Ahora que el calor llama a la puerta, nos apetece recordar la entrada de pasean2 en el año 2011, en Budapest, once días antes de que naciera este blog, que acaba, pues, de cumplir tres meses de vida.

Aunque con la maleta cargada de ropa de abrigo, los ¡¡7 grados bajo cero!! con los que nos recibió la capital húngara fueron, nunca mejor dicho, para quedarse helados. Desde el momento en que el avión de la compañía Malev posó sus ruedas en las congeladas pistas del aeropuerto de Ferihegy hasta la hora de marcharnos, la nieve y las gélidas temperaturas fueron nuestros compañeros de viaje. Pero ¡¡ni una queja!!

Lo primero que debes hacer al llegar a Budapest es saber dónde te encuentras: si en Buda… o en Pest, dos zonas perfectamente divididas por el río Danubio, fuente de inspiración de tantos músicos, pintores y escritores, que se extiende bello y caudaloso a lo largo de la ciudad.

Apenas tres horas antes de que termine 2010 cientos de personas se agolpan en laVáci Utca (Calle Váci), la más importante de Budapest junto con la Avenida Andrassy y que forma parte del corazón turístico y comercial de Budapest. Allí están ya preparando la fiesta, comprando gorros, petardos y zambombas, en los múltiples puestos dispuestos para ello. Es hora de tomarse un típico vino dulce caliente para que el cuerpo asimile las bajas temperaturas y empezar a celebrar…

Año Nuevo

Es 1 de enero y qué mejor manera de empezarlo que dirigirnos hasta el Castillo de Buda a través del majestuoso Puente de las Cadenas, para obtener desde allí una espectacular vista de Pest.

Desde el Bastión de los Pescadores aprovechamos para fotografiar la ciudad, cubierta de una capa blanca que la hace todavía más mágica. Al frente, el espectacular Parlamento (más, si cabe, con la iluminación nocturna). En el Castillo, también conocido como Palacio Real, se encuentran el Museo de Historia de la ciudad y la Galería Nacional Húngara. ¿Os hemos dicho que hacía frío…?

Esta parte de Pest tiene, además, pequeñas y coquetas callejuelas con tiendas de recuerdos y artesanía. Tiempo de coger el funicular Budavári Sikló y tomar una buena cerveza del país en uno de sus típicos bares.

¿Te ha entrado hambre con el paseo? Hora de comer una típica sopa goulash y ¿por qué no? una deliciosa carpa rebozada.

Nos dirigimos ahora a la Plaza de los Héroes, una de las más importantes de la capital y cuyas estatuas representan a los líderes de las siete tribus que la fundaron. En la misma se encuentra también el Museo de Bellas Artes y, justo al lado, el Parque de la Ciudad.

No podemos irnos de esa zona sin hacer una de las cosas más recomendables de la visita a Budapest, un relajante baño en el Balneario Széchenyi, una verdadera maravilla, con doce piscinas interiores y tres impresionantes al aire libre. Sí, fuera hay 7º bajo cero, pero la temperatura del agua, a 37º, hace que te olvides… hasta que sales de nuevo…

¿Os creéis que sólo nos conformamos con la carpa…? Nuestra experiencia gastrónómica merecería un capítulo aparte. En un próximo post os hablaremos de nuestra inolvidable cena en Nobu y, a continuación, del brunch de Año Nuevo.

El hotel

Elegimos al azar el Kempisnki Hotel Corvinus por su buena situación en la ciudad y no nos equivocamos. Este cinco estrellas cuenta con unas amplias habitaciones y unas cuidadas zonas comunes, en las que cabe destacar el relajante spa y su piscina climatizada con vistas a Budapest.

En el precio de la habitación (unos 180 euros por noche) estaba incluido el desayuno, pero al ser Nochevieja nos advirtieron en recepción que si no nos ‘apetecía madrugar’ nos lo cambiaban por el brunch de Año Nuevo. Nunca tomamos mejor decisión.  El despliegue de platos, a cada cual más delicioso, acompañado de champán sin límite hizo de la primera comida del año todo un banquete.

 ¿Te apetecen unas ostras?

¿O quizás pavo?

¡Mejor un poco de cada!

El colofón final…

Como habéis visto, no nos quedamos con hambre, si no todo lo contrario. Muy recomendable este lujoso hotel, en Pest, a un tiro de piedra de los sitios más turísticos de esta hermosa ciudad. ¿Otra sugerencia? No os vayáis sin hacer un paseo en barco por el Danubio, a ser posible, de noche, para disfrutar de todo el esplendor de Budapest.

Deja un Comentario

Deja un comentario

Uso de cookies

Nuestro blog también se alimenta de cookies, si continuas navegando aceptas nuestra política al respecto, pincha el enlace para mayor información.Leer más

ACEPTAR
Aviso de cookies