Como fan incondicional de U2, hacía tiempo que quería conocer The Clarence Hotel, propiedad de Bono y The Edge, cantante y guitarrista de la banda, respectivamente. Si las dos primeras noches del Eyre Trip en Dublín las pasamos en el Celtic Lodge Guesthouse -poco recomendable- las dos últimas decidimos darnos un homenaje en este cuatro estrellas situado en el corazón de Temple Bar, el barrio más animado de la ciudad y, sin duda, nuestro favorito. Se encuentra en pleno centro y es muy fácil caminar a cualquiera de los puntos más turísticos sin necesidad de transporte público.

Nos alojamos en una habitación doble deluxe, con una pequeña zona ‘de estar’ perfecta para relajarse con una copa de vino mientras contemplas las transitadas calles de Temple Bar. Todas las estancias de The Clarence Hotel están decoradas con acogedores muebles de roble, material que también puede verse en el baño y algunas de las zonas comunes, como la sala de estar con chimenea.

The Clarence Hotel

Cama en The Clarence Hotel

The Clarence Hotel

Escritorio y zona de estar en The Clarence Hotel

The Clarence Hotel

Bañera en The Clarence Hotel

The Clarence Hotel

Aseo en The Clarence Hotel

Nos gustó

– La situación, una de las mejores de la ciudad.

– La amplitud de la habitación y de la cama.

– La conexión Wi-Fi gratuita.

– La decoración en madera, cálida y elegante.

– El Octagon Bar, con una propuesta de cócteles muy interesante.

– El personal, encantador donde los haya.

No nos gustó

– El ruido de la calle, de noche y en fin de semana, resulta insoportable.

– Para tener semejante tarifa -125 euros por día- faltan detalles como amenities, más allá del gel y el champú, o un simple calentador de agua para preparar té.

– El precio del minibar, doloroso de veras, y que el de la estancia no incluya el desayuno (aunque lo sabíamos al hacer la reserva).

The Clarence Hotel

Uno de los salones

The Clarence Hotel

Fachada de la calle Temple Bar

Puedes ver más fotos de The Clarence Hotel aquí.

2 Responses

  1. En Europa encontrar una habitación amplia es, en ocasiones misión imposible, y algo que me llama muchísimo la atención es la falta total de aislamiento acústico en las habitaciones. Nos ha ocurrido París, Amsterdam, Budapest, Praga…. y, especialmente en Londres, incluso hoteles de cuatro estrellas, con ventanas simples. Para nosotros es un handicap claro, huimos del ruido como de la peste, 🙂
    En ocasiones los establecimientos se basan en la fama, ajena a la calidad del propio hotel, y cobran importes totalmente injustificados, pero bueno, viajar tiene estas cosas.
    Saludos!

    • Quitando ese detalle (yo duermo con tapones) la verdad es que el hotel es estupendo, aunque se aprovechan de esa fama. Volveré encantada 🙂 ¡Gracias por pasaros por aquí!

Deja un Comentario

Deja un comentario

Uso de cookies

Nuestro blog también se alimenta de cookies, si continuas navegando aceptas nuestra política al respecto, pincha el enlace para mayor información.Leer más

ACEPTAR
Aviso de cookies