De camino al Gran Premio de San Marino de Moto GP pudimos aprovechar un día entero en Bolonia, la bella ciudad que se encuentra al noroeste de Italia, capital de la región Emilia-Romaña. La urbe es de fácil manejo y cortas distancias, aunque no la recomendamos para familias con niños pequeños por culpa del intenso tráfico rodado. Sí creemos que es un destino ideal para estudiantes con beca Erasmus, jóvenes con ganas de marcha o blogueros ligeros de equipaje, como nosotros.

Bolonia

Aceras que parecen palacios

1. La llegada: aterrizamos en el Aeropuerto Marconi, una de las bases más importantes para compañías low cost en el sur de Europa. Está ubicado a unos 10 kilómetros del centro de Bolonia, donde llegamos sin mayores problemas en el Aerobus de la línea TPER por unos 6 euros, con parada muy cercana a la Porta Saragozza, la zona de nuestro apartamento. Si sois tres o cuatro personas en el grupo, quizá os convenga hacer el trayecto en taxi por menos de 20 euros.

Bolonia

Motos, coches, empedrado y soportales

2. La ciudad: mundialmente conocida por el magnífico estado de conservación de su casco histórico, Bolonia es una urbe capaz de trasladarnos a una época medieval, pero, a día de hoy, sólo se entiende como un caos de coches y motos perfectamente organizado. Recomendamos dejarse llevar entre los soportales sin un rumbo fijo, pues merece la pena fijarse en los detalles de su esplendida arquitectura en cada rincón del paseo. También es sede de marcas míticas como Lamborghini o Ducati. Seguir leyendo

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