que reservamos durante el viaje.

Si al reservar os da otro importe y, sobre todo si podéis, intentad mover las fechas para cambiar la tarifa. Ya que en nuestro caso -y al no ser fin de semana- había una variación de más de 100 euros en total. Además, muchos hoteles japoneses tienen en cuenta las festividades nacionales para aplicar sus precios más altos, ya que saben que esos días venderán casi el 100 por 100 de las habitaciones.

Kyoto
Habitación del Kyoto Royal Hotel & Spa
Kyoto Royal Hotel & Spa
Kyoto Royal Hotel & Spa
Kyoto Royal Hotel & Spa

Nos gustó del Kyoto Royal Hotel & Spa

– La conexión wifi gratuita.

– La limpieza y conservación de la habitación.

– La ubicación, a un paso de los lugares más típicos de Kioto.

– La happy hour en el pub inglés, con bebidas a mitad de precio.

– La gama de champú y geles, de la marca japonesa Shiseido.

– Tienen cuenta en Twitter, aunque no la entendemos… @kyotoroyalhotel

No nos gustó

– El nombre del establecimiento engaña, ya que no dispone de un spa, sino de un servicio de masajes.

– El ridículo tamaño de las toallas de baño japonesas.

Bloody Mary

Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa, un oasis en el corazón de Marruecos

Decir Sofitel es pensar en lujo. La cadena francesa, de la que dependen también Novotel e Ibis, cuenta en Essaouira con un elegante hotel de cinco estrellas. Está situado en el corazón del complejo de Mogador. ¿Su nombre? Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa.

La decoración de las habitaciones, en vivos colores y madera arabesca, corre a cargo de Didier Gomez y rezuma buen gusto y elegancia. Todas ellas cuentan con fantásticas vistas al mar y al campo de golf diseñado por Gary Player. No les falta ni un detalle: cama amplia y mullida, carta de almohadas, cuarto de baño con ducha de cascada y aseo independiente, cafetera Nespresso, minibar gratuito, vestidor, bañera… El precio, desde 175 euros la noche, con desayuno.

Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa
Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa
Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa
Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa
Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa

Las zonas comunes de uno de los mejores hoteles de Essaouira son, sencillamente, perfectas. Dudarás entre un baño en su piscina con vistas al mar u otra más pequeña con agua salada. Después, un baño de sol en sus cómodas camas balinesas.

Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa
Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa
Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa

Las terrazas de las habitaciones del Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa, dotadas de un comodísimo sofá, son perfectas para contemplar la impresionante puesta de sol mientras se disfruta de una copa de vino marroquí.

Vistas
Atardecer

Desayunos para el recuerdo en Sofitel Essaouira Mogador

El desayuno de uno de los mejore hoteles en Essaouira es uno de los más completos que hemos conocido. Más allá de la variedad, lo que llama la atención es el buen gusto, el cuidado y los detalles, algo cada vez más complicado de encontrar. Desde la manera en que se presentan los platos del bufet caliente, hasta las tortillas y huevos preparados al momento delante del cliente -con un toque de paprika, por favor-. Pasando por los zumos de frutas recién exprimidos, el yogur natural o las mermeladas caseras. Un goce para los sentidos que incluye una sección específica de alimentos bajos en calorías y para personas con intolerancias al gluten o el azúcar.

Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa
Mermeladas caseras
Huevos, por favor
Beicon
Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa

Nos gustó (además de todo lo anteriormente contado)

– El recibimiento, con té a la menta y macarons.

– Los detalles de bienvenida en la habitación, chocolates, botellas de agua, más macarons

– El personal, todos y cada uno de ellos se vuelcan con los clientes.

– La bebida de cortesía que sirven a media tarde en el vestíbulo.

– Los cuatro restaurantes, de los que probamos tres (y que os contaremos próximamente).

– La música en directo de Le Tiki So Bar y la excelente cocina de L’Ateliers aux Arômes.

– La conexión wifi gratuita.

No nos gustó

– No poder quedarnos a vivir allí.

– Que el precio no incluya el acceso al spa.

Gastronomía del Sofitel Essaouira Mogador

Os contaremos nuestra experiencia en tres de ellos, ya que nos quedó uno por probar, Le Cafe Kasbah. Nos dio pereza porque se trataba de un bufet libre y la verdad es que no somos aficionados a ellos.

L’Atlantique está especializado en mariscos y pescados a la plancha que sirven diariamente desde el puerto de Essaouira. Decorado en tonos azules y blancos es una opción más que interesante para comer por unos 20 euros/persona.

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Otra de las opciones en Sofitel Essaouira Mogador Golf & Spa es Le Tiki So Bar, donde hay música en directo cada noche. Pueden pedirse ensaladas, sándwiches, hamburguesas o tajines. A nosotros se nos fue un poco de precio porque se nos antojó un vino especial con uva Syrah, pero mereció la pena…

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Hemos dejado para el final la joya de la corona, L’Ateliers aux Arômes, especializado en cocina internacional. Con toque afrancesado, ofrece algunos de los platos más finos y recomendables de la ciudad. Decorado en colores cálidos, presenta modernas mesas de cristal, deliciosas vajillas y cristalerías, y un servicio atento y discreto.

Ravioli de langosta y salmón, chutney de tomate y espinaca y crema de lemongrass con perifollo

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Pechuga de pato con puré de zanahorias, nuez moscada, tomillo, membrillo asado y regaliz

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El precio medio, con vino, es de unos 50 euros por persona. Y resulta ideal para disfrutar de una perfecta velada en este impresionante hotel de la cadena Sofitel donde el buen gusto es el factor común. Un lujo para los sentidos.

Riad Abracadabra, el ‘riad’ con más encanto para dormir en Marrakech

En 2007, Inés y Bruno, dos primos catalanes, compraron un pequeño palacio donde anteriormente había vivido una familia de aristócratas marroquíes. Tras dos años de restauración, que pueden verse a golpe de foto en varios álbumes de obligado visionado durante la estancia,  abrieron al público en junio de 2009 el Riad Abracadabra, a cinco minutos a pie de la bulliciosa Plaza Jemaa el Fna, en Marrakech.

Alrededor de un patio que enamora a primera vista -sobre todo, de noche y a la luz de las velas, con el único sonido de su fuente central-, se distribuyen 8 habitaciones. Para 2, 3 o 4 personas, estas últimas con salita, vestidor y biblioteca. En ellas se ha cuidado hasta el último detalle: mullidas y amplias camas, ventanas con rejillas mozárabes, alfombras bereberes, agua y dulces caseros de bienvenida…

Riad Abracadabra
Riad Abracadabra

Los cuartos de baño, realizados en cemento pulido artesanal que los hace excepcionalmente limpios, cuentan con una zona de ducha de auténtico ensueño en la que puedes incluso sentarte mientras sientes el frescor del agua caer sobre tu cuerpo. Geles y jabones con embriagador perfume de jazmín. Esponjosas toallas y albornoces bordados con el anagrama del establecimiento. O unas preciosas babuchas serigrafiadas que te invitan a llevarte y aseo independiente.

Riad Abracadabra
Riad Abracadabra

El punto fuerte del riad lo constituye su espectacular terraza, con zona chill out, tumbonas equipadas con toallas y unos coquetos sombreros de paja. Además de una pequeña piscina en la que aplacar las altas temperaturas de Marrakech en pleno junio.

Riad Abracadabra
Riad Abracadabra
Riad Abracadabra

La terraza del Riad Abracadabra

Precisamente es en la terraza de Riad Abracadabra donde se disfruta el delicioso y romántico desayuno. Con zumo de naranja recién exprimido, té a la menta o café, pan tostado, mermeladas artesanales, tomate natural con aceite de oliva, ensalada de fruta fresca, bollería casera, pavo, queso y dos dulces marroquíes en forma de crepé: bagarire, muy esponjosos, con miel y mantequilla, y msamen, que pueden ser redondos, rectangulares o cuadrados. El plato caliente son los espectaculares y suaves huevos Abracadabra.

Desayuno en Abracadabra
Huevos Abracadabra

El Riad Abracadabra ofrece también servicio de comidas y cenas, previo aviso, en la terraza o en las estancias interiores. En su carta, platos marroquíes -cuscús, pastella, briouattese. E internacionales con guiños a España -gazpacho, tortilla de patatas, arroz a la cubana- o quiche Lorraine. Nosotros nos decantamos por harira, una sopa a base de carne, tomate y legumbres, pescado rebozado con salsa tártara -excelentes las sardinas- y sorbete de limón, yogur y queso, que acompañamos con un blanco de la tierra.

Harira
Pescado rebozado
Blanco marroquí

Otra de las opciones gastronómicas del Riad Abracadabra son los menús exprés, que pueden pedirse a cualquier hora. Uno de los días en los que el calor apretaba preferimos la tranquilidad y el frescor del chill out y compartimos un panini, ensalada Abracadabra y macedonia de frutas, en esta ocasión con un chardonnay también marroquí.

Panini
Ensalada
Vino de Marruecos

Riad Abracadabra también dispone de un open bar, donde pueden pedirse en cualquier momento refrescos, cócteles o combinados. El Bloody Mary que nos prepararon con zumo de tomate natural quedará en el recuerdo de los que más hemos disfrutado. Además de un par de gin tonics a la luz de la luna.

Un servicio que se desvive por los clientes

El servicio, capitaneado por Hicham, es íntegramente marroquí y merece un capítulo aparte, ya que se desvive por los huéspedes sea la hora que sea. Todos y cada uno de ellos te hacen sentir como en casa y no pierden nunca la sonrisa. El trato no puede resultar más familiar y agradable. Incluso antes de alojarse, ya que Inés se encarga de enviarte por correo electrónico una pequeña guía de Marrakech con recomendaciones turísticas y restaurantes.

Los precios de las habitaciones varían desde 140 a 180 euros por noche, con desayuno incluido. Hay wifi gratuito en todo el recinto.

Parador de Gredos (Ávila), el capricho del rey Alfonso XIII

Parador de Gredos

Con motivo del TBM celebrado en Gredos, nos alojamos en su Parador, que puso en oferta algunas habitaciones para los blogueros asistentes. Tras la decepción que supuso la del leonés de San Marcos, esta nos pareció todo lo contrario: cama grande y confortable, muebles rústicos y cuidados y, lo más importante, baño nuevo y luminoso.

Parador de Gredos
Parador de Gredos
Parador de Gredos

Las instalaciones, decoradas con vigas de madera y cientos de detalles relacionados con la caza, son amplias y lustrosas. Destacando una terraza desde la que puede contemplarse la sierra de día y el cielo estrellado por la noche. También dispone de un gran salón con chimenea de ensueño donde disfrutar de una relajante copa.

Salón
Terraza
Chimenea

El desayuno es el tradicional de Paradores, aunque menos variado que el de Léon o Ávila: quesos, embutidos, cazuelitas, fiambres, fruta, bollería… Y la posibilidad de pedir platos calientes cocinados al momento, como huevos fritos o revueltos, además de un detalle que nos encanta, zumo de naranja natural.

Cecina y jamón
Detalle del desayuno

Pero si hay algo por lo que destaca el Parador de Gredos es por su apasionante historia, ya que se trata del primero y de la red. Resultado del capricho del rey Alfonso XIII, que lo mandó construir en 1926 para hacer de él su lugar de reposo tras las excursiones cinegéticas que realizaba por la zona. Años más tarde, José Antonio Primo de Rivera fundó aquí la Falange. Y en 1978, albergó a los siete ponentes responsables de redactar el proyecto definitivo de la Constitución Española, que se debatió en el bautizado como ‘Salón del Silencio’.

Nos gustó

– Las vistas y el entorno.

– La paz y tranquilidad que se respiran.

– Detalles como alfombrillas al pie de la cama.

– La historia que desprende el Salón del Silencio.

No nos gustó

– La cafetería cierra a las 23.30, aun teniendo a un gran grupo de blogueros alojados en él. Además, el segundo día, cerraron el acceso al salón con chimenea. Imperdonable.

– Los precios de la cafetería (12 euros un bocadillo de jamón y 11 un gin tonic).

– La mala insonorización de las habitaciones ya que, al ser el suelo de madera, se oyen las pisadas de todo aquel que pasa delante de tu puerta.

Gastronomía del Parador de Gredos

Como no podía ser de otra manera, nos animamos a probar el restaurante del Parador de Gredos. Vaya por delante decir que la nuestra fue una cena ligera. A pesar de que su carta está plagada de propuestas de la zona, como judiones del Barco, migas del pastor o patatas revolconas, nos decidimos por platos sencillos. Pero muy apetecibles y excelentemente presentados.

 Carpaccio de solomillo de ternera avileña con virutas de parmesano

Parador de Gredos

Huevos camperos rotos con habitas, cebolla confitada y pimientos del Piquillo

Huevos camperos rotos con habitas, cebolla confitada y pimientos del Piquillo

Alcachofas naturales salteadas con ajo y cecina

Alcachofas naturales salteadas con ajo y cecina

Y, de postre, los fríos más divertidos del Parador de Gredos, cuatro mini conos con helado de nube, chocolate, fresa y vainilla sobre bizcocho de chocolate con gominolas.

Parador de Gredos
Cava

Viviendo como auténticos romanos

Tras las muy buenas experiencias de Nueva York, Londres, Barcelona y Florencia, nos animamos a alquilar un apartamento en Roma para pasar nuestras vacaciones. Teníamos el capricho de alojarnos en el Trastevere, pero los hoteles que consultamos no bajaban de 200 euros por noche. Después de mucho buscar, encontramos un dúplex que nos enamoró a primera vista. No solo por encontrarse en pleno corazón del barrio romano con más encanto, sino por su terraza.

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Dormitorio (foto de Airbnb)
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Zona de comedor (foto de Airbnb)

Compuesto de dormitorio en la parte de arriba, baño completo, cocina y amplio salón, goza de todo lo necesario para pasar unos días viviendo como auténticos lugareños.

Apartamento en Roma: terraza en el Trastevere
Primera terraza
Apartamento en Roma: terraza en el Trastevere
Segunda terraza con tumbonas

¿Lo mejor? La doble terraza, con mesa y sillas en la de abajo y un par de tumbonas en la superior. Perfecta para disfrutar con una copa de vino mientras se contemplan los tejados vecinos y, a lo lejos, el Vaticano.

Apartamento en Roma
Salón

El precio es de 140 euros por noche. No se trata de ningún chollo, pero merece la pena si os gusta este tipo de alojamiento. Un apartamento en Roma da una serie de ventajas difíciles de encontrar en un hotel (a menos que se trate de la suite de un cinco estrellas). Además, la calle está llena de restaurantes y trattorias para disfrutar de la mejor gastronomía local.

Restaurantes en el Trastevere

Aprovecha que estás en uno de los barrios con más encanto que ver en Roma para probar auténticos platos italianos. En Alle Fratte di Trastevere, por ejemplo, una de las especialidades es la trippa a la romana. Los encontrarás en Via delle Fratte di Trastevere, 49.

Si prefieres pizza, las de de Dar Poeta, en el número 45 de Vicolo del Bologna son, sencillamente, deliciosas.

Y otro restaurante que merece la pena, y mucho es Popi Popi, con la mejor cocina romana y una agradable terraza.

Viviendo como auténticos florentinos

Tras Nueva York, Londres y Barcelona, nos animamos de nuevo a reservar un apartamento en Florencia. En esta ocasión era nuestra llegada a Italia. Y una vez más todo lo que habíamos visto en fotos se ajustó a la realidad.

apartamento en Florencia
Terraza interior

Situado en el centro histórico de la capital, a escasos metros del Duomo, este apartamento en Florencia cuenta con dormitorio, amplio baño y salón-cocina-comedor, además de un acogedor patio trasero.

apartamento en Florencia
Cama
apartamento en Florencia
Salón con sofá cama

Nos gustó de este apartamento en Florencia

– Lo que más, sin duda, la limpieza. Estaba impoluto y las sábanas y toallas, suaves y olorosas (una delicia).

– La equipación: lavadora, lavavajillas, microondas, tostadora, cafetera, hervidor de agua, aire acondicionado… Y por supuesto, wifi.

– La situación: a un paso de las principales atracciones turísticas de Florencia, como el Duomo y del Mercado Central. Y a unos diez minutos del Ponte Vecchio, los Uffizi o la Galleria d’Accademia. La misma calle está repleta de encantadores restaurantes y tiendas.

Por unos 110 euros la noche merece la pena alquilar un apartamento en Florencia y sentirse como auténtico florentinos. Tiene capacidad para cuatro personas, dos de ellas en sofá-cama y con un cargo de 20 euros más por inquilino y día.

Parador de Ávila, el sitio de recreo de Santa Teresa de Jesús

Cuenta la leyenda que Teresa de Jesús, cuando todavía era niña y no santa, ya correteaba por su jardín. ¿La razón? Su tía carnal fue ama de llaves en el antiguo palacio ‘Piedras Albas’. Construido en el siglo XVI, actualmente acoge al Parador de Ávila. Adosado a las murallas de la ciudad, se trata de un conjunto luminoso y armónico. Con un espectacular patio acristalado, suelos de adobe y granito, y un amplio jardín que conserva restos arqueológicos.

Cuando llegamos nos ofrecieron la posibilidad de dormir en una de las habitaciones del torreón, y no lo pensamos dos veces. Además de encanto y tranquilidad, gozan de amplitud, calidez y muy buen gusto, con cuarto de baño dividido en dos zonas.

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El desayuno, como es habitual en Paradores, variado y con la posibilidad de platos calientes recién hechos, como huevos revueltos o fritos. Nos llamó la atención la tierna bollería elaborada en su propio obrador.

Desayuno bufet
Bollería casera
Huevos revueltos

El palacio de Piedras Albas fue construido en el siglo XVI adosado a la muralla. Su estilo es típico de las casas señoriales del renacimiento castellano, en sillarejo y mampostería de granito. Fue casa del corregidor de Ávila, Juan de Henao, para ser ocupado después por los Sarmiento. A finales del siglo XIX tuvo nuevo propietario, el IX marqués de Benavites, que ordenó construir el torreón para albergar su gran biblioteca. Es Parador desde 1966.

Parador de Ávila
Parador de Ávila

El jardín del Parador de Ávila destaca por las magníficas vistas de la muralla que brinda a sus huéspedes. Desde él también se divisan la Puerta del Carmen y su curiosa espadaña. No dejes de visitar su pequeña colección de escultura al aire libre, compuesta por sarcófagos, pilas bautismales y un verraco de piedra del siglo IV a.C

Parador de Ávila
Parador de Ávila
Parador de Ávila

Nos gustó del Parador de Ávila

– La amplitud de la habitación y que nos ofrecieran la posibilidad de elegir. Además, al haber sólo una por piso en la parte del torreón, no escuchamos ni un ruido.

– El jardín, ideal para meditar libro en mano.

– El comedor, con vistas a la muralla.

No nos gustó

– Nada.

Parador de Plasencia, dormir en el antiguo convento de Santo Domingo

No todos los días se tiene la oportunidad de dormir en un antiguo convento. Así que la boda de dos buenos amigos fue la excusa perfecta para conocer el Parador de Plasencia -tercero mejor valorado por los usuarios- que nos sorprendió mucho y bien. Además, la oferta hotelera de la localidad cacereña de Plasencia no es muy amplia (habíamos dormido anteriormente en el Alfonso VIII y deja mucho que desear).

Fundado por los Zúñigas a mediados del siglo XV, es de estilo gótico en el interior y parte del exterior. Cuenta la historia que «Los dominicos adquirieron el convento cuando la duquesa de la ciudad, Leonor de Pimentel, se lo entregó junto a los lujosos elementos que hoy lo decoran, sustraídos del palacio de Mirabel». Llaman la atención su bellísimo claustro renacentista acristalado, una biblioteca con 2.800 volúmenes y el comedor con la techumbre de madera, utilizado antes como refectorio.

Parador de Plasencia
Parador de Plasencia

Las habitaciones, algunas de las cuales conservan la arquitectura original, con vigas y muebles de madera, hacen retroceder a épocas pasadas. Están a un mundo de su establecimiento hermano en León. En especial, el baño, que en nuestro caso había sido reformado recientemente y dispone de una gran ventana que lo hace relucir.

Dormitorio del Parador de Plasencia
Saloncito
Baño

Además de comidas y cenas, en el comedor se sirve un desayuno bufet, menos espectacular que el de San Marcos. Pero con los mismos detalles que gustan, como la preparación de algunos platos calientes al instante, productos para celíacos o zumos naturales.

Desayuno del Parador de Plasencia
Parador de Plasencia

La bodega del convento, una joya oculta

Capítulo aparte merece el bar, ubicado en las antiguas bodegas. Un espacio único para relajarse tomando una copa, con un ambiente mágico que invita a tumbarse en sus cómodas chaises longues, a la luz de cientos de velas.

Disponen de una cuidada selección musical -que puede verse en una pequeña carta- con intérpretes de jazz instrumental y vocal. Un lugar para el recreo antes de retirarse a descansar.

Parador de Plasencia
Copichuelas

Parador de San Marcos, un alojamiento con mucha historia en León

El Parador de San Marcos es uno de los más impresionantes de la península, con una historia fascinante a orillas del río Bernesga, el mismo que viera nacer a Jota hace ya unos cuantos años. En él nos alojamos un par de noches durante un viaje que nos llevó por Laguardia, Logroño y Zaragoza.

Parador de San Marcos

La fascinante historia del Parador de San Marcos

Hospital, escuela de veterinaria, parada de sementales, instituto de enseñanza o cuartel de caballería han sido algunos de los usos que se le han dado desde que se inició su construcción en 1515. Pero, sin duda, lo que más llama la atención es que fuera campo de concentración y prisión.

Como presidio tuvo entre sus más ilustres residentes a Francisco de Quevedo, encarcelado por orden del Conde-Duque de Olivares. Y que escribiría entre sus muros algunas de sus obras más conocidas, como Providencia de DiosVida de San Pablo y Constancia y paciencia del Santo Job. Por su parte, entre 1936 y 1940, en plena Guerra Civil, acogió a cerca de 7.000 reclusos republicanos -muchos de ellos posteriormente fusilados-. Convirtiéndose así en el símbolo de la represión en León y gran parte del país.

Hoy en día conviven en este edificio el Parador de Turismo –abierto en 1964–, la iglesia de San Marcos–consagrada en 1541– y el Museo de León –desde 1869–. Un lugar único e inigualable en toda la geografía española.

Pasear por su claustro o relajarse en su acogedora biblioteca -solo abierta para clientes- es un lujo al alcance de pocos. Como lo es disfrutar de las pinturas de la antigua escuela flamenca, tapices, bargueños… U obras de artistas como Vela ZanettiVaquero Turcios que acoge en su interior.

Claustro
Parador de San Marcos
Parador de San Marcos
Parador de San Marcos

La decepción llega al abrir la puerta de la habitación, ya que también tiene uno la sensación de transportarse a otra época. Pero porque nada ha sido renovado en ella desde hace mucho tiempo. Camas, almohadas o colchas más propias de un hotel de dos estrellas que de un establecimiento que atesora cinco y está calificado de Gran Lujo. Del baño, mejor no hablar. La alcachofa de la ducha parece sacada de una película de miedo. Y las toallas están desgastadas y deshilachadas por el uso.

Habitación
Amenities

Pero como nos gusta quedarnos con lo bueno, pasamos a hablar del desayuno del Parador de San Marcos, que sí es propio de la categoría que le distingue. Platos fríos y calientes, algunos preparados al instante, como los huevos revueltos que podéis ver debajo. También, quesos, embutidos, bollería de todo tipo, zumos naturales, fruta fresca

Parador de San Marcos
Huevos revueltos
Cecina

El precio por noche del Parador de San Marcos ronda los 230 euros con desayuno (tarifa oficial). Ya veis que no es una opción barata y si no se cuidan los pequeños detalles habrá una espantada general a hoteles más económicos. Nosotros seremos los primeros.

Viviendo como auténticos londinenses

Bloomsbury Street (Londres)
Bloomsbury Street (Londres)

Tras la gratísima experiencia que tuvimos alojándonos en un apartamento en Nueva York, decidimos repetir en Londres. El precio de los hoteles céntricos de cuatro estrellas rondaba los 150 euros y la mayoría de ellos estaban necesitados de reforma. Así que nos pusimos manos a la obra para encontrar uno bueno, bien situado y que no se nos fuera mucho de precio para las seis noches que íbamos a pasar en la ciudad del Támesis.

Situado en la calle de Bloomsbury, a dos manzanas de la parada de metro de Tottenham Court Road, se encuentra a un tiro de piedra del Museo Británico, Oxford Steet, el Soho y Covent Garden.

El apartamento cuenta con dormitorio -con cama king size, cocina -con horno, lavadora y microondas-. Salón -con sofá, mesa y sillas- y cuarto de baño con bañera, todos ellos independientes.

Apartamento en Londres
Apartamento en Londres
Apartamento en Londres

Dispone además de conexión wifi, radio CD, DVD y televisión por cable con más de 100 canales. Además, el edificio cuenta con excelentes medidas de seguridad.

Está perfectamente comunicado por transporte público, ya que autobuses que se dirigen a las zonas más típicas de Londres, como Candem Town o Portobello pasan muy cerca de la calle Bloomsbury.

Una vez más, os recomendamos este tipo de alojamiento para ciudades tan caras como ésta. La noche de este apartamento en Londres nos salió a unos 135 euros.

Viviendo como auténticos neoyorquinos en el Upper East Side

¿Cansado de pagar cifras astronómicas por alojarte en la Gran Manzana? Te proponemos una solución. Alquila un apartamento en Nueva York por días o semanas. Por unos 100 euros la noche podrás sentirte como un auténtico neoyorquino durmiendo en pleno centro. ¿Te gustan estas vistas?

Apartamento en Nueva York

Nuestro apartamento en Nueva York, situado en el Upper East Side, era un magnífico ‘condo’ con portero las 24 horas del día, piscina climatizada, gimnasio y jacuzzi. La vivienda era la típica en esta ciudad, pequeña, pero con lo suficiente para que dos personas estén cómodas. Una cama ‘queen size’, baño con bañera, cocina completamente equipada, salón con televisión por cable, DVD, equipo de música, wifi… ¿Lo mejor? Las vistas desde el balcón en la planta 17.

Apartamento en Nueva York
Baño
Cocina

La zona no puede ser más completa. Tienes todo lo necesario a mano: un supermercado Whole Foods Market, tiendas 24 horas o una licorería en la que comprar vino para disfrutar contemplando el skyline. Y restaurantes de todo tipo (japonés, italiano, hindú, chino, pizzería, hamburguesas, hot dogs…). Sucursales de Shake Shack y Papaya King están a un tiro de piedra.

Y si prefieres cocinar en casa tienes un espacio perfectamente equipado para ello, con horno, lavavajillas, microondas, cafetera… Aunque ahora mismo comer en Manhattan está tirado de precio, a no ser que te apetezca conocer Per Se.

Vistas de Nueva York
Upper East Side

Además, en la misma calle, pero a cuatro manzanas caminando hacia Central Park está el Museo Guggenheim y, un poquito más abajo, el MET. Nosotros ya estamos pensando en repetir la experiencia.

Dormir en un castillo belga, una experiencia única en Modave

La primera noche de descanso en nuestro viaje por Bélgica, gracias al concurso organizado por la Oficina de Turismo, no pudo ser mejor. Tras una deliciosa cena en el restaurante Victoria de Durbuy, nos alojamos en el Castillo de Modave.

Modave es una pequeña población de apenas 4.000 habitantes, a tan solo 14 kilómetros de Huy. Su castillo es el monumento más representativo de la zona y fue construido en el siglo XIII. Aunque remodelado por completo en 1658 de la mano de la familia De Marchin. Excepto la parte destinada a alojamiento, a la que solo pueden acceder los huéspedes, puede visitarse casi en su totalidad. 

Castillo de Modave

Sala de Guardia, Sala de Hércules o Salón de Recepción son de gran belleza. Y, por unos minutos, sentirás que eres de la realeza admirando su techos altos y suelos de madera. Abre del 1 de abril al 15 de noviembre, de 10 de la mañana a 6 de la tarde, así como en Navidad. La entrada cuesta 9 euros, siendo gratuita para menores de 12 años.

Una experiencia única

La antigua residencia del servicio es ahora donde se alojan los clientes del Castillo de Modave. Este es el aspecto que presentaba mi habitación, amplia y luminosa, con unas bonitas vistas al enorme jardín. El baño se divide en dos partes: aseo y zona de lavabo y bañera.

Dormitorio en el Domaine du Château de Modave
Despacho
Jardines del Castillo de Modave
Castillo de Modave

En la parte noble, donde residían ‘los señores’ y que acaba de ser reformada, se sirve cada mañana un delicioso desayuno a base de quesos, embutidos, panes recién horneados o bollería casera.

Desayuno

El Castillo de Modave cuenta con 22 habitaciones totalmente equipadas, incluida conexión wifi gratuita. Los precios oscilan entre los 70 euros de la individual y los 150 de la Junior Suite. ¿Lo mejor? Al estar en mitad del campo no escucharás ni un ruido. Y la vista nocturna del cielo estrellado es, sencillamente, espectacular.