Es conocido como ‘el templo de la anchoa’. Situado en el número 5 de la calle de la Pescadería ofrece más de 10 variedades para acompañar este suculento manjar, tan propio del País Vasco, que van desde crema de centolla o paté de olivas hasta foie con compota de manzana, pasando por arándanos, coco o papaya.
Aquí tenéis la de paté y la de arándanos. Debajo, la típica de la casa, Bocarta. Todas deliciosas y preparadas en un pan tan crujiente que las hace inolvidables.
Aunque también puedes degustar bacalao gratinado y otras tapas, su especialidad son las anchoas, lo que le ha convertido en parada obligatoria de la Parte Vieja donostiarra. ¿Un consejo? Cuidado con los pinchos que tienen en la barra, son de mentira…


























¡Qué maravilla! Me ha encantado este post.
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