Vivir en una gran ciudad significa, a veces, perderse lugares increíbles, bien porque no estén de paso o por desconocimiento absoluto de su existencia. El Hotel Orfila es uno de esos casos. A pesar de estar situado de camino entre las céntricas plazas de Alonso Martínez y la de Colón, su calle no es una de las más transitadas, lo que lo convierte en un verdadero remanso de paz.
Incluido dentro de la cadena de establecimientos de lujo Relaix & Chateaux, que agrupa los más lujosos del mundo, fue construido en un antiguo palacete del siglo XIX y cuenta con 32 habitaciones, 12 de ellas suites, y todas diferentes en cuanto a arquitectura y decoración.
Dispone también de un restaurante con una coqueta terraza, que incluye una carta de seleccionadas tapas, algunas de las cuales pudimos degustar y os mostramos a continuación:
Corte de foie a la naranja
Nidito crujiente de bacalao al pil pil y huevas de aceituna negra
Gazpacho de mango con gamba ahumada
Brochetita de pulpo a la plancha con crema de patata y pimentón
Croquetas de setas
Nuestra latita en conserva: chipirones en salsa verde
También pudimos hacer un pequeño tour por algunas de sus impresionantes habitaciones (disponibles desde 180 euros la noche) y decoradas a capricho con muebles traídos de diferentes países europeos. Un verdadero lujo en pleno corazón de Madrid.
Puedes ver más fotos aquí.





















