No tienen nada que ver uno con otro, ni sus cocinas, chefs, público o decoración, pero nos encantan. Nuestro barrio madrileño, Chamberí, ofrece una de las mejores ofertas gastronómicas de la ciudad y queremos enseñaros esos sitios donde nos sentimos como en casa y disfrutamos cual enanos. Si alguna vez nos perdemos, ya sabéis dónde encontrarnos.

1. ‘La Cabra’ (Francisco de Rojas, 2). La cocina de Javier Aranda es una de las que más nos ha sorprendido en los últimos tiempos y tenerla al lado de casa es un verdadero lujo. Dispone de tres menús: largo, medio o corto. La última vez nos animamos con el largo y fue todo un descubrimiento. Ve y déjate sorprender por la cocina de mercado en su máxima expresión que acaba de recibir una Estrella Michelin y, después, relájate con una copa en su acogedora bodega alejada del mundanal ruido y el aturdidor tráfico de la zona. (Puedes ver todas las fotos de nuestra última visita aquí).

Tortillitas de camarones, en ‘La Cabra’

Esférico de violeta, crocant de cacao y helado de azahar, en ‘La Cabra’

2. ‘Bacira’ (Calle del Castillo, 16). El recién llegado no ha podido hacerlo con más éxito. Muchas y buenas reseñas en medios de comunicación y un trío de jóvenes cocineros con ganas de agradar y hacer bien las cosas. Aunque la primera vez nos acercamos a probar el menú del día, finalmente nos dejamos seducir por su carta, con un puñado de platos que pueden degustarse en forma de media ración, algunos de los cuales son tan divertidos como ‘Risoteo’ de setas con jamón, un Tiradito de vieiras hecho nigiri o Nuestra versión del Drácula, con auténtico sabor al famoso polo de nuestra infancia. Gabriel Zapata, Vicente de la Red y Carlos Langreo forman el equipo ganador que no puede evitar las comparaciones por su similitud con los integrantes de ‘Triciclo’. (Puedes ver todas las fotos de nuestra comida en ‘Bacira’, aquí).

Tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa, en ‘Bacira’

Anguila ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy, en ‘Bacira’

3. ‘Lakasa’ (Plaza del Descubridor Diego de Ordás). César Martín Cruz pilota los mandos de uno de los referentes gastronómicos de Chamberí y de todo Madrid. Especialistas en platos con caza, el joven equipo de ‘Lakasa’ consigue que el Tartar de lubina salvaje, los Buñuelos de Idiazabal o la Hamburguesa de carne de Guadarrama cortada a cuchillo permanezcan en el recuerdo durante mucho tiempo.

Buñuelos de Idiazabal, en ‘Lakasa’

Tartar de lubina salvaje, en ‘Lakasa’

4. ‘Ponzano’ (Ponzano, 12). Materia prima de primerísima calidad en un local que ha sabido aguantar bien el tirón y fama que desde hace meses tiene la calle de Ponzano, para muchos la más gastronómica de Madrid. Déjate asesorar por Paco, su dueño. Especialistas en escabeches (bonito, lengua, lomo de orza, perdiz,…), casquería y setas, preparan una chuleta de vaca vieja de Villagodio que quita el sentido, además de chipirones, rodaballo, pulpo, tomate ‘pata negra’, piparras, chistorra… ¡Un vicio!

Escabeche de bonito, en ‘Ponzano’

Chuleta de vaca vieja, en ‘Ponzano’

5. ‘Sala de Despiece’ (Ponzano, 11). A estas alturas, ya todo el mundo ha oído hablar de una de las revelaciones de 2014. Como si de una sala de despiece se tratara, con ganchos y lavabos que recuerdan a un espacio industriale, este local se llena a diario a la hora de comer y cenar para ver y ser visto. Buena RCP y algunas tapas con presentaciones de lo más sorprendentes como Chuletón cenital o Solomillo de tomate navarro.

Solomillo de tomata de Navarra, en ‘Sala de Despiece’

Steak tartare con salsa de ostras, en ‘Sala de Despiece’

6. ‘Lúa’ (Eduardo Dato, 5). Inspirado en las recetas tradicionales de nuestra abuelas y madres, el gallego Manuel Domínguez ha elaborado un menú degustación de siete platos por 52 euros -75 euros con maridaje-, única opción para las cenas de este elegante restaurante en el corazón de Chamberí. Al mediodía, sí se puede elegir a la carta y, en verano, cuentan con una terraza de lo más apetecible.

Raya en caldeirada sobre arroz verde apio, chile y alga wakame, en ‘Lúa’

Carrillera de ternera de reducción de curry verde con shiitake salteado y espuma de elote blanco, en ‘Lúa’

7. Cervecería del Río (Olid, 14). Bar de los de toda la vida regentado por dos simpáticos hermanos e ideal para cañas, menú del día o raciones caseras. Su especialidad son las setas, con buenas ofertas en boletus -12 euros un plato como el de la foto- o níscalos, que preparan guisados y son una verdadera delicia, al igual que tigres, callos o unas simples alitas de pollo. Si planeas una tarde en la Plaza de Olavide, recuerda que la oferta gastronómica de esta deja mucho que desear y, aunque no tienen terraza, seguro que no te arrepientes del cambio.

Boletus a la plancha, en ‘Cervecería del Río’

Níscalos guisados, en ‘Cervecería del Río’

8. ‘Chifa’ (Modesto Lafuente, 64). Su línea es la misma que su nombre, utilizado en Perú para referirse a la cocina traída y adaptada al paladar peruano por los inmigrantes chinos. Carta reducida, pero potente y no apta para paladares demasiado delicados. Si puedes, siéntate a la barra para disfrutar en primera línea del hermano pequeño de ‘Sudestada’ y termina con una refrescante Batida mojadita.

Escabeche filipino de bonito, en ‘Chifa’

Cuadril saltado, en ‘Chifa’

9. ‘El Paisano’ (Alburquerque, 15). Especializado en arroces caldosos y asados para llevar, además de pescados frescos y carnes rojas, nos encanta dejarnos caer por su barra para degustar sus sublimes Callos a la madrileña y Almejas a la marinera. En la carta del comedor ofrecen un cochinillo que poco tiene que envidiar al de ‘Casa Botín’ (en nuestra modesta opinión).

Callos a la madrileña, en ‘El Paisano’

Almejas a la marinera, en ‘El Paisano’

9. ‘Marisquería Villas’ (Hartzenbusch, 16). Es como nuestra segunda casa. Casi todas las semanas, nos escapamos a tomar unos vinos y, por su económico precio, es el restaurante que más veces hemos visitado. Antonio, en la barra siempre con una sonrisa, y sus dos hermanos, en cocina y sala respectivamente, son los dueños de uno de los negocios más fructíferos del barrio, con casi cuarenta años a sus espaldas. Si no tienes en cuenta -para nada- la decoración, probablemente la misma que cuando abrieron y con los adornos navideños de un año para otro, disfrutarás de una RCP más que interesante con productos que cada mañana llegan directamente desde Mercamadrid. Mariscos de todo tipo, fritura variada, almejas, coquinas, sepia, pulpo, calamares,… y un bacalao con tomate que puede ser de los mejores de Madrid. No digas que no te advertimos de la decoración…

Pulpo con mayonesa, en ‘Marisquería Villas’

Bacalao con tomate, en ‘Marisquería Villas’

11. ‘Taberna el 2 de Sagasta’ (Sagasta, 2). Auténtica y castiza taberna inaugurada en 1880, decorada con decenas de fotografías del Madrid antiguo y regentada por un amable matrimonio. Sirven un canapé frío a elegir -sobrasada o queso de Cabrales- con cada bebida y, dependiendo del día, lo acompañan con unas rodajas de embutido o un plato de palomitas de maíz. Buenas cañas y excelente vermut, además de vinos que se pueden pedir por frascas. Un bar con encanto.

Aperitivo en ‘Bar Sagasta’

12. ‘Sidrería Diego’ (Hartzenbusch, 6). Un pedacito de Asturias en este restaurante casi familiar donde degustar raciones, sartenes, carnes rojas y dos menús del día por 12 ó 16 euros. La cuchara la bordan con Fabada, Fabes con almejas, Arroz con bogavante o Verdinas, que puedes regar con unas botella de sidra escanciada en un simpático aparato automático.

Fabada asturiana, en ‘Sidrería Diego’

Arroz con bogavante, en ‘Sidrería Diego’

13. ‘El Doble’ (Ponzano, 58). Probablemente, las cañas mejor tiradas de Chamberí y, si es forma de doble, mejor. La tapa de cortesía suele ser una banderilla y/o patatas fritas pero, si prefieres rascarte el bolsillo, puedes catar marisco cocido a diario en su propia cocina, además de raciones de ibéricos o conservas gallegas. Presumen de clientes VIP en sus paredes.

Doble y tapa en ‘El Doble’

14. ‘La Ardosa’ (Santa Engracia, 70). La tasca por autonomasia donde también se puede comprar vino. Muy buenas las bravas y los boquerones y, para los más atrevidos, zarajos (intestinos de cordero lechal marinados y envueltos en sarmiento).

Zarajos, en ‘La Ardosa’

15. ‘La Manduca de Azagra’ (Sagasta, 14). Casi haciendo frontera con Malasaña, se encuentra el restaurante navarro por excelencia, lugar de reunión de famosetes y políticos de diversa índole. No dejes que eso te eche para atrás, ya que en su carta ofrece verduras de temporada que llegan cada mañana desde su huerta en Azagra, además de un buen puñado de carnes (cordero, rabo de toro, foie) y pescados (besugo, rape, lubina) de primerísima calidad y una completa carta de vinos. Apuesta segura.

Pimientos de cristal asados a la parrilla, de ‘La Manduca de Azagra’

16. ‘Petisqueira I’ (Churruca, 6). Aunque, en realidad, delimita con Chamberí, nuestro último descubrimiento es el sitio ideal de jóvenes y no tan jóvenes a los que les gusten las tapas generosas. Casi a modo de ración, acompañan cada bebida con un buen plato de ‘chicha’, ya sea en forma de patatas con salchichas o chorizo, mini hamburguesas, albóndigas o un cuarto de tortilla de patatas, vamos, para salir cenado con 4 vinos por 10 euros. Recordad que la cantidad no implica máxima calidad…

Tapa de cortesía en ‘Petisqueira’

4 Responses

  1. Mis padres son de Chamberí, les enseñaré tu post a ver si conocen los sitios que cuentas 🙂 Todos tienen muy buena pinta, aunque personalmente, me siento más cerca de los bares y restaurantes a partir del número 7. Un saludito!

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