En esta entrada, trataremos de resumir la infinidad de posibilidades que ofrece al viajero la antigua capital del Imperio austrohúngaro. A partir de este diccionario básico para pasear por Viena mostramos una selección de sugerencias que hemos recopilado tras nuestra reciente visita a una de las ciudades más bellas de Europa.

Viena

Amplias avenidas

Arquitectura: pasear por Viena es pararse en cada esquina para capturar la mejor instantánea, sin pensar que puede ser una de las urbes europeas más fotografiadas por hordas de turistas que, cámara en mano, son capaces de parar el tráfico o colapsar una acera. Amplias avenidas franqueadas por imponentes fachadas en el casco histórico contrastan con antiguos barrios como el judío, que hoy da paso a edificaciones más modernas e igualmente dignas de aparecer en el álbum viajero.

Belvedere

Verja trasera del palacio

Belvedere: este palacio, concebido para celebrar majestuosas fiestas, esconde en la actualidad tesoros de gran valor pictórico como “El Beso”, obra cumbre de Gustav Klimt. En la calle Prinz-Eugen-Strasse 27 de Viena, nos toparemos con dos edificios de la época imperial que, unidos por enormes jardines, albergan arte barroco, medieval y una galería con los mejores cuadros de las diferentes escuelas austriacas entre los siglos XIX y XX.

Catedral de San Esteban

Para recoger el espíritu

Catedral: denominada de San Esteban, se ubica en la plaza del mismo nombre y no tiene pérdida ya que por fuera impresiona al más despistado y, por dentro, calma el espíritu de los atormentados. Imprescindible acceder a ella hasta la parte de visita gratuita o, si se quiere pagar, a través de alguno de los recorridos guiados disponibles. Cuenta la historia, en placa bien visible, que Mozart fue nombrado director musical de este recinto poco antes de su muerte.

Demel

Una barra bicentenaria

Demel: como ya os hemos contado en una anterior entrada, esta pastelería es parada obligatoria para golosos, ya que entre sus estanterías se puede encontrar una amplia variedad de postres imperiales, recuerdo de aquella época de esplendor donde la repostería vienesa alcanzó cotas de fama internacional.

Escuela Ecuestre

Lujosas instalaciones

Escuela Ecuestre: más conocida como Königlich-Andalusische Reitschule, hace mención a la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre convertida hoy en la academia de equitación más antigua del mundo. Sus instalaciones se encuentran muy cerca de los aposentos reales y ofrece espectáculos abiertos al público para ver cómo bailan jinetes y caballos, descendientes estos últimos de equinos españoles, árabes y bereberes. Los entrenamientos de la mañana son bastante más baratos y accesibles que las sesiones diarias, aunque preparaos para soportar una mezcla olfativa de lujosos salones sobre auténticas caballerizas.

Fleming's Deluxe Hotel

Recuerdos de otra época

Fleming’s Deluxe Hotel: ocupando los números 10 y 12 de la empinada Josefstädter Straße de Viena se encuentra este céntrico establecimiento hotelero, muy bien conectado con las líneas de metro y tranvía, perfecto para ir andando a la Ópera o al Parlamento.

Tafelspitz

Instrucciones para comer el Tafelspitz

Gastronomía: Viena es una ciudad fantástica para disfrutar de lo que denominamos ‘Turismo Gastronómico’: exprimir al máximo la oferta cultural del destino y hacer de cada alto en el camino un descubrimiento culinario. En una anterior recopilación, os proponíamos un recorrido personalizado en función de un amplio abanico de establecimientos para probar lo mejor de su cocina y productos.

Vieneses

Gente corriente

Historia: si de algo puede presumir esta urbe y su gente es de pisar el mismo suelo sobre el que se construyó gran parte de la historia del viejo continente. Personalmente siempre me llamó la atención, supongo que por culpa de algún examen, la celebración en esta ciudad del Congreso de Viena en 1814 tras la caída de Napoleón, cuyo objetivo no era otro que restablecer las fronteras de Europa. Metternich se llamaba el canciller del momento por cierto, que casi se me olvida.

Iglesias de Viena

Bonita postal

Iglesias: unas cuantas a lo largo y ancho del mapa urbano vienés, pero a destacar por su fotogenia la de San Francisco, en un vértice de Mexikoplatz o Plaza de México en el distrito de Leopoldstadt, a orillas del Danubio y pegada a la Reichsbrücke, una de las arterias más largas de la ciudad.

Antigüedades

¿Guante o pistolas?

Joyas: las que se pueden encontrar en un puñado de tiendas del casco histórico si se quiere comprar desde raras piezas de anticuario hasta modernos diseños en forma de pulseras, collares o pendientes.

Fuente

Sin filtros, foto al natural

Karlsplatz: la plaza que preside la Kalrskirche o Iglesia de San Carlos Borromeo, en el centro de una inmensa explanada de agua que convierte esta ubicación en uno de los puntos de encuentro más concurridos de Viena ofreciendo además un interesante calendario de eventos.

Gustav Klimt

Otra obra de Gustav Klimt

Leopold Museum: inaugurado a principios de este siglo, muestra el legado del matrimonio Leopold  formado por Rudolf y Elisabeth. Alberga una importante colección de Egon Schiele, pintor expresionista austríaco, que junto a otros cuadros de Gustav Klimt, convierten a este museo en uno de los más visitados de Viena.

Colección de Plata

Una loza que refleja

Museos Imperiales: si quieres sentir en tu propia piel cómo vivían los emperadores, no dudes en adentrarte en los museos que hay en el Palacio Hofburg, cuartel general de los Habsburgo. Las tres atracciones que están abiertas al público son los Apartamentos Imperiales, el Museo de Sissi y la Colección de Plata.

Muth

Al fondo el Muth donde actúan los cantores

Niños Cantores: tendrás que conseguir tu entrada con antelación acercándote al MuTh, recinto junto al palacio Augarten donde se forman, conviven y cantan estos jóvenes sopranos y mezzosopranos. No pienses que el espectáculo tiene que ver con los orígenes religiosos del coro pues te llevarás una grata sorpresa como en mi caso. Fascinante.

Para oídos bien educados

Ópera: probablemente, el principal reclamo de la capital austriaca. Ubicada en el número 2 de Opernring, la Ópera de Viena fue inaugurada en mayo de 1869 con la obra Don Giovanni, de Mozart. Desde entonces, se han representado multitud de libretos casi a diario: Lohengrin, de Wagner; Aida, de Verdi, o  ‘la novena de Beethoven’, por poner algún ejemplo. Noventa minutos antes de cada sesión se puede conseguir una de las 500 entradas más baratas, eso sí, de pie para no dormirse con esta música “celestial”.

Bonitas vistas en un día lluvioso

Prater: dicen que este parque de atracciones, enclavado en el distrito número 2 de Viena, fue el primero de la historia en abrirse. Su imponente noria ya aparecía en algunas escenas de “El Tercer Hombre”, película protagonizada por Orson Welles y considerada obra culmen del cine. Es muy recomendable subir hasta lo más alto para obtener unas magníficas vistas de esta parte de la ciudad.

quinta sinfonia

Pincha si no te acuerdas de la melodía

Quinta Sinfonía: compuesta por Ludwig van Beethoven en los primeros años del siglo XIX, fue estrenada en el Theater an der Wien de la capital austriaca allá por 1808 y los asistentes, cuentan las crónicas de la época, disfrutaron durante cuatro horas del concierto que dirigió el propio compositor, todo un lujo.

Ruinas

Los restos de la historia

Ruinas: Viena se levanta sobre un asentamiento celta que, siglos más tarde, sería ocupado por la guarnición romana de Vidonbona, hasta que en el siglo V fue convertida en ruinas por causa de las invasiones bárbaras. Dinastías germanas como la Babenberg o los Habsburgo gobernaron la ciudad, que fue deseada por los turcos allá por 1683, año en el que comienza su renacimiento para convertirse en el corazón del Imperio astrohúngaro a lo largo del XVIII.

La emperatriz más famosa

Sissi: emperatriz de Austria, icono del país y referencia fundamental para entender el devenir de Europa en la segunda mitad del siglo XIX. Ya hemos contado que uno de los tres Museos Imperiales del Palacio Hofburg está dedicado a su figura, por lo que su visita es más que obligada. Isabel de Baviera, nombre original, era muniquesa de nacimiento, princesa desde la cuna y joven esposa del emperador Francisco José. Calificada por algunos como bella, rebelde y culta, así como de de trágica por otros pues perdió a dos de sus hijos en fatales circunstancias y murió debido a las heridas que le causó un anarquista italiano a orillas del Lago Lemán.

Tiendas de viena

Parecen asustados

Tiendas: Viena posee unos magníficos escaparates que invitan a entrar en cualquiera de sus tiendas más por curiosidad que otra cosa. Ropa, zapatos, joyas, bicicletas, libros, discos, peluches, antigüedades y un largo etcétera de variedades comerciales en cada calle, lo que da una idea del poder adquisitivo que existe a este lado de la Unión Europea.

Monumento

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Unión Soviética: el Monumento a los Héroes del Ejército Rojo recuerda a los miles de soldados soviéticos que cayeron en las inmediaciones de Viena durante la Segunda Guerra Mundial. El conjunto se encuentra al aire libre y su acceso es totalmente gratuito, llamando la atención el contraste que provoca esta plaza respecto a los edificios que la rodean, muy cerca del mencionado Belvedere.

Palacio de Schönbrunn

Estampas imperiales

Verano en los Palacios: concretamente en Schönbrunn, antigua residencia estival de la familia del emperador, a las afueras de Viena. Los edificios barrocos que componen este complejo son casi únicos en su estilo y los jardines que los conectan resultan apabullantes. Carrozas, marionetas y aposentos reales cierran esta parada recomendada y muy bien conectada por la red de transporte público.

Requiem

Solemnidad total

Wolfrang Amadeus Mozart: de Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, nacido en Salzburgo un 27 de enero de 1756 y fallecido en Viena un 5 de diciembre de 1791, más conocido como Wolfrang Amadeus Mozart, poco más se puede decir que no venga ya en la Wikipedia. En nuestro caso, tuvimos la oportunidad de escuchar su ‘Réquiem’ en la ya citada Kalrskirche o Iglesia de San Carlos Borromeo de Karlsplatz.

Imperio Astro Húngaro

Aquel imperio dorado

XIX, XX: el devenir de Viena fue también el de Europa en el transcurso de ambos siglos. Napoleón la ocupó en 1809 y casi medio siglo después una revolución entronizó a Francisco José. Tras la Primera Guerra Mundial, se proclamó la República de Austria lo que marcó el final de la época imperial hasta que, en 1938, la Alemania nazi se anexionó a la totalidad del territorio. Liberada por los aliados en 1945, tuvo que pasar una década para que Viena volviera a ser la capital del estado que conocemos hoy en día.

Zoo de Viena

Los pandas que no falten

Zoo: en algún sitio leí que también pudiera ser el más antiguo del mundo ya que fue abierto como casa de fieras en 1752. Se ubica dentro del Palacio Schönbrunn y hay que pagar 16 euros por adulto o nada si vuestros chavales tienen menos de 6 años y quieren ver koalas, elefantes e, incluso, osos polares.

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