El Évora Hotel, de cuatro estrellas, está a 5 minutos en coche del centro de la ciudad portuguesa de igual nombre -y del recomendable Restaurante Aqueduto- así como a 10 de la estación de trenes, a la que puede llegarse desde Lisboa tras un trayecto de 2 horas.
Fue nuestra primera parada en el Amieira Trip, antes de aventurarnos a vivir en las Casas Barco del Lago Alqueva.
Nos gustó
- La confortable cama.
- La degustación de vinos y la cena con la que nos agasajaron.
- La piscina exterior y la zona verde (debe de ser una gozada en verano).
- El balcón de la habitación, con vistas al jardín.
No nos gustó
- No pudimos acceder a la zona Wellness por no tener gorro de baño. Los vendían a 8 euros, sin posibilidad de alquilarlos. Una pena y un gran fallo.
- El Wi-Fi sólo funciona en las áreas comunes. Para las habitaciones hay que pagar un suplemento de 5 euros la hora.
El precio del Évora Hotel es de unos 70 euros la noche con desayuno.


















