5 ciudades para viajar en Semana Santa

La Semana Santa está a la vuelta de la esquina y no hay excusa que valga para quedarse en casa y no viajar. Aunque este año nuestro destino será Valencia, hay varias ciudades fuera de España que son perfectas para descubrir en cuatro días o más si eres de los afortunados que pueden descansar las jornadas previas al Jueves Santo. Aquí os dejamos cinco destinos perfectos para disfrutar la Semana Santa 2014 y nuestros cinco tips favoritos de cada uno de ellos.

Londres

Picadilly Circus (Londres)

1. Portobello Road. Cada sábado es posible encontrar casi de todo en el mercadillo más famoso de Londres: ropa y zapatos vintage, libros, tebeos, vinilos antiguos, joyas, muebles, cerámica,… Está ubicado en el distrito de Notting Hill, uno de los más ricos de la capital inglesa, retratado en multitud de películas y que acoge a famosetes varios.

2. Camdem Town. Es uno de los lugares más concurridos, con diez millones de visitantes al año. Su mezcla de ambientes punkhippy, gótico y retro, además de una variada oferta gastronómica, y la casa donde fue encontrada muerta la cantante Amy Winehouse, lo convierten en lugar de peregrinaje para todo tipo de turistas. Se divide en seis mercadillos: Stables, Lock, Canal, Buck Street, Main Street e Inverness Street.

3. Borough Market. Si os gustan tanto los mercados como a nosotros, ésta es una de las paradas obligatorias. En Southwark Street, al lado del London Bridge, es uno de los más grandes de la ciudad y ofrece frutas, verduras, carnes y pescados además de panes, quesos, embutidos, vinos y toda clase de productos gourmet. Comprad algo de comida preparada y un zumo recién hecho y disfrutad la visita.

4. Museo BritánicoEl mayor museo del país es, además, gratuito. Más de siete millones de piezas divididas en cuatro plantas dedicadas a Europa, Asia, África, América y Oriente Medio, lo convierten en el lugar perfecto donde pasar el día, sobre todo, si el tiempo no acompaña (algo de lo más habitual en la Ciudad del Támesis).

Meat Fruit, en ‘Dinner’ (Londres)

5. ‘Dinner’. Si os apetece un capricho gastronómico, ‘Dinner’ es uno de los restaurantes más recomendables. Galardonado con dos Estrellas Michelin, y bajo la batuta del laureado Heston Blumenthal, su carta hace un recorrido por algunos de los platos más populares de la cocina británica, como Meat Fruit o el incomparable Tipsy Cake.

Marrakech

Zoco en Marrakech

1. Plaza Jeema El Fna. Una de las plazas con más vida del continente africano y donde es posible desde hacerse un tatuaje de henna a fotografiarse con una serpiente alrededor del cuello. Para los más tranquilos, os aconsejamos cenar en el puesto 14 (rodeados de lugareños, sin cubiertos ni servilletas) una deliciosa ensalada de berenjenas, calamares, pescado a la romana y pimientos fritos. Todo ello, con un par de refrescos, por menos de 10 euros.

2. Jardín MarjorelleSituado en la Rue Yves Saint Laurent y diseñado por el pintor francés Jacques Majorelle, es una de las principales atracciones turísticas de Marruecos. En los años ochenta, el modisto que da nombre a la calle y su pareja, iniciaron su recuperación tras haber caído en el olvido después de la muerte de su creador. Acoge centenares de especies botánicas y da cobijo a pájaros desconocidos en otras latitudes.

3. Zoco. El paraíso para los amantes de las compras y el regateo. Alfombras, prendas de cuero, especias, perfumes, artesanía… En el zoco, los artesanos se agrupan por gremios: cesteros, ferreteros, hojalateros o tintoreros,… ¿La mejor hora para visitarlo? A primera hora de la mañana.

4. Hamman. Es una de las experiencias que merece la pena vivir en este país africano. Los hay privados y públicos. Nosotros probamos el primero de ellos y salimos como nuevos tras ser exfoliados duramente y masajeados después con el oloroso Aceite de Argán.

Tajine de pollo en ‘Le Salama’ (Marrakech)

5. Gastronomía marroquí. Marruecos es un país para disfrutar de la comida: harira, tajine, cuscús, bastelas,… Son muchas la especialidades que ofrece y excelentes los pescados y mariscos en muchos de sus restaurantes. A nosotros nos gustó mucho el filete con salsa especial del ‘Relais de Paris’, en un romántico patio alejado del ensordecedor ruido de la medina dentro del Hotel Les Jardins de La Koutoubia, y la degustación de platos marroquíes de ‘Le Salama’. ¿Una sorpresa inesperada? Cualquiera de los vinos del país…

Florencia

Ponte Vecchio (Florencia)

1. El David de Miguel ÁngelCon 5,17 metros de altura y casi 6 toneladas de peso, es una de las obras maestras del Renacimiento realizada por Miguel Ángel, uno de los artistas italianos más grandes de todos los tiempos. Para evitar más de una hora de espera os aconsejamos comprar las entradas por Internet, lo que os dará acceso inmediato. Son más caras (18 euros en vez de 14). Una vez allí también existe la posibilidad de contratar un fast ticket, por 25 euros, que os permitirá saltaros la cola.

2. Ponte Vecchio. Su nombre significa Puente Viejo y es uno de los monumentos más visitados de Italia debido a su gratuidad. Es el puente construido totalmente en piedra más antiguo de Europa y una orden expresa de Hitler hizo que no fuera destruido durante la Segunda Guerra Mundial, a diferencia de otros de Florencia.

3. Mercado Central. Edificado por Giuseppe Mengoni en el siglo XIX, es el mercado más importante de Florencia y uno de los más antiguos de Europa. Situado frente a la Piazza del Mercato Centrale, entre la Vias dell’Ariento, Sant’Antonino y Panicale, es cita ineludible para cualquier amante de la gastronomía y el lugar idóneo para adquirir carnes, pescados, quesos, jamones, chacinas, miel, aceite de oliva, setas o vinos de la Toscana.

4. La Puerta del Paraíso. Con unas descomunales dimensiones de 5,20 metros de altura, 3,10 de ancho y 11 centímetros de grosor, además de un peso total de 8 toneladas, es obra del escultor y orfebre italiano Lorenzo Ghibert. Se tardaron 27 años en construirla y otros 27 en restaurarla. Actualmente, la original se expone dentro de una vitrina en el museo dell’Opera del Duomo para evitar que la humedad vuelva a dañarla.

Zuppe tipeche Fiorentini, en ‘Coco Lezzone’ (Florencia)

5. ‘Trattoria Coco Lezzone’. Se trata de una casa de comidas con mesas corridas y manteles de cuadros en la que, sin da la casualidad, puedes cenar codo con codo junto a algún famoso como Giorgio Armani. En el negocio familiar de los Paoli no es posible pagar con tarjeta de crédito ni tomar café, pero sí degustar el que dicen es el mejor Bistecca alla Fiorentina de la ciudad, eso sí, casi crudo…

Dublín

The Temple Bar (Dublín)

1. Kilmainham GaolEs una visita dura, pero necesaria para conocer la historia del país y el conflicto político que sufrió durante décadas. Sólo se accede a ella mediante una visita guiada en inglés que es aconsejable reservar con antelación. 

2. Guinness Storehouse. Su ‘Gravity Bar’, en la séptima planta y con espectaculares vistas de Dublín es, sin duda, el mejor lugar del mundo para beber la cerveza negra, ya que nadie la tira mejor que ellos y está incluida en el precio de la entrada. ¿Un consejo? Aprovecha para comer en alguno de sus restaurantes, a ser posible, un delicioso Guinness Irish Stew.

3. Temple Bar Foof MarketSu lema reza “Cada sábado, llueva, granice o brille el sol”, así que si tu visita coincide en fin de semana, aprovecha para pasear por un mercado donde saborear lo mejor de la variada gastronomía que ofrece la ciudad, desde Ostras del Condado de Clare a quesos de ovejas de Galway, además de otras propuestas más exóticas como pasteles croatas o un burrito orgánico.

4. ‘The Brazen Head’. Inaugurado en 1198, está considerado el pub más antiguo de Irlanda. Conserva el encanto del pasado y por sus mesas han pasado celebridades como Winston Churchill, James Joyce o Michael Collins. Es perfecto para disfrutar una buena pinta o un plato de Mejillones al vino blanco, así como para escuchar música tradicional.

Alitas de pollo de ‘Elephant&Castle’

5. ‘Elephant&Castle’. No probar las alitas de pollo picantes de este restaurante en Temple Bar Street es como ir a París y no ver el Louvre. Seguro que repetiréis…

Bruselas

Cervezas belgas

1. Grand Place. El epicentro de la ciudad es un hervidero de turistas y una de las plazas más bellas del mundo, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1998. En la esquina con la calle de Charles Buls se encuentra la estatua de Charles Everard, que hay que tocar para -dicen- tener buena suerte. 

2. Cerveza. Las hay de todos los colores y sabores imaginables: dulces, amargas, afrutadas, rubias, tostadas, negras,… Bélgica es, sin duda, el país perfecto para los amantes de la cerveza, que puede degustarse en cientos de bares, cafés y restaurantes. Hay más de 500 variedades y, por lo general, se sirven en su propio vaso, ideal para mantener la temperatura adecuada y potenciar su sabor.

3. Chocolate. Dicen los expertos que es uno de los productos más refinados del mundo, cuyo secreto está en la concentración de cacao que se utiliza en su producción. Una actividad de lo más divertida en torno a esta delicia es un taller para aprender a elaborar bombones y trufas. ¡A nosotros nos encantó!

4. Museo Magritte. Más de 200 obras repartidas en tres plantas de uno de los pintores surrealistas más famosos del mundo. Abrió sus puertas en junio de 2009 en el Hôtel Altenloh, en la Place Royale, al lado del Museo de Instrumentos Musicales. Sorprendente y cautivador.

Mejillones rebozados en ‘Chez Leon’ (Bruselas)

5. ‘Chez Leon’. Fundado en 1803, es uno de los restaurantes con más solera de la capital belga. ¿Su especialidad? Los mejillones que preparan de 120 recetas maneras distintas, todas ellas tradicionales y que ofrecen en su carta. Acompáñalo de una cerveza rubia de la casa –Léon Beer– y te sentirás en el mismo paraíso.

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