Como no tenemos carnet de conducir ni, por supuesto, coche, ya que nos gusta pasear por las ciudades sin renunciar a escapadas casi obligadas, encontramos en la céntrica estación de Waverley la oportunidad perfecta para organizar cuatro excursiones desde Edimburgo que bien merecen la pena. La capital de Escocia es punto de llegada y salida para un montón de trenes cuyos trayectos, a precios más o menos razonables, harán las delicias de gente sin prisas más preocupada por el paisaje que por el volante.

Excursiones desde Edimburgo

Mejor en tren, al menos para nosotros

1. Glasgow: por alrededor de 20 libras (ida y vuelta) y una hora de viaje, con parada en la victoriana Central Station, podréis conocer esta urbe, epicentro de aquella Revolución Industrial que cambió el mundo por completo. Nosotros subimos al faro de Mackintosh, visitamos la curiosa galería de arte que hay en Kelvingrove, paseamos hasta Riverside para apreciar la gran obra de Zaha Hadid y pedimos, antes de volver a la estación, un par de pintas en el mítico King Tut’s Wah Wah Hut.

Excursiones desde Edimburgo

Un buen punto de partida

Seguir leyendo

Dinamarca era una de nuestras asignaturas pendientes y el pasado mayo tuvimos la suerte de escaparnos durante una semana a su capital, Copenhague. Lo primero que nos llamó la atención, además de su belleza, fue la limpieza de sus calles y el culto al medio de transporte por excelencia de los países nórdicos: la bicicleta. Si el tiempo acompaña, es la manera más recomendable de recorrer la urbe. Al contrario que en Madrid, por ejemplo, existe un amplio carril bici de 350 kilómetros, seguro y separado de la carretera, por el que transitar sin miedo a atropellos o estorbar a los coches de turno. Hay semáforos y aparcamientos exclusivos para bicicletas y éstas tienen prioridad absoluta sobre los automóviles, bastante más escasos que en cualquier otra metrópoli europea. Hay cientos de establecimientos en los que alquilarlas por días, por alrededor de 10 euros, o semanas, por unos 50. Una alternativa más barata son las bicicletas públicas, completamente gratis tras depositar como fianza 20 coronas, unos 3 euros, que recuperarás cuando la dejes en cualquiera de las estaciones repartidas por Copenhague. Y si eres de los que prefiere pedalear lo justo, únete al movimiento Bycyklen, cuya idea es compartir bicicletas eléctricas con otros usuarios por las que únicamente pagarás el tiempo justo que las utilices.

Copenhague

Bicicletas en la Estación Central de Copenhague

¿Cómo ir desde el aeropuerto al centro de Copenhague?

El aeropuerto está situado en Kastrup, a menos de 10 kilómetros del corazón de la ciudad, y perfectamente conectado con la Estación Central desde la Terminal 3: por metro (unos 5 euros el billete), tren o autobús 5A (2,5 euros, en ambos casos) o taxi (28 euros). Valora antes de elegir tu medio de transporte si merece la pena comprar alguna tarjeta turística, en caso de que tu estancia sea superior a tres días, y ten en cuenta que las tres terminales aeroportuarias están unidas entre ellas por un servicio gratuito de lanzaderas.

¿Qué ver y hacer en Copenhague?

Aunque son muchas las cosas que ver y hacer en Copenhague, aquí te mostramos nuestra pequeña selección: Seguir leyendo

Relae

Pan ecológico y vino natural en Relae

Corría el año 2010 cuando Christian Puglisi y Kim Rossen, ex trabajadores de ‘Noma’, abrieron este sencillo local en el barrio de Nørrebro, en Copenhague, con las ideas muy claras. Seis años después pueden presumir de una Estrella Michelin y ocupar el puesto número 45 en la lista de los 50 Mejores Restaurantes del Mundo.

El menú Relæ experience consta de siete platos y cuesta 120 euros por persona, un precio más que ajustado si se tiene en cuenta el altísimo nivel adquisitivo de Dinamarca. También hay otro de cuatro platos, por 63 euros.

Su manifiesto es que ‘todo se corta hasta el hueso y los únicos marcos son los que cuelgan de las paredes’. Entre el 90 y el 100 por 100 de los alimentos con los que trabajan están certificados como orgánicos, sus panes son 100 por 100 ecológicos y los vinos de su carta, naturales.

‘Relae’ es un ejemplo de restaurante sostenible y llaman la atención detalles que en otra parte pasarían desapercibidos, como el agua, que en vez de ser mineral ha sido filtrada y se sirve en botellas de vino recicladas, sin ningún coste,por supuesto.

Si tienes oportunidad, reserva una mesa con vistas a la cocina abierta de ‘Relae’. Así no perderás detalle de una coreografía casi perfecta en la que algunos de los camareros son los propios cocineros. Ellos se encargan de presentar su creación y explicar cómo ha sido elaborada. Seguir leyendo

Uso de cookies

Nuestro blog también se alimenta de cookies, si continuas navegando aceptas nuestra política al respecto, pincha el enlace para mayor información.Leer más

ACEPTAR
Aviso de cookies